Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero

Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero, para conmemorar los 800 años de la Torre del Oro

   Otra Experiencia con ExplicArte Sevilla :     La intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla" , presentado por Ch...

sábado, 3 de julio de 2021

La pintura "La incredulidad de Santo Tomás", de un seguidor de Llanos Valdés, en la Catedral de Santa María de la Sede

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la pintura "La incredulidad de Santo Tomás", de un seguidor de Llanos Valdés, en la Catedral de Santa María de la Sede, de Sevilla. 
   Hoy, 3 de julio, Fiesta de Santo Tomás, apóstol, quien, al anunciarle los otros discípulos que Jesús había resucitado, no lo creyó, pero cuando Jesús le mostró su costado traspasado por la lanza y le dijo que pusiera su mano en él, exclamó: "Señor mío y Dios mío". Y con esta fe que experimentó es tradición que llevó la palabra del Evangelio a los pueblos de la India (s. I) [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II].
   Y que mejor día que hoy para ExplicArte la pintura "La incredulidad de Santo Tomás", de un seguidor de Llanos Valdés, en la Catedral de Santa María de la Sede, de Sevilla.
   La Catedral de Santa María de la Sede  [nº 1 en el plano oficial del Ayuntamiento de Sevilla; y nº 1 en el plano oficial de la Junta de Andalucía], se encuentra en la avenida de la Constitución, 13; con portadas secundarias a las calles Fray Ceferino González, plaza del Triunfo, plaza Virgen de los Reyes, y calle Alemanes (aunque la visita cultural se efectúa por la Puerta de San Cristóbal, o del Príncipe, en la calle Fray Ceferino González, s/n, siendo la salida por la Puerta del Perdón, en la calle Alemanes); en el Barrio de Santa Cruz, del Distrito Casco Antiguo.  
   En una de las estancias de la Catedral de Santa María de la Sede podemos contemplar la pintura "La incredulidad de Santo Tomás", atribuida a un seguidor de Sebastián de Llanos Valdés, siendo un óleo sobre lienzo, realizado hacia 1625-1700, de estilo barroco de escuela sevillana, y con unas medidas de 1'65 x 1'15 m. Se trata de una representación del episodio narrado en el Nuevo Testamento según el cual, cuando Cristo hubo resucitado tras su Pasión y Muerte, se le apareció a los discípulos que se encontraban reunidos; todos los apóstoles creyeron de inmediato en la resurrección de su maestro excepto Santo Tomás quien, para mantener su Fe, necesitó introducir sus dedos en las llagas de las manos y del costado.
   La escena muestra el momento de clímax del episodio. En él aparecen representados, de cuerpo entero y en un interior del que tan sólo se percibe una intensa penumbra, Jesús en el centro y cuatro apóstoles rodeándole; están ataviados con largas túnicas y mantos de colores brillantes -rojizos, verdes, anaranjados, violáceos- y se percibe a Santo Tomás cómo avanza para palpar la llaga que Cristo le muestra en su costado.
   El estudio intensamente naturalista que el autor ha otorgado a la ejecución de los rostros y de las expresiones de expectación y sorpresa constituyen una clara influencia del espíritu del pintor sevillano Sebastián de Llanos Valdés entre sus contemporáneos (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
Conozcamos mejor la Historia, Leyenda, Culto e Iconografía de Santo Tomás, apóstol
LEYENDA
   Pescador de Galilea que se convirtió en discípulo de Jesucristo, cuyo nombre, que en griego se tradujo Didymos, en arameo significa gemelo. Pero se ig­nora quién fuese su hermano gemelo.
   Los dos rasgos más populares de su vida novelesca en la Leyenda Dorada son su incredulidad y su apostolado en la India.
   Su incredulidad se puso de manifiesto en dos oportunidades: dudó, en principio, de la Resurrección de Cristo, quien para convencerle debió meterle el dedo en la llaga del costado, y luego dudaría de la Asunción de la Virgen, quien a la manera de Elías arrebatado al cielo, mientras ascendía le arrojó el cintu­rón como prueba.
   Cupo preguntarse si dicha incredulidad  pertinaz no sería, hasta cierto punto, la traducción de su nombre que en arameo como en griego (Didyme) comporta la idea de «doble», y en consecuencia, de «dudar» (lat.: dubitare; al.: zweifeln). Tomás y escéptico son vocablos sinónimos.
   Menos grave que la traición de Judas, la  incredulidad lo situó en el penúltimo puesto de los apóstoles, porque carece de la fe que san Agustín definió como «la virtud por la que creemos en lo que no vemos». En los Hechos de los Apóstoles es llamado Judas.
   En relación con la comadrona incrédula de la Natividad, cuya mano fue provisionalmente paralizada, y con María Magdalena, a quien se prohibió tocar a Cristo resucitado, santo Tomás gozó de un trato de favor. Mientras Magdalena se enfrentó con un Noli me tangere, Cristo dijo a Tomás: «Toca y cree».
   En cuanto a su apostolado en la India, se trata de un cuento de Las mil y una noches, una novela gnóstica que ya rechazaba san Agustín.
   Según Santiago de Vorágine, un enviado del rey de la India, Gondóforo, lo invitó en el foro de Cesarea a embarcarse con él para construir un palacio a su soberano. Cristo se le apareció para animarle a partir.
   En la primera ciudad de la India donde el bajel hizo escala, se celebraba la boda de la hija del rey. Invitado al banquete, Tomás se negó a comer plato alguno. El maestresala, que se sintió humillado, lo abofeteó; pero el castigo no se hizo esperar, puesto que mientras iba a buscar agua fue atacado por un león. Un perro llevó su mano arrancada a la sala del festín. Tomás se dirigió luego a la capital de Gondóforo, quien puso sus tesoros a su disposición para la construcción de su palacio. El apóstol le edificó un pa­lacio celestial distribuyendo el dinero entre los pobres. Cuando el rey regresó de un largo viaje y se puso al tanto de los hechos, que consideró un abuso de confianza, lo hizo encarcelar; pero lo perdonó cuando su hermano Gad, muerto poco antes, resucitó expresamente para anunciarle que en el Paraíso había visto con sus propios ojos el maravilloso palacio construido para él con la caridad de su arquitecto.
   Pero Tomás no se detuvo allí: persuadió a la reina a negarse al deber conyugal. Esta vez el rey no lo perdonó. Furioso, ordenó que hicieran padecer al consejero de su esposa una serie de suplicios. El apóstol caminó descal­zo sobre láminas de hierro calentadas al rojo, pero de inmediato, por un signo de Dios, brotó una fuente de la tierra que enfrió el metal calentado. Lo metieron en un horno encendido, pero se apagó; lo forzaron a arrodillarse ante el ídolo del sol, pero la estatua se fundió como si fuese de cera...Para terminar, los sacerdotes paganos lo ultimaron a lanzadas.
   Se ha supuesto que ese viaje fabuloso a la India se debía, simplemente, a una alteración del texto de san Epifanio, donde se habría leído India en lugar de Judea. La construcción del palacio real en el Paraíso tiene todas las caracte­rísticas de una parábola concebida según el estilo alegórico del Buen Samaritano.
CULTO
l. Lugares de culto
   La India, Portugal y Grecia.- Las pretendidas reliquias del apóstol de la India se veneraban en Meliapor, cerca de Goa, sobre la costa de Coromandel, donde su mano, que emergía de la tumba, podía decidir la suerte en los procedimientos judiciales.
   Puesto que Goa era una colonia portuguesa, el culto del santo pasó natu­ralmente a Portugal.
   Desde Meliapor las reliquias de santo Tomás fueron transportadas a Edesa en Asia Menor, y luego a la isla de Quíos.
   Italia.- Por último habrían encallado en territorio italiano, en Ortona (Mare), sobre la costa del Adriático.
   El dedo de santo Tomás que se había hundido en la llaga de Cristo se conservaba en Roma, en la basílica de la Santa Cruz de Jerusalén.
   Toscana se convirtió en uno de los principales centros del culto de santoTomás, gracias a la preciosa reliquia del Cinturón de la Virgen (Sacra Cintola), que la Assunta, mientras ascendía al cielo, había dejado caer en las manos del apóstol como prueba convincente. La colegiata de la pequeña ciudad de Prato, cerca de Florencia, había sido la heredera de ese tesoro. Se cuenta que en el sigloXII, un ciudadano de Prato, Michele di Dragomari, quien había viajado a Jerusalén, se casó con una joven que le regaló ese cinturón como par­te de la dote. Michele di Dragomari legó la reliquia al archipreste de la co­legiata (Pieve), y para exhibir el insigne objeto, en un ángulo de la fachada se edificó el célebre púlpito exterior decorado por Donatello.
   Además, santo Tomás fue adoptado como patrón por las ciudades de Parma y de Urbino.
   Los otros países de Europa se han mostrado menos devotos de este apóstol escéptico. No obstante citemos tres iglesias singularmente célebres, puestas bajo su advocación: Saint Thomas de Estrasburgo, cedida al culto luterano, que posee el mausoleo del mariscal de Sajonia, obra de Pigalle, la de Santo Tomé, de Toledo, donde se admira el Entierro del conde de Orgaz, de El Greco, y la de Santo Tomás de Leipzig, vibrante con los ecos de las fugas y oratorios de J. S. Bach. La iglesia de San Andrés, en Colonia, pretendía poseer la tibia del apóstol.
Patronazgos
   La incredulidad de santo Tomás le valió ser el patrón de los jueces quienes, a causa de su profesión, tienen la obligación de mostrarse desconfiados y de hacer la crítica de los testimonios. De ahí el famoso grupo de Verrocchio, encargado por la Universita dei Mercanti, el Tribunal de Comercio, para la capi­lla de la corporación en la basílica de Or San Michele, en Florencia.
   También es el patrón de los arquitectos, albañiles, agrimensores, carpinteros de obra y canteros.
   Lassus, quien restauró la Sainte Chapelle de París, se hizo representar en ella como santo Tomás, con la escuadra.
   Se le atribuía curar las afecciones oculares porque Cristo le había curado la ceguera del corazón.
ICONOGRAFÍA
   Sus atributos característicos son el Cinturón de la Virgen, una escuadra de arquitecto y la lanza que fue el instrumento de su martirio.
   A partir del siglo XVII la escuadra casi siempre se reemplazó por una lanza.
   Santo Tomás se convirtió en un santo doríforo (Louis Réau, Iconografía del Arte Cristiano. Ediciones del Serbal. Barcelona, 2000).
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Más sobre la Catedral de Santa María de la Sede, en ExplicArte Sevilla.

viernes, 2 de julio de 2021

Experiencia ExplicArte Sevilla, con la Ruta "Leyendas y Curiosidades de Sevilla"

   Tras el éxito obtenido con la Experiencia con ExplicArte Sevilla, conociendo algunas de las Leyendas y curiosidades de Sevilla, repetimos con otro grupo, dando un paseo por parte del centro neurálgico con los enclaves monumentales más conocidos de Sevilla. Gracias a todos ellos, por contar con ExplicArte Sevilla para mostrarles la capital hispalense, porque con ExplicArte Sevilla tenemos la posibilidad de organizarte la visita que tu quieras.
   Y gracias también a todos los que se unieron a esta Ruta "Leyendas y Curiosidades de Sevilla", al confiar en ExplicArte Sevilla para conocer un poco más sobre la capital hispalense.
   La visita comenzó en la Plaza de Toros de la Real Maestranza, desde donde nos dirigimos hacia el centro de Sevilla,  a través del barrio del Arenal, hacia la plaza Nueva, plaza de San Francisco, y la Catedral, para concluir junto al Archivo de Indias, cercano al punto de partida.
   Os dejamos una serie de fotografías de dicha experiencia, y si quieres vivir una experiencia privada y personalizada a tu gusto, sólo tienes que contactar con ExplicArte Sevilla en Contacto, y a disfrutar del patrimonio e historia del lugar que elijas.
















Más Experiencias ExplicArte Sevilla, en ExplicArte Sevilla.

La localidad de Castilleja de Guzmán, en la provincia de Sevilla

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte la localidad de Castilleja de Guzmán, en la provincia de Sevilla.
Datos del Municipio
     Situación: Castilleja de Guzmán se encuentra situado en el Aljarafe sevillano, asomado sobre la vega del Guadalquivir. Limita al norte y al oeste con el término municipal de Valencina de la Concepción, y al sur y al este con el término municipal de Camas.
     Coordenadas GPS: x = -6.054703956 - y = 37.40862088
     Extensión: 2 km2
     Distancia a Sevilla: 6
     Altitud: 131 m
    Entorno: El término está limitado por su lindero norte por la cadena de cerros que conforman la denominada cornisa norte del Aljarafe, incluida en el Catálogo de Espacios Protegidos del Plan Especial de Protección del Medio Físico de la Provincia de Sevilla.
Datos del Ayuntamiento
     Dirección: Plaza de España, 1, CP. 41908
     Teléfono: 955 72 17 30
     Fax: 955 72 17 31
Información turística
     Sobre una de las lomas más elevadas de los contornos de Sevilla, reposa Castilleja de Guzmán.
     Durante la visita es imprescindible un paseo por el Jardín Histórico construido por el afamado arquitecto y paisajista francés Forestier, perteneciente al Palacio de los Guzmanes y catalogado como Bien de Interés Cultural. Son también interesantes la iglesia de San Benito y la Torre de Contrapeso (Bien de Interés Cultural).
     No te puedes perder...   su paisaje (Diputación Provincial de Sevilla).
   Población del Aljarafe sevillano situada en una elevación del terreno a escasa distancia de Sevilla. Su desarrollo urbano fue longitudinal en el sentido de la carretera principal y apenas cuenta con edificios de envergadura. Las primeras viviendas debieron de surgir alrededor del palacio de los Guzmanes, como habitación de los campesinos que cultivaban las tierras de los duques. En la actualidad el núcleo urbano se ha extendido considerablemente (Alfredo J. Morales, María Jesús Sanz, Juan Miguel Serrera y Enrique Valdivieso. Guía artística de Sevilla y su provincia. Tomo II. Diputación Provincial y Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2004).
Castilleja de Guzmán, en la cornisa del Aljarafe
   Castilleja de Guzmán está a 8 km de Sevilla capital, en la comarca de Aljarafe y muy cerca de Valencina de la Concepción y Camas. Su término municipal está limitado al norte por la cadena de cerros que conforman la cornisa del Aljarafe, incluida en el Catálogo de Espacios Protegidos.
   Castilleja de Guzmán, pertenece a la Comarca del Aljarafe, con una extensión de 2'00 km², a una altitud de 133 m. sobre el nivel del mar, y con 2.826 habitantes.
   En la cornisa del Aljarafe se encuentra un pueblo con hermosos paisajes, interesante patrimonio histórico y de gente amable y acogedora: Castilleja de Guzmán.
   El municipio fue campamento militar en la época romana debido a su situación estratégica: una especie de atalaya natural capaz de controlar los alrededores y prevenir invasiones normandas o castellanas.
   El adalid musulmán Almanzor vivió en Castilleja de Guzmán de manera eventual y con la invasión del rey San Fernando en el año 1248 el municipio pasó a manos cristianas. Después del asesinato del rey Pedro I por los aliados de su hermano, el conde de Trastámara, la población alcanza su independencia.
   En 1500 Castilleja de Alcántara, como entonces se denominaba, ya era Ayuntamiento. El municipio modificó su nombre bajo la jurisdicción de los Guzmanes por Castilleja de Guzmán y así permanece en la actualidad.
   Uno de los tesoros de este pueblo está en el Palacio de los Guzmanes. Los bellos Jardines de Forestier, declarados Bien de Interés Cultural, tienen un mirador con vistas únicas al Aljarafe. A lo lejos destaca la Torre de Contrapeso, símbolo actual del municipio y único vestigio de su pasado olivarero. Entre sus calles aguardan otros restos y monumentos que enseñan mucho sobre la historia de este rincón aljarafeño.
   Numerosas rutas y senderos rodean Castilleja de Guzmán en su entorno natural con diferentes miradores con los que llevarse la mejor de imagen del Aljarafe.
   Si vas en coche desde Sevilla, la ruta más rápida es por la autovía SE-30 en dirección Huelva, hasta encontrar la salida para Camas. Finalmente toma la carretera A-8077 hasta llegar a tu destino.
   En esta localidad no hay estación de tren, pero puedes llegar en autobús gracias a la línea M-175 que sale desde la Estación Plaza de Armas en la capital.
   La mejor forma de recorrer Castilleja de Guzmán es pasear por sus calles o realizar alguna de sus rutas senderistas. También puedes traer tu bicicleta y recorrer la zona.
   Visita los Jardines Históricos de Forestier con vistas preciosas de Sierra Morena desde el mirador.
   Descubre el entorno natural del arroyo de Alfileres, con una gran diversidad de animales y especies vegetales.
   Ve al Parque de la Cultura y descubre el Dolmen del Señorío, un monumento funerario de la Edad del Cobre.
   Haz alguna de las rutas senderistas que te ofrece el pueblo y disfruta del paisaje en sus miradores.
   Si quieres vivir las fiestas de Castilleja de Guzmán, no te pierdas la Feria a finales de junio o la festividad de la patrona, la Virgen del Rosario, en octubre.
   Entra en alguno de sus bares o restaurantes y prueba la carrillada, plato típico de aquí. Todo un deleite para el paladar.
   Comienza tu visita en la Plaza de España, donde se sitúa el ayuntamiento y, a pocos metros, la iglesia de San Benito. Entre sus obras más destacadas están las tallas barrocas del Crucificado de Francisco de Ocampo y el Niño Jesús, atribuido a la escuela de Martínez Montañés.
   Dirígete ahora hacia la calle Real y te cruzarás con el Palacio de los Guzmanes, que actualmente es un colegio mayor. Puedes visitar la entrada original del palacete y los famosos Jardines de Forestier. Estos hermosos jardines fueron proyectados por el arquitecto francés, Jean Claude Nicolas Forestier, experto en botánica. No olvides sacar una fotografía desde su mira-dor, las vistas son increíbles.
   Otro de los atractivos turísticos es la Torre de Contrapeso, en esa misma calle. Se ha convertido en símbolo local. Está declarada Bien de Interés Cultural y pertenecía a la almazara de una antigua hacienda del siglo XVIII, siendo lo único que queda del edificio.
   Termina tu recorrido en el Parque de la Cultura. Para llegar, debes bajar por la avenida Castilleja de la Cuesta hasta coincidir con un caminito llamado El Mirador. Tardarás unos diez minutos andando. Allí se encuentra integrado el Dolmen del Señorío y aunque gran parte está soterrado, verás un mural con datos sobre su época, su forma o sus dimensiones (Turismo de la Provincia de Sevilla).
       Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte la localidad de Castilleja de Guzmán, en la provincia de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia sevillana.

Más sobre la Provincia de Sevilla, en ExplicArte Sevilla.

La localidad de Castilleja de Guzmán, al detalle:
Dolmen de Montelirio
Dolmen del Señorío
Torre del Contrapeso
Yacimiento de Montelirio

El banco de la provincia de Ávila, en la Plaza de España

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el banco de la provincia de Ávila, en la Plaza de España, de Sevilla.
    Hoy, 2 de julio, es el aniversario (2 de julio de 1109), fecha legendaria en la que Ximena Blázquez dirige la defensa de Ávila y logra que los musulmanes levanten el cerco, siendo ésta la escena histórica que se representa en el panel central del banco de la provincia abulense de la Plaza de España, así que hoy es el mejor día para Explicarte el banco de la provincia de Ávila en la Plaza de España, de Sevilla.
   La plaza de España consta de cuatro tramos de catorce arcos cada uno, en cuya parte inferior se sitúan bancos de cerámica dedicados a cada provincia española. Flanquean el conjunto dos torres, denominadas Norte y Sur, intercalándose tres pabellones intermedios, que corresponden a la Puerta de Aragón, la Puerta de Castilla y la Puerta de Navarra. El central o Puerta de Castilla es de mayor envergadura y alberga la Capitanía General Militar.
   La estructura de cada banco provincial consiste en un panel frontal representando un acontecimiento histórico representativo de la provincia en cuestión, incluyendo por lo general escenas con los monumentos más representativos de la ciudad o provincia. Flanquean el conjunto anaqueles de cerámica vidriada, destinados originalmente a contener publicaciones y folletos de la provincia en cuestión. Rematando el banco aparece un medallón cerámico en relieve con su escudo. En el suelo se reproduce en azulejos el plano de la provincia y sus localidades más destacadas. Entre los arcos figuran los bustos en relieve de los personajes más importantes de la historia de España. La ejecución de la mayoría de los mismos corrió a cargo del escultor ceramista Pedro Navia Campos.   
   La Exposición Iberoamericana tuvo sus motivaciones políticas y propagandísticas, y éstas influyeron en algunos detalles. Respecto a las escenas históricas representadas en los bancos de las provincias, algunos de ellos fueron retirados precipitadamente en los meses previos a su inauguración por sus incorrecciones históricas o su inconveniencia política, ya que se consideró que no sintonizaban con la idea de unidad y paz que pretendía proyectar el recinto monumental.
   En el banco de la provincia de Ávila, situado entre los de las provincias de Almería, y de Badajoz, y entre la Torre Norte y la Puerta de Aragón, de la Plaza de España, la escena histórica representada en su panel central es la defensa de Ávila comandada por Ximena Blázquez, logrando que los musulmanes levanten el cerco, acontecimiento que, según la leyenda, tuvo lugar el 2 de julio de 1109. Flanquean la escena sendos guerreros medievales, tal como aparecen en la batalla. Dicho panel cerámico, pintado por Enrique Orce Mármol en la fábrica de la Vda. e Hijos de Ramos Rejano, en 1925. Fue sustituido por el realizado en 1971 por el Grupo Cerámico Triana 71. El motivo central original de Orce fue rescatado por la escuela Taller Plaza de España para realizar una nueva copia, obra finalizada en 2002, que es la que se muestra en la actualidad. 
   El motivo original retirado una vez limpio y catalogado fue depositado en los almacenes del Patrimonio del Estado ubicado en los bajos del edificio de la Plaza de España, y en los extremos unos anaqueles, también cerámicos, donde se colocaron originalmente folletos de cada localidad. En la zona inferior encontramos otro panel cerámico con el mapa de la provincia y tres bancos en forma de "U" decorados con dibujos vegetales derivados de los típicos candelieri centrados en algunos de ellos por cartelas con los paisajes más representativos de la provincia abulense.   
   Sobre el balcón, encontramos una balaustrada centrada por el escudo, en forma de tondo, de la provincia, decorado con una especie de corona de laurel. En el arco que está sobre él, aparecen en sus enjutas los relieves con los bustos de Jaime I El Conquistador, Don Jaime I (1208 - 1276), rey de Aragón, de Mallorca y de Valencia, conde de Barcelona y de Urgel y señor de Montpellier; y, Fernando III. El Santo, San Fernando (1201 – 1252), rey de Castilla y de León, conquistador de Córdoba, Murcia, Jaén y Sevilla, santo; como personajes relevantes de nuestra historia (www.retabloceramico.net).
Conozcamos mejor el hecho histórico que aparece en el panel principal del banco de la provincia de Ávila
    Decir que las murallas de Ávila despiden un encanto mágico es quedarse corto y ser injusto con este pequeño tesoro de Castilla y León. La capacidad que tienen sus calles de trasladar a los viandantes hasta la época en la que los reinos en los que se dividía la futura España combatían contra los musulmanes es incomparable. Y más, después de saber que esta ciudad vio nacer a heroínas como la famosa Ximena (Jimena) Blázquez. Una mujer cuyas gestas se encuentran a caballo entre la realidad y la leyenda y que, según las crónicas medievales, evitó mediante un curioso engaño que un ejército musulmán formado por 9.000 soldados asaltara la urbe cuando no había ningún hombre para defenderla.
   Cuenta la leyenda, forjada a partir del siglo XII y replicada por los historiadores españoles del XIX (época en la que los mitos fundacionales de nuestro país fueron exagerados hasta el extremo), que Ávila no albergaba ningún soldado en el año 1109 porque todos habían salido a combatir a los musulmanes en campo abierto.
   Aquello no habría sido más que una mera anécdota de no ser porque la noticia llegó hasta los oídos de caudillo almorávide Abdalla Alahazen. El militar no lo dudó y, a la velocidad del rayo, organizó un gran contingente con el que se dispuso a sitiar la ciudad. Poco podían hacer las mujeres, niños y ancianos que se arremolinaban tras los muros abulenses. La derrota y la muerte se cernían sobre ellos.
   La solución llegó entonces de la mano de una joven llamada Ximena Blázquez. A día de hoy existen muchas versiones sobre las medidas que tomó para resistir en envite de Abdalla Alahazen. La más extendida es la que afirma que ordenó a todas las mujeres de Ávila que se disfrazaran de guerreros y se ubicaran en las almenas con el objetivo de hacer creer al enemigo que aún quedaban miles de defensores dispuestos a dejarse la sangre por evitar aquella puñalada trapera. Así lo recogió, entre otros, el jurista decimonónico Juan Martín Carramolino en su obra «Historia de Ávila, su provincia y obispado».
    El resultado, siempre según las crónicas medievales, fue que los musulmanes de Alahzen se volvieron a sus tierras asustados y con el rabo entre las piernas. Y es que, si Ávila ya era casi inexpugnable por haber sido edificada en una ubicación privilegiada, que aquellos guerreros se arremolinaran en las murallas garantizaba a los almorávides ser rechazados y perder a cientos de sus hombres durante el largo asedio.
   Más allá de que las vivencias de Ximena Blázquez navegan entre la realidad y el mito (algo que también sucede, en parte, con el Cid Campeador), su heroica historia es una de las muchas que se suelen narrar en las jornadas medievales que, cada año, organiza la ciudad de Ávila. Un evento que este septiembre llevó a entre 80.000 y 100.000 personas hasta la urbe y en el que los asistentes pudieron disfrutar de todo tipo de actividades como un gran mercado ambientado en la Edad Media, varias demostraciones de la esgrima que utilizaban los caballeros de capa y espada para enfrentarse a sus enemigos o, entre otras tantas, múltiples exhibiciones de cetrería.
Sin tropas
   La historia de la heroína Ximena Blázquez nos obliga a retrasar el calendario hasta 1109. Así lo afirman el propio Carramolino o el clérigo del siglo XVI Prudencio de Sandoval en su crónica « Historia de los Reyes de Castilla y de León».
   Con todo, es difícil determinar, como sucede en una buena parte de los mitos medievales, el mes exacto en el que ocurrieron los hechos. En todo caso, lo que se sabe es que no eran aquellos años precisamente boyantes para los gobernantes de Ávila ya que, atendiendo siempre a estos autores, la ciudad carecía de tropas que pudieran defender sus murallas de los musulmanes.
   El por qué no había hombres jóvenes armados en el emplazamiento es, a día de hoy, otro de los misterios que rodean este mito. La versión más extendida afirma que los soldados habían abandonado los muros para combatir en el Puerto de Menga, ubicado a unos 40 kilómetros de la ciudad. Así lo afirman, por ejemplo, las autoras Alicia María de los Reyes García y María Victoria Santos de Martín Pinillos en su obra « Mujeres en el campo de batalla».
   Mary Nash y Susanna Tavera son partidarias de esta teoría, tal y como explican en su libro « Las mujeres y las guerras: el papel de las mujeres en las guerras de la Edad Antigua a la Contemporánea» (escrito con la Asociación Española de Investigación Histórica de las Mujeres). «Los hombres de la ciudad estaban ausentes en campaña con el ejército real que combatía a los almorávides en las tierras del Tajo», determinan.
   Sin embargo, otros cronistas como el propio Carromolino admiten desconocer la causa de esta escasez de tropas y se limitan a afirmar que había una gran «falta de gentes» ya por «estar estos ocupados en las plazas fronterizas al Moro, ya por los estragos que causaron en aquellas el hambre y la epidemia juntamente». El mismo Prudencio de Sandoval tampoco ofrece una explicación concreta y simplemente señala en su obra que la ciudad «se vio con falta de hombres» y que «el hambre y la ausencia de sus caballeros y muerte y enfermedad de otros tenían a Ávila en el punto extremo».
   «El hambre y la ausencia de sus caballeros y muerte y enfermedad de otros tenían a Ávila en el punto extremo»
   En todo caso, en lo que sí coinciden la mayoría de fuentes es en que por entonces gobernaba Ávila nuestra Ximena Blázquez. Carramolino, por su parte, señala que este nombramiento se hizo públicamente, algo más que curioso para la época y que resulta extraño debido a la consideración que la mujer tenía en la época. «Los pocos moradores que había se reunieron en público concejo y aclamaron por gobernadora de la ciudad a Jimena Blazquez, mujer de Fernán López, hasta la llegada de su marido o la de Blasco Jimeno».
Llega el enemigo
   Cuenta Carramolino que la pesadilla de Ávila comenzó poco después. Y es que, los batidores de Alahazen no tardaron en informar a su jefe, «el mismo que había perdido Cuenca pocos años atrás», de que no había ningún soldado capaz de defender la ciudad. El caudillo se embraveció. ¿Qué otra oportunidad tendría de hacerse con aquel preciado tesoro sin perder hombres?
   Decidido, armó nada menos que a 9.000 de sus hombres e inició su sangrienta marcha ávido de derramar sangre cristiana. En este punto el mito vuelve a estar rodeado de cierta incertidumbre, pues algunas fuentes afirman que el musulmán empezó el ataque en verano, mientras que otros lo ubican en noviembre. De Sandoval, por ejemplo, sentencia que se sucedió exactamente el «dos de julio de 1109».
   Parece ser que, cuando recibió la triste noticia de que un ejército se disponía a acabar con los abulenses, Ximena no solo no se turbó, sino que se convirtió en una verdadera líder que, discurso a discurso, impidió que cayera la moral de las mujeres y los niños que todavía residían en Ávila.
   «Espérole sin pavor: teniendo aviso de como estaban cerca, no mudó el color, ni mostró turbación; salió á la plaza, tomó las llaves de las puertas [...] hízoles una plática de un César, que no desmayasen, que, antes que los Moros se avezindasen a los muros, tendrían socorro de Segovia y Arévalo», añade el mismo fraile. Por si fuera poco, la heroína «no durmió ni paró» en toda la noche «visitando las puertas porque nadie huyese» fuera de las murallas. «Trócole Dios el corazón, y dióle por el de una flaca muger, el de un Roldán», completa el religioso.
   Por desgracia, ni todos los ánimos de Castilla valieron para detener el raudo paso de las hordas musulmanas. De hecho, Alahazen llegó a las inmediaciones de la ciudad al día siguiente, en un tiempo récord, y ordenó a sus hombres cortar los diferentes caminos a través de los cuales podían entrar refuerzos a Ávila. Pintaban bastos para los nuestros, y no parecía que la partida pudiese cambiar.
Primeras tretas
   Pero con lo que no contaba el musulmán era con el ingenio de Ximena. Como si del mismísimo Anibal se tratase, esta joven decidió que, aunque era imposible que los habitantes de Ávila se enfrentasen mediante el acero a los enemigos, sí podían engañarles para que creyeran que la ciudad contaba con cientos de defensores dispuestos a dejarse la sangre para evitar que un solo árabe pisase el interior de la urbe.
   Lo primero que estableció para ello fue hacer multitud de hogueras en las calles. ¿Su objetivo? Que diese la impresión de que un inmenso ejército estaba afincado en el interior y que hacían falta decenas de fuegos para calentar a tanta cantidad de soldados.
   Ximena, como si fuera Aníbal, intentó que los musulmanes creyeran que Ávila estaba llena de soldados. También ordenó a los únicos jinetes que había en la ciudad que atacasen con bravura uno de los campamentos musulmanes para que creyeran que Ávila estaba defendida por caballería pesada.
   Finalmente, y por si fuera poco, Carramolino señala que «dispuso que Alfonso Montanero, jefe de los trompeteros, los colocase al lado del Poniente de Avila, fuera del puente, camino de Cardeñosa, y que en horas altas de la noche tocasen de cuando en cuando los clarines». Lo que pretendía con ello era que los enemigos supusieran que habían arribado hasta las murallas tropas de refuerzo que habían logrado superar de alguna forma el cerco.
El truco final
   Pero estas tretas no fueron más que minucias si se comparan con el gran engaño que, casi por casualidad, orquestó la misma Ximena. Todo comenzó cuando decidió cambiar sus vestidos de mujer por la armadura de su marido. Así lo afirma el propio Prudencio de Sandoval en la ya mencionada crónica:
   «Fuese a su casa, y llamó a sus hijas Ximena, Sancha y Urraca, y a dos nueras, Gometica y Sancha, hizo traer allí los vestidos y armas de su marido, que fue un excelente caballero poblador de Ávila, que se llamó Fernán Lopez, y desnúdose los vestidos de muger, y vistióse los del marido, y luego se armó de peto y espaldar, y puso en la cabeza una celada o sombrerón de hierro, que se usaban, y tomó un venablo en la mano con un brío de soldado viejo, y puesta desta manera, dijo a sus nueras y hijas: hijas mías muy amadas, conviene que todas hagáis lo mismo que me habéis visto hacer, pues veis que los moros se nos acercan, y conviene que defendamos nuestra ciudad, vidas y honras».
   El cronista explica a continuación que todas las mujeres presentes hicieron lo mismo que ella: desvestirse, ponerse ropa de hombre y hacerse con cualquier arma que hubiera en sus casas.
   «Todas lo hicieron así, quantas criadas había en casa, y así salieron juntas, como si fueran hombres, y fueron al coro de San Juan, donde hallaron muchos hombres y mugeres llorando ya su perdición. Y Ximena Blazquez los habló, y viéndola de tal talle con sus hijas y criadas, cobraron tal ánimo, que todas las mugeres se fueron a sus casas, y las que pudieron se armaron, las que no hallaban armas se vistieron como hombres, y con lanzones en las manos se juntaron con Ximena».
   Cuando Ximena logró reunir un contingente lo suficientemente numeroso, se llevó a este improvisado ejército hasta los límites de la ciudad. Aunque no para combatir al enemigo, sino para empezar la última parte de su plan.
   «Y ella las puso en órden sobre los muros con ballestas y piedras, y echando fuera abrojos, haciendo toda esta demostración a la parte donde los moros estaban; lo qual les puso en cuidado, y entendieron que había en la ciudad mas defensa de la que pensaban, pensando que las mugeres eran hombres. Fue Abdalla con otros tres a reconocer los muros, y vieron bien la gente que en ellos había».
   Aquellos soldados que habían aparecido de la nada terminaron de minar la moral del caudillo musulmán. Tal fue el impacto que causaron sobre Alahazen que este reunió a toda prisa a sus generales más destacados para debatir si atacarían Ávila.
   «Abdalla volvió descontento, y consultó con los suyos lo que había visto, diciéndoles que le habían traído engañado con que en Ávila no había gente ni defensa, y que hallaba, que la noche antes los habían acometido en su Real, y que habían entrado en la ciudad muchas tropas de caballos, y aun fuera della, a la parte del Poniente habían sentido otros; y que él no traía ingenios para combatir la ciudad, que era fuerte, y con muy buena gente en su defensa; que tampoco tenían bastimentos para sustentarse; que era cierto que Ávila seria luego socorrida de Segovia, Arévalo y Valladolid».
   Al final, los musulmanes se retiraron y dejaron en manos cristianas Ávila. Toda una victoria para Ximena, para el ingenio y, a la postre, también para España (Manuel P. Villatoro, en Diario ABC).
      Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el banco de la provincia de Ávila, en la Plaza de España, de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

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jueves, 1 de julio de 2021

La localidad de Castilblanco de los Arroyos, en la provincia de Sevilla

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte la localidad de Castilblanco de los Arroyos, en la provincia de Sevilla.
Datos del Municipio
     Situación: Enclavado en las estribaciones de Sierra Morena e integrado en la zona del Corredor de la Plata.
     Coordenadas GPS: x = -5.989894572 - y = 37.67483076
     Extensión: 322 km2
     Distancia a Sevilla: 33
     Altitud: 313 m
     Entorno: Pertenece a la comarca natural de la Sierra Norte.
Datos del Ayuntamiento
     Dirección: León Felipe, 24, CP. 41230
     Teléfono: 955 73 48 11
     Fax: 955 73 46 12
Oficinas de Turismo
     Oficina Municipal de Turismo: lunes, martes, jueves, viernes y sábados de 9.00 a 14.00h. y de 16.00 a 18.00h. Dos sábados al mes se cambian por los miércoles de la misma semana, lo cual se indica en la señalización de la entrada a la Oficina.
     Dirección: C/ Antonio Machado, s/n (Casa de la Sierra), CP. 41230
     Teléfono: 609 222 846
     Fax: 955 73 48 12
Información turística
     No existió ningún núcleo de población hasta la Reconquista, cuando se creó en torno a un castillo. Desde 1916 pasa a denominarse de los Arroyos, posiblemente tras una visita del rey Alfonso XIII, por la cantidad de arroyos que vio en la localidad.
     Entre sus tradiciones más curiosas, está la celebración cada 5 años de la Venida de la Virgen de Escardiel (15 de agosto), para lo cual se engalanan las calles y se celebran numerosos actos durante su estancia en la localidad, hasta el mes de septiembre, coincidiendo con la tradicional Romería.
     No te puedes perder...   la Ermita de San Benito Abad (Diputación Provincial de Sevilla).
     Se encuentra en una pequeña llanura situada al borde de las primeras estribaciones de la Sierra del Pedroso. Las primeras noticias documentales que se conocen de esta localidad son del siglo XVI, etapa en la que se iniciaría la formación de su núcleo urbano (Alfredo J. Morales, María Jesús Sanz, Juan Miguel Serrera y Enrique Valdivieso. Guía artística de Sevilla y su provincia. Tomo II. Diputación Provincial y Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2004).
Castilblanco de los Arroyos, paso obligado en la Ruta de la Plata
     Castilblanco de los Arroyos está a unos 37 km de Sevilla, en las estribaciones de Sierra Morena. La localidad se integra en la comarca turística de la Vía de la Plata. Cobra gran importancia histórica al ser paso obligado en la antigua Ruta de la Plata que hoy en día siguen numerosos peregrinos hacia Santiago de Compostela.
     Castilblanco de los Arroyos, pertenece a la Comarca de la Vía de la Plata, con una extensión de 323'50 km², a una altitud de 327 m. sobre el nivel del mar, y con 4.810 habitantes.
    Castilblanco de los Arroyos, como indica su nombre, destaca por sus blancas casas, sus limpias fuentes y sus pilones. Fundado tras la conquista cristiana de Sevilla, está ubicado en la Vía de la Plata, a las puertas de la Sierra Morena sevillana. Un enclave de paso obligado si decides hacer el camino de Santiago desde Sevilla.
     Castilblanco también debe su fama a la producción de miel, un producto que también exporta a Europa. Aquí se degusta una gran variedad de pasteles elaborados con este manjar local. Y como buen pueblo serrano, la carne de caza y el cerdo ibérico forman parte de los ingredientes principales de sus platos típicos. 
     No solo la gastronomía es uno de sus grandes atractivos. El patrimonio histórico del pueblo y sus fiestas reciben siempre cientos de turistas. Sobre todo la romería en honor a San Benito, el patrón de los castilblanqueños. La imagen es muy venerada, también por muchos vecinos de la provincia.
     Pero si hay un día divertido en Castilblanco de los Arroyos, sin duda es en el mes de julio con la Fiesta del Agua. Todo el pueblo se lanza a la calle para refrescarse por las altas temperaturas veraniegas. Por último, en esta localidad existe un museo de animales salvajes de los cinco continentes del mundo. No tengas miedo, están disecados.
     Las exploraciones arqueológicas sobre el término municipal detectan el paso de varios pueblos a lo largo de la Prehistoria y la Historia, pero ningún núcleo significativo de población. El origen de la población podría estar en la Edad Media, tras la reconquista y alrededor de un castillo que se edificó en La Malena. Las épocas romana y árabe también dejaron testimonios en los alrededores.
     La historia de Castilblanco hoy en día comienza entre los siglos XIII y XV que es cuando aparecen los primeros documentos. A finales del siglo XVI se van formando las primeras manzanas de población. A principios del siglo XVII, Castilblanco era una importante morería.
     En los siglos XVIII y XIX se conforma lo que podemos denominar el casco histórico con manzanas edificadas por sus dos caras. El rey Felipe V y su corte visitan la villa para cazar en el año 1729.  Castilblanco fue paso de las tropas francesas de Napoleón Bonaparte hacia Gibraltar.
     En 1835, a consecuencia de la desamortización de Mendizábal. El clero perdería la propiedad de la finca de Escardiel, siendo subastada, conservando únicamente la propiedad de la Ermita y el derecho a acceder a ella durante la celebración de la romería.
     Si vas en coche desde Sevilla, la ruta más rápida es por la carretera A-8009 hasta enlazar con la A-8004, que pasa por La Rinconada. En esta localidad toma la A-8002 hasta Alcalá del Río y después toma la A-8013 para llegar a tu destino.
     Este pueblo no cuenta con estación de tren, pero puedes viajar en autobús desde la estación de Plaza de Armas de la capital.
     Camina y descubre los bellos rincones de esta encantadora localidad. También tienes varias rutas senderistas para que disfrutes del aire limpio de la sierra.
     Visita la Ermita de San Benito Abad y siente la paz que se respira en su entorno. Este santo recibe numerosos peregrinos durante todo el año.
     En el Museo Etnológico aprenderás en qué consistía el oficio de la crin vegetal.
     Prueba la miel de Castilblanco de los Arroyos y los dulces elaborados con este producto local.
     Refréscate en verano en la popular Fiesta del Agua. La diversión está asegurada.
     Disfruta de la naturaleza en el Centro Andaluz Fauna Salvaje o en la granja escuela Encinar de Escardiel.
     El queso de cabra de Castilblanco de los Arroyos es todo un placer para tus sentidos.
     Si haces el Camino de Santiago desde Sevilla, aquí tienes un albergue con todo lo necesario para hacer un alto en tu ruta.
     Pide para comer un plato de venteras, el más tradicional.
     No te pierdas en julio el Festival Flamenco Curro Vázquez. Se celebra desde hace más de 30 años.
     Te va a encantar esta hermosa localidad del Corredor de la Plata. En su entrada verás el monumento a Cervantes, porque el escritor ubicó aquí la acción de sus Novelas Ejemplares, Las Dos Doncellas.
     Piérdete entre las calles del pueblo y descubre sus encantos, como las limpias fuentes y los tradicionales pilones. Algunas casas del centro conservan aún las fachadas castellanas originales del siglo XVI. Que no te extrañe encontrarte con los peregrinos del camino de Santiago, pues Castilblanco está dentro de la tercera etapa de esta ruta partiendo desde Sevilla.
     Dirígete ahora a la Plaza de la Iglesia para entrar en la parroquia del Divino Redentor. Este templo mudéjar es el monumento religioso principal de municipio. Pero si quieres conocer el pasado de esta localidad, debes visitar la Casa de la Sierra. En ella se alberga un museo etnológico sobre la industria de la crin vegetal, el oficio que durante décadas dio de comer a muchos castilblanqueños. Con la crin, sacada de la palma, se rellenaban los colchones, las sillas y los sofás. Esta producción dejó de ser útil a partir de los años 80 con la llegada de la espuma. En este museo se recoge toda su historia. En honor a este pasado, en el municipio se ha levantado un monumento al palmero.
     Ahora te proponemos dos rutas senderistas muy frecuentadas por los vecinos. La primera es el camino de Escardiel, de 8 km y que llega hasta la ermita de la Virgen de Escardiel. Y otra ruta, de 12 km, que finaliza en la ermita de San Benito Abad, el patrón de la localidad. Seguro que encontrarás a más de un fiel rezando a esta imagen. El santo es muy importante para los castilblanqueños, siendo el culmen de su devoción el último domingo de agosto con la celebración de su romería.
     Para terminar, visita la finca del Centro Andaluz Fauna salvaje. Te sorprenderá la colección de más de 200 animales disecados procedentes de todo el mundo (Turismo de la Provincia de Sevilla).
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La localidad de Castilblanco de los Arroyos, al detalle:
Arroyo de los Huertos
Asiento de Sevilla La Vieja II
Camino de la Cañada
- Candelaria
Cañada Luenga
Cañajoso de Guzmán I
Cañajoso de la Ribera
La Carrasca
Casa del Huerto Barajas
- Casa de la Sierra - Museo Etnológico Municipal
El Castillejo
Cerro Benito
Cerro Cebrón
Cerro de los Cuchareros
Cerro Gordo
Cerro Gordo II
Cerro La Malena
Cerro del Moro
Las Corralejas
La Coscoja
El Granero
Hombro de Enmedio
Loma Alta
Loma Alta II
Loma Bermeja
Loma del Cubo
Medialmuz
Los Melonares
Monumento al Palmero
Navalagrulla
Necrópolis de Cañajoso de Guzmán
La Parrilla
El Pino
La Presita
El Rodeo
- Romería de la Virgen de Escardiel
Toril de la Señora
Vallehondo
El Ventoso
La Zarzuela

La pintura "San Aarón", en la Capilla Sacramental de la Iglesia de San Vicente

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la pintura "San Aarón", en la Capilla Sacramental de la Iglesia de San Vicente, de Sevilla.
     Hoy, 1 de julio, Conmemoración de San Aarón, de la tribu de Leví, a quien su hermano Moisés ungió sacerdote del Antiguo Testamento con óleo sagrado. A su muerte fue sepultado en el monte Hor, en el actual Israel [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II].
     Y que mejor día que hoy, para ExplicArte la pintura "San Aarón", en la Capilla Sacramental de la Iglesia de San Vicente, de Sevilla
   La Iglesia de San Vicente [nº 58 en el plano oficial del Ayuntamiento de Sevilla, y nº 62 en el plano oficial de la Junta de Andalucía], se encuentra en la calle San Vicente, s/n (aunque la entrada habitual al templo se sitúa en la calle Cardenal Cisneros, 8; teniendo un acceso más por la plaza Doña Teresa Enríquez, 4); en el Barrio de San Vicente, del Distrito Casco Antiguo.
   En la Capilla Sacramental de la Iglesia de San Vicente, podemos contemplar en una tarja vegetal con forma de "ces", en cuyo interior aparece la figura de Aarón. Está vestido de sacerdote y lleva un turbante en la cabeza, en las manos porta un incensario, siendo una pintura al óleo, anónima, del último cuarto del siglo XVIII, en estilo rococó, y con unas medidas de 1'30 x 0'64 m (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
Conozcamos mejor la Historia, Leyenda, Culto e Iconografía de San Aarón;
   La historia de Aarón, hermano mayor de Moisés, está estrechamente ligada a la del Legislador. A partir de su vocación lo asiste, presentándose con él frente al faraón para arrancar su consentimiento al éxodo de los israelitas por el milagro del bastón convertido en serpiente. Muere, como él, antes de la entrada en la Tierra Prometida, sobre la montaña de Hor, a la edad de 123 años.
   Su historicidad ha sido puesta en duda por los filólogos, que sospechan una personificación del Arca Santa, que en hebreo se llama, justamente aron ja kodesch.
   Al tiempo que Moisés es el Legislador, él es, después de Melquisedec, el primer sumo sacerdote de la Antigua Ley. A este título se lo considera una de las prefiguraciones de Cristo, sumo sacerdote de la Nueva Ley, y de los papas, que en la Iglesia católica representan lo que los sumos sacerdotes encarnan en la sinagoga.
Figuras
   La iconografía de Aarón subraya ese carácter sacerdotal.
   He aquí como está descrito por Jesús, hijo de Sirac (Eclesiástico, 45): «Púsole (el Señor) la túnica talar sobre la túnica interior y dióle el efod, y puso alrededor de la orla muchísimas campanillas de oro. Para que sonasen cuando se moviese y se oyese su sonido en el templo; a fin de excitar la atención en los hijos de su pueblo (...) Labor artificiosa, hecha de hilo de púrpura, torcido, con piedras preciosas engastadas en oro, esculpidas por industrioso lapidario, tantas en número cuantas eran las tribus de Israel, y para memoria de éstas. Sobre su mitra, una diadema de oro, donde estaba esculpido el sello de santidad, ornamento de gloria (...) El Señor le escogió entre todos los vivientes para que le ofreciese los sacrificios, y el incienso, y el olor suave...»
   De ahí los atributos que lo caracterizan. Vestido con larga túnica de gran sacerdote, enriquecida con brocados y ribeteada de campanillas tintineantes, está tocado con una suerte de mitra o turbante y lleva sobre el pecho el racional, placa de orfebrería ornada con doce gemas que simbolizan las doce tribus de Israel. En las manos lleva la vara florida que lo designa para el sacerdocio o el incensario, que es su em­blema.
   Si se lo identifica con un obispo, lleva mitra.
   Las cenefas de brocado de su vestidura litúrgica le han valido ser elegido como patrón por los pasamaneros, al tiempo que los botoneros o fabricantes de botones lo adoptaron a causa de las doce piedras finas de su racional.
Escenas de la historia de Aarón
   No volveremos a la escena de la Pascua en que Aarón marca una tau protectora con la sangre del Cordero en la frente de los judíos o en la fachada de sus casas ni a la Adoración del Becerro de oro que él fabrica durante la ausencia de su hermano Moisés, a la sazón sobre el monte Sinaí.
   Los dos principales milagros que conservó el arte cristiano para ilustrar su sacerdocio son el castigo de Coré y la Floración de la vara en el Tabernáculo
Nadab y Abíú
   Lev., 10. Los hijos de Aarón, que cometieron el crimen de incensar a Yavé con un fuego profano,  fueron consumidos por haber desobedecido sus órdenes.
El castigo de los rebeldes Coré, Datán y Abirón
   Núm. 16: 31. El levita Coré, con la complicidad de Datán y Abirón, se puso a la cabeza de una conspiración  contra  la  autoridad  sacerdotal  representada  por Aarón. Pero el castigo divino no se hizo esperar. Los incensarios de Coré y de sus partidarios se volvieron en su contra y los quemaron; el suelo se abrió bajo los pies de Datán y Abirón.
          Del todo vivos fueron devorados 
          porque la tierra bajo ellos se abrió.
   En la literatura prefigurativa de la Edad Media, especialmente en la Biblia Pauperum, la tierra que se abre para tragarse a Datán se transforma, como en la destrucción de Sodoma, en una prefiguración de los castigos del Infierno. Los heréticos eran comparados por los predicadores con los rebeldes del Antiguo Testamento y amenazados con los mismos castigos.
   Pero ese tema se trataba sobre todo para complacer al papado, que se sentía solidario con el pontificado de Aarón. Por ello Botticelli recibió el encargo de pintarlo en el Vaticano, sobre los muros de la capilla Sixtina, con el objeto de celebrar, por el camino de la alusión bíblica, el triunfo del papa Sixto IV sobre un arzobispo rebelde que fue encerrado en un calabozo de Basilea. La prueba de que el Castigo de Coré fue concebido como una glorificación de la autoridad pontificia es que forma pareja con la Entrega de las llaves a san Pedro.
   En la iconología de los Cuatro Elementos, es el símbolo de la Tierra.
La vara florida de Aarón
   Números, 17: 8. Después del castigo de Coré, Dios ordena a Moisés depositar en el Tabernáculo, frente al Arca Santa, doce varas que simbolizan las doce tribus de Israel. Sólo la de Aarón, que representaba la tribu de Leví, germina, florece y fructifica.
   Moisés hizo entonces depositar en el Arca, junto a las Tablas de la Ley, la vara de Aarón, testimonio de su consagración divina, para conservarla allí en recuerdo del castigo de los rebeldes y como prenda de la alianza de Yavé con el pueblo de Israel.
   Ese segundo milagro ha gozado de favores muy superiores al del castigo de Coré en el simbolismo cristiano de la Edad Media, porque la vara florida de Aarón que «Contra morem florem producit» fue interpretada como una de las imágenes de la Maternidad virginal de María, que floreció sin haber sido fecundada y cuyo fruto milagroso fue Cristo. Ese simbolismo sin duda se explica por un juego de palabras sobre virga, Virgo.
   «La Vara de Aarón -escribe san Agustín- es la Virgen María que concibió y parió al Verbo.»
   La tipología establece un paralelo entre la vara florida de Aarón y la de José: de ahí procede la contaminación entre los dos temas. A veces una paloma se posa sobre la vara de este último.
   Agreguemos que la vara de Aarón, insignia de su dignidad sacerdotal, es el origen del báculo de los obispos y abades. Los báculos más antiguos tienen, efectivamente, una voluta que termina en una flor estilizada.
   A partir de mediados del siglo XIII, la flor fue reemplazada por una serpiente, también tomada de la historia de Aarón: es el bastón que Aarón había arrojado frente al faraón y que milagrosamente se convirtió en serpiente.
El entierro de Aarón
   Núm. 33: 38. Tema infrecuente. El cuerpo es levantado por seis personajes, en­tre ellos Moisés, para ser depositado en un sarcófago (Louis Réau, Iconografía del Arte Cristiano. Ediciones del Serbal. Barcelona, 2000).
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