Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Granada, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles, Vidrios de Castril, y Castillo) de la localidad de Castril, en la provincia de Granada.
Castril de la Peña está ubicado en la falda de un rocoso peñón, al norte de la provincia de Granada, lindando con la provincia de Jaén y con el Parque Natural de Cazorla, Segura y las Villas. La Sierra de Castril, declarada parque natural, se caracteriza por su espectacular relieve y la abundancia de corrientes de agua, grutas y galerías. En la Sierra Seca se encuentra la Cueva del Muerto, en la que se pueden apreciar numerosas estalactitas y estalagmitas, y la Cueva de don Fernando, la más profunda de la provincia. El río Castril recorre de norte a sur estas sierras, entre cañones, cascadas y simas.
Código Postal: 18816
Distancia desde Granada: 157 Km
Gentilicio: Castrileños
Acceder a su website: www.castrilturismo.es (Diputación Provincial de Granada).
Las particulares condiciones orográficas de esta localidad hacen que el popular entramado urbano se adapte y se agolpe a través de la ladera de la montaña, coronándose ésta por la espectacular peña que da nombre a la población. De su pasado romano permanecen restos de un puente, pero será en época musulmana cuando se convertirá en ciudad fortificada, llegando Castril a ser uno más de los castillos medievales que surcaban esta fronteriza comarca. En 1490 los Reyes Católicos lo otorgan en señorío a don Hernando de Zafra por los numerosos servicios prestados a estos monarcas, quedando como auténticos dueños de la localidad y sus tierras. Inmediatamente emprende este personaje la repoblación de su señorío y establece en él la importante industria vítrea que lleva su nombre: los vidrios de Castril (Rafael López Guzmán, María Luisa Hernández Ríos, José Policarpo Cruz Cabrera, Esther Galera Mendoza, Ana María Gómez Román, José Manuel Gómez-Moreno Calera, Esperanza Guillén Marcos, María Luisa Hernández Ríos, Rafael López Guzmán, José Manuel Rodríguez Domingo, Jesús Rubio Lapaz, Ana Ruiz Gutiérrez, y Miguel Ángel Sorroche Cuerva. Guía artística de Granada y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005). El municipio de Castril se encuentra situado en el sector noroccidental de la provincia de Granada, en el límite con la de Jaen. La mayor parte de su término municipal está ocupada por la sierra del mismo nombre, perteneciente al Subbético y declarada Parque Natural gracias a su espectacular relieve, fruto de la acción de las aguas corrientes sobre la roca caliza. El Parque Natural es atravesado, de norte a sur, por el río Castril y presenta una variada vegetación arbórea que va desde los bosques de pino salgareño en las cumbres más altas hasta las choperas que orlan las riberas de los ríos. El núcleo urbano principal se ubica en la falda suroriental de la citada sierra cerca del contacto entre el Subbético y el Surco Intrabético (Hoya de Baza).
Castril se remonta a la época de dominación púnica en la comarca. El historiador Tito Livio escribió que aquí fue derrotado y murió el general cartaginés Amílcar Barca. Los romanos fueron los primeros en utilizar la Peña como protección para un campamento militar que más tarde sería villa.
Iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles.- Es un edificio de mediados del siglo XVI como certifica el escudo del cardenal toledano Tavera, testimonio asimismo de la confusión castellano accitana por el gobierno espiritual de la zona, quedando Castril adscrito a la diócesis de Guadix. El templo fue muy dañado en la Guerra de la Independencia, en la que ardió su armadura mudéjar.
Castril de la Peña está ubicado en la falda de un rocoso peñón, al norte de la provincia de Granada, lindando con la provincia de Jaén y con el Parque Natural de Cazorla, Segura y las Villas. La Sierra de Castril, declarada parque natural, se caracteriza por su espectacular relieve y la abundancia de corrientes de agua, grutas y galerías. En la Sierra Seca se encuentra la Cueva del Muerto, en la que se pueden apreciar numerosas estalactitas y estalagmitas, y la Cueva de don Fernando, la más profunda de la provincia. El río Castril recorre de norte a sur estas sierras, entre cañones, cascadas y simas.
El núcleo urbano de este municipio está caracterizado por sus pronunciadas calles y por la uniformidad de sus viviendas de baja altura, de fachadas cerradas y blancas, adaptadas al terreno. Entre sus lugares de interés destacan los restos de murallas y torres árabes, la Peña del Sagrado Corazón y el mirador de El Cantón, desde el que se contemplan extraordinarias vistas.
En el año 1982, Castril, gracias a la conservación de su entramado urbano, fue declarado Conjunto de Interés Histórico Artístico debido a sus valores históricos, artísticos y paisajísticos.
Castril destacó durante muchos años por su artesanía del vidrio, que aún conserva. El municipio tiene una fiesta para cada estación del año, aunque la feria grande en honor a la Virgen de los Dolores, declarada de Interés Turístico Nacional, comienza el primer fin de semana de octubre, destacando los encierros taurinos al más puro estilo de los Sanfermines. Castril cuenta con los siguientes anejos: Fátima, Fuentes de Tubos, Almontaras, Fuentevera y Campo de Cebas.
Desde 1997 existe en Castril un vínculo de amistad y colaboración con el Nobel de Literatura José Saramago, debido a que está unido sentimentalmente con la castrileña Pilar del Río. El municipio le ha dedicado su biblioteca pública a este escritor portugués y le ha nombrado Hijo Adoptivo.
Región: Geoparque de GranadaCódigo Postal: 18816
Distancia desde Granada: 157 Km
Gentilicio: Castrileños
Acceder a su website: www.castrilturismo.es (Diputación Provincial de Granada).
Las particulares condiciones orográficas de esta localidad hacen que el popular entramado urbano se adapte y se agolpe a través de la ladera de la montaña, coronándose ésta por la espectacular peña que da nombre a la población. De su pasado romano permanecen restos de un puente, pero será en época musulmana cuando se convertirá en ciudad fortificada, llegando Castril a ser uno más de los castillos medievales que surcaban esta fronteriza comarca. En 1490 los Reyes Católicos lo otorgan en señorío a don Hernando de Zafra por los numerosos servicios prestados a estos monarcas, quedando como auténticos dueños de la localidad y sus tierras. Inmediatamente emprende este personaje la repoblación de su señorío y establece en él la importante industria vítrea que lleva su nombre: los vidrios de Castril (Rafael López Guzmán, María Luisa Hernández Ríos, José Policarpo Cruz Cabrera, Esther Galera Mendoza, Ana María Gómez Román, José Manuel Gómez-Moreno Calera, Esperanza Guillén Marcos, María Luisa Hernández Ríos, Rafael López Guzmán, José Manuel Rodríguez Domingo, Jesús Rubio Lapaz, Ana Ruiz Gutiérrez, y Miguel Ángel Sorroche Cuerva. Guía artística de Granada y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005). El municipio de Castril se encuentra situado en el sector noroccidental de la provincia de Granada, en el límite con la de Jaen. La mayor parte de su término municipal está ocupada por la sierra del mismo nombre, perteneciente al Subbético y declarada Parque Natural gracias a su espectacular relieve, fruto de la acción de las aguas corrientes sobre la roca caliza. El Parque Natural es atravesado, de norte a sur, por el río Castril y presenta una variada vegetación arbórea que va desde los bosques de pino salgareño en las cumbres más altas hasta las choperas que orlan las riberas de los ríos. El núcleo urbano principal se ubica en la falda suroriental de la citada sierra cerca del contacto entre el Subbético y el Surco Intrabético (Hoya de Baza).
El municipio de Castril pertenece a la Demarcación Paisajística de Hoyas de Guadix, Baza y Los Vélez.
La sierra de Baza separa las Altiplanicies de Huéscar y de Baza. Por los otros extremos la Altiplanicie de Huésca, donde se encuentra el conjunto, se ve bordeada por la orla caliza del Subbético: Cazorla, Segura, Sagra, María. Todas estas unidades orográficas individualizan este territorio del resto de la Andalucía Oriental. El río Castril bordea a la población por su lado Occidental discurriendo a una altitud media de 830 metros. Al constituirse la actual red hidrográfica, Guadiana Menor y sus afluentes se cortaron los depósitos detríticos en unos 300 metros de profundidad, cincelando un prodigioso paisaje.
En un promontorio elevado en la margen izquierda del Río Castril, al pie de una Peña de laderas casi verticales (donde estaba el primitivo asentamiento), en las estribaciones de la Sierra Seca. Sus altitudes más significativas son: La Peña, 956,1 m.; Ctra. acceso, 931,0 m.; Iglesia, 910,4 m.; Pza. Ayuntamiento, 902,7 m.; Puente sobre el Río, 841,0 m.
El Núcleo, con forma de semicírculo, ocupa una ladera orientada al oeste, rodeada de zonas de cultivo y arbolado en terrazas.
El viario urbano responde a un esquema de construcción de calles tortuosas siguiendo la pendiente del terreno.
Morfológicamente su estructura urbana consiste en un conjunto de callejuelas árabes que se adaptan a la fuerte topografía del terreno, destacando la calle del Carmen como vía principal de unión entre la carretera comarcal y la Iglesia Parroquial.
La trama es irregular de calles estrechas y tortuosas, con fuertes pendientes en algunas transversales.
Parcelación en manzanas pequeñas, cerradas y con poco fondo, generalmente de forma largada y con importantes desniveles entre fachadas opuestas. Tipología tradicional con parcelas alargadas y viviendas de una sola planta.
Casi la totalidad del caserío son viviendas populares. Suelen tener dos plantas, con cubierta de tejas árabes, a una o dos aguas y el caballete paralelo a la fachada. Las casas de más categoría tienen generalmente un patio interior y se muestran a fachada generalmente con balcones, mientras que las viviendas de menor rango el patio se transforma en corral trasero, respondiendo claramente a la menor dimensión de las parcelas.
Existe también un grupo de viviendas tradicionales burguesas, en su mayoría de finales del XIX- comienzos del XX, caracterizadas por tener un patio interior y fachada encalada con sus elementos arquitectónicos resaltados en colores cálidos, carpintería y balcones de forja, destacando los ejemplos que encontramos en la calles Carmen, Baza y Hernando de Zafra.
De su pasado romano quedan restos de un puente pero será en época musulmana cuando adquiera importancia y se convierta en recinto fortificado, siendo su entramado viario laberíntico y tortuoso producto de este pasado musulmán así como de su peculiar orografía.
Existen desarrollos recientes ocupando la ladera, hacia el noroeste, con actuaciones aisladas, sin una estructura clara y con claras discontinuidades con la trama histórica (Guía Digital del Patrimonio Cultural).
Historia.-Castril se remonta a la época de dominación púnica en la comarca. El historiador Tito Livio escribió que aquí fue derrotado y murió el general cartaginés Amílcar Barca. Los romanos fueron los primeros en utilizar la Peña como protección para un campamento militar que más tarde sería villa.
Durante la época árabe se convirtió en ciudad fortificada bajo la denominación de Qastalla. Desde 1319 fue asediada por los cristianos, y fue cambiando de manos en varias ocasiones hasta la conquista definitiva en 1489 por parte de los Reyes Católicos. En 1490 la casa de Zafra, regentada por don Hernando de Zafra, obtuvo el señorío de Castril y una Carta Puebla que le permitía repoblar el lugar tras la expulsión de los moriscos. En este momento, se levantaron las casas, la iglesia y los edificios que dieron forman al actual municipio.
En el siglo XIX el pueblo fue incendiado por las tropas napoleónicas y sirvió de escenario para la batalla del Llano de los Tubos durante las guerras Carlistas (Diputación Provincial de Granada).
Iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles.- Es un edificio de mediados del siglo XVI como certifica el escudo del cardenal toledano Tavera, testimonio asimismo de la confusión castellano accitana por el gobierno espiritual de la zona, quedando Castril adscrito a la diócesis de Guadix. El templo fue muy dañado en la Guerra de la Independencia, en la que ardió su armadura mudéjar.
De lo que hoy observamos, destaca de una manera especial la obra de su renacentista portada Sur, para la que entregaría trazas Alonso de Covarrubias, maestro mayor de la archidiócesis toledana, erigiéndose en una espléndida muestra de puerta toledana en unos parajes meridionales, obra emparentada muy directamente con otras intervenciones de Covarrubias en Toledo o, incluso, Salamanca y Santiago. Daría las trazas probablemente en el viaje que realiza a Baza en 1533, realizándose a partir de este año. La portada Norte, de principios del seiscientos, tiene menos importancia y repite modelos clasicistas más toscamente realizados.
En cuanto al interior del templo, apreciamos tres naves, hoy en día abovedadas, pero que en su momento estaba coronado en su sección central por una armadura mudéjar destruida en el período napoleónico. La disposición de pilares cruciformes, desde los que salen los arcos de medio punto que dividen el espacio longitudinal con capiteles de adscripción dórica sin entablamento y sin buscar la proporción clásica, emparentan claramente el diseño con la perpetuación de las formas de raigambre gótica o, máxime, con las formas iniciales de Covarrubias y su círculo, que tiene en la iglesia mayor de Baza su más destacada actuación, en contra del mayor sentido italianizante de los diseños de Diego de Siloe en Guadix o Huéscar (Rafael López Guzmán, María Luisa Hernández Ríos, José Policarpo Cruz Cabrera, Esther Galera Mendoza, Ana María Gómez Román, José Manuel Gómez-Moreno Calera, Esperanza Guillén Marcos, María Luisa Hernández Ríos, Rafael López Guzmán, José Manuel Rodríguez Domingo, Jesús Rubio Lapaz, Ana Ruiz Gutiérrez, y Miguel Ángel Sorroche Cuerva. Guía artística de Granada y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
La Iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles, presenta planta basilical de tres naves separadas por arcos de medio punto y pilastras cruciformes. La nave central se cubre con una bóveda de medio cañón con lunetos y arcos fajones que se apean en pilastras decoradas con molduras. Las naves laterales se cubren con bóvedas vaídas sobre arcos de medio punto. Existen pequeñas capillas laterales con altares de estilo neoclásico.
La cabecera se cubre en su centro con una cúpula sobre pechinas dividida en ocho segmentos y linterna octogonal en su centro. La Capilla Mayor se cubre con bóveda de medio cañón al igual que el Coro situado a los pies de la iglesia con baranda semicircular y recta en los laterales. Las pilastras, lunetos y el intradós de los arcos están pintados de albero y el resto de los paramentos están encalados.
La torre campanario se halla adosada a la cabecera del templo y encalada hasta el cuerpo de campanas compuesto por cuatro vanos de medio punto, de cantería y rematada por cornisa y pináculos.
La portada sur, renacentista al igual que la norte, es de piedra plateresca, centrada por un arco de medio punto que se apea en impostas, sin decoración y jambas decoradas con grutescos. El arco, en su trasdós, se decora con querubines y motivos renacentistas y se encuentra enmarcado por dos columnas con capiteles compuestos. El friso está decorado con ángeles y jarrones y a ambos lados hay salientes con relieves esculpidos. El frontón se corona con una cruz y a los lados dos jarrones con hojas de acanto.
La portada norte, elevada con una escalinata, está formada por dos cuerpos. El primero se compone por un arco de medio punto que alberga la entrada, con una ménsula en su clave, apoyado en impostas y jácenas cajeadas; a los lados hay dos columnas con capiteles corintios. Encima tenemos el segundo cuerpo, de dimensiones mucho más reducidas, compuesto por una hornacina en la que hay una imagen de una Virgen con el Niño, estando aquella flanqueada por dos pilastras y rematada por un entablamento con un frontón triangular, decorado en sus vértices con dos pináculos y una cruz como acrótera.
En 1490 los Reyes Católicos otorgan Castril en señorío a don Hernando de Zafra como pago a sus servicios a la Corona.
Él fue el promotor de esta obra, cuya erección se promulga en una bula del 21 de mayo de 1492 del arzobispo de Toledo, a la sazón don Pedro González de Mendoza.
En un primer momento el templo perteneció a la diócesis de Toledo, como queda patente por el escudo del cardenal toledano Juan Tavera de mediados del XVI que se halla en el tímpano de la puerta sur. Posteriormente la iglesia pasó a pertenecer a la diócesis de Guadix.
La construcción se inicia a finales del XV dilatándose durante la primera mitad del XVI, con añadidos en el XVII, como la puerta norte o de la Lonja. La portada sur o del Sol, para la que dio trazas Alonso de Covarrubias hacia el 1533 (periodo en el que el autor estaba activo por la zona del norte de Granada), se conserva muy deteriorada pero es la más interesante artísticamente, reflejando un estilo plateresco de raíces gotizantes, característico de Covarrubias, en contraposición a modos más italianiazantes contemporáneos, como el de Siloé, presente en las catedrales de Guadix y Granada.
La nave central estaba cubierta por una armadura mudéjar que fue destruida en un incendio durante la invasión napoleónica, el 26 de junio de 1810. De este incendio queda constancia en los ennegrecidos sillares de la puerta del Sol (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
Iglesia del siglo XVI, aunque el coro y la capilla lateral son añadidos del siglo XIX. De sobrio estilo renacentista, tanto su parte exterior como interior ofrecen una gran simplicidad decorativa, a excepción de las llamadas Puerta del Sol y de la Lonja que cuentan con una decoración algo más profusa.
En el interior de la iglesia se encuentra un Nazareno del siglo XVIII y la patrona, la Virgen del Rosario, del mismo siglo. En la sacristía se ubica un pequeño museo de objetos de orfebrería y bordados de terciopelo. A su entrada encontramos un cuadro de la escuela tenebrista granadina (Diputación Provincial de Granada).
Vidrios de Castril.- La producción de vidrio de Castril, la más importante del sur de España desde el siglo XVI al XIX, la inicia Hernando de Zafra tras comprobar la existencia en este territorio de los materiales necesarios, arenas silíceas y frondosos bosques madereros.
Esta manufactura marcará la vida castrileña hasta finales de la pasada centuria -el último horno se cierra en 1878-, siendo vidrios en un principio, de características populares, que fueron evolucionando paulatinamente hasta conseguir ejemplos de un alto refinamiento estético, caracterizándose por su color verde amarillento. La importancia fue tal que irradió a toda Andalucía, abriéndose numerosas fábricas que hacían vidrios semejantes (Rafael López Guzmán, María Luisa Hernández Ríos, José Policarpo Cruz Cabrera, Esther Galera Mendoza, Ana María Gómez Román, José Manuel Gómez-Moreno Calera, Esperanza Guillén Marcos, María Luisa Hernández Ríos, Rafael López Guzmán, José Manuel Rodríguez Domingo, Jesús Rubio Lapaz, Ana Ruiz Gutiérrez, y Miguel Ángel Sorroche Cuerva. Guía artística de Granada y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
Castillo.-
El yacimiento se sitúa en un cerro al sur del centro urbano de Castril, a una altura de 956 metros sobre el nivel del mar y está delimitado por el oeste y el sur por el río Castril. Por la ladera del cerro se distribuye, entre otras, cerámica medieval de época nazarí (XIII-XIV). En la cima queda un lienzo de muralla que pudo pertenecer al castillo almohade, según las fuentes escritas, junto a fosas medievales expoliadas y estructuras de planta rectangular dentro del abrigo, tratándose de una posible necrópolis.
Son abundantes los restos conservados de los tres recintos, consistiendo la mayor parte de ellos en muros de mampostería que cierran los espacios que dejan las rocas. En el primero se encuentra el camino de subida que, tras la desaparecida puerta, asciende entre dos murallas, una a la izquierda que lo defiende de los ataques exteriores y otra a la derecha que lo controla desde arriba. Desde este último espacio, que debió servir de plaza de armas, se aprecian los restos conservados del segundo recinto, consistente principalmente en una torre semicircular y un gran baluarte que quizás constituyó la torre del homenaje, hoy desmochado y transformado en una plataforma sobre la que se ha situado una imagen del Sagrado Corazón. Tanto las torres mencionadas como otras de las que quedan restos en estos dos recintos, se colocan en la zona este, ya que por el lado contrario la fortaleza es inexpugnable naturalmente.
El tercer recinto, al sur de los anteriores, lo constituye un espacio alargado y sensiblemente triangular, acotado en sus dos lados mayores por dos grandes rocas, sobre las que hay restos de construcciones. En el terreno se sitúan, al noreste, el desaparecido acceso y al noroeste, una torre de mampostería con aparejo formando hiladas de piedras medianas y pequeñas. En el tercer ángulo, al sur, hay un muro escalonado de mampostería, enfoscado exteriormente, que cierra el espacio entre las dos grandes rocas y que quizás se usase para pasar de una a otra por su coronamiento. De ser esto así, en la actualidad se conservan unos 15 metros de altura de los casi 30 metros que debió tener. A partir del escalón intermedio, al muro se le trasdosó otro por el interior, posiblemente para conseguir más anchura en su parte superior.
En el centro de este último espacio triangular, se sitúa el aljibe de la fortaleza. Se encuentra enterrado por su lado sur, ya que ha sido parcialmente excavado en época reciente, encontrándose los restos muy por debajo de la rasante actual del terreno, formado en esta zona por una gruesa capa de relleno. Lo que se ve conforma un espacio rectangular de medidas interiores 6,60 x 2,30 metros, no pudiendo observarse en ningún punto la existencia del pavimento original, por encontrarse lleno de tierra y vegetación. Rodea los tres lados recubiertos un muro escalonado de hormigón de cal, pudiendo tratarse dicho resalte del lugar donde apoyara la bóveda que lo cubriría y de la que no quedan restos visibles, o bien de un doble muro interior, construido para evitar filtraciones, dado que es fácil que se puedan producir grietas por asientos, ya que está construido en una hendidura entre las dos grandes rocas mencionadas anteriormente. Prueba de su mal asiento es la rotura que dicho muro presenta en su ángulo noroeste y que comunica con una sima de la roca.
Como la mayoría de los muros y torres carecen de cimentación, por encontrarse construidos en el borde de una escarpada peña, no es difícil que existan continuos deslizamientos de los mampuestos, por lo que poco a poco va cayendo por las empinadas laderas hasta el lecho del río Castril o, como ya ha sucedido en alguna ocasión, hasta las casas de la población que se localizan bajo el cerro, sobre todo por su cara este, entre las que se encuentra, a escasos metros, la iglesia parroquial, buena obra de fábrica de sillería del siglo XVI.
El gran muro situado al sur, presenta socavada su base, por lo que sólo asienta sobre los laterales de la roca, trabajando como arco. Al mismo tiempo, tiene un gran agujero en los dos muros adosados en la parte alta, que llega hasta el escalón exterior.
En las fábricas de mampostería de sus muros se aprecian varios tipos, lo que parece indicar que se han construido en épocas distintas, en algunos casos reparando faltas anteriores.
Los restos cerámicos encontrados en la ladera del cerro, ya mencionados en la descripción, datan de una ocupación medieval que se remonta al siglo XI (también se han encontrado restos cerámicos romanos y prehistóricos que no interesan en este caso). Está constatada su existencia en el periodo almohade y el castillo de Castril es ya citado por fuentes musulmanas en el siglo XII (hisn de Qastal). Algunos autores afirman que el río Guadiana Menor discurría a través de esta fortaleza, brotando a través de una roca que se ubicaba en la plaza de armas.
Es en el periodo nazarí cuando se configura definitivamente, apareciendo como "villa" de frontera de gran importancia por ser una de las fortalezas nazaríes más cercanas a la frontera cristiana del Adelantamiento de Cazorla. En efecto, por su posición, Castril se encontraba en una zona fronteriza fuertemente militarizada en ambos bandos. Consecuencia de esto son las sucesivas escaramuzas e incursiones, que motivaban sucesivos cambios en el mando de la fortaleza, de manos musulmanas a cristianas y viceversa.
La definitiva ocupación castellana supuso un cambio sustancial, sobre todo por la integración de las alquerías de Lezas y Cebas. Tras su toma, en 1490 se otorga el señorío de Castril a Fernando de Zafra, secretario de los Reyes Católicos. La actual población fue erigida un año después de la conquista castellana.
En 1998 se realizó en el interior de su recinto una intervención arqueológica de urgencia que documentó una serie de estructuras como una gran torre poligonal (posiblemente la antigua torre del homenaje) que ahora sirve de peana a una imagen religiosa, el aljibe inferior y el cerramiento amurallado del lado sur. También se documentó la zona de acceso desde la villa (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).-
Desde antiguo, Castril ha tenido un gran valor estratégico, sobre todo en el período Nazarí, ya que controlaba el pasillo del Guadiana Menor. Esta vía ponía en comunicación las importantes ciudades de Baza y Guadix con la alta Andalucía, sirviendo de vía de penetración y confrontación entre los ejércitos castellanos del norte del Guadalquivir y las tropas Nazaríes.
A mediados del siglo XIII, tras la conquista cristiana de Murcia, se fija la frontera con el reino nazarí de Granada quedando protegida por los musulmanes mediante una sucesión de fortificaciones para control de la región. El Castillo de Castril fue una parte fundamental de esta línea de defensa.
El Castillo de Castril, de origen Almohade, pronto se constituye en el mejor bastión defensivo posible ya que su majestuosa presencia encaramado en la Peña junto a lo abrupto del entorno y el infranqueable cañón del río Castril, disuadían de inmediato al posible invasor. El Castillo de Castril es un magnífico exponente de la arquitectura militar del periodo islámico en la Península Ibérica, su control motivó continuas luchas entre árabes y cristianos. En 1488 paso definitivamente a manos de éstos tras la rendición a los Reyes Católicos del último alcaide moro.
Los recintos que componen la fortificación están adaptados a la topografía y definidos por muros y bastiones de los que actualmente quedan pocos restos. A finales de los años sesenta se incorporaron algunos añadidos y fue objeto de restauraciones que no respetaron la traza original y desvirtuaron la imagen de la fortificación. La adaptación de las estructuras defensivas a la roca o promontorio en la que se asientan es habitual en las construcciones militares. En Castril esta ‘simbiosis’ alcanza uno de sus mayores exponentes: Peña y Castillo de Castril son un todo perfectamente entrelazado.
La fortaleza está constituida por dos niveles diferentes. El superior estuvo dedicado al ámbito militar en el cual se distingue la parte destinada a la nobleza y la parte destinada al ejército, y el inferior fue para la población civil. Distintas torres servían de protección y de puesto de vigilancia ante posibles ataques. La restauración finalizada en 2013 sacó a luz los diferentes elementos que constituían la fortaleza: aljibes, la mezquita, torres, murallas, canalizaciones, empedrado, adarve, escaleras, estancias, etc (Diputación Provincial de Granada).
Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Granada, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles, Vidrios de Castril, y Castillo) de la localidad de Castril, en la provincia de Granada. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia granadina.
Más sobre la provincia de Granada, en ExplicArte Sevilla.






.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)






































