Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero

Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero, para conmemorar los 800 años de la Torre del Oro

   Otra Experiencia con ExplicArte Sevilla :     La intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla" , presentado por Ch...

sábado, 28 de febrero de 2026

La Maqueta del Hospital de las Cinco Llagas (actual Parlamento de Andalucía), en el Hogar Virgen de los Reyes

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la Maqueta del Hospital de las Cinco Llagas (actual Parlamento de Andalucía), en el Hogar Virgen de los Reyes, de Sevilla.
     Hoy, 28 de febrero, Día de Andalucía, así que hoy es el mejor día para Explicarte la Maqueta del Hospital de las Cinco Llagas (actual Parlamento de Andalucía), en el Hogar Virgen de los Reyes, de Sevilla
     El Hogar Virgen de los Reyes, se encuentra en la calle Fray Isidoro de Sevilla, 1; en el Barrio León XIII-Los Naranjos, del Distrito Macarena.
     En el Hogar Virgen de los Reyes podemos contemplar, entre otras, la Maqueta del Hospital de las Cinco Llagas (actual Parlamento de Andalucía), realizada por personas trasplantadas para el Belén de la Solidaridad 2011 con el fin de fomentar las donaciones de órganos e informar a la sociedad que "un trasplante es otro nacimiento".
     Fundado en 1546 por Doña Catalina de Ribera, la gran dama que introdujo el Renacimiento en Sevilla, y su hijo Don Fadrique Enríquez y Ribera. De estilo renacentista, se construyó fuera de la ciudad, frente a las murallas de la Macarena. Su planta es rectangular, de 173 metros de fachada por 156 de fondo. Sus 25.550 m2 de espacio interior se organizaron en torno a diez patios que, junto a las amplias galerías, garantizaban la ventilación, la claridad, el sol y la tranquilidad. Estuvo dotado en su momento de condiciones higiénicas excepcionales, como cloacas o abastecimiento de aguas mediante un acueducto. Fue el mayor edificio de España hasta la construcción del Monasterio de El Escorial y el mayor Hospital de Europa durante casi 200 años, con capacidad para albergar a más de 3.000 enfermos. Funcionó como Hospital durante 413 años, desde 1559 hasta febrero de 1972. El 28 de febrero de 1992 se convirtió en el Parlamento de Andalucía (Hogar Virgen de los Reyes).
     El Hogar Virgen de los Reyes es un complejo municipal para uso docente y asistencial, de grandes dimensiones. Ocupa la mayor parte de una gran manzana situada a corta distancia de las murallas que rodean el caso histórico de la ciudad en su sector norte. El centro de la planta, siguiendo el eje norte-sur, está configurado por dos grandes patios, uno de ellos ocupado por la iglesia. De ambos lados de este cuerpo central parten una serie de pastillas edificadas que, en el lateral oeste, conforman una retícula geométrica claramente definida por cuatro patios de marcada forma rectangular.
     La fachada de todos los edificios es de ladrillo visto, y su imagen urbana se caracteriza por la sequedad extrema de sus formas: un conjunto de prismas puros homogéneamente salpicados por un mismo módulo de ventana que se repite continuamente. Tan sólo en las plantas bajas, donde aparecen una serie de dobles arcos rebajados sobre el plano de ladrillo, y en la fachada de la iglesia, con su portada barroca, la ausencia total de decoración es suplida por elementos arquitectónicos que son, paradójicamente, de origen historicista (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     El Hogar Virgen de los Reyes alberga una destacada colección de maquetas que reproducen edificios históricos y monumentos emblemáticos de la ciudad, entre los cuales se encuentra una representación del Parlamento de Andalucía (antiguo Hospital de las Cinco Llagas). 
     La colección se encuentra expuesta en las galerías del patio y la primera planta del Hogar Virgen de los Reyes, situado en la calle Fray Isidoro de Sevilla.
     La maqueta reproduce con detalle la fachada e infraestructura del Hospital de las Cinco Llagas, sede actual del Parlamento de Andalucía, un edificio renacentista clave en el patrimonio andaluz.
     Esta exposición de maquetas es un atractivo cultural del centro, que incluye otras piezas destacadas de la arquitectura sevillana.
     El Hogar Virgen de los Reyes es un centro de titularidad municipal que, además de albergar estas maquetas, funciona como centro cívico y cultural, incluyendo el Teatro Hogar Virgen de los Reyes. 
     La maqueta forma parte de una muestra que permite conocer la historia de Sevilla a través de sus construcciones más significativas a escala.
      Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la Maqueta del Hospital de las Cinco Llagas (actual Parlamento de Andalucía), en el Hogar Virgen de los Reyes, de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

Más sobre el Parlamento de Andalucía (antiguo Hospital de las Cinco Llagas), en ExplicArte Sevilla.

Más sobre el Hogar Virgen de los Reyes, en ExplicArte Sevilla.

viernes, 27 de febrero de 2026

El sitio arqueológico Las Arcas, en Las Cabezas de San Juan (Sevilla)

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte el sitio arqueológico Las Arcas, en Las Cabezas de San Juan (Sevilla).  
     El yacimiento se emplaza en una ladera que mira hacia el este y que tiene como límite por esta zona oeste un arroyo. En superficie podemos observar material cerámico como TSAA, TSCD, también abundante material de construcción y almacenaje de época romana como los dolium. También aparece en superficie cerámica de época almohade. Ponsich dice del yacimiento que a 300 metros del cortijo de las Arcas, aparecieron numerosos bloques de piedra, fragmentos de tejas, fragmentos de sigillata hispánica y cerámica común, todo ello indica la presencia de una villa romana cuya ocupación se prolonga hasta los siglo V-VI aproximadamente (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte el sitio arqueológico Las Arcas, en Las Cabezas de San Juan (Sevilla). Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia sevillana.

Más sobre la localidad de Las Cabezas de San Juan (Sevilla), en ExplicArte Sevilla.

Haz tu ruta con ExplicArte Sevilla: Tú decides la ruta, la fecha y el precio (Free Tour - propina)

 

     Con ExplicArte Sevilla podrás hacer la ruta que desees por Sevilla (o cualquier localidad de la provincia, o de cualquier lugar), siempre adaptándonos a tu tiempo y a tus necesidades. Hay multitud de ellas, y desde aquí te proponemos algunas de ellas (hay tantas Rutas como tú quieras), en las que ponemos el acento en el aspecto artístico:

     Ruta Leyendas y Curiosidades de Sevilla: Desde Explicarte Sevilla nos adentraremos en las Leyendas y Curiosidades de Sevilla: el "No8Do" emblema de Sevilla, Doña María Coronel, la Cabeza del Rey Don Pedro, Grace Kelly, el "Negro de Triana",...

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     Ruta Sevilla Prehistórica: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos en el Museo Arqueológico de la ciudad y en las salas dedicadas a la Prehistoria el devenir de este momento histórico-artístico de la ciudad.

     Ruta Sevilla Prerromana - Ispal: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos en el Museo Arqueológico de la ciudad y en las salas dedicadas al mundo prerromano el devenir de este momento histórico-artístico de la ciudad con especial atención al mundo de Tartessos y a los demás pueblos que se asentaron en la zona.

     Ruta Sevilla Romana - Hispalis: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos los vestigios que podemos encontrar del paso de la cultura romana por la actual ciudad, como los Monolitos de la calle Mármoles, las Columnas de la Alameda de Hércules, restos del Acueducto ("Caños de Carmona"), restos de las Murallas, el Antiquarium, y la obligada visita al Museo Arqueológico. Incluso podremos visitar el cercano enclave arqueológico de la ciudad romana de Itálica en el pueblo de Santiponce.

     Ruta Sevilla Visigoda: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos los vestigios que la cultura visigoda ha dejado en nuestra ciudad, sobre todo en la Catedral y en el Museo Arqueológico y te contaremos las historias de San Hermenegildo, y San Leandro y San Isidoro, personajes históricos imprescindibles de Sevilla.

     Ruta Sevilla Musulmana - Isbiliya: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos los principales vestigios que la cultura musulmana ha legado a Sevilla, comenzando por nuestro símbolo más universal: La Giralda, junto con la Torre del Oro, Los Reales Alcázares,...

     Ruta Sevilla Judía: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos la huella judía en la Sevilla de hoy: las antiguas sinagogas y los barrios judíos de Santa Cruz o de San Bartolomé.

     Ruta Sevilla Mudéjar: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos los innumerables vestigios que la cultura mudéjar dejó en Sevilla, fundamentalmente en los Reales Alcázares, Iglesia de San Marcos, Iglesia de Santa Marina,...

     Ruta Sevilla Gótica: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos nuestra Catedral, el edificio gótico más grande de la cristiandad.

     Ruta Sevilla Renacentista - Nova Roma: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos los imprescindibles vestigios renacentistas de nuestra ciudad, representados por el Ayuntamiento, el remate de la Giralda y la Sacristía Mayor de la Catedral.

     Ruta Sevilla y su río: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos la importancia que ha tenido el río Guadalquivir, el antiguo Betis, en la historia de la ciudad, recorriendo sus puentes, el Barrio de Triana, la Torre del Oro,...

     Ruta Sevilla y América: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos la llamada Sevilla Americana, la Sevilla del siglo XVI y XVII cuando nuestra ciudad se convirtió en la capital del mundo, con edificios tan importantes como el Archivo de Indias o la Casa de la Moneda.
     
     Ruta Sevilla Barroca: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos la esencia de nuestra ciudad, puesto que Sevilla es una ciudad eminentemente barroca en prácticamente todos y cada uno de sus edificios. 

     Ruta Sevilla Neoclásica: Desde Explicarte Sevilla también te mostraremos las huellas neoclásicas de nuestra ciudad que podemos contemplar en las iglesias de San Ildefonso o San Bartolomé.

     Ruta Sevilla Romántica: Desde Explicarte Sevilla te mostramos la huella romántica de los Jardines del Parque de María Luisa y del Barrio de Santa Cruz.

     Ruta Sevilla Modernista: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos el legado modernista que también tiene en Sevilla sus ejemplos como las casas que podemos encontrar en las calles Alfonso XII, Feria, Tomás de Ibarra, Felipe II y Adriano, entre otras.

     Ruta Sevilla Regionalista: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos el legado que arquitectos como Aníbal González y sus contemporáneos dejaron en Sevilla con la famosísima Plaza de España.

     Ruta Sevilla y la Expo del 29: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos el legado que la Exposición Iberoamericana de 1929 dejó en Sevilla en modo de pabellones y edificios que conforman el Parque de María Luisa y el Barrio de Heliópolis.

     Ruta Sevilla y la Expo del 92: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos el legado que en la Isla de la Cartuja quedó para nuestra ciudad, llevándola al siglo XXI.

     Ruta Sevilla Cofrade: Desde ExplicArte Sevilla te mostraremos la importancia del mundo cofrade en la historia de nuestra ciudad y sus incontables manifestaciones artísticas en el interior de los templos, las casas de hermandad, y en los actos de culto interno y externos (procesiones).

     Ruta Sevilla, Ciudad de Ópera: Desde ExplicArte Sevilla te mostraremos la importancia de Sevilla en la historia del Bel Canto, puesto que está presente en más de 100 óperas. Podemos elegir varias rutas relacionadas con la Ópera y Sevilla: Sevilla escenario de Ópera ASevilla escenario de Ópera BEl Mito de CarmenEl Mito de Don Juan, y El Mito de Fígaro.

     Ruta Magallanes y la primera vuelta al mundo 1519-1522: Desde ExplicArte Sevilla te mostramos los hitos más importantes de la expedición que dio la I Vuelta a la Tierra.

     Y muchas más rutas... tú decides. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

El Incensario, de Vicente Gargallo y Alexandre, en la sala V (antigua Sala de Profundis) del Conjunto Monumental de San Luis de los Franceses

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el Incensario, de Vicente Gargallo y Alexandre, en la sala V (antigua Sala de Profundis) del Conjunto Monumental de San Luis de los Franceses, de Sevilla
     El Conjunto Monumental de San Luis de los Franceses [nº 40 en el plano oficial del Ayuntamiento de Sevilla; y nº 78 en el plano oficial de la Junta de Andalucía], se encuentra en la calle San Luis, 37; en el Barrio de la Feria, del Distrito Casco Antiguo.
     En la sala V (antigua Sala de Profundis) del Conjunto Monumental podemos contemplar el Incensario, de Vicente Gargallo y Alexandre, en plata en su color, repujada, cincelada, recortada, y grabada, realizada hacia 1800, en Sevilla, con marcas en el zócalo vertical de la base: J./GARCIA, 10, NO8DO y GARGA, y procedente del Hospital de las Cinco Llagas.
     Tiene base circular, brasero semiesférico con remate cilíndrico y cuerpo de humos curvilíneo culminado en casquete esférico igual que el manípulo. Además de los gallones y hojas lanceoladas repetidas por distintas zonas, los frentes principales del cuerpo de humos reproducen cartelas coronadas entre guirnaldas de flores que representan las insignias de la hermandad de La Esclavitud de Cristo, similares a las de la naveta nº 73. Tanto el diseño como la decoración evidencian su origen sevillano igual que las marcas del platero Vicente Gargallo y Alexandre, activo entre 1782-1801, y las del contraste marcador José García Díez (Enrique Muñoz Nieto, en Patrimonio Histórico de la Diputación de Sevilla 1500-1900. Arte y Beneficencia. Diputación de Sevilla. Sevilla, 2025).
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el Incensario, de Vicente Gargallo y Alexandre, en la sala V (antigua Sala de Profundis) del Conjunto Monumental de San Luis de los Franceses, de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

Más sobre la Sala V (antigua Sala de Profundis) del Conjunto Monumental de San Luis de los Franceses, en ExplicArte Sevilla.

jueves, 26 de febrero de 2026

Un paseo por la calle Puerta de Carmona

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la calle Puerta de Carmona, de Sevilla, dando un paseo por ella
     La calle Puerta de Carmona es, en el Callejero Sevillano, una vía que se encuentra en el Barrio de San Bartolomé, del Distrito Casco Antiguo, y va de la confluencia de las calles Tintes, San Esteban, y Mosqueta, a la confluencia de la avenida Menéndez Pelayo, calle Luis Montoto, y plaza de San Agustín
   La calle, desde el punto de vista urbanístico, y como definición, aparece perfectamente delimitada en la población histórica y en los sectores urbanos donde predomina la edificación compacta o en manzana, y constituye el espacio libre, de tránsito, cuya linealidad queda marcada por las fachadas de las  edificaciones  colindantes  entre  si. En  cambio, en  los  sectores  de periferia donde predomina la edificación  abierta,  constituida  por  bloques  exentos,  la  calle,  como  ámbito  lineal de relación, se pierde, y  el espacio jurídicamente público y el de carácter privado se confunden en términos físicos y planimétricos. En las calles el sistema es numerar con los pares una acera y con los impares la opuesta. También hay una reglamentación establecida para el origen de esta numeración en cada vía, y es que se comienza a partir del extremo más próximo a la calle José Gestoso, que se consideraba, incorrectamente el centro geográfico de Sevilla, cuando este sistema se impuso. En la periferia unas veces se olvida esta norma y otras es difícil de establecer.
     Desmembrada de la calle San Esteban, denominada en el siglo XVIII como calle Real de la Puerta de Carmona, o tan sólo calle de la Puerta de Carmona. La Puerta de Carmona ha constituido uno de los principales puntos de acceso a la ciudad histórica y San Este­ban uno de sus grandes ejes, identificado con el tramo oriental del decumano roma­no. Por ello buena parte de su historia está relacionada con el trasiego de mercancías a través de ella (pan, vino, carne...), el paso de personajes bien sean históricos o literarios (como el Diablo Cojuelo de Vélez de Guevara), las procesiones que desde el convento de San Agustín se dirigían hasta la Catedral, o el Vía Crucis establecido en el s. XVI, que tiene su primera estación en la plaza de Pilatos y la última en la Cruz del Cam­po. Asimismo en el husillo situado en la Puerta de Carmona confluían los derrames de las aguas procedentes de distintas zonas de la ciudad: "Desde la Costanilla, Peladero, San Ysidoro, S. Bartolomé, S. Nicolás, arquillo de Clarebout y otros puntos...", como reza un documento municipal de principios del s. XIX (1802), y hay noticias de la existencia de estos caños desde el s. XV (1487); como consecuencia de ello, son frecuentes las noticias alusivas unas a la limpieza y re­paración de los desagües, y otras a la formación de lodazales y al estancamiento de aguas mal olientes, más acusado aún por los derrames procedentes de las tenerías y tintes de las calles adyacentes.
     Pero sobre todo la principal función his­tórica de la Puerta de Carmona se relaciona con el hecho de que hasta ella llegaban las arcadas de los Caños de Carmona, que desde tiempo de los almohades y hasta la presente centuria han abastecido a la ciudad de agua potable proveniente de Alcalá de Guadaira. En ella se situaba el arca general de distribución de las aguas, desde donde se surtía la mayor parte de las fuentes de la ciudad; también había allí un pilón para el ganado, en el que en alguna ocasión el Ayuntamiento hubo de prohibir a lo vecinos que se bañaran: "...enterada la Diputación de que el pilar de la Puerta de Carmo­na, destinado para vever el ganado y vien público del vezindario, se esta enturbiando el agua a causa de irse a bañar en el diferen­tes personas chicas y grandes y por cuia cauza el ganado lo llevan a vever a la Cruz del Campo, con gran perjuicio de aquel conducto y inficionar las aguas que vienen para la ciudad, se manda por esta Diputación se publique bando a la Puerta de Carmona, barrio de San Roque y Calzada, para que ninguna persona chica ni grande, de día ni de noche, se pueda bañar en dicho pilar, so pena de quatro años de presidio..." (Sec. 5, 11-VII-1739). Los Caños de Carmona y el arca de distribución de las aguas continua­ron cumpliendo su función hasta principios de la presente centuria, al acordarse en 1908 la construcción de una tubería subterránea y la destrucción del acueducto.
     La puerta, que se situaba aproximadamente en la confluencia de Tintes y Mosqueta, fue descrita por Fernán Caballero en 1841 como "una de las más bellas del recinto". Por las noticias que han llegado hasta hoy, se sabe que se encontraba a punto de caerse en 1576, por lo que se acuerda su reparación, que se llevó a efecto entre 1578 y 1586; se colocó una imagen de la Virgen de la Concepción y se ordenó que las armas de la portada de piedra fuesen pintadas y doradas; en 1604 fueron sustituidas las deterioradas puertas por unas nuevas; contaba asimismo con una torre para prisión de caballeros, y en 1705 se dio permiso al encargado del arca del agua para que tabicara tres arcos y se construyera allí su vivienda. En las revueltas de 1836 la puerta fue tapiada, y un año más tarde los vecinos solicitaron que se derribara la obra de fortificación. En el s. XVI (1577) se cerraba a las once en verano y a las diez en invierno, pero ya en 1611 los vecinos de San Roque solicitaron  que permaneciera abierta durante toda la noche; en 1646 se recuerda a los guardas de las puer­tas de Triana, Carmona y Macarena la obligación que tienen de cerrarlas conforme mandan las ordenanzas, de donde cabe deducir que ya entonces las puerta podían quedar abiertas por las noches; con seguridad desde principios del XIX (1825) permanecían siempre abiertas y, finalmente, en 1868 fueron derribadas.
     El continuo trasiego de carros y los derrames de agua ocasionan frecuentes quejas sobre el estado intransitable de la calle y la necesidad de limpieza y reparación. Hay noticias de su enladrillado en 1518 y 1581, fue empedrada en varias ocasiones a lo largo del s. XVII, y adoquinada por vez primera en 1916-18. Asimismo al intensificarse el tráfico rodado se pone de manifiesto la escasa amplitud de esta vía, y entre 1877 y 1937 se suceden varios proyectos de alineación y ensanche. Fue objeto de una reordenación general tras el derribo de la muralla. Se alinearon las fachadas y se construyó una pequeña manzana triangular en la confluencia con Navarros, de forma que el espacio vacío y abierto que quedaba en las proximidades de la puerta quedara integrado en la calle. Posee calzada de as­falto y estrechas aceras de losetas, que hacen el tránsito muy incómodo para los peatones que por allí circulan. Se ilumina con farolas de brazo de fundición adosados a las fachadas. Registra un intenso tráfico rodado de entrada desde la "ronda" hacia el casco histórico, aunque hasta 1985 la dirección era de salida.
     Predominan los edificios de viviendas de tres plantas, si bien se conservan algunos de dos, con frecuencia deshabitados; tam­bién se ha procedido en parte a la sustitución de este caserío tradicional por viviendas de pisos de cuatro plantas, por lo que se aprecia cierto desequilibrio en las alturas de la edificación. Recorren esta calle durante los días de Semana Santa las cofradías de San Roque, San Benito y la de los Negritos, es decir, las que tienen su sede en iglesias situadas extramuros. Junto a las funciones residenciales y de tránsito, hay que destacar una diversificada actividad comercial y ho­telera, más evidente en el tramo final, en la zona antiguamente ocupada por la puerta, y que enlaza con una tradición que viene al menos desde principios de s. XVII, de forma que la Puerta de Carmona continúa teniendo una presencia real en la ciudad [Josefina Cruz Villalón, en Diccionario histórico de las calles de Sevilla, 1993].
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la calle Puerta de Carmona, de Sevilla, dando un paseo por ella. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

Más sobre el Callejero de Sevilla, en ExplicArte Sevilla.

La calle Puerta de Carmona al detalle:
Puerta de Carmona (desaparecida)

miércoles, 25 de febrero de 2026

Los sitios arqueológicos Burguillos Sur, en Burguillos (Sevilla)

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte los sitios arqueológicos Burguillos Sur, en Burguillos (Sevilla).
Burguillos Sur I. Se localizaron en superficie fragmentos de tegulae, ladrillos y ánforas romanas.
Burguillos Sur II. Se localizaron en superficie fragmentos de tegulae, ladrillos y ladrillos de termas romanas.
Burguillos Sur III. En superficie se localizaron fragmentos de tegulae y ladrillos (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
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Más sobre la localidad de Burguillos (Sevilla), en ExplicArte Sevilla.

El Incensario, anónimo, en la sala V (antigua Sala de Profundis) del Conjunto Monumental de San Luis de los Franceses

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el Incensario, anónimo, en la sala V (antigua Sala de Profundis) del Conjunto Monumental de San Luis de los Franceses, de Sevilla
     El Conjunto Monumental de San Luis de los Franceses [nº 40 en el plano oficial del Ayuntamiento de Sevilla; y nº 78 en el plano oficial de la Junta de Andalucía], se encuentra en la calle San Luis, 37; en el Barrio de la Feria, del Distrito Casco Antiguo.
     En la sala V (antigua Sala de Profundis) del Conjunto Monumental podemos contemplar el Incensario, anónimo, en plata en su color, cincelada, recortada, grabada y fundida, realizada en la primera mitad del siglo XVII, con restauraciones posteriores, en Sevilla ¿?, sin marcas ni inscripciones, y procedente del Hospital de las Cinco Llagas.
     Tiene base circular, brasero bulboso y cuerpo de humos cilíndrico con cubierta hemisférica. Decoración de gallones planos entre fondos picados de lustre y espejos ovales lisos entre hojarasca vegetal. Pieza sencilla, de proporciones correctas y apreciable calidad (Enrique Muñoz Nieto, en Patrimonio Histórico de la Diputación de Sevilla 1500-1900. Arte y Beneficencia. Diputación de Sevilla. Sevilla, 2025).
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el Incensario, anónimo, en la sala V (antigua Sala de Profundis) del Conjunto Monumental de San Luis de los Franceses, de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

Más sobre la Sala V (antigua Sala de Profundis) del Conjunto Monumental de San Luis de los Franceses, en ExplicArte Sevilla.

martes, 24 de febrero de 2026

Un paseo por la calle Pavía

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la calle Pavía, de Sevilla, dando un paseo por ella.
     Hoy, 24 de febrero, es el aniversario de la Batalla de Pavía (24 de febrero de 1525), así que hoy es el mejor día para ExplicArte la calle Pavía, de Sevilla, dando un paseo por ella.
     La calle Pavía es, en el Callejero Sevillano, una vía que se encuentra en el Barrio del Arenal, del Distrito Casco Antiguo, y va de la calle Real de la Carretería, a la calle Dos de de Mayo.
     La  calle, desde  el punto de vista urbanístico, y como definición, aparece perfectamente delimitada en  la  población  histórica  y en  los  sectores  urbanos donde predomina la edificación compacta o en manzana, y constituye el espacio libre, de tránsito, cuya linealidad queda marcada por las fachadas de las  edificaciones  colindantes  entre  si. En  cambio, en  los  sectores  de periferia donde predomina la edificación  abierta,  constituida  por  bloques  exentos,  la  calle,  como  ámbito  lineal de relación, se pierde, y  el espacio jurídicamente público y el de carácter privado se confunden en términos físicos y planimétricos. En las calles el sistema es numerar con los pares una acera y con los impares la opuesta. También hay una reglamentación establecida para el origen de esta numeración en cada vía, y es que se comienza a partir del extremo más próximo a la calle José Gestoso, que se consideraba, incorrectamente el centro geográfico de Sevilla, cuando este sistema se impuso. En la periferia unas veces se olvida esta norma y otras es difícil de establecer.
     A comienzos del s. XVIII parece no tener nombre propio. En el plano de Olavide (1771) se denomina de la Rosa, aunque debe ser un error; en la esquina de la calle se conserva un azulejo de la época con la denominación Lavadero de la Caridad, con que será conocida en la primera mitad del s. XIX (a veces, sólo como Lavadero), porque en su acera de los pares estuvieron los del próximo Hospital de la Caridad. En 1859 se le cambia por el actual, en recuerdo de la batalla de este nombre, en la que las tropas de Carlos I derrotaron e hicieron prisionero al rey francés Francisco I (1525). En 1938 se denomina Batalla de Pavía. Según Álvarez­ Benavides también se la conoció por San Jorge, pero es el único que da este topónimo. Calle relativamente estrecha, debido a los procesos de alineamiento a que ha sido sometida desde fines del s. XIX. Está cruzada por General Castaños, y próximo a su final, en el lado de los impares, existió un callejón sin salida, que pudo ser el que en 1711 solicitaba el Hospital de la Caridad para incorporar a unas casas suyas, y que se constata en el parcelario. Entre 1868 y 1880 tuvo incorporada la calle Techada, que acabaría separándose. Conserva algunas casas antiguas, almacenes y locales industriales del siglo pasado y comienzos de éste. En la actualidad posee cierta actividad comercial en los bajos de las casas y algunos bares o similares. En la década de 1910 se adoquinó, mientras que el alumbrado eléctrico no llega hasta la década de 1940. La circulación de vehículos es escasa, como ocurre en el resto del barrio [Antonio Collantes de Terán Sánchez, en Diccionario histórico de las calles de Sevilla, 1993].
Pavía, 15 - 15 acc
. Casa de dos plantas con entresuelo y ático, de tipo popular [Francisco Collantes de Terán Delorme y Luis Gómez Estern, Arquitectura Civil Sevillana, Excmo. Ayuntamiento de Sevilla, 1984].
Conozcamos mejor la Historia de la Batalla de Pavía, que da nombre a esta vía;
     La batalla de Pavía se libró el 24 de febrero de 1525 entre el ejército francés al mando del rey Francisco I y las tropas germano-españolas del emperador Carlos V, con victoria de estas últimas, en las proximidades de la ciudad italiana de Pavía.
Antecedentes
     En el primer tercio del siglo XVI, Francia se veía rodeada por las posesiones de la Casa de los Habsburgo. Esto, unido a la obtención del título de Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico por parte de Carlos I de España en 1520, puso a la monarquía francesa contra las cuerdas. Francisco I de Francia, que también había optado al título, vio la posibilidad de una compensación anexándose un territorio en litigio, el ducado de Milán (Milanesado). A partir de ahí, se desarrollaría una serie de contiendas de 1521 al 1524 entre la corona Habsburgo de Carlos V y la corona francesa de la Casa de Valois.
Inicio de los enfrentamientos
     El 27 de abril de 1522 tuvo lugar la batalla de Bicoca, cerca de Monza. Se enfrentaron por un lado el ejército franco-veneciano, al mando del general Odet de Cominges, vizconde de Lautrec, con un total de 28000 soldados que contaba con 16000 piqueros suizos entre sus filas y por otro el ejército imperial con un total de 18000 hombres al mando del condotiero italiano Prospero Colonna. La victoria aplastante de los tercios españoles sobre los mercenarios suizos hizo que en castellano la palabra «bicoca» pasara a ser sinónimo de «cosa fácil o barata».
     La siguiente batalla se produjo el 30 de abril de 1524, la batalla de Sesia, cerca del río Sesia. Un ejército francés de 40 000 hombres, mandado por Guillaume Gouffier, señor de Bonnivet, penetró en el Milanesado, pero fue igualmente rechazado. Fernando de Ávalos, marqués de Pescara, y Carlos III de Borbón (que recientemente se había aliado con el emperador Carlos V) invadieron la Provenza. Sin embargo, perdieron un tiempo valioso en el sitio de Marsella, lo que propició la llegada de Francisco I y su ejército a Aviñón y que propició que las tropas imperiales se retiraran.
     El 25 de octubre de 1524, el propio rey Francisco I cruzó los Alpes y a comienzos de noviembre entraba en la ciudad de Milán (poniendo a Louis II de la Trémoille, como gobernador) después de haber arrasado varias plazas fuertes. Las tropas españolas evacuaron Milán y se refugiaron en Lodi y otras plazas fuertes. 1000 soldados españoles, 5000 lansquenetes alemanes y 300 jinetes pesados, mandados todos ellos por Antonio de Leyva, se atrincheraron en la ciudad de Pavía. Los franceses sitiaron la ciudad con un ejército de aproximadamente 30000 hombres y una poderosa artillería compuesta por 53 piezas. Durante el asedio, los hombres del rey de Francia ocuparon y saquearon los numerosos monasterios y pueblos que se encontraban fuera de los muros de Pavía.​
El sitio de Pavía
     Antonio de Leyva, veterano de la guerra de Granada, supo organizarse para resistir con 6300 hombres más allá de lo que el enemigo esperaba, además del hambre y las enfermedades. Mientras tanto, otras guarniciones imperiales veían cómo el enemigo reducía su número para mandar tropas a Pavía. Mientras los franceses aguardaban la capitulación de Antonio de Leyva, recibieron noticias de un ejército que bajaba desde Alemania para apoyar la plaza sitiada. Más de 15000 lansquenetes alemanes y austríacos, bajo el mando de Jorge de Frundsberg, tenían órdenes del emperador Carlos V de poner fin al sitio y expulsar los franceses del Milanesado.
     Francisco I decidió dividir sus tropas: ordenó que parte de ellas se dirigieran a Génova y Nápoles e intentaran hacerse fuertes en estas ciudades. Mientras, en Pavía, los mercenarios alemanes y suizos comenzaban a sentirse molestos porque no recibían sus pagas. Los generales españoles empeñaron sus fortunas personales para pagarlas. Viendo la situación de sus oficiales, los arcabuceros españoles decidieron que seguirían defendiendo Pavía, aún sin cobrar sus pagas.
     A mediados de enero de 1525 llegaron los refuerzos bajo el mando de Fernando de Ávalos, marqués de Pescara, Carlos de Lannoy, virrey de Nápoles y Carlos III, contestable de Borbón. Fernando de Ávalos consiguió capturar el puesto avanzado francés de San Angelo, cortando las líneas de comunicación entre Pavía y Milán. Posteriormente conquistaría a los franceses el castillo de Mirabello.
     Finalmente llegaron los refuerzos imperiales a Pavía, compuestos por 13000 infantes alemanes, 6000 españoles y 3000 italianos con 2300 jinetes y 17 cañones,​ los cuales abrieron fuego el 24 de febrero de 1525. Los franceses decidieron resguardarse y esperar, sabedores de la mala situación económica de los imperiales y de que pronto los sitiados serían víctimas del hambre. Sin embargo, atacaron varias veces con la artillería los muros de Pavía. Pero las tropas desabastecidas, lejos de rendirse, comprendieron que los recursos se encontraban en el campamento francés, después de una arenga pronunciada por Antonio de Leyva.
     Formaciones de piqueros flanqueados por la caballería comenzaron abriendo brechas entre las filas francesas. Los tercios y lansquenetes formaban de manera compacta, con largas picas protegiendo a los arcabuceros. De esta forma, la caballería francesa caía al suelo antes de llegar incluso a tomar contacto con la infantería.
     Los franceses consiguieron anular la artillería imperial, pero a costa de su retaguardia. En una arriesgada decisión, Francisco I ordenó un ataque total de su caballería. Según avanzaban, la propia artillería francesa —superior en número— tenía que cesar el fuego para no disparar a sus hombres. Los 3000 arcabuceros de Alfonso de Ávalos dieron buena cuenta de los caballeros franceses, creando desconcierto entre estos. Mientras Carlos de Lannoy al mando de la caballería y Fernando de Ávalos al mando de la infantería, luchaban ya contra la infantería francesa mandada por Francois de Lorena y Ricard de la Pole.
La victoria imperial
     En ese momento, Leyva sacó a sus hombres de la ciudad para apoyar a las tropas que habían venido en su ayuda y que se estaban batiendo con los franceses, de forma que los franceses se vieron atrapados entre dos fuegos que no pudieron superar. Los imperiales empezaron por rodear la retaguardia francesa —mandada por el duque de Alenzón— y cortarles la retirada. Aunque agotados y hambrientos, constituían una muy respetable fuerza de combate. Guillaume Gouffier de Bonnivet, el principal consejero militar de Francisco, se suicidó (según Brantôme, al ver el daño que había causado, deliberadamente buscó una muerte heroica a manos de las tropas imperiales). Los cadáveres franceses comenzaban a amontonarse unos encima de otros. Los demás, viendo la derrota, intentaban escapar. Al final las bajas francesas ascendieron a 8000 hombres.
     Deshecha la caballería francesa por la caballería hispano-imperial y los arcabuceros españoles, el rey de Francia huía a caballo cuando tres hombres de armas españoles lo alcanzaron rodeándolo. Le mataron el caballo y lo derribaron a tierra. Fueron el vasco Juan de Urbieta, el gallego Alonso Pita da Veiga y el granadino Diego Dávila. Pita da Veiga le tomó la manopla izquierda de su arnés y una banda de brocado que traía sobre las armas, con cuatro cruces de tela de plata y un crucifijo de la Veracruz. Diego Dávila le arrebató el estoque y la manopla derecha. Caído el rey a tierra, se apearon Urbieta y Pita da Veiga, le alzaron la vista y les dijo que era el rey, que no lo matasen.​
     "(...) y allegado yo (Alonso Pita da Veiga) por el lado izquierdo le tomé la manopla y la banda de brocado con quatro cruces de tela de plata y en medio el cruçifixo de la veracruz que fue de carlomanno y por el lado derecho llegó luego Joanes de orbieta y le tomó del braço derecho y diego de ávila le tomó el estoque y la manopla derecha y le matamos el caballo y nos apeamos Joanes e yo y allegó entonces Juan de Sandobal y dixo a diego de ávila que se apease e yo le dixe que donde ellos e yo estábamos no eran menester otro alguno y preguntamos por el marqués de pescara para se lo entregar y estando el Rey en tierra caydo so el caballo le alçamos la vista y él dixo que era el Rey que no le matásemos y de allí a media ora o más llegó el viso rey que supo que le teníamos preso y dixo que el era viso Rey y que él avía de tener en guarda al Rey e yo le dixe que el Rey era nuestro prisionero y que él lo tubiese en guarda para dar quenta del a su magestad y entonçes el viso Rey lo llebantó y llegó allí monsiur de borbón y dixo al Rey en francés aquí está vuestra alteza y el Rey le Respondió vos soys causa que yo esté aquí y mosiur de borbón respondió vos mereçeys vien estar aquí y peor de los que estays y el viso Rey Rogó a borbón que callase y no halase más al Rey/ y el Rey cabalgó en un quartago Ruçio y lo querían llebar a pavía y el dixo al viso rey que le Rogaba que pues por fuerça no entrara en pavía que aora lo llebasen al monesterio donde él abía salido (...)".​
Consecuencias
     En la batalla murieron comandantes franceses como Bonnivet, Luis II de La Tremoille, La Palice, Suffolk, Galeazzo Sanseverino y Francisco de Lorena, y otros muchos fueron hechos prisioneros, como el condestable Anne de Montmorency y Robert III de la Marck.
     Tras la batalla Francisco I fue llevado a Madrid, donde llegó el 12 de agosto, quedando custodiado en la Casa y Torre de los Lujanes. La posición de Carlos V fue extremadamente exigente, y Francisco I firmó en 1526 el Tratado de Madrid. Francisco I renunciará al Milanesado, Nápoles, Flandes, Artois y Borgoña.
     Cuenta la leyenda que en las negociaciones de paz y de liberación de Francisco I, el emperador Carlos V renunció a usar su lengua materna (francés borgoñón) y la lengua habitual de la diplomacia (italiano) para hablar por primera vez de manera oficial en idioma español.
     Posteriormente Francisco I se alió con el Papado para luchar contra la Monarquía Hispánica y el Sacro Imperio Romano Germánico, lo que produjo que Carlos V atacara y saqueara Roma en 1527 (Saco de Roma).
     En la actualidad se sabe que Francisco I no estuvo en el edificio de los Lujanes, sino en el Alcázar de los Austrias que, tras un incendio, fue sustituido por el actual Palacio Real de Madrid. Carlos V se desvivió por lograr que su "primo" Francisco se sintiera cómodo y lleno de atenciones.
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La calle Pavía, al detalle:
Edificio calle Pavía, 15.

lunes, 23 de febrero de 2026

El sitio arqueológico Brenes, en Brenes (Sevilla)

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     Asentamiento rural romano. El origen antiguo del lugar es poco preciso (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
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Más sobre la localidad de Brenes (Sevilla), en ExplicArte Sevilla.

El monumento funerario a Luis José Sartorius y Tapia, en el Panteón de Sevillanos Ilustres, de la Iglesia de la Anunciación

      Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el monumento funerario a Luis José Sartorius y Tapia, en el Panteón de Sevillanos Ilustres, de la Iglesia de la Anunciación, de Sevilla.   
     Hoy, 23 de febrero, es el aniversario del fallecimiento (23 de febrero de 1871) de Luis José Sartorius y Tapia, personaje, cuyos restos reposan en el Panteón de Sevillanos Ilustres, por lo que hoy es el mejor día para ExplicArte el monumento funerario a Luis José Sartorius y Tapia, en el Panteón de Sevillanos Ilustres, de la Iglesia de la Anunciación, de Sevilla.
     La Iglesia de la Anunciación [nº 25 en el plano oficial del Ayuntamiento de Sevilla; y nº 48 en el plano oficial de la Junta de Andalucía], se encuentra en la calle Laraña, 1; en el Barrio de la Alfalfa, del Distrito Casco Antiguo.
     En el muro que se correspondería en la iglesia de la Anunciación con el del Evangelio, y a continuación del crucero del mismo, se encuentra el monumento funerario de Luís José Sartorius y Tapia, conde de San Luis y vizconde de Priego (1820-1871).
     De madre española, María Joaquina Tapia Sánchez, y padre alemán, Andrés Schneider Trier, joven militar, que emigró a Cádiz tras la derrota en Jena frente al ejército de Napoleón, y que, siguiendo la tradición habitual en Alemania, latinizó el apellido Schneider (Sastre) en Sartorius, nació Luis José Sartorius y Tapia en la isla de León, San Fernando, Cádiz, en 1815, y falleció en Sevilla en 1871.Curso estudios de Filosofía y Leyes en la Universidad de Sevilla, y fue a Madrid para terminar la carrera de abogado e iniciarse en la política. Juan Bravo Murillo lo introdujo en el periodismo, inclinándose un tiempo después Luis José Sartorius por la tendencia moderada. Con el apoyo de Narváez, de la regente María Cristina y del periódico El Heraldo, órgano portavoz del partido Moderado, experimentó Luis José Sartorius una meteórica y controvertida carrera política, que le llevó a ser ministro de Gobernación y Presidente del Consejo de Ministros durante el reinado de Isabel II. En 1853, disolvió las Cámaras y gobernó bajo decreto, lo que provocó la “Vicalvarada”, que dio paso al bienio progresista. Nombrado por la reina conde de San Luis y vizconde de Priego, ejerció también como embajador en Roma. De su labor gubernamental, destaca la reglamentación de la propiedad literaria y regulación de los derechos de autor, y la implantación del sello de correos en España. Tras su muerte, en 1871, fue enterrado en la iglesia de San Lorenzo, y trasladado posteriormente sus restos a la Anunciación.
     Es un monumento al modo de un sepulcro clásico rematado con una sencilla cruz, con una enorme lápida en la parte inferior, y en el que aparece grabado el texto:

R. I. P. A.
AQUI YACEN LOS RESTOS MORTALES DEL EXCMO. SR. D. LUIS JOSÉ SARTORIUS Y TAPIA,
CONDE DE S. LUIS, VIZCONDE DE PRIEGO,
CONDECORADO CON VARIAS GRANDES CRUCES ESPAÑOLAS Y EXTRANGERAS,
PRESIDENTE QUE FUÉ DEL CONSEJO DE MINISTROS, 
DEL CONGRESO DE LAS DIPUTADOS, Y EMBAJADOR EN ROMA.
ORADOR ELOCUENTÍSIMO Y ESTADISTA INSIGNE,
LAS LETRAS HALLARON, EN SU INFATIGABLE ANHELO POR LA VENTURA DE LA PATRIA,
UN PROTECTOR ESCLARECIDO, LA AMISTAD, Y EL MÉRITO UNA MANO GENEROSA,
EL TRONO UN CONSEJERO SABIO QUE NO ADUJO NUNCA NI LE ABANDONÓ EN LA DESGRACIA.
ARDIÓ EN CELO POR LA FE CATÓLICA Y MUY NOBLES ACCIONES ILUSTRARON SU VIDA;
NINGUNA MANCHA LA OSCURECIÓ:
NI ÁUN LA ENVIDIA, ENEMIGA DE SU ALTO ESPÍRITU, LOGRÓ MANCILLARLA,
SUS AMIGOS Y ADMIRADORES CUIDARON DE ERIGIRLE ESTE MONUMENTO PARA HONRAR SU MEMORIA;
Y LA UNIVERSIDAD LITERARIA, DE QUE FUÉ ALUMNO,
LE TRAJO A ESTE TEMPLO, DONDE REPOSAN LAS CENIZAS DE SUS MÁS PRECLAROS HIJOS.
¡ LA LUZ DEL CIELO RESPLANDEZCA ETERNAMENTE EN SU ALMA !
FALLECIÓ EL DÍA 23 DE FEBRERO DE 1871.

Conozcamos mejor la Biografía de Luis José Sartorius y Tapia, personaje que protagoniza el monumento funerario reseñado;
    Luis José Sartorius y Tapia, I Conde de San Luis, I vizconde de Priego. (Isla de León, San Fernando, Cádiz, 19 de marzo de 1815 – Sevilla, 23 de febrero de 1871). Abogado, periodista, político, presidente del Gobierno y ministro.
     Perteneció a una familia aristócrata, destacando su abuelo paterno, el general barón Rossenegg, quien estuvo al servicio del emperador de Austria. Su padre, Andrés Sartorius Trier, nació en Marburgo, ciudad del Hesse-Electoral (Alemania). También fue militar de carrera, alcanzando el grado de coronel a los diecinueve años. Hombre de gran cultura, que además de saber once idiomas, tenía amplios conocimientos de Literatura y había logrado reunir cincuenta y cinco mil volúmenes. Al entrar en guerra Francia y Alemania, a finales del siglo XVIII, buscó asilo en España, fijando en ella su residencia y contrayendo matrimonio con Joaquina de Tapia Sánchez de Oviedo, natural de Puerto Rico, perteneciente a la familia de los marqueses de Castellón. Participó en la Guerra de la Independencia, quedando sordo tras un accidente militar.
     Finalizada la Guerra, en la que no alcanzó grandes ascensos por ser extranjero, en el año 1819 fue nombrado agregado al Estado Mayor en Sevilla, ciudad en la que permaneció hasta su muerte en 1838.
     Del matrimonio formado por Andrés y Joaquina, nació en la Isla de León (hoy, San Fernando) Luis José Sartorius y Tapia. La primera educación la recibió de su padre. Después estudió con los jesuitas Gramática latina y Humanidades. Inició la carrera de Jurisprudencia en la Universidad de Sevilla. A los dieciocho años se inscribió en la Milicia Nacional, siendo durante los primeros años de su juventud rieguista.
     En 1836 se trasladó a Madrid para terminar su carrera de abogado, siendo protegido por Juan Bravo Murillo, quien tuvo un gran ascendiente sobre él y le introdujo en el mundo del periodismo, ofreciéndole colaborar en el periódico La Verdad en el que escribió artículos de costumbres y de crítica literaria. Ese verano, tras conocer los sucesos que condujeron a la sublevación de los sargentos de La Granja (12 de agosto de 1836), y dudoso hacia a qué partido seguir se inclinó por el moderado aconsejado por Bravo Murillo.
     Al incorporarse a La Verdad, Juan Donoso Cortés y Dionisio Alcalá Galiano, este periódico pasó a llamarse El Porvenir, en el que Sartorius siguió colaborando con artículos de costumbres y de crítica literaria.
     Al cerrarse el periódico fundó, con Fernández de la Vega, el Liceo Artístico y Literario de Madrid, sociedad de la que fue nombrado secretario general.
     En 1838 entró como redactor en el periódico El Correo Nacional, cuyo director era el periodista moderado Andrés Borrego —su segundo protector en Madrid—, escribiendo ya artículos políticos y destacándose por su pluma ágil e incisiva. En 1840 Andrés Borrego por motivos políticos, tuvo que abandonar España por lo que nombró a Sartorius director del periódico durante su ausencia. Ocupando este cargo se encontraba cuando tuvieron lugar los sucesos del 1 de septiembre de 1840 que condujeron finalmente a la renuncia de la Regente María Cristina de Borbón.
     Desde el periódico, Sartorius participó activamente en la grave polémica abierta con motivo del exilio de la Reina Gobernadora, entre El Correo Nacional, de ideas moderadas, y su oponente El Eco del Comercio, de ideas progresistas.
     En 1841, Andrés Borrego le hizo copropietario de El Correo Nacional, que Sartorius convirtió al año siguiente, en 1842, en un nuevo periódico: El Heraldo, del que fue director y propietario. Realmente este periódico había sido fundado por Donoso Cortés con el dinero del duque de Riansares (que entonces sólo era Fernando Muñoz, esposo clandestino de la Reina Gobernadora María Cristina), y en él también colaboraba Ríos Rosas; pero un mal entendimiento entre Donoso Cortés, Ríos Rosas y Sartorius, además de problemas económicos, fueron la causa de que este último se quedara con el periódico. Desde El Heraldo, Sartorius combatió con gran éxito a Espartero y a su Gobierno, colaborando activamente desde sus páginas a liquidar la Regencia del duque de la Victoria.
     Inteligente, osado, desenvuelto y dotado de una ambición desmedida, en cinco años, desde que salió en 1836 de su Sevilla natal, Sartorius se convirtió en un prestigioso periodista y un hombre muy influyente a todos los niveles. Por eso en 1843 decidió dedicarse activamente a la política, siendo elegido diputado. A partir de este momento la pluma ágil e incisiva, fue sustituida por la palabra fogosa y contundente en su escaño en el Congreso de los Diputados.
     En una función del Liceo —del que se había hecho socio a los pocos meses de su llegada a Madrid por consejo de Bravo Murillo—, le fue presentado a la reina madre María Cristina de Borbón, comenzando aquí su buena estrella, pues en ella encontró una valiosa protectora lo mismo que en el general Narváez, que fue quien le hizo ministro por primera vez en 1847, ocupando la cartera de Gobernación desde el 4 de octubre de ese año hasta el 19 de octubre de 1849, y volviendo a ocupar la misma cartera, también siendo presidente del Gobierno el general Narváez, desde el 20 de octubre de 1849 hasta el 10 de enero de 1851.
     Su gestión como ministro de la Gobernación —que se vio recompensada por la reina Isabel II, por Real Decreto de 6 de noviembre de 1848, con el título conjunto de conde de San Luis y vizconde de Priego—, fue muy activa: fundó la Escuela de Ingenieros de Montes, fomentó la conservación y aumento del Parque forestal español, organizó el Cuerpo de Policía, proyectó una Ley para los empleados del Ministerio de la Gobernación, de forma que los destinos se lograsen por méritos, evitando así los favoritismos, protegió la Enseñanza Primaria, emprendió el ensanche de la Puerta del Sol de Madrid, la venida de aguas a la capital y la construcción del Teatro Real.
     También reglamentó la propiedad literaria que protegía a los escritores convirtiéndose en un gran mecenas de artistas y literatos.
     Sin embargo, esta gestión positiva quedó totalmente oscurecida por su actuación en las elecciones de 1850 (31 de octubre), en las que favoreció abiertamente a Narváez y sus amigos los ministeriales, obteniendo éstos una mayoría tan abrumadora (Congreso de Familia) que fue la causa de que el Gobierno Narváez se viera violentamente atacado en el Congreso de los Diputados, viéndose obligado Sartorius a dimitir como ministro de la Gobernación.
     Tres años después, el 19 de septiembre de 1853, el conde de San Luis vio cumplido su sueño: agotadas las soluciones Narváez y Bravo Murillo, y tras los Gobiernos del general Roncali y del general Lersundi —dos gobiernos de transición—, fue nombrado por la reina Isabel II, presidente del Gobierno. Tenía treinta años.
     Escéptico ante las ideas, hombre práctico y sin escrúpulos, amante de la riqueza y de la ostentación, imprudente en el manejo de los fondos públicos y con una gran capacidad para cerrar los ojos ante negocios turbios, no dudó en beneficiar con cargos y ventajas a quien le podía proporcionar beneficios económicos o políticos. El caso más escandaloso fue el trazado del ferrocarril de Madrid a Irún, pues la Compañía de Ferrocarriles del Norte indemnizaba 40.000 duros por kilómetro que la vía férrea atravesaba, resultando de ello un trazado arbitrario que a todas luces favorecía los intereses de propietarios influyentes, incluida la Casa Real.
     Esta forma de comportarse fue la causa de que sus enemigos políticos achacasen a su familia un oscuro origen y le llamasen despectivamente a él y a sus seguidores los polacos y la legión polaca y a sus decisiones las polacadas.
     Precisamente este asunto de las concesiones ferroviarias fue el que precipitó su estrepitosa caída y con ella la del Partido moderado, pues fue éste el último Gobierno de este partido, antes de la Revolución de 1854. El Gobierno Sartorius había presentado un Proyecto de Ley confirmando todas las concesiones hechas sobre las nuevas líneas de ferrocarriles y lo había enviado al Congreso de los Diputados, dirigiendo al Senado una súplica para que se inhibiese de tratar este asunto, pendiente de votación en la Cámara Alta.
     El Senado se negó a ello y se produjo la votación (9 de diciembre de 1853), siendo derrotado el Gobierno (sesenta y cinco votos a favor frente a ciento cinco en contra). Al día siguiente de perder la votación, Sartorius disolvió las Cortes y lanzándose decididamente por el camino de la arbitrariedad dictatorial, procedió a desterrar a los generales que más se habían destacado: el marqués del Duero, Infante, José de la Concha, Armero y O’Donnell y a preparar el confinamiento de los generales Zabala, Chacón, Serrano, San Miguel y Manzano, además de destituir de sus puestos en el Tribunal de Guerra y Marina, al barón de Meer, Torre Trasierra, Arteaga y Palafox, Cabrera, Moreno, Van Halen y otros. Además comenzó a gobernar por decreto, labrándose de este modo su desprestigio político, el del Partido moderado y el de la propia Corona.
     Una coalición militar —movida por un deseo unánime de salvaguardar el liberalismo y combatir el absolutismo de los polacos y de quienes en Palacio les apoyaban: la Reina Madre, el Rey consorte y la propia Isabel II—, no escatimó medios ni energía para hacer caer el Gobierno del conde de San Luis. La prensa se unió al sentimiento de los militares publicando, el 29 de diciembre de 1853, un Manifiesto al que se adhirieron en el mes de enero de 1854 escritores y políticos tanto progresistas como moderados. El Gobierno del conde de San Luis reaccionó multando y suprimiendo la prensa, dejando nada más que el periódico oficial, la Gaceta y El Heraldo, su propio periódico. La impopularidad del conde de San Luis adquirió proporciones gigantescas.
     Se empezó a gestar un gran pronunciamiento militar, siendo el alma de éste el general O’Donnell, quien se había logrado ocultar en diversos escondrijos madrileños.
     Ese gran pronunciamiento militar desembocó en la Vicalvarada (30 de junio de 1854) que no sólo derribó el Gobierno del conde de San Luis, sino que puso punto final a la Década Moderada iniciada en 1843, y dio paso a la Revolución de 1854 (17, 18, 19 y 20 de julio) y al Bienio Progresista (1854-1856).
     Iniciada la Revolución, ante el violento cariz que tomaban los acontecimientos, el día 17 de julio de 1854, Luis Sartorius presentó su dimisión a la Reina que la aceptó inmediatamente y encargó de formar nuevo Gobierno al general Fernando Fernández de Córdoba, hasta ese momento director general de Infantería.
     Nada más conocerse la noticia de la dimisión de Sartorius, la reacción de la prensa y de la calle no se hizo esperar. Los madrileños festejaron la caída del conde de San Luis con un grave estallido de violencia popular materializada en el asalto de la casa de Sartorius.
     Cuadros, muebles y otros enseres fueron arrojados por los balcones y después quemados, siguiendo la misma suerte las casas de los ministros Calderón Collantes y Domenech, y las del general conde de Vistahermosa, el banquero Salamanca y el conde de Quinto, así como el Palacio de la Calle de las Rejas, domicilio habitual de la reina madre María Cristina de Borbón y de su familia, que se tuvieron que refugiar en el Palacio Real, mientras el conde de San Luis corrió a hacerlo en la Embajada de Francia.
     Al finalizar el Bienio Progresista en 1856, Sartorius fue nombrado embajador en Roma. A su regreso a España volvió a la política como diputado moderado, siendo presidente del Congreso de los Diputados durante las últimas Cortes de Isabel II. Murió en Sevilla, el 22 de febrero de 1871 y está enterrado en el Panteón de Sevillanos Ilustres.
     El conde de San Luis contrajo matrimonio en Madrid, el 25 de agosto de 1854, con María de los Remedios Chacón y Romero de Cisneros. Tuvieron siete hijos: Isabel, Laura, Leonor, M.ª Concepción, Luis, José y Fernando. Le sucedió en el título su primogénito varón Luis en 1872, y en 1888 su hijo Fernando, que se dedicó a la política como su padre. Militó en el partido conservador y fue embajador de España en Lisboa y posteriormente ocupó la cartera de Abastecimientos, en 1920, en el Gabinete Dato. Desde la legislatura de 1922 fue senador vitalicio hasta su fallecimiento en 1926 (Trinidad Ortuzar Castañer, en Biografías de la Real Academia de la Historia).
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