sábado, 9 de mayo de 2020

La Exposición Iberoamericana de 1929

   Déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la Exposición Iberoamericana de 1929, de Sevilla.
Cartel oficial de la Exposición Iberoamericana de 1929.
   Hoy, 9 de mayo, es el aniversario de la inauguración de la Exposición Iberoamericana de Sevilla (9 de mayo de 1929), así que hoy es el mejor día para ExplicArte la Exposición Iberoamericana de 1929, de Sevilla.
   La Exposición Iberoamericana de Sevilla fue inaugurada el 9 de mayo de 1929 y clausurada el 21 de junio de 1930. Se realizó para dar muestra del hermanamiento entre España, Hispanoamérica, Estados Unidos, Portugal y Brasil. La muestra coincidió en el tiempo con la Exposición Internacional de Barcelona de 1929. Las dos se consideraron la Exposición General Española.
   El primer teniente de alcalde de Sevilla, Cristóbal Vidal Salcedo, organizó la Exposición de Productos Sevillanos e Industrias Agrícolas, Vinícolas y Mineras​ en los jardines del teatro Eslava del 25 de abril al 5 de junio de 1905.​ La prensa local acordó premiar al mejor productor del certamen con un artículo sobre su figura y sus productos. El ganador de dicha mención fue Luis Rodríguez Caso, director de la fábrica de vídrio La Trinidad.
   Rodríguez Caso era un personaje reconocido en la época por sus labores de militar, profesor de la Academia Politécnica Sevillana y director de industrias.​ A partir de 1908 Rodríguez Caso fue el principal organizador de un festival​ de artistas con trajes y música típica de las distintas regiones del país.​ La fiesta se llamó España en Sevilla y consistió en diversos actos entre el 22 de abril y el 3 de mayo de 1909. El acto principal fue un homenaje a la bandera en la plaza de toros de la Maestranza el 30 de abril.​ El 25 de junio de 19099​ propuso a algunas autoridades locales la realización de una exposición ultramarina.​
   El alcalde Joaquín de Haro Conradi, el diputado y jefe del Partido Liberal Pedro Rodríguez de la Borbolla y el diputado Estanislao D'Angelo apoyaron el proyecto.​ Posteriormente, se sumaron al apoyo otros políticos y personalidades locales.​ El 20 de febrero de 1920 las personalidades locales vinculadas al proyecto conformaron la Comisión Gestora,​ que empezó a estudiar detalles como la financiación y el precio de las entradas.​ Aprovechando las visitas del presidente del Gobierno José Canalejas a la ciudad, los miembros de la comisión se reunieron con él el 21 de febrero​ y el 13 de marzo de 1910​ para proponerle la realización del certamen.
   El 15 de mayo Adolfo Vasseur Carrier planteó que la estructura de la Comisión Gestora no era eficiente para el objetivo a conseguir y que debería crearse un Comité Ejecutivo de pocas personas que dirigiesen una serie de comisiones.​ La idea fue acogida por la Comisión, y el Comité Ejecutivo se organizó el 17 de octubre de 1910.​ Para la dirección del Comité Ejecutivo se escogió a: Pedro Fernández Palacios, para hacienda; Fernando Barón y Martínez de Agulló (conde de Colombí), para fiesta y turismo; Nicolás Luca de Tena, para trabajos mercantiles; José Gestoso y Pérez, para proyectos; y Gonzalo Bilbao Martínez, para instalaciones artísticas.​ El Ayuntamiento incluyó a dos concejales: José Benjumea Zayas, para propaganda; y José Galán Rodríguez, para alojamientos e información. La Diputación Provincial también aportó dos miembros: Manuel Hoyuela Gómez (Presidente de la Diputación), para congresos; y Federico de Amores y Ayala (conde de Urbina), para régimen interior.​ La primera reunión del Comité Ejecutivo tuvo lugar el 9 de noviembre de 1910.​ Por Real Orden del Ministerio de Fomento del 22 de enero de 1912 se incorporaron Luis Moliní Uribarri, ingeniero del puerto; Benigno de la Vega-Inclán, marqués de Vega-Inclán; Andrés Parladé y Heredia, embajador de España en Washington; y Pablo Soler, embajador de España en Buenos Aires.​ En marzo de 1912 dimitieron Gonzalo Bilbao​ y Fernández Palacios.​ Andrés Parladé Heredia quedaría a cargo de las artes decorativas y la hacienda caería también en manos de José Benjumea Zayas.​
   En diciembre de 1911​ las Cortes aprobaron una subvención de 3 millones de pesetas a pagar en anualidades a partir de 1913.​
   En su momento la Comisión Gestora eligió colocar la exposición en la zona de los jardines del palacio de San Telmo (entonces propiedad del arzobispado), el parque de María Luisa (en jardines donados por la infanta María Luisa Fernanda de Borbón en 1893), el paseo de las Delicias, el Huerto de la Mariana y el Naranjal.​ Posteriormente se propuso llevarla a la zona de avenida de la Palmera, aunque en 1910 tuvo lugar un desbordamiento del río que anegó la Palmera y el Prado de San Sebastián, y se descartó esa opción. Tras esto, el marqués de Nervión ofreció los terrenos del cortijo del Maestrescuela, al sureste de la ciudad y a mayor altitud.​ Una posibilidad posterior fue Tablada. Finalmente, se optó por mantener la primera opción.​
   Para mejorar el parque, el Comité Ejecutivo recurrió al paisajista francés Jean-Claude Nicolas Forestier. El proyecto de Forestier se aceptó el 18 de julio de 1911 y los trabajos comenzaron ese mismo agosto.​
   En octubre de 1910 el Comité Ejecutivo convocó un concurso para elegir un arquitecto que se encargara de las obras de la exposición. El Comité editó un mapa con la zona del recinto, en la cual se señalaban las masas de arbolado que, según Forestier, era preciso respetar. Para la elaboración de este mapa el Comité contó con la colaboración de Vicente Rodríguez Martín, quien fue el arquitecto director de la Exposición Regional Valenciana de 1909.​ Se presentaron el logroñés Fermín Álamo,​ el catalán Narciso Mundet Farreras​ y el sevillano Aníbal González. El 26 de septiembre de 1911 eligieron el proyecto de González,​ que dividía el espacio en cinco zonas: pabellones de Bellas Artes y Artes Decorativas, pabellones de los estados americanos, pabellones de regiones españolas, pabellones sevillanos y un parque de atracciones.​ En mayo de 1912 el propio Aníbal González planteó algunos retoques a su proyecto. Hizo que la avenida de la Raza fuese paralela al Guadalquivir y trasladó el pabellón Real al Huerto de la Mariana, donde estaban ya planificados otros dos pabellones. Los terrenos del Huerto de la Mariana pasarían a ser la Plaza de América.​
   El catedrátrico de Historia Universal de la Universidad de Sevilla, Feliciano Candau,​ publicó varios artículos lamentándose de que no se hubiera contado con la universidad para el Comité Ejecutivo.​ En febrero de 1912 publicó otro artículo diciendo que el palacio de San Telmo tenía que transformarse en un "palacio de la cultura" para el certamen. Como sus aportaciones no eran escuchadas empezó a publicar artículos en contra del Comité Ejecutivo.​ Cuando Candau supo que el pabellón de Bellas Artes de la exposición iba a ser, después de la muestra, un museo, publicó otro artículo en contra, alegando que aquello sería llevar las colecciones artísticas de la ciudad a "un despoblado a dos quilómetros de la ciudad".
Instantánea de la inauguración oficial de la Exposición Iberoamericana.
   El 26 de diciembre de 1911 se celebró en Barcelona una Asamblea de Sociedades Americanistas, donde Germán Latorre, catedrático de Filosofía y Letras de la Universidad de Sevilla, propuso la creación de una universidad o centro de estudios hispano-americanos con Sede en Sevilla. En dicha asamblea se propuso que Barcelona acogiese una Exposición Iberoamericana a la mayor brevedad, sin tener presente el proyecto sevillano. En previsión de que nadie disputase las inversiones, en el acuerdo con el Gobierno español realizado por la Comisión sevillana se acordó que el Estado no financiaría ninguna otra muestra entre 1910 y 1914,​ con excepción de la Exposición de Bilbao, que había sido acordada con anterioridad.​ La Exposición de Bilbao sería de Industria, Arte y Comercio.​ Iba a contar con participación iberoamericana. Estaba proyectada para 1912.​
   Al igual que ocurrió a finales de 1910, en febrero de 1912 volvió a haber un desbordamiento del río y todos los terrenos destinados a la exposición se inundaron.​
   El Comité parecía optimista con respecto a la celebración del la muestra en 1914. Gonzalo Bilbao consideró esto irrealizable por la escasez de miembros del comité y la ausencia de algunas personalidades de la Comisión Gestora, como Rodríguez Caso,​ por lo que dimitió en marzo 1912. En julio de 1912 parecía evidente que no daría tiempo a terminar las obras para 1914 y el 21 diciembre el Gobierno cambió la fecha de la muestra a 1916.​ Posteriormente, se iría atrasando sucesivamente a 1921, 1923 y 1924.​
   La ciudadanía apoyaba mayoritariamente la celebración de la muestra. El 14 de marzo de 1909 hubo una manifestación de 30.000 personas en apoyo a la exposición.​ No obstante, en el verano de 1910 la opinión pública ya consideraba que el asunto de la exposición no se llevaba con la suficiente agilidad y que había demasiadas diferencias de criterio entre los organizadores.​ En 1912 la desafección ciudadana sobre la organización del evento se centró en criticar al Comité Ejecutivo, que acabó bastante desprestigiado.​ Algunos medios de comunicación locales pidieron la dimisión de sus miembros.​ En ese contexto, el alcalde Antonio Halcón y Vinent declaró a la prensa que la exposición sí estaba ultimada pero que hacía falta más dinero.​ El 2 de junio de 1912 se organizó un mitin "pro-exposición" en el teatro Eslava, cuyo fin fue pedir la dimisión de los miembros del Comité Ejecutivo. El director de este acto fue Adolfo Vasseur Carrier y también asistió el concejal Martínez Barrios. El mitin fue un fracaso de asistencia, ya que solo se llenaron las tres filas centrales de asientos.
   Pedro Fernández Palacios fue el tercer contribuyente (40.000 ptas)​ del proyecto, por detrás del Ayuntamiento (1.000.000 ptas) y de la Diputación (600.000 ptas). Después de él, el siguiente contribuyente fue la Real Maestranza de Caballería (20.000 ptas).​ El 11 de junio de 1912 Pedro Fernández Palacios escribió una carta al alcalde diciendo que él estaría dispuesto a financiar las obras del pabellón de Bellas Artes. Días después adjudicaron las obras del pabellón de Bellas Artes, a Fernández Palacios, y del pabellón de Industrias y Artes Decorativas, a José Bernedo.​ El 5 de julio de 1913 se adjudicó la edificación del pabellón Real a Rank Hermanos.​
   Antonio Halcón y Vinent abandonó la alcaldía el 19 de noviembre de 1913. En febrero de 1914 se nombró a un nuevo Comité Ejecutivo, con Rodríguez Caso como Comisario General, subdividido en cinco comisiones.
   En julio de 1916 se eligió el proyecto de José Espiau para la realización del Gran Hotel Alfonso XIII. La construcción de este hotel terminó en 1928.​ En 1919 el binomio Ayuntamiento-Comité negoció un préstamo con un banco de Madrid y pidió otra subvención al Estado.​
   En 1917 se acordó la realización de un edificio que fuese palacio de las Ciencias y las Letras. Este edificio, una vez concluida la muestra, sería donado a la Universidad de Sevilla. En esta línea Aníbal González diseñó un pequeño campus universitario de estilo neoclásico en los jardines del palacio de San Telmo. En 1923 se acordó que este centro fuese una universidad hispanoamericana, aunque el proyecto no se llegó a realizar.​
   Federico de Amores y Ayala, conde de Urbina, fue nombrado Comisario Regio en 1920. Así mismo, ingresaron en el Comité nuevos miembros relacionados con el Gobierno: Eduardo Dato, Santiago Alba, Carlos Cañal y el marqués de Casa Mendaro.​ El conde de Urbina dimitió el 13 de septiembre de 1922.​ El 22 de octubre de 1922 fue nombrado Comisario Regio el conde de Colombí.​ Este mismo año se incorporó a la muestra Portugal y el 9 de noviembre la muestra cambió de nombre de Exposición Hispano-Americana a Ibero-Americana.​ El conde de Colombí dimitó el 16 de diciembre de 1925. El 21 de diciembre de 1925 fue nombrado Comisario Regio José Cruz-Conde.​ En marzo de 1926 se incorporó Brasil.
   Cruz-Conde pensó que el ritmo constructivo que llevaba González en la Plaza de España era excesivamente lento y que, de seguir así, no daría tiempo a edificar varios pabellones extranjeros, el casino, el arco conmemorativo y la Universidad Hispano-Americana. Además se redujo el respuesto, por lo que algunas obras de González no se llegaron a realizar nunca. González estaba en desacuerdo con Cruz-Conde en diversos aspectos y dimitió en el verano de 1926.​ Le sustituyó Vicente Traver que, además de algunas pequeñas obras, realizó el casino y el teatro del recinto de la muestra, que en la actualidad es el teatro Lope de Vega.​ El 1 de noviembre de 1928 desapareció el cargo de Comisario Regio y Cruz-Conde pasó a ser Director de la misma.​ 
Logotipo de la Exposición Iberoamericana de Sevilla.
 En este plazo de tiempo de preparación de la muestra, tendrían lugar otros eventos relevantes en la ciudad: el VII Congreso Nacional de Arquitectos (1917), el IV Centenario del Descubrimiento del Estrecho de Magallanes (1919) y el II Congreso de Historia y Geografía Hispanoamericanas (1919-1920).
   Concurrieron al certamen los países hispanoamericanos de Argentina, Chile, Guatemala, Uruguay, Perú, Colombia, México, Cuba, República Dominicana (con el pabellón de Santo Domingo) y Venezuela (con un pabellón provisional). En 1912 se incorporó Estados Unidos. En 1922 se incorporó Portugal y en 1926 Brasil.
   El Salvador, Panamá, Costa Rica, Bolivia y Ecuador expusieron en las Galerías Americanas, que hoy son almacenes del Puerto de Sevilla en la avenida de la Raza.
   Portugal construyó el pabellón de su país y, cerca del mismo, el pabellón de Macao.​ El presidente portugués António Óscar de Fragoso Carmona visitó ambos pabellones en 1929.​
   Desde 1909 se consideró que hubiera pabellones del protectorado de Marruecos y de los territorios españoles de Guinea.​ La empresa Olivencia y Compañía construyó un recinto, el Barrio Moro, diseñado por el ingeniero Antonio Got. Se accedía por una réplica de la puerta de Tánger en Tetuán, tenía pequeñas tiendas morunas y un bar marroquí con decoración tradicional.​ El pabellón de Marruecos fue realizado por el arquitecto José Guitérrez Lescura y el experto en arte árabe Mariano Bertuchi. El pabellón de Guinea fue realizado por el arquitecto José Granados de la Vega.​
   En el ámbito nacional, participaron con sus pabellones las ocho provincias de Andalucía, incluida Huelva, que al principio no estuvo de acuerdo con que Sevilla fuese la sede de la cita. También contaron con pabellones algunas ciudades y regiones españolas como Barcelona, las islas Canarias, Galicia (con su pabellón y la Casa del Cabildo de Santiago), Extremadura, Asturias, Castilla la Nueva y Castilla la Vieja.
   A partir de agosto de 1928 se montó en los astilleros de Horacio Echeverría, en Cádiz, una réplica de la carabela Santa María, del primer viaje de Colón, que estuvo terminada seis meses después.​ Fondeó en el Puerto de Sevilla escoltada por una división de la Armada Española y por una flotilla portuguesa. La nave fue anclada en las proximidades del pabellón de la Marina, de modo que se incorporó a la exhibición del propio pabellón.
   La inauguración de la exposición tuvo lugar el 9 de mayo de 1929, Día de la Ascensión, con un acto solemne en la Plaza de España donde estuvo presente sobre un gran palco la Familia Real, el Gobierno en Pleno, el Presidente de la Asamblea Nacional, la Diputación Provincial, el Ayuntamiento y las representaciones diplomáticas de los países participantes. Fue acogida con júbilo por la población, aumentando el sentimiento americanista y español.
   Durante el tiempo que duró la muestra, hubo varios congresos: IV Congreso Internacional de Ciudades, Congreso Mariano Hispano-Americano (del 15 al 21 de mayo),​ Congreso Internacional de Agricultura Tropical y Subropical del Café, II Congreso Nacional del Comercio Español y de Ultramar y otros.
   En el recinto de la exposición se construyeron 117 edificios, de los cuales se conservan 25​ (sin contar con los chalés y otras edificaciones pequeñas). Desde 2001 todos los pabellones que se conservan son propiedad del Ayuntamiento de la ciudad,​ aunque su uso ha sido cedido a diversas entidades
   Todos los pabellones iberoamericanos se situaron en el entorno del parque de María Luisa. Al norte del parque se construyó la Plaza de España, de estilo neoclásico. Al sur del parque se construyó la Plaza de América. Ambas fueron diseñadas por Aníbal González. Tras la muestra, los edificios del entorno de la Plaza de España albergaron diversas sedes estatales, como la Delegación del Gobierno y la Capitanía General. La Plaza de América se edificó sobre el antiguo Huerto de la Mariana. En esta plaza se colocaron tres pabellones españoles que serían permanentes; el pabellón de Industrias y Artes Decorativas, el pabellón de Bellas Artes y el pabellón Real.
   En el entorno del Prado de San Sebastián se edificó el pabellón de Portugal, la glorieta de San Diego y se colocó una estatua a El Cid, donada en 1928.
   Los jardines del palacio de San Telmo, donde se ubicó el Pabellón de Sevilla. Este pabellón tenía un auditorio, que pasó el Teatro Lope de Vega, y un salón anejo que pasó a ser conocido como el Casino de la Exposición.
   El Sector Sur se ubicaron varios conjuntos. En una zona se construyó la plaza de los Conquistadores. Esta albergaba estatuas de algunos conquistadores del siglo XVI y una fuente dedicada a la Hispanidad.​ En su entorno se encontraban pabellones de las regiones españolas. En otra zona de este sector se construyó una urbanización de chalés, los Hoteles del Guadalquivir. En la actualidad es el barrio de Heliópolis.​ También se construyó un estadio, que se inauguró el 17 de marzo de 1929.​ Fue totalmente reformado y en la actualidad es el estadio Benito Villamarín.
   En este sector se situó un parque de atracciones que fue desmontado tras la muestra. Entre sus atracciones contaba con un tobogán con una gran plataforma que bajaba hasta un gran lago.​ El parque de atracciones contaba también con una montaña rusa.
Plano de la Exposición Iberoamericana de Sevilla de 1929.
   El recinto de la muestra contaba con una línea de ferrocarril de cinco kilómetros​ por la que circulaban cuatro trenes de pequeñas dimensiones. Estos trenes tenían capacidad para 300 ocupantes y siguieron usándose unos años después de la muestra.​ Los trenes fueron bautizados con los nombres Sevilla, la Pinta, la Niña y la Santa María. Tenían locomotoras de Krupp. En los laterales del tren estaban dibujados los escudos de los países participantes.​ La línea contaba con cinco estaciones: una en la glorieta de Bécquer, dos en el paseo de las Delicias, una el llamado Barrio Moro (en el Sector Sur), una en el parque de atracciones y otra en la Plaza de América.​ Durante el recorrido pasaba por un túnel por debajo del Monte Gurugú del parque de María Luisa, que aún se conserva. El tren se clausuró durante la II República, tras haber transportado a 523.207 pasajeros y haber recaudado en billetes casi medio millón de pesetas. Los restos abandonados de este ferrocarril fueron vendidos en 1967 como chatarra.

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La Exposición Iberoamericana de 1929, al detalle:
     1. Puerta de San Diego
     2. Pabellón de Información
     3. Casa de Sevilla - Edificio de la Plaza de España
     4. Escuela Industrial de Artes y Oficios
     5. Puerta de Aragón
     6. Edificio Central
     7. Puerta de Navarra
     8. Museo del Libro
     9. Casa de la Prensa
     10. Pabellón de la Casa Real
     11. Pabellón de Arte Antiguo
     12. Pabellón de Bellas Artes
     13. Ministerio de Marina
     14. Ministerio del Ejército
     15. Pabellón de Industrias
     16. Sala de Espectáculos
     17. Galerías Comerciales Extranjeras
     18. Galerías Comerciales Nacionales
     19. Pabellón de Maquinaria
     20. Pabellón de Turismo
     21. Pabellón de Industrias Agrícolas y Ganaderas
     22. Pabellón de Industrias de la Seda y Tabacos
     23. Palacio de Agricultura
     24. Exposición de Ganados
     25. Estadio
     26 bis. Pabellón de Macao
     27. Pabellón de Guatemala
     29. Pabellón de Chile
     30. Pabellón del Uruguay
     32. Pabellón de Venezuela
     35. Pabellón del Brasil
     36. Pabellón de México
     37. Pabellón de Cuba
     39. Pabellón de Málaga
     40. Pabellón de Castilla la Vieja y León
     41. Pabellón de las Provincias Vascongadas
     42. Pabellón de Cataluña
     43. Pabellón de Huelva
     44. Pabellón de Cádiz
     45. Pabellón de Granada
     46. Pabellón de Castilla la Nueva
     47. Pabellón de Jaén
     48. Pabellón de Asturias
     49. Pabellón de Navarra
     50. Pabellón de Galicia
     51. Pabellón de Córdoba
     52. Pabellón de Murcia
     53. Pabellón de Valencia
     54. Pabellón de Almería
     55. Pabellón de Aragón
     56. Pabellón de Canarias
     57. Monumento a Colón
     58. Pabellón de Extremadura
     60. Pabellón de la Guinea Española
     61. Barrio Moro
     62. Quinta de Goya
     63. Pabellón de la Compañía Telefónica
     64. Instalación Industrial de Valencia
     65. Instalación Industrial de Cataluña y Baleares
     66. Instalación Industrial Vasca
     67. Campo de Polo
     X. Restauran[t]es
     68. Pabellón de Jerez
     69. Pabellón de la Constructora Naval
     70. Pabellón de la Compañía de Ferrocarriles M.Z.A.
     71. Pabellón de La Maquinista Terrestre y Marítima
     72. Pabellón de la Marina Mercante
     73. Pabellón de la Cruz Roja
     - -. Ferrocarril en Miniatura 

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