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Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero, para conmemorar los 800 años de la Torre del Oro

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miércoles, 20 de agosto de 2025

Los principales monumentos (Monasterio de Tentudía, Ermita de Nuestra Señora de los Dolores, y Conventual Santiaguista) de la localidad de Calera de León, en la provincia de Badajoz

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Badajoz, déjame ExplicArte los principales monumentos (Monasterio de Tentudía, Ermita de Nuestra Señora de los Dolores, y Conventual Santiaguista) de la localidad de Calera de León, en la provincia de Badajoz.
     Se sitúa en el extremo oriental de las Sierras del Sur, en el eje del itinerario histórico entre Sevilla, Mérida y Badajoz, que supera Sierra Morena por el Puerto de las Marismas, sobre un dominio montuoso cubierto de dehesa y monte bajo, castaños, quejigos y otras especies, cuya orografía culmina en el pico de Tentudía, que con sus 1.104 metros constituye la cota más elevada de la Baja Extremadura.
     Tipo de Entidad: Municipio
     Superficie Término: 69,2 Km2
     Altitud: 710 m.
     Distancia Capital: 126 Km.
     Partido Judicial: Zafra
     Comarca: Tentudía
     Gentilicio: Calereño
Ayuntamiento de Calera de León
     Plaza de España, 12
     06292 Calera de León (Badajoz)
     Teléfono: 924584101
     Fax: 924584087
     Web: www.caleradeleon.es
Historia.-
    Se sitúa sobre una colina de 709'4 m. de altitud que forma parte de las últimas estribaciones de Sierra Morena, rodeada por un dominio montuoso cubierto de dehesas pobladas de grandes encinares y monte bajo, ubérrimos olivares y, en su sierra, extensos pinares, castaños, robles y otras especies. Su orografía culmina en el pico de Tentudía que con sus 1.104 ms. constituye la cota más elevada de la Baja Extremadura.
     Cruzan su término municipal los ríos Ardila y Bodión; en este último se ha construido el pequeño embalse "Tentudía", cuyo lago ocupa 70 Has., siendo su capacidad de embalse de 5 Hm/3. Además de abastecer a ocho municipios de la Mancomunidad de Tentudía el embalse constituye un verdadero paraíso para los pescadores por su riqueza en carpas, tencas y otras especies.
     De remotos orígenes, Calera de León fue la antigua Cúriga, citada por Plinio como octava etapa o mansión en el itinerario romano de Antonino de Mérida a Ayamonte. En estas tierras se asentaron anteriormente las tribus "ies", ascendientes de los iberos.
     Durante la dominación árabe se le denominó Al-Caxera, que quiere decir "blanca", nombre que le cuadra admirablemente por la blancura que desde siempre ostenta su caserío. Pero su verdadero renombre histórico arranca de mediados del siglo XIII. Durante la reconquista de Sevilla por Fernando III, El Santo, el monarca encargó al maestre santiaguista Pelay Pérez Correa atacar a un ejército sarraceno que se ubicaba en los puertos de estas sierras, librando con él tan feroz batalla que la noche se acercaba sin decidirse la victoria, por lo que el valeroso capitán clamó a la Virgen gritando "Santa María detén tu día", y cuenta la venerable tradición que el sol se paró en el horizonte, como en los tiempos bíblicos, para permitir a los cristianos el ansiado triunfo.
     En memoria de este prodigio el maestre mandó edificar en la cima del monte más alto un templo a la Madre de Dios bajo la advocación de "Santa María de Tentudía", el cual fue erigido a la categoría de monasterio por el Papa León X en 1514, gozando de grandes privilegios y prerrogativas, fue cabecera de la Vicaría de Tudía que comprendía nueve pueblos de la zona y albergó un colegio de humanidades que hasta su desaparición, a mediados del siglo XIX, era el más importante de Extremadura.
     A partir de la construcción de este templo, al que se le fue dotando de grandes rentas, y con la edificación posterior del Conventual Santiaguista, Calera de León pasó a constituir uno de los centros más significativos de la Orden de Santiago (Diputación Provincial de Badajoz).
     Situado al sur de Badajoz, Calera de León cuenta en su término con uno de los puntos de mayor interés turístico de la zona el monasterio de Tentudía.
     Los dos edificios de mayor interés en Calera de León son el conventual santiaguista, en el caso urbano, y el monasterio de Tentudía, en la sierra, con su retablo mayor, considerado uno de los más importantes conjuntos cerámicos de la Península, realizado en 1518.
     La sierra es un paraje maravilloso para aquellos que disfrutan de la naturaleza. Ésta te brindará amplios paisajes donde recrear la vista mientras paseas y disfrutas del entorno, y para aquellos amantes de la caza hay que decir que sus bosques albergan una inmejorable fauna para la caza mayor.
     Para los aficionados a la pesca este es el lugar idóneo donde practicar su depone favorito, ya que el embalse Tentudía, próximo al municipio, tiene carpas y tencas.
     Finalmente, si te interesa algo diferente y te gusta la cultura popular, puedes optar por ir a las fiestas de la Virgen de Tentudía, en septiembre (Turismo de Extremadura).
     Calera de León*, la antigua Ucultumia, de origen celta. Ya la menciona Plinio con el nombre romano de Curiga, aunque su actual denominación deriva del árabe Al Kasera, "La Blanca".
     Se alza en ella el conventual de la Orden de Santiago* (siglo XV), cuyo ruinoso exte­rior esconde un claustro gótico-renacentista de dos plantas cubierto por planas bóvedas de crucería y con hermosas arquerías que descansan sobre columnas jónicas en el piso alto, en tanto que las del cuerpo inferior apoyan sobre pilares. La antigua iglesia conventual, que desempeña ahora funciones de templo parroquial, consta de una sola nave con capillas laterales dispuestas a modo de hornacinas y también mezcla elementos góticos y renacentistas.
     Una estrecha carretera que parte de la localidad conduce al monasterio de Tentudía* (visita, de octubre a marzo, de 10 h a 17 h; de abril a septiem­bre, de 11 h a 18 h), fundado en el siglo XIII por el mencio­nado Pelay Pérez Correa, aquí enterrado.
     En su compleja estructura, como resultado del largo proceso constructivo prolongado hasta el siglo XVII, son elementos notables el claustro mudéjar, el retablo realizado por Niculoso Pisano (ambas obras del siglo XVI), unas discretas esculturas funerarias y la abundante muestra de azulejería sevillana. Desde su emplazamiento, en la cima más elevada del contorno (1.104 m) y entre supervivientes manchas de pinar, se disfruta de una impresionante panorámica. Para explicar la creación y el origen del peculiar nombre del monasterio de Tentudía, la imaginación popular ha urdido una ocurrente leyenda ligada a un supuesto milagro realizado por la Virgen durante una batalla que enfrentó a las tropas del maestre Pelay Pérez Correa con los musulmanes, en el transcurso de la campiña emprendida por Fernando III el Santo para la reconquista de Sevilla (1240-1248). Precisamente en un día consagrado a la Virgen, el ejército cristiano vencía en el combate después de una larga jornada de duro pelear. Pero las primeras sombras de la noche, al propiciar la huida de los árabes, amenazaban con frustrar el inminente triunfo. Entonces, el piadoso maestre invocó -casi ordenó- a la Virgen: "¡Santa María, detén tu día!". Al punto, el disco solar paró su curso sobre el horizonte y los sarracenos pudieron ser aplastados bajo aquella inesperada -y para ellos cruel- luz inmóvil. Sin embargo, investigaciones históricas y filológicas demuestran la existencia del vocablo y del santuario de Tudía en fechas anteriores al suceso guerrero, así como la tardía aparición de la leyenda sobre la parada del sol (Alfredo J. Ramos, y Santiago Llorente. Guía Total, Extremadura. Editorial Anaya Touring. Madrid, 2005).
     
Monasterio de Tentudía.-
      Coronando la cercana sierra de Tentudía, como su creación más representativo e hito inseparable de Calera, se alza la noble mole del Monasterio de Santa María de Tentudía. La obra originaria del siglo XIII fue objeto de diversas modificaciones y adiciones, por lo que podemos decir que se ha ido recreando en el tiempo. El templo es la parte más antigua y en él podemos apreciar vestigios de su primitiva construcción en arranques de arcadas que nos dan idea de la planta de tipo basilical en que estaba constituida la iglesia en sus orígenes. La edificación está realizada en mampostería y piedra de aspecto recio con la zona oriental almenada, perfectamente integrada en el medio paisajístico, de acuerdo con el modelo de iglesia fortaleza tan propio de la orden de Santiago.
     La planta de la iglesia está formada en la actualidad por una sola nave y dos capillas a los lados del ábside, constituido éste por arco apuntado y bóveda de crucería. La nave tiene bóveda de cañón y arcos fajones, sustentados por sencillas pilastras de ladrillo encalado y las capillas forman cúpulas sobre trompas a la manera mudéjar. La verja por la que se accede al presbiterio es plateresca, fechada en 1640, según reza la inscripción que ostenta en el friso.
     Pero sin duda lo más interesante del Monasterio es el retablo mayor, realizado en 1518 por el famoso azulejero sevillano Niculoso Pisano, donde el estilo mudéjar se combina en la rica armonía de su bello colorido, resultando uno de los conjuntos cerámicos más importante de la península. La obra representa en su mayor parte escenas marianas poniendo de manifiesto el delicado arte de este gran artista del Renacimiento. Al lado derecho del altar, con inscripción identificativa, se encuentra la tumba del fundador, Pelay Pérez Correa, revestida de azulejos de la misma traza y estilo.
     Las capillas laterales albergan sendos retablos de azulejos, posteriores al del altar mayor, representando uno a Santiago caballero en blanco corcel, vestido de armadura, con espada en la mano derecha y bandera en la otra, yaciendo a sus pies los enemigos vencidos en combate. Flanquea la escena dos grandes árboles y está bordeada de cenefa con ramificaciones y guirnaldas. En el frontal de la mesa de altar figura una cartela con la imagen de la Virgen y el Niño.
     La capilla de San Agustín muestra en su retablo cerámico al Santo caracterizado de Padre de la Iglesia, con mitra y báculo, sosteniendo en su mano derecha la pluma de doctor y en la izquierda la iglesia de fundador. la decoración es idéntica al de Santiago. Motivos geométricos y florales decoran el frontal de la mesa de altar que lleva en su centro una cartela con la imagen de Santa Catalina de Alejandría coronada de princesa, sosteniendo en las manos una palma y la espada de su martirio; a su espalda la rueda de clavos, de cuya tortura escapó, y a sus pies la cabeza de su perseguidor, el emperador Maximinus. En el centro de esta capilla se halla un túmulo de piedra granítica con estatuas yacentes correspondientes a los maestres Fernando Osores y Gonzalo Mexías y bajo un arcosolio el enterramiento del Camarero de Enrique II, García Hernández, con estatua yacente realizada en piedra, que lleva el hábito de Santiago y un perro a los pies.
     Preside el templo la bellísima imagen de la Virgen de Tentudía, advocación de gran raigambre dentro y fuera de la zona. Es una imagen de las llamadas de "candelero en cuyo rostro se aprecia la armonía de la dulzura con la majestad que los artistas del siglo XVIII imprimían a sus obras. Desde que Alfonso X, El Sabio narrara en sus cantigas los milagros de la Virgen de Tentudía la devoción a esta imagen se propagó ampliamente. La puerta de Mérida del recinto amurallado de Badajoz estaba bajo la protección de la Virgen de Tentudía y existen imágenes de esta advocación en diversos puntos de España. La Virgen ejerce una fuerte atracción en el Monasterio siendo un acicate más para el visitante; peregrinaciones, excursiones y romerías se prodigan frecuentemente y a la misa dominical asisten gentes de todas partes.
     Al lado del mediodía se encuentra el claustro, realizado en la segunda década del XVI al estilo mudéjar, con estructura parecida al Patio de los Muertos de San Isidoro del Campo o al claustro de la Rábida. Obra sencilla ejecutada toda de ladrillo, con arcos peraltados en la planta baja y carpaneles en la alta. La arquería se sustenta en pilares octogonales con basa y capitel. En el centro lleva un aljibe de gran capacidad. A los lados de la galería se distribuyen las diversas estancias, sobrias habitaciones cubiertas de techos planos o con sencillos abovedamientos.
     El monasterio está declarado de Interés Histórico Nacional y constituye uno de los monumentos más representativos de Extremadura, sin embargo ha pasado por serias vicisitudes a lo largo de su dilatada historia. Desde que en 1428 el Papa Martín V concediera indulgencias a los fieles que con sus limosnas ayudase a su reparación hasta la desafortunada restauración realizada en 1985 con el discutible objeto de convertir el ilustre edificio en albergue juvenil, con resultados técnicamente negativos, ha ido soportando con resignación la acción destructora de los elementos y el abandono, la desidia y el olvido por parte de los hombre. A partir de los años cincuenta comienzan seriamente las restauraciones que se vieron favorecidas por la construcción en 1967 de la carretera de acceso y la instalación de la electrificación, obras ambas realizadas por la Diputación Provincial. En la actualidad, aunque queda mucho por hacer, el templo se encuentra en buenas condiciones merced a la labor que ha venido realizando en estos últimos años la Hermandad de la Virgen con el fin de acondicionarlo para el culto. Para el resto del edificio existen proyectos con miras a su utilización religiosa y cultural.
     Una de las características más sobresalientes es precisamente el alto valor ambiental del enclave paisajístico que ocupa el noble edificio; desde la explanada podemos gozar de un hermoso paisaje abierto con azules serranías, extensas llanuras, profundos valles, blancos pueblecitos esparcidos por doquier, encinares y alcornocales soberbios, pinares olorosos, ubérrimos olivares, lejanías inverosímiles en la que la vista se pierde hasta descubrir a lo lejos la ciudad de Sevilla. El pinar y el robledal nos invita a adentrarnos en la fronda para aspirar el perfume del bosque y la fragancia de la montaña.
     Al regreso de Tentudía, y a la entrada de la población, podemos contemplar la blanca ermita de Ntra. Sra. de los Dolores, sugestiva creación popular de vocación barroca.

Conventual Santiaguista.-
     En la plaza principal de la villa se alza la inmensa mole del Conventual de los Caballeros de la Orden de Santiago, simbolizando el importante papel que Calera de León desempeñó en la historia de la Orden. Este bello edificio destaca no sólo como lo más señalado del núcleo, sino como una de las obras más sobresalientes de Extremadura.
     Su construcción, realizada como una ampliación del Monasterio de Tentudía. data de finales del XV y principios del XVI, ..."Su Majestad el Emperador y Rey don Carlos, de gloriosa memoria, mandó que dicho convento se edificase abajo de la sierra, en un lugar que se dice de la Calera, que es encomienda de la dicha Iglesia de Nuestra Señora Santa María de Tudía"...
     Albergó durante unos años de la segunda mitad del XVI la Casa Matriz del Priorato de San Marcos de León, cuya institución se trasladó aquí, con ocasión de las obras que la Orden realizó en el Convento de San Marcos de la capital del antiguo reinó. Posteriormente dicha institución se trasladó a Mérida para después volver a la ciudad de León. Por lo que en aquellos tiempos Calera de León se convirtió en la capital religiosa y administrativa de la Orden de Santiago y luego fue residencia del Vicario y del Notario de la Vicaría de Tudía.
     Este singular monumento estuvo a punto de perderse entre los años 1930 al 1934, cuando se pensó en su venta y traslado a los EEUU. Se salvo in extremis merced a la movilización de las fuerzas culturales de la población y de la provincia que desarrollaron una activa campaña para su defensa. Esta declarado de Interés Histórico Artístico Nacional y las restauraciones que hasta 1981 realizó la Dirección General de Bellas Artes consiguieron devolverle su antigua prestancia.
     El edificio es de gran magnificencia, su arquitectura discurre por los nuevos derroteros de la época; el gótico se viste de nuevas galas al combinarse con el novedoso estilo renacentista.
     El claustro, de dos plantas, está construido con sillares de granito y se desarrolla en un cuadrado de 26'20 mts. de lado. con cinco arcos de medio punto por lado en la baja y doble número de ellos en la superior, contrastando admirablemente las dos; la primera, severa y robusta, con cinco bóvedas de crucería muy planas en cada galería y sobrios estribos entre los arcos. Estos se sustentan sobre pilares con semicolumnas jónicas en los laterales. La alta se perfila muy airosa y delicada con arcos que apean en capiteles jónicos sustentados por finas columnas del mismo orden que se asientan en pedestales cajeados unidos por preciosa balaustrada. Magníficos esgrafiados decoran esta planta predominando veneras santiaguistas y cabezas de guerreros.
     En los modillones y arranques de las bóvedas de las galerías bajas se pueden apreciar esculpidos en la piedra diversos asuntos religiosos, alegorías, veneras y escudos, destacando el que figura en el intradós del arco de la portada que comunica con la iglesia en el que campea la cruz de Santiago y el león de San Marcos.
     Las dependencias monacales más nobles se sitúan en la planta baja con estancias de bóvedas de crucería entre las que destaca la Sala de Capítulos, o de "las piñas", cuyo magnífico abovedamiento nervado está decorado en las claves con florones y en los plementos con pinturas. Las del piso superior, así como las galerías, carecen de los primitivos artesonados, estando cubiertas de sencillos forjados. De esta planta podemos destacar las dos celdas que se abren a la galería de la parte norte.
     Adosada al claustro se encuentra la iglesia, actual parroquia de la villa, que está dedicada al apóstol Santiago. En su fábrica se utilizó la mampostería, el ladrillo y la piedra de sillería. Obra gótica tardía de una sola nave, de gran amplitud, con cuatro capillas hornacinas en el lateral de la Epístola, sacristía y capilla bautismal, hoy del Sagrario.
     Se cubre con bóveda de crucería en forma de estrella, cuyos nervios descansan en pilastras constituidas por haces de columnillas o semicolumnas adosadas.
     Las capillas hornacinas tienen boveditas de crucería en su variedad de "espejo" sobre arcos de medio punto. A los pies de la nave se encuentra la tribuna que se alza sobre arco escarzano y bóveda de crucería muy plana.
     El retablo mayor está constituido por ocho lienzos de Eduardo Acosta que representan a los cuatro evangelistas, escenas de la batalla de Tentudía, con la aparición de la Virgen a Pérez Correa, y coronando el conjunto la figura ecuestre del Apóstol Santiago, La hornacina está ocupada por una talla de madera de Cristo Crucificado, de buena factura, datada en el siglo XVI, restaurada recientemente.
     La portada principal del templo es renacentista, adintelada, con cuatro columnas toscanas y hornacinas vacías en los intercolumnios, cuatro flameros por coronamiento y tímpano en arco. La del lado del Evangelio es gótica, perfilada en dintel, con dos cuartos de círculo y hornacina vacía.
     Por delante de la iglesia aparece una extensa plaza empedrada, de gran sabor ambiental, en la que se abre el atractivo arco de comunicación externa con el conventual.
     El claustro se convierte en verano en receptor, exponente y difusor de la cultura, por los actos de este tipo que tienen lugar en este belle marco en la época estival.
     Desde los ventanales y miradores de este magnífico conjunto se puede admirar un hermoso paisaje circundado de montañas, triunfando en la más alta el Monasterio de Tentudía.
     La Corporación Municipal realiza constantes gestiones para salvar los monumentos de Calera de León y darle el adecuado y digno destino que merecen.
     No menos atractivo que sus realizaciones monumentales resulta el pueblo como conjunto, en el que se mantiene bien conservada su arquitectura popular. Las calles y plazas, muchas empedradas al modo tradicional con acertado criterio, y la pintoresca disposición de sus casas pulcramente encaladas, ofrecen panorámicas de acusado valor plástico. Algunas fachadas lucen esgrafiados, como la llamada Casa del Cura, o molduras, mosaicos, chimeneas y otros componentes que les confieren un especial encanto.
     Sin menoscabo para sus rasgos seculares, la localidad se ha enriquecido en los últimos tiempos con numerosos equipamientos y servicios que van desde el embalse, ya citado, para el abastecimiento de agua, hasta la hermosa piscina que se sitúa al pie mismo del conventual, que en nada afecta, sin embargo al monumento, ocupando un enclave natural privilegiado, con bellas vistas a la montaña.
     El parque municipal está situado en una colina, a las afueras, constituyendo, un mirador natural desde el que se divisa toda la serranía. Diversa especies arbóreas autóctonas y exóticas lo pueblan y resulta un lugar de descanso y esparcimiento para propios y visitantes (Diputación Provincial de Badajoz).

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Más sobre la provincia de Badajoz, en ExplicArte Sevilla.

domingo, 25 de mayo de 2025

Experiencia Explicarte Sevilla, con los Talleres "Conocer Sevilla, y Visitar Sevilla" de los Distritos Bellavista - La Palmera, y Los Remedios, del Ayuntamiento de Sevilla

     Hoy, domingo 25 de mayo, finaliza la vigésimosexta semana de otra Experiencia con ExplicArte Sevilla de las visitas organizadas para los Talleres Socio-Culturales "Conocer Sevilla, y Visitar Sevilla", de los Distritos Bellavista - La Palmera, y Los Remedios, del Ayuntamiento de Sevilla, desarrollados de lunes a viernes por las mañanas y tardes, y que se iniciaron el pasado 28 de octubre de 2024, con la presentación de los mismos.

     Gracias a la empresa Educomex Multiservicios, S.L., y Ocioambiente, S.L., por contar con nosotros para mostrarles, mediante los Talleres Socio-Culturales del Ayuntamiento de Sevilla, parte de la ciudad hispalense, porque con ExplicArte Sevilla tenemos la posibilidad de organizarte la visita que tu quieras.
   Nos pusimos manos a la obra, y fuimos ofreciendo distintas rutas a lo largo y ancho de nuestra ciudad, desde el lunes 19, al viernes 23 de mayo. 
     Los Talleres desarrollados fueron los siguientes:
- Taller 23 "Conocer Sevilla" del Distrito Bellavista - La Palmera (lunes de 10 a 13 h.)
- Taller 21 "Conocer Sevilla" del Distrito Bellavista - La Palmera (lunes de 17 a 20 h.)
- Taller 19 "Conocer Sevilla" del Distrito Bellavista - La Palmera (jueves de 10 a 13 h.)
- Taller 43 "Visitar Sevilla" del Distrito Los Remedios (jueves de 17 a 20 h.)
- Taller 20 "Conocer Sevilla" del Distrito Bellavista - La Palmera (viernes de 10 a 13 h.)
- Taller 22 "Conocer Sevilla" del Distrito Bellavista - La Palmera (viernes de 17 a 20 h.)
     En los talleres a lo largo de esta semana pudimos contemplar los siguientes enclaves y localizaciones:
    - Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (I.A.P.H.)
    - Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (C.A.A.C.)
    - Catedral de Santa María de la Sede   
    - Iglesia de San Luis de los Franceses    
   
     Gracias a las empresas Educomex Multiservicios, S.L., y Ocioambiente, S.L, por contar con nosotros, a los coordinadores de los talleres de los Distritos de Bellavista - La Palmera, Los Remedios, y Triana del Ayuntamiento de Sevilla, y como no podía ser de otra manera a todos y cada unos de los amigos que estoy conociendo gracias a estos talleres, de los que me estoy llevando una inmejorable impresión, puesto que está siendo una una relación de amistad, más que de monitor-alumno, y de colaboración y aportación mutua, que sin duda está siendo enriquecedora para todas las partes, y que esperamos que sea duradera en el tiempo. 
     Deseando continuar con dichos talleres porque con ExplicArte Sevilla tenemos la posibilidad de organizarte la visita que tu quieras.
     Os dejo unas fotografías, aportadas por los usuarios, de toda la Experiencia ExplicArte Sevilla, y si quieres vivir una experiencia privada y personalizada a tu gusto, sólo tienes que contactar con ExplicArte Sevilla en Contacto, y a disfrutar del patrimonio e historia del lugar que elijas.














Más Experiencias ExplicArte Sevilla, en ExplicArte Sevilla.

sábado, 26 de abril de 2025

Experiencia ExplicArte Sevilla, en el Monasterio de San Isidoro del Campo (Santiponce) con el Grupo Jacaranda Pino Montano

     Otra Experiencia con ExplicArte Sevilla de la visita organizada para el Grupo Jacaranda Pino Montano, preparamos la visita al Monasterio de San Isidoro del Campo, porque con ExplicArte Sevilla tenemos la posibilidad de organizarte la visita que tu quieras.
     La visita al Monasterio de San Isidoro del Campo, en la que recorrimos todas las estancias visitables del conjunto monumental.
     Os dejamos una serie de fotografías (queremos agradecer a todos los que nos habéis enviado fotografías de la visita) de dicha experiencia, y si quieres vivir una experiencia privada y personalizada a tu gusto, sólo tienes que contactar con ExplicArte Sevilla en Contacto, y a disfrutar del patrimonio e historia del lugar que elijas.



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domingo, 6 de octubre de 2024

La antigua Fábrica de cerámica Pickman en la Cartuja, actuales Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico IAPH, y Centro Andaluz de Arte Contemporáneo C.A.A.C.

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la antigua Fábrica de cerámica Pickman en la Cartuja, actuales Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico IAPH, y Centro Andaluz de Arte Contemporáneo CAAC,  de Sevilla.     
   Hoy, 6 de octubre, Memoria de San Bruno, presbítero, el cual, oriundo de Colonia, ciudad de Lotaringia, en la actual Alemania, enseñó ciencias eclesiásticas en la Galia, aunque después, deseando llevar vida solitaria, con algunos discípulos se instaló en el apartado valle de Cartuja, en los Alpes, donde dio origen a una Orden que conjuga la soledad de los eremitas con la vida común de los cenobitas. Llamado por el papa Urbano II a Roma, para que le ayudase en las necesidades de la Iglesia, pasó los últimos años de su vida como eremita en el cenobio de La Torre, en Calabria, en la actual Italia (1001) [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II].    
   Y que mejor día que hoy, para ExplicArte la antigua Fábrica de cerámica Pickman en la Cartuja, actuales Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico IAPH, y Centro Andaluz de Arte Contemporáneo CAAC,  de Sevilla.
     La antigua Fábrica de cerámica Pickman en la Cartuja, actuales Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico IAPH, y Centro Andaluz de Arte Contemporáneo CAAC [nº 95 en el plano oficial del Ayuntamiento de Sevilla; nº 89 en el plano oficial de la Junta de Andalucía, y nº 311 en el plano oficial de la Exposición Universal de 1992], se encuentra en la calle Camino de los Descubrimientos, 5; o bien en la calle Américo Vespucio, 2; en el Barrio de Triana Oeste, del Distrito de Triana.
      La antigua fábrica de cerámicas de "Pickman y Cía." está situada en la margen derecha del río Guadalquivir a su paso por la ciudad de Sevilla, ocupando las dependencias del antiguo monasterio de Santa María de las Cuevas. Las condiciones del suelo en esa zona resultaban óptimas para abastecer de barro a los numerosos alfares situados en la Vega de Triana. 
     Será esta tradición ceramista uno de los factores que avale el asentamiento en el año 1841 de la fábrica de loza Pickman SA. 
     El monasterio era además un lugar idóneo para su instalación ya que, en primer lugar, contaba con suficiente espacio para el desarrollo del proceso de producción, en segundo lugar, estaba situado junto al río, facilitando el abastecimiento de materias primas y combustible; y por último, tras el largo proceso de desamortización de los bienes eclesiásticos vivido en España desde finales del siglo XVIII hasta el primer tercio del siglo XX, podía ser adquirido para su transformación industrial.
     La distintas etapas históricas ostentadas por la ciudad (capital durante el imperio Almohade, metrópoli de Indias durante la Edad de Oro y la aventura americana, ciudad industrial durante el apasionante episodio de la Revolución Industrial, y ciudad internacional a las puertas del siglo XXI) han quedado representadas en este conjunto patrimonial a través de la superposición de los restos de un barrio alfarero musulmán; las construcciones del monasterio, las huellas de la ocupación francesa, los vestigios de la industria cerámica y su rehabilitación a partir de la exposición universal de 1992.  
     El conjunto monumental se puede entender entorno a seis zonas: el claustro de monjes, la clausura de legos, la capilla de Afuera, los edificios A, B y C; el nuevo pabellón y las huertas. A través de ellos, es posible identificar las alteraciones producidas por la industria. 
     La fábrica de Pickman, dedicada a la fabricación de loza de pedernal a la inglesa de todas clases y colores, ha dejado en el conjunto monumental de La Cartuja una serie de restos como los antiguos almacenes de útiles de pasta, las viviendas para obreros; la fachada del granero grande; la chimenea del horno de pruebas, el molino de preparación del barniz, las balsas de decantación y reservas de barbotina y las naves de los secaderos de molde; entre los que destacan una chimenea y cinco hornos botella. 
     El conjunto se organiza de la siguiente manera, Desde el acceso por la Puerta del río (Arq. Diego Antonio Díaz, 1752) situada al Este del conjunto, junto al Guadalquivir, se deja a la izquierda los antiguos almacenes de útiles de pasta y las viviendas para obreros de la fábrica que conforman actualmente los edificios de salas de usos múltiples denominados A, B y C, y se llega al callejón del Aire. Este espacio, precedido de un gran arco de entrada a modo de postigo, segregaba el claustro de legos de los almacenes. En él se encuentra el acceso a los restos de un antiguo horno almohade, testigo de los orígenes más antiguos del lugar como campo de hornos de alfar datados alrededor del siglo XII.
     Con la instalación de la fábrica, este conjunto, ya bastante deteriorado por el uso como cuartel francés durante la invasión napoleónica (1808-1810), se convirtió en una densa trama de construcciones industriales. De este modo, las antiguas huertas de los monjes fueron ocupadas por silos de cuarzo, caolín y arcilla; el granero grande, del cual se conserva la fachada exterior que acompaña a la entrada por la puerta del río, sirvió de almacén de loza y los almacenes de Oeste, aquellos separados del claustro por el callejón del aire, mantuvieron su uso aunque incorporaron modificaciones. 
     La última gran transformación sufrida en este sector (el claustro de legos) será la realizada en el marco de la exposición de 1992 para sede del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (G. Vázquez Consuegra, 1989), un complejo constituido básicamente por cuatro áreas: talleres, laboratorios, zona administrativa y área de recepción. Los almacenes de poniente, tal vez la pieza de mayor interés conservada desde la época monacal, se dedicarán al acceso en planta baja y biblioteca en planta alta; en el lugar de los silos de mineral se levantarán los talleres y el granero grande se dedicará a la zona administrativa cubriéndose ambos, talleres y oficinas, por un lucernario en dientes de sierra de estructura de hormigón orientados al norte.
     Atravesando los restos de las antiguas celdas de los frailes que se conservan, se accede por el Sur al claustro de legos. 
     Se trata de un patio cuadrangular en el que se mantiene, en su lado Oeste, un resto de la galería porticada con arquería sobre columnas sencillas que conformaba el claustro. Entorno a él se agrupaban las distintas celdas para el descanso, la oración y el estudio de los legos. Estas celdas eran de estructura sencilla, con dos plantas y pórtico. En la planta baja se situaba la zona de comedor, el oratorio y una pequeña escalera que daba acceso al piso superior destinado al descanso. 
     La historia del monasterio se desarrollará plenamente en la época del Antiguo Régimen para desaparecer, como tal, en el año 1838 con su desamortización y transformación en industria. Durante este periodo y dada la cercanía de este sector al cargadero de barcos situado a orillas del río, el entorno del claustro de legos acogerá la etapa inicial y final del proceso de fabricación de la cerámica: la preparación de las materias primas y la clasificación y el embalaje de la cerámica terminada. Muestra de ello, se conserva aún en el claustro la chimenea del horno de pruebas, el molino de preparación del barniz y las balsas de decantación y reservas de barbotina. 
     Se dejan las instalaciones del claustro de legos, espacio que albergó la primera fase de la producción industrial, para llegar al arco de procuración, en el paseo de las Jacarandas, donde se localiza un ombú centenario. Este enorme arbusto, de origen americano, es testimonio en este lugar, de un capítulo de excepcional importancia en la historia de la Cartuja como es el surgido de las relaciones entre el navegante Cristóbal Colón y el Monasterio. Esta larga y fecunda relación se verá reflejada en la construcción de la capilla de Santa Ana en La Cartuja para acoger los restos del navegante desde 1509 hasta su traslado en 1536 a la isla de Santo Domingo. 
     Cruzando el patio del Ave María para dejar el mundo de la clausura, o cenobio, por el mundo exterior, se localiza el conjunto de Afuera frente a la puerta de Tierra. Se trata de un complejo autónomo en relación al resto del monasterio que recibía tanto peregrinos que veneraban a la Virgen de las Cuevas, como necesitados de limosnas y cobijo. En esta pieza, de gran singularidad con respecto a otras Cartujas, se repartiría comida a una gran cantidad de mendigos y criados atraídos por la localización del Monasterio junto a uno de los caminos reales de entrada a la próspera ciudad de Sevilla. A través de la portada monumental (Arq. Ambrosio de Figueroa, 1757) se accede al conjunto quedando a la derecha la Capilla de Santa María de las Cuevas y las dependencias para la vida de uno de los monjes al cuidado del acceso. A la izquierda del zaguán se organizaba la conocida Casa de la Carne compuesta por dos refectorios o comedores, una cocina, algunas edificaciones anexas, un pequeño claustrillo y unas huertas. 
     Dada la distancia del conjunto de Afuera del núcleo del monasterio, el periodo industrial no introduciría modificaciones sustanciales en él. La capilla se convirtió en capilla privada de la familia Pickman, la celda de lego será usada como vivienda para el gerente de la fábrica y los edificios que componen la Casa de la Carne serán reutilizados como caballerizas y cocheras.
     Las obras de adaptación del conjunto de Afuera (F. Mendoza y R. Luna, 1992) a los usos previstos tanto de la Exposición de 1992 para pabellón de recepción, como de las necesidades posteriores, han resultado mínimas y muy precisas. El Ala Norte, la correspondiente a la Casa de la Carne, se ha ordenado por un gran patio que permite el ingreso a los antiguos espacios de refectorios y cocina, la comunicación con la nueva sala de pasos perdidos y la escalera para la conexión con la planta alta y el sótano. El Ala Sur, la correspondiente a la capilla, se ha articulado alrededor de la remodelación de las dependencias de la vivienda del administrador y el antiguo jardín facilitando la versatilidad de recorridos que la función exige. Actualmente acoge al rectorado de la Universidad Internacional de Andalucía. 
     A través de la explanada integrada en el patio del Ave María, se llega a la Portada de las Cadenas. Esta parece ser la portada original que tuvo el monasterio hasta 1415. Una vez atravesada, surge un atrio que sirve de espacio que distribuye al frente la iglesia, al Norte la celda prioral y al Sur la antigua zona de hospedería. La nave central de la iglesia, despojada de toda iconografía religiosa avanza el gran cambio que supuso la reutilización para uso industrial. Durante sus cuatro siglos y medio de uso monacal estuvo sometida a los normales cambios distributivos dictados por las nuevas exigencias. Sin embargo, el cambio funcional de su conversión en fábrica comportó, no sólo la transformación de lo construido y la desaparición de múltiples elementos, tanto arquitectónicos como ornamentales, sino que operó un cambio simbólico de enormes proporciones. 
     Las chimeneas rodearon la espadaña de la iglesia y el paisaje tradicional se vio modificado por éstas y por la construcción de cinco hornos de botella donde se cocía el bizcocho y los productos barnizados. El claustro de monjes y otras dependencias, que no podían ser reutilizados, fueron derribados para construir los talleres necesarios para llevar a cabo el complejo programa fabril de esta industria cerámica. La iglesia, el refectorio o comedor de los monjes y el claustrillo se transformaron en naves de fabricación. Se construyó así un confuso programa de almacenes, corrales, oficinas y residencias para acoger las etapas intermedias del proceso de fabricación de la cerámica: el conformado y secado en crudo de las piezas, la cocción con o sin esmaltado y los tratamientos adicionales. 
     Finalmente, del claustro de monjes sólo permanecería en pie el ángulo noreste, sumamente transformado, con añadidos y en un estado pésimo de conservación, sobrevivirían las chimeneas y hornos botella y no quedaría nada del mar de cubiertas de chapa industrial. Ni siquiera quedaban restos de los raíles del ferrocarril que partía del embarcadero del río para establecer un circuito en el recinto. 
     En este contexto se realiza la intervención para la recuperación de la zona de monjes (JR. Sierra Delgado, 1992) en búsqueda de la difusa ciudad monástica que revelaba aquellas ruinas. Tras una intervención de gran calidad contemporánea, el corazón del monasterio es actualmente la sede del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo. 
     A partir de aquí, se atraviesa el jardín del prior para pasear por las 11 Ha. de huerta, jardines y plantaciones de olivar donde se encuentran otras construcciones pertenecientes a diversas etapas como la capilla de Santa Justa y Rufina, la de Santa Ana, las norias del norte y el sur, el secadero de moldes, pabellones, etc. 
     Este espacio, indispensable para el entendimiento de cada una de las etapas de La Cartuja en toda su complejidad, fue objeto de estudio para la reconversión de La Cartuja (Arq. F. Torres Martínez, 1992). De esta manera se atendió a cinco elementos principales: la huerta vieja; el paseo y los jardines de Afuera; los paseos y patios que rodean el conjunto monacal: el patio del prior, el del Ave María, el paseo de jacarandas y acacias; la huerta grande y por último, el nuevo pabellón para le exposición de los avances del siglo XV.  La huerta Vieja y la Grande conservaban algunos elementos del sistema hidráulico de norias, albercas y atarjeas. Se repuso el arbolado y se intervino en los pabellones, capillas y miradores, se definieron nuevos pavimentos y se intervino la nave del secadero de moldes. El pabellón del siglo XV vino a consolidar el programa expositivo requerido por la Sociedad Estatal Expo 92.
     La fábrica de cerámica Pickman en La Cartuja de Sevilla constituye un ejemplo paradigmático de la industrialización andaluza. 
     Esta fábrica contribuyó de manera activa al desarrollo de la industria andaluza a través de la incorporación nuevas formas de producción del barro basadas en la división por secciones, el trabajo seriado, la incorporación de técnicas, materias primas, y maquinaria importadas y adaptadas a los nuevos procesos de producción, frente al trabajo individual y manual, propio de los talleres alfareros tradicionales. 
     Mejoras aplicadas en un sector (el de la fabricación de cerámica) no muy desarrollado en Andalucía, siendo la fabrica Pickman una de las pocas fábricas de cerámica que ha tenido Andalucía y una de las más prestigiosas de España junto a la fábrica de cerámica de Sargadelos en Lugo (1806) y la fábrica La Amistad en Cartagena (1845-1893). 
     Cabe destacar además que en el origen de esta fábrica encontremos uno de los procesos de mayor trascendencia para la economía y la sociedad española del siglo XIX, el proceso de la Desamortización.
     Por último, señalar el gran valor patrimonial de fuerte identidad industrial que es La Cartuja, donde los procesos transformación, reutilización, destrucción y crecimiento desordenado con los que la industria entró a ocupar la ciudad preexistente a lo largo del siglo pasado, son claramente visibles en esta área híbrida.
     El lugar ocupado por el antiguo monasterio de Santa María de las Cuevas estuvo vinculado desde muy antiguo a las labores de alfarería. Las condiciones del suelo en esa zona resultaban óptimas para abastecer de barro a los numerosos alfares situados en la Vega de Triana. Parece que en una de las oquedades producidas por la extracción de arcilla apareció una imagen mariana que recibió el nombre de Santa María de las Cuevas en torno a la cual surgió el monasterio del mismo nombre. 
     La fábrica de la Cartuja de Sevilla o "Pickman y Cia", fue fundada en el año 1841 como resultado de la demanda de este producto por la burguesía sevillana e importado en grandes cantidades desde el extranjero, especialmente desde Inglaterra, primer país que hizo posible, gracias a la Revolución Industrial, la simplificación en la producción de lozas y porcelanas. 
     Esto llevó consigo un considerable abaratamiento y una exportación que la hizo asequible a las clases burguesas españolas  y obligó a los demás países europeos a seguir su método y modelo en la producción. Así, a comienzo del siglo XIX se crean en España varias fábricas de loza estampada para competir con los productos ingleses como las de Sargadelos, La Amistad de Cartagena, La Misericordia y Busturia en Bilbao, Sandeman y Marc. Dougal en San Juan de Aznalfarache y Valdemorillo en Madrid.
      En 1822, llega a  Cádiz Carlos Pickman, comerciante inglés y con gran tradición  ceramista que pertenecía a una familia que regentaba un negocio de loza en Liverpool bajo la denominación de Pickman and Sons.  
     Se instala en Sevilla y, aprovechando las medidas proteccionistas del gobierno de Cea Bermúdez en favor de la construcción de fábricas de loza, y beneficiándose de la desamortización de Mendizábal, compra el Monasterio de Santa María de las Cuevas, a censo redimible, el 14 de Febrero de 1840, para instalar la fábrica de loza de pedernal a la inglesa.
     Después de numerosas obras e instalaciones comienza a fabricar loza a principios de 1841, tras la enseñanza de las técnicas inglesa a los operarios andaluces por parte de 56 maestros ingleses.
     De los 22 hornos que había en 1849, unos dedicados a alfarería, otros a esmaltes, otros a yeso, otros al barniz, etc. usando leña o carbón mineral, en el primer cuarto de siglo aún seguían funcionando cinco. 
     Su éxito tanto nacional como internacional, le valió numerosas medallas y premios en exposiciones nacionales e internacionales como las de Londres, París, Viena y Barcelona. En 1861 la fábrica mereció los honores de la visita de la reina Isabel II, siendo ésta la primera de una serie de visitas regias pues años más tarde, 1873, lo haría Alfonso XIII y la reina Victoria Eugenia. En 1871 será además designada proveedora de la Casa Real Española.
     Hoy la fábrica de la Cartuja se ubica en la carretera de Mérida, cerca de Santiponce y está totalmente mecanizada con ingenios de moldeo, prensado, hornos eléctricos, etc. que agilizan la producción (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
Conozcamos mejor la Historia, Leyenda, Culto e Iconografía de San Bruno, presbítero;
   El nombre del fundador de la orden de los cartujos en francés, normalmente debería escribirse Brunon, así como se escribe Bennon, Otton, Zénon. Y así es, en efecto, como se lo ha ortografíado en las biografías publicadas en 1785 y hasta en 1812, pero luego fue la forma latina Bruno la que prevaleció.
   Santo internacional, nació en Colonia (no debe confundírselo con el arzobispo de Colonia que tenía el mismo nombre), Alemania, hacia 1056, vivió en Francia y murió en Italia, en el interior de Calabria.
   Después de haber sido canónigo de la iglesia de San Cuniberto de Colonia, en 1056 se convirtió en maestro de la escuela adjunta a la catedral de Reims. En 1083 se retiró junto a seis compañeros a una región solitaria de Los Alpes del Delfinado, donde fundó, cerca de Grenoble, el monasterio de la Gran Cartuja, casa matriz de la orden de los cartujos. Allí sólo permaneció seis años, desde 1084 hasta 1090.
   Llamado a Roma por el papa Urbano II, que había sido su discípulo en Reims, se instaló en las Termas de Diocleciano que se convirtieron en la Cartuja de Roma. Pasó los últimos años de su vida en el sur de Italia, donde después de haber rechazado la arquidiócesis de Reggio, fundó una nueva cartuja en La Torre, Calabria, que puso bajo la advocación de Santa María in Eremo. Allí murió en 1011.
CULTO
   Beatificado tardíamente, en 1514, más de cuatro siglos después de su muerte, fue canonizado en el siglo XVII, en 1623. Ello explica que no ejerza otro patronazgo que el de la orden de los cartujos, que comparte con San Juan Bautista.
ICONOGRAFÍA
   La beatificación tardía también explica que aunque haya vivido en el siglo XI, el arte de la Edad Media lo haya ignorado completamente. En las numerosas cartujas que han tenido un papel de primera importancia en la historia del arte, como en Champmol les Dijon, por ejemplo, o en la de Pavía, no se encuentra ninguna imagen de San Bruno.
   Sólo ocupó un lugar en la iconografía cristiana a partir del siglo XV, cuando se autorizó su culto a los cartujos, y sobre todo después de su canonización en 1623. Es un ejemplo impresionante de la decisiva influencia de la fecha de canonización en la iconografía de los santos.
   Está vestido con la túnica blanca de los cartujos.
   Sus atributos son una estrella en el pecho, en recuerdo de la visión estelar de San Hugo, obispo de Grenoble, quien fuera avisado por siete estrellas de la llegada de los primeros siete cartujos; La mitra y el báculo bajo los pies, símbolo de su desprecio a las jerarquías de este mundo; una calavera ante la que medita; un crucifijo arborescente, porque gracias a él la cruz de Cristo fue plantada en la soledad boscosa de la cartuja; una rama de olivo, que alude al Salmo 51, que se le aplica: Ego sicut oliva fructifera in domo Dei (Yo, como olivo fructífero moraré en la casa de Dios).
   A veces tiene un dedo cruzado sobre los labios que indica el voto de silencio impuesto a los cartujos por la regla.
   Su iconografía es en su mayor parte francesa y española (Louis Réau, Iconografía del Arte Cristiano. Ediciones del Serbal. Barcelona, 2000).
   Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la antigua Fábrica de cerámica Pickman en la Cartuja, actuales Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico IAPH, y Centro Andaluz de Arte Contemporáneo CAAC,  de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

Más sobre la Cartuja de Santa María de las Cuevas, en ExplicArte Sevilla.

Más sobre la Exposición Universal de 1992, en ExplicArte Sevilla.

lunes, 17 de junio de 2024

Los principales monumentos (Monasterio de San Zoilo - San Francisco, Biblioteca supramunicipal de San Zoilo, Casa del Barón de Sabasona, Casa - Museo de los Colarte, Iglesia de Nuestra Señora de Loreto - Recoletas, y Convento de Santa Clara - Centro Cultural) de la localidad de Antequera (VII), en la provincia de Málaga

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Málaga, déjame ExplicArte los principales monumentos (Monasterio de San Zoilo - San Francisco, Biblioteca supramunicipal de San Zoilo, Casa del Barón de Sabasona, Casa - Museo de los Colarte, Iglesia de Nuestra Señora de Loreto - Recoletas, y Convento de Santa Clara - Centro Cultural) de la localidad de Antequera (VII), en la provincia de Málaga.


Real Monasterio de San Zoilo - San Francisco

     La historiografía local centra la llegada de los Franciscanos Observantes y la fundación del pri­mer monasterio de la ciudad en una ermita dedicada a San Zoilo, existente desde la conquista. El Archivo Histórico Municipal conserva la real cédula, firmada en 1500 por los Reyes Católicos, por la que se autorizaba al Concejo para ceder terreno a la comunidad de monjes con el fin de levantar el monasterio y sus huertas, recibiendo de la Corona parte de la financiación de las obras, prolongadas desde 1501 a 1515. La temprana implantación franciscana en la ciudad resultó fundamental para la configuración de su tejido urbano. Al tratarse de un espacio muy alejado del asentamiento nazarí conquistado, el monasterio se convertiría en polo de atracción de la ampliación urbanística, al centralizar los barrios que en esta parte baja irían dando acogida al continuado aumento de población. Posteriormente esta zona aglutinará los principales edificios gestores de la administración munici­pal, convirtiéndose en el nuevo centro público hasta el siglo XIX. El templo acoge la sede de la Archicofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno de la Sangre, Santo Cristo Verde y Nuestra Señora de la Santa Vera Cruz, conocida popularmente como «Cofradía de los Estudiantes», que procesiona sus imágenes el Lunes Santo.
     La iglesia fue concebida dentro de los princi­pios rectores para la erección de templos franciscanos, siguiendo el estilo gótico tardío «Reyes Católicos». Su planta es irregular, articulada a través de una nave principal, separada del pres­biterio por un gran arco toral apuntado, la nave del Evangelio, de desarrollo completo, y dos únicas capillas en la nave de la Epístola, contiguas a la cabecera. En la nave del Evangelio se abre la capilla dedicada a la Virgen de la Antigua y otra, de mayor entidad, a los pies, sede de la antigua Hermandad de Flagelantes de la Santa Vera-Cruz y Sangre de Jesucristo, cuyas obras debieron comenzar inmediatamente después de la firma de la donación del espacio por los monjes en 1543, como lo atestigua la bóveda estrellada de su espacio central; el tramo lateral de la capilla se cubre con bóveda de plato de tipo siloesco, construida por Francisco Gutiérrez en 1599. En el último tercio del mismo siglo se abrió comunicación de esta capilla con el exterior, y en el siglo XVIII se levantó el camarín del Nazareno de la Sangre, posible obra del alarife Cristóbal García, miembro de la Hermandad. Desde el presbiterio, de perfil cuadrangular se accede a la sacristía, rectangular, reconstruida en 1987. De las cubiertas medievales se conservan la bóveda estrellada de la capilla mayor redecorada con ricas yeserías manieristas, la de uno de los tramos de la nave de la Epístola y las de tres crujías de la del Evangelio. Una espléndida armadura mudé­jar provista de una singular decoración polícroma de rosetas cubre la nave central.
     Parte de la primitiva fábrica gótica del templo es su portada, un destacado ejemplar de tipología franciscana, en piedra arenisca, abierta mediante arco carpanel con arquivoltas en disminución que descansan sobre finas columnillas; el típico cordón anudado de la orden la rodea. En un segundo momento se levantó la tapia almenada del compás, cuya portada, construida a finales del siglo XVI, se compone de arco de medio punto enmarcado por dos columnas corintias adosadas; la hornacina que la corona, reconstruida en 1988, fue inicialmente erigida en el siglo XVIII para cobijar la imagen de San Francisco, pieza de barro cocido realizada por Diego Márquez en 1755. Otros dos elementos singulares del exterior son las espadañas: la mayor, erigida en 1599, de tres cuerpos de buena cantería y perfil airoso, y la de la capilla de la Sangre, del XVIII, levantada en ladrillo.
     El templo es poseedor de un rico patrimonio. Destaca el completo programa decorativo de yeserías manieristas, desplegado en el siglo XVII, en sus muros centrales, y los coros alto y bajo: cadenetas dentadas, rematadas en volutas y juegos cóncavos y convexos, dispuestas a modo de marcos para embutir lienzos. El programa alterna la decoración geométrica, a base de recuadros resaltados y triángulos fuertemente moldurados con paños de hojas y racimos. Completan el conjunto cartelas de perfiles recortados y cartilaginosos que albergan escudos nobiliarios y emble­mas de la orden. En el coro alto se disponen, mascarones, símbolos pasionistas y sendas cartelas con inscripciones, rodeados de jugosas guirnaldas de flores y frutos.
     Con respecto a los bienes muebles, habría que señalar los continuos cambios de ubicación sufridos a lo largo de su azarosa historia. El segundo cuerpo de la nave central y el presbiterio están recorridos por una serie de lienzos franciscanistas, con escudos eclesiásticos, que incluye a los titulares, San Francisco y Santo Domingo, y a otros  santos,  obispos y  cardenales de la orden. Desmembrada y repartida por el coro y diferentes espacios del templo se conserva la primitiva sillería manierista del siglo XVI, decorada con interesantes relieves.
     El retablo mayor, realizado en 1787 en sustitución de la primitiva maquinaria estilo «Reyes Católicos», ocupada por catorce lienzos de An­tonio Mohedano, es obra del artista antequerano Antonio Palomo. Se trata de una obra rococó policromada con imitación de mármoles, es­tructurada en tres calles separadas por columnas corintias y un ático alzado sobre un volado perfil. Su amplio camarín, con bóveda de media naranja, cobija la imagen de la Virgen de la Vera­ Cruz bajo un templete-baldaquino decorado con símbolos marianos; la talla es una singular Dolorosa de vestir de Jerónimo Brenes, realizada en 1613, y policromada al año siguiente por el pintor, dorador y escultor antequerano Gabriel Ortiz. Está flanqueada por sendas esculturas de Santo Domingo de Guzmán y San Francisco de Asís. El manifestador guarda una Inmaculada Expectante, importante pieza sevillana de tipo montañesino, de comienzos del siglo XVII. Co­rona el conjunto un Calvario a cuyos lados se sitúan San Zoilo y San Francisco Solano. Los mu­ros laterales del presbiterio exhiben el Triunfo de la Eucaristía y el Triunfo de la Iglesia sobre la herejía, buenas copias del siglo XVII de conocidos originales de Rubens. En la sacristía se conserva una importante pieza de su mobiliario: una cajonera realizada en 1728 por fray Manuel y el maestro Pastrana.
     Preside el camarín de la capilla de la Sangre la singular imagen de Nuestro Padre Jesús Na­zareno de la Sangre, atribuida al escultor Diego de Vega, de hacia 1580, considerada como una obra fundamental en el proceso artístico de la imaginería  andaluza. El siguiente tramo está ocupado por el retablo de Santa Elena, originalmente dedicado a la Virgen de los Dolores y Niño Dormido, obra rococó en cuya hornacina central se ubica una talla de vestir de la santa titular, del siglo XVII. El retablo de la Virgen de los Ángeles está compuesto por cinco tablas renacentistas del siglo XVI, con los temas de Cristo atado a la columna, Virgen de los Ángeles, San Miguel, San Marcos y la tentación de San Antonio Abad; una reforma del siglo XVIII añadió un ático en forma de doselete fingido para enmarcar una imagen de San Rafael, fechada en 1744. Del antiguo retablo de la Virgen de la Antigua, desmembrado por distintas partes del templo, se conservan algunos fragmentos en la capilla del mismo nombre. Reseñamos este espacio porque hoy cuelga en su testero la destacada imagen del Santo Cristo Verde, obra de transición gótico-renacentista realizada hacia 1545 por el arquitecto y escultor Jerónimo Quijano. En el siguiente tra­mo se ubica el retablo de San Francisco Solano, diseño rococó coronado por un alto peinetón, ocupado por una imagen de vestir del santo, del siglo XVIII. El último tramo de la nave aloja la capilla del Comulgatorio, con bóveda de media naranja casetonada, lienzos en las pechinas y figura del Salvador en la clave. De los dos retablos que se alzaban en ella podemos contemplar el del Comulgatorio,  o del Santísimo, de comienzos del siglo XVIII, con una imagen de vestir de la Virgen de la Candelaria, de datación com­plicada dadas las sucesivas intervenciones que la desvirtúan, aunque es posible obra del siglo XVII; en las hornacinas laterales se encuentran las tallas de San Luis Rey de Francia y Santa Isabel de Hungría, coetáneas del retablo, al igual que la escultura del ático, San Francisco de Asís. El otro retablo, dedicado a San Juan Bautista, se encuentra en el Museo Municipal.
     La capilla del crucero del lado de la Epístola se dedica a la Virgen de la Candelaria. Se trata de una curiosa pieza de sabor colonial, estructurada con nueve lienzos colocados alrededor de un templete sostenido por estípites y cúpula calada; las pinturas, de escuela sevillana del siglo XVII, representan a los cuatro Evangelistas, la aparición de la Virgen del Pilar, la liberación de San Pedro, la Virgen de la Merced y los arcángeles; símbolos marianos en relieve completan el programa. El retablo que le sigue, adscrito a San José, es una espléndida ensambladura con estípites, en madera dorada, relacionada con el trabajo del taller de Antonio Rivera, en el primer cuarto del siglo XVIII. La imagen titular es obra del siglo XVII, reestofada en el siguiente. El retablo de San Antonio de Padua, idéntico en factura a su frontero, ostenta como imagen titular una pieza de taller local del siglo XVIII. Ya en la nave central, se encuentra un destacado retablo de estilo rococó, fechado en 1773, con una espléndida imagen de San Diego de Alcalá, de finales del siglo XVI o comienzos del XVII; las repisas laterales sostienen las pequeñas esculturas de San Pascual Bailón y San Benito de Palermo. Cierra este lado la ensambladura, también rococó, dedicada a San Silvestre, talla de 1785, posible obra de Miguel Márquez. Dos grandes e interesantes lienzos, Martirio de San Andrés, anónimo madrileño del segundo tercio del XVII, y Mártires del Japón, ocupan el muro inmediato a los pies (Rosario Camacho Martínez [dirección], Aurora Arjones Fernández, Eduardo Asenjo Rubio, Francisco J. García Gómez, Juan Mª Montijano García, Sergio Ramírez González, Francisco José Rodríguez Marín, Belén Ruiz Garrido, Juan Antonio Sánchez López, y María Sánchez Luque. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).  
     Esta iglesia responde a un esquema inicial gótico, de planta muy irregular.
     Al costado de la nave principal, cubierta con una magnífica armadura mudéjar, se adosa directamente el claustro. El coro, elevado a los pies, tiene forma de U. En el presbiterio la decoración manierista y barroca se superpone a la estructura gótica.
     La nave derecha tiene tan solo dos tramos y se cubre con bóveda semiesférica y de terceletes. En la nave del Evangelio los dos primeros tramos corresponden con los anteriores. En el exterior se encuentran restos de épocas muy diferentes y la portada, los más antiguos se abren a un espacioso compás.
     También es interesante la portada que abre al compás de entrada.
     Comenzaron las obras del Monasterio en el año 1501, bajo el patronazgo de los Reyes Católicos, durando hasta 1515. 
     Actualmente sólo se conserva la iglesia con los restos de la tapia del compás y el claustro. Todos los muros de la nave central fueron recubiertos en el siglo XVII con un complejo programa de yeserías manieristas sobre la base de cuadros resaltados y marcos para embutir lienzos al óleo (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Este monasterio, declarado Monumento Histórico-Artístico Nacional, es el más antiguo de la ciudad (se construyó entre el 1501 y el 1515) y fue levantado con la aportación de los Reyes Católicos en el lugar donde hubo una ermita dedicada a San Zoilo.
     La iglesia, planteada en estilo gótico tardío y de planta irregular, responde al esquema de templo franciscano de la época. De la primitiva obra gótica conserva algunas bóvedas laterales y la grande de la capilla mayor, así como la portada de la iglesia, realizada en piedra arenisca.
     Posteriormente se le añadió a todo el conjunto de la portada un tejadillo para evitar su deterioro. A una época posterior pertenecen la tapia almenada del compás, del siglo dieciséis, y una hornacina en ladrillo del siglo dieciocho que cobija un San Francisco obra de Diego Márquez. En el interior, destaca la armadura mudéjar de la nave central; un gran arco toral apuntado con una enorme y extraña cabeza de hombre bigotudo y, la bóveda de crucería de la capilla mayor redecorada con ricas yeserías manieristas.
     El actual retablo mayor, al estilo de la transición rococó-neoclásico, data de 1787 y, fue realizado por el antequerano Antonio Palomo. Entre las esculturas que lo decoran destacamos un Santo Domingo de Guzmán, una magnifica Inmaculada, San Zoilo Mártir, y la Virgen de la Vera-Cruz, Dolorosa de vestir de la escuela granadina realizada en 1677 (Diputación Provincial de Málaga).

Biblioteca Supramunicipal de San Zoilo

     El valor histórico, arquitectónico y patrimonial del templo se consolidó con la declaración de BIC con categoría de Monumento en 1973. Las dependencias conventuales, distribuidas alrededor del espléndido claustro del monasterio, de estilo «Reyes Católicos», se han rehabilitado para acoger la Biblioteca Supramunicipal, inaugurada en 2004 (Rosario Camacho Martínez [dirección], Aurora Arjones Fernández, Eduardo Asenjo Rubio, Francisco J. García Gómez, Juan Mª Montijano García, Sergio Ramírez González, Francisco José Rodríguez Marín, Belén Ruiz Garrido, Juan Antonio Sánchez López, y María Sánchez Luque. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).  
     Este monasterio, declarado Monumento Histórico-Artístico Nacional, es el más antiguo de la ciudad (se construyó entre el 1501 y el 1515) y fue levantado con la aportación de los Reyes Católicos en el lugar donde hubo una ermita dedicada a San Zoilo (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     En la actualidad el inmueble ha sido adaptado para Biblioteca siendo la mayor de Andalucía con más de 65.000 fondos documentales, fruto del acuerdo entre Unicaja y el consistorio que han unificado en este edificio los fondos de la Biblioteca Antequerana (propiedad de dicha entidad financiera) y de la biblioteca municipal. Su inauguración fue en octubre de 2004.
     En el edificio podemos encontrar su claustro, llamado de los Reyes Católicos, y que data de la época gótico-renacentista, el cual está considerado como una joya arquitectónica. Y en el centro se sitúa una fuente barroca del siglo dieciocho restaurada por los talleres del Centro Municipal de Patrimonio Histórico de la localidad.
     En las obras realizadas para su adaptación como biblioteca se han aderezado dos galerías superiores de este claustro debido al deterioro que tenían las estructuras, así como se ha recuperado la escalera de acceso a estas galerías en su configuración original.
     La entrada al edificio se efectúa por una puerta situada en el lateral del claustro y no por el centro, lo que se conoce como "invariante castizo", un elemento heredado de la tradición arquitectónica musulmana. En el refectorio se ha descubierto la solería original y se ha restaurado el artesonado. También se ha renovado completamente la cubierta así como restaurado la espadaña.
     En lo referente a la Biblioteca cabe decir que sus dependencias están equipadas con las nuevas tecnologías informáticas y de multimedia, con puntos de conexión a redes, salas audiovisuales y almacén de soportes ópticos y magnéticos. En la planta baja se sitúan el depósito de libros, la sala infantil y la sala de temas antequeranos y andaluces. En la planta superior se sitúan la sala de publicaciones periódicas y la de consulta y, en un sector más apartado, la sala de internet, la de reuniones y las oficinas.
     Esta es la primera biblioteca que se integra en la red pública de lectura lo que significa el poder disponer no sólo de todos los fondos documentales de la biblioteca sino también el poder acceder a todos los fondos de las bibliotecas públicas andaluzas (Diputación Provincial de Málaga).

Casa del Barón de Sabasona

     También a este primer tercio del siglo XVIII pertenece la casa del Barón de Sabasona, hoy colegio público en la calle Calzada, uno de los ejemplos más originales con «fachada-armazón» antequeranas (Rosario Camacho Martínez [dirección], Aurora Arjones Fernández, Eduardo Asenjo Rubio, Francisco J. García Gómez, Juan Mª Montijano García, Sergio Ramírez González, Francisco José Rodríguez Marín, Belén Ruiz Garrido, Juan Antonio Sánchez López, y María Sánchez Luque. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).  
     Su construcción corresponde al primer tercio del siglo XVIII, siendo uno de los ejemplos más originales en el conjunto de las casas con "fachada armazón". Aquí, sin embargo, los frontones del fenestraje presentan una extraña variedad; los hay en cortina y conopiales, lo que obedece a una curiosa reminiscencia del gótico "Reyes Católicos". El conjunto de panel de fachada, toda ella de ladrillo excepto la portada, se articula en cinco ejes y tres plantas incluido el ático. La portada se compone de dos pilastras toscanas de fuste liso, alternando sillares blancos y grises, que soportan un amplio entablamento, cuya única decoración se reduce a una ménsula aplanada en la clave del arco adintelado; el segundo cuerpo de la portada tiene pilastras cajeadas rematadas en mensulillas, sobre las que se superpone un marco de molduración lisa, coronándose todo ello con frontón partido, en el que se inscriben las armas del barón. El patio tiene planta cuadrada, con columnas toscanas y arcos de ladrillo. La escalera se cubre con bóveda sobre pechinas (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

Casa - Museo de los Colarte
     El primer tercio del siglo XVIII asiste a una fiebre constructiva, pues cuatro importantes ca­sas-palacio, de las conservadas, se levantaban en esas fechas. La de los Colarte, edificio de la Diputación Provincial en calle Maderuelos, estaba casi terminada en 1713; su exterior responde al modelo de «fachada-armazón », propio del manierismo local, pero la pieza más valiosa de todo el edificio es la caja de escalera, que cubre su planta rectangular de doble tramo con bóveda de medio cañón y cuartos de esfera en los extremos, decorada con yeserías policromadas (Rosario Camacho Martínez [dirección], Aurora Arjones Fernández, Eduardo Asenjo Rubio, Francisco J. García Gómez, Juan Mª Montijano García, Sergio Ramírez González, Francisco José Rodríguez Marín, Belén Ruiz Garrido, Juan Antonio Sánchez López, y María Sánchez Luque. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).  
     El exterior, organizado según el modelo antequerano de "fachada-armazón", presenta cuatro ejes, quedando la portada situada en el extremo de la derecha. El diseño de ésta, que responde claramente a un modelo derivado del manierismo local, presenta un primer cuerpo -con sendas columnas sobre plintos- en caliza roja de "El Torcal de Antequera"; el segundo cuerpo de la portada es de ladrillo enfoscado, presentando pilastras almohadilladas de tipo rústico. El resto de la fachada es totalmente de ladrillo, si bien posteriormente fue encalada de blanco en desafortunada decisión. La caja de la escalera se cubre de yeserías barrocas del primer tercio del siglo XVIII.
     Fue construido por Don Juan Manuel de Colarte y Lila, caballero gaditano de ascendencia francesa, a comienzos del siglo XVIII. Sabemos concretamente que en 1713, año en que fallece el citado caballero, se encontraba "en alberca", es decir a falta de cubiertas y demás detalles ornamentales (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Este edificio cuya obra fue iniciada a comienzos del siglo XVIII por D. Juan Manuel Colarte y Lila y finalizada por sus herederos. Años más tarde, y tras algunos cambios en la propiedad, pasa a manos de la familia Pareja-Obregón quienes la poseen hasta 1.864. Tras nuevos cambios en la propiedad, en 1.919 la adquiere D. Salvador Muñoz para morada de su hijo. Son en esos años cuando la casa adquiere todo su esplendor con mejoras en el propio edificio, muebles de época, detalles...
     Dados los problemas que tuvo para su conservación, el Patronato de Turismo Municipal de Antequera propuso a la Diputación Provincial su adquisición, lo cual se hizo y se transformó en la actual Casa-Museo y alojamiento para visitas ilustres de la Diputación. Actualmente es la sede del Museo de Arte (MAD) de la Diputación.
     El edificio, construido a finales del s. XVIII por don Juan Manuel de Colarte y Lila, es de concepto puramente manierista con reminiscencias musulmanas. Consta de tres niveles, de planta rectangular, donde se organizará el espacio expositivo, área de servicios, salón de actos, talleres, almacenes y las diferentes dependencias administrativas. Igualmente utilizaremos los patios exteriores para actividades culturales y especialmente musicales, gastronómicas, eventos, etc.
     La Casa Museo de los Colarte, es un espacio creado para la divulgación y reflexión del arte. Para conseguirlo, su actividad principal es la producción de exposiciones junto a la realización de múltiples actividades paralelas. Las exposiciones se organizan en dos grandes ámbitos: colección permanente que pretende poner en valor la colección artística de la Diputación de Málaga y el propio edificio basado en su singularidad arquitectónica e histórica y exposiciones temporales.
     En el exterior se organiza según el modelo de "Fachada-armazón", respondiendo a un concepto estético derivado del manierismo local. En su primer cuerpo, labrado en caliza roja del cercano Torcal, la puerta queda jalonada por dos columnas toscanas sobre plintos que sostienen el clásico entablamento con decoración de triglifos. El segundo, con el uso de ladrillo enfoscado y la profusión de elementos almohadillados, contrasta bastante con el inferior por su aspecto de fuerza o pesadez.
     En su interior, al se accede por un largo cuerpo de casa custodiado por una cancela ornamental del siglo XIX, la pieza más destacable es la caja de la escalera de planta rectangular y doble tramo de ida y vuelta con baranda de hierro. La bóveda, de medio cañón con lunetos, está rematada en los extremos con dos cuadros de esfera sobre pechinas, todo decorado con yeserías policromadas. En el testero del descanso, se encuentra un interesante retablito pendiente que enmarca un lienzo de la Virgen del Rosario (Diputación Provincial de Málaga).

Iglesia de Nuestra Señora de Loreto - Recoletas
     Aunque la llegada de la Compañía de Jesús sucede en torno a 1580, el acto fundacional ocu­rrió en 1599, en un establecimiento primitivo que cambiarían por el actual en 1611. La iglesia edificada en este lugar definitivo quedó pequeña pronto, siendo sustituida por la que ha llegado a nuestros días, comenzada en 1693, construyéndose su fachada, la más monumental de Antequera, en 1695, según trazas de Melchor de Aguirre. Con la salida de los Jesuitas, en 1767, las instalaciones colegiales y el templo fueron cedidas para instalar la Colegiata, aunque no se hizo uso de ella, acogiendo después a las Agus­tinas Recoletas y, finalmente, a las religiosas Filipenses de Nuestra Señora de los Dolores.
     Nos encontramos con el esquema de única nave con bóveda de medio cañón y fajones, y cabecera con camarín, cuyo alzado se recorre con tribunas comunicadas. Al igual que en San Juan de Dios y en Belén, un exuberante programa de yeserías, concluido en 1706, dota al interior del templo de un rico efecto ornamental. La facha­da de la iglesia se ajusta al modelo dictado por la Compañía. Realizada en piedra de sillería, presenta tres calles separadas por pilastras toscanas de orden gigante. En la central se dispone un gran arco ciego en el que se integra la portada, abierta a través de un arco de medio pun­to flanqueado por columnas, rematándose con frontón curvo y partido, y hornacina avenerada sobre la que se dispone un escudo de Carlos III. El cuerpo superior repite el esquema de tres calles, con pilastras dóricas, ocupándose la central con ventana y las laterales con hornacinas. El ático, inacabado, es obra de ladrillo añadida en el siglo XVIII.
     Preside la capilla mayor una  imagen  de vestir de la Divina Pastora, de finales del XIX. Las repisas laterales del retablo que la cobija sostienen esculturas de San Ignacio y San Francisco Javier, de finales del XVII, y un San José del estilo de Carvajal, mientras que en la calle central del segundo cuerpo se sitúa un Crucificado de comienzos de esa misma centuria. La titular se encuentra representada en un lienzo coetáneo en el ático, flanqueada por otros dos con temática jesuítica.
     La bóveda de la nave central acoge tres lienzos interesantes con la Vida de San Ignacio, del primer tercio del XVIII . El lado del Evangelio está jalonado por cuatro retablos de comienzos de esa centuria. El primero está presidido por la Virgen del Buen Consejo, escultura con telas encoladas. En el segundo, destacan una talla de vestir de la Virgen de los Dolores, en origen un San Juan de la Cofradía de «Arriba», y un singular óleo sobre lata con el rostro de la Virgen, en la puerta del sagrario. El siguiente espacio está ocupado por una escultura del Cristo de la Humildad del XVII, y en el mismo ámbito, una imagen de vestir de la Virgen del Tránsito, que reposa en una cama de aparato de estilo rococó, posible obra del taller de Carvajal.
     En el lado de la Epístola, en una hornacina adornada con yeserías, se encuentra un San Francisco de Borja atribuido a Mena. El retablo más cercano al presbiterio, del siglo XVII, está presidido por una Inmaculada, copia moderna de la de Cano, del escultor Sánchez Mesa. En el siguiente, las imágenes de San Juanito, del XVII, y de San Camilo de Lelys, en la línea de Miguel Márquez (Rosario Camacho Martínez [dirección], Aurora Arjones Fernández, Eduardo Asenjo Rubio, Francisco J. García Gómez, Juan Mª Montijano García, Sergio Ramírez González, Francisco José Rodríguez Marín, Belén Ruiz Garrido, Juan Antonio Sánchez López, y María Sánchez Luque. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).  
     Su interior, que evidencia estar inacabado en la zona del crucero y capilla mayor, presenta una sola nave con cubierta de bóveda de medio cañón dividida en cuatro tramos por arcos fajones. El alzado presenta el esquema típico de iglesia de cajón, con amplísimas tribunas comunicadas entre sí. Su decoración de yeserías, de extraordinario efecto ornamental se concluyó en 1706.
     La Iglesia llama la atención por las palmeras que hay dentro de su patio y por tener la fachada más monumental de todo el barroco antequerano, realizada íntegramente en piedra de sillería, aunque, al igual que la cabecera en el interior del templo, no fue acabada y así se encuentra actualmente. A tener en cuenta el detalle de una hornacina situada en medio de una pilastra, un San Francisco de Borja atribuido a Pedro de Mena
     La fachada, deriva en su composición del tradicional modelo jesuítico. Un apilastrado de orden toscano lo componen en sus tres calles, con hornacinas las laterales y alberga la central un gran arco ciego en el que se embute la portada propiamente dicha. La fachada del antiguo Convento de la Compañía presenta esquema de "fachada armazón" en ladrillo, siendo la portada de orden almohadillado.
     Perteneció este edificio a la Compañía de Jesús. Comenzó a construirse por el año 1693, según proyecto del arquitecto Melchor de Aguirre por orden de los padres Jesuitas, a quienes pertenecía también el colegio que se alza junto a la misma.
     Tanto la Iglesia como el colegio que hay en un lateral, se conoce como el conjunto de "Las Recoletas", ya que cuando abandonaron el edificio los Jesuitas, pasaron a ocuparlo las madres Agustinas Recoletas.
     Actualmente la Iglesia y el colegio, pertenecen a la orden de las religiosas Filipenses de Nuestra Señora de Los Dolores (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Construida entre 1693 y 1699, esta iglesia, fundada por la Compañía de Jesús, posee la fachada más monumental de todo el barroco antequerano estando íntegramente realizada en piedra de sillería.
     Hoy día pertenece, junto al colegio, a las religiosas Filipenses de Nuestra Señora de los Dolores.
     El interior, de una sola nave cubierta con bóveda de medio cañón y dividida en cuatro tramos por arcos fajones, presenta en su alzado amplísimas tribunas comunicadas entre sí y decoradas a base de yeserías de extraordinario efecto ornamental.
     El retablo mayor fue construido a comienzos del siglo veinte dentro de un estilo híbrido entre lo barroco y neoclásico. Lo más destacable en él es un Cristo Crucificado del siglo diecisiete.
     En el capitulo pictórico señalamos tres lienzos con temas de la Vida de San Ignacio fechables en el primer tercio del dieciocho (Diputación Provincial de Málaga).

Convento de Santa Clara (Centro Cultural)

     El antiguo convento de Santa Clara de la Paz fue fundado por las monjas Clarisas Franciscanas el año 1603, si bien las obras de la actual iglesia no comenzaron hasta 1633 según proyecto del arquitecto Fernando de Oviedo. A esta época corresponde la zona de los coros alto y bajo y el llamado ‘Claustrillo de los jazmines’, dentro de un estilo manierista. La capilla mayor, añadida entre los años 1735 y 1757 bajo el patronazgo de la familia Eslava Almazán –propietarios entonces del Palacio de Nájera-, presenta un riquísimo programa de yeserías barrocas en las pechinas de su cúpula.
     En el exterior del convento, destacan la espadaña del siglo XVII, levantada por el alarife Juan Muñoz Barrientos, y la portada almohadillada de ladrillo de mediados del siglo XVIII que se atribuye al alarife Nicolás Mejías, autor de la torre-mirador del Museo de Antequera.
     El convento fue adquirido por el Ayuntamiento en 1997, es hoy sede del Centro Cultural Santa Clara, después de las importantísimas obras de rehabilitación y restauración llevadas a cabo por la Dirección General de Bienes Culturales de la Junta de Andalucía (Andalucia.org).
     El Centro Cultural Santa Clara fue inaugurado en marzo de 2011 y en él se encuentran las dependencias administrativas del Área de Cultura, Ferias y Tradiciones, siendo a su vez sede de distintas actividades culturales, Talleres y Escuelas Municipales.
     La Iglesia, junto a la Sacristía son amplios espacios donde se realizan talleres, exposiciones, conferencias, congresos, conciertos y actividades culturales diversas (Ayuntamiento de Antequera).
     
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Málaga, déjame ExplicArte los principales monumentos (Monasterio de San Zoilo - San Francisco, Biblioteca supramunicipal de San Zoilo, Casa del Barón de Sabasona, Casa - Museo de los Colarte, Iglesia de Nuestra Señora de Loreto - Recoletas, y Convento de Santa Clara - Centro Cultural) de la localidad de Antequera (VII), en la provincia de Málaga. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia malagueña.

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