Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero

Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero, para conmemorar los 800 años de la Torre del Oro

   Otra Experiencia con ExplicArte Sevilla :     La intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla" , presentado por Ch...

viernes, 30 de octubre de 2026

Un paseo por la calle Francos

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la calle Francos, de Sevilla, dando un paseo por ella.
     La calle Francos es, en el Callejero Sevillano, es una vía que se encuentra en los Barrios de la Alfalfa, y Santa Cruz, del Distrito Casco Antiguo; y va de la confluencia de las calles Cuesta del Rosario, y Villegas, a la confluencia de las calles Placentines, y Conteros.
     La  calle, desde  el punto de vista urbanístico, y como definición, aparece perfectamente delimitada en  la  población  histórica  y en  los  sectores  urbanos donde predomina la edificación compacta o en manzana, y constituye el espacio libre, de tránsito, cuya linealidad queda marcada por las fachadas de las  edificaciones  colindantes  entre  si. En  cambio, en  los  sectores  de periferia donde predomina la edificación  abierta,  constituida  por  bloques  exentos,  la  calle,  como  ámbito  lineal de relación, se pierde, y  el espacio jurídicamente público y el de carácter privado se confunden en términos físicos y planimétricos. En las calles el sistema es numerar con los pares una acera y con los impares la opuesta. También hay una reglamentación establecida para el origen de esta numeración en cada vía, y es que se comienza a partir del extremo más próximo a la calle José Gestoso, que se consideraba, incorrectamente el centro geográfico de Sevilla, cuando este sistema se impuso. En la periferia unas veces se olvida esta norma y otras es difícil de establecer.
     Este nombre lo tiene desde el s. XIII, y alude a la concesión de franquicias otorgada por Fernando III a los vecinos del barrio del que esta calle era eje. Sin embargo, el ensanche final ha tenido varias denomina­ciones. Desde fines del s. XV y al menos has­ta comienzos del XVII fue conocida por plaza o plazuela de Entalladores, quizás por­ que residiesen en en ella varios imagineros o tallistas de retablos. Años más tarde recibe la denominación de Imagen, y en la primera mitad del s. XVIII aparece como plazuela del Silencio. Ambos topónimos se relacionan con un retablo pintado de la Virgen de Belén y el Niño en brazos, con un dedo en la boca. A fines del XIX quedó incorporada a Francos. Según autores de dicha centuria, se denominó antiguamente Bordadores, aunque no se ha localizado referencia alguna; Santiago Montoto le atribuye el de Torneros, sin embargo, parece corresponder a otra vía próxima. Inmediata a este ensanche existe una barreduela muy estrecha, que hasta finales del s. XVIII careció de nombre, y a principios del XIX lleva el de Garza, hasta entrado el actual. Hoy está integrada en Francos.
     Su trazado es serpenteante y totalmente carente de alineación en sus fachadas, como consecuencia, en gran medida. de operaciones parciales de retranqueo, que se produ­cen desde la década de 1860 hasta la de 1940; de ahí que en su arranque tienda a ensancharse, pero a partir de San Isidoro se estrecha, y ya dichos ensanches son meros retranqueos de fincas cuando se han construido de nueva planta. Al final vuelve a adquirir mayor anchura. En los impares arrancan San Isidoro y Pajaritos, y en los pares, Blanca de los Ríos y Chapineros; además, casi al comienzo existe un pasaje que comunica con calles inmediatas, abierto en la década de 1970. Documentos de los siglos XV al XVII aluden a una calleja que iba a la Ropavieja, quizás pudiera ser la actual Chapineros. Como la mayor parte de las calles del sector, inicialmente estuvo enladrillada, hasta que el s. XVII se empiedra En 1677 es una de las primeras en la que se introduce el sistema de losas alternando con piedras; en la siguiente centuria se empleará el sistema tradicional de enlosado, que se mantiene hasta comienzos del presente siglo, en que se recurre al cemento, que será reiteradamente reparado en las primeras décadas, hasta ser sustituido por el actual enlosado, pues es totalmente peatonal Sólo el ensanche final está adoquinado por acceder a él los vehículos. Por su subsuelo corría una de las cañerías que abastecían de agua a diversos puntos de la ciudad desde los siglos medievales. La iluminación se efectúa por medio de farolas sobre brazos de fundición adosados a las fachadas. En 1799 sus vecinos pidieron autorización para entoldarla; a mediados de la pasada centuria A. Latour destacaba esta característica; en 1943 es una de las que el Ayuntamiento decide entoldar, y en la actualidad los posee en algunos tramos solamente, gracias a la iniciativa de los comerciantes, originándose fuertes contrastes de temperatura entre las partes que cuentan con toldos y las que no.
     Aunque existen algunas casas que se pueden remontar al s. XVIII o comienzos del XIX, y se conservan bastantes ejemplos del parcelario medieval, la mayor parte del caserío se ha renovado en el presente siglo. Probablemente sea la que acumule mayor número de edificios construidos en la pri­mera mitad, reflejando los diversos estilos, desde los historicistas a los racionalistas, pasando por los regionalistas; con obras de los arquitectos más representativos del periodo, como S. Barris (núm. 21-25), J. Talavera (núm. 2-6), V. Traver (núm. 15) y Aníbal González (núm. 37), entre otros. Destaca además por sus dimensiones el edificio de los Almacenes Peyré, formado por la agregación de varias casas colindantes en el primer cuarto de siglo, a las que dotó de la fachada unitaria actual Aníbal González hacia 1929. Reciente­mente se han levantado otros, entre los que destaca el conjunto organizado en torno al pasaje existente casi al comienzo de la calle.
     Desde los primeros momentos de la ciu­dad castellana fue la calle comercial por excelencia, y dicho carácter lo mantendrá a través de los siglos: en el XVII se dice que es la más pública. y Ortiz de Zúñiga la define como la mejor de la ciudad; en el primer tercio del XIX, R. Ford la considera como la calle de tiendas más frecuentada junto con Sierpes; y González de León (1839) la describe toda flanqueada con tiendas de géne­ros de moda; en 1862, el barón Davillier la vio como la más concurrida junto con Sierpes y Dados. Reflejo de la importancia que ha tenido es el elevado número de autores literarios que se refieren a ella, en descripciones o situando cuadros en las obras de creación, desde Lope de Vega o Castillo Solórzano, entre los del Siglo de Oro, hasta M. Formica, pasando por Böhl de Faber, Mas, Porlán, Amicis, Romero Murube y un largo etcétera.
     Dicha importancia le viene dada por su actividad comercial, vinculada especialmente con el tejido, sus derivados y complementos. En los siglos medievales son numerosas las tiendas de paños de lana y de otras materias, como seda o lino. Peraza alude a los guanteros del comienzo de la misma. Más tarde, serán las tiendas de trajes, sombreros, abalorios, quincallería, pasamanería, etc. Mal-Lara dice que se encuentran en ella "cuantos regalos hay de vidrios, brinquiños, adobos de diversos olores, mercería y todo el ornato que las mujeres inventaron" (Reci­bimiento...); para Ortiz de Zúñiga, todo género de sedas y de otras clases; según el barón Davillíer, allí están tiendas de telas y de sombreros, a cuya puerta se muestra el último modelo de sombrero andaluz, las de merceros y vendedores de trajes confeccio­nados o ropa hecha. Aparte de estos comercios, en el s. XVIII era una de las calles en la que se debían establecer, según sus ordenanzas, los plateros. En el primer tercio del s. XIX los hermanos Camino abren la tienda de tejidos Las Filipinas, que, en el cambio de siglo, devendrá Almacenes Peyré, al cederla a Augusto Peyré y otros dependientes, quedando éste como único propietario, y llevando a cabo la expansión del negocio. Sería el introductor del sistema métrico decimal y del precio fijo en el comercio. Aquellas características con las que conserva en la actualidad, con gran predominio de las tiendas dedicada a la confección, tejidos y complementos, entre ellos las pocas que van quedando de cordonería y pasamanería; la del núm. 5 data de 1869. Romero Murube la calificará de "calle femenina". Este comer­cio abarca prácticamente todo el espectro social y todas las modalidades de venta, ya que coexisten boutiques con tiendas destinadas a familias modestas; el pequeño comercio con los grandes almacenes. Esto contribuye a que durante las horas de apertura la calle presenta una gran animación, aunque menor que décadas atrás, que desaparece tras su cierre. Especialmente llamativa en la parte más estrecha es la proliferación de anuncios en banderola.
     Por su importancia y proximidad a puntos claves de la ciudad, ha formado parte de itinerarios de manifestaciones de todo tipo, las más frecuentes de tipo religioso, al transcurrir por ella diversas procesiones, pero en especial la del Corpus, lo que era motivo para que los vecinos engalanasen sus balcones; también las cofradías, hasta el punto de que figura entre las que en 1625 ordena limpiar con este motivo; otras han sido procesiones de gloria, de rogativas o de acción de gracias. También, en el pasado siglo, ma­nifestaciones patrióticas o políticas, así como festivas, con ocasión del Carnaval. Por su actividad estuvo casi siempre, al menos desde el s. XVII, cerrada al tráfico de carruajes, salvo los que abastecían de agua, aunque dicha prohibición no se mantuvo siempre, originando a lo largo del XIX protestas de los vecinos y peticiones de marmolillos. En el s. XVI tuvo aquí su casa y espléndido museo, en opinión de los contemporáneos, el huma­nista Argote de Molina y la marquesa de Portugal. En 1862 nació la escritora Blanca de los Ríos, como recuerda un azulejo en el núm. 41. Aquí, en fin, localizaban los autores del pasado siglo la barbería que sirvió de inspiración a Baumarchais para su Barbero de Sevilla, sobre el que Rossini y Mozart compusieron sus respectivas óperas. Aparte del citado retablo de la virgen de Belén, que ya existía a comienzos del s. XVII y desapareció a fines del XVIII o comienzos del XIX, había otro dedicado a la Virgen del Rosario en la misma esquina de la Cuesta de su nombre, que atraía a numerosos devotos y desapareció hacia 1840 [Josefina Cruz Villalón, en Diccionario histórico de las calles de Sevilla, 1993].
Francos, 42
. Casa donde vivió Argote de Molina. Consta de tres plantas y, en su interior, dos patios de columnas y arcos de medio punto, el primero con capi­teles del siglo XVI.
Francos, 53. Casa de dos plantas y ático. En el cen­tro de la fachada existe un gran arco de ladrillo polilobulado inscrito en alfiz, de estilo mudéjar (Derribada). [Francisco Collantes de Terán Delorme y Luis Gómez Estern, Arquitectura Civil Sevillana, Excmo. Ayuntamiento de Sevilla, 1984].
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La calle Francos, en detalle:
Edificio calle Francos, 2-6 (J. Talavera)
Edificio calle Francos, 15 (V. Traver)
Edificio calle Francos, 21-25 (S. Barris)
Edificio calle Francos, 37 (Aníbal González)
Edificio Almacenes Peyré
Edificio calle Francos, 42
Edificio calle Francos, 53

jueves, 29 de octubre de 2026

Los principales monumentos (Iglesia de la Inmaculada Concepción, Casa del Tercio o de la Tercia, y Ecomuseo) de la localidad de Castilléjar, en la provincia de Granada

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Granada, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de la Inmaculada Concepción, Casa del Tercio o de la Tercia, y Ecomuseo) de la localidad de Castilléjar, en la provincia de Granada.
     El término municipal de Castilléjar está enclavado en una vega fértil que se extiende a orillas de los ríos Galera y Guardal, en un territorio rico en yacimientos arqueológicos y con algunos de las paisajes de badlands más espectaculares de la comarca. En él se encuentra la necrópolis ibérica de Castro de la Balunca, datada entre los siglos VI y V a.C. Cuenta, además, con numerosas cuevas del hombre prehistórico y otras que aún se utilizan como viviendas. Otros lugares de interés son la iglesia parroquial y la Casa del Tercio o de la Tercia y como espacios naturales próximos destacan las sierras de La Sagra y Castril.
     En la entrada del pueblo se encuentra un antiguo puente de hierro de principios del siglo XX, y siguiendo el camino de Castilléjar se llega a los Baños de Bartolo o Fuente Hedionda. Castilléjar cuenta con un lago artificial, apto para el baño, y aún se conservan, aunque en mal estado, los hornos para elaborar yeso y cal. También abundan los ‘espejuelos’ (yeso cristalizado).
     Región: Geoparque de Granada
     Código Postal: 18818
     Distancia desde Granada: 139 Km
     Gentilicio: Castillejaranos
     Acceder a su website: www.castaras.es (Diputación Provincial de Granada).
     Se constituye desde tiempos inmemoriales en punto estratégico en la ruta comercial que unía las costas almerienses y murcianas con las tierras del Valle del Guadalquivir, lo que se puede valorar atendiendo los restos de cultura argárica en la Loma de la Balunca. Su emplazamiento natural entre los ríos Bravatas y Guardal ha condicionado su evolución histórica e incluso su topónimo, pues siempre debió un punto fortificado de la ruta señalada. Con este sentido militar aparecen restos ibéricos, quizás romanizados, destacando, sobre todo, la existencia del castillo medieval. Su historia se configura sobre las alternativas bajomedievales en su control, señorío del Conde de Lerín y del Duque de Alba, parti­ cipación en la revuelta morisca y dependencia eclesiástica del arzobispado de Toledo hasta fechas muy recientes (Rafael López Guzmán, María Luisa Hernández Ríos, José Policarpo Cruz Cabrera, Esther Galera Mendoza, Ana María Gómez Román, José Manuel Gómez-Moreno Calera, Esperanza Guillén Marcos, María Luisa Hernández Ríos, Rafael López Guzmán, José Manuel Rodríguez Domingo, Jesús Rubio Lapaz, Ana Ruiz Gutiérrez, y Miguel Ángel Sorroche Cuerva. Guía artística de Granada y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     Castilléjar se encuentra  localizado al sur de la Sierra de Marmolance entre los ríos Bravatas y Guardal, en el borde de contacto entre las sierras del Subbético y el Surco Intrabético. La altitud media de su territorio es de 776 metros y se encuentra cultivado, principalmente, de cereal de secano en propiedades latifundistas y de pequeños regadíos semieventuales en las márgenes de los ríos. 
     El núcleo urbano de Castilléjar presenta una forma alargada, estando limitado hacia el oeste por el río Guardal y hacia el sureste por la carretera local que se dirige a Huéscar. En su entramado urbano se distinguen dos áreas claramente diferenciadas: la mitad norte, sector más elevado del núcleo, donde se han conservado un buen número de viviendas-cueva (hábitat troglodita) entre las que se ha desarrollado una compleja trama de caminos irregulares; y la mitad sur, más baja, en la que toma protagonismo el hábitat construido sobre una trama urbana de calles estrechas y sinuosas y manzanas irregulares.
     El municipio de Castilléjar pertenece a la Demarcación Paisajística de Hoyas de Guadix, Baza y Los Vélez (Guía Digital del Patrimonio Cultural).
Historia.-
     La zona donde se asienta Castilléjar ha servido de hábitat humano desde la prehistoria, como demuestran los yacimientos arqueológicos de las Cuevas de Guardal. Hay vestigios de un poblado íbero que se asentó en los siglos VI y V a.C., y posteriormente albergó a tribus bastetanas. Los árabes ocuparon su territorio, bajo el popular nombre de La Morería, hasta que en 1488 fue conquistada por los Reyes Católicos y pasó a depender de la Casa de Alba.
     Cobró especial protagonismo durante la rebelión morisca a finales del siglo XVI, por lo que fue duramente castigada. Los moriscos fueron expulsados y el municipio se repobló con colonos vasco-navarros y aragoneses en su mayoría (Diputación Provincial de Granada).

Iglesia de la Inmaculada Concepción.-

     El edificio es de dimensiones modestas y consta de una sola nave con capillas laterales y un crucero más destacado, según el modelo de iglesia contrarreformista. Destacan los arcos de medio punto de dicho crucero y la bóveda circular que lo cubre.
     Al exterior, sobresale su portada como elemento más significativo del conjunto, establecida sobre una disposición rectangular coronada en su parte central por un templete triangular. Fue fundada en el siglo XVI, pero ha sido muy transformada posteriormente, haciéndose necesaria una restauración (Rafael López Guzmán, María Luisa Hernández Ríos, José Policarpo Cruz Cabrera, Esther Galera Mendoza, Ana María Gómez Román, José Manuel Gómez-Moreno Calera, Esperanza Guillén Marcos, María Luisa Hernández Ríos, Rafael López Guzmán, José Manuel Rodríguez Domingo, Jesús Rubio Lapaz, Ana Ruiz Gutiérrez, y Miguel Ángel Sorroche Cuerva. Guía artística de Granada y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     Pequeña iglesia de una sola nave con capillas laterales y crucero desarrollado, siguiendo los preceptos contrarreformistas, cubierta por una cúpula de media naranja apoyada en cuatro arcos torales de medio punto.
     Al exterior se aprecia su fábrica de cantería, reutilizando piedras de la pequeña fortaleza medieval que da nombre al municipio. La portada principal está hecha mediante sillares pétreos en una tonalidad gris diferente a la del resto de paramentos, más claros, pero que se repite en el zócalo del edificio. Se estructura en un solo cuerpo flanqueado por dos pilastras que sujetan un breve entablamento sobre el cual, en su parte central, remata el conjunto un pequeño frontón triangular, con una cruz tallada en su tímpano. El vano de entrada es de medio punto, alberga una puerta de madera de dos hojas y se levanta sobre una pequeña escalinata semicircular. 
     A la derecha del conjunto se yergue la torre campanario, cuadrada, con cuatro vanos de medio punto en el cuerpo de campanas, uno en cada lado. La iglesia se cubre con un tejado a cuatro aguas de tejas de barro cocido, estando las que cubren las aristas de la cubiertas vidriadas en blanco y verde, características de la arquitectura popular de esta zona.
     La antigua mezquita de la población se convirtió en iglesia en 1501, pero al estar en mal estado de conservación se optó por derruirla y construir sobre ella otro edificio, bajo la advocación de San Gregorio, en 1522. Ello fue posible gracias a la donación de 750.00 maravedíes por parte del Duque de Alba. Sin embargo tampoco fue esta la iglesia definitiva, pues se construyó la actual en estilo mudéjar toledano (esta zona del Altiplano granadino pertenecía a la diócesis de Toledo) y se consagró a la Inmaculada Concepción ya en el XVII, época de auge de esta advocación de la Virgen en España, relacionada con los preceptos de Trento. Se acabó de construir en 1657 (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Iglesia de estilo mudéjar construida en 1657 sobre una mezquita de origen mozárabe. El templo está dedicado a la advocación de la Purísima Concepción y alberga en su interior una cabeza de Cristo tallada en madera y policromada y una imagen de la Virgen del Rosario. La torre del campanario, de origen renacentista, tiene un reloj mecánico de cerrajería artística. Además, sobre el dintel de la puerta aún se conserva la rosa del Arzobispado de Toledo, al que perteneció durante muchos años (Diputación Provincial de Granada).

Casa del Tercio, o de la Tercia (Ayuntamiento).-
     Viejo caserón que perteneció al duque de Alba y en el que los habitantes de Castilléjar pagaban antiguamente la renta, un tercio de sus cosechas. Por este motivo recibió el nombre Casa del Tercio o de la Tercia. Es la actual sede del Ayuntamiento (Diputación Provincial de Granada).

Ecomuseo.-
     El Centro de recepción de visitantes y Ecomuseo de Castilléjar es un espacio dedicado a la promoción e interpretación de los y oficios y costumbres propias de un ecosistema característico y particular como es el de la zona de Castilléjar y sus Bad-lands.
     En este espacio, se visualiza y expone tanto el hábitat de cuevas, como el trabajo del esparto y los hornos y minas de yeso, así como otros oficios y costumbres de la zona. (Diputación Provincial de Granada).
     
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Más sobre la provincia de Granada, en ExplicArte Sevilla.

Un paseo por la calle Francisco Carrión Mejías

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la calle Francisco Carrión Mejías, de Sevilla, dando un paseo por ella.
     La calle Cardenal Cervantes es, en el Callejero Sevillano, una calle que se encuentra en el Barrio de Santa Catalina, del Distrito Casco Antiguo; y va de la confluencia de la calle Juan de Mesa, a la confluencia de la calle Cardenal Cervantes y plaza de San Leandro.
     La calle, desde  el punto de vista urbanístico, y como definición, aparece perfectamente delimitada en  la  población  histórica  y en  los  sectores  urbanos donde predomina la edificación compacta o en manzana, y constituye el espacio libre, de tránsito, cuya linealidad queda marcada por las fachadas de las  edificaciones  colindantes  entre  si. En  cambio, en  los  sectores  de periferia donde predomina la edificación  abierta,  constituida  por  bloques  exentos,  la  calle,  como  ámbito  lineal de relación, se pierde, y  el espacio jurídicamente público y el de carácter privado se confunden en términos físicos y planimétricos. En las calles el sistema es numerar con los pares una acera y con los impares la opuesta.
     También hay una reglamentación establecida para el origen de esta numeración en cada vía, y es que se comienza a partir del extremo más próximo a la calle José Gestoso, que se consideraba, incorrectamente el centro geográfico de Sevilla, cuando este sistema se impuso. En la periferia unas veces se olvida esta norma y otras es difícil de establecer.
          Recibió esta denominación en 1956, tras su apertura, por el sacerdote Francisco Carrión Mejías (1892-1955), que fue párroco de San Andrés durante treinta años. A su muerte la Hermandad del Prendimiento, solicitó que se cambiase el nombre de Orfila por Francisco Carrión, pero el Ayuntamiento acordó concederle tal nombre a esta nueva vía. Inicialmente fue rotulada como Vicario Carrión Mejíías. La apertura de esta calle ha sido quizás una de las últimas actuaciones urbanísticas de importancia en el casco histórico. En 1940 fue aprobada la formación de esta vía, aprovechando en buena medida los terrenos del Asilo de la Mendicidad de San Fernando, antiguo Hospital del Cardenal (v. Cardenal Cervantes). La operación se desarrolló en dos fases. La primera fue aprobada en 1948 y supuso la apertura del primer tramo, desde Juan de Mesa a Almudena [actual Niño Ricardo]. La segunda se inició en 1962 prolongándose la vía hasta la plaza de San Leandro. 
     Posee calzada de asfalto, amplias aceras de losetas de cemento y se ilumina mediante farolas de báculo adosadas a las fachadas; en el segundo tramo, delante de un bloque de pisos retranqueado, cuenta con un espacio ajardinado y varios naranjos. El trazado de la calle, no totalmente rectilíneo, y la morfologia de las edificaciones reflejan claramente las dos fases de actuación. El primer tramo está formado por viviendas con fachada de ladrillo, de construcción más pobre y cuatro plantas. En el segundo, la mayor parte de la acera de los pares está ocupada por el instituto de enseñanza media Velázquez, y en la de los impares se levantan bloques de viviendas de cuatro y cinco plantas. Posee una importante función comercial y de servicios de barrio; casi todos los bajos están ocupados por locales dedicados a una actividad muy diversificada: desde comercios y servicios de uso diario, a los de recurrencia ocasional (vestido, peluquería, etc.) e incluso de cierta especialización (muebles, joyería, óptica, etc.), amén de algunos talleres artesanales y mecánicos. Soporta, además, un importante tráfico rodado, lo que unido a la actividad comercial y al tránsito de los estudiantes, le confiere gran animación a casi todas las horas del día [Josefina Cruz Villalón, en Diccionario histórico de las calles de Sevilla, 1993].
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Más sobre el Callejero de Sevilla, en ExplicArte Sevilla.

La calle Francisco Carrión Mejías, al detalle:
El desaparecido Hospital del Cardenal

miércoles, 28 de octubre de 2026

La Estación del Ferrocarril, en Villanueva del Río y Minas (Sevilla)

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte la Estación del Ferrocarril, en Villanueva del Río y Minas (Sevilla).       
     Hoy, 28 de octubre, es el "Día del Tren" en España, una efeméride en la que se conmemora la puesta en marcha de la primera línea férrea peninsular, entre Barcelona y Mataró, un 28 de octubre de 1848, así que hoy es el mejor día para ExplicArte la Estación del Ferrocarril, en Villanueva del Río y Minas (Sevilla).
      La estación del ferrocarril de Villanueva del Río y Minas consta aún, puesto que permanece en funcionamiento, del sencillo edificio del apeadero, el antiguo muelle de carga y facturación de la MZA, el edificio de los aseos -y en una vía muerta y en regular estado de conservación-, una antigua locomotora de vapor, construida por la fabricante alemana "Henschel" y que presenta una característica muy significativa para aquella época, la instalación de un "recalentón de vapor". Anexo a la estación se encuentra un pequeño conjunto de modestas viviendas para trabajadores de la misma.
     En relación también a ésta existe hoy el moderno barrio de la Estación, que tiene un trazado muy regular en sus calles.
     El 24 de marzo de 1869 se otorgó la concesión del ferrocarril Sevilla a Mérida al ingeniero y diputado Manuel Pastor y Landero. En 1872 comenzaron las obras de construcción por sus dos extremos Mérida y Tocina-Empalme, actualmente Los Rosales. El tramo entre Los Rosales, -cerca de Sevilla en la línea de esta ciudad a Córdoba- y Villanueva del Río y  Minas, era el de mayor interés de explotación pues daba salida a los carbones de las minas de La Reunión, que eran ampliamente utilizados como combustible por las compañías ferroviarias de Andalucía, y posteriormente por la MZA.
     La importancia de este ferrocarril como minero, lo demuestra el hecho de que, además de transcurrir por la zona minera de Villanueva del Río y Minas recogiendo su carbón, confluyeron en él, a través de otros ramales, el trafico de mineral del Cerro del Hierro, y el que generaba la fábrica de Pedroso, convirtiendo a esta línea en la más característica de transporte de graneles MZA (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
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Más sobre la localidad de Villanueva del Río y Minas (Sevilla), en ExplicArte Sevilla.

La Ópera "Don Juan", ambientada en Sevilla, de J.T. Tanner y A. Ross, y Wilhelm Meyer Lutz

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la ópera "Don Juan", ambientada en Sevilla, de J.T. Tanner y A. Ross, y Wilhelm Meyer Lutz.
     Hoy, 28 de octubre, es el aniversario del estreno (28 de octubre de 1893) de la ópera "Don Juan", en Londres (Reino Unido), así que hoy es el mejor día para ExplicArte la ópera "Don Juan", ambientada en Sevilla, con libreto de J.T. Tanner y A. Ross, y música de Wilhelm Meyer Lutz.
     Es una ópera, basada en el mito de Don Juan, y deudora, sin lugar a dudas de la obra original El burlador de Sevilla y convidado de piedra de Tirso de Molina.
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Más sobre Sevilla, Ciudad de Ópera, en ExplicArte Sevilla.

martes, 27 de octubre de 2026

La elaboración de la Chacinas, en Martín de la Jara (Sevilla)

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte la elaboración de Chacinas, en Martín de la Jara (Sevilla). 
     Las chacinas son productos cárnicos preparados fundamentalmente a partir de una mezcla de carne picada, grasas, condimentos, especias y sal e introducidos en tripas naturales o artificiales. Son elaborados durante la tradicional matanza del cerdo en los mismos espacios donde se lleva a cabo la actividad, en los meses fríos de diciembre a febrero y consumidos el resto del año dado que su curación permite su conservación. Las morcillas y chorizos son elaboradas generalmente por mujeres, mientras que los hombres realizan más las tareas del despiece del animal sacrificado. En concreto, la morcilla en la localidad de Martín de la Jara es un embutido que goza de una gran significación, considerada como una de las especialidades gastronómicas ya que su receta, conocimientos y técnicas de elaboración no se dan en otros pueblos de la zona. En general, son pocas las familias que venden los productos de su matanza quedando reducido su consumo mayoritario al ámbito doméstico. Habitualmente, la morcilla local se suele llevar en tiempo de comensalismo con motivo de algunos rituales festivos como en Semana Santa y Carnavales.
     Los ingredientes utilizados para la elaboración de morcillas son tripas de vaca, sangre, pringue del cerdo (zonas más grasientas), ajos, pimiento choricero, comino, clavo, pimienta, orégano, pipas tostadas de los pimientos, pimentón y matalahúva. El ingrediente principal de las morcillas es la pringue o grasa animal, salvo el tocino, que daría un mal sabor a la chacina. Junto a la pringue, pero en menor cantidad se echan los tendones. El primer procedimiento para su elaboración consiste en mezclar los ajos con esta grasa animal, y después moler esta masa en la máquina eléctrica de picar. Con anterioridad los pimientos choriceros se echan en agua caliente para ablandarlos y poder raspar la carne interior. El pimentón se añade después de realizar la mezcla, ya que podría quedar alguna pringue sin mezclar bien con los condimentos. Se echa tanto como vaya admitiendo. Después se le añade la sangre y se mezcla bien.
     Una vez mezclado los condimentos e ingredientes se amasa "a puño", es decir con los puños de las manos hundidos con gestos ágiles y repetidos hasta que la masa adquiere el color rojo brillante que le proporciona la sangre y el pimentón. 
     Posteriormente se prueba todo, para comprobar el resultado del sabor con los condimentos añadidos, sobre todo de pimentón y sal. Es muy importante que la calidad de los condimentos sea buena. Esta prueba se realiza antes de empezar a llenarlas.
     Para llenar las morcillas se cortan las tripas, las cuales se han comprado previamente en carnicerías locales, y se echan en agua caliente para manipularlas mejor. Se meten en el embudo de la máquina y se gradúa con movimientos manuales para evitar que estén muy llenas, de ser así la tripa se rompe al cocerla. El trabajo de elaboración de la masa es realizado por las mujeres, mientras que el llenado se realiza entre ambos, la mujer sentada junto a la mesa de la matanza, sobre la que está la máquina de llenar, gradúa el llenado de las morcillas. El hombre va llenando la máquina eléctrica, por la boca superior, controla los tiempos de paro e inicio, esperando la orden de la mujer. Después la mujer ata los extremos con hilo de chacina y remata anudando ambos a modo de aro. Se llenan las tripas con la masa de la morcilla y posteriormente se cuecen en agua caliente en una caldera de sesenta litros, procurando que no revienten. Las morcillas tardan en cocerse aproximadamente tres cuartos de hora y se echan entre nueve y once morcillas en cada caldera. Es muy importante la calidad de la tripa para asegurar que la morcilla no se reviente cuando está cocidas. Se sacan con un cazo al revés, es decir, se enganchan por el mango del cazo una a una, se enfrían sumergiéndolas en agua una media hora; esta operación se realiza para que la pringue cuaje.
     En Martín de la Jara, la pringue "colorá" que queda en la caldera después del cocido de las morcillas, se saca cuando se enfría el agua y se almacena para ser utilizada posteriormente en otros usos culinarios. Las morcillas, una vez cocidas, se colocan en un cartón sobre el suelo para que reposen y finamente se cuelgan en cañas en las cámaras de la vivienda. A los diez o doce días se pueden echar en aceite, pero actualmente se envasan al vacío.
     Los ingredientes utilizados para la elaboración de chorizos son carne picada del cerdo menos los chicharrones y los solomillo, tripas del propio cerdo, ajos, pimienta molida, pimienta en grano, pimentón, laurel y sal. El aliño de los chorizos y los salchichones se realiza el segundo día de la matanza. Esta labor es realizada por las mujeres. Mientras el cerdo se descuartiza, la mujer limpia las tripas del cerdo, que serán utilizadas para el posterior llenado de los chorizos; las demás tripas se compran.
     La carne utilizada para los chorizos es la misma que la utilizada para los salchichones, sin embargo se suelen elaborar más cantidad de chorizo que de salchichones, ya que la finalidad de éstos es su uso como ingrediente de otros platos durante el resto del año. El primer procedimiento consiste en descamar, para separar los músculos de los tendones y huesos. A continuación se pica la carne con el pimiento choricero y los ajos, luego se le echa el pimiento molido, el laurel troceado, la pimienta en grano y el pimentón. Se amasa todo muy bien a puño y se deja reposar un día. Antes de llenarlos se realiza la técnica que se llama "prueba del chorizo", que consiste en liar el chorizo en papel de aluminio y ponerlo al fuego. Después tiene lugar el llenado del chorizo, es decir, la introducción de la masa en las tripas, es una operación laboriosa que hay que ir haciendo con las manos para que ni quede aire en las tripas (si entrase aire "se empapela" pierde color, se pone amarillento y se pudre), ni se llene demasiado, ya que podría reventarse la tripa. Para que suelten el aire que cojan durante el llenado, se punzan los chorizos con alfileres. La técnica del llenado y del punzado es tarea de mujeres.
     Finalmente, se cuelgan en un sitio seco y frío en varas de chopo o en tubos metálicos. Antes se reservaba una parte de las cámaras para colgar los chorizos y el tocino salado. Los chorizos comienzan a consumirse a partir de veinte días. En el pasado, se conservaban en tinajas con aceite, siendo en la actualidad esto último sustituido por envases al vacío.
     La mayor transformación se da en los procedimientos de conservación, ya que antes se conservaban en tinajas de barro cocido (de fabricación comarcal) donde se sumergían en aceite de oliva, mientras en la actualidad se envasan al vacío mediante una máquina eléctrica (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte la elaboración de Chacinas, en Martín de la Jara (Sevilla). Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia sevillana.

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Un paseo por la calle Páez de Rivera (XXXVI Avenida Infanta Luisa, durante la Exposición Iberoamericana de 1929)

     Por amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la calle Páez de Rivera (XXXVI Avenida Infanta Luisa, durante la Exposición Iberoamericana de 1929), de Sevilla, dando un paseo por ella.
     La calle Páez de Rivera (XXXVI Avenida Infanta Luisa, durante la Exposición Iberoamericana de 1929) es, en el Callejero Sevillano, una vía que se encuentra en el Barrio del Sector Sur-La Palmera-Reina Mercedes, del Distrito Bellavista-La Palmera; y va de la avenida de la Palmera, a la avenida de las Razas.
     La  calle, desde  el punto de vista urbanístico, y como definición, aparece perfectamente delimitada en  la  población  histórica  y en  los  sectores  urbanos donde predomina la edificación compacta o en manzana, y constituye el espacio libre, de tránsito, cuya linealidad queda marcada por las fachadas de las  edificaciones  colindantes  entre  si. En  cambio, en  los  sectores  de periferia donde predomina la edificación  abierta, constituida por bloques exentos, la calle, como ámbito lineal de relación, se pierde, y el espacio jurídicamente público y el de carácter privado se confunden en términos físicos y planimétricos. En las calles el sistema es numerar con los pares una acera y con los impares la opuesta.
     También hay una reglamentación establecida para el origen de esta numeración en cada vía, y es que se comienza a partir del extremo más próximo a la calle José Gestoso, que se consideraba, incorrectamente el centro geográfico de Sevilla, cuando este sistema se impuso. En la periferia unas veces se olvida esta norma y otras es difícil de establecer.
     Rotulada en 1955 en recuerdo de este poeta sevillano, del linaje de los adelantados de Andalucía, que florece en la primera mitad del s. XV y algunas de cuyas obras se recogen en el Cancionero de Baena. Hasta entonces era conocida como Tercera de esta barriada o avenida de la Botella, pues pervivía la memoria popular del pabellón de una marca de cavas catalanes que remataba en una enorme botella publicitaria, que estuvo situado en la Exposición de 1929 en la intersección de esta calle con la avenida de la Palmera, cerca del lugar donde hacia 1945 se estableció un quiosco de bebidas que con diversas modificaciones estructurales ha llegado hasta nuestros días. Esta razón hizo que toda esta zona del Sector Sur fuera llamada la Botella, denominación colectiva que aún persiste.
     Formada al urbanizarse estos terrenos para la Exposición Iberoamericana de 1929, es de trazado recto. Asfaltada y con acerado de cemento, con farolas de báculo para el alumbrado público y plazas para el estacio­namiento en batería. En su acera de los pares terminan Isaac Peral y Lorenzo de Sepúlveda, en la de los impares nacen la avenida de Reina Mercedes y Periodista Ramón Resa, y está atravesada perpendicularmente por Tarfia y Sor Gregoria de Santa Teresa. El arbolado, de buen porte, lo forman líneas de plátanos, fresnos, melias y robinias en la acera de los pares, y una línea de plátanos en los impares. Su primer tramo aparece flanqueado por viviendas unifamiliares exentas, con sus muros y verjas de cerra­miento, y luego, en los pares, el Instituto del Dr. Sacristán, la Jefatura Provincial de Tráfico y bloques de viviendas; y en los impares igualmente bloques de viviendas, las facha­das laterales de la Escuela Superior de Arquitectura y del Centro Regional de On­cología y unos locales comerciales donde se sitúan bares y un supermercado. Ante la Jefatura Provincial de Tráfico hay un quiosco de prensa y quinielas, de estructura metálica. Esta concentración de servicios y actividades, con centros sanitarios, docentes y oficiales, hace de esta vía un lugar muy transitado [Margarita Serrano Soria, en Diccionario histórico de las calles de Sevilla, 1993].
Conozcamos mejor la Biografía de Ruy Páez de Ribera, poeta, a quien está dedicada esta vía;
     Ruy Páez de Ribera (Sevilla, h. 1370 - d. de 1424) fue un poeta español del Prerrenacimiento que escribió en el reinado de Juan II de Castilla (primera mitad del siglo XV). 
     Poeta español de la primera mitad del siglo XV, es una figura clave en el contexto literario del Renacimiento en España. Miembro de una familia noble, su formación y su obra no solo reflejan el espíritu de su época, sino también el profundo impacto que la poesía medieval dejó en las generaciones posteriores. A lo largo de su vida, Páez de Ribera cultivó una visión poética única, que se distanció de las influencias dominantes de la época, particularmente de las de Dante Alighieri, a quien su maestro Francisco Imperial seguía. A pesar de estas influencias, su estilo propio lo posicionó como una voz literaria relevante, especialmente recordada por sus trabajos que aparecen en el Cancionero de Baena.
     Ruy Páez de Ribera nació en un momento crucial para la literatura española, en la primera mitad del siglo XV. Su familia, noble de origen, le permitió acceder a una educación adecuada que le permitió destacar en el ámbito de las letras. Fue discípulo de Francisco Imperial, un importante poeta de la época que se vio influenciado por Dante. Sin embargo, a pesar de esta cercanía con los círculos que seguían la tradición dantesca, Ruy Páez de Ribera no fue un imitador de Dante, lo que le permitió desarrollar una voz propia en la poesía española de su tiempo.
     El siglo XV fue un período de transición en la literatura española, donde las formas medievales se iban mezclando con nuevos enfoques más cercanos al Renacimiento. Este contexto favoreció la aparición de poetas como Ruy Páez de Ribera, quienes, aunque influenciados por la tradición medieval, también mostraban signos de una apertura hacia nuevas formas y contenidos.
     Ruy Páez de Ribera es principalmente conocido por sus composiciones poéticas, que reflejan tanto su formación como las tensiones culturales de la época. Uno de sus logros más significativos fue la creación de poemas con un estilo que, aunque influenciado por su maestro, se apartaba de las convenciones del momento. Entre sus obras más destacadas se encuentran los poemas «Proceso que ovieron en uno la dolencia e la vejez e el destierro e la pobreza» y «Proceso que ovieron la soberbia e la mesura», dos textos que abordan cuestiones existenciales y sociales con una gran profundidad filosófica y literaria.
     En el contexto de la literatura medieval y renacentista española, Ruy Páez de Ribera se presenta como un poeta de transición, alguien que preservó elementos de la poesía medieval pero al mismo tiempo abrió camino hacia nuevas formas de expresión literaria. A través de sus obras, se percibe un claro interés por los temas humanos, como la vejez, la pobreza, y la moralidad, además de un agudo sentido de la crítica social.
     Formación con Francisco Imperial: La influencia de Francisco Imperial en la carrera de Ruy Páez de Ribera fue significativa. Aunque no siguió la misma línea estilística de su maestro, fue crucial en su formación literaria y en la apertura de su mente a nuevas ideas.
     La publicación en el Cancionero de Baena: El Cancionero de Baena es una de las principales fuentes para estudiar la poesía de Ruy Páez de Ribera. Su inclusión en esta obra le asegura un lugar importante dentro del canon de la poesía española medieval y renacentista.
     Creación de los «Procesos»: Los poemas titulados «Proceso que ovieron en uno la dolencia e la vejez e el destierro e la pobreza» y «Proceso que ovieron la soberbia e la mesura» marcan un momento fundamental en su carrera. Estos textos no solo son significativos por su calidad literaria, sino también por su enfoque profundo sobre temas universales y atemporales.
     Su Distanciamiento de Dante: Aunque su maestro Francisco Imperial era un seguidor de Dante, Ruy Páez de Ribera decidió seguir un camino más independiente, lo que lo alejó de las influencias directas del poeta florentino, permitiéndole desarrollar un estilo propio dentro de la poesía de su tiempo.
     Hoy en día, Ruy Páez de Ribera sigue siendo una figura importante en el estudio de la poesía medieval y renacentista española. Aunque no tiene la misma fama que otros poetas de su época, su obra sigue siendo valorada por su profundidad filosófica y por sus contribuciones a la literatura española. Su capacidad para mezclar la tradición medieval con elementos más modernos lo convierte en una figura clave en el desarrollo de la poesía española. Los estudios contemporáneos han resaltado su capacidad para abordar temas universales, como la pobreza, la vejez y la moralidad, lo que le otorga una relevancia que trasciende su época.
     En la actualidad, su poesía sigue siendo objeto de estudio en universidades y es leída por aquellos interesados en la evolución de la literatura española y la transición entre la Edad Media y el Renacimiento. Además, el hecho de que sus obras figuren en el Cancionero de Baena, una de las colecciones más importantes de la poesía medieval española, asegura que su legado perdure en el tiempo.
     Ruy Páez de Ribera, aunque menos conocido que otros grandes poetas de su época, ha dejado una huella indeleble en la literatura española del siglo XV. Su estilo único, su capacidad para tratar temas universales y su lugar en el Cancionero de Baena aseguran que su legado perdure en la historia de la literatura. A lo largo de los siglos, su obra ha sido apreciada no solo por su calidad literaria, sino también por su capacidad para abordar las preocupaciones más profundas del ser humano, lo que lo convierte en una figura esencial en la historia de la poesía española (MCN Biografías).
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la calle Páez de Rivera (XXXVI Avenida Infanta Luisa, durante la Exposición Iberoamericana de 1929), de Sevilla, dando un paseo por ella. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

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La calle Páez de Rivera, al detalle:
Jefatura Superior de Tráfico
Escuela Superior de Arquitectura