Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero

Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero, para conmemorar los 800 años de la Torre del Oro

   Otra Experiencia con ExplicArte Sevilla :     La intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla" , presentado por Ch...

domingo, 29 de marzo de 2026

La Hermandad de la Estrella

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la Hermandad de la Estrella, de Sevilla.  
     Hoy, 29 de marzo, es Domingo de Ramos en la Pasión del Señor, cuando Nuestro Señor Jesucristo, como indica la profecía de Zacarías, entró en Jerusalén sentado sobre un pollino de borrica, y a su encuentro salió la multitud con ramos de olivos [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II].
     Y que mejor día que hoy, para ExplicArte la Hermandad de la Estrella, de Sevilla, que efectúa su estación de penitencia en la tarde del Domingo de Ramos.
     La Hermandad de la Estrella, tiene su sede canónica en la Capilla de María Santísima de la Estrella [nº 87 en el plano oficial del Ayuntamiento de Sevilla; y nº 26 en el plano oficial de la Junta de Andalucía] que se encuentra en la calle San Jacinto, 41; al igual que su Casa de Hermandad, en el Barrio de Triana Casco Antiguo, del Distrito Triana.
     La Pontificia, Real, Ilustre y Fervorosa Hermandad Sacramental y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de las Penas, María Santísima de la Estrella, Triunfo del Santo Lignum Crucis, San Francisco de Paula y Santas Justa y Rufina; es ésta una corporación fundada en 1560, con residencia canónica en su Capilla de María Santísima de la Estrella, del sevillano barrio de Triana, siendo sus imágenes titulares Nuestro Padre Jesús de las Penas, obra de José de Arce en 1655; y María Santísima de la Estrella, talla anónima de la 2ª 1/2 del siglo XVII.
   El escudo de la Hermandad lo forma una estrella de seis puntas que representa la advocación de Nuestra Titular, la Santísima Virgen de la Estrella. En su interior dos escudos ovalados, trayendo el primero el jeroglífico del Triunfo de la Santa Cruz, compuesto por una cruz verde con corona de laurel, sobre la bola del mundo, enroscada por una serpiente y coronada por una calavera. De la bola parten dos palmas hacia los brazos de la cruz; el segundo, cuarteado en cruz, llevando en el primero y el cuarto las armas de Castilla y el segundo y tercero las armas de León, sobre el todo tres flores de lis, dentado en punta con las armas del Reino de Granada: Timbrando el primer escudo ovalado una corona de espina con los clavos de Cristo, y el segundo la corona Real de España. En el centro superior de los dos escudos el blasón de San Francisco de Paula, que es el Sol de la Caridad, con las siglas “CHARITAS”. En el centro inferior, el Relicario del Santo Lignum Crucis. El todo timbrado por la tiara pontificia sobre las llaves de San Pedro y orlado por dos palmas que representan el martirio de las Santas Justa y Rufina.
     Corría el año de 1560 cuando se funda en Triana, en una capilla del convento de la Victoria perteneciente a los Frailes Mínimos de San Francisco de Paula, una hermandad de luz bajo el patrocinio de Nuestra Señora de la Estrella.
     Las reglas de esta hermandad, formada por capitanes de barcos con la misión de fletar las mercaderías que en la ciudad de Sevilla entraban y salían por la mar para las Indias y Flandes, fueron protocolizadas en la escribanía de Gaspar de Toledo el primer día de septiembre de 1566 y aprobadas por Felipe II el día 24 de diciembre de ese mismo año. En 1570, la comunidad de frailes concedía a la hermandad un sitio junto a su iglesia para que se labrara una capilla, al igual que cedía en el interior del templo otra capilla con el objeto de que allí fueran colocadas las imágenes y poder celebrar sus fiestas y juntas.
     En el año de 1600, la hermandad de Nuestra Señora de la Estrella se une a la de San Francisco de Paula. En 1644, en el barrio de Triana, en la ermita de un antiguo hospital allí existente bajo la advocación de Nuestra Señora de la Candelaria, un hombre devoto, de nombre Diego Granado y Mosquera, fundó una hermandad titulada de las Penas de Cristo Nuestro Señor, Triunfo de la Cruz y Amparo de María Santísima. La hermandad labró capilla a sus propias expensas pero era ésta tan pequeña que en la Semana Santa debían de instalarse los pasos en la propia ermita pues en aquellos días no la ocupaban los hermanos de la Candelaria.
     A iniciativa del mencionado Diego Granado, la Hermandad de las Penas gestó la fusión con la de la Estrella. De este modo, los hermanos de las Penas, en cabildo general celebrado el 17 de junio de 1674, acordaron su unión con los de la Estrella, quienes tomaron también acuerdo de fusión en cabildo el día 21 de junio de ese mismo año. Así, el 15 de julio de 1674, las hermandades otorgaron conjuntamente escritura de fusión ante el escribano público Hernando Gómez de Frías, acordando también la redacción de nuevas reglas que se formarían con lo mejor de ambas. La hermandad resultante se titularía de «Nuestra Señora de la Estrella, Santo Cristo de las Penas, Triunfo del Santo Lignum Crucis y San Francisco de Paula».
     Al establecerse esta concordia, la cofradía de las Penas donó al convento de Frailes Mínimos la imagen de un crucificado con el tabernáculo que poseía, siendo colocada en la enfermería y luego en un altar del templo. La iglesia y el convento de la Victoria desaparecieron en un voraz incendio la noche del 22 de octubre de 1704, salvándose la capilla de la Hermandad, la cual sirvió a la comunidad hasta igual día y mes del año 1707 en que se concluyó la reedificación de aquella.
     Por otra parte, la ermita de la Candelaria, en razón de lo reducido del templo y de la ampliación exigida por la propia comunidad de dominicos, hubo de ser derruida, emprendiéndose con el tiempo la nueva fábrica de la suntuosa iglesia de la Candelaria y San Jacinto, cuya construcción fue muy afanosa, depositándose en ella el santísimo sacramento en 1774 y abriéndose al culto el día 29 de enero de 1775. La cofradía después de su fusión entre Estrella y Penas, hacía estación de penitencia a la real Parroquia de Señora Santa Ana con tres pasos.
     En el primero iba una cruz verde sobre un mundo y, enroscada en él, la serpiente con la manzana en la boca. Del clavo de los pies de la cruz salían dos palmas que terminaban en los brazos y en el centro de éstos, una corona de laurel. Al pie del madero había una María con una estrella y a un lado una calavera en significación de la muerte. En el segundo paso, el del Señor, se representaba el monte Calvario en el que el redentor, desnudo y sentado sobre una peña, espera la crucifixión en actitud de oración. La Santa Cruz iba en medio tendida mientras dos judíos preparaban lo necesario para dicho acto, mostrándose en el suelo la túnica y el vaso de mirra.
     En el tercer paso figuraba la virgen, ostentando en su mano la reliquia del Lignum Crucis que de antiguo poseía la hermandad. En los tiempos de apogeo se adornaba el paso con muy ricos objetos de plata. La imagen, una de las más hermosas de la ciudad atribuida a la gubia de Juan Martínez Montañés, tuvo tanta fama y celebridad que hubo empeño en poseerla, asegurándose como tradición que una noche trataron de robarla. Las fiestas principales de la hermandad eran: el día de la Santa Cruz, con misa cantada y sermón exponiéndose ese día el santísimo sacramento; en el mes de enero, se celebraba quinario a Nuestro Padre Jesús de las Penas, procurando que en los tres últimos se tuviera el jubileo de las 48 horas; el 2 de febrero, fiesta de la Purificación, tenía lugar función en honor de María Santísima de la Estrella, en conmemoración de la presentación de Jesús en el templo y se oficiaba con tercia, bendición de candelas, misa, sermón, manifiesto y procesión claustral.
     El 16 de julio, se cantaban vísperas solemnes ante el altar en que se veneran las santas mártires, Justa y Rufina, patronas de Sevilla y el día 17, de su festividad, misa cantada por la tarde comenzando la novena con sermón. Al domingo siguiente, se hacía función solemne con procesión en la que figuraba la imagen de Nuestro Padre San Francisco de Paula, titular de ambas hermandades unidas, y las santas, agregadas a la cofradía, que tenían su capilla y sala capitular en la Real Parroquia de Señora Santa Ana, iglesia donde también estaba la imagen de san Francisco de Paula en su retablo propio de la nave del evangelio.
     La falta de documentos de la hermandad de las Santas Justa y Rufina impide determinar su antigüedad, aunque es de presumir sea mucha respecto a la devoción que siempre ha conservado Sevilla a estas esclarecidas mártires, sus patronas, y principalmente por los alfareros, por quienes se supone fundada. Se encuentra memoria de su altar en la iglesia de Santa Ana desde el año de 1589 por unas mandas de misas en testamento.
     Se tiene constancia de que a principios del siglo XIX ya se encontraba integrado en la hermandad el gremio de alfareros, a pesar de la ley prohibitiva de todo carácter gremial en las hermandades a partir de 1783.
     La forzada ocupación de los conventos sevillanos en 1809 por las tropas francesas, allanando con pleno vandalismo también el convento de la Victoria con la expulsión de sus moradores, dio un golpe mortal a la cofradía que conoció la destrucción parcial y lenta del famoso monasterio y aún dentro de la iglesia, la ruina de su propia capilla de la que anteriormente se ha hecho mención. Por ello, la cofradía hubo de trasladar sus imágenes a otra capilla de la misma iglesia en lo poco que quedaba en pie.
     La reducción del convento y el periodo liberal hicieron que la hermandad llegara casi a la extinción hasta 1835, en que obligada por la exclaustración ordenada por la desamortización de Mendizábal, hubo de trasladarse al convento de San Jacinto, exclaustrado y abandonado por la Orden Dominica ese mismo año. Las imágenes fueron situadas en los altares del crucero.
     De todo este periodo sólo hay constancia de la solemne fiesta celebrada el 19 de julio de 1818 en honor de las santas Justa y Rufina en el templo de Santa Ana, en cuya tarde salieron procesionalmente, vestidas a la romana, en muy adornadas andas y acompañando a su divina majestad que iba en su custodia.
     Finalizada la guerra civil entre carlistas y cristinos, que había asolado España desde 1833, existen propósitos de reanudar las actividades de la hermandad propugnadas por los afanosos alfareros entre 1839 y 1840, pero un pleito sobre la pintura y dorado del paso neutralizó todos los esfuerzos. Otra nueva tentativa fue auspiciada en 1851 por el celoso exclaustrado capuchino padre Miguel Mijares, cura de la Real Parroquia de Santa Ana. Un domingo de septiembre de 1859 se iniciaron los cultos con función y solemne procesión con las patronas alfareras, e igualmente lucido quinario en honor del Santo Cristo de las Penas.
     Un nuevo vendaval devastador, a causa de la revolución de 1868, el destronamiento de Isabel II, el reinado de Amadeo I y la instauración de la I República, obligaron a otros veinte años de inactividad. Restaurado y reparado el templo de San Jacinto y abierto de nuevo al culto el 2 de junio de 1878, se logra resurgir la antigua devoción a nuestros titulares y así, el 28 de noviembre de 1880 se lleva a efecto una solemne función. La hermandad, que no contaba más que con las imágenes después de haber perdido todo su patrimonio, se dedicó a preparar todos los útiles efectivos procesionales. El Miércoles Santo de 1891, merced a la iniciativa de varios jóvenes bajo la dirección del virtuoso sacerdote y capellán de San Jacinto, Eusebio Ortega, realizó estación de penitencia, estrenando pasos, ropas e insignias bordadas en oro.
     Se procedió a la redacción de nuevas reglas, copiadas y reformadas de las de 1674, extraviadas en ocho de sus capítulos, cuyas constituciones fueron aprobadas el 21 de febrero de 1891 por el arzobispo de Sevilla, Benedicto Sanz y Forés, e inscritas en el registro de asociaciones del gobierno civil, en virtud del real decreto de 19 de septiembre de 1902, en 10 de junio de ese año, al folio 154 del libro 3º de dicho registro. Desde aquella época de 1891, la cofradía continuó realizando su estación de penitencia desde el convento de San Jacinto en la tarde del Domingo de Ramos, siendo la única que la efectuara en 1932, el Jueves Santo, sufriendo varios atentados en su recorrido.
     En 1960 conmemoró la hermandad el IV centenario de su fundación con solemnes cultos y procesión por el barrio de María Santísima de la Estrella bajo palio. El 17 de octubre de 1962 la hermandad adquirió el inmueble sito en San Jacinto 63, hoy 41, para labrar en su solar casa de hermandad, la cual fue bendecida el 22 de septiembre de 1963 por el cardenal Bueno Monreal, fecha en la que también se constituía oficialmente su bolsa de caridad. El 10 de octubre de 1966, el convento de San Jacinto es erigido en parroquia. La hermandad, por acuerdo de cabildo extraordinario en junio de 1966, solicitó constituirse en sacramental de la nueva parroquia, lo que se concedió por decreto del arzobispado de aquella fecha, organizando la procesión con su divina majestad para enfermos e impedidos de la feligresía durante varios años y cuidando el Monumento de los Oficios de Jueves y Viernes Santo.
     A solicitud de la hermandad, que acuerda en cabildo transformar en capilla su casa de hermandad, un decreto de 25 de junio de 1973, dado por el cardenal Bueno Monreal, autorizó la adaptación del inmueble en oratorio semipúblico y erigiéndolo en sede canónica de la Corporación. Bendecida la nueva capilla en Sábado de Pasión de 1976, ese Domingo de Ramos, 11 de abril, salió del Convento de San Jacinto para, tras realizar la estación de penitencia, entrar en su nueva sede.
     En junio de 1982, la hermandad adquiere unos de los inmuebles colindantes para ampliación de su sede e instalaciones. Entre junio de 1988 y la Cuaresma del año siguiente, la hermandad procedió a la reforma y ampliación tanto de la capilla como de su casa. Durante este tiempo las imágenes estuvieron ubicadas en la capilla sacramental de la parroquia de Santa Ana.
     Durante las labores de restauración a las que fue sometida la imagen de Nuestro Padre Jesús de las Penas en 1996, se encontró en su interior un documento que acreditaba la hechura de la imagen como obra de José de Arce. En el año 2005 se celebra por ende la singular efemérides del 350 aniversario de la venerada imagen de Nuestro Padre Jesús de las Penas. Fecha importante que se reseña con letras de oro en la historia de la hermandad fue la del 31 de octubre de 1999, en la que el arzobispo de Sevilla, Carlos Amigo Vallejo, coronó canónicamente a la imagen de María Santísima de la Estrella en solemne pontifical celebrado en la catedral de Sevilla (Web oficial del Consejo de Hermandades y Cofradías de la Ciudad de Sevilla).
   Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la Hermandad de la Estrella, de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

Más sobre las Hermandades y Cofradías de Sevilla, en ExplicArte Sevilla.

Página web oficial de la Hermandad de la Estrella: www.hermandad-estrella.org

La Hermandad de la Estrella, al detalle:
- Sede Canónica: Capilla de María Santísima de la Estrella
- Día de Salida Procesional: Domingo de Ramos
- Imágenes Titulares:  - Nuestro Padre Jesús de las Penas
                                    - María Santísima de la Estrella
                                    - Santo Lignum Crucis
                                    - San Francisco de Paula
                                    - Santas Justa y Rufina

sábado, 28 de marzo de 2026

Procesiones de hoy, Sábado de Pasión

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte las procesiones de hoy, Sábado de Pasión, en Sevilla.
     Hoy, sábado 28 de marzo, es Sábado de Pasión, que es la víspera del Domingo de Ramos, día en el que se inicia la Semana Santa. Es el sábado de la quinta semana de la Cuaresma, conocida como Semana de Pasión, y no debe ser confundido con el Sábado Santo, que se celebra una semana después, la víspera del Domingo de Resurrección, siendo el mejor día para ExplicArte las procesiones de hoy, Sábado de Pasión. Así en el día de hoy procesionan las hermandades siguientes:
     
     Hdad. de Padre Pío: La Hermandad Sacramental de la Santa Cruz en el Monte Calvario y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Salud y Clemencia, Santísima Virgen Madre de la Divina Gracia y San Juan de la Cruz, es una corporación fundada en 1986, con sede canónica en la Parroquia del Buen Pastor y San Juan de la Cruz, en el sevillano barrio de Palmete, siendo sus imágenes titulares Nuestro Padre Jesús de la Salud y Clemencia, obra de Fernando Murciano en 1996; y la Santísima Virgen Madre de la Divina Gracia, obra de Luis Álvarez Duarte, en 1987.     
Enlace a la web oficial de la Hermandad de Padre Pío: www.hermandadpadrepio.com 

     Hdad. de los Dolores de Torreblanca: La Humilde y Fervorosa Hermandad Sacramental del Santísimo Nombre de Jesús y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús Cautivo ante Pilato, María Santísima de los Dolores y San Antonio de Padua, es una corporación fundada en 1961, con sede canónica en la iglesia parroquial de San Antonio de Padua, en el sevillano barrio de Torreblanca, siendo sus imágenes titulares Nuestro Padre Jesús Cautivo ante Pilatos, obra de Jesús Méndez Lastrucci en 1992; María Santísima de los Dolores, obra de José María Gamero Viñau en 1988, y San Antonio de Padua, obra asimismo de José María Gamero Viñau en 1992.
Enlace a la web oficial de la Hermandad de los Dolores de Torreblanca: www.hermandaddelosdolores.org

     Hdad. del Divino Perdón: La Franciscana Hermandad de Penitencia y Cofradía de Nazarenos de María Santísima de la Purísima Concepción, Santo Cáliz de Ntro. Padre Jesús del Divino Perdón y Beata Ana María de Javouhey; es  ésta  una corporación  fundada  a  comienzos  de  los  años '90  del pasado  siglo XX, con sede canónica en la iglesia de la Beata Madre Ana María, en el sevillano barrio del Parque Alcosa, siendo sus  imágenes  titulares  Nuestro  Padre  Jesús  del Divino Perdón y María Santísima de la Purísima Concepción, obras ambas de José Antonio Navarro Arteaga  en  2002. 
Enlace a la web oficial de la Hermandad del Divino Perdón: www.divinoperdon.es

     Hdad. de San José Obrero: La Humilde y Fervorosa Hermandad Sacramental y de Gloria de San José Obrero, San Francisco de Paula e Inmaculada Concepción y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Caridad y Nuestra Señora de los Dolores; es ésta una corporación fundada en 1960, con sede canónica en la iglesia parroquial de San José Obrero y San Francisco de Paula, en el sevillano barrio de San José Obrero, siendo sus imágenes titulares Nuestro Padre Jesús de la Caridad, obra de Fernando Aguado Hernández en 2004; y Nuestra Señora de los Dolores, obra de Luis Álvarez Duarte en 1962, San José Obrero, obra anónima antigua; San Francisco de Paula, obra de Fernando Aguado Hernández en 2007.
Enlace a la web oficial de la Hermandad de San José Obrero: www.hermandadsanjoseobrerosevilla.blogspot.com

     Hdad. de la Milagrosa: La Hermandad Sacramental de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Esperanza en el puente del Cedrón, María Santísima del Rosario y San Juan Evangelista; es ésta una corporación fundada en 1998, con sede canónica en la iglesia parroquial de la Milagrosa, siendo sus imágenes titulares Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa, talla anónima del siglo XIX; Nuestro Padre Jesús de la Esperanza en el puente del Cedrón, obra de Navarro Arteaga en 2008; María Santísima del Rosario, obra de Francisco Buiza en 1963; y San Juan Evangelista, obra de Juan Antonio Blanco Ramos, en 2002
Enlace a la web oficial de la Hermandad de la Milagrosa: www.hermandaddelamilagrosa.es

     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte las procesiones del Sábado de Pasión, en Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

La imagen de María Santísima del Rosario, de Buiza, titular de la Hermandad de la Milagrosa

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la imagen de María Santísima del Rosario, de Buiza, titular de la Hermandad de la Milagrosa, en la Iglesia Parroquial de la Milagrosa, de Sevilla.
     Hoy, sábado 28 de marzo, es Sábado de Pasión, que es la víspera del Domingo de Ramos, día en el que se inicia la Semana Santa. Es el sábado de la quinta semana de la Cuaresma, conocida como Semana de Pasión, y no debe ser confundido con el Sábado Santo, que se celebra una semana después, la víspera del Domingo de Resurrección.
     Y que mejor día que hoy, para ExplicArte la imagen de María Santísima del Rosario, de Buiza, titular de la Hermandad de la Milagrosa, en la Iglesia de la Milagrosa, de Sevilla, que efectúa su estación de penitencia en la tarde del Sábado de Pasión.
     La Iglesia Parroquial de la Milagrosa, se encuentra en la avenida de la Ciudad Jardín, s/n; en el Barrio de Ciudad Jardín, del Distrito Nervión.
     La imagen de la Virgen del Rosario, es obra del insigne escultor D. Francisco Buiza Fernández en el año 1963, realizada en madera de cedro real y las manos en pino de flandes. Buiza ofrece una Dolorosa juvenil, de expresión triste y reflexiva. La Santísima Virgen, inclina la cabeza hacia la derecha en señal de pesadumbre, y flexiona suavemente los dedos de las manos para portar el pañuelo de encaje. En la otra mano, ligeramente extendida, suele portar un rosario, símbolo de su advocación. Sus labios grandes y entreabiertos dejan ver la lengua y la dentadura superior labrada en su interior. Posee un hoyuelo en el mentón, sus ojos son de cristal, así como las cinco lágrimas que brotan de sus benditos párpados, realzados en su parte superior por pestañas de pelo natural. Pese a hallarse oculta habitualmente por sus vestiduras naturales, la Virgen posee una hermosa cabellera tallada de color castaño oscuro, en el que se puede apreciar, en la parte frontal de su cabeza, una cinta o lazo de color carmín, entrelazándose entre los mechones de pelo, para finalmente enroscarse en un moño en su parte posterior. Parece ser la única imagen de Buiza que tiene esta peculiaridad, cuyo peinado está inspirado, en el que usaban más comúnmente, las mujeres del imperio romano.
     En 1999, la imagen de la Santísima Virgen, es restaurada de manera integral por el escultor Darío Fernández Parra, quien la vuelve a repolicromar, debido al mal estado en que se encontraba su policromía. También le realiza un nuevo candelero y brazos articulados, ya que se encontraban muy deteriorados. Le coloca nuevas pestañas y lágrimas.
     En junio de 1998 sale por primera vez acompañando a la procesión del Santísimo Sacramento. En el año 2000 comienza a salir en el mes de octubre. A partir del año 2005 saldrá por primera vez bajo palio el Domingo de Pasión y desde el año 2009 lo hace el Sábado de Pasión.
     Sus Cultos se celebran en la primera semana de octubre, siendo la más cercana al día de su festividad, el 7 de octubre (Hermandad de la Milagrosa).
Conozcamos mejor la Historia, Leyenda, Culto e Iconografía de la Virgen Dolorosa;
LA VIRGEN DE LOS DOLORES
   El arte patético de finales de la Edad Media concedió un amplio espacio en su iconografía a la Virgen Dolorosa, representada ya con Cristo muerto sobre las rodillas después del Descendimiento de la cruz, ya sola después del Enterramiento de Cristo.
   Estos dos tipos iconográficos se designan con los nombres de Virgen de la Piedad y Virgen de los Siete Dolores. Aquí no hablamos de la Virgen de pie frente a la Cruz (Stabat Mater), o desvanecida  en los brazos de San Juan o de las Santas Mujeres, porque esos temas no han sido representados aisladamente y son inseparables de la Crucifixión.
1. La Virgen de la Piedad
   El grupo de la Virgen de la Piedad se compone, estrictamente, de dos personajes: María y su Hijo desclavado de la cruz, cuyo cuerpo inanimado ella sostiene sobre las rodillas.
   A veces ocurre que la Virgen esté rodeada o enmarcada por san Juan, Magdalena, las tres Marías e incluso por los donantes; pero casi siempre está sola con el cadáver de su Hijo, y esta concentración refuerza el poder emotivo del tema. Así es como se distingue de la escena de la Lamentación al pie de la Cruz (Beweinung Christi) que comporta numerosas figuraciones.
   Se ha querido ver en este grupo conmovedor un fragmento separado de la Lamentación, reducida a dos personajes esenciales por un procedimiento análogo que permitió extraer del grupo de la Cena el de Jesús con su discípulo preferido. Pero esa hipótesis no puede probarse, al menos en el arte alemán cuyos Vesperbilder son muy anteriores a los bajorrelieves de la Beweinung que se hizo popular en el siglo XVI. Según parece, la Virgen de la Piedad deriva más bien del tipo tradicional de la Virgen sentada, por simple sustitución del Niño Jesús por el Crucificado.
Fuentes místicas
   La Virgen de la Piedad, que en italiano se llama Pietà y en alemán Vesperbild, -porque la hora de vísperas, de cinco a siete de la tarde, corresponde en el Breviario al Descendimiento de la Cruz-, es la flor más delicada del misticismo de finales de la Edad Media, una flor de la Pasión, una pasionaria que hizo eclosión en los jardines de monjas.
   El tema ni siquiera está esbozado en los Evangelios ni procede tampoco del culto oficial: es una creación de la imaginación  mística que surgió a principios del siglo XIV, al mismo tiempo que los temas de la Virgen de Misericordia y del Varón de Dolores.
   Basta referirse a las Meditaciones franciscanas del Seudo Buenaventura, mejor aún a las Efusiones del beato Enrique de Berg y a las Revelaciones de Santa Brígida, para comprender en qué ambiente nació este tema realista y visionario a la vez. Las descripciones de Cristo muerto sobre las rodillas de su madre (in sinu matris) que se leen allí, donde parecía más cercano y accesible al corazón de los fieles que levantado sobre la madera de la cruz, concuerdan rasgo tras rasgo con las realizaciones plásticas de los artistas.
   El Minnebüchlein atribuido a Enrique de Berg, llamado Suso, también describe a Cristo muerto en una suerte de treno lírico: «Sus ojos, que brillaban como carbunclos, ahora están apagados. Sus labios, que parecían rosas rojas recién abiertas, están secos y su lengua pegada al paladar. Su cuerpo sangrante ha sido tan cruelmente estirado sobre la cruz que pueden contarse todos sus huesos.»
   Santa Brígida de Suecia atribuye a la propia Virgen esta descripción emotiva de su Hijo descendido de la Cruz: «Lo recibí sobre mis rodillas como un leproso, lívido y magullado, porque sus ojos estaban muertos y llenos de sangre, su boca fría como la nieve, su barba rígida como una cuerda.»
   La mayoría de los historiadores del arte no resistieron la tentación de establecer una relación no sólo de paralelismo sino de filiación entre dichos textos y las obras de arte que parecen derivar de ellos, sin preocuparse por la cronología. Pero las investigaciones recientes condujeron a una inversión del orden de los factores. En la actualidad se admite, en general, que las descripciones realistas de Enrique de Berg y de Santa Brígida, lejos de haber inspirado las obras de arte son sólo la transcripción poética de éstas. Esos textos son para  nosotros un muy precioso comentario de las Vírgenes de Piedad, y nos informan acerca del «clima» místico que les dio nacimiento; pero debe renunciarse a ver programas plásticos en ellos.
Orígenes en el arte alemán y francés del siglo XIV
   Lo que prueba esta teoría es que los primeros Vesperbilder alemanes se remontan a 1320, es decir, son muy anteriores a las Visiones del Seudo Buenaventura y de Santa Brígida.
   Nacido en los conventos de monjas místicas del valle del Rin, ese tema tan femenino y maternal de la Virgen de la Piedad, se difundió algo más tarde en Francia gracias a las numerosas cofradías de Nuestra Señora de la Piedad que encargaron grupos para la decoración de sus capillas, que en los libros de contabilidad se designa con los nombres La Compasión de la Virgen, Imagen de Nuestra Señora la cual sostiene abrazado a Nuestro Señor, Imagen de Nuestra Señora sosteniendo en su regazo otra Imagen de un Dios de Piedad, Dios estando en brazos de Nuestra Señora.
   En todo caso, aunque el nombre italiano de Pietà haya sustituido abusivamente a esas viejas expresiones francesas, es muy cierto que el tema es una creación del arte gótico germano francés y no del arte italiano. En las pinturas del Trecento que cita Mâle, la Virgen está sentada al lado del cadáver de Cristo: ella no lo sostiene sobre las rodillas, en su regazo. Ese tema penetró tardíamente en Italia, donde nunca gozó de la misma popularidad que en Alemania y en Francia. Es interesante recordar en tal sentido que la célebre Pietà de Miguel Ángel, esculpida en 1496 para una capilla de la antigua basílica de San Pedro de Roma, fue encargada por un cardenal francés.
Clasificación  y evolución de los tipos iconográficos
   La evolución de la iconografía de la Virgen de la Piedad prosiguió entre los siglos XIV y XVI.
   Tanto en Alemania como en Francia e Italia se encuentran dos tipos principales, el primero de los cuales comporta numerosas variantes: entre los siglos XIV y XV Cristo está acostado sobre las rodillas de su madre; en el siglo XVI, influenciado por el nuevo ideal del Renacimiento, más preocupado por la belleza formal, está extendido a sus pies, y sólo tiene apoyada la cabeza sobre las rodillas maternales.
A) Cristo sobre las rodillas de la Virgen
   En los monumentos más antiguos (Grupo de madera de Coburgo, hacia 1330; Vesperbild del convento de las ursulinas de Erfurt, hacia 1340), Cristo sentado sobre las rodillas de su madre tiene el torso echado hacia atrás y la cabeza inerte, caída.
   A veces está representado con la estatura de un niño, como la propia Virgen en los brazos de Santa Ana (Anna selbdritt). En ese caso, la Virgen que tiene la ilusión de acunar a su Hijo en brazos, como en los felices tiempos de la infancia, está representada más joven. Esta desproporción no se debe a la torpeza de los escultores, sino a una concepción de los místicos franciscanos. Según San Bernardino de Siena, la Virgen, extraviada por el dolor, sueña que tiene a su Hijo sobre las rodillas, y que lo acuna envuelto en la mortaja como antes en los pañales.
   En el siglo XV se volvió a la representación de Jesús adulto, en la edad en que murió en la cruz. El grupo se desarrolla en la dimensión horizontal, crece en ancho. A veces el cadáver de Cristo está dispuesto horizontalmente, como el cuerpo de un nadador que flota de espaldas, con la herida del costado bien visible; otras, por el contrario, se presenta oblicuamente, en diagonal, apoyando los pies magullados en el suelo.
   Es difícil determinar el lugar de origen de estas variantes. No obstante, parece que la escultura  alemana haya tomado el tipo de Cristo horizontal de la escuela de Bohemia y el Cristo en diagonal, del cual se ven numerosos ejemplos en Westfalia de la escuela de pintura de los Países Bajos, especialmente de Van der Weyden y de Dirk Bouts que habían, uno y otro, adoptado esta preceptiva. Es también el concepto que prima en la Pitié de Villeneuve de Aviñón (Louvre), la más monumental del arte de la Edad Media.
B) Cristo a los pies de la Virgen
   Este grupo de la madre y el hijo adulto que ella apenas puede sostener sobre sus rodillas, fue abandonada a partir del Renacimiento por un arte más preocupado por las proporciones y la lógica. A partir de ese momento casi siempre se ve el cuerpo de Cristo simplemente apoyado contra las rodillas de su madre. El grupo pierde así su profunda unidad, el acento de intimidad y ternura desgarradora, pero gana en verosimilitud y en armonía estructural.
   Esta preceptiva que reemplaza el esquema gótico no es -tal como lo creyera Mâle- una innovación introducida después del concilio de Trento por la iconografía revisada y corregida por la Contrarreforma. Pueden citarse ejemplos a partir del siglo XV, como el Vesperbild de la iglesia San Cristóbal, en Maguncia. Lo cierto es que esta fórmula ha sido adoptada por el arte barroco italiano (Correggio, Carracci) del cual pasó enseguida a España y a los Países Bajos.
   Aunque no pueda  servir como principio  de clasificación,  porque su actitud siempre la misma, el personaje de la Virgen no es menos importante que el de Cristo: la verdad de la expresión del dolor maternal la convierte en uno de los más bellos temas de estudio de la historia de la plástica.
   Es sobre todo el arte francés de los siglos XV y XVI el que ha sacado partido de este tema con una admirable delicadeza en la expresión de los sentimientos, que contrasta con las exageraciones germánicas.
   A veces María observa llorando el cuerpo inerte de su Hijo desfigurado, cuyos brazos rígidos no consigue cruzar; otras, lo abraza con todas sus fuerzas para impedir que los sepultureros se lo quiten.
   El arte español gótico y barroco introdujo en este tema vesperal un ardor más sombrío, y una suerte de voluptuosidad del dolor que está de acuerdo con el carácter de este pueblo.
   Muchas veces la Piedad suele combinarse con el motivo de la Dolorosa (Nuestra Señora de las Angustias) o Virgen de los cuchillos, que España tomó de los Países Bajos. Se encuentran ejemplos de esta amalgama en Sigüenza y en Calatayud (colegiata de Santa María).
   Subrayemos finalmente que en el arte de la Edad Media se encuentra una variante menos difundida de la Piedad de Nuestro Señor (Not Gottes): en vez de estar extendido sobre las rodillas de su Madre, Cristo muerto está sobre las rodillas de Dios Padre.
   A diferencia de numerosos temas religiosos de la Edad Media de los cuales se ha retirado la vida, éste, tan profundamente humano, ha conservado hasta nuestros días su conmovedora eficacia. Todavía se descubren bellos ejemplos en el arte francés de los tres últimos siglos.
2.  La Virgen de las siete Espadas
   Después del Enterramiento de Cristo, la Virgen queda sola con su dolor: por ello en España se la llama Virgen de la Soledad.
   Una iglesia de Roma está dedicada a S. Maria delle Sette Dolori.
   Se la representa con las manos juntas y gruesas lágrimas que corren por sus mejillas.
   Para volver más sensible el dolor de la Virgen se imaginó simbolizarla con una espada que le atraviesa el pecho. El origen de esta representación es la profecía del anciano Simeón (Luc 2: 35) que anuncia a la Virgen el día de la Presentación de Jesús en el Templo, que una espada de dolor le atravesará el alma: Tuam animam pertransibit doloris gladius.
   ¿Cómo se pasó de la Virgen con una espada a la Virgen de las siete espadas? Por la devoción a los Siete Dolores (Septem tristitiae) que se oponen simétricamente a los Siete Gozos de la Virgen (Septem Gaudia B.V. Mariae).
   A partir del siglo XIII se ve aparecer la devoción a los Siete Gozos de la Virgen, popularizada por la orden toscana de los servitas (Esclavos de la Virgen). La devoción a los Siete Dolores es más tardía: fue en 1423 cuando el sínodo de Colonia agregó a las fiestas de la Virgen «la fiesta de las angustias de Nuestra  Señora».
   Hasta el siglo XIV todavía se veneraban sólo Cinco Dolores de la Virgen. En el si­glo XV el número se llevó a siete, que se corresponde con las Siete Caídas de Cristo en el camino del Calvario. La lista no varía demasiado,  salvo en lo relativo al primer Dolor de Nuestra  Señora, que es tanto la Profecía de Simeón como la Circuncisión.
1. Profecía de Simeón (o la Circuncisión);
2. Huida a Egipto;
3. Pérdida del Niño Jesús que permanece en el Templo en medio de los doctores;
4. Cristo con la Cruz a Cuestas; 
5. La Crucifixión;
6. El Descendimiento de la Cruz;
7. El Entierro.
   Así, de los Siete Dolores de la Virgen, tres son relativos a la Infancia y cuatro a la Pasión de Cristo.
Iconografía
   H. Gaidoz hace derivar este tema de la Transfixión de la Virgen a un cilindro caldeo que representa a la diosa asiria Istar.
   Más recientemente, J. Baltrusaitis ha reconocido en el tema de la Virgen de los Siete Dolores la transposición o adaptación de un tema planetario del que se encuentran numerosos ejemplos en el arte de la alta Edad Media.
   Los círculos astrológicos de los siete Planetas habrían comenzado por engendrar el tema de los Siete Dones del Espíritu Santo irradiando alrededor del pecho de Cristo.
   De allí se habría pasado con toda naturalidad a la representación de los Siete Dolores de la Virgen. Para ello bastaba transformar los rayos de la Sabiduría Divina en haz de espadas, y reemplazar en el interior de los tondos las palomas del Espíritu Santo por  los Dolores  de Nuestra  Señora.
   Sea cual fuere el interés de estas remotas e hipotéticas filiaciones, lo más prudente es atenerse a los orígenes directos del tema que podemos situar en el tiempo y en el espacio con extrema precisión.
   La devoción y la iconografía de la Virgen de las siete espadas nacieron en Flandes a finales del siglo XV. Fue Juan de Coudenbergbe, cura de San Salvador de Brujas, quien organizó la primera cofradía de la Virgen de los siete Dolores; y fue Margarita de Austria, gobernante de los Países Bajos, quien fundó, también en Brujas, el primer convento consagrado a Nuestra Señora de los Siete Dolores, y quien ofreció a la iglesia de Brou-en-Bresse un cuadro votivo que la menciona. Finalmente, es en un grabado dedicado a Carlos V, publicado  en Amberes en 1509, donde se ven por primera vez las siete espadas dispuestas en abanico.
   Este tema correspondía demasiado bien a las tendencias generales del arte patético de finales de la Edad Media, como para volverse popular. De Flandes marítimo, que fue su cuna, pasó a Francia y a la Alemania renana. Pero no se mantuvo inmutable: experimentó una evolución en la que pueden detallarse las etapas sucesivas de esta manera:
   Los Siete Dolores de la Virgen en principio están representados simbólicamente por siete espadas. Luego, cada espada tuvo un pomo ornamentado con un tondo que representa uno de los Dolores. Pero al final las espadas desaparecieron y la Virgen apareció rodeada sólo por una aureola de siete tondos.
1. Las siete espadas
   La agrupación de las espadas comporta numerosas variantes. En la mayoría de los casos, las siete espadas reunidas en haz atraviesan el corazón de la Virgen. Están, ya dispuestas en círculo, ya agrupadas lateralmente con la punta hacia arriba, cuatro de un costado y tres del otro.
   En el siglo XVII Van Dyck imaginó renovar esta composición disponiendo las siete espadas alrededor de la cabeza de la Virgen, como los rayos de un nimbo. Pero esta innovación no tuvo éxito.
   A veces, Cristo en el lagar forma pareja con la Virgen de las siete espadas.
2. Los siete tondos
   Este ovillo de espadas erizando el corazón o la cabeza de la Virgen tenía el inconveniente de ser poco plástico y, además, insuficientemente explícito. Los fieles deseaban saber cuales eran los dolores que habían atormentado a Nuestra Señora durante su «Compasión». Para satisfacer este deseo no había otro medio que reeemplazar el haz de espadas simbólicas por tondos explicativos. En principio, se intentó combinar las espadas y los tondos; luego, la segunda versión, favorecida por el ejemplo del Rosario, acabó por eliminar a la primera.
   La Virgen está sentada al pie de la cruz, con las manos juntas o cruzadas sobre el pecho. A veces es una Virgen de la Piedad que tiene a Cristo muerto sobre las rodillas. Alrededor de ella los tondos historiados, dispuestos como las grandes cuentas de un rosario, evocan sus angustias.
   Es el arte flamenco del siglo XVI el que ofrece los ejemplos más numerosos de este tema y de sus aspectos sucesivos (Louis Réau, Iconografía del Arte Cristiano. Ediciones del Serbal. Barcelona, 2000).
Conozcamos mejor la Historia, Leyenda, Culto e Iconografía de la Santísima Virgen María del Rosario;
     La devoción de la Virgen del Rosario, esencialmente de los dominicos, está muy vinculada con el culto de la Virgen de Misericordia del cual, en ciertos aspectos, no es más que una prolongación.
     El rosario (rosarium) etimológicamente designa una corona de rosas: es una variedad de sarta de cuentas, chapel o chapelet en francés arcaico, usual hasta el siglo XVI, con el mismo sentido. Las cuentas estaban representadas como rosas blancas y rojas que luego se reemplazaron por bolas de dos clases, las más grandes para los Pater que comienzan cada decena, y las más pequeñas para los Ave. El gran rosario se compone de ciento cincuenta Ave María que se llamaba Patenostre Damedie (en francés arcaico, Patenôtre es una corrupción de Patrenostre -Pater Noster-), al tiempo que el pequeño rosario, que es un tercio de grande, sólo tiene cincuenta.
     En suma, es un instrumento para contar, un ábaco, como aquéllos que empleaban los comerciantes y que usan los musulmanes, aunque en este caso sirvan para contar plegarias y no dinero.
     Los dominicos hacían remontar el origen de esta devoción al fundador de la orden, en consecuencia, al siglo XIII. Alrededor de 1210 la Virgen se habría aparecido a Santo Domingo y le habría entregado un rosario que éste llamó corona de rosas de Nuestra Señora, y fue gracias a ese talismán que habría triunfado contra la herejía albigense.
   En realidad, como lo demostraron los bolandistas, el rosario no es una intervención de Santo Domingo sino de un santo bretón de su orden, personaje poco edificante, y hasta de una lujuria desvergonzada, que se llamaba Alain de la Roche (Alanus de Rupe) que vivió a finales del siglo XV. Hacia 1470 escribió una obra titulada De Utilitate Psalterii Mariae, que fue traducido a todas las lenguas.
     En 1475, Sprenger, el prior de los dominicos de Colonia, especie de Torquemada alemán, autor del famoso Malleus Maleficarum (Martillo de las brujas), instituyó en esta ciudad la primera cofradía del Rosario, que fue aprobada por una bula pontificia. La Virgen del Rosario no apareció sobre ningún documento figurativo anterior al último cuarto del siglo XV (no obstante, en algunos pequeños bajorrelieves ingleses de alabastro, que normalmente datan del siglo XIV, se ve aparecer, junto al arcángel San Miguel que pesa las almas en la balanza, a la Virgen que intenta engañar, como Satán, pero en sentido opuesto, esforzándose en inclinar la balanza en favor de un alma en peligro, colocando un rosario sobre el extremo del astil). Se trata entonces de una devoción tardía, más o menos contemporánea del culto de la Virgen de los Siete Dolores o de las Siete Espadas, y muy posterior a las Vírgenes de la Piedad y de Misericordia.
     Gracias a la propaganda de los dominicos que patrocinaron cofradías del Rosario en todas partes, esta nueva devoción se difundió con asombrosa rapidez. El papa le atribuyó en 1571 el mérito de la victoria de Lepanto sobre la flota turca.
Iconografía
     Para representar a la Virgen del Rosario, los dominicos tomaron en principio el tipo de la Virgen de Misericordia. En un tríptico de la iglesia de San Andrés de Colonia, fechado en 1474, que es la primera representación conocida del tema, la Virgen sólo se distingue de la Schutzmantelmadonna porque su manto está estirado como una cortina por dos santos dominicos, Santo Domingo y San Pedro Mártir, y porque dos ángeles sostienen una triple corona de rosas sobre su cabeza. 
     Una segunda fórmula, que no tardó en sustituir a esta imitación, no fue mucho más original: esta vez los dominicos tomaron el modelo de la Virgen de los Siete Gozos o de los Siete Dolores, rodeada por una aureola de tondos. La Virgen del Rosario se inscribe en una sarta en forma de mandorla, compuesta por grandes rosas historiadas que se intercalan entre cada decena. La Salutación Angélica de Veit Stoss, suspendida de la cúpula de la iglesia de San Lorenzo de Nuremberg, es uno de los ejemplos más conocidos de este tipo: el grupo mariano se inscribe en un rosario de cincuenta pequeñas rosas separadas por tondos.
   Por último, se vio aparecer un tercer tipo iconográfico que excluye definitivamente estas contaminaciones. La Virgen se representó sentada, con el Niño Jesús sobre las rodillas, y es ella o el Niño quienes presentan el rosario a Santo Domingo.
     A la Virgen dominica del Rosario, los carmelitas opusieron la Virgen del Escapulario. Nuestra Señora del Carmelo se habría aparecido al general de la orden San Simón Stock, y le habría entregado un escapulario, prometiéndole que quienquiera lo llevase estaría al abrigo de las penas del Infierno e incluso de las del Purgatorio (Louis Réau, Iconografía del Arte Cristiano. Ediciones del Serbal. Barcelona, 2000).
Conozcamos mejor la Historia de la Solemnidad del Rosario;    
      Esta fiesta, ligada al ejercicio piadoso del rezo del salterio mariano, tiene su origen en las Cofradías del Rosario, que florecieron en la segunda mitad del siglo XV, las cuales acostumbraban a solemnizar el primer domingo de octubre con la misa de la Virgen Salve radix sancta del Rito Dominicano.  El diecisiete de marzo de 1572 inscribió San Pío V Ghislieri en el Martirologio Romano en el día siete de octubre el título de Santa María de la Victoria para conmemorar la victoria de Lepanto, que había acaecido el domingo siete de octubre del año anterior, 1571.  Dos años más tarde, Gregorio XIII Boncompagni, por la Bula Monet Apostolus de uno de abril de 1573, permitió que se celebrase una fiesta en honor del Santísimo Rosario el primer domingo de octubre en las iglesias o capillas que venerasen tal advocación mariana en memoria de la intercesión mariana en la victoria naval. Fue extendida a toda la Iglesia Latina el tres de octubre de 1716 por Clemente XI Albani tras la victoria sobre los turcos en Peterwardein. Benedicto XIII Orsini, dominico, le introdujo lecciones propias. León XIII Pecci, gran devoto y propagador del rosario le concedió Oficio propio en 1888. Fue fijada en la fecha actual el año 1913 en la reforma del calendario de San Pío X Sarto y en el 1969 figura como memoria obligatoria (Ramón de la Campa Carmona, Las Fiestas de la Virgen en el año litúrgico católico, Regina Mater Misericordiae. Estudios Históricos, Artísticos y Antropológicos de Advocaciones Marianas. Córdoba, 2016).
Conozcamos mejor la biografía de Francisco Buiza, autor de la obra reseñada;
     Francisco Buiza Fernández, (Carmona, Sevilla, 23 de abril de 1923 – Sevilla, 1 de marzo de 1983). Escultor.
     Fue discípulo de Sebastián Santos Rojas. Sus obras son numerosas, destacando en los Crucificados. Entre ellas se encuentran el de la Sangre, de la Hermandad de San Benito, de 1966, asimismo hizo para esta Cofradía las figuras que adornan las andas del misterio y Crucificado.
     En 1974 realizó el misterio de la Hermandad de las Cigarreras y ha restaurado diversas imágenes titulares de las cofradías, como también un sinnúmero de modelos para los orfebres y obras escultóricas para fuera de Sevilla. El Ayuntamiento de Sevilla concedió en 2002 rotular una calle del distrito de la Macarena sevillana con el nombre Escultor Francisco Buiza (Juan Carrero Rodríguez, en Biografías de la Real Academia de la Historia).
    Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la imagen de María Santísima del Rosario, de Buiza, titular de la Hermandad de la Milagrosa, en la Iglesia Parroquial de la Milagrosa, de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

Más sobre la Iglesia de la Milagrosa, en ExplicArte Sevilla.

Más sobre la Hermandad de la Milagrosa, en ExplicArte Sevilla.

viernes, 27 de marzo de 2026

Procesiones de hoy, Viernes de Dolores

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte las procesiones de hoy Viernes de Dolores, en Sevilla.
     Hoy, 27 de marzo es Viernes de Dolores, y se inicia la Semana Santa sevillana, siendo el mejor día para ExplicArte las procesiones de hoy, Viernes de Dolores. Así en el día de hoy procesionan las hermandades siguientes:

     Hdad. de Bendición y Esperanza: Hermandad y Cofradía de Nuestro Padre Jesús de la Bendición en el Santo Encuentro y Santa María de la Esperanza en su Soledad, con sede canónica en la iglesia parroquial de Jesús Obrero, donde se funda en 2010, siendo sus imágenes titulares Nuestro Padre Jesús de la Bendición en el Santo Encuentro, y Santa María de la Esperanza en su Soledad, ambas obras de Juan Antonio Blanco Ramos, bendecidas en 2010.
Enlace a la web oficial de la Hermandad de Bendición y Esperanza: www.bendicionyesperanza.es

     Hdad. de Pino Montano: La Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de Nazaret, María Santísima del Amor, San Marcos Evangelista y San Isidro Labrador, con sede canónica en la iglesia parroquial de San Isidro Labrador, donde se funda la corporación en 1982, siendo sus imágenes titulares Nuestro Padre Jesús de Nazaret, obra de Fernando Castejón en 1989; María Santísima del Amor, tallada por Fernando Castejón en 1998, y San Marcos evangelista, obra también de Fernando Castejón.
Enlace a la web oficial de la Hermandad de Pino Montano: www.hermandadpinomontano.es

     Hdad. de la Misión: La Archicofradía del Inmaculado Corazón de María, Hermandad Sacramental y Cofradía de Nazarenos del Santo Cristo de la Misión, Nuestra Señora del Amparo, San Juan Evangelista y San Antonio María Claret; es ésta una corporación fundada en 1948, con sede canónica en la iglesia parroquial de San Antonio María Claret, del sevillano barrio de Heliópolis, siendo sus imágenes titulares el Inmaculado Corazón de María, obra de Rafael Barbero Medina en 1960; el Santo Cristo de La Misión, obra de José Manuel Bonilla Cornejo en 1988; Nuestra Señora del Amparo, obra de Miguel Laínez Capote en 1967 y remodelada por Alfonso Berraquero García en 1975, realizando José Manuel Bonilla Cornejo una copia exacta debido a su mal estado en 1999; y San Juan Evangelista, obra de Antonio Eslava Rubio en 1970.
Enlace a la web oficial de la Hermandad de la Misión: www.archicofradiaclaret.org

     Hdad. del Dulce Nombre de Bellavista: La Hermandad de Penitencia y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Salud y Remedios y María Santísima del Dulce Nombre en sus Dolores y Compasión,  con sede canónica en la iglesia parroquial del Sagrado Corazón de Jesús, del sevillano barrio de Bellavista, donde se funda en 1975, y refundada en 1992, y cuyas imágenes titulares son Nuestro Padre Jesús de la Salud y Remedios, obra de Antonio Castillo Lastrucci en 1964; y María Santísima del Dulce Nombre en sus Dolores y Compasión, obra de Luis Álvarez Duarte en 1968
Enlace a la web oficial de la Hermandad del Dulce Nombre de Bellavista: No tiene.

     Hdad. del Cristo de la Corona: La Hermandad y Cofradía del Santísimo Cristo de la Corona y Nuestra Señora del Rosario, es una corporación muy antigua de la ciudad, refundada en 1994, con residencia canónica en la parroquia del Sagrario, siendo sus imágenes titulares el Santísimo Cristo de la Corona, obra anónima del último cuarto del siglo XVI, y Nuestra Señora del Rosario, de Manuel Pereira, anterior a 1683, de carácter letífico.
Enlace a la web oficial de la Hermandad del Cristo de la Corona: www.cristocorona.blogspot.com

     Hdad. de Pasión y Muerte: La Hermandad de Santa María del Buen Aire y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de Pasión y Muerte, Resurrección de Nuestro Señor y Nuestra Señora del Desconsuelo y Visitación, con sede canónica en la iglesia parroquial de Nuestra Señora del Buen Aire, del sevillano barrio de Triana, fundada en 1991, y cuyas imágenes titulares son el Santísimo Cristo de Pasión y Muerte, y Nuestra Señora del Desconsuelo y Visitación, obras de José Antonio Navarro Arteaga en 1996 y 2001, respectivamente; y Santa María del Buen Aire, talla anónima del siglo XVIII.
Enlace a la web oficial de la Hermandad de Pasión y Muerte: www.pasionymuerte-dyv.blogspot.com 

     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte las procesiones del Viernes de Dolores, en Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

Haz tu ruta con ExplicArte Sevilla: Tú decides la ruta, la fecha y el precio (Free Tour - propina)

 

     Con ExplicArte Sevilla podrás hacer la ruta que desees por Sevilla (o cualquier localidad de la provincia, o de cualquier lugar), siempre adaptándonos a tu tiempo y a tus necesidades. Hay multitud de ellas, y desde aquí te proponemos algunas de ellas (hay tantas Rutas como tú quieras), en las que ponemos el acento en el aspecto artístico:

     Ruta Leyendas y Curiosidades de Sevilla: Desde Explicarte Sevilla nos adentraremos en las Leyendas y Curiosidades de Sevilla: el "No8Do" emblema de Sevilla, Doña María Coronel, la Cabeza del Rey Don Pedro, Grace Kelly, el "Negro de Triana",...

     Ruta Sevilla Imprescindible: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos los monumentos y barrios más típicos de Sevilla: Plaza de España, Plaza de Toros, Torre del Oro, Catedral, Giralda, Barrio de Santa Cruz, Reales Alcázares, Ayuntamiento,...

     Ruta Sevilla Patrimonio de la Humanidad: Desde ExplicArte Sevilla te mostraremos los monumentos Patrimonio de la Humanidad: Catedral de Santa María de la Sede, Reales Alcázares, y el Archivo General de Indias.

     Ruta Sevilla Prehistórica: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos en el Museo Arqueológico de la ciudad y en las salas dedicadas a la Prehistoria el devenir de este momento histórico-artístico de la ciudad.

     Ruta Sevilla Prerromana - Ispal: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos en el Museo Arqueológico de la ciudad y en las salas dedicadas al mundo prerromano el devenir de este momento histórico-artístico de la ciudad con especial atención al mundo de Tartessos y a los demás pueblos que se asentaron en la zona.

     Ruta Sevilla Romana - Hispalis: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos los vestigios que podemos encontrar del paso de la cultura romana por la actual ciudad, como los Monolitos de la calle Mármoles, las Columnas de la Alameda de Hércules, restos del Acueducto ("Caños de Carmona"), restos de las Murallas, el Antiquarium, y la obligada visita al Museo Arqueológico. Incluso podremos visitar el cercano enclave arqueológico de la ciudad romana de Itálica en el pueblo de Santiponce.

     Ruta Sevilla Visigoda: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos los vestigios que la cultura visigoda ha dejado en nuestra ciudad, sobre todo en la Catedral y en el Museo Arqueológico y te contaremos las historias de San Hermenegildo, y San Leandro y San Isidoro, personajes históricos imprescindibles de Sevilla.

     Ruta Sevilla Musulmana - Isbiliya: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos los principales vestigios que la cultura musulmana ha legado a Sevilla, comenzando por nuestro símbolo más universal: La Giralda, junto con la Torre del Oro, Los Reales Alcázares,...

     Ruta Sevilla Judía: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos la huella judía en la Sevilla de hoy: las antiguas sinagogas y los barrios judíos de Santa Cruz o de San Bartolomé.

     Ruta Sevilla Mudéjar: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos los innumerables vestigios que la cultura mudéjar dejó en Sevilla, fundamentalmente en los Reales Alcázares, Iglesia de San Marcos, Iglesia de Santa Marina,...

     Ruta Sevilla Gótica: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos nuestra Catedral, el edificio gótico más grande de la cristiandad.

     Ruta Sevilla Renacentista - Nova Roma: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos los imprescindibles vestigios renacentistas de nuestra ciudad, representados por el Ayuntamiento, el remate de la Giralda y la Sacristía Mayor de la Catedral.

     Ruta Sevilla y su río: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos la importancia que ha tenido el río Guadalquivir, el antiguo Betis, en la historia de la ciudad, recorriendo sus puentes, el Barrio de Triana, la Torre del Oro,...

     Ruta Sevilla y América: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos la llamada Sevilla Americana, la Sevilla del siglo XVI y XVII cuando nuestra ciudad se convirtió en la capital del mundo, con edificios tan importantes como el Archivo de Indias o la Casa de la Moneda.
     
     Ruta Sevilla Barroca: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos la esencia de nuestra ciudad, puesto que Sevilla es una ciudad eminentemente barroca en prácticamente todos y cada uno de sus edificios. 

     Ruta Sevilla Neoclásica: Desde Explicarte Sevilla también te mostraremos las huellas neoclásicas de nuestra ciudad que podemos contemplar en las iglesias de San Ildefonso o San Bartolomé.

     Ruta Sevilla Romántica: Desde Explicarte Sevilla te mostramos la huella romántica de los Jardines del Parque de María Luisa y del Barrio de Santa Cruz.

     Ruta Sevilla Modernista: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos el legado modernista que también tiene en Sevilla sus ejemplos como las casas que podemos encontrar en las calles Alfonso XII, Feria, Tomás de Ibarra, Felipe II y Adriano, entre otras.

     Ruta Sevilla Regionalista: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos el legado que arquitectos como Aníbal González y sus contemporáneos dejaron en Sevilla con la famosísima Plaza de España.

     Ruta Sevilla y la Expo del 29: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos el legado que la Exposición Iberoamericana de 1929 dejó en Sevilla en modo de pabellones y edificios que conforman el Parque de María Luisa y el Barrio de Heliópolis.

     Ruta Sevilla y la Expo del 92: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos el legado que en la Isla de la Cartuja quedó para nuestra ciudad, llevándola al siglo XXI.

     Ruta Sevilla Cofrade: Desde ExplicArte Sevilla te mostraremos la importancia del mundo cofrade en la historia de nuestra ciudad y sus incontables manifestaciones artísticas en el interior de los templos, las casas de hermandad, y en los actos de culto interno y externos (procesiones).

     Ruta Sevilla, Ciudad de Ópera: Desde ExplicArte Sevilla te mostraremos la importancia de Sevilla en la historia del Bel Canto, puesto que está presente en más de 100 óperas. Podemos elegir varias rutas relacionadas con la Ópera y Sevilla: Sevilla escenario de Ópera ASevilla escenario de Ópera BEl Mito de CarmenEl Mito de Don Juan, y El Mito de Fígaro.

     Ruta Magallanes y la primera vuelta al mundo 1519-1522: Desde ExplicArte Sevilla te mostramos los hitos más importantes de la expedición que dio la I Vuelta a la Tierra.

     Y muchas más rutas... tú decides. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.