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sábado, 6 de junio de 2026

La desaparecida Plaza de Toros Monumental, de Francisco Urcola

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la desaparecida Plaza de Toros Monumental, de Sevilla.
     Hoy, 6 de junio, es el aniversario de la inauguración (6 de junio de 1918) de la desaparecida Plaza de Toros Monumental, de Sevilla, así que hoy es el mejor día para ExplicArte la desaparecida Plaza de Toros Monumental, de Sevilla.
     La desaparecida Plaza de Toros Monumental se encontraba en la avenida Eduardo Dato, 37; en el Barrio de la Huerta del Pilar, en el Distrito Nervión.        
     La plaza de toros Monumental, edificada en Sevilla, fue inaugurada el 6 de junio de 1918. Se cerró al público por supuestos problemas estructurales en 1921 y fue derribada el 9 de abril de 1930.
     Se encontraba a la mitad de lo que hoy en día es la avenida de Eduardo Dato en su confluencia con la avenida de la Buhaira. Esta calle entonces recibía el nombre de Monte Rey, y se encontraba frente a la Huerta del Rey.
     Este lugar se hallaba en el barrio de la Huerta del Pilar, junto al barrio de San Bernardo.
     El promotor de la nueva plaza fue el torero José Gómez Ortega, apodado Gallito, Joselito y más popularmente como Joselito, el Gallo.
     Durante su construcción surgieron problemas con las pruebas de seguridad, en las cuales se sobrecargó la estructura con 500 kg/m², lo que causó grietas en el hormigón que retrasaron la inauguración varios meses, e incluso el derrumbe de parte de las gradas.
     Estas pruebas provocaron fuertes polémicas por considerar los seguidores de Joselito que se habían extremado las pruebas de seguridad más allá de lo razonable por influencia de los maestrantes.
     Fue construida en estilo neoclásico por los arquitectos José Espiau y Muñoz y Francisco Urcola Lazcanotegui entre 1915 y 1918. Tenía una capacidad de 23 055 espectadores, superando en 10 000 localidades al coso de la Real Maestranza, lo cual permitía ofrecer unos precios cercanos a la mitad de los que costaba ver un festejo en la Real Maestranza.
     Tenía cuatro corrales, una corraleta de apartado y 12 chiqueros y el ruedo medía 60 metros de diámetros. La plaza era muy atractiva y cómoda para los espectadores, con asientos amplios y vomitorios que permitían el rápido desalojo de los tendidos. Su primer empresario fue José Julio Lissén, amigo de Joselito.
     La corrida inaugural fue el 6 de junio de 1918, actuando Joselito, Curro Posada y Diego Mazquiarán Fortuna, que lidiaron reses de Juan Contreras. La plaza registró un lleno casi total, con cerca de veinte mil espectadores.
     El 16 de marzo de 1919, se produjeron en su interior dos víctimas mortales en el transcurso de un mitin republicano.
     En 1920, la gestión del coso pasó a la empresa La Taurina Sevillana, que era la misma empresa que gestionaba la Real Maestranza. Esta nueva empresa decidió repartir la Feria de Abril entre los dos cosos: cuatro festejos en la Real Maestranza y tres en la Monumental.
     Finalmente, los problemas estructurales, unidos a la muerte de Joselito, el auténtico mentor de la plaza, originaron que la plaza fuera cerrada por orden del Gobierno Civil en 1921. Esto provocó la denuncia de la empresa al propietario de la plaza, iniciándose su derribo diez años después, el 9 de abril de 1930.
     El 6 de junio de 2018, coincidiendo con el centenario de la inauguración, se presentó en el Ateneo de Sevilla el libro "Plaza de Toros Monumental de Sevilla. La dignidad de un proyecto", escrito por Fidel y Julio Carrasco Andrés y Carmen del Castillo Rodríguez, con la intervención del Presidente de la entidad y Morante de la Puebla, además de los autores del prólogo y el epílogo, Ignacio Sánchez-Mejías Herrero y Manuel Grosso Galván respectivamente. El trabajo, calificado en El Correo de Andalucía como "un libro definitivo que rescata la memoria del efímero coso", para el diario ABC de Sevilla "recupera la memoria del coso inaugurado el 6 de junio de 1918 y desmiente sus problemas de estructura." (Wikipedia).
     La plaza de toros Monumental de Sevilla fue uno de los edificios de referencia en los primeros años del siglo XX en España. Se inauguró el 6 de junio de 1918 después de haber sufrido dos hundimientos, uno durante la ejecución en 1916 y otro durante las pruebas de carga efectuadas en 1917. Posteriormente el edificio fue sometido a una prueba de carga satisfactoria en 1918, que ofreció las oportunas garantías para autorizar su inauguración. En 1921 el gobernador decretó el cierre del edificio por supuestos problemas estructurales, siendo demolido en 1930 tras casi una década de olvido. En este trabajo se recopilan documentos dispersos en varios archivos, que permiten determinar que la prueba de carga de 1918 fue rigurosa y que el comportamiento de la estructura fue correcto, mostrando su solidez incluso durante la demolición.
     En el ámbito taurino se conoce como la Edad de Oro del toreo, la época comprendida entre la alternativa de Juan Belmonte García, el 16 de septiembre de 1913 y el fallecimiento de José Gómez Ortega («Gallito» o «Joselito») el 16 de mayo de 1920. Ambos revolucionaron el toreo, pero Joselito fue más allá, preocupándose por todos los aspectos relacionados con la tauromaquia, incluyendo las plazas de toros. Afirma Ángel Sonseca Rojas, al referirse a la inauguración de la plaza de toros Monumental de Barcelona, que «Se trata del primer eslabón de una cadena de recintos planeada por “Gallito”. El menor de los Gómez Ortega mantiene la idea de construir plazas de toros con gran aforo, en las ciudades que lo permitan, y así abaratar los precios de las localidades y elevar los honorarios de los matadores». Bajo este impulso se concibieron las plazas de Logroño (1915), Barcelona (1916), Albacete (1918), Sevilla (1918) y Madrid (1934). «La plaza de Madrid en aquel entonces tenía una capacidad para 12.000 espectadores y José se acercó a José Espeliús y Anduaga, arquitecto y gran aficionado suyo, y juntos trazaron los planos y calcularon el presupuesto para una plaza de 26.000 localidades en la terminación de la calle de Alcalá».
     En Madrid, la construcción de Las Ventas conllevó la desaparición de la existente en la avenida de Felipe II (1874-1934), así como ésta trajo consigo la demolición de su precedente junto a la Puerta de Alcalá (1749-1874). Es similar el caso de Barcelona, donde la Monumental surgió de ampliar la «Plaza del Sport» (1914). En cambio, en Sevilla se dio una circunstancia diferente, ya que la nueva plaza debería convivir con la existente, propiedad de la Real Maestranza de Caballería, cuya construcción fue amparada por los privilegios concedidos a la hermandad en 1730. Las 23.000 localidades de la Monumental representaban una seria amenaza para la Maestranza, cuyo aforo supera escasamente las 12.500.
     El promotor José Julio Lissén contrató al arquitecto Francisco Urcola, especializado en el proyecto de edificios para espectáculos y en la técnica del hormigón armado. Entre sus obras figuran la Plaza de Toros del Chofre (1903) y el Teatro Victoria Eugenia (1912), ambos en San Sebastián, así como la Plaza de Toros de Pamplona (1922), de aspecto muy similar a la Monumental. El arquitecto sevillano José Espiau dirigió la obra, ejecutada por la Sociedad General de Cementos Portland de Sestao-Bilbao. 
     Las obras se iniciaron en 1916, con la intención de inaugurarla el Domingo de Ramos de 1917. Las pruebas  de  carga  previas  a  la  inauguración  produjeron  el  colapso  de  parte de la estructura, lo que obligó a aplazarla hasta 1918.
     Este edificio fue uno de los más representativos en los primeros años del s. XX en España, formando parte de la exposición «Hormigón Armado en España 1893-1936». A pesar de su importancia, apenas existe documentación.
     Los inicios del hormigón armado en España se basan en sistemas de patentes, asunto abordado con detalle en dos trabajos dedicados a sendos edificios en los que intervino la Compañía de Sestao: la Alhóndiga de Bilbao y la cubierta del Tercer depósito del Canal, en Madrid. 
     La Compañía de Hormigones de Sestao surgió de la unión del industrial francés Eugenio Grimal y el ingeniero francés Joseph Blanc, introductor en España de la patente Poutre Dalle, caracterizada por el enlace entre forjados y vigas. Las aplicaciones del sistema aparecen en un documento en el que se incluyen algunas figuras que ilustran sobre el modo de construir elementos planos, en los que las armaduras de vigas y viguetas se elaboraban disponiendo una barra de acero en la zona comprimida de la sección y dos en la traccionada. Estas barras se unían con alambres colocados a modo de estribos o formando una celosía de alambre. Para otros casos, la aplicación debía adaptarse en base a la experiencia de los técnicos y constructores. 
     El arquitecto Urcola fue autor del proyecto y director de obra en la plaza de toros de Pamplona, muy similar a la Monumental de Sevilla. En el Archivo de la Casa de Misericordia disponen de algunos planos que permiten comprobar que los armados de vigas se disponen con una barra en la parte comprimida y dos barras en la zona traccionada, unidas con alambres en forma de estribo. En la cara inferior de los elementos superficiales se disponen 7 barras de 5 mm/m en cada sentido. Teniendo en cuenta que se trata del mismo arquitecto que previamente construyó la Monumental, cabe pensar que los armados de aquella serían similares a los descritos.
     La plaza de toros Monumental fue objeto de dos pruebas de carga, una en 1917, que finalizó con el hundimiento de al menos una cuarta parte del edificio y otra en 1918. Previamente la plaza había sufrido otro hundimiento de consideración en 1916, durante la construcción, aparentemente como consecuencia de un temporal y de haber desencofrado antes de tiempo. Se analizan a continuación ambas pruebas, comentando previamente esta práctica en la época.
     En la segunda década del siglo XX el empleo del hormigón armado empezó a hacerse extensivo. Aunque no había una norma obligatoria en España, existían las «Instrucciones reglamentarias para el empleo del cemento armado», del Laboratorio del Material de Ingenieros, aprobadas en 1912. Dado que algunos aspectos sobre el comportamiento del hormigón armado aún no se conocían o no se encontraban totalmente consolidados, propiciando que cada constructor desarrollara su propio «sistema», las administraciones solían recurrir a la realización de pruebas de carga para comprobar la seguridad.
     Las pruebas de carga se contemplaban en las «Instrucciones reglamentarias para el empleo del cemento armado» en los artículos 32 a 39. Se indicaba que debían realizarse entre un mes y medio y dos meses después de finalizar la obra (Art. 32). También se indicaba que las cargas debían ser de 1,5 veces del valor de la sobrecarga considerada en proyecto, de modo que la estructura se viera sometida durante al menos veinticuatro horas a una carga p+1,5p ́, siendo p el peso propio y p+ ́la sobrecarga (Art. 33). El modo de realizar la prueba consistía en comprobar que la carga del ensayo no produjera deformaciones permanentes superiores al 30 por 100 de las calculadas en proyecto. La medición debería realizarse «a intervalos fijos hasta que permanezcan invariables, lo cual deberá suceder, próximamente a las veinte horas de colocada la carga» (Art. 35 y 36). El propio Urcola lo pondría en práctica en las pruebas de carga de la plaza de toros de Pamplona, según consta en un certificado emitido el 24 de junio de 1922, que se conserva en el Archivo de la Casa de Misericordia.
     La inauguración de la Monumental estaba prevista para el 1 de abril de 1917. Con tal fin el representante de la propiedad visitó al gobernador a finales de marzo, para que fijase la fecha de inspección del edificio por la Junta Provincial de Espectáculos. El 26 de marzo se produjo la visita de la Junta, formada por varias personas entre las que se encontraban los arquitectos provincial y municipal, Antonio Gómez Millán y Juan Talavera Heredia respectivamente, así como el Ingeniero Jefe de Obras Públicas de la provincia Félix Ramírez Doreste. Los dos primeros eran compañeros y amigos de José Espiau, lo que inicialmente supuso una tranquilidad para éste a la hora de efectuar las pruebas, pero acabó por transformarse en varios años de suspensión de la amistad con Juan Talavera. La propiedad se opuso a autorizar las  pruebas con la presencia de los Sres. Ramírez Doreste y Gómez Millán, por no formar parte de la Junta Provincial de Espectáculos, aunque ésta los hubiera nombrado asesores de la  misma. Del suceso quedó constancia en un acta notarial emitida a instancia del letrado de la propiedad, D. Antonio Filpo. En la comunicación al gobernador Sr. Sanmartín, la junta le transmitió que se aplazaba la visita al siguiente jueves por no encontrarse las obras terminadas y debido a la oposición de la propiedad a la realización de las pruebas. 
     En cuanto a la prueba de carga, pretendían dividir la plaza en cuarenta sectores, cargados con 500 kg/m2, al menos durante 24 horas. El 1 de abril El Correo de Andalucía publicó un comunicado en el que Francisco Urcola informaba del inicio de las pruebas de carga. Tal era su confianza en la solidez del edificio, que invitaba al director del diario a comprobar personalmente la ejecución de la prueba, dejando entrada libre para que el público «pudiera presenciar las experiencias». El 8 de abril aparecieron cuarteos en algunas columnas con el cedimiento de parte de la andanada y 10 de abril la prensa local reproducía el informe emitido por los técnicos que realizaron la prueba, que finalmente fueron los señores Ramírez Doreste, Gómez Millán y Talavera Heredia. Para la prueba, la plaza se dividió en diez sectores, cargados con 500 kg/m2 en proyección horizontal, mediante  el  empleo  de  sacos  de  arena y barras de plomo. 
     Llama la atención que los técnicos hicieran constar la aparición de fisuras en pilares, sin hacer referencia a los resultados obtenidos en las vigas, cuando las pruebas de carga ya eran sobradamente conocidas en España. Tampoco consta la instalación de flexímetros, por lo que esta prueba de carga aparentemente carecía de garantías sobre su ejecución. En el sector 9 el informe deja constancia de la rotura por compresión de un pilar de 40x40 de los que sustentaban tendidos, gradas y andanadas, quedando a la vista las armaduras del pilar, presentando las verticales la convexidad hacia el exterior, considerándolo los propios técnicos un defecto de ejecución, por la inclinación que presentaban los estribos, que deberían ser horizontales. Las roturas por compresión se manifiestan en los pilares mediante fisuras verticales.
     El hecho de que solamente se indique una cota, por ejemplo 0,12 m en el pilar 5 de la andanada del sector 7, parece indicar que eran fisuras horizontales, seguramente irrelevantes desde el punto de vista estructural. En base a los datos disponibles esta prueba de carga fue incorrecta, ya que no se midieron deformaciones, que es el fin de este tipo de ensayos, sino que los técnicos se centraron en los pilares, que son más favorables, ya que trabajan principalmente a compresión, lo que supone una situación óptima en elementos de hormigón. Antes de dañarse los pilares, deberían estarlo las vigas.
     Al día siguiente de la visita de los técnicos, la plaza sufrió el hundimiento de parte de la estructura. El Correo de Andalucía y el Noticiero Sevillano publicaron la noticia del suceso el 11 de abril, afirmando que la zona afectada se extendía en más de un tercio de la estructura, desde el lado derecho de la puerta grande hasta la puerta de arrastre. Según la descripción, el hundimiento afectó escasamente a un cuarto de la estructura del edificio.
     Varias pudieron ser las causas que motivaron este hundimiento de la plaza durante las pruebas de carga. En aquellos días la prensa local publicó numerosas noticias. En esta vorágine de noticias y rumores, destaca la publicación de algunos hechos en El Liberal, con una entrevista realizada al encargado de la empresa constructora que no se explicaba lo sucedido, pero consideraba que un edificio así «no puede caerse tan fácilmente». En este sentido, El Noticiero Sevillano, reproduce una conversación en la que un supuesto perito en la materia, afirmaba que el problema se encontraba en que el hormigón se había elaborado con mucha arena. En el mismo artículo se indica que entre los operarios de la constructora, afirmaban que el hundimiento se debía a causas ajenas a la construcción, mientras que un miembro de la Comisión, no identificado, afirmaba que la construcción adolecía de defectos importantes. 
     Otro posible motivo para que se produjera el hundimiento fue el ritmo acelerado de la obra. El 14 de diciembre de 1916 el diario ABC publicó la noticia de un hundimiento ocurrido en la plaza el día anterior, coincidiendo con el temporal y al parecer motivado por la retirada prematura de los encofrados, destrozado la zona de los tendidos de sol donde se encontraban los chiqueros. En fotografías 8 se ve en primer plano una losa adherida a su encofrado, así como numerosos restos de madera, por lo que quizás se retiró algún puntal, pero la estructura estaba encofrada cuando se produjo el hundimiento. El mismo diario publicaba unos días después que el hundimiento había afectado a 15 tramos de tendido, ilustrando la noticia con una fotografía de la zona afectada, que coincide aproximadamente con los sectores 6 y el 7 de la prueba de carga de 1917. En el informe de los técnicos se indica que en el sector 7 se produjo la rotura de la columna 6 de la andanada, sin llegar a la carga de 500 kg/m2. 
     El  Día  publicó  una imagen prácticamente igual el 16 de diciembre de 1916 y otras aparecieron en la revista Toros y Toreros. Del análisis de estas imágenes se deduce que la obra debió iniciarse en la avenida de Eduardo Dato (entonces Monterrey), siguiendo el sentido horario. Se aprecia en primer término una columna de la grada, la puerta principal en el ángulo inferior derecho de la imagen y las puertas de cuadrillas y de toriles en el superior derecho. Arriba a la izquierda se ve que se está disponiendo el encofrado de la grada entre los sectores 3 y 4, sobre las vigas inclinadas previamente construidas. Teniendo en cuenta que a mediados de diciembre de 1916 se hundieron parte de las gradas y que faltaban por construir las andanadas en al menos la mitad de la plaza que se ve en las fotografías, parece poco probable que la obra finalizase entre enero y febrero de 1917, para respetar el plazo recomendable de entre un mes y medio y dos meses, para iniciar las pruebas de carga antes de la inauguración prevista para el 1 de abril. 
     Todo apunta a que al menos este tramo final de la obra se realizó apresuradamente, quizás por los plazos comprometidos con la propiedad, que en marzo de 1917 publicó en prensa los precios de las localidades de la plaza de toros Monumental. Lo normal es que el último tramo de plaza construido fuera el afectado por este derrumbe, que coincide con los sectores 6 y 7. Siguiendo el sentido horario de la construcción, el último en construirse sería el sector 7, donde los técnicos dejaron constancia de que la columna 6 de la andanada colapsó antes de aplicar la totalidad de la carga prevista. Es decir, parece que la decisión de realizar la prueba de carga fue precipitada.
     También cabe la posibilidad de que se produjera un sabotaje, si atendemos a algunos detalles publicados, como el referido al rumor de que los obreros encargados del desescombro habrían encontrado en un profundo hoyo restos de algunos petardos, «lo que confirmaría el carácter intencionado del hundimiento». Esta noticia aislada puede ser una conjetura más, pero podría estar relacionada con el relato del hundimiento publicado en otro artículo de El Noticiero Sevillano, en el que se afirma que «El hundimiento fue rapidísimo y simultáneo, y de su violencia daban idea los grandes trozos de cemento que se encontraban a muchos metros de distancia de los muros de la plaza», especialmente si observamos que en la imagen publicada en Mundo Gráfico se ve que la plaza se hundió hacia el interior, por lo que la noticia puede ser fruto de una exageración más, o de que el hormigón fuera desplazado a muchos metros de distancia como consecuencia de una explosión.
     Una vez reconstruida la plaza se realizó una segunda prueba de carga bajo la dirección del ingeniero jefe, profesor de la  Escuela  de  Caminos,  Juan  Manuel  Zafra  y  el  arquitecto,  profesor de la Escuela superior de Arquitectura, Carlos Gato Soldevilla. 
     La operación se realizó entre el 20 de marzo y el 8 de abril de 1918, cargando los tendidos con arena, que se fue desplazando por los sectores de la prueba. En esta ocasión se colocaron flexímetros para medir la flecha de cada una de las seis vigas de cada uno de los ochenta tramos, lo que supuso un total de 480 lecturas. Además se realizaron 120 mediciones en las escaleras. La carga adoptada fue de 600 kg/m2, lo que suponía aumentar una vez y media la carga de proyecto, según las evaluaciones realizadas por los propios técnicos. Es decir, se respetaron los criterios habituales para este tipo de edificios, conforme a los artículos 32 a 39 de las «Instrucciones reglamentarias para el empleo del cemento armado». 
     Los técnicos finalizaban su informe afirmando que las deformaciones por flexión habían sido «desde luego suficientemente pequeñas y en su totalidad perfectamente elásticas». Esta segunda prueba de carga fue realizada por dos expertos en la materia, siendo Juan Manuel de Zafra un precursor del uso del hormigón armado, que empezó a utilizar en el Puerto de Sevilla, tras finalizar sus estudios en 1892. Fue un teórico del hormigón armado, con numerosas publicaciones científicas al respecto, entre la que destacaba «Construcciones de hormigón armado» (1911). La prueba se realizó con el debido rigor, respetando tanto la normativa como el modo habitual de proceder en este tipo de ensayos, midiendo flechas. Con esta garantía resulta difícil entender que esta plaza tuviera problemas estructurales tan sólo tres años después, como se comenta en el siguiente apartado.
     El recinto funcionó sin ningún problema durante las temporadas de 1918, 1919 y 1920. La temporada de 1921 no se celebró, a pesar de estar programada, al ser clausurado el recinto por supuestos problemas de seguridad estructural. Efectivamente, el 8 de abril de 1921 el diario La Unión publicó la noticia de que el arquitecto señor Balbuena, el ingeniero señor Estrada y el doctor señor Laborde habían pasado al señor Elio un informe acerca del estado de la plaza de toros Monumental, en el que se hacía constar que casi todas las vigas inclinadas que servían de apoyo a las andanadas y los tableros de estas andanadas, se notaban partidos en sentido radial, lo mismo que en las gradas y tendidos, así como en los tabiques de cerramiento, galerías, cierres de escaleras y puerta principal. También se indicaba la existencia de filtraciones por aguas de lluvias en las andanadas. El informe finaliza afirmando que «los que lo suscriben no pueden dictaminar con suficiente garantía sobre la resistencia de la plaza». En la página 4 del mismo diario, se indica que el gobernador civil reunió a la Junta de Espectáculos, para  tratar el dictamen emitido por los técnicos acerca del estado de la plaza de toros Monumental, ordenando que no se celebrasen en la citada plaza ninguna clase de espectáculos. En la misma página se incluye un hiriente artículo en el que se afirma que «esa plaza, hecha de pan mascao, no podía sostenerse mucho tiempo en pie».
     Dos días después el mismo diario daba la noticia de una visita al gobernador del propietario de la plaza, el arquitecto Espiau y el abogado Valentín Gamazo, anunciándole la presentación de un escrito solicitando la realización de nuevas pruebas de carga.  El  escrito  fue  presentado  por  el  Sr.  Espiau  al día siguiente y el 1 de mayo el diario La Unión informaba de la reunión de la Junta provincial de Espectáculos, bajo la presidencia del gobernador, acordando desestimar la petición de la propiedad.
     Entre los motivos de esta clausura se encuentran los económicos, ya que en la Monumental solamente se celebró la Feria de Abril en 1919 y 1920. En 1919 cada plaza programó sus carteles, siendo más económicos los precios de la Monumental. En 1920, la empresa de la Maestranza llevó ambas plazas y los precios fueron idénticos, celebrándose tres corridas en cada recinto. El 10 de abril de 1921 La Unión publicaba los carteles de feria en la Maestranza, con unos precios un 25% superiores a los del año anterior. Sirva como ejemplo la primera fila de barrera de sombra, que pasó de 24 a 30 pesetas, localidad que para la temporada frustrada de 1917 se anunciaba a 15 pesetas en la Monumental.
     En la solicitud de licencia de demolición de 10 de abril de 1930, se indica que la «operación se efectuará utilizando máquinas pneumáticas, herramientas ordinarias y pequeños petardos de dinamita al solo objeto de quebrantar los bloques de hormigón de los pies derechos.»
     El procedimiento utilizado en la demolición de las andanadas de la plaza de toros Monumental, que aproximadamente fue el siguiente: 
     En primer lugar, se procedió al corte de los planos inclinados de la andanada, marcando líneas de corte radiales a la izquierda de los pórticos. Posteriormente se debilitaron los arranques de las columnas, picándolas en su parte inferior. El proceso terminaba con el uso de sogas o cables para volcar las columnas hacia los tendidos, tirando de su parte superior desde el ruedo. Entonces las andanadas caían sobre las gradas.
     En la zona de toriles (puerta central), se habían realizado cortes en el tendido alto, que no se derrumbó a pesar de haber sufrido el impacto de la caída de las columnas.
     Hay quien considera que el estado de la estructura era ruinoso en 1930. En relación con lo anterior, indicar que existen varias fotografías aéreas de Sevilla en las que se ve la plaza de toros completa, es decir, con las andanadas. 
     El presente artículo recopila, ordena y relaciona documentación dispersa relativa a la plaza de toros Monumental de Sevilla, centrando la información en los aspectos relativos a las pruebas de carga realizadas, técnica habitual en la época para validar las estructuras. En el caso de la Plaza sevillana debieron realizarse dos pruebas, las primeras en 1917, cuyos resultados no fueron satisfactorios y otras al año siguiente. 
     Efectivamente, durante las  pruebas  de  1917  se  produjo  un  hundimiento  parcial,  aparentemente asociado a que fueron realizadas con la obra recién terminada, sin respetar el plazo necesario para acometerlas con seguridad, al no haber alcanzado el hormigón su resistencia total. Además, el informe técnico es anómalo, ya que refleja fisuras en pilares, pero no deformaciones en vigas, que son los elementos más sensibles y que ya entonces centraban la atención en este tipo de ensayos. Seguramente el hundimiento de la plaza se produjo por la suma de ambas causas, pudiendo incluso haber sido objeto de un sabotaje.
     La propiedad consiguió que la prueba de carga de 1918 la realizaran dos técnicos de gran prestigio, especialmente el Ingeniero Zafra, el mayor experto en hormigón armado en España. En este caso se midieron deformaciones en vigas, llegando a la conclusión de que la estructura era segura. 
     Tras apenas tres temporadas en servicio, resulta difícil entender que esta plaza fuera clausurada en 1921 por supuestos problemas estructurales, en base a la inspección visual realizada por los técnicos de la Junta provincial de Espectáculos, negando el gobernador la posibilidad de que se realizaran nuevas pruebas de carga, solicitadas por la propiedad. Ello condujo a que se decidiera demoler la plaza en 1930. Con este trabajo se pretende contribuir a dilucidar el misterio que rodea a la Monumental de Sevilla, ya que los datos, aunque escasos y dispersos, permiten determinar que la plaza tuvo un comportamiento aparentemente satisfactorio durante los tres años que se mantuvo en servicio. Sólo en dos de las tres temporadas mantuvo competencia con la Maestranza. En 1920, la empresa de la Maestranza llevó el negocio en ambos recintos, con idénticos precios. A pesar de estar programada, la temporada de 1921 no se celebró. Quizás tenía razón Fernando López Vilches al afirmar: «fuertes presiones, procedentes de muy altas esferas, fueron en realidad, la falta de solidez de este magnífico coso» (F. Carrasco, y J. Carrasco. Comportamiento estructural de la plaza de toros Monumental de Sevilla, en base a las pruebas de carga de 1917 y 1918, y su demolición en 1930. Informes de la Construcción. CSIC. Vol. 70. Núm. 549 (2018)).

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Más sobre la avenida de Eduardo Dato, en ExplicArte Sevilla.

martes, 3 de febrero de 2026

La Plaza de Toros, en La Algaba (Sevilla)

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte la Plaza de Toros, en La Algaba (Sevilla).
     La Plaza de Toros, se encuentra en la avenida de Andalucía, 7; en La Algaba (Sevilla).
     Los orígenes de esta genuina tradición pueden encontrarse en el siglo XVI bajo la influencia del segundo marqués de La Algaba Luís de Guzmán y Guzmán. Probablemente y gracias a su influencia introdujo la suerte ya en desuso del garrochón, emulado por los aldeanos con motivo de las fiestas patronales, en honor a Santa Marta.
     Como decimos, estas capeas, la más genuina de la expresión popular dentro de la tauromaquia, se celebraban en la plaza principal del pueblo hasta mediados del siglo XX, para las cuáles se cerraban convenientemente todos sus accesos mediante barricadas fabricándose en su rectangular circuito un coso improvisado a base de carretas y andamiajes. Tras distintas ubicaciones en 1991 se construye el actual emplazamiento de la Plaza de Toros disponiendo de enfermería, capilla, recinto exterior y otras dependencias.
     Es por todo el bagaje histórico y tradicional con el mundo taurino que La Algaba sea pródiga en la suerte suprema y en la que muchos lidiadores algabeños han destacado. Los ruedos hispánicos han sido testigos de matadores como Manuel Molina (Algabeño chico), Pedro Carranza (Algabeño II) -familia del primero de los matadores- que torea después de Madrid en las principales plazas de la península y brindar el toro de su alternativa a la infante Isabel de Borbón en la primera década del siglo veinte. Al igual que estos matadores, La Algaba han dado una ingente cantidad ingente de banderilleros y picadores.
     Figuras del mundo taurino, como Eduardo Dávila Miura, Fernando Cepeda, Manuel Jesús "El Cid" o José Tomás, han iniciado sus carreras en el ruedo algabeño, siendo sitio elegido por Curro Romero para su retirada el 22 de Octubre de 2.002.
     La feria de los Toros, se celebra durante la segunda semana de septiembre. Se lidian novillos para jóvenes valores en la carismática plaza de toros (mitad carros y mitad tendidos), después continua la fiesta soltando vaquillas, una atracción al alcance de todos con un mínimo de valor.
     Más tarde la fiesta continúa en el recinto ferial, situada en el mismo margen del río Guadalquivir (Ayuntamiento de La Algaba).
     La actual plaza de toros de La Algaba se inauguró en el año 1991, reinaugurándose en 1996 con un festival taurino en el que actuaron Curro Romero, José Luis Parada, José Antonio Campuzano, Pepe Luis Vázquez y el novillero José Manuel Rodríguez. Curro Romero, años más tarde, también se retiraría en esta plaza al final de la temporada 2000.
     Esta plaza tiene la peculiaridad de estar construida solo una mitad de la misma, es decir, el coso se encuentra dividido en dos. Una de las zonas fue construida en cemento, mientras que la otra parte es un entramado de tubos con gradas que, al modo tradicional, se adorna con ruedas de carretas pintadas de colores y andamios de madera, dándole un aspecto muy original y festivo.
     Tradicionalmente y hasta mediados del siglo XX, los espectáculos taurinos se celebraban en la plaza principal del pueblo, cerrando convenientemente todos sus accesos mediante barricadas y fabricando un coso improvisado a base de carretas y andamiajes.
     La Dirección General de Fomento y Promoción Turística de la Junta la declaró el 25 de enero de 2001 de Interés Turístico Nacional «por sus caracteres de antigüedad en su celebración, originalidad y diversidad de actos».
     Asimismo, estas instalaciones albergan la Escuela Taurina de La Algaba, que realiza una labor que sobrepasa las fronteras taurinas. Es un centro de enseñanza para los más jóvenes donde se prioriza la educación y la formación para el futuro de los adolescentes de esta localidad sevillana (Turismo de la Provincia de Sevilla).
   Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte la Torre de los Guzmanes, en La Algaba (Sevilla). Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia sevillana.

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sábado, 3 de enero de 2026

Los principales monumentos (Iglesia de San Bartolomé, Iglesia de Santa Catalina mártir, Ermita de la Virgen del Socorro, Ermita de la Virgen de Loreto, y Plaza de Toros) de la localidad de Higuera la Real, en la provincia de Badajoz

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Badajoz, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de San Bartolomé, Iglesia de Santa Catalina mártir, Ermita de la Virgen del Socorro, Ermita de la Virgen de Loreto, y Plaza de Toros) de la localidad de Higuera la Real, en la provincia de Badajoz.
     Se localiza en las proximidades de Fregenal, en dirección al sur, sobre un dominio de acusado atractivo natural. La población dependió tradicionalmente de este centro como aldea, bajo el apelativo de Higuera de Fregenal. El lugar resulta rico en contenidos arqueológicos, encontrándose en sus alrededores el asentamiento de Castrejón del Capote, con importantes vestigios tartésicos.
     Tipo de Entidad: Municipio
     Superficie Término: 125,6 Km2
     Altitud: 610 m.
     Distancia Capital: 102 Km.
     Partido Judicial: Fregenal de la Sierra
     Comarca: Sierra Suroeste
     Gentilicio: Higuereño
Ayuntamiento de Higuera la Real
     Plaza de la Constitución, 1
     06350 Higuera la Real (Badajoz)
     Teléfono: 924727001
     Fax: 924723681
   
     Higuera la Real, posee dos iglesias, la de San Bartolomé (siglo XVII), de estilo herreriano, y la de Santa Catalina, con un retablo que incluye seis tablas del «Divino» Morales (siglo XVI).
     En sus inmediaciones, a 4 km del casco urbano, se encuentra la losa de Capote, ligada a la cultura tartésica. También próxima se halla la iglesia templaria del siglo XIII de Nuestra Señora de Loreto (Alfredo J. Ramos, y Santiago Llorente. Guía Total, Extremadura. Editorial Anaya Touring. Madrid, 2005).
Historia.-
    Higuera la Real se localiza en las proximidades de Fregenal, en dirección al sur, sobre un dominio de acusado atractivo natural. La población dependió tradicionalmente de este centro como aldea, bajo el apelativo de Higuera de Fregenal. Higuera, entraría a formar parte de la hipótesis lanzada por Pérez Reviriego sobre la organización en estrella de los asentamientos celtas, localizándose en el término la famosa Losa de Capote. Los investigadores la definen como pieza única y eslabón para un mayor conocimiento de la legendaria Tartesos.
     En 1633 se independizó de Fregenal mediante el pago de 8.000 escudos, adquiriendo el título de Villa exenta y el nombre de Higuera la Real por concesión de Felipe IV.
     En la actualidad constituye un poblado de notable entidad, con calles amplias, bien cuidado, pulcro y abundante en parques, jardines y hermosas plazas y otros ámbitos urbanísticos (Diputación Provincial de Badajoz).
Monumentos.-
     Posee dos iglesias: iglesia de San Bartolomé, de estilo herreriano y la iglesia parroquial de Santa Catalina Mártir (s. XV), edificación encalada de variada volumetría, a la que sus hermosas portadas y numerosas capillas adosadas confieren destacado valor compositivo.
     Destaca su Retablo Mayor (1641), con pinturas de Gerónimo Ramírez. Pieza sobresaliente es el realizado por Luis de Morales para la capilla del clérigo Ginés Martínez, compuesto por seis magníficas Tablas (1565).
     También son de mérito el órgano, fabricado en 1818 por suscripción popular, y la platería del tesoro, en la que destaca la custodia del XVI procedente de Zacatecas (México).
     En un extremo de la población, se alza la ermita de Ntra. Sra. de Loreto, de origen templario, en la que perdura la capilla mayor originaria del siglo XIII y la sobria portada gótica de acusado conopio.
     Delante de ella se sitúa la popular "Mamarrachá", intrigante figura granítica representando una leona, a la que se han atribuido toda clase de interpretaciones estilísticas.
     Cerca se encuentra la fuente de Loreto, también denominada a nivel local como "Fuente del Chiripa" (s. XVI-XVII) por la figura del mosquetero en bronce que la remata.
     Una plaza de toros de principios del XIX determina el límite de la población.
     En dirección a Fregenal se sitúa la Fuente de Gargallón, en cuyas inmediaciones perduran restos del muro, quizá medieval, de una vieja presa o albuera.
     Y especial atención merece igualmente el Yacimiento en el Castrejón de Capote (poblado celta) (Diputación Provincial de Badajoz).

Iglesia de San Bartolomé.-
     En el Paseo del Cristo, se encuentra uno de los templos más bellos de la localidad, la Iglesia de San Bartolomé.
     Data del siglo XVII y forma parte de un conjunto monumental con los edificios anexos, entre los que destaca por su belleza el Claustro del Colegio de la Compañía de Jesús (restaurado en el año 2005), fundado en la misma época y hoy recuperado como centro cultural.
     El templo responde a la tipología de iglesia jesuítica. Su planta presenta la forma de una impecable Cruz Latina y su interior se compone de una sola nave más el crucero, en el que destaca una monumental cúpula que descansa sobre pilastras de orden Dórico.
     A ambos lados del crucero se pueden observar dos retablos barrocos. El del lado de la Epístola está dedicado a S. Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús y es de una gran hermosura aun estando sin dorar. El del lado del Evangelio es un precioso retablo de madera dorada en el que se venera la imagen del Señor de la Humildad, Patrón de Higuera la Real.
     RETABLO DE SAN IGNACIO DE LOYOLA “LADO EPÍSTOLA”
     Consagrado a Nuestro Padre San Ignacio de Loyola, fundador de la Orden de los Jesuitas. Porta en sus manos el Libro de las Constituciones y el escudo de plata con el nombre del santísimo Jesús.
     A los lados ubicados sobre peanas o tronos, se pueden observar las siguientes estatuas de cuerpo entero:
     La del lado derecho es de S. Francisco de Borja, con una calavera en la mano izquierda y la derecha elevada en aire de quien está asombrado.
     La del lado izquierdo es de San Juan Nepomuceno, con sotana y roquete, y un crucifijo. Es el patrón de la Infantería de Marina española.
     RETABLO DEL SEÑOR DE LA HUMILDAD “LADO EVANGELIO”
     Tallado en Sevilla en 1693, recoge en el centro la imagen de Ntro. Padre Señor de la Humildad, patrón de Higuera la Real. A mediados de septiembre se celebran las fiestas mayores de la localidad en su honor.
     A la izquierda se puede ven a San Diego Kisai. A la derecha se encuentra San Juan de Goto y en la parte superior, San Pablo Miki, crucificado a la manera nipona, atravesado por dos lanzas.
     En los laterales de la nave destacan doce tribunas con barandillas de hierro forjado desde las cuales los miembros de la Compañía podían asistir a los actos religiosos.
     ALTAR MAYOR y RETABLO MAYOR
     El Retablo Mayor fue obra de Francisco de Flores, año 1678. Se abre al templo a través de un arco triunfal de medio punto. El retablo presenta elementos platerescos y barrocos y contiene varias imágenes de madera policromada del siglo XVII.
     En la hornacina central se venera a San Bartolomé, a quien está dedicada la Iglesia y cuya festividad se celebra el 24 de agosto.
     Destacan las cuatro columnas salomónicas (Ayuntamiento de Higuera la Real).

Iglesia de Santa Catalina mártir.-
     Situada en el centro del casco urbano, la iglesia parroquial de Santa Catalina data del siglo XV, aunque fue construida sobre una antigua iglesia gótica de finales del siglo XIII.
     El templo, de fábrica de mampostería enlucida y encalada, presenta elementos de granito en esquinas, portadas, ventanales, óculos y algunos estribos.
     Su planta es de una sola nave dividida en cinco tramos por arcos apuntados que reposan sobre pilares. Adosados a éstos se encuentran cuatro capillas de diferentes épocas y variadas características a las que se acceden por arcos de medio punto y que están cerradas por rejas de forja.
     CAPILLAS LATERALES
     CAPILLA GINES MARTINEZ  (2ª capilla de la izquierda)
     La capilla primitiva de la Iglesia. Esta capilla corresponde al sepulcro del clérigo higuereño Ginés Martínez, que sufragó los gastos de construcción para ubicar su capilla funeraria en 1560.
     También podemos ver el mausoleo de un personaje ilustre de la villa, Don José María Claros y Jarillo (descendiente de Ginés Martínez). Éste fue diputado en las cortes generales.
     Al tratarse de la capilla primitiva, las tablas de Luis de Morales estuvieron ubicadas aquí.
     En dicha capilla se puede ver las imágenes de San Francisco de Asís, de San Benito y del Sagrado Corazón.
     CAPILLA DE BENITO BOZA (1ª Capilla de la izquierda)
     Contigua a la anterior. Las imágenes que se observan en esta capilla son la de San Antonio, San Pedro con las llaves del reino de los cielos (Jesús se las dio a San Pedro como símbolo de su supremacía sobre los demás discípulos y apóstoles), la Virgen del Carmen y una pintura del perpetuo Socorro.
     CAPILLA DE JUAN MÁRQUEZ MARTÍNEZ  (2ª Capilla de la derecha)
     Esta capilla llamada del “Sagrario” es la capilla funeraria del clérigo de Higuera, Juan Márquez Martínez, construida hacia 1570.
     Durante un tiempo y hasta la construcción del retablo de la capilla mayor en 1641, estuvo en esta capilla la imagen de Santa Catalina, titular de la parroquia, por lo que se le daba su nombre a comienzos del S. XVII.
     En esta capilla, vemos las imágenes de la Virgen del Rosario, San Isidro labrador y San José.
     También se puede observar un mausoleo en el lado de la epístola. Corresponde a los padres y a una de las hermanas de D. Nicomedes Claros, párroco higuereño.
     CAPILLA DE JUAN DÍAZ EL VIEJO (1ª Capilla de la derecha).
     Se trata de la capilla del clérigo higuereño Juan Díaz "El Viejo", construido entre 1619 y 1620 aunque se conoce como la Capilla de Santa Lucía.
     Para dicha capilla el clérigo Juan Díaz se obligaba a cumplir las condiciones establecidas y a pintar la imagen de “Santa Lucía”.
     Se pueden ver las imágenes de Jesús Resucitado, San Juan Bautista y la Inmaculada Concepción.
     CAPILLA MAYOR
     La capilla mayor de la parroquia fue construida en 1589.
     El retablo del altar mayor, del siglo XVII, presenta una estética barroca con entalladuras de gusto clasicista y pinturas de Jerónimo Ramírez que reflejan la vida y el martirio de Santa Catalina Mártir de Alejandría, la santa titular de la parroquia, de la que encontramos también una imagen de madera policromada del siglo XIX ubicada en el nicho central del retablo.
     TABLAS DE LUIS DE MORALES
     Del lado de la Epístola, se encuentra uno de los grandes tesoros artísticos de nuestro pueblo, las Tablas de Luis de Morales, conocido con el sobrenombre de "El Divino". El retablo se compone de seis tablas que fueron pintadas en la etapa de madurez del pintor, entre 1565 y 1566, por encargo del clérigo Ginés Martínez.
     Éstas reflejan el tema de la Pasión bajo una clara estética manierista donde los personajes presentan extremidades alargadas y posturas exageradas: San Juan Evangelista, Piedad, María Magdalena, Cristo atado a la columna, Ecce Homo y Cristo con la Cruz a cuestas (Ayuntamiento de Higuera la Real).

Ermita de la Virgen del Socorro.-
     Esta ermita, de la que se tiene referencias de su existencia desde 1680, se encuentra situada en la Plaza del Socorro. 
     Presenta fábrica en mampostería enlucida y encalada. La portada principal tiene un arco apuntado encuadrado por un alfiz. Corona la fachada una espadaña con un vano de medio punto.
     El interior se compone de una nave de cuatro tramos cubiertos con bóveda de cañón y reforzada por fajones y contrafuertes exteriores de sección rectangular. A los pies, del lado de la epístola, un capitel romano ahuecado sirve de pila de agua bendita.
     La capilla mayor es de planta cuadrada y se cierra con una cúpula manifiesta al exterior por un cimborrio con linterna. En ella figura la imagen de Nuestra Sra. del Socorro, de madera policromada.
     En esta ermita se encuentra también la imagen de San Isidro Labrador. En su honor, cada mes de mayo se celebra una popular Romería.
     En el siglo XIX, la ermita fue cerrada al culto, quedando abandonada y en ruinas durante mucho tiempo, hasta que el 15 de agosto de 1961 y gracias a los esfuerzos del párroco D. Antonio Fernández Moreno, es reinaugurada y dedicada al culto de Ntra. Sra. del Socorro de la que toma su nombre.
     En los años 90, gracias al interés de D. Aurelio Rasero y al testimonio de Doña Juana, vecina de esta villa, se recupera una hermosa y ancestral tradición vinculada a la Ermita de Ntra. Sra. de Socorro. Se trata del baile de las “Danzantas”, que puede apreciarse durante las fiestas en su honor los días 14 y 15 de agosto (Ayuntamiento de Higuera la Real).

Ermita de la Virgen de Loreto.-
     Al suroeste de la población de Higuera la Real se encuentra ubicada la ermita de Nuestra Señora de Loreto, la construcción más primitiva de esta localidad de las que se tienen referencias. Su origen es Templario, fundada en el siglo XIII, aunque de su construcción original sólo se conservan las tres portadas y la capilla mayor, cuadrada y de menor anchura, cubierta con una sencilla bóveda de crucería.
     La ermita, se encuentra realizada en mampostería enlucida y encalada, utilizándose la sillería para las esquinas y los contrafuertes, de sección de regular.
     A mediados del siglo XVI se realiza obras de remodelación que afectan sustancialmente a los volúmenes y aspecto interior del templo.
     En 1506, la ermita de Ntra. Sra. de Loreto estaba en malas condiciones, por ello, en 1559 se restauró, como puede leerse al lado de la Epístola, que conserva una inscripción.
     El interior de la ermita está compuesto por una nave de cinco tramos con arcos fajones sobre pilastras. El arco por el que se accede al altar mayor, es apuntado y la bóveda de cañón, restaurado, según una inscripción, en 1957. La capilla mayor, donde se encuentra la imagen de Nuestra Señora de Loreto, cuyas fiestas en su honor se realizan los días 7 y 8 de septiembre.
     La portada de los pies es de arco apuntado con arquivoltas y jambas, enmarcadas en un alfiz. La última arquivolta da lugar a un arco conopial rematado por una cruz.
     En el exterior del edificio, corona la fachada un cuerpo de campanas con un vano de medio punto en cada lado, sobre el que aparece un chapitel poligonal de mampostería cubierto por azulejos.
     GRUPO ESCULTÓRICO “LA MAMARRACHA”
     Frente a la ermita aparece un grupo escultórico realizado en mármol blanquecino, de 1, 37 m. de altura, cuyos orígenes, datación y significados resultan enigmáticos, aunque estudios realizados le otorgan un carácter funerario y protector y lo datan de la época romana, siglos I y II d.C.
     Consta de dos figuras: la mayor de ellas representa a un animal felino, un grifo, que, sentado sobre sus cuartos traseros, acoge entre sus garras a una criatura humana, la otra figura, a la que posiblemente esté amamantando y protegiendo en su viaje al más allá.
     Por su parte, la figura humana se acoge a ésta con fuerza, buscando su defensa.
     La obra se remata con una Cruz de Santiago, de factura posterior, elaborada con hierro forjado.
      ANTIGUO LAVADERO PÚBLICO Y FUENTE DEL CHIRIPA
     Antiguo lavadero público situado en la plaza de Loreto de gran valor etnográfico, datado del siglo XIX.
     Junto a éste se encuentra una hermosa fuente de doce caños rematada en su parte superior por una figura de mosquetero realizada en bronce y conocida popularmente como "Chiripa".
     Se trata de una fuente con un pilar central que sujeta una figura de un varón, realizada en bronce. Construcción típica de fuentes en Extremadura durante los siglos XVI y XVII (Ayuntamiento de Higuera la Real).

Plaza de Toros.-
     El "Coso de Buenavista" fue construido a mediados del siglo XIX aproximadamente, aunque la construcción que observamos actualmente se debe a una reforma realizada en el año 1.904; llevada a cabo por la sociedad taurina de la localidad.
     Dadas las dificultades económicas de entonces, el Ayuntamiento contrató el arrendamiento de la Plaza con la sociedad, por un periodo de 20 años y a cambio esta se comprometía a realizar las obras pertinentes para reformar el estado de ruina en el que se encontraba.
     Existen documentos que atestiguan la celebración de festejos taurinos en Higuera la Real desde el siglo XVII, pero hasta la construcción de la plaza de toros, éstos tenían lugar en la plaza pública, como ocurría en otras localidades vecinas como Cabeza la Vaca o Fuentes de León. Así, la actual Plaza de la Constitución era habilitada a modo de coso a base de maderas para la celebración de los festejos taurinos populares.
     Tiene un aforo de 2.000 localidades (Ayuntamiento de Higuera la Real).

               Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Badajoz, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de San Bartolomé, Iglesia de Santa Catalina mártir, Ermita de la Virgen del Socorro, Ermita de la Virgen de Loreto, y Plaza de Toros) de la localidad de Higuera la Real, en la provincia de Badajoz. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia pacense.

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martes, 2 de diciembre de 2025

Los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles, Plaza de Toros, y Castillo) de la localidad de Fuentes de León, en la provincia de Badajoz

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Badajoz, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles, Plaza de Toros, y Castillo) de la localidad de Fuentes de León, en la provincia de Badajoz.
     Se enclava en plena sierra en el límite de la provincia, sobre un terreno accidentado y húmedo pleno de dehesas y otra vegetación que ofrece panorámicas paisajísticas de sorprendente atractivo. El asentamiento se halla al abrigo de un cerro conocido en la antigüedad como "la patada de Dios", y cerca de un arroyo llamado del Judío.
     Tipo de Entidad: Municipio
     Superficie Término: 109,9 Km2
     Altitud: 741 m.
     Distancia Capital: 117 Km.
     Partido Judicial: Fregenal de la Sierra
     Comarca: Tentudía
     Gentilicio: Fonteño
Ayuntamiento de Fuentes de León
     Plaza de España, 1
     06280 Fuentes de León (Badajoz)
     Teléfono: 924724311 - 924724325
     Fax: 924724161
Historia.-
    Crónicas pretéritas describen el lugar como fertilísimo de todas clases de frutos y ganados, ensalzando en particular la cantidad y calidad de sus cerdos de montanera.
     Es muy probable que el núcleo se encontrara poblado ya en época árabe, como indica la existencia en sus alrededores de diferentes fortificaciones, como el castillo del Cuerno y otras.
     En la etapa cristiana fue ocupado por Pelay Pérez Correa, integrándose en la Orden de Santiago, circunstancia de la que, junto a sus condiciones naturales, deriva su apelativo de Fuentes de León (Diputación Provincial de Badajoz).
     Fuentes de León, casi en la raya con Huelva, es un blanco caserío de calles empinadas del que destaca la iglesia gótico-mudéjar de Nuestra Señora de los Ángeles. En un recóndito paraje de la Sierra del Cuerno quedan restos de un castillo templario (Alfredo J. Ramos, y Santiago Llorente. Guía Total, Extremadura. Editorial Anaya Touring. Madrid, 2005). 
Monumentos.-
     Presidiendo la población se alza la iglesia parroquial de Nuestra Señora de los Ángeles, de airosa torre encalada. Se trata de una obra del siglo XVI, hoy muy transformada, cuya blanca estructura armoniza con las edificaciones que la rodean, originando un paisaje urbanístico de acusado valor ambiental.
     Particular atención requiere la singular plaza de toros, que se sitúa en el patio interior de una manzana de casas. Es de factura marcadamente popular y cuenta con gradas de mampostería encalada y todas las demás instalaciones y servicios propios de un coso taurino, incluyendo burladeros y bien cuidado albero (Diputación Provincial de Badajoz).
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Badajoz, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles, Plaza de Toros, y Castillo) de la localidad de Fuentes de León, en la provincia de Badajoz. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia pacense.

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sábado, 29 de noviembre de 2025

Experiencia ExplicArte Sevilla, en el Barrio de San Bernardo, con el Grupo Jacaranda Pino Montano

     Otra Experiencia con ExplicArte Sevilla de la visita organizada para el Grupo Jacaranda Pino Montano, preparamos la visita al Barrio de San Bernardo, porque con ExplicArte Sevilla tenemos la posibilidad de organizarte la visita que tu quieras.
     La visita comenzó en los Jardines de la Buhaira, junto a los restos de la Basílica inacabada de la Inmaculada Milagrosa donde contemplamos lo que pudo ser el gran proyecto de Aníbal González. De allí pasamos al actual Centro Cívico La Buhaira, que está justo al lado, otro proyecto del mismo arquitecto, y a continuación atravesamos la avenida Eduardo Dato para en los restos de la Plaza de Toros Monumental que allí existió y ante los cuales hablamos de su pequeña gran historia. De allí marchamos a la antigua Fábrica de Artillería para contemplar el edificio y las exposiciones que se estaban celebrando en ella. Finalmente desde el exterior contemplamos la Iglesia de San Bernardo.
     Os dejamos una serie de fotografías (queremos agradecer a todos los que nos habéis enviado fotografías de la visita) de dicha experiencia, y si quieres vivir una experiencia privada y personalizada a tu gusto, sólo tienes que contactar con ExplicArte Sevilla en Contacto, y a disfrutar del patrimonio e historia del lugar que elijas.







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martes, 25 de noviembre de 2025

Los principales monumentos (Iglesia de San Miguel Arcángel, Iglesia del Dulce Nombre de Jesús, Iglesia de San Sebastián, Iglesia de Cristo Rey, Estación del AVE, Santuario de la Virgen de Luna, Museo de Historia Local, antigua Audiencia, Cementerio de San Miguel, Pósito, y Plaza de Toros) de la localidad de Villanueva de Córdoba, en la provincia de Córdoba

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Córdoba, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de San Miguel Arcángel, Iglesia del Dulce Nombre de Jesús, Iglesia de San Sebastián, Iglesia de Cristo Rey, Estación del AVE, Santuario de la Virgen de Luna, Museo de Historia Local, antigua Audiencia, Cementerio de San Miguel, Pósito, y Plaza de Toros) de la localidad de Villanueva de Córdoba, en la provincia de Córdoba.
     Los espléndidos encinares adehesados son un paisaje de lujo que alimenta, además, a una rica cabaña ganadera. Los espléndidos encinares adehesados de Villanueva -descubiertos con asombro por los viajeros del AVE- son un paisaje de lujo que alimenta, además, a una rica cabaña ganadera. En medio de este emporio vegetal, Villanueva de Córdoba se acuesta silenciosamente sobre la planicie, mientras la torre de San Miguel, desde su austera esbeltez, proclama la eternidad del granito y apacienta las casas extendidas a sus pies como un dócil rebaño.
     Villa situada al este de Los Pedroches, en la carretera C-420.
     Distancia a Córdoba: 90 Km.
     Altitud: 725 m.
     Extensión: 427,9 Km2
     Habitantes: 9.800.
     Gentilicio: Jarotes.
     Mancomunidad: Los Pedroches.
Villanueva de Córdoba surgió a principios del siglo XV, junto a uno de los ramales del camino de Córdoba a Toledo, con el nombre de Encinaenana, que cambió en 1499 por el actual. Fue aldea de Pedroche hasta 1553, en que Carlos I le otorgó el título de villa y pasó a formar parte de la comunidad de las Siete Villas de los Pedroches.
Oficina de Turismo de Villanueva de Córdoba
+34 957 120 603
http://www.villanuevadecordoba.com (Diputación Provincial de Córdoba).
     Esta importante población de la comarca, surgió en el siglo XIV al establecerse aquí un grupo de vecinos provenientes de Pedroche; pasó luego a villa y en 1560 fue incorporada a las posesiones de la Casa del Carpio (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     El valle de los Pedroches reúne muchos alicientes para dedicarle una detenida visita y Pozoblanco es un punto de partida inmejorable. Desde aquí, pueden orga­nizarse excursiones a los parajes y a las poblaciones que se reparten por el valle. A veinte kilómetros al oeste, por un terreno llano de espléndida dehesa salpicada de dólmenes, Villanueva de Córdoba se ofrece como un oasis de tranquilidad en el que se combinan sin estridencias los edificios notables, como el de la parroquia de San Miguel, con un extraordinario jamón de pata negra. Antes de llegar a Villanueva, a unos catorce kilómetros de Pozoblanco, se sitúa la ermita de la Virgen de Luna, en un paisaje de mucho color serrano y medieval (Rafael Arjona. Guía Total, Córdoba. Editorial Anaya Touring. Madrid, 2009).
     El gris del granito que adorna las fachadas junto al trazado austero y firme de su trama urbana constituyen los principales atractivos de esta villa del valle de los Pedroches, rodeada por una bella dehesa en la que proliferan abundantemente las encinas, los rebaños de corderos y las piaras de cerdos ibéricos.
Historia y visita
     Aunque su término estuvo poblado desde muy antiguo, la ciudad tiene su origen en la fundación de la aldea de Encina Nava, llevada a cabo por unos pastores de Pedro­che hacia 1155, poco tiempo después de la conquista del valle por Alfonso VII. En 1553 se llamaba ya Villanueva de Córdoba o de la Jara, alcanzando por entonces el título de villa, con jurisdicción independiente. La plaza de España es el centro geométrico y administrativo del pueblo. De ella parten las calles Pozoblanco y Cañuelo, grandes ejes alrededor de los cuales se estructura el caserío, de largas calles irregulares formadas por sólidas casas en cuyas facha­das prolifera abundantemente el granito, tanto en los zócalos como en los dinteles de puertas y ventanas.
     En la plaza, además del Ayuntamiento, un caserón del siglo XVIII, se encuentra la iglesia de San Miguel, gran templo de piedra datado en 1745, en el que sobre­sale en primer lugar la torre portada que se alza en la fachada principal, así como el conjunto de su interior formado por tres naves separadas por arcos fajones de medio punto sobre pilares de granito. El suelo de la iglesia es de madera, lo que le confiere un aspecto al mismo tiempo acogedor y misterioso, acentuado por el coro y la situación, casi escondida, de la pila bautismal.
Gastronomía
     Los derivados del cerdo ibérico, entre ellos el exquisito jamón de pata negra, así como el cordero constituyen la base fundamental de su cocina.
Artesanía
     La talabartería y, en general, los trabajos en cuero tienen aún cierta relevancia en la ciudad. Se fabrica buen calzado campero así como guarniciones y artículos para el caballo y para el jinete.
Fiestas
     La celebración del día de la Cruz, que tiene lugar el 3 de mayo, goza de gran vistosidad. En la Pascua de Pentecostés es muy interesante la romería de la Virgen de la Luna, con el traslado al pueblo de la Virgen desde su ermita situada a 11 km de la población en dirección a Pozoblanco. Del 3 al 8 de agosto es la feria en honor del patrón San Miguel, cuya festividad, el 29 de septiembre, se celebra con gran participación popular (Rafael Arjona. Guía Total, Andalucía. Editorial Anaya Touring. Madrid, 2005).

Iglesia de San Miguel Arcángel.-

     Según algunos estudiosos, el edificio se construyó en 1553, pero fue transformado y ampliado entre 1743 y 1746 durante el episcopado de don Miguel Vicente Cebrián por el maestro Francisco de la Mata. Consta de tres naves, crucero cupulado y presbiterio; las cubiertas que luce el templo son a un agua en en las naves laterales y plana en la central, de escayola imitando madera, instalada en el año 1914.
     Prácticamente todo el patrimonio que poseyó este templo desapareció durante la Guerra Civil. Sólo se libraron de la destrucción la Inmaculada, de modelo barroco italiano, y el Corazón de Jesús, de Olot. El retablo mayor es de 1947. Los del crucero tienen imágenes de serie, excepto el Calvario de la izquierda, formado por el Crucificado de la Vera Cruz, de José Vicens, la Virgen de los Dolores, anónima, y San Juan Evangelista, obra de Miguel Arjona, de 1992. La capilla del Sagrario es de posguerra.
     En las cabeceras de las naves laterales hay dos lienzos donados por la familia Herruzo, de hacia 1947, que representan a San Francisco recibiendo los estigmas y a la Divina Pastora, que sigue el modelo barroco de Alonso Miguel de Tovar. En la nave izquierda están la Santa Cruz de los Pinchos, la imagen del Resucitado, tallada en Sevilla por Castillo Lastrucci en 1948, y un cuadro de Ánimas.
     Entre las piezas de platería que conserva la parroquia pueden destacarse una custodia de mano, de comienzos del siglo XVII, un copón, de fines del siglo XVIII, con los punzones de Pérez y Martínez, y un cáliz, de 1786, marcado por Manuel Repiso (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
        Situada en el centro del pueblo. Data la primera Iglesia del siglo XVI, la actual se remonta al siglo XVIII, obra quizás de Francisco de la Mata.
     El templo es de tres naves con arquerías de cuatro vanos, esta descansa sobre pilastras con columnas adosadas realizadas con sillares de granito y coronados con capiteles en dos niveles, uno de ladrillo visto y otro revestido, por lo cual se puede pensar que dicho recurso fue utilizado para elevar la actual techumbre. Junto a las tres naves se desarrolla el crucero y presbiterio.
     Las naves laterales se cubren con techumbres de madera a un agua y la central con alfarje decorado por casetones con rosetas.
     El crucero tiene cúpula sobre pechinas con linterna y los brazos del crucero se cubren por bóvedas de cañón. En la cabecera se encuentra la antigua sacristía trasformada en capilla del Sagrario. Interiormente destaca el suelo de madera dispuesta en listones que conforman formas geométricas. Fue realizado en 1914. Todos los retablos y las imágenes fueron repuestos después de la Guerra Civil: el retablo mayor con imágenes de la Inmaculada y el patrón San Miguel; el retablo de la Virgen del Carmen, el retablo del Calvario con el Cristo de la Vera-Cruz, el retablo de la Cruz de Pinchos, el del Señor Resucitado, el de Santa Rita, de San Antonio, de San Francisco de Asís, de San José, y el de la Virgen de la Candelaria. El templo guarda en un relicario la mano izquierda que perteneció a la talla original de la Virgen de Luna, en madera de cedro.
     La Virgen de Luna comparte devoción con las localidades de Pozoblanco y Villanueva de Córdoba, y anteriormente por Pedroche desde el siglo XV. La iglesia San Miguel alberga la imagen de la Virgen de Luna, patrona de la localidad, durante su estancia en Villanueva de Córdoba. La vinculación de la patrona con esta iglesia se debe a que ésta parroquia, construida en 1553 cuando la localidad obtuvo su título de villa; es la iglesia principal de la localidad. Durante los 4 meses de permanencia en el pueblo, este lugar será un espacio para visitas y peticiones de los vecinos a su patrona. Además, en ella se guarda la mano de cerámica que perteneció a la imagen original de la Virgen de Luna.
     Este templo adquiere también una significación especial en la romería de la Virgen de Luna del Lunes de Pentecostés, como lugar donde finaliza la procesión. La entrada en la iglesia de la imagen, supone el fervor colectivo del pueblo allí congregado, que le da la bienvenida con el canto del himno y la celebración de una misa en su honor.
     El templo parroquial, iglesia mayor de Villanueva de Córdoba, está datado en el siglo XVI, aunque se vuelve a obrar en el siglo XVIII, siendo el arquitecto el maestro cordobés Francisco de la Mata. En 1746 se dieron finalizadas las obras, exceptuando las de la torre-campanario que se realizaron entre 1777 y 1785. La Iglesia fue arruinada en el contexto de la Guerra Civil Española, quedando destruidos todos los retablos y altares existentes, así como la mayor parte de las imágenes cobijadas, entre ellas la antigua talla de la Virgen de Luna (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     En la céntrica plaza de España se alza el principal monumento de la villa, que es la parroquia de San Miguel, templo de tres naves con arcos de medio punto sobre esbeltos pilares que data de 1553; dos siglos más tarde se formaron el crucero con cúpula central y la capilla mayor.
     A la época más antigua pertenecen las portadas laterales, mientras que la de los pies y la esbelta torre -acabada en 1785- corresponden a las reformas del XVIII.
     Las portadas laterales son los únicos vestigios del primitivo templo, presentan ambas un esquemas similar, son arcos de medio punto en granito y rematan en un dintel, su mayor característica es su sencillez y sobriedad.
     La portada principal, situada a los pies del edificio, se levanta en granito, está formada por un arco de medio punto flanqueado por pilastras toscanas sobre las que se alza un frontón triangular de corte neoclásico que da paso a una bóveda de cañón en granito que soporta los empujes de la torre-campanario, que tiene un fuste prismático hasta el cuerpo de campanas, formado por vanos geminados y rectangulares que forman una especie de serliana, coronado todo por una pequeña cúpula. La torre se empezó a construir en 1777.
     La obra se dio por terminada con el cuerpo del campanario con una altura de unos 35 metros, en los años 1782/83.
     Guarda el templo una custodia renacentista del XVII (Diputación Provincial de Córdoba).

Iglesia del Dulce Nombre de Jesús.-

     Uno de los espacios más bellos producidos en la provincia durante el siglo XX, fue construido según diseño de Carlos Sáenz de Santamaría en 1955. Conserva un notable conjunto de retablos e imágenes neobarrocos, realizados por el escultor granadino Domingo Sánchez Mesa, destacando el Crucificado que preside San Ignacio y la Purísima, en madera policromada, así como la hermosa escultura en mármol del Buen Pastor, que adorna la fachada de esta casa fundacional de las Obreras del Corazón de Jesús. A los pies de la nave derecha, están las imágenes procesionales de Jesús Cautivo, de Navas Parejo, realizada en 1945 y restaurada en 1996 por Santiago Lara en Socuéllamos (Ciudad Real), la Virgen del Dulce Nombre y de la Paz, obra de 1994 del sevillano Juan Ventura, y Cristo Yacente, tallado en Granada por Navas Parejo en 1945 (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     Hacia 1941, Dª María Jesús Herruzo Martos, dio inicio a las gestiones para la fundación de la Congregación de las Obreras Parroquiales del Corazón de Jesús, que domicilió en su hogar, adquirió también la casa contigua (nº 28), propiedad de sus familiares y allí edificó una magnifica capilla bajo la advocación del Buen Pastor, de ahí la imagen de la fachada principal, quedando esta capilla unida a la residencia.
     Maravilloso ejemplo de construcción en granito, en cuyo interior se alza la capilla del “Dulce Nombre de Jesús”, joya de corte neobarroco con esbeltos soportes de fuste único, obra del arquitecto diocesano Carlos Sáenz.
     El interior de la capilla da cabida a uno de los retablos más bellos de la localidad, en el presbiterio, como remate del altar se levanta un esbelto retablo con reminiscencias dieciochescas, con una gran suntuosidad decorativa, todo en pan de oro, y la figura de un crucificado, como titular del retablo (Diputación Provincial de Córdoba).

Iglesia de San Sebastián.-
     En la Parroquia de San Sebastián se veneran el Cristo de la Buena Muerte, obra de Castillo Ariza fechada en 1935, restaurada en Sevilla en 1991, y la Virgen de la Alegría, obra de 1965 de Martínez Cerrillo (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     La antigua ermita de San Sebastián que data del siglo XVI, construida en 1585, fue transformada en parroquia en 1954, y aunque su interior ha sido muy modificado, sigue los esquemas habituales de este tipo de construcciones en los Pedroches.
     Tiene una única nave con cuatro tramos separados por arcos de diafragma sobre pilares en granito.
     En la cabecera se le ha añadido una cúpula con linterna y una serie de capillas laterales con bóvedas de cañón.
     La portada de esta iglesia tiene un gran encanto, el vano de acceso se hace mediante arco de medio punto precedido de un pequeño pórtico con tres arcos de gran belleza, todo en granito (Diputación Provincial de Córdoba).

Iglesia de Cristo Rey.-

     En la de Cristo Rey, erigida en 1954 en la que fuera capilla de dicho colegio, están la imagen del Cristo de la Caridad, tallada por Antonio Castillo Ariza en 1964, y las procesionales del Nazareno, de Amadeo Ruiz Olmos, de 1953, restaurada en 1996, la Dolorosa, obra anónima traía en 1940, y la Virgen de la Esperanza, realizada en 1975 por Antonio Eslava Rubio (Alberto Villar Movellán, María Teresa Dabrio González, y María Ángeles Raya Raya. Guía artística de Córdoba y su provincia. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).

Estación del AVE Villanueva de Córdoba - Los Pedroches.-
     Villanueva de Córdoba-Los Pedroches es una estación de alta velocidad de Adif, situada a 11 km de Villanueva de Córdoba y a 32 km de Pozoblanco, que da servicio a la comarca de Los Pedroches.
Dispone de un aparcamiento gratuito, en el que no es necesario efectuar reserva alguna. También cuenta con algunas plazas techadas, dos de ellas reservadas para personas con movilidad reducida, iluminación y vigilancia las 24 horas. Cabe destacar que en el vestíbulo de la estación hay dos máquinas expendedoras, una de bebidas y otra de snacks.
     De momento, la estación dispone de una Máquina Autoventa Multifunción, que permite al viajero hacer las acciones básicas, como comprar un billete, modificar su hora de salida o asignar punto a la tarjeta Tempo. En la máquina autoventa de la estación es posible comprar billetes para el mismo día o para otra fecha, imprimir los adquiridos previamente, cambiarlos para otra hora del mismo día o anularlos. Asimismo, mediante la adquisición de un billete integrado se podrá llegar a Barcelona, Málaga, Granada o Huelva (Diputación Provincial de Córdoba).

Santuario de la Virgen de Luna.-
     La Ermita de la Virgen de Luna está situada a 14 Km. del municipio de Pozoblanco, en la Dehesa de la Jara.
     Se construyó en el siglo XIX y contiene numerosos vestigios de la cultura serrana de la zona. La ermita está dividida en tres naves con crucero rematado en  cúpula.
     En el exterior la entrada es porticada con columnas de granito.
     Esta ermita fue construida para venerar a la patrona de la ciudad la Virgen de Luna.
     El domingo de Sexagésima se celebra una gran romería que cuenta con un ceremonial que se remonta a varios siglos de antigüedad (Diputación Provincial de Córdoba).

Museo de Historia Local.-
     El Museo de Historia Local de Villanueva de Córdoba se ubica en una antigua estación de ferrocarril que estuvo en uso entre 1907 y 1970.
     Tras su adaptación como Museo, en la sala expositiva puede hacerse un recorrido histórico que abarca desde la Prehistoria hasta la Edad Contemporánea, pasando por las secciones de Cultura Íbera, Hispania Romana, Visigodos y Al-Andalus. 
     Sus fondos, de carácter arqueológico y etnográfico, son buena muestra del paso de las distintas culturas, no solo por la localidad de Villanueva de Córdoba, sino por toda la comarca de Los Pedroches (Diputación Provincial de Córdoba).

antigua Audiencia.-

     En principio el inmueble tuvo una sola planta, aunque en el siglo XVII le fue añadido un segundo piso. El elemento más destacado del inmueble, además de su fachada es el patio posterior, que se correspondería con una parte del antiguo espacio de concejos. El acceso al actual patio es interior, aunque presenta una fachada a la calle Concejo.
     La fachada, con dos cuerpos separados por una cornisa es de piedra vista. En ella destaca la entrada principal con un sencillo vano adintelado, animado por unos molduras en forma de pergamino enrollado. También han de destacarse los tres balcones existentes en el segundo piso, el mayor de los cuales está decorado por un escudo labrado en piedra.
     El edificio conocido como "La Audiencia" tiene sus orígenes en el siglo XVI. En él se dirimían las cuestiones de derecho de los vecinos, y posiblemente fue utilizado como Casa Capitular; de hecho, contaba con un amplio solar a la espalda para la celebración de concejos abiertos (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Situada en la Plaza de España, zona céntrica de la población, se alza el edificio de la Antigua Audiencia, el mejor edificio civil del municipio, que data del s. XVII.
     Fue utilizado hasta finales del siglo XIX como casa consistorial, y fue entonces cuando se trasladó al edificio del Pósito que fue construido a principios del s. XVIII.
     Este edificio debió construirse en la primera mitad del s. XVI, aunque sólo la parte baja. En el s. XVII se levantó la segunda planta.
     Los ángulos exteriores de las barandas de estos balcones remataban en bolas de piedra blanca, siendo mayores las de la central, lo que desapareció con el tiempo, pero que recientemente han sido de nuevo colocadas.
    Además los hierros en forma de S que sostienen sus pisos y algún detalle más nos denuncia el pertenecer a las construcciones de la época de los Austrias (siglos XVI y XVII).
     En la parte central de la fachada y sobre el balcón central existe labrado en piedra el escudo de España, que data del s. XVIII.
     Una vez que dejó de desempeñar las funciones de Ayuntamiento se utilizó como escuela hasta principios del s. XX, después de mercado, dispensario antipalúdico, juzgado, etc.
     Destaca por su gran fachada en esquina con dos cuerpos, con una portada noble y sencilla de esquema adintelado (Diputación Provincial de Córdoba).

Cementerio de San Miguel.-
     El cementerio se sitúa al noreste de la ciudad, junto a la carretera local que la une con Conquista. El lugar era conocido como Callejón de la Conquista. De implantación original rectangular, ampliada por dos de sus laterales, y con una nueva ampliación prevista. Presenta gran similitud con el cementerio de Pozoblanco (como recoge Ocaña Prados), tanto en composición, como en materiales. El frente principal está compuesto por la Iglesia, centrada, con acceso al cementerio por sus pórticos laterales, dos paños de reja sencilla sobre murete enjabelgado de media altura, con bancada, caballete y pilastras de piedra berroqueña, y sendos edículos para dependencias en los extremos. El resto del cerramiento es una tapia seguida con coronación de teja. La vegetación es abundante en el espacio de ingreso aunque no tanto en el interior. 
     La Iglesia, tiene una entrada con arquivolta abocinada, pilastras, cornisamento y espadaña de piedra, con cruz y veleta finales. Los entrepaños están enjabelgados. Hay una hornacina central con imagen exenta y una placa inscrita. Los accesos laterales, porticados, se cierran con cancela metálica bajo huecos de medio punto, con rosca y jambas berroqueñas. Son de interés la composición general y los elementos de la implantación original, el lapidario y la cruz fundacional, situada en el centro del primer patio. También se pueden encontrar panteones de interés, como el de la familia Rodríguez Silva, de tres fosas contiguas bajo cruz de alto pedestal y ángel alado que levita, de muy buena factura. 
     Hay dos panteones dedicados a los Caídos en la Guerra Civil, uno a los Caídos por Dios y por España, sencillo pero de grandes dimensiones, con un frente para los nombres y cruz con escultura de la Fe exenta,  y otro reciente, de 1984, también a los Caídos pero con un frente que contiene el lapidario y la paloma de Picasso. Se funda por acuerdo de 6-6-1898, siendo Alcalde D. Francisco Cañuelo Moreno. El expediente lo aprueba el Ministerio de la Gobernación el 18-1-1901. La subasta la gana D. Francisco Higueras. La primera piedra se pone el 24-6-1902 por el Alcalde D. Cayetano Herruzo y el Párroco D. Miguel Gutiérrez. Bajo el ángulo derecho de la Ermita hay una pequeña caja de zinc, con una moneda de plata del año y un escrito. Se bendice el 15-10-1906, con procesión del Arcángel San Miguel, a la campana se le puso el nombre de S. Francisco. Al final del acto el Alcalde D. Martín Sánchez obsequió en el Ayuntamiento con dulces y licores. El primer enterramiento es de 18-8-1906 de D, Juan Miguel Polo, y lo costeó el Ayuntamiento donándose el nicho a perpetuidad (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

Pósito.-
      Edificio de planta rectangular, con patio trasero y fachada principal a la plaza de España orientada al oeste, que muestra también fachada por el lado norte. Consta de dos plantas separadas por una destacada cornisa, formada por ancha escocia y cimada por filetes. La fachada es de granito, aparejado en sillares a soga y algún tizón, y corona en alero con perfil en nacela que sostiene cubierta de teja árabe.
     El piso superior muestra el paramento encalado, salvo los recercados de vanos y los esquinales donde luce el granito. Se articula en torno al eje de la portada-balcón. Dicha portada está rehundida y consta de poderosas jambas y ancho dintel, con el anagrama de Jesucristo grabado. El balcón es albergado por  un arco escarzano y rebajado entre pilastras sobre plintos de frentes cajeados, que soportan un remate mixtilíneo, el cual sobresale por encima de la línea del tejado. A ambos lados de la puerta, dos vanos de iluminación insertos en dos medios puntos con fuerte derrame hacia el exterior. 
     Por encima, en la planta superior y en eje con estos vanos, existen dos balcones. Gira la fachada por su lado izquierdo, según nos situamos frente a ella, hacia la calle Herradores, dibujando en planta un chaflán. Mantiene las dos plantas, en esta ocasión con un gran ventanal abajo, cerrado mediante reja, y en la superior, un balcón de similares características a los de plaza de España. 
     La fachada vuelve a mostrar un quiebro a continuación hacia la calle Contreras, donde aparece encalada por completo, salvo los recercados de las ventanas de iluminación, muy simples y cerradas por rejas, y la esquina, que se ve reforzada mediante sillares graníticos. A nivel de calle sólo se abre una ventana, próxima ya al cerramiento de la fachada por el lado izquierdo, y en la segunda planta dos, una en eje con la baja y otra a la derecha. Por encima de este cuerpo sobresale otro a dos aguas, con la vertiente orientada al norte interrumpida porque se le embute el cuerpo de fachada. Luce este piñón dos pequeños vanos de medio punto con derrame hacia el exterior y servían para ventilar las cámaras altas. 
     Traspasada la portada principal, se halla un vestíbulo de entrada con bóveda de arista. A continuación sigue una larga nave, perpendicular a fachada, que desemboca en el patio y está cubierta mediante bóveda de cañón. A ambos lados del vestíbulo y de esta nave se abren dos naves paralelas a la fachada, hoy compartimentadas por puertas o tabiques para independizar despachos, y cubiertas con bóvedas de arista. Una de esas naves fue modificada para hacer la escalera, rompiendo la bóveda. En la tercera crujía se encuentran otras dos naves, una paralela y otra perpendicular a fachada, y se cubren mediante bóvedas de cañón con lunetos, reforzadas con arcos fajones. 
     La planta alta se organiza mediante tres naves paralelas a la fachada, separadas mediante andanas de tres arcos de medio punto cada una, de ladrillo y soportados por columnas graníticas con capiteles toscos, con representación de dos grandes hojas de acanto que se enrollan en sus extremos; por encima, el ábaco y el cimacio. Sostienen en la nave central un techo raso sobre vigas de madera de moderna confección. En la nave contigua a la fachada, puesto que el muro externo fue reforzado y daba lugar a un tremendo grosor, se dispusieron arcos de descarga en forma de medio punto.
     En la parte trasera del edificio se construyó un patio en época moderna, con el fin de abrir más despachos en su entorno y en la parte alta, la sala de juntas. 
     El inmueble ha sido fechado en los comienzos del siglo XVIII; se ha visto que en 1881 ya compartía el edificio con dependencias municipales, quedando el pósito relegado a la planta alta; durante el primer tercio del siglo XX la fachada es reforzada con un engrosamiento del muro, pues se abrían grietas que entrañaban peligro, debido al excesivo peso de las bóvedas que cerraban las paneras. En esa época debió suprimirse la rampa, pues ya en 1932 el edificio es destinado en su totalidad a dependencias oficiales. Existe una antigua fotografía del edificio a comienzos del XX y ya no funcionaba como pósito, sino como Ayuntamiento. 
     Cabe destacar en la estructura general el predominio de largas naves cubiertas con bóvedas, ya de aristas, ya de cañón, cañón con lunetos o incluso con refuerzo de arcos fajones, si bien la mayoría de estos espacios han quedado desvirtuados por su compartimentación para acoger las diversas dependencias municipales. 
     La adición de un muro de refuerzo a la fachada ya existente se observa en el extraordinario grosor de vanos de iluminación y la portada; especialmente se percibe en las dos ventanas bajas y en los balcones de la planta alta. En esta destacan por su carácter artístico las columnas de granito, material idiosincrático de los Pedroches, así como los rústicos capiteles con grandes hojas de acanto de extremos enrollados. 
     Por testimonios de algunos habitantes se sabe que el techo de las salas superiores y el tejado tenían unas cristaleras que servían para iluminar, pues en la planta alta no existían los dos balcones laterales, sólo el central. En la planta baja se almacenaba el grano por el sistema de trojes; es decir, las naves presentaban de cuando en cuando unos tabiquillos bajos que impedían que distintos tipos de grano o de diferentes cosechas se mezclaran entre sí, si bien no estorbaban para el paso de una persona de un lado a otro.
     Hasta final del XIX llegó en su estado originario. A comienzos del XX sólo se utiliza la planta alta para pósito, en tanto que la baja acoge diversas dependencias. En los años treinta del XX se acomete una remodelación más profunda, suprimiéndose la rampa, dividiendo espacios y reforzando la fachada al doblar el muro existente con otro que es el que hoy da hacia la plaza; se abren balcones en planta alta y más vanos de iluminación. En los años 80 del siglo XX tiene lugar otra intervención, y se construye el patio trasero con dependencias alrededor, entre otras, la Sala de Juntas (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).

Plaza de Toros.-
     La plaza de toros de Villanueva de Córdoba la inauguró Tomás Campuzano en el año 1983, es una plaza redonda, de piedra, exenta, situada fuera del pueblo, en la calle Ronda del Calvario.
     Tiene ocho filas de gradas de hormigón, el palco presidencial se sitúa sobre la puerta de entrada de los caballos y frente al palco de los músicos. La plaza tiene sus dependencias, los toriles, la entrada para los toreros y la del ganado concentradas bajo el palco principal. El único volumen que sobresale en el edificio es una cafetería, que funciona habitualmente y desde la que se puede acceder al graderío, o bien contemplar los toros desde sus ventanas. 
     Su estado de conservación es muy bueno, está en uso y se celebran corridas en la feria del pueblo que son a mediados de mayo y en la feria de San Miguel en septiembre (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
    
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