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Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero, para conmemorar los 800 años de la Torre del Oro

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viernes, 26 de diciembre de 2025

Los principales monumentos (Castillo, Iglesia de San Juan Bautista, Plaza de España, Iglesia de San Antonio Abad, Casas Solariegas, Convento, Ermita de la Consolación, Palacio Cíjara, Pinturas de la Panda, y Ermita de la Virgen del Espino) de la localidad de Herrera del Duque, en la provincia de Badajoz

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Badajoz, déjame ExplicArte los principales monumentos (Castillo, Iglesia de San Juan Bautista, Plaza de España, Iglesia de San Antonio Abad, Casas Solariegas, Convento, Ermita de la Consolación, Palacio Cíjara, Pinturas de la Panda, y Ermita de la Virgen del Espino) de la localidad de Herrera del Duque, en la provincia de Badajoz.
     En el extremo norte del territorio, al pie de una sierra, bajo la presencia de un poderoso castillo, visible desde todas las lejanías del entorno. A 8 kilómetros, unido por una carretera serpenteante que discurre entre paisajes maravillosos bordeando el pantano de García de Sola (Puerto Peña), se encuentra Peloches, sobre el borde mismo del agua.
     Tipo de Entidad: Municipio
     Superficie Término: 277,3 Km2
     Altitud: 468 m.
     Distancia Capital: 204 Km.
     Partido Judicial: Herrera del Duque
     Comarca: La Siberia
     Otras Entidades: Peloche, a 8 km. de Herrera del Duque y a 386 m. de altitud
     Gentilicio: Herrereño
Ayuntamiento de Almendralejo
     Plaza de la Concordia, 1
     06670 Herrera del Duque (Badajoz)
     Teléfono: 924650006 - 924650026
     Fax: 924650025
Peloche.-
     A 8 kilómetros de Herrera, a la que se une mediante una carretera de trazado serpenteante que discurre entre paisajes maravillosos bordeando el pantano de García de Sola, se encuentra, sobre el borde mismo del agua, la aldea de Peloche. Se trata de un reducido núcleo, hoy también en expansión debido a su privilegiada situación en un ámbito natural de insuperable hermosura paisajística, apacible y tranquilo, abundante en caza, y muy a propósito para el ejercicio del deporte náutico. En sus inmediaciones se localizan interesantes pinturas rupestres.
     El lugar cuenta en la actualidad con medio millar de habitantes, articulándose formalmente en torno a la pequeña iglesia parroquial de San Antonio Abad.
     Característicos del lugar resultan el rico escabeche de peces, el escarapuche y los típicos canutos.
Historia.-
    En el extremo norte del territorio, también al pie de una sierra, bajo la presencia de un poderoso castillo, como el de Puebla de Alcocer, visible desde todas las lejanías del entorno, se encuentra Herrera del Duque.
     La fortaleza, de origen árabe y remodelada después por los cristianos, tiene planta octogonal, presentando aspecto macizo, ya que carece de torres. El acceso hasta ella se efectúa a través de senderos de montaña de gran belleza paisajística, y desde su atalaya se divisan igualmente parajes de extraordinaria grandiosidad.
     El centro de la población lo constituye una amplia plaza porticada de galerías cubiertas con bóvedas, en la que se sitúa una fuente ochavada de jaspe negro, erigida en 1.787. Esta fuente ha sido trasladada de su emplazamiento tradicional con ocasión de las obras de remodelación llevadas a cabo recientemente, y en cuyo trascurso fueron eliminados también los seculares árboles de gran porte que hermoseaban el lugar.
Monumentos.-
     Monumento destacable es la iglesia parroquial de San Juan Bautista, que se enclava en la parte más alta de la localidad.
     Se trata de una edificación de mampostería y piedra, con numerosos estribos y cubos cilíndricos de refuerzo, en la que aún se conserva uno de los arbotantes absidiales. El interior es de tres naves, con capilla mayor de doble ámbito y cúpula de media naranja en el crucero.
     Componente de particular valor fue su retablo mayor, obra del entallador Gregorio de Prado, destruido en 1.936. Las doce pinturas del siglo XVI que lo adornaban, debidas al pincel del toledano Juan Correa de Vivar, consiguieron salvarse, aunque fueron sacadas de la localidad, habiendo sido rescatadas y restituidas a la iglesia, tras su restauración, en fecha reciente.
     El Castillo del Duque es un buen ejemplo de fortaleza señorial del siglo XV, situada a gran altura y dominando la población. Tiene forma de octógono irregular de 183 m. de perímetro, con muros de 12 m. de altura y, entre tres y cuatro metros de grosor, con una única puerta en la cara este. Está construido en mampostería y ladrillo. El castillo fue erigido por don Gutierre de Sotomayor, maestre de la Orden de Alcántara, que obtuvo de Juan II estas tierras en 1411. En el siglo XVI, en tiempos del duque don Francisco Zúñiga y Guzmán Sotomayor, de quien toma el apelativo, sufrió algunas reformas. Este personaje fue un mecenas que, prácticamente, arruinó a sus descendientes, pese a ser el dueño de un señorío de 4.000 kilómetros cuadrados.
     También resultan de interés la Custodia, piedra de plata de casi 40 Kg. de peso, ejecutada asimismo en el XVI por los artífices Gregorio Vorja y Franco Morales, y el Sagrario, éste de factura moderna, fabricado en 1.944 por Mariano Malagón.
     En un extremo del caserío se conservan los maltrechos restos del antiguo convento franciscano de San Jerónimo, fundado en 1.517 por Don Antonio de Sotomayor, hoy de propiedad particular y utilizado como garaje y almacén.
     Numerosas casonas solariegas, con ornamentadas fachadas, como la de la antigua Encomienda de Alcántara, más conocida a nivel popular como "Casa del Conco", evidencian el abolengo y señorío de la población en los tiempos pretéritos.
     También cuenta Herrera con una hermosa plaza de toros, instalación de su especie única en todo el cuadrante nororiental de la Baja Extremadura.
     A 5 kilómetros de la localidad, ocupando un hermoso paraje natural, se encuentra el santuario de Ntra. Sra. de Consolación, originario de la Edad Media y luego, remodelado en época barroca. La Virgen titular es una hermosa talla en madera, datada en el siglo XV, en la actualidad vestida al estilo de la de Guadalupe.
     Sin renunciar a su rico pasado histórico, Herrera del Duque constituye hoy un centro en plena expansión, cuyo dinamismo se refleja en las numerosas edificaciones e instalaciones modernas surgidas en los últimos tiempos, originando nuevos y tejidos urbanísticos. Sus equipamientos y servicios de toda especie hacen de esta localidad el centro de atracción más poderoso del entorno y su cabecera natural indiscutible (Diputación Provincial de Badajoz).
     Antiguo feudo de los duques de Osuna, enclavado en el centro de la Siberia extremeña, una campiña rodeada por estribaciones montañosas, excepto en la zona oriental, por la que transcurren el Guadiana y sus afluentes. Las aguas embalsadas en sucesivos pantanos (Cíjara, García Sola y, al suroeste, el de Orellana) convierten a esta comarca, limítrofe al este con la comunidad castellano-manchega, en una especie de mar interior.
Gastronomía
     Junto a las habituales migas de pastor o el ajoblanco, sopa fría de ajo y almendras, la cercanía del embalse de García Sola da origen a una especialidad, el escarapuche, plato a base de peces originario del cercano pueblo de Peloche. Son numerosos también los platos de caza. Entre los dulces cabe citar las candelillas, los canelones y los canutos de Peloche.
VISITA
     Esta villa de origen medieval tras la recon­quista dependió de la Orden de Alcántara y posteriormente de diversos señoríos. Sus calles se articulan en torno a la plaza de España, rodeada de soportales en todos sus lados. En el centro se alza una fuente ochavada de jaspe negro.
     Al siglo XV pertenece la iglesia de San Juan Bautista, sólida estructura de piedra, provista de estribos y torreones cilíndricos que más parecen propios de una fortaleza. Las casas adosadas a sus muros le restan belleza e impiden la visión del conjunto.
     El interior resultó dañado por un incendio en 1936, si bien se conservan algunas tablas del retablo renacentista y una valiosa custodia de plata del siglo XVI. Al sur de la villa, en una cima de difícil acceso, se sitúa el castillo, de origen árabe y reconstruido en la época cristiana sin torres ni otros elementos defensivos, a excepción de la muralla. Conserva un aljibe abovedado y restos de las dependencias interiores.
     En las proximidades de la población existen parajes de gran belleza natural, como la finca de Las Navas, donde abundan las especies de caza (Alfredo J. Ramos, y Santiago Llorente. Guía Total, Extremadura. Editorial Anaya Touring. Madrid, 2005).

Castillo.-

      Visita obligada para turistas, investigadores y curiosos. Se conservan las murallas y en su interior hay muchos restos.
     En el interior de los gruesos muros, perduran vestigios de un segundo recinto donde se aprecian elementos góticos; una fuerte mazmorra, un gran aljibe cuadrangular abovedado, un arco de atajo para ayudar al paso por el adarve, al entrar en una torrecilla en avanzada.
     Las murallas presentan reducidos huecos entre los que sobresalen el arco de herradura de ladrillo y piedra que constituye la única entrada al conjunto. Las ruinas interiores manifiestan claramente que hubo en las fachadas de oriente y sur.

Iglesia de San Juan Bautista.-
     Dedicada a San Juan Bautista, consta de tres naves abovedadas. Los datos más antiguos que conocemos de su existencia son de 1483
     Su exterior es de mampostería, el interior de las Iglesia de estilo renacentista. Entre los objetos de valor podemos citar el valioso retablo con tallas policromadas de Gregorio Prado y pinturas manieristas de Juan Correa de Vivar. Este retablo se hizo entre 1546 y 1550.
     Merece especial mención el actual sagrario, obra del artífice don Mariano Molagón. Fue regalado por todos los cristianos del pueblo y se colocó el 8 de junio de 1944, el día del Señor.

Plaza de España.-

     Merece destacarse esta plaza por su carácter emblemático de centro vital de la villa, amplitud, belleza, historia y trazado. Porticada con soportales acogedores en casi todo su perímetro, en la segunda mitad de siglo XX ha sufrido y nunca más acertado el verbo- diversas transformaciones que le han hecho perder su fisonomía y encanto originales.
     Casi en el medio de la plaza se erigió en 1787 la fuente de piedra que existe hoy, de jaspe negro pulimentado sobre un plano ochavado, con tres gradas desde donde se cogía con cañas el agua que las mujeres llevaban para uso doméstico hasta hace pocos años.

Iglesia de San Antonio Abad.-
     La vieja iglesia de Peloche es una de las más singulares de su estilo. Se presenta pequeña y robusta, con formas y hechuras que evocan formas ancestrales.
     Tiene una nave central con un retablo que fue realizado hace unos ocho años y que tiene a la derecha una talla de San Antonio Abad, a la izquierda una de María Auxiliadora y en el frente un Cristo en la Cruz.
     También son de interés las siguientes tallas: Inmaculada, San Andrés y San Blas, esta última se encuentra en la Sacristía en espera de ser restaurada.

Casas Solariegas.-

     Son edificaciones y casonas de la vieja hidalguía labradora que ponen de manifiesto el abolengo de la villa.
     Es destacable la de la calle San Juan, casa atribuida a la Encomienda de Alcántara.
     En su interior se observan mosaicos con diferentes motivos y leyendas y restos de viejas caballerizas. Perteneció al primer señor de Belalcázar, Hinojosa, Puebla y Herrera, único maestre de dicha orden en la zona. Su construcción data de la primera mitad del siglo XVII.

Convento.-
     El convento franciscano de la Purísima Concepción fue fundado en 1517 por Fray Alonso de Sotomayor, conde de Belalcázar en la ermita de Nuestra Señora de la Merced y trasladado a su emplazamiento actual en 1603. Es un edificio del Renacimiento.
     El interior de la Iglesia, de cruz latina, es de traza clásica, de una nave con crucero, cúpula con cuatro ventanales y retablos barrocos (MÉLIDA, 1924). Claustro, torre-espadaña de ladrillo, esbelta y de trazado original, enfermerías alta y baja y rica y hermosa huerta completan el conjunto.

Ermita de la Consolación.-

     Situada a 5 km al oeste del pueblo, en el bello paraje de los Valles de Consolación, término de Puebla de Alcocer, rodeado de pinos, olivos, eucaliptos y alcornoques centenarios. es de estilo neoclásico, formada de una sola nave con una superficie de 170m.
     Es una construcción que data del siglo XV, aunque fue reconstruida posteriormente. La cúpula es una pintura en la que se exalta la coronación de la Virgen. El retablo de estilo barroco, con influencia renacentista.
     El Camarín fue construido en 1637 se encuentra detrás del retablo de la ermita, con piso de mosaico. En el frente, y enmarcado de madera, hay un pergamino con acta de la Coronación de la Virgen, que data del 7 de septiembre de 1980.

Palacio Cíjara.-
     Es una fortaleza – palacio, fue construido por el conde Villapadierna y ubicado junto a los restos de la colonia y a la Golosilla, en una elevación del terreno en la margen izquierda del Guadiana. Es un edificio en torno a 1873, fecha en que compró Cíjara el conde de Villapadierna.
     Repitieron el mismo modelo de construcción en otros dos palacios que erigieron, uno en la provincia de Zamora y el otro en Andalucía. Un fuerte rectángulo reforzado en las esquinas por altas torres redondas. Seguramente antes había otra muralla que rodeaba el conjunto. Junto a él hay dos pequeñas y coquetas torres que cerraban un amplio recinto.

Pinturas de la Panda.-
     A las espaldas de Peloche se encuentran estas pinturas rupestres, pertenecientes al periodo de la Edad del Bronce. El descubrimiento de estas pinturas en las sierras de Peloche, indican la lejana presencia del hombre en la zona.
     Representan escenas de caza y pastoreo, animales e ídolos. Se encuentran en la Sierra de los Golondrinos rodeadas de vegetación como y fauna.

Ermita Virgen del Espino.-

     Es una construcción moderna no exenta de todo tipo de atractivos. Fue inaugurada el 1 de noviembre de 1992, por el Obispo Rafael Palmero Ramos. El nombre de la Virgen viene del lugar donde se ubica dicha ermita, ya que se encuentra en un hermoso paraje con una fuente llamada del espino. La talla es copia de una Virgen de Aldeanueva de Barbarroya de la provincia de Toledo (Ayuntamiento de Herrera del Duque).

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martes, 23 de diciembre de 2025

Los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de Altagracia, e Iglesia de San Juan Bautista) de la localidad de Helechosa de los Montes, en la provincia de Badajoz

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Badajoz, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de Altagracia, e Iglesia de San Juan Bautista) de la localidad de Helechosa de los Montes, en la provincia de Badajoz.
     Enclavada sobre las estribaciones norteñas de la sierra de la Rinconada, a la falda de la de los Batanes, ocupa el área más septentrional del dominio de los Montes, completando dentro del mismo, junto con Fuenlabrada y Villarta, el ámbito de la Calabria. Al igual que en el caso de Villarta, el alejamiento del territorio y lo escabroso de la topografía, hicieron que sus comunicaciones fueran también muy dificultosas hasta época reciente, en que la construcción de modernas vías ha hecho fácil el acceso. En su entorno la naturaleza es bravía y grandiosa, ofreciendo panoramas que justifican por sí solos la visita a este rincón. La presencia de las aguas del cercano embalse de Cíjara, extendiéndose entre los agrestes parajes de las sierras y las dehesas, aumenta todavía el atractivo paisajístico de estos parajes.
     Tipo de Entidad: Municipio
     Superficie Término: 377 Km2
     Altitud: 356 m.
     Distancia Capital: 234 Km.
     Partido Judicial: Herrera del Duque
     Comarca: La Siberia
     Otras Entidades: Bohonal de los Montes situada a 23 km de Helechosa y a una altitud de 486 m.
     Gentilicio: Helechoseño
Ayuntamiento de Helechosa de los Montes
     Plaza de España, 2
     06692 Helechosa de los Montes (Badajoz)
     Teléfono: 924658011
     Fax: 924658049
Historia.-
    De Helechosa y el Bohonal
se llevó los habitantes
un arroyo, mucho antes,
del diluvio universal.
     Cuentan estas décimas dedicadas a Don Luis Narváez en el siglo XVII por Don Eugenio Gerardo.
     Efectivamente, las grandes crecidas del Guadiana, entonces bravío, eran una contínua amenaza para muchos de los pueblos de la zona, entre ellos, Helechosa de los Montes (Diputación Provincial de Badajoz).
Monumentos.-
     En lo morfológico, la fisonomía del núcleo queda determinada por las formas tradicionales que en general conserva el caserío, en el que abundan las fachadas cubiertas de atractivos esgrafiados y pinturas. Como hito más destacado sobresale la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de Altagracia, construcción de modestas proporciones, edificada en ladrillo y piedra según modelo de pequeña Iglesia rural predominante en la zona. A los pies se presenta una modesta torre, conservando todavía en el interior la cubierta originaria de madera del siglo XVI. El templo ha sido restaurado recientemente.
     El nuevo edificio del Ayuntamiento ha sustituido el anterior, notable muestra de la arquitectura tradicional más representativa, en el que resultaba singular su gran balconada de hierro. En su lugar se ha levantado otro de diseño moderno.
     Dependiente de Helechosa, se encuentra la aldea de El Bohonal, se localiza en la sierra de la Dehesilla, del otro lado del Guadiana. En otro tiempo fue un lugar aislado al que sólo podía accederse atravesando el río sobre una balsa. En la actualidad se llega fácilmente a través de un puente de colosal arquitectura.
     El núcleo constituye un conjunto de enorme atractivo por su tipismo, en el que las tradiciones y formas seculares más genuinas se conservan en toda su pureza. Como componente más significativo destaca la Iglesia Parroquial de San Juan Bautista, realizada en siglo XVI, de sorprendente cuerpo y arquitectura para la reducida entidad de la feligresía (Diputación Provincial de Badajoz).

     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Badajoz, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de Altagracia, e Iglesia de San Juan Bautista) de la localidad de Helechosa de los Montes, en la provincia de Badajoz. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia pacense.

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domingo, 21 de diciembre de 2025

Los principales monumentos (Mansión de los Condes de los Campos de Orellana, Iglesia de San Juan Bautista, Ermita de Nuestra Señora de la Antigua, y Puente Medieval) de la localidad de La Haba, en la provincia de Badajoz

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Badajoz, déjame ExplicArte los principales monumentos (Mansión de los Condes de los Campos de Orellana, Iglesia de San Juan Bautista, Ermita de Nuestra Señora de la Antigua, y Puente Medieval) de la localidad de La Haba, en la provincia de Badajoz.
     Se halla entre Don Benito, Villanueva y Magacela, sobre un ámbito típicamente representativo del Partido Judicial, compuesto por dehesas y pastizales.
     Tipo de Entidad: Municipio
     Superficie Término: 86,6 Km2
     Altitud: 305 m.
     Distancia Capital: 120 Km.
     Partido Judicial: Villanueva de la Serena
     Comarca: Vegas Altas
     Gentilicio: Jabeño
Ayuntamiento de La Haba
     Plaza de España, 1
     06714 La Haba (Badajoz)
     Teléfono: 924823155 - 924823161
     Fax: 924823255
     Web: www.lahaba.es
Historia.-
    Se halla entre Don Benito, Villanueva y Magacela, sobre un ámbito típicamente representativo del Partido Judicial, compuesto por dehesas y pastizales. El núcleo, fundado a principios del siglo XIV con el nombre de Aldehuela, por el Maestre Gonzalo Pérez Gallego, perteneció a la Orden de Alcántara como aldea de Magacela, alcanzando en 1660 su autonomía como Villa. La localidad es llamada popularmente en el entorno, "El Jaba", y sus naturales "jabeños" (Diputación Provincial de Badajoz).
Monumentos.-
     Morfológicamente ofrece la fisonomía característica de las poblaciones de la Serena, con calles amplias y edificaciones de una sola planta y doblado, fachada encalada, elementos de granito y blasones que testimonian su hidalguía. Muestras valiosas de esta arquitectura son las mansiones de los Condes de los Campos de Orellana y otras que proliferan en las calles de este título y en las de la Peña, Cilla, Plaza Baja y otras.
     El hito constructivo más señalado es la iglesia parroquial de San Juan Bautista, obra de gran cuerpo sobre terraza, con planta de cruz latina, portadas laterales de diseño clasicista entre contrafuertes y torre cupulada. Al interior destaca la cabecera, de mayor elevación que la nave, con cúpula sobre pechinas que exteriormente se significa por el cuerpo cuadrangular que la envuelve. Entre sus contenidos merece citarse una buena talla del XVI de la Virgen de Valvanera.
     A seis kilómetros se sitúa la ermita de Ntra. Sra. de la Antigua, en la que se celebran concurridas romerías. La construcción, originaria del siglo XV y de acusado sabor popular, cuenta con un elemento poco habitual en este tipo de realizaciones, una torre separada del cuerpo principal, edificada en piedra y sillares.
     Otros testimonios que patentizan la existencia en ese lugar de asentamientos remotos, son el ara romana utilizada como pila de agua bendita en la ermita, y las numerosas tumbas antropomorfas excavadas en la roca que proliferan en las inmediaciones. Próximo también, sobre el río Ortigas, se encuentra un valioso puente medieval. La obra, de presumible origen romano y rehecha en la Edad Media, está edificada en piedra y sillería, contando con seis arcos (Diputación Provincial de Badajoz).

Iglesia de San Juan Bautista.-
     El monumento más importante es la iglesia parroquial de San Juan Bautista, otra de gran cuerpo sobre terraza, constituye una constitución de mampostería y sillares con planta de cruz latina, que e presenta exenta, sobreelevada sobre un espacio circundante constituido por diversos ámbitos a diferentes alturas. Consta de una sola nave compartimentada en cinco tramos, con bóveda de cañón con lunetos. El presbiterio, de gran cuerpo y mayor elevación que el resto de la nave , está cubierto por  una cúpula de media naranja construida sobre pechines y en ladrillo visto igual que el tramo adyacente de la nave, esta cúpula exteriormente se manifiesta por el cuerpo cuadrangular que la envuelve.
     Al exterior destacan unos poderosos contrafuertes y algunas ventanas de medio punto todo en sillería. Sobre ambos costados se abren sendas portadas iguales, de diseño clasicista, consistentes en arcos almohadillados de medio punto flanqueados por pilastras con bolos y frontón superior rematado en cruz y medallones en las enjutas, de diseño renacentista.
     En la fachada frontal, que no ostenta portada por hallarse cegada la originaria, se encastra una torre cuadrada de sillares, con ventanas de medio punto a las cuatro caras en el cuerpo superior.
     La cabecera es de testero plano con escasa profundidad. A ambos lados se sitúan la Sacristía y la Capilla del Sagrario, configurando los incipientes brazos de la cruz. El pavimento también es de granito, pero actualmente está cubierto de terrazos artificiales.
     Entre sus contenidos merece citarse una buena talla del siglo XVI de la Virgen la Valvanera, conocida popularmente entre los vecinos como "la Verveneda", imagen sedente con el Niño Dios en brazos sobre un águila, que tuvo mutilada la cola, debido a la mano atrevida de algún indocumentado, a día de hoy restaurada (Ayuntamiento de La Haba).

Convento.-
     Otro edificio a tener en cuenta es el Convento, fundado y edificado por los condes Campos de Orellana como asilo-hogar para los ancianos (Ayuntamiento de La Haba).

Puente Medieval.-
     A  9 km. de la localidad y enclavado en un típico paraje de estas tierras,  se encuentra el puente sobre el río Ortigas,  consta de 6 arcos de medio punto, realizados en piedra, es de presumible origen romano, aunque sin documentar y  reconstruido en la Edad Media.
     Hoy en día ya no cumple sus funciones de antaño, ya que se ha construido un puente alternativo (Ayuntamiento de La Haba).

Ermita de Nuestra Señora de la Antigua.-
     En el año 1.400 ya existía. Se encuentra rodeada por un cerco, ligeramente trapezoidal, al recinto se entra a través de dos puertas situadas ambas en el lado oeste de dicho cerco, siendo la más antigua la que se encuentra en la parte izquierda, que conserva su estructura de cantería. En el centro de este mismo lateral del cerco encontramos otra puerta a modo de arco apuntado, que data  de 1926 y cerrada con artística puerta de forja, obra de Miguel Chamizo.  
   El templo está constituido por cuerpo, capilla, camarín posterior y soportales, diferenciándose estas partes desde el exterior por ser una superposición de distintos volúmenes  a diferentes alturas. Al templo se accede a través de dos puertas una situada en la cara oeste y otra en la cara norte del mismo. En esta construcción encontramos un arco total  y crucero de cantería de bóveda todo el cuadro de la Capilla.
     Cuenta con un elemento poco habitual en este tipo de construcciones, una torre de 25 escalones separada del cuerpo principal, edificada en mampostería de barro, piedra y sillares, se divide en dos cuerpos por medio de una sencilla imposta, como remate superior el campanario, techado con cubierta de madera a cuatro vertientes. Esta torre se une al cuerpo principal por los soportales citados anteriormente, los cuales están compuestos por una sucesión de arcos de medio punto.
     El suelo de la ermita y el porche que la rodea es de granito. En su interior cabe destacar una reliquia romana que encontramos situada tras la puerta situada en la cara norte del templo, es una pila del agua de purificarse, hecha vaciando un pedestal romano de granito.
     A través de la Sacristía accedemos al Camarín de la Virgen, que está decorado con frescos donde se representa la leyenda de cómo se apareció la virgen en este lugar a un pastor.
     Presidiendo el altar, en el ventanal del camarín, esta situada la virgen, Ntra. Sra. de la Antigua, la imagen  actual reproduce la anterior  y data de 1.941. Lo más destacable es que tanto la Virgen como el niño forman un solo bloque, de tal manera que el niño viste la misma túnica que la madre. Se encuentra casi todo el año en su Ermita, salvo del 13 de agosto, que es trasladada en peregrinación por los vecinos del pueblo a la iglesia de San Juan Bautista,  al 13 de septiembre que de la misma forma es llevada de nuevo a su Ermita.  
     Otros testimonios que hacen patente la existencia en ese lugar de asentamientos remotos en la zona, son, además de la reliquia romana mencionada anteriormente, numerosas tumbas antropomorfas excavadas en la roca que proliferan en las inmediaciones, que se creen son restos ibéricos (Ayuntamiento de La Haba).

     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Badajoz, déjame ExplicArte los principales monumentos (Mansión de los Condes de los Campos de Orellana, Iglesia de San Juan Bautista, Ermita de Nuestra Señora de la Antigua, y Puente Medieval) de la localidad de La Haba, en la provincia de Badajoz. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia pacense.

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jueves, 11 de diciembre de 2025

Los principales monumentos (Ermita de Nuestra Señora de Nazaret, e Iglesia de San Juan Bautista) de la localidad de Garlitos, en la provincia de Badajoz

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Badajoz, déjame ExplicArte los principales monumentos (Ermita de Nuestra Señora de Nazaret, e Iglesia de San Juan Bautista) de la localidad de Garlitos, en la provincia de Badajoz.
     Se sitúa en el límite meridional de la Siberia, sobre el extremo contrario que Castilblanco y Valdecaballeros, constituyendo el núcleo más antiguo de los que se localizan en el entorno de Siruela.
     Tipo de Entidad: Municipio
     Superficie Término: 129,3 Km2
     Altitud: 554 m.
     Distancia Capital: 206 Km.
     Partido Judicial: Herrera del Duque
     Comarca: La Siberia
     Gentilicio: Garliteño
Ayuntamiento de Garlitos
     calle de García Morato 35
     06656 Garlitos (Badajoz)
     Teléfono: 924636101
     Fax: 924636186
     Correo-e: ayuntamiento@garlitos.es
     Web: www.garlitos.es
Historia.-
    Es el núcleo más antiguo de los que se localizan en el entorno de Siruela. La memoria de sus antecedentes romanos se conserva en el nombre de "la ciudad de Minerva" que aún aplican los naturales. Su existencia está documentada en época árabe, de la que perduran restos de un castillo. Tras la reconquistase integró bajo los templarios en la jurisdicción de Capilla, y más tarde en las posesiones del Duque de Benavente.
     En 1635 alcanzó su independencia como villa. Finalmente pasó a pertenecer al Duque de Béjar (Diputación Provincial de Badajoz).
Monumentos.-
     En las inmediaciones de la población, sobre el punto donde al parecer se levantó en la antigüedad un templo a Cibeles y más tarde una basílica visigoda, se encuentra la ermita de Ntra. Sra. de Nazaret, obra de notable arquitectura, con gran cuerpo y espadaña escalonada, cuya silueta recuerda la de la iglesia vieja de Peñalsordo, sobre cuyos muros lucen lápidas romanas alusivas a Miróbriga. Otra ermita destacada es la ermita de San Atón.
     Urbanísticamente el núcleo se compone de dos áreas bien diferenciadas. Una, más antigua, de estructura irregular y apretada, que ocupa la parte de mayor elevación, y otra moderna, con mayor extensión y trazado regular, que se extiende por los terrenos llanos.
     Sobre la fachada del Ayuntamiento viejo se conserva una lápida romana hallada en las inmediaciones de la población.
     En el terreno artístico y monumental la realización más reseñable es la iglesia parroquial de San Juan Bautista. Se trata de una construcción de piedra y ladrillo, originaria del siglo XV, ejecutada de acuerdo con el modelo de pequeño templo rural dominante en el territorio, que por su antigüedad y configuración resulta pieza de interés. Su elemento más caracterizado es una capilla levantada en 1613, según trazas, del maestro cantero Juan Bautista de Montenegro (Diputación Provincial de Badajoz).
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Badajoz, déjame ExplicArte los principales monumentos (Ermita de Nuestra Señora de Nazaret, e Iglesia de San Juan Bautista) de la localidad de Garlitos, en la provincia de Badajoz. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia pacense.

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viernes, 29 de agosto de 2025

Los sitios arqueológicos San Juan Alto, en Carmona (Sevilla)

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte los sitios arqueológicos San Juan, en Carmona (Sevilla).
     Hoy, 29 de agosto, Memoria del martirio de San Juan Bautista, a quien el rey Herodes Antipas retuvo encarcelado en la fortaleza de Maqueronte, en el actual Israel, y al cual mandó decapitar en el día de su cumpleaños, a petición de la hija de Herodías. De esta suerte, el Precursor del Señor, como lámpara encendida y resplandeciente, tanto en la muerte como en la vida dio testimonio de la verdad (s. I) [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II].
     Y que mejor día que hoy para ExplicArte los sitios arqueológicos del Cortijo de San Juan, en Carmona (Sevilla).
San Juan Alto I.  Se detectan cerámicas a mano y a torno en un área de unos 1000 metros cuadrados. En un primer momento pertenece a un calcolítico pleno, es posible que no se trate de un hábitat dada la proximidad de otro, que le es coetáneo, y  la ausencia de restos de talla, unido esto al hallazgo de un brazalete de arquero que puede interpretarse como ajuar de una tumba, cabe la posibilidad de que fuese una necrópolis del cercano yacimiento. En un segundo momento de ocupación se encuentra un asentamiento romano de época republicana que perdura en el imperio. Este asentamiento fue reutilizado en época medieval.
San Juan Alto II.  Se encuentran restos de construcciones romanas, tegulae, ladrillos, etc., en un área de unos 700 metros cuadrados. 
     Asentamiento romano de poca importancia que se ubica junto a una vereda importante de comunicación (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
Conozcamos mejor la Historia, Leyenda, Culto e Iconografía de San Juan Bautista, precursor del Señor:
EL ÚLTIMO DE LOS PROFETAS DE ISRAEL Y EL PRECURSOR DEL MESÍAS

   San Juan Bautista (en su traducción de los Cuatro Evangelios -1943-, Hubert Pernot sustituyó la denominación usual de San Juan Bautista por la de San Juan el Inmersor, pero la innovación no tuvo eco), el Precursor o, como dicen los griegos, el Prodromos del Mesías, es la "fíbula" viva que une el Antiguo con el Nuevo Testamento. Pertenece al reino de la Ley y al mismo tiempo al reino de la Gracia: ha vivido sub lege y sub gratia. 
   Aunque su historia sea contada en el Nuevo Testamento, no se podría separar de los profetas de la Antigua ley: es el último y el más grande de la estirpe ¿Acaso el propio Cristo no lo ha llamado profeta y más que un profeta? "Hic est enim propheta et plus quam propheta." Pasa por ser la reencarnación del profeta Elías: "Delante del cual irá él, con el espíritu y la virtud de Elías", dice Lucas (1: 17).
   La piedad popular y el arte cristiano siempre le han reservado un lugar aparte de los apóstoles y de los santos. En la Coronación de la Virgen, del primitivo artista de Aviñón Enguerrand Quarton (1453), San Juan esta en las filas de los profetas, en el lado opuesto a San Pedro y a los apóstoles. En la Asunción del Libro de Horas de Étienne Chevalier, Jean Fouquet lo sitúa junto a Moisés. A principios del siglo XVI, en su pintura La Adoración de la Santísima Trinidad por todos los santos o de la Santísima (Allerheiligenbild) en el Museo de Viena, A. Durero, fiel a la tradición, sitúa a Juan el Bautista en la cohorte de los justos del Antiguo Testamento, junto a Moisés y el rey David.
   Pero si Juan Bautista es el último de los profetas, también es el primero de los mártires de la fe de Cristo. Merecería, más que el díácono Esteban, el título de protomártir. La Iglesia le rinde el mismo culto que a los santos. En la hagiografía ocupa un lugar análogo al de San Miguel, venerado como arcángel y como santo al mismo tiempo.
   Así se explica que pueda figurar dos veces en un mismo programa iconográfico, donde representa simultáneamente el Antiguo y el Nuevo Testamento. Es el caso de la portada de la iglesia de San Servais, de Maastrich, donde se encuentra en los dos derrames: a la izquierda, pisoteando a Herodes y a Herodías, y a la derecha, bautizando a Cristo en el Jordán.
HISTORIA
   La historicidad de San Juan ha sido discutida tanto como la de Cristo. Ciertos mitólogos lo identifican, como a Jonás, con el dios pez babilonio Oannes.
   El historiador judío Josefo dice sólo que su predicación inspiraba gran esfervecencia en el pueblo, lo cual provocó su detención (Antigüedades judías, Lib. XVIII). Ese relato no concuerda con las fuentes cristianas.
   Brevedad de los Evangelios canónicos. Lo que las Sagradas Escrituras nos enseñan acerca de su vida puede resumirse en pocas palabras.
   Hijo del sacerdote Zacarías y de Isabel, prima de la Virgen María, recibió el nombre de pila Johanan o Jochanaan. Se retiró muy joven al desierto de Judea para llevar allí una vida ascética y predicar la penitencia. En Jesús, que se hizo bautizar por él en el Jordán, reconocía al Cordero de Dios, al Mesías anunciado por los Profetas. Ese acontecimiento capital habría ocurrido en el año 28.
   Arrestado en el 29, en la fortaleza transjordana de Macarea o Macerón (Mekavar) por el tetrarca de Galilea Herodes Antipas, cuyo matrimonio con Herodías, que era su sobrina y su cuñada a la vez (Herodes no podía justificarse por la ley judía de los levitas puesto que Herodías tenía cuatro hijos de su primer matrimonio), se había atrevido a censurar, fue decapitado sin que Jesús interviniese para salvarlo.
   Sólo en Marcos y en Mateo encontramos el relato de la Pasión de Juan desde su detención hasta su decapitación. El cuarto Evangelio no hace ninguna alusión al hecho, y San Pablo calla al respecto.
   Las adiciones de los Apócrifos. Sobre ese delgado cañamazo bíblico la leyenda bordó innumerables anécdotas que inspiraron al arte cristiano durante siglos.
   Los hagiógrafos desprovistos de imaginación recurrieron a otras fuentes mal disfrazadas. El evangelista Lucas ya había dado un ejemplo en tal sentido, contando el anuncio del nacimiento de San Juan Bautista según el modelo de los nacimientos de Isaac (Gen. 18: 10), de Sansón (Jue. 13:2) y de Samuel (I Rey. :1). El ángel Gabriel se apareció a Zacarías y le anunció el nacimiento de un hijo que se llamaría Juan. Zacarías, tan escéptico como la vieja Sara, respondió que era demasiado anciano, al igual que su mujer, como para creer en esta buena noticia. Para castigarlo por su incredulidad, el ángel le declaró que permanecería mudo hasta el día en que se realizara la promesa divina.
   La Virgen embarazada fue a visitar a su prima Isabel. Al acercarse Jesús, el niño se estremeció de alegría en el vientre de su madre.
   El mismo día de su nacimiento, contrariando la costumbre judía, recibió el nombre de Juan: tan pronto como su padre Zacarías, que hasta entonces permaneciera mudo, lo escribió sobre una tabla, recuperó la palabra; su lengua se liberó y se repuso de su largo silencio profetizando.
   De acuerdo con una tradición que se remonta Orígenes y a San Ambrosio, y que ha sido recogida por Pedro Comestor y por Jacopo de Vorágine en la Leyenda Dorada. el futuro precursor habría sido recibido en su nacimiento por la Virgen María. Buenaventura cuenta que María tomó en sus brazos al hijo de Isabel. El niño fijaba la mirada en ella como si hubiese comprendido quién era y cuando ella quiso devolverlo a su madre, él inclinaba la cabeza hacia la Virgen y sólo parecía encontrar placer en ella.
   Lucas no dice nada acerca de la infancia de Juan Bautista, pero los Apócrifos colman la laguna. Ahí se inventa la huida de Isabel con su hijo en el momento de la Matanza de los Inocentes, fuga poco motivada puesto que habitaban lejos de Belén.
   Retirado en el desierto (o en los bosques), Juan, vestido con una túnica de pelo de camello, se contenta con alimentarse de langostas (este alimento no tiene nada de anormal para un habilitante del desierto. Todavía en la actualidad los árabes comen sin asco alguno langostas secas, limpias de élitros, que se venden a espuertas en los mercados al aire libre o en los zocos. Han seguido "acridófagos". No obstante, numerosos comentaristas piensan que un asceta sólo podía ser vegetariano y pretenden que la palabra akrides ha sido traducida por langostas pero que debería interpretarse como brotes tiernos o frutas silvestres, quizás algarrobas , que en alemán se llaman Johannessbrotfrüchte -panes de San Juan-. Cf. Henri Grégoire, Les sauterelles de saint Jean-Baptiste, 1930. En inglés el algarrobo se denomina locust-tree, y las algarrobas locust-beans) y miel silvestre (locustae et mel sylvestre). Exhorta a la penitencia a sus discípulos, que lo toman por el Mesías, anunciándoles que el Reino de los Cielos está próximo.
   Después del Bautismo de Cristo deja de predicar. Como Natán censurando el adulterio de David, reprocha al tetrarca de Galilea Herodes Antipas el incesto con su cuñada. Para vengarse, Herodías aconseja a su hija Salomé, que había embrujado al tetrarca con su danza, que le pida como recompensa la cabeza de San Juan Bautista.
   Según el Evangelio de Nicodemo, habría precedido a Cristo en los Infiernos, donde habría servido de anunciador, igual que en la tierra.
   El profeta fue perseguido aún después de su muerte: se contaba que el emperador Juliano el Apóstata, para poner fin al culto que se le rendía, hizo desenterrar y quemar sus huesos.
   Puede advertirse lo que agregan los Apócrifos al relato de los Evangelios canónicos: la presencia de la Virgen en el nacimiento de Juan, la leyenda de la montaña que se abre frente a la madre y al niño, su descenso a los Infiernos donde precede y anuncia a Cristo, la incineración de sus reliquias.
   La ciencia moderna. El descubrimiento de los manuscritos hebreos en el desierto de Judá, al fondo de las grutas cavadas en los cantiles del mar Muerto, en 1947, ha renovado nuestro conocimiento de los orígenes del monacato cristiano. Sobre todo se descubrió que las prácticas y enseñanzas de los Esenios había ejercido profunda influencia en la predicación del Bautista. La traducción de los rollos del mar Muerto sin duda confirmará esta filiación espiritual.
CULTO
   San Juan Bautista es el primero en la jerarquía de los santos. Su primado es reconocido por la liturgia. En las Letanías se lo invoca inmediatamente después de los arcángeles, antes que a San José, esposo de la Virgen. En el Confiteor, su nombre es enunciado antes que el de San Pedro, príncipe de los Apóstoles. San Pedro Crisólogo lo glorifica como un superhombre, el igual de los ángeles: major homine, par angelis.
FIESTAS
   Por un privilegio excepcional, la Iglesia celebra el día de su nacimiento y el de su muerte: su Natividad es el 24 de junio, su Decapitación el 29 de agosto. Ahora bien, sólo hay otras dos Natividades inscritas en el calendario litúrgico, la del Mesías y la de la Santa Virgen.
   Antiguamente había incluso otra fiesta de San Juan Bautista, la de la Concepción de San Juan Bautista. Celebrada en Oriente, en el calendario romano ha sido reemplazada por la Visitación, que conmemora implícitamente la santificación de San Juan en el vientre de su madre.
   La fiesta de la Natividad de San Juan, fijada en junio, seis meses antes de la Natividad de Jesús, se llamaba en otros tiempos Navidad de verano. Durand de Mende nos enseña en su Rational (VII, 14) que entonces, como en la Nochebuena, se cantaba un doble oficio: el primero al anochecer y el segundo a medianoche.
   Más popular todavía, la Pasión o Decapitación, celebrada en agosto, reemplaza fiestas paganas que el cristianismo, consciente de la fuerza de su tradición, supo desviar en su provecho. Los fuegos encendidos en las cimas durante el solsticio de verano, después de la puesta de sol, se convirtieron en los fuegos de San Juan.
RELIQUIAS
   El culto de los santos generalmente está fundado en sus milagros y sus reliquias. Ahora bien, los judíos nunca han atribuido al Bautista un solo milagro y sus reliquias habrían sido reducidas a cenizas.
   Un panegirista de San Juan que escribiera en el siglo XII, se alegra de que éste no haya sido elevado al cielo como Cristo, la Virgen y San Juan Evangelista, porque si hubiese resucitado -agrega, ingenuamente- estaríamos privados de sus reliquias.
   A decir verdad, la historia de la combustión de los huesos de San Juan por órdenes de Juliano el Apóstata resultaba muy molesta porque parecía quitar a los santuarios de la cristiandad toda esperanza de conquistar las reliquias del primero de los santos. En verdad, quedaban las cenizas que los genoveses se jactaban de haber recogido. Pero se las arreglaron para sortear el obstáculo: se supuso que la combustión no había sido total y que un discípulo había conseguido sustraer al fuego huesos que fueron transportados a Alejandría y se difundieron y multiplicaron a través del mundo.
   Numerosas iglesias se disputaban la gloria y las ventajas de poseer las reliquias del Precursor. A causa de una confusión de nombre, se considera que la tumba de San Juan Damasceno en la mezquita de los Omeyas de Damasco contiene el cuerpo de San Juan Bautista.
   Los Juanistas o Caballeros de San Juan habrían recogido un brazo en su iglesia de Malta.
   Las pequeñas iglesias se contentaron, modestamente, con los dedos del Precursor. San Juan de Maurienne poseía su pulgar y San Juan del Dedo -en Bretaña- el índice, todavía más precioso, que señaló al Cordero de Dios a orillas del Jordán.
   El duque Juan de Berry legó a los cartujos de París el mentón y las sandalias de su santo patrón contenidos en un relicario de plata.
   Pero la reliquia más codiciada era la cabeza del decapitado que Constantinopla pretendía poseer en el monasterio de Studios.
   Sólo en Italia se conocían cinco ejemplares de su cabeza. En dos iglesias de Roma, S. Silvestre in capite y S. Juan de los Florentinos, en S. Lorenzo de Génova, en S. Marcos de Venecia y en la catedral de Anagni.
   A las pretensiones italianas se oponían las reivindicaciones francesas. En 1204, después de la cuarta Cruzada, un canónigo de Picardía habría llevado desde Constantinopla a Amiens la parte anterior de la cabeza de San Juan Bautista con la marca del cuchillo de Herodías. La parte posterior de la "cabeza del Señor San Jehan" había quedado en Constantinopla. San Luis la adquirió a precio de oro para la Sainte Chapelle; era la pieza más preciosa del tesoro, después de las reliquias de la Pasión.
   Otra cabeza (de otro San Juan), encontrada en 1014 y conservada en un magnífico relicario, atraía a los peregrinos a San Juan de Angély, en Saintonge (Calvino se burla en su Tratado de las Reliquias: "Los de Amiens se jactan de tener el rostro y la máscara que muestran hay una marca de una cuchillada sobre el ojo que dicen que le asestó Herodías. Pero los de San Juan de Angély los contradicen y muestra la misma parte."). Santa Verónica habría aportado a Bazas una "mappula" con la cual habría secado la sangre del Precursor en la prisión.
   En España, la iglesia de San Isidoro de León se jactaba de poseer la mandíbula del Precursor.
   A causa de esta multiplicación, a finales de la Edad Media se contaba doce cabezas y sesenta dedos del Bautista, lo cual es evidentemente excesivo. Pero como sólo se presta a los ricos, se han atribuido al Bautista huesos que pertenecían a sus homónimos, tales como San Juan de Edesa.
LUGARES DE CULTO
   La popularidad de San Juan está probada no sólo por el número paradójico de sus reliquias que parece haber tenido, como el fénix, el privilegio de renacer de sus cenizas, sino además por la multitud de iglesias puestas bajo su advocación.
   Roma no le consagró menos de ocho, la más célebre de las cuales es San Juan de Letrán, madre de todas las iglesias, "omnium ecclesiarum mater et caput", fundada por Constantino, el primer emperador cristiano. En Italia era, además, patrón de Génova, de Florencia -que estampaba en sus florines la imagen de San Juan Bautista- y de Turín, que le dedicó su catedral.
   En Venecia, la iglesia de San Giovanni Decollato se llama en dialecto San Zan Degola.
   En Francia, le están dedicadas numerosas catedrales, especialmente la de Lyon, sede del Primado de las Galias. Además, era venerado en Perpiñán, que le dedicó dos iglesias: San Juan el Viejo y San Juan el Nuevo, en Bazas; San Juan de Angély en Saintonge; San Juan del Dedo en Bretaña, San Juan de Maurienne en el Delfinado y la abadía de San Juan de las Viñas en Soissons.
   A ello hay que agregar que los baptisterios que en otros tiempos se levantaban junto a las catedrales, estaban obligatoriamente consagrados al Bautista: tal es el caso del baptisterio San Juan de Poitiers; de San Giovanni in Fonte, en Ravena, y los baptisterios de Parma, Pisa y Florencia. En Francia se los llamaba San Juan de las Fuentes o San Juan el Redondo, a causa de su planta circular.
   Numerosas órdenes religiosas o militares se vindican de San Juan Bautista: Los caballeros de San Juan de Jerusalén expulsados a Rodas por la reconquista musulmana, que luego pasaran a Malta; los cartujos, cuya devoción se repartía entre San Juan, patrón de los ascetas y San Bruno, fundador (Claus Sluter lo ha representado en la portada de la Cartuja de Dijon como patrón de los Cartujos, protegiendo a Felipe el Atrevido. La cartuja del Valle de la Bendición, fundada por el papa Inocencio VI en Villeneuve de Aviñón, originalmente estaba consagrada a San Juan Bautista; por ello los frescos de la capilla ilustran escenas de su vida. En España, Fernando Gallego pintó para la Cartuja de Miraflores un ciclo de la historia del Bautista) de la orden.
   En 1310, en Haarlem, se fundó una Encomienda de la orden de San Juan. Para ella fue ejecutado el gran retablo de Geertgen Tot sint Jans, uno de cuyos paneles se encuentra en el Museo de Viena.
CULTO POPULAR
   Numerosos santos nunca han recibido más que un culto litúrgico y, por así decir, oficial, pero San Juan Bautista es, por el contrario, el tipo del santo popular.
   Los fuegos de San Juan, las hierbas de San Juan (las verbenas) son una herencia del paganismo que sobrevive en el folklore cristiano.
   Las corporaciones y las cofradías se disputaban el patronato de tan poderoso intercesor: por ello su imagen es tan frecuente en los báculos procesionales de las cofradías.
   San Juan Bautista era el patrón de los sastres porque se vistió a sí mismo en el desierto; de los peleteros, a causa de la túnica de pelo de camello; de los fabricantes de cinturones, zurradores y talabarteros porque llevaba cinturón de cuero; de los cardadores de lana porque tenía un cordero como atributo.
   En Florencia había adquirido la clientela del Arte di Calimala, es decir, del gremio de comerciantes de paño francés.
   En memoria del festín de Herodes, era venerado por los posaderos. La prisión le valió la clientela de los pajareros porque también él había sido metido en una jaula y su decapitación la de los cuchilleros y afiladores porque le habían cortado la cabeza.
   A causa de su prisión y decapitación también era el patrón de los prisioneros y condenados a muerte. Las cofradías de la Misericordia que se habían fijado como misión acompañar a los condenados al suplicio y sepultarlos, habían elegido como emblema la cabeza de San Juan en una bandeja. Por eso la capilla de los Penitentes Negros de Aviñón, adosada a la prisión, está dedicada a San Juan Bautista, y los bajorrelieves de la fachada representan a dos ángeles que llevan su cabeza en una bandeja.
   Sin embargo, a primera vista se explica difícilmente, que también sea el patrón de cantores y músicos. En este sentido, es necesario recordar que los nombres de las notas de la escala han sido tomadas por el monje benedictino Guido d'Arezzo de un himno en su honor: ut (luego do), re, mi, fa, sol, la son las sílabas iniciales de los versos donde se lo celebraba, y la nota si está compuesta por la S y la I de San Juan (Sancte Iohannes), invocada al final de la estrofa.
   Como todos los santos populares, el Bautista era también un santo curador.
   La cabeza de San Juan en una bandeja (Johannischüsse) era objeto de una particular devoción por parte de los fieles que sufrían de migraña o jaqueca: se les presentaba la bandeja de San Juan, y a veces incluso se les colocaba su cabeza de metal hueco para "aspirar" la enfermedad.
   En Amiens, la cabeza de San Juan curaba la epilepsia (se llamaba a la epilepsia el mal de San Juan). En San Juan de las Viñas de Soissons, a donde los pacientes acudían en peregrinación, se lo invocaba contra las enfermedades de garganta, las anginas y los ahogos.
   En el Tirol, los campesinos conseguían la curación de los dolores de cabeza dando tres vueltas en torno al altar con una "Johannisschüssel" (algarroba). Arrojada al agua, la cabeza de San Juan ayudaba a a encontrar los cuerpos de los ahogados.
   A causa del Bautismo en el Jordán, tradicionalmente se consideraba a San Juan protector de las fuentes.
   En Rusia, los popes recomendaban abstenerse de todo fruto o legumbre, pera o calabaza cuya forma pudiera recordar la de la cabeza humana en el día de la fiesta de la Decapitación del Prodromo.
   Si a todas esas creencias populares se suma el hecho de que los nombres de San Juan y Juana eran extremadamente usuales en todos los países y que su empleo hacía que quienes lo eligieran se hicieran pintar bajo la protección de su santo patrón, se explica fácilmente la profusión de imágenes de San Juan en el arte cristiano.
ICONOGRAFÍA
   Tipos. La mayoría de los santos no tienen más que un tipo iconográfico. A nadie se le ocurriría representar un San Pedro o un San Pablo niños. Pero San Juan Bautista aparece en el arte cristiano, por el contrario, con dos aspectos diferentes: como niño y como adulto, como compañero de juegos del Niño Jesús y con los rasgos de un predicador ascético. Desde este punto de vista puede compararse con David, representado ya como joven pastor vencedor de Goliat, ya como rey coronado tocando el arpa.
San Juanito
   Fue el Renacimiento italiano el que popularizó el tipo del bambino de cabellos rizados jugando respetuosamente con el Niño Jesús bajo la tierna vigilancia de la Madona.
   El tema del pequeño San Juan asociado con el Niño Jesús no tiene fundamentos alguno en la Biblia, porque si hay que creer en el testimonio de San Juan Evangelista (1: 31), el Bautista habría dicho al ver a Jesús avanzar hacia él para ser bautizado en las aguas del Jordán: "Yo no le conocía".
   Pero se explica sin dificultad el atractivo que un tema semejante debía ejercer sobre los pintores de la maternidad y de la infancia. Según Botticelli, fue Leonardo da Vinci quie en su Virgen de las Rocas ha ofrecido el modelo más perfecto de esas Sagradas Familias ampliadas que luego inspiraron a Rafael (bastará recordar la Madonna della Tenda en la Pinacoteca de Munich; la Virgen del vel o y ls Sagrada Familia de Francisco I, en el Museo del Louvre) y a Murillo tantas obras maestras de gracia conmovedora.
   Señalemos sólo que desde el punto de vista iconográfico ese tema se presta a las variaciones más delicadas: San Juanito es ya el compañero del Niño Jesús al que entrega su cordero, ya el adorador de Aquél a quién, a la sazón, confusamente, siente "mayor que él" ¡Pero cuántos matices entre la camaradería y la adoración!
   Aunque los dos niños hayan nacido con algunos meses de intervalo, la diferencia de edades está muy marcada: Juan aparece siempre muy claramente como el mayor.
   Los artistas florentinos del Quattrocento representaron a San Juan adolescente con los rasgos de un efebo imberbe de nerviosa elegancia (Donatello, Verrocchio) o de gracia andrógina (da Vinci).
   En el siglo XVII, Murillo lo transformó en muchacho andaluz.
   En el siglo XIX, los escultores franceses Paul Dubois y Dampt enriquecieron el tema.
San Juan adulto
   Por encantador que resulte el tipo pueril o juvenil del Giovannino italiano, San Juan aparece en el arte cristiano casi siempre con los rasgos de un asceta demacrado "alimentado con langostas y miel silvestre", predicando la penitencia en el desierto de Judea.
   El arte realista de finales de la Edad Media y del Renacimiento lo representa de buena gana como un faquir esquelético, uno yogui hindú o un beduino nómada macilento y quemado por el sol, de barba descuidada y cabellos hirsutos.
   No obstante, ese San Juan ascético de origen oriental estuvo precedido por representaciones de tipo pastoral o sacerdotal en las manifestaciones paleocristianas de Ravena.
   Vestimenta. Según los Evangelios de Mateo (3, 4) y de Marcos (1, 6), está vestido con una túnica corta (exomis). Pero su vestidura característica es un sayo de pelo de camello (trikhinon himation) ajustado en la cintura mediante un cinturón de cuero. (Joannes erat vestitus pilis cameli et zona pellicea circa lumbos ejus.) En el arte pictórico del siglo XV, la piel de la cabeza del camello pende entre sus piernas. La piel manchada de un tigre que viste en un mosaico bizantino de Parenzo, en Istria, es una excepción. El sayo tejido con pelo de camello se reemplazó en Occidente con una piel de oveja o de cabra que le deja los brazos, las piernas y hasta una parte del torso desnudos. El palio púrpura que tiene encima en la escena de la intercesión del Juicio Final, alude a su martirio.
   Atributos. En el arte bizantino, está representado como un ángel con grandes alas (alígero). Esta concepción del Prodromo alado se remonta a una profecía de Malaquías (3:1): "He aquí que envío a mi mensajero para preparar mi camino, el ángel de la Alianza que deseáis." En el principio del Evangelio de San Marcos (1:2), se lo califica de mensajero celestial; no es otra cosa que la traducción literal de las palabras de Cristo que lo glorifica como "el igual de un ángel".
   En su mano, como los santos "cefalóforos", tiene una bandeja con su cabeza cortada: con frecuencia esa bandeja es reemplazada por un cáliz donde reposa como una hostia viva el Niño Jesús desnudo.
   Sus atributos son muy diferentes en el arte de Occidente. El más frecuente es el cordero cruciforme que presenta en un tondo, en un pliegue de su manto, apoyado sobre un libro o derramando su sangre en un cáliz, a sus pies. Ese símbolo es el que conviene más a un Precursor, puesto que saluda a Jesús diciendo: "He aquí el Cordero de Dios que quita los pecados del mundo."
   Con frecuencia tiene una cruz de cañas en la que una filacteria lleva la inscripción: Ecce Agnus Dei. Un panal de miel alude a su alimento en el desierto.
   Por el índice elevado expresa, como el arcángel Gabriel, su misión de Anunciador (Louis Réau, Iconografía del Arte Cristiano. Ediciones del Serbal. Barcelona, 2000).
         Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte los sitios arqueológicos San Juan Alto, en Carmona (Sevilla). Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

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El relieve "Degollación del Bautista", de Francisco de Ocampo, del Retablo de San Juan Bautista, en la Iglesia del Convento de San Clemente

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el relieve "Decapitación del Bautista", de Francisco de Ocampo, del Retablo de San Juan Bautista, en la Iglesia del Convento de San Clemente, de Sevilla.   
     Hoy, 29 de agosto, Memoria del martirio de San Juan Bautista, a quien el rey Herodes Antipas retuvo encarcelado en la fortaleza de Maqueronte, en el actual Israel, y al cual mandó decapitar en el día de su cumpleaños, a petición de la hija de Herodías. De esta suerte, el Precursor del Señor, como lámpara encendida y resplandeciente, tanto en la muerte como en la vida dio testimonio de la verdad (s. I) [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II].
     Y que mejor día que hoy, para ExplicArte el relieve "Degollación del Bautista", de Francisco de Ocampo, del Retablo de San Juan Bautista, en la Iglesia del Convento de San Clemente, de Sevilla.
     El Convento de San Clemente [nº 55 en el plano oficial del Ayuntamiento de Sevilla; y nº 66 en el plano oficial de la Junta de Andalucía], se encuentra en la calle Reposo, 9; en el Barrio de San Lorenzo, del Distrito Casco Antiguo.
     En la Iglesia del Convento de San Clemente, podemos contemplar en su muro de la Epístola, el Retablo de San Juan Bautista, y formando parte de él, el relieve de la Degollación del Bautista, obra de Francisco de Ocampo, y policromía de Francisco Pacheco, obra realizada en 1605-13.
     La escena tiene lugar en el interior de un calabozo, donde se dibuja en la parte superior parte de una ventana con rejas. En primer término el verdugo, de piel oscura, musculoso, de rostro monstruoso,  gesto airado y gran bigote, agarra del pelo al Bautista mientras que le degüella con una daga. San Juan de rodillas, une las manos en oración y dirige su mirada al cielo mientras recibe el martirio. Aparece vestido con la típica túnica de piel de camello. Tras ellos, a la izquierda y sobre una escalinata trazada en escozo y perspectiva, una criada vestida con lujosas ropas de tradición romana, túnica rosácea con sobretúnica verde con bordaduras y peinado recogido con joyas y velo, asiste a la ejecución sosteniendo en alto una bandeja para transportar la cabeza del Precursor de Cristo a Salomé.
     El retablo fue concertado por Gaspar Núñez Delgado en 1605, por encargo de doña Bernarda de Sandi y Carvajal y su hermana doña Petronila, monjas de este monasterio. Tras la muerte del escultor, la obra quedó inconclusa, siendo finalmente encargada su terminación a Francisco de Ocampo en 1610, momento en el que también se encomendó su policromía y pintura a Francisco Pacheco. El retablo fue concluido en 1613, tal y como reza la inscripción que aparece en una de sus pinturas (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
Conozcamos mejor la Historia, Leyenda, Culto e Iconografía de San Juan Bautista, precursor del Señor
EL ÚLTIMO DE LOS PROFETAS DE ISRAEL Y EL PRECURSOR DEL MESÍAS
   San Juan Bautista (en su traducción de los Cuatro Evangelios -1943-, Hubert Pernot sustituyó la denominación usual de San Juan Bautista por la de San Juan el Inmersor, pero la innovación no tuvo eco), el Precursor o, como dicen los griegos, el Prodromos del Mesías, es la "fíbula" viva que une el Antiguo con el Nuevo Testamento. Pertenece al reino de la Ley y al mismo tiempo al reino de la Gracia: ha vivido sub lege y sub gratia.
   Aunque su historia sea contada en el Nuevo Testamento, no se podría separar de los profetas de la Antigua ley: es el último y el más grande de la estirpe ¿Acaso el propio Cristo no lo ha llamado profeta y más que un profeta? "Hic est enim propheta et plus quam propheta." Pasa por ser la reencarnación del profeta Elías: "Delante del cual irá él, con el espíritu y la virtud de Elías", dice Lucas (1: 17).
   La piedad popular y el arte cristiano siempre le han reservado un lugar aparte de los apóstoles y de los santos. En la Coronación de la Virgen, del primitivo artista de Aviñón Enguerrand Quarton (1453), San Juan esta en las filas de los profetas, en el lado opuesto a San Pedro y a los apóstoles. En la Asunción del Libro de Horas de Étienne Chevalier, Jean Fouquet lo sitúa junto a Moisés. A principios del siglo XVI, en su pintura La Adoración de la Santísima Trinidad por todos los santos o de la Santísima (Allerheiligenbild) en el Museo de Viena, A. Durero, fiel a la tradición, sitúa a Juan el Bautista en la cohorte de los justos del Antiguo Testamento, junto a Moisés y el rey David.
   Pero si Juan Bautista es el último de los profetas, también es el primero de los mártires de la fe de Cristo. Merecería, más que el díácono Esteban, el título de protomártir. La Iglesia le rinde el mismo culto que a los santos. En la hagiografía ocupa un lugar análogo al de San Miguel, venerado como arcángel y como santo al mismo tiempo.
   Así se explica que pueda figurar dos veces en un mismo programa iconográfico, donde representa simultáneamente el Antiguo y el Nuevo Testamento. Es el caso de la portada de la iglesia de San Servais, de Maastrich, donde se encuentra en los dos derrames: a la izquierda, pisoteando a Herodes y a Herodías, y a la derecha, bautizando a Cristo en el Jordán.
HISTORIA
   La historicidad de San Juan ha sido discutida tanto como la de Cristo. Ciertos mitólogos lo identifican, como a Jonás, con el dios pez babilonio Oannes. 
  El historiador judío Josefo dice sólo que su predicación inspiraba gran esfervecencia en el pueblo, lo cual provocó su detención (Antigüedades judías, Lib. XVIII). Ese relato no concuerda con las fuentes cristianas.
   Brevedad de los Evangelios canónicos. Lo que las Sagradas Escrituras nos enseñan acerca de su vida puede resumirse en pocas palabras.
   Hijo del sacerdote Zacarías y de Isabel, prima de la Virgen María, recibió el nombre de pila Johanan o Jochanaan. Se retiró muy joven al desierto de Judea para llevar allí una vida ascética y predicar la penitencia. En Jesús, que se hizo bautizar por él en el Jordán, reconocía al Cordero de Dios, al Mesías anunciado por los Profetas. Ese acontecimiento capital habría ocurrido en el año 28.
   Arrestado en el 29, en la fortaleza transjordana de Macarea o Macerón (Mekavar) por el tetrarcade Galilea Herodes Antipas, cuyo matrimonio con Herodías, que era su sobrina y su cuñada a la vez (Herodes no podía justificarse por la ley judía de los levitas puesto que Herodías tenía cuatro hijos de su primer matrimonio), se había atrevido a censurar, fue decapitado sin que Jesús interviniese para salvarlo.
   Sólo en Marcos y en Mateo encontramos el relato de la Pasión de Juan desde su detención hasta su decapitación. El cuarto Evangelio no hace ninguna alusión al hecho, y San Pablo calla al respecto.
   Las adiciones de los Apócrifos. Sobre ese delgado cañamazo bíblico la leyenda bordó innumerables anécdotas que inspiraron al arte cristiano durante siglos. 
   Los hagiógrafos desprovistos de imaginación recurrieron a otras fuentes mal disfrazadas. El evangelista Lucas ya había dado un ejemplo en tal sentido, contando el anuncio del nacimiento de San Juan Bautista según el modelo de los nacimientos de Isaac (Gen. 18: 10), de Sansón (Jue. 13:2) y de Samuel (I Rey. :1). El ángel Gabriel se apareció a Zacarías y le anunció el nacimiento de un hijo que se llamaría Juan. Zacarías, tan escéptico como la vieja Sara, respondió que era demasiado anciano, al igual que su mujer, como para creer en esta buena noticia. Para castigarlo por su incredulidad, el ángel le declaró que permanecería mudo hasta el día en que se realizara la promesa divina.
   La Virgen embarazada fue a visitar a su prima Isabel. Al acercarse Jesús, el niño se estremeció de alegría en el vientre de su madre.
   El mismo día de su nacimiento, contrariando la costumbre judía, recibió el nombre de Juan: tan pronto como su padre Zacarías, que hasta entonces permaneciera mudo, lo escribió sobre una tabla, recuperó la palabra; su lengua se liberó y se repuso de su largo silencio profetizando.
   De acuerdo con una tradición que se remonta Orígenes y a San Ambrosio, y que ha sido recogida por Pedro Comestor y por Jacopo de Vorágine en la Leyenda Dorada. el futuro precursor habría sido recibido en su nacimiento por la Virgen María. Buenaventura cuenta que María tomó en sus brazos al hijo de Isabel. El niño fijaba la mirada en ella como si hubiese comprendido quién era y cuando ella quiso devolverlo a su madre, él inclinaba la cabeza hacia la Virgen y sólo parecía encontrar placer en ella.
   Lucas no dice nada acerca de la infancia de Juan Bautista, pero los Apócrifos colman la laguna. Ahí se inventa la huida de Isabel con su hijo en el momento de la Matanza de los Inocentes, fuga poco motivada puesto que habitaban lejos de Belén.
   Retirado en el desierto (o en los bosques), Juan, vestido con una túnica de pelo de camello, se contenta con alimentarse de langostas (este alimento no tiene nada de anormal para un habilitante del desierto. Todavía en la actualidad los árabes comen sin asco alguno langostas secas, limpias de élitros, que se venden a espuertas en los mercados al aire libre o en los zocos. Han seguido "acridófagos". No obstante, numerosos comentaristas piensan que un asceta sólo podía ser vegetariano y pretenden que la palabra akrides ha sido traducida por langostas pero que debería interpretarse como brotes tiernos o frutas silvestres, quizás algarrobas , que en alemán se llaman Johannessbrotfrüchte -panes de San Juan-. Cf. Henri Grégoire, Les sauterelles de saint Jean-Baptiste, 1930. En inglés el algarrobo se denomina locust-tree, y las algarrobas locust-beans) y miel silvestre (locustae et mel sylvestre). Exhorta a la penitencia a sus discípulos, que lo toman por el Mesías, anunciándoles que el Reino de los Cielos está próximo.
   Después del Bautismo de Cristo deja de predicar. Como Natán censurando el adulterio de David, reprocha al tetrarca de Galilea Herodes Antipas el incesto con su cuñada. Para vengarse, Herodías aconseja a su hija Salomé, que había embrujado al tetrarca con su danza, que le pida como recompensa la cabeza de San Juan Bautista.
   Según el Evangelio de Nicodemo, habría precedido a Cristo en los Infiernos, donde habría servido de anunciador, igual que en la tierra.
   El profeta fue perseguido aún después de su muerte: se contaba que el emperador Juliano el Apóstata, para poner fin al culto que se le rendía, hizo desenterrar y quemar sus huesos.
   Puede advertirse lo que agregan los Apócrifos al relato de los Evangelios canónicos: la presencia de la Virgen en el nacimiento de Juan, la leyenda de la montaña que se abre frente a la madre y al niño, su descenso a los Infiernos donde precede y anuncia a Cristo, la incineración de sus reliquias.
   La ciencia moderna. El descubrimiento de los manuscritos hebreos en el desierto de Judá, al fondo de las grutas cavadas en los cantiles del mar Muerto, en 1947, ha renovado nuestro conocimiento de los orígenes del monacato cristiano. Sobre todo se descubrió que las prácticas y enseñanzas de los Esenios había ejercido profunda influencia en la predicación del Bautista. La traducción de los rollos del mar Muerto sin duda confirmará esta filiación espiritual.
CULTO
   San Juan Bautista es el primero en la jerarquía de los santos. Su primado es reconocido por la liturgia. En las Letanías se lo invoca inmediatamente después de los arcángeles, antes que a San José, esposo de la Virgen. En el Confiteor, su nombre es enunciado antes que el de San Pedro, príncipe de los Apóstoles. San Pedro Crisólogo lo glorifica como un superhombre, el igual de los ángeles: major homine, par angelis.
FIESTAS
   Por un privilegio excepcional, la Iglesia celebra el día de su nacimiento y el de su muerte: su Natividad es el 24 de junio, su Decapitación el 29 de agosto. Ahora bien, sólo hay otras dos Natividades inscritas en el calendario litúrgico, la del Mesías y la de la Santa Virgen.
   Antiguamente había incluso otra fiesta de San Juan Bautista, la de la Concepción de San Juan Bautista. Celebrada en Oriente, en el calendario romano ha sido reemplazada por la Visitación, que conmemora implícitamente la santificación de San Juan en el vientre de su madre.
   La fiesta de la Natividad de San Juan, fijada en junio, seis meses antes de la Natividad de Jesús, se llamaba en otros tiempos Navidad de verano. Durand de Mende nos enseña en su Rational (VII, 14) que entonces, como en la Nochebuena, se cantaba un doble oficio: el primero al anochecer y el segundo a medianoche.
   Más popular todavía, la Pasión o Decapitación, celebrada en agosto, reemplaza fiestas paganas que el cristianismo, consciente de la fuerza de su tradición, supo desviar en su provecho. Los fuegos encendidos en las cimas durante el solsticio de verano, después de la puesta de sol, se convirtieron en los fuegos de San Juan.
RELIQUIAS

   El culto de los santos generalmente está fundado en sus milagros y sus reliquias. Ahora bien, los judíos nunca han atribuido al Bautista un solo milagro y sus reliquias habrían sido reducidas a cenizas.
   Un panegirista de San Juan que escribiera en el siglo XII, se alegra de que éste no haya sido elevado al cielo como Cristo, la Virgen y San Juan Evangelista, porque si hubiese resucitado -agrega, ingenuamente- estaríamos privados de sus reliquias.
   A decir verdad, la historia de la combustión de los huesos de San Juan por órdenes de Juliano el Apóstata resultaba muy molesta porque parecía quitar a los santuarios de la cristiandad toda esperanza de conquistar las reliquias del primero de los santos. En verdad, quedaban las cenizas que los genoveses se jactaban de haber recogido. Pero se las arreglaron para sortear el obstáculo: se supuso que la combustión no había sido total y que un discípulo había conseguido sustraer al fuego huesos que fueron transportados a Alejandría y se difundieron y multiplicaron a través del mundo.
   Numerosas iglesias se disputaban la gloria y las ventajas de poseer las reliquias del Precursor. A causa de una confusión de nombre, se considera que la tumba de San Juan Damasceno en la mezquita de los Omeyas de Damasco contiene el cuerpo de San Juan Bautista.
   Los Juanistas o Caballeros de San Juan habrían recogido un brazo en su iglesia de Malta.
   Las pequeñas iglesias se contentaron, modestamente, con los dedos del Precursor. San Juan de Maurienne poseía su pulgar y San Juan del Dedo -en Bretaña- el índice, todavía más precioso, que señaló al Cordero de Dios a orillas del Jordán.
   El duque Juan de Berry legó a los cartujos de París el mentón y las sandalias de su santo patrón contenidos en un relicario de plata.
   Pero la reliquia más codiciada era la cabeza del decapitado que Constantinopla pretendía poseer en el monasterio de Studios.
   Sólo en Italia se conocían cinco ejemplares de su cabeza. En dos iglesias de Roma, S. Silvestre in capite y S. Juan de los Florentinos, en S. Lorenzo de Génova, en S. Marcos de Venecia y en la catedral de Anagni.
   A las pretensiones italianas se oponían las reivindicaciones francesas. En 1204, después de la cuarta Cruzada, un canónigo de Picardía habría llevado desde Constantinopla a Amiens la parte anterior de la cabeza de San Juan Bautista con la marca del cuchillo de Herodías. La parte posterior de la "cabeza del Señor San Jehan" había quedado en Constantinopla. San Luis la adquirió a precio de oro para la Sainte Chapelle; era la pieza más preciosa del tesoro, después de las reliquias de la Pasión.
   Otra cabeza (de otro San Juan), encontrada en 1014 y conservada en un magnífico relicario, atraía a los peregrinos a San Juan de Angély, en Saintonge (Calvino se burla en su Tratado de las Reliquias: "Los de Amiens se jactan de tener el rostro y la máscara que muestran hay una marca de una cuchillada sobre el ojo que dicen que le asestó Herodías. Pero los de San Juan de Angély los contradicen y muestra la misma parte."). Santa Verónica habría aportado a Bazas una "mappula" con la cual habría secado la sangre del Precursor en la prisión.
   En España, la iglesia de San Isidoro de León se jactaba de poseer la mandíbula del Precursor.
   A causa de esta multiplicación, a finales de la Edad Media se contaba doce cabezas y sesenta dedos del Bautista, lo cual es evidentemente excesivo. Pero como sólo se presta a los ricos, se han atribuido al Bautista huesos que pertenecían a sus homónimos, tales como San Juan de Edesa.
LUGARES DE CULTO
   La popularidad de San Juan está probada no sólo por el número paradójico de sus reliquias que parece haber tenido, como el fénix, el privilegio de renacer de sus cenizas, sino además por la multitud de iglesias puestas bajo su advocación.
   Roma no le consagró menos de ocho, la más célebre de las cuales es San Juan de Letrán, madre de todas las iglesias, "omnium ecclesiarum mater et caput", fundada por Constantino, el primer emperador cristiano. En Italia era, además, patrón de Génova, de Florencia -que estampaba en sus florines la imagen de San Juan Bautista- y de Turín, que le dedicó su catedral.
   En Venecia, la iglesia de San Giovanni Decollato se llama en dialecto San Zan Degola.
   En Francia, le están dedicadas numerosas catedrales, especialmente la de Lyon, sede del Primado de las Galias. Además, era venerado en Perpiñán, que le dedicó dos iglesias: San Juan el Viejo y San Juan el Nuevo, en Bazas; San Juan de Angély en Saintonge; San Juan del Dedo en Bretaña, San Juan de Maurienne en el Delfinado y la abadía de San Juan de las Viñas en Soissons.
   A ello hay que agregar que los baptisterios que en otros tiempos se levantaban junto a las catedrales, estaban obligatoriamente consagrados al Bautista: tal es el caso del baptisterio San Juan de Poitiers; de San Giovanni in Fonte, en Ravena, y los baptisterios de Parma, Pisa y Florencia. En Francia se los llamaba San Juan de las Fuentes o San Juan el Redondo, a causa de su planta circular.
   Numerosas órdenes religiosas o militares se vindican de San Juan Bautista: Los caballeros de San Juan de Jerusalén expulsados a Rodas por la reconquista musulmana, que luego pasaran a Malta; los cartujos, cuya devoción se repartía entre San Juan, patrón de los ascetas y San Bruno, fundador (Claus Sluter lo ha representado en la portada de la Cartuja de Dijon como patrón de los Cartujos, protegiendo a Felipe el Atrevido. La cartuja del Valle de la Bendición, fundada por el papa Inocencio VI en Villeneuve de Aviñón, originalmente estaba consagrada a San Juan Bautista; por ello los frescos de la capilla ilustran escenas de su vida. En España, Fernando Gallego pintó para la Cartuja de Miraflores un ciclo de la historia del Bautista) de la orden.
   En 1310, en Haarlem, se fundó una Encomienda de la orden de San Juan. Para ella fue ejecutado el gran retablo de Geertgen Tot sint Jans, uno de cuyos paneles se encuentra en el Museo de Viena.
CULTO POPULAR
   Numerosos santos nunca han recibido más que un culto litúrgico y, por así decir, oficial, pero San Juan Bautista es, por el contrario, el tipo del santo popular.
   Los fuegos de San Juan, las hierbas de San Juan (las verbenas) son una herencia del paganismo que sobrevive en el folklore cristiano.
   Las corporaciones y las cofradías se disputaban el patronato de tan poderoso intercesor: por ello su imagen es tan frecuente en los báculos procesionales de las cofradías.
   San Juan Bautista era el patrón de los sastres porque se vistió a sí mismo en el desierto; de los peleteros, a causa de la túnica de pelo de camello; de los fabricantes de cinturones, zurradores y talabarteros porque llevaba cinturón de cuero; de los cardadores de lana porque tenía un cordero como atributo.
   En Florencia había adquirido la clientela del Arte di Calimala, es decir, del gremio de comerciantes de paño francés.
   En memoria del festín de Herodes, era venerado por los posaderos. La prisión le valió la clientela de los pajareros porque también él había sido metido en una jaula y su decapitación la de los cuchilleros y afiladores porque le habían cortado la cabeza.
   A causa de su prisión y decapitación también era el patrón de los prisioneros y condenados a muerte. Las cofradías de la Misericordia que se habían fijado como misión acompañar a los condenados al suplicio y sepultarlos, habían elegido como emblema la cabeza de San Juan en una bandeja. Por eso la capilla de los Penitentes Negros de Aviñón, adosada a la prisión, está dedicada a San Juan Bautista, y los bajorrelieves de la fachada representan a dos ángeles que llevan su cabeza en una bandeja.
   Sin embargo, a primera vista se explica difícilmente, que también sea el patrón de cantores y músicos. En este sentido, es necesario recordar que los nombres de las notas de la escala han sido tomadas por el monje benedictino Guido d'Arezzo de un himno en su honor: ut (luego do), re, mi, fa, sol, la son las sílabas iniciales de los versos donde se lo celebraba, y la nota si está compuesta por la S y la I de San Juan (Sancte Iohannes), invocada al final de la estrofa.
   Como todos los santos populares, el Bautista era también un santo curador.
   La cabeza de San Juan en una bandeja (Johannischüsse) era objeto de una particular devoción por parte de los fieles que sufrían de migraña o jaqueca: se les presentaba la bandeja de San Juan, y a veces incluso se les colocaba su cabeza de metal hueco para "aspirar" la enfermedad.
   En Amiens, la cabeza de San Juan curaba la epilepsia (se llamaba a la epilepsia el mal de San Juan). En San Juan de las Viñas de Soissons, a donde los pacientes acudían en peregrinación, se lo invocaba contra las enfermedades de garganta, las anginas y los ahogos.
   En el Tirol, los campesinos conseguían la curación de los dolores de cabeza dando tres vueltas en torno al altar con una "Johannisschüssel" (algarroba). Arrojada al agua, la cabeza de San Juan ayudaba a a encontrar los cuerpos de los ahogados.
   A causa del Bautismo en el Jordán, tradicionalmente se consideraba a San Juan protector de las fuentes.
   En Rusia, los popes recomendaban abstenerse de todo fruto o legumbre, pera o calabaza cuya forma pudiera recordar la de la cabeza humana en el día de la fiesta de la Decapitación del Prodromo.
   Si a todas esas creencias populares se suma el hecho de que los nombres de San Juan y Juana eran extremadamente usuales en todos los países y que su empleo hacía que quienes lo eligieran se hicieran pintar bajo la protección de su santo patrón, se explica fácilmente la profusión de imágenes de San Juan en el arte cristiano.
ICONOGRAFÍA
   Tipos. La mayoría de los santos no tienen más que un tipo iconográfico. A nadie se le ocurriría representar un San Pedro o un San Pablo niños. Pero San Juan Bautista aparece en el arte cristiano, por el contrario, con dos aspectos diferentes: como niño y como adulto, como compañero de juegos del Niño Jesús y con los rasgos de un predicador ascético. Desde este punto de vista puede compararse con David, representado ya como joven pastor vencedor de Goliat, ya como rey coronado tocando el arpa.
San Juanito
   Fue el Renacimiento italiano el que popularizó el tipo del bambino de cabellos rizados jugando respetuosamente con el Niño Jesús bajo la tierna vigilancia de la Madona.
   El tema del pequeño San Juan asociado con el Niño Jesús no tiene fundamentos alguno en la Biblia, porque si hay que creer en el testimonio de San Juan Evangelista (1: 31), el Bautista habría dicho al ver a Jesús avanzar hacia él para ser bautizado en las aguas del Jordán: "Yo no le conocía".
   Pero se explica sin dificultad el atractivo que un tema semejante debía ejercer sobre los pintores de la maternidad y de la infancia. Según Botticelli, fue Leonardo da Vinci quie en su Virgen de las Rocas ha ofrecido el modelo más perfecto de esas Sagradas Familias ampliadas que luego inspiraron a Rafael (bastará recordar la Madonna della Tenda en la Pinacoteca de Munich; la Virgen del vel o y ls Sagrada Familia de Francisco I, en el Museo del Louvre) y a Murillo tantas obras maestras de gracia conmovedora.
   Señalemos sólo que desde el punto de vista iconográfico ese tema se presta a las variaciones más delicadas: San Juanito es ya el compañero del Niño Jesús al que entrega su cordero, ya el adorador de Aquél a quién, a la sazón, confusamente, siente "mayor que él" ¡Pero cuántos matices entre la camaradería y la adoración!
   Aunque los dos niños hayan nacido con algunos meses de intervalo, la diferencia de edades está muy marcada: Juan aparece siempre muy claramente como el mayor.
   Los artistas florentinos del Quattrocento representaron a San Juan adolescente con los rasgos de un efebo imberbe de nerviosa elegancia (Donatello, Verrocchio) o de gracia andrógina (da Vinci).
   En el siglo XVII, Murillo lo transformó en muchacho andaluz.
   En el siglo XIX, los escultores franceses Paul Dubois y Dampt enriquecieron el tema.
San Juan adulto
   Por encantador que resulte el tipo pueril o juvenil del Giovannino italiano, San Juan aparece en el arte cristiano casi siempre con los rasgos de un asceta demacrado "alimentado con langostas y miel silvestre", predicando la penitencia en el desierto de Judea.
   El arte realista de finales de la Edad Media y del Renacimiento lo representa de buena gana como un faquir esquelético, uno yogui hindú o un beduino nómada macilento y quemado por el sol, de barba descuidada y cabellos hirsutos.
   No obstante, ese San Juan ascético de origen oriental estuvo precedido por representaciones de tipo pastoral o sacerdotal en las manifestaciones paleocristianas de Ravena.
   Vestimenta. Según los Evangelios de Mateo (3, 4) y de Marcos (1, 6), está vestido con una túnica corta (exomis). Pero su vestidura característica es un sayo de pelo de camello (trikhinon himation) ajustado en la cintura mediante un cinturón de cuero. (Joannes erat vestitus pilis cameli et zona pellicea circa lumbos ejus.) En el arte pictórico del siglo XV, la piel de la cabeza del camello pende entre sus piernas. La piel manchada de un tigre que viste en un mosaico bizantino de Parenzo, en Istria, es una excepción. El sayo tejido con pelo de camello se reemplazó en Occidente con una piel de oveja o de cabra que le deja los brazos, las piernas y hasta una parte del torso desnudos. El palio púrpura que tiene encima en la escena de la intercesión del Juicio Final, alude a su martirio.
   Atributos. En el arte bizantino, está representado como un ángel con grandes alas (alígero). Esta concepción del Prodromo alado se remonta a una profecía de Malaquías (3:1): "He aquí que envío a mi mensajero para preparar mi camino, el ángel de la Alianza que deseáis." En el principio del Evangelio de San Marcos (1:2), se lo califica de mensajero celestial; no es otra cosa que la traducción literal de las palabras de Cristo que lo glorifica como "el igual de un ángel".
   En su mano, como los santos "cefalóforos", tiene una bandeja con su cabeza cortada: con frecuencia esa bandeja es reemplazada por un cáliz donde reposa como una hostia viva el Niño Jesús desnudo.
   Sus atributos son muy diferentes en el arte de Occidente. El más frecuente es el cordero cruciforme que presenta en un tondo, en un pliegue de su manto, apoyado sobre un libro o derramando su sangre en un cáliz, a sus pies. Ese símbolo es el que conviene más a un Precursor, puesto que saluda a Jesús diciendo: "He aquí el Cordero de Dios que quita los pecados del mundo."
   Con frecuencia tiene una cruz de cañas en la que una filacteria lleva la inscripción: Ecce Agnus Dei. Un panal de miel alude a su alimento en el desierto.
   Por el índice elevado expresa, como el arcángel Gabriel, su misión de Anunciador (Louis Réau, Iconografía del Arte Cristiano. Ediciones del Serbal. Barcelona, 2000).
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el relieve "Degollación del Bautista", de Francisco de Ocampo, del Retablo de San Juan Bautista, en la Iglesia del Convento de San Clemente, de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

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