Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero

Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero, para conmemorar los 800 años de la Torre del Oro

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lunes, 7 de septiembre de 2026

La Romería de Nuestra Señora de la Fuensanta, en Badolatosa (Sevilla)

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte la Romería de Nuestra Señora de la Fuensanta, en Badolatosa (Sevilla).  
     Hoy, 7 de septiembre, se inicia la Romería de la Virgen de la Fuensanta, así que hoy es el mejor día que hoy, para ExplicArte la Romería de Nuestra Señora de la Fuensanta, en Badolatosa (Sevilla).
     Desde el año 1909 cada 7 y 8 de septiembre tiene lugar una peregrinación multitudinaria de fieles de Nuestra Señora de la Fuensanta, patrona de Corcoya, entidad local menor dependiente de Badolatosa, hacia un santuario que fue erigido en el siglo XVII, cuya devoción se remonta a siglo XIV. Uno de los momentos más emotivos del camino romero es en su inicio, cuando en la Plaza Maestro Cabeza los bueyes se arrodillan delante de la Virgen en el encuentro con la carreta del Simpecado de la Hermandad filial de La Alameda y ante la expectación de los fieles, que prosiguen luego el camino de tres horas, en apenas un kilómetro de distancia, con cánticos, bailes y distintos relevos de costaleros. En torno a la Ermita de la Fuensanta los romeros disfrutan de dos días de convivencia, visitando la conocida cueva que dio refugio al Tempranillo y la fuente de agua o depositando exvotos a la Virgen, dado el poder curativo que se le atribuye desde su leyenda de aparición en el siglo XIV, siendo el domingo cuando tiene lugar el acto litúrgico principal. Puesto que esta romería se enmarca dentro de las fiestas patronales, a lo largo de estos días se suceden actividades lúdicas como el concurso de cucaña, el baile de la escoba y el baile del porrón, entre otras. Su continuidad está garantizada al gozar de un gran arraigo no sólo en la pedanía y la entidad local a la que pertenece, sino en toda la comarca de la Sierra Sur y resto de la región, participando devotos provenientes de las provincias limítrofes a ésta.
     La leyenda de aparición atribuida a la Virgen de la Fuensanta señala que en el año 1384 un hombre enfermo de Badolatosa se dirigió a la Roda de Andalucía para curar de su enfermedad. En el camino hacia esta localidad se le aparece una "hermosa doncella lujosamente vestida y con guirnaldas en la cabeza", que le pregunta hacia dónde se dirige, a lo que éste contestó que a la Roda a buscar su salud, entonces la imagen le aconseja que se bañara  en el agua que emana de unos peñascos y que así recuperaría la salud. En efecto, después de bañarse y beber de esa agua el enfermo recobró su salud, pero nunca más volvió a ver a la Virgen. Este honor, sin embargo, correspondería a un pastor de la Alameda llamado Francisco Gómez, el cual encontró la imagen de la Virgen entre la maleza y el lentisco. La imagen fue llevada por el párroco y otros vecinos a la parroquia del pueblo de la Alameda, pero al día siguiente la imagen de nuevo apareció en el lentisco. Tras varios días en los que los vecinos llevaban la imagen a la parroquia y que ésta, sin embargo, aparecía de nuevo en el lugar en el que fue encontrada, los vecinos de Badolatosa cayeron en la cuenta de que la imagen correspondía a la hermosa señora que curó a su convecino y acordaron entre todos levantarle allí mismo una pequeña capilla.
     La devoción de la Virgen aumentó con los milagros, siempre relacionados con la salud y de naturaleza curativa, que se fueron sucediendo a lo largo de los siglos. Así, en el año 1651 el Marqués de Estepa otorgó licencia al cabildo de esa ciudad para hacer voto de creer y defender el misterio de la Virgen y edificar una Iglesia digna de la majestad de tal señora. 
     En torno a 1660 dos ermitaños de Archidona decidieron levantar un santuario en su honor. El santuario fue elevado a parroquia en el año 1783 con el título de Fuensanta. 
     No es hasta el año 1909 cuando se produce la primera romería de la que se conserva documentación. Aunque la devoción a la Virgen era cada vez mayor en toda la comarca y surgieron grupos de "Amigos de la Fuensanta", "Devotos de la Fuensanta", etc., no es hasta la década de los noventa del siglo XX en la que se constituye oficialmente la Hermandad, siendo Manuel Borrego, José Delgado y Gregorio León los primeros hermanos mayores.
     Los cultos y actos en honor de la Fuensanta comienzan el día 3 de septiembre. Este día, junto a los días 4 y 5, se celebra a las ocho y media de la tarde un triduo en su honor, mientras que el día 5, también a las ocho, se celebra una ofrenda floral a la patrona.
     Con motivo del primer centenario de su romería, en 2009 se celebra una misa presidida por el Obispo de Sevilla, a la que sigue una procesión desde la ermita hasta las cruces.
     Los actos comienzan el día 7 con el traslado de la Virgen desde su parroquia hasta la ermita. Desde horas antes muchas personas llevan ramos de flores, hasta que la comitiva se organiza, costaleros voluntarios toman a hombros las andas de la Virgen de la Fuensanta y se produce la salida desde la Iglesia.
     En la Plaza Maestro Cabeza tiene lugar uno de los actos más emotivos cuando los bueyes de la carroza que trasladan el Simpecado de la hermandad filial de La Alameda se arrodillan ante la Virgen, teniendo como testigos a las miles de personas que se agolpan en el lugar. 
     Tras este primer acto comienza el traslado hasta su ermita. El kilómetro que separa a Corcoya de la ermita es recorrido en unas tres horas en las que se suceden los cánticos y bailes, así como los distintos relevos de los costaleros en turnos de catorce personas. Desde horas antes de la salida de la Virgen, romeros de La Roda de Andalucía, Sierra de Yeguas, Jauja, Estepa, Puente Genil,... han recorrido andando los kilómetros que los separan de Corcoya para asistir al evento.
     Ya el día 8, a las siete y media de la mañana, se celebra la primera misa del día, y en 2009, con carácter especial por celebrarse el centenario, una segunda a las once. La misa es amenizada por el coro de Badolatosa que inicia y termina la ceremonia contando por sevillanas. Cuenta con la asistencia de los hermanos mayores y representantes de veinticuatro hermandades de las provincias de Sevilla, Málaga y Córdoba (La Roda, El Rubio, Benamejí, Jauja, Badolatosa,  Montilla, Moriles, Estepa, Palenciana, Sierra de Yeguas, Campillos, Lora de Estepa, Mollina, Casariche, Aguilar de la Frontera y Lucena). 
     Tras la misa, se hace entrega de una placa conmemorativa a estos representantes y acto seguido comienza la procesión en la que, nuevamente a hombros de costaleros voluntarios, la imagen de la Virgen recorre los alrededores de su ermita. 
     Acompaña la procesión una banda de música y el coro rociero. 
     En las inmediaciones del santuario se han instalado en los días previos barras y puestos. Sobresale la cantidad de loteros de toda la comarca que se acercan hasta el santuario por la fama de milagrosa de la Virgen. 
     En una capilla exenta pero dentro de las instalaciones del santuario, en el patio de las cuevas que sirvieron de refugio al Tempranillo, se guardan los exvotos a la Virgen, recibiendo el lugar la visita de los asistentes, los cuales toman un lugar en las inmediaciones para disfrutar del día de romería.
     No se produce un recorrido de vuelta, ya que la Virgen se traslada en un vehículo de nuevo a la parroquia del pueblo sobre las cinco de la tarde.
     Puesto que la Romería de la Fuensanta se enmarca dentro de las fiestas patronales, a lo largo de estos día se suceden actividades lúdicas como el concurso de cucaña, el baile de la escoba y el baile del porrón, entre otras.
     La principal transformación que se ha producido es que las fiestas patronales de la localidad de Corcoya se desarrollan en el contexto de la romería. 
     Desde el año 1995 se instala la caseta para consumo de refrescos y bebidas, así como tapeo y bocadillos en el recinto de celebración de la romería (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte la Romería de Nuestra Señora de la Fuensanta, en Badolatosa (Sevilla). Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia sevillana.

Más sobre la localidad de Badolatosa (Sevilla), en ExplicArte Sevilla.

La Ruta Arqueológica de la Ciudad: Sevilla y el Río

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la Ruta Arqueológica de la Ciudad: Sevilla y el Río, de Sevilla.
     Lugares y elementos arqueológicos de la Ruta Arqueológica de la Ciudad: Sevilla y el Río:


1. LA ENCARNACIÓN. ANTIQUARIUM DE SEVILLA
     La Plaza de la Encarnación, de más de 7000 m2, esta situada en el centro geométrico y comercial de la ciudad histórica de Sevilla. En la actualidad se desarrolla un ambicioso programa de reonovación urbana de la totalidad de la plaza y su entorno denominado Metropol-Parasol que incluye el mercado de abastos, plaza pública y espacios culturales.
     Desde 1991 se han desarrollado en el lugar extensas excavaciones arqueológicas con el hallazgo de un rico conjunto de restos arqueológicos cuyo valor ha determinado la conservación y presentación in situ. Del resultado de las exploraciones se ha seleccionado una colección de elementos perteneciente a diferentes épocas, desde el s. I d.C. al s. XII con una generosa diversidad funcional dispuestos para su presentación al público.
     Entre los atractivos para su visita se encuentran:
  • La gran superficie destinada a los restos arqueológicos, unos 4000 m2.
  • La altura libre del espacio visitable, entre 4 y 6 m, lo cual es anómalo para este tipo de criptas arqueológicas urbanas.
  • La diversidad temática de los contenidos: espacios de producción artesanal, casas de diversas épocas, espacios religiosos,...
  • El estado de conservación de las plantas de los edificios musealizados, completa en la mayoría de los casos, lo que aumenta su perceptibilidad y facilidad de comprensión.
     Actualmente se está ejecutando el proyecto de musealización del conjunto arqueológico bajo la denominación de "Antiquarium de Sevilla", ubicado en la planta sótano del edificio Metropol-Parasol. Desde la posición central que ocupa y la riqueza y diversidad de sus restos, este complejo museístico se erige en el corazón de la memoria histórica de la ciudad, siendo el lugar idóneo para ubicar el Punto de Encuentro del Itinerario Arqueológico Principal e inicio del mismo.
TITULARIDAD:
     Pública (Municipal)
ACCESIBILIDAD Y CAPACIDAD:
     Comunicaciones de autobús y metro desde varias estaciones de tren y autobús metropolitano. Ingreso controlado en grupos de 40 personas máximo en intervalos o libre, según espacios.
DESCRIPCIÓN:
     Se desarrollan en el interior los siguientes aspectos:
  • Punto de Encuentro y sede del Itinerario Arqueológico de Sevilla con espacios de acogida e información.
  • "Aula del Antiquarium": sala de proyección de audiovisual para el inicio del Itinerario Arqueológico y para aco­ger encuentros anuales de historia local.
  • "Galería del Antiquarium": sala de exposiciones temporales sobre aspectos de historia arqueológica de la ciudad. 
  • "Viaje a Híspalis, Spalis e Isbiliya": recorrido principal permanente, a través de pasarelas, por diferentes restos arqueológicos con proyecciones, maquetas y otros medios expositivos. La integran las siguientes secciones:
    • Factoría de Salazones romana (s. I d.C.). Bien conservada, los restos de pescado extraídos han permitido conocer las especies capturadas y reconstruir la actividad pesquera y el medio ambiente de la época.
    • Conjunto de casas romanas (ss. III-V) con patios, pavimentos de mosaico, columnas, etc. y colección de obje­tos, destacando un horno de lucernas. Se exhiben maquetas sobre la casa romana, modos de vida, etc.
    • Conjunto religioso cristiano (s. VI) formado por una iglesia y dependencias complementarias. Es el conjunto cristiano más completo conservado en la provincia de Sevilla. Se exhiben elementos litúrgicos, proyecciones sobre la expansión del Cristianismo en el mediterráneo.
    • Casa almohade (ss. XII-XIII) con patio de andenes y parterre central deprimido con jardín interior alimen­tado por una noria que se presenta reconstruida. Es el ejemplo mejor conservado de una casa almohade en Sevilla presentando una proyección sobre los modos de vida musulmán.
  • Taller para el desarrollo de actividades pedagógicas.
  • Tienda de recuerdos.
APORTACIÓN TEMÁTICA:
     Sevilla y el Río: urbanismo, actividades económicas fluviales y puerto.
     Las Tres Culturas: inicios del Cristianismo en Híspalis. Vida cotidiana en Híspalis, Spalis y en Isbiliya 
     Sevilla Almohade.
FUNCIONALIDAD EN EL ITINERARIO:
     Centro de la memoria arqueológica de la ciudad. Punto de encuentro e inicio del Itinerario Arqueológico.
ESTADO ACTUAL:
     En proceso de ejecución del proyecto de musealización.

Más sobre la Encarnación. Antiquarium de Sevilla, en ExplicArte Sevilla.


4. COLUMNAS DE CALLE MÁRMOLES
TITULARIDAD:
     Pública (Municipal y Autonómica, Consejería de Cultura).
ACCESIBILIDAD Y CAPACIDAD:
     Acceso por calles peatonales y por tráfico rodado restringido (taxi y minibus). Ingreso controlado por grupos de hasta 40 personas, en intervalos.
DESCRIPCIÓN:
     Conjunto de tres fustes romanos de granito egipcio con basas de mármol, alineados y con dimensiones monumentales (8,5 m. de altura), situados en el centro de la ciudad histórica. Se encuentran al aire libre, a su cota original, a 4 m. de profundidad de la rasante actual, acondicionado por pantallas perimetrales. Están rodeadas por parcelas libres con superficie generosa para su acondicionamiento museográfico.
     Las denominadas "Columnas de Mármoles" han asumido la memoria arqueológica y antigua del origen de la ciudad, al interpretarse tradicionalmente como la parte conservada de un templo erigido a Hércules, funda­dor mítico de la ciudad. Dos fustes procedentes de este mismo lugar fueron extraídos y colocados para presidir, como monumento urbano, el proyecto renacentista de la Alameda de Hércules (s. XVI). Las dos columnas fueron coronadas por esculturas de Hércules y César, materializando las leyendas del origen de la ciudad.
     Las columnas de Mármoles expiden una sensación de misterio derivado de su monumentalidad, de la pro­fundidad en la que se conservan y del aislamiento en el centro de la ciudad. Cargadas de referencias mitológicas y de leyendas urbanas, todas estas circunstancias se asocian de manera inmediata con la fascinación por los enigmas del Pasado y la aventura del conocimiento que supone la Arqueología.
APORTACIÓN TEMÁTICA:
    Sevilla y el Río. Origen de la ciudad por su vinculación legendaria con la figura de Hércules, héroe mítico identificado con los viajes y la identidad clásica de las culturas antiguas mediterráneas y de Andalucía.
     I.as Tres Culturas: Paganismo y Cristianismo.
FUNCIONALIDAD EN EL ITINERARIO:
     Hito del Itinerario.
ESTADO ACTUAL:
     Columnas al aire libre, arriostradas mediante soluciones de emergencia, aisladas en el conjunto de solares que exhiben las medianeras de las edificaciones vecinas. Las columnas se contemplan desde una solución de verja de fachada.

Más sobre las Columnas de calle Mármoles, en ExplicArte Sevilla.


TITULARIDAD:
     Iglesia Católica.
ACCESIBILIDAD Y CAPACIDAD:
     Se encuentra en la vía pública.
DESCRIPCIÓN:
     Los restos de la mezquita mayor almohade constituyen el monumento más representativo de Sevilla. La to­rre de la mezquita es en sí misma un testimonio arqueológico de la dominación almohade, siendo acompañada por los exteriores Este y Norte del patio de abluciones, hoy Patio de los Naranjos, y las naves correspondientes a estos laterales.
     Desde el exterior se observan la propia torre con su característica decoración de paños de sebka y sus arcos con diseños vegetales. Aunque no son claramente visibles, la torre incorporó en su exterior una colección de capiteles califales traídos de Córdoba, como conexión material con la ciudad de los prestigiosos califas omeyas, cuyo califato ahora ostentaban los almohades.
     En la base del alminar, el califa Abu Yacub colocó varios pedestales romanos, abatidos, con inscripciones en latín -"rumí" para los hispanomusulmanes-, en conmemoración metafórica de su victoria sobre los cristianos en la batalla de Alarcos. Los textos latinos de los pedestales constituyen un magnífico testimonio de las actividades de los barqueros del río y negociantes hispalenses de aceite en el s. II d. C.
     Los exteriores de la mezquita conservan su característica forma cerrada con estribos sobresalientes y coro­nación de almenas escalonadas de tipo sirio, incorporadas desde el Oriente en Al Andalus por los omeyas en Córdoba. La Puerta del Perdón es un ejemplo sobresaliente del arte y de la arqueología almohades, en especial las hojas revestidas de bronce y los espectaculares llamadores. Desde la verja se observa una vieja pila de abluciones que se ha catalogado hasta ahora como visigoda.
APORTACIÓN TEMÁTICA:
    Sevilla y el Río: comercio de aceite del valle del Betis en época romana con todo el Imperio, a través del puerto fluvial de la ciudad.
     Las Tres Culturas: La gran mezquita de Isbiliya. 
     Sevilla Almohade: capital del Imperio en Al-Andalus
FUNCIONALIDAD EN EL ITINERARIO:
     Hito del Itinerario Principal.
ESTADO ACTUAL:
     Monumento restaurado.

Más sobre la Giralda y Mezquita Almohade, en ExplicArte Sevilla.


13. POSTIGO DEL ACEITE
TITULARIDAD:
     Pública (Municipal).
ACCESIBILIDAD Y CAPACIDAD:
     Se encuentra en la vía pública.
DESCRIPCIÓN:
     Puerta de la ciudad de construcción musulmana (s. XI), identificada como Bab Al Qatay o Puerta de los Barcos. Se ha mantenido en servicio hasta la actualidad con diversas reformas y funcionalidad de acceso al puerto histórico. Se distinguen las dos torres laterales que la flanquean y el arco con el escudo renacentista de la ciudad. También se observan dos fustes romanos adosados a los laterales, con ranuras verticales para la ubicación de barreras con tablones para defensa contra las crecidas del río en la Edad Moderna.
APORTACIÓN TEMÁTICA:
     Sevilla y el Río.
     La Defensa de la Ciudad.
FUNCIONALIDAD EN EL ITINERARIO:
     Apoyo narrativo del Itinerario Principal.
ESTADO ACTUAL:
     En buen estado de conservación.

Más sobre el Postigo del Aceite, en ExplicArte Sevilla.

TITULARIDAD:
     Publica (Autonómica, Consejería de Cultura).
ACCESIBILIDAD Y CAPACIDAD:
     Acceso peatonal y tráfico rodado. En las proximidades discurren el Metrocentro y Autobús. Ingreso libre.
DESCRIPCIÓN:
     La Atarazanas suponen el referente por antonomasia de la relación histórica de la ciudad con el río. Construidas como factoría de barcos y pertrechos de guerra por Alfonso X el Sabio en 1252, sus imponentes 17 naves se dedicaron tras su cierre como astillero, a fines del s. XV, a diversas funciones, públicas y privadas, como pescaderías de la ciudad, almacenes portuarios, aduana, almacén de mercurio -el azogue- para el beneficio de la plata americana, maestranza de artillería, etc.
     Las Atarazanas están relacionadas con multitud de historias de la ciudad, con la historia de la navegación y de la Marina de Castilla, especialmente bajo Pedro I y con la relevancia estratégica del río en la historia política, del comercio y de las relaciones atlánticas.
     Del conjunto original se conservan en magnífico estado las siete naves septentrionales, ofreciendo un espectáculo monumental en su interior. Durante las labores de restauración se llevaron a cabo importantes excavaciones arqueológicas, con resultados sobresalientes al demostrar la fecha de construcción bajo el reinado de Alfonso X el Sabio, la altura exacta de los grandes arcos que las conforman, y un buen número de restos, elementos e información.
     Los restos que se observan son:
  • La muralla medieval musulmana de la ciudad, situada al fondo del edificio.
  • La barbacana o antemuro de la muralla, descubierta en las excavaciones y conservada en muy buen estado.
  • Una de las dos torres que conforman la puerta del Postigo del Aceite, visible desde el interior de las Ata razanas y fechada en los siglos XI y XIII. Las excavaciones han descubierto los restos, visibles, de una reforma almohade de esta puerta.
  • Las Atarazanas medievales que constituyen la estructura del edificio actual. Están formadas por imponentes arcos de ladrillo que configuran las 7 naves de esta edificación.
APORTACIÓN TEMÁTICA:
     Sevilla y el Río.
     La Defensa de la Ciudad.
     Sevilla Almohade.
FUNCIONALIDAD EN EL ITINERARIO:
     Hito del Itinerario Principal.
ESTADO ACTUAL:
     Monumento abierto al público con varias áreas excavadas con restos visibles. Parcialmente restaurado.

Más sobre las Atarazanas, en ExplicArte Sevilla.


15. TORRE DE LA PLATA
TITULARIDAD:
     Pública (Municipal).
ACCESIBILIDAD Y CAPACIDAD:
     Se encuentra en la vía pública.
DESCRIPCIÓN:
     Torre defensiva de la cerca de la ciudad medieval. Presenta planta octogonal y paramentos exteriores restaurados con los aparejos vistos. Hay elementos exteriores y huellas que permiten defender dos etapas en su construcción: almohade y medieval cristiana, quizás bajo Alfonso X. Los huecos de medio punto que se distinguen en la planta alta corresponden a antiguos huecos de acceso a matacanes de tiro vertical, posiblemente de madera.
     Su funcionalidad parece estar destinada a la defensa del interior de la alcazaba de la Moneda, quizás construidas en origen como atarazanas almohades.
APORTACIÓN TEMÁTICA:
     Sevilla y el Río.
     La Defensa de la Ciudad.
     Sevilla Almohade.
FUNCIONALIDAD EN EL ITINERARIO:
     Apoyo narrativo al Itinerario Principal.
ESTADO ACTUAL:
     Monumento restaurado.

Más sobre la Torre de la Plata, en ExplicArte Sevilla.

TITULARIDAD:
     Pública (Municipal).
ACCESIBILIDAD Y CAPACIDAD:
     Se encuentra en la vía pública.
DESCRIPCIÓN:
     Arco monumental semienterrado, de 7 m. de anchura, formado por un vano abierto en la muralla de tapial, mediante bóveda rebajada con rosca de ladrillo y roscas exteriores escarzanas o rebajadas en sillares de alcor de origen romano. Las jambas del hueco se presentan forrando el tapial original con aparejo de ladrillo. En las esquinas de ambos laterales superiores se distinguen las gorroneras de las hojas de una gran puerta.
     Estudios recientes identifican este arco con uno de los vanos de acceso a las antiguas atarazanas almohades. La hipótesis se basa en la posición de cara al río, la altura derivada del desarrollo de su alzado original, las dimensiones de anchura, tipología, etc.
     Fotografías correspondientes a los trabajos de restauración de las murallas en los años 1990, muestran otro vano paralelo hacia el Sur, abierto en la muralla, pero sin revestir de la bóveda y los arcos y jambas.
     Todo parece indicar que nos encontramos ante las huellas visibles, bien conservadas, de una de las bocas de acceso a las atarazanas almohades. Según los textos musulmanes, el califa Abu Yacub mandó hacer unas atarazanas pero su inesperada muerte provocó la paralización de las obras, lo cual puede ser explicativo del vano inacabado de que hemos hablado y que en la actualidad se halla cegado por falta de interpretación adecuada.
     Este hallazgo permite ampliar las evidencias almohades de la ciudad, un escenario de futuras investigaciones y un argumento más de las relaciones históricas con el río.
APORTACIÓN TEMÁTICA:
     Sevilla y el Río.
     Sevilla Almohade.
FUNCIONALIDAD EN EL ITINERARIO:
     Apoyo narrativo al Itinerario Principal.
ESTADO ACTUAL:
     Monumento restaurado.

Más sobre las Atarazanas Almohades, en ExplicArte Sevilla.


17. TORRE DEL ORO
TITULARIDAD:
     Pública (Ministerio de Defensa).
ACCESIBILIDAD Y CAPACIDAD:
     Se encuentra en la vía pública.
DESCRIPCIÓN:
     Es uno de los monumentos más característicos de la identidad iconográfica de la ciudad. Asume la versión monumental en el itinerario turístico general, la de musco naval que conserva y exhibe en su interior, y la de monumento arqueológico, más evidente tras la restauración de los paramentos exteriores.
     Su fisonomía actual permite diferenciar elementos de su evolución histórica. Se han formulado nuevas hipótesis sugerentes del proceso de transformación funcional y formal a partir del análisis arqueológico. Son especialmente interesantes las nuevas teorías de la fase original almohade (1220), formalizada exclusivamente con el primer cuerpo para defensa del río y el puerto; Alfonso X (fines del s. XIII) le añadiría los matacanes para la defensa frente a los asedios de los benimerines y Pedro I (mediados del s. XIV) le añadiría el segundo y característico cuerpo. Este sería construido como un pabellón en estilo mudéjar, donde retirarse el monarca con sus amantes.
     Estas nuevas imágenes e interpretaciones añaden valor a la disciplina arqueológica por haber desvelado cuestiones desconocidas y a la propia torre, ya que la hace más compleja en su particular historia y de especial interés por aumentar la relación, hasta ahora muy amplia, del rey Don Pedro con la misma, añadiendo a su función como cárcel y depósito de riquezas la de nido de aventuras amorosas.
     Otro de los aspectos curiosos del río es que funcionó como "nilómetro" del Guadalquivir, es decir, como hito fisico donde registrar las subidas excepcionales del río mediante placas embutidas. Conserva en el flanco norte tres plaquitas conmemorativas del s. XIX.
APORTACIÓN TEMÁTICA:
     Sevilla y el Río.
     La Defensa de la Ciudad.
     Sevilla Almohade.
FUNCIONALIDAD EN EL ITINERARIO:
     Hito del Itinerario Principal.
ESTADO ACTUAL:
     Monumento restaurado.

Más sobre la Torre del Oro, en ExplicArte Sevilla.

TITULARIDAD:
     Pública (Ayuntamiento).
ACCESIBILIDAD Y CAPACIDAD:
     Se encuentra en la vía pública.
DESCRIPCIÓN:
     Construido entre 1845 y 1852, este puente fue adjudicado a los ingenieros franceses Ferdinand Bernadet y Gustave Steinacher quienes residían en El Puerto de Santa María. Su diseño era análogo al del puente Carrousel de París (1834, actualmente desaparecido). Se impuso que las piezas de fundición fueran construidas en España para proteger el desarrollo de las nuevas industrias. En concreto, las piezas fueron realizadas en la fundición San Antonio, regentada por Narciso Bonaplata, uno de los ideólogos de la Feria de Abril.
     El material de su construcción fue piedra e hierro, procedente del Pedroso (Sevilla). Debido a los problemas de cristalización que presenta el hierro colado con el tiempo, este puente presentaba peligro de colapso por lo que fue presentado proyecto de demolición en los años 1970. La presión popular e institucional sevillana, evitaron su desaparición y se resolvió construir otro tablero independiente sobre las pilas antiguas, por lo que los arcos de hierro no trabajan en la actualidad (Monumento Histórico Nacional desde 1976).
APORTACIÓN TEMÁTICA:
     Sevilla y el Río.
FUNCIONALIDAD EN EL ITINERARIO:
     Apoyo Narrativo del Itinerario Principal.
ESTADO ACTUAL:
     Monumento restaurado.

Más sobre el Puente de Triana, o de Isabel II, en ExplicArte Sevilla.


19. CASTILLO DE SAN JORGE
TITULARIDAD:
     Pública (Municipal).
ACCESIBILIDAD Y CAPACIDAD:
     Acceso peatonal y por tráfico rodado. Ingreso libre.
DESCRIPCIÓN:
     El Castillo de San Jorge o de Triana, fue construido en época almohade para la defensa del puente de barcas, ante el peligro que presentaban las tropas castellanas en su avance hacia el Sur, tras su victoria en la batalla de las Navas de Tolosa (1212). Tras la conquista de la ciudad, fue ocupado por una ermita dedicada a San Jorge y en 1480 se transforma para la instauración del Tribunal del Santo Oficio o de la Inquisición, hasta su abandono en 1785. En los inicios del s. XIX se transforma en mercado de abastos de Triana.
     La construcción del nuevo mercado conllevó excavaciones arqueológicas que depararon un conjunto muy interesante que ha sido conservado y expuesto al público. Su contenido desarrollado en unos 2000 m2, está formado por:
  • Los lienzos oeste y norte de la Fortificación almohade en su alzado completo y que componen los límites actuales del mercado. El lienzo oeste presenta un vano abierto para dar acceso al mercado, similar a otro centrado en el lienzo norte, junto al cual ha sido hallada una puerta medieval del recinto.
  • Una Necrópolis almohade (s. XII) de uso previo a la construcción del castillo. Se conserva la información y colecciones de bienes muebles, muy interesantes.
  • La Ciudadela del Tribunal de la Inquisición compuesta por puerta de acceso desde el río, barbacana, calles interiores pavimentadas con guijarros, cuadras, una parte de la capilla de San Jorge, la Sala de la Audiencia y varias casas de los inquisidores y del servicio.
     El conjunto representa un excepcional testimonio de la sociedad de la Edad Moderna y de una Institución tan característica y controvertida como la Inquisición.
     El proyecto de musealización incorpora una sala inicial de sensibilización ante los abusos de poder, siguien­do a continuación el itinerario por el interior de la ciudadela, en cripta y por pasarelas, con aparato expositivo en diversos soportes.
APORTACIÓN TEMÁTICA:
     Sevilla y el Río: iconografía de la ciudad, riadas.
     La Defensa de la Ciudad.
     Las Tres Culturas: Costumbres funerarias musulmanas. Inquisición.
     Sevilla Almohade.
FUNCIONALIDAD EN EL ITINERARIO:
     Hito del Itinerario Principal.
ESTADO ACTUAL:
     Monumento excavado y restaurado. Proyecto de musealización en proceso de ejecución.

Más sobre el Castillo de San Jorge, en ExplicArte Sevilla.

TITULARIDAD:
     Pública (Autonómica. Consejería de Cultura).
ACCESIBILIDAD Y CAPACIDAD:
     Acceso rodado y peatonal. Ingreso libre o de pago según las zonas.
DESCRIPCIÓN:
     La Cartuja de Las Cuevas es un excepcional monumento restaurado con motivo de la Expo '92. Los trabajos fueron desarrollados con el concurso de la arqueología, derivando de ello numerosas aportaciones a su conocimiento y a la configuración del lugar. Reúne una complejidad notabilísima en sus contenidos e instalaciones. El núcleo monacal está ocupado en la actualidad por el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo.
     Conserva restos de diversa índole y monumentalidad del Monasterio cartujo de Santa María de las Cuevas, destacando, entre otros, las huellas de la intensa relación que tuvo con la figura de Cristóbal Colón, tanto en su momento como en la memoria colombina posterior. Por ello, la Cartuja ocupa un lugar destacado en la historia de la navegación por la relación de Sevilla y el Guadalquivir, con Colón y el descubrimiento de América. Incluye los siguientes hitos arqueológicos de nuestro interés para el itinerario:
  • Capilla de Santa Ana y cripta del enterramiento de Cristóbal Colón desde 1509 a 1535, con ambiente monumental restaurado con criterios arqueológicos. Ha sido durante muchos años el único lugar de enterramiento seguro de los restos del Almirante hasta que salió de estas instalaciones hacia América, con diversos destinos de sus restos. Las modernas investigaciones genéticas identifican el final de este proceso con la identificación del origen de los huesos conservados en la Catedral de Sevilla con los del descubridor.
  • El llamado "Zapote de Colón", árbol tropical monumental que conserva la memoria de haber sido plantado por el Almirante.
  • Conjunto de norias y huerta jardín del s. XVI restauradas con criterio arqueológico.
  • Conjunto de hornos de botella de tipología inglesa correspondientes a la fábrica de lozas de Pickman, activa en el lugar desde 1841 hasta la década de 1970. Para la elección de este lugar fue determinante su posición al borde del río Guadalquivir, con objeto de recibir por vía marítima los barros especiales para la loza, procedentes de Escocia. La fábrica de La Cartuja disponía de un embarcadero.
APORTACIÓN TEMÁTICA:
     Sevilla y el Río.
FUNCIONALIDAD EN EL ITINERARIO:
     Hito del Itinerario Principal.
ESTADO ACTUAL:
     Monumento restaurado.

Más sobre la Cartuja de Santa María de las Cuevas, en ExplicArte Sevilla.


21. BAÑOS DE LA REINA MORA

TITULARIDAD:
     Privado (Comunidad de propietarios y Hermandad de la Vera Cruz)
ACCESIBILIDAD Y CAPACIDAD:
     Acceso peatonal y por tráfico rodado. Ingreso libre.
DESCRIPCIÓN:
     Una de las intervenciones de mayor interés urbanístico acometidas por los almohades en su capital de Al Andalus, fue la urbanización de un amplio terreno ganado al río y hasta entonces ocupado por huertas, coincidente con el actual barrio de San Vicente. Se trata de un barrio ordenado en manzanas cuadrangulares, para el que se construyó su mezquita propia y unos baños para la limpieza ritual, anterior a los rezos del musulmán.
     La mezquita no se conserva y se ha identificado con el lugar que ocupa la parroquia de San Vicente. Sin em­bargo, se mantenía el nombre de la calle Baños en el nomenclátor popular de la ciudad. En los años 1970 fueron descubiertos en unas instalaciones militares y protegidos para su recuperación como Bien de Interés Cultural. En la década de 1980 y 1990 han sido objeto de exploraciones arqueológicas que han servido para conocer en su integridad la organización original. Ha sido restaurado recientemente por el Ayuntamiento de Sevilla.
     Se conservan varias salas con bóvedas con luceras, fustes y capiteles almohades de mármol, en un estilo original de mocárabes. Son los baños árabes conservados mayores de Al-Andalus.
APORTACIÓN TEMÁTICA:
     Sevilla y el Río: evolución urbanística de la ciudad.
     Las Tres Culturas: rituales musulmanes.
     Sevilla Almohade.
FUNCIONALIDAD EN EL ITINERARIO:
     Itinerario alternativo por su ubicación periférica al núcleo del Itinerario Principal.
ESTADO ACTUAL:
     Proyecto de restauración y valorización en curso.

Más sobre los Baños de la Reina Mora, en ExplicArte Sevilla.
(Fernando Amores Corredano, en Itinerario Arqueológico de la Ciudad de Sevilla. Córdoba, 2008).
 
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la Ruta Arqueológica de la Ciudad: Sevilla y el Río, de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

Más sobre la Ruta Arqueológica de la Ciudad, en ExplicArte Sevilla.

domingo, 6 de septiembre de 2026

La Romería de la Virgen de Gracia, en Carmona (Sevilla)

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte la Romería de la Virgen de Gracia, en Carmona (Sevilla).
     Hoy, 6 de septiembre, es el primer domingo del mes de septiembre, así que hoy es el mejor día para ExplicArte la Romería de la Virgen de Gracia, en Carmona (Sevilla).
      La romería de la Virgen de Gracia se celebra el primer domingo de septiembre.
     Los datos relativos al origen del fenómeno devocional que surge alrededor de la imagen de la Virgen de Gracia se basan en un manuscrito redactado, probablemente a fines del siglo XVI, por un fraile jerónimo del monasterio de Carmona y parcialmente transcrito por el párroco de la iglesia de Santa María de Carmona, Sebastián Gómez Muñiz, que lo pública en 1.890. El manuscrito en cuestión recoge el relato del mito de origen de la imagen de la Virgen. No obstante, y aunque con el tiempo han ido surgiendo diversas variantes del origen de la imagen, sustancialmente todos los relatos coinciden en sus elementos centrales, con la mayoría de los mitos de origen de las devociones que fundamentan los rituales de las romerías. 
     Narra la leyenda que, tras la conquista de Carmona por los árabes, la imagen de la Virgen de Gracia fue ocultada en una cueva donde permanecería durante más de quinientos años. Tras la conquista y repoblación por los cristianos, la imagen fue descubierta por un pastor, quien dio aviso del hallazgo a los clérigos de Carmona. Al difundirse la noticia el pueblo acudió en masa a la cueva y la imagen de la Virgen fue llevada al pueblo en procesión. A la mañana siguiente, se descubrió que la imagen había regresado milagrosamente durante la noche a la cueva donde había sido hallada. El prodigio fue interpretado como señal evidente de que era voluntad de la divinidad que su imagen se mantuviera en el lugar donde había permanecido oculta durante varios siglos. Por ello la villa levantó allí mismo una pequeña iglesia o ermita donde comenzó a rendírsele culto bajo la advocación de Virgen de Gracia.
     A pesar de que el manuscrito de fines del siglo XVI, hoy perdido, no precisaba la fecha del acontecimiento, es posible suponer que el culto a la imagen de Nuestra Señora de Gracia comenzó a dar sus primeros pasos a raíz de la invención milagrosa de la imagen. Serán sin embargo los frailes jerónimos los que propongan  el año 1.290 como fecha del hallazgo de la imagen en tanto el milagro se mantenía dentro de los límites de los más de quinientos años que permaneció oculta la imagen de Nuestra Señora.
     El privilegio del culto a la imagen fue objeto de disputa entre las distintas órdenes religiosas de Carmona (santeros, ermitaños y capellanes, en su primera época, y, desde 1.477, los frailes isidros y jerónimos).
     El fenómeno devocional, basado en las dotes milagrosas de la imagen de la Virgen de Gracia, va creciendo hasta convertirse en protectora del pueblo en el siglo XVII, siendo canónicamente declarada patrona de Carmona en el año 1.818.  
     Desde las últimas décadas del siglo XVIII y hasta 1.834 la Virgen será solicitada decenas de veces cuando se produce alguna calamidad para que acuda al pueblo, donde se le hace función en la iglesia prioral de Santa María. Se inicia de esta forma una práctica que terminará con la permanente presencia de la imagen en el pueblo a partir de 1.835, entronizada desde entonces y hasta el día de hoy en la Iglesia de Santa María, como consecuencia de la salida de los frailes jerónimos tras la desamortización.
     El origen de la romería puede rastrearse en las primeras procesiones de la imagen desde y hacia su ermita. En décadas anteriores, cuando la imagen residía en su ermita, la romería se celebraba el ocho de septiembre, día de la patrona, y acudían gentes de todos los pueblos cercanos. Tras el traslado de la imagen al pueblo la romería dejó de celebrarse hasta el año 1.925 cuando se retomó la peregrinación hacia el santuario si bien de manera esporádica. En los años cuarenta, tras un nuevo periodo de interrupción, los carmonenses vuelven a celebrar la romería. Durante dos décadas se celebra una romería nocturna, conmemorando el mito de origen que relata que la imagen volvió durante la noche al lugar donde apareció  tras haber sido trasladada al pueblo por un pastor. La romería nocturna, todavía presente en la memoria de numerosos aldeanos, se suspende en 1.960, para renacer en 1.968 en la modalidad que se ha mantenido hasta la actualidad. La romería, que actualmente tiene un carácter marcadamente local, reúne los elementos típicos presentes en este tipo de rituales de los pueblos de Andalucía Occidental. Es el caso de la carreta del Simpecado adornada con flores de papel, tamborilero, caballistas, carretas y carrozas, casetas que se establecen en las proximidades de la ermita, misa de romeros y la bendición de cordones y moñitos de la Virgen.
     Los preparativos de los cultos a la Virgen de Gracia, entre los cuales se incluye la romería, empiezan el viernes anterior al domingo de romería. 
     En la mañana del viernes anterior a la romería, la junta directiva de la hermandad empieza con los preparativos de la imagen. A puerta cerrada, en la iglesia prioral de Santa María, sede canónica de la Virgen Gracia, se procede a trasladar a la imagen desde su camarín. Tras vestirla con su traje de gala, tarea compartida por la camarera de la Virgen y el vestidor, se coloca a la Virgen para el besamanos que se celebrara a partir de la tarde y se prolongará hasta medianoche. 
     Finalizado el besamanos la imagen es colocada en un lujoso altar sobre el retablo mayor desde donde preside el rezo del Rosario de la Aurora en la madrugada del sábado. 
     Paralelamente a los actos y cultos religiosos, los habitantes de Carmona comienzan los preparativos, en forma familiar o grupal, para el día de la romería. Se alistan los caballos y carrozas y se dispone lo necesario para el acto de comensalismo que se celebrará por la tarde romera. Por otro lado la hermandad se hace cargo de adornar la carreta del Simpecado. 
     A las ocho y media de la mañana del primer domingo de septiembre se celebra en la ermita de San Antón la misa de romeros frente al Simpecado de la Virgen de Gracia. Durante la misa el párroco procede a la bendición de cordones y moñitos de la Virgen.
     Tras la misa de romeros, el repique de las campanas y las notas de los tamborileros anuncian la próxima salida del Simpecado, que sobre una carreta tirada por bueyes ricamente engalanados, aguarda en la puerta del templo.
     Tras colocar el Simpecado en la carreta, el cortejo emprende el camino hacia la ermita, atravesando las calles del pueblo. 
     Abren el cortejo un primer tramo de caballistas seguidos por los carruajes. Detrás siguen a pie los tamborileros, las autoridades locales y la junta de gobierno de la hermanad que preceden la carreta del Simpecado. Tras ellos los romeros que acompañan con sus coros. Cierran el cortejo gran número de remolques decorados con coloridas decoraciones. 
     Varias son las paradas que el cortejo romero efectúa a lo largo del recorrido. El Simpecado recibe el homenaje de las monjas de Santa Clara, al pasar frente al homónimo convento. Cuando el cortejo llega en la puerta de la iglesia de Santa María las autoridades entran en el templo para entonar la salve a la patrona en el altar mayor. Numerosos romeros se despiden del cortejo al llegar a la Puerta de Córdoba, cuando el cortejo entra en la Vega de Carmona volviéndose plenamente romería. Al llegar a la ermita, el Simpecado y las autoridades esperan en la entrada del templo la llegada de toda la comitiva para después celebrar en su interior la Misa de Romeros. Después de la misa muchos romeros vuelven al pueblo, mientras que otros se disponen a disfrutar de la tarde entre cante, baile y viandas.
     Cerca de las seis y media el repique de las campanas de la ermita anuncia la vuelta al pueblo del cortejo romero que, pasando por el camino viejo de San Mateo, hará su entrada en el pueblo por la puerta de Sevilla para finalmente dirigirse hacia la plaza de San Fernando, sonde finalizará. 
     Con respecto al ritual que se celebró desde los años cuarenta hasta los años sesenta, la principal transformación con respecto al actual es que la romería ya no se realiza de noche. Desde la restauración del ritual a finales de los años sesenta, su estructura se ha mantenido invariable, manteniéndose muy próxima al modelo de romería común a la zona de la Andalucía Occidental. 
     Quizás el aspecto que ha experimentado la mayor transformación es la extensión del fenómeno devocional. La Virgen de Gracia contaba en el pasado con numerosos devotos en toda la campiña, compitiendo con otras imágenes milagrosas como Santa María del Alcor Coronada del Viso del Alcor. En la actualidad, el alcance de la devoción no excede el límite municipal, a excepción de los numerosos aldeanos que emigraron en los años sesenta y setenta. Incluso podría decirse que la participación en la romería ha disminuido notablemente. 
     Sin embargo, el hecho de que siga existiendo cierta controversia alrededor de este ritual, en concreto con respecto a la modificación del recorrido romero, es indicador de la vigencia del mismo en cuanto sigue motivando el interés de la colectividad. 
     La Hermandad de Nuestra Señora de Gracia se hace cargo de toda la organización de la romería: preparar la imagen, la carreta, contratar los servicios externos necesarios (bueyes y tamborilero), y acondicionar la ermita y el paraje.  
     La hermandad financia los gastos relacionados con la romería con los fondos provenientes de las cuotas de los hermanos y de los donativos voluntarios que los hermanos se encargan de recoger durante el mes de agosto casa por casa. También contribuye a la realización de la romería, la filial barcelonesa de la hermandad.   
     La mayoría del recorrido de los romeros se desarrolla en el casco histórico de Carmona siendo la Ermita de Nuestra Señora de Gracia muy próxima al pueblo. El Cortejo sale a la Vega por la Puerta de Córdoba y vuelve al pueblo por la Puerta de Sevilla.
     En la Ermita de San Antón, durante la mañana del primer domingo del mes de septiembre, se celebra la misa de romeros con la que da comienzo a la Romería de la Virgen de Gracia de Carmona.
     La ermita de la Virgen de Gracia albergó la imagen de la Virgen de Gracia hasta su traslado al pueblo, pero se mantiene como meta principal de la romería. Tras la llegada del cortejo, los romeros disfrutan en sus inmediaciones de una tarde festiva.
     El recorrido comienza en la ermita de San Antón y termina en la Plaza de San Fernando. Tras recorrer las calles céntricas del pueblo, el cortejo romero sale a la Vega por la Puerta de Córdoba para dirigirse a la ermita de Nuestra Señora de Gracia. Regresa por el camino viejo de San Mateo y entra en pueblo por la Puerta de Sevilla hasta llegar a la plaza de San Fernando (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
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El azulejo conmemorativo a Justino de Neve, en la fachada del edificio de la calle homónima, 1

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el azulejo conmemorativo a Justino de Neve, en la fachada del edificio de la calle homónima, 1; de Sevilla
     Hoy, 6 de septiembre, es el aniversario del bautismo (6 de septiembre de 1625) de Justino de Neve, a quien está dedicado el azulejo conmemorativo reseñado, así que hoy es el mejor día para ExplicArte el azulejo conmemorativo a Justino de Neve, en la fachada del edificio de la calle homónima, 1; de Sevilla.   
     El edificio de la calle Justino de Neve, 1; se encuentra en el Barrio de Santa Cruz, del Distrito Casco Antiguo
     En su fachada, encontramos un azulejo conmemorativo muy interesante. Es una obra firmada en su ángulo inferior derecho (pero por su situación no la hemos podido identificar) de 9 piezas (3 x 3), con la paleta y pincel del pintor, en una cartela en el interior de la cenefa en su parte izquierda, siendo la parte más destacable el propio texto en sí, ornamentado con una cenefa vegetal, muy sencilla.
     Como consta en el azulejo : 

FVE DON JVSTINO DE NEVE
CANÓNIGO DE LA S.I. CATEDRAL DE SEVILLA Y
PÁRROCO DE SANTA MARÍA LA BLANCA. GRAN
AMIGO, PROTECTOR Y ALBACEA QVE FVE DEL
PINTOR B.E. MVRILLO.
FVNDADOR DEL HOSPITAL PARA VENERABLES
SACERDOTES Y DESDE ESTE LUGAR SEGVÍA EL
DESARROLLO DE SU CONSTRVCCIÓN. SVS
RESTOS DESCANSAN EN EL TRASCORO DE LA
CATEDRAL.
SEVILLA 1625-1685.

Conozcamos mejor la Biografía de Justino de Neve, personaje homenajeado en el azulejo 
reseñado;

     Justino de Neve y Chaves (n. Sevilla, 1625 - † Sevilla, 14 de junio de 1685), canónigo de la Catedral de Sevilla.
     Personaje influyente en la Sevilla del siglo XVII, en el año 1675 fundó el Hospital de los Venerables, una institución asistencial cuya finalidad era la de ser la residencia de los venerables sacerdotes, y cuyos trabajos comienzan bajo la dirección del arquitecto Juan Domínguez y que en 1687 pasa a manos de Leonardo de Figueroa, quien las concluye en 1697.
     De padre sevillano, y madre malagueña, Justino fue bautizado el 6 de septiembre de 1625 en la parroquia de San Bartolomé. Gran personaje de la iglesia sevillana y dentro del ámbito socioeconómico de la ciudad, llegó a ser canónigo de la catedral, presidente de las capillas, impulsor de la reconstrucción de la iglesia de Santa María la Blanca de su ciudad, juez de Cruzada y diputado para las fiestas de la canonización de San Fernando. Fue, además, el promotor del restablecimiento de las hermandades de las Doncellas, de la catedral, y de la cátedra de San Pedro, en Santa María la Blanca.
     Su estrecha relación con esta iglesia se inició en 1657, cuando ingresó en su Hermandad sacramental, figurando como Hermano Mayor de la misma veinte años más tarde. Su participación en la construcción del templo actual fue decisiva, colaborando para ello con grandes sumas de dinero de su fortuna personal.
     El Hospital de los Venerables de Sevilla, institución fundada por Justino de Neve en 1675.
     Como mecenas y amante del arte tuvo contactos con Bartolomé Esteban Murillo cuando éste era ya un artista reconocido, con quien le unió una buena amistad, proporcionándole importantes encargos públicos, como fueron la decoración de la iglesia de Santa María la Blanca de Sevilla y algunas obras para el citado edificio del Hospital de los Venerables sacerdotes del barrio de Santa Cruz.
     Además, como canónigo, Justino de Neve consiguió para Murillo el encargo de una serie de ocho tondos de santos hispalenses, una "Inmaculada Concepción" que aún hoy preside el techo de la Sala Capitular de la catedral y el cuadro denominado el "Bautismo de Cristo" que remata el retablo de San Antonio en la capilla de este santo.
     Como resultado de aquella amistad entre el canónigo y el pintor sevillano, el Museo del Prado de Madrid presentó en el año 2012 una exposición sobre la obra de este artista que, organizada conjuntamente con la Fundación Focus-Abengoa y la Dulwich Picture Gallery, llega a Los Venerables de Sevilla en el mes de octubre; un conjunto de obras tardías de Murillo que proceden de Londres, París o Houston y que se exponen bajo el título de: "Murillo y Justino de Neve. El arte de la amistad".
     Falleció en Sevilla, y su cuerpo se encuentra enterrado en el trascoro de su catedral.
     La ciudad de Sevilla en reconocimiento a su memoria y a su obra, tiene rotulada con su nombre una céntrica calle, en el interior del barrio de Santa Cruz, dentro de su distrito Casco Antiguo y muy próximo al Hospital de Venerables Sacerdotes fundado por él.
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sábado, 5 de septiembre de 2026

Los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de la Concepción) de la localidad de Villagonzalo, en la provincia de Badajoz

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Badajoz, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de la Concepción) de la localidad de Villagonzalo, en la provincia de Badajoz.
     Aparece al norte de La Zarza, próxima a la orilla izquierda del Guadiana, más conectada por tanto con el ámbito de influencia de Guareña que con el emeritense. Cuenta con estación de ferrocarril de la línea a Madrid.
     Situado el núcleo en lo más alto de una extensa llanura, cercada de sierras y en la margen izquierda del rio Guadiana. Entre las alturas destacan los Cerros de Los Cantos y Hospital. Bañan el territorio el rio Guadiana y los Arroyos Del Caballo y San Juan. El clima es de tipo mediterráneo subtropical, siendo la temperatura media anual de 16,7º.C. Los inviernos suelen ser suaves, con una temperatura media de 9º.C, alcanzando las mínimas absolutas valores de -2º.C. El verano es seco y caluroso con una temperatura media estacional de 25º.C y unas máximas absolutas que alcanzan los 40º.C. La precipitación media anual es de 502 mm.
     ACTIVIDAD ECONÓMICA .- En la distribución por sectores se aprecia un predominio del agrario, seguido por el de servicios y menos la industria y construcción. La mayor parte de las tierras están cultivadas, regándose del Canal del Zújar, estando reciente la Concentración Parcelaria. Los principales cultivos son el maíz, tomates, algodón, aceitunas etc.
     Tipo de Entidad: Municipio
     Superficie Término: 40,8 Km2
     Altitud: 237 m.
     Distancia Capital: 76 Km.
     Partido Judicial: Mérida
     Comarca: Tierra de Mérida - Vegas Bajas
     Gentilicio: Villgonzalense
Ayuntamiento de Villagonzalo
     plaza de España, 1
     06473 Villagonzalo (Badajoz)
     Teléfono: 924366711
     Fax: 924366501
     Correo-e: ayuntamiento@villagonzalo.es - secretario@villagonzalo.es
     Web: www.villagonzalo.es
Historia.-
     Su fundación como aldea dependiente de la Encomienda de Alange, se atribuye en el siglo XIV al Maestre santiaguista Gonzalo Mexía, de quien deriva su apelativo. En 1588 se independizó de este dominio mediante el pago de 7.000 ducados a Felipe II, quedando como Villa exenta sujeta al Partido de Mérida. En la actualidad constituye un centro de naturaleza rural en el que se mantiene poco alterada su fisonomía tradicional.
     Los naturales son conocidos familiarmente en el partido judicial por el apelativo de "galapagueros".
     Tradiciones antiguas mencionan la existencia en la localidad de una campana con la peculiaridad prodigiosa de que su tañido calmaba las tormentas y garantizaba partos felices (Diputación Provincial de Badajoz).

Monumentos.-

     En el aspecto monumental el hito más significado es la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Concepción, obra del XVI modificada sustancialmente en el XVIII; reconstruida casi por completo tras la Guerra Civil de 1936, y sometida todavía más recientemente a otras transformaciones.
     El edificio se presenta en la actualidad pulcramente encalado en tono ocre, tanto interior como exteriormente. Al frente ostenta torre fachada con remate de chapitel y sencilla portada. En el interior resulta de interés la puerta de la sacristía, de sencillo diseño clásico con frontón coronado por el escudo santiaguista. Entre los contenidos es de reseñar el Cristo Nazareno, obra temprana de Juan de Ávalos, y el retablo mayor, obra también moderna, de pequeñas proporciones y digna factura, realizada según los modelos barrocos. Pérdida irreparable fue la del magnífico relicario donado al templo por el Provisor de Lima, Juan Núñez, desaparecido durante los destrozos experimentados por la parroquia en 1936.
     Entre las construcciones civiles se distingue el edificio del Ayuntamiento, obra moderna de modesta presencia, pero de notable armonía dentro de su sencillez, y muy bien encajada con el entorno ambiental tradicional (Diputación Provincial de Badajoz).

     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Badajoz, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de la Concepción) de la localidad de Villagonzalo, en la provincia de Badajoz. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia pacense.

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Las desaparecidas Atarazanas Almohades

      Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte las desaparecidas Atarazanas Almohades, de Sevilla.
     Las desaparecidas Atarazanas Almohades se encontraban en la manzana formada por las calles pasaje José María del Rey, Santander, Habana, y Almirante Lobo; del Barrio de Santa Cruz, del Distrito Casco Antiguo.
     Las Atarazanas Almohades de Sevilla, es un tema del que se han venido realizando diversas aportaciones desde hace décadas resultando una información dispersa de dificultoso acceso y comprensión. Por ello desarrollamos el primer estudio que se realiza sobre las mismas de manera monográfica recogiendo el proceso historiográfico al que añadimos nuevas ideas de carácter explicativo sobre el conjunto. 
     En relación a atarazanas islámicas en Isbiliya, Torres Balbás es el primer autor que las trató recogiendo unas primeras referencias documentales en las que el emir omeya Abd al-Rahman II ordena la construcción de barcos para defender la zona de los ataques normandos a mediados del s. IX. el mismo autor recoge la siguiente noticia, de 1184, cuando el califa almohade Abu Ya’qub Yusuf, 
     …mandó al gobernador Abu Dawud Yalul ben Yildasan que se ocupase durante su ausencia de construir una atarazana para los barcos, que llegara desde el muro de la alcazaba levantada a orillas del río, por la puerta de los barcos hasta la parte baja de la puerta del Alcohol.
     Torres Balbás supuso que estas atarazanas «debieron estar próximas» al lugar donde más tarde, en 1252, se construyeron las reales Atarazanas por Alfonso X, rey de Castilla y León. Al no disponer de evidencias materiales reconocibles de estas atarazanas almohades, González supuso que podrían haber sido destruidas en 1248 en los asedios previos a la conquista de la ciudad por los castellanos. Esta interpretación ha tenido fortuna en los autores posteriores indicando algunos su reconstrucción por Alfonso X. Tal opinión indicaría que ambas atarazanas, la almohade y la castellana habrían ocupado el mismo lugar en el área del Arenal. Este panorama interpretativo daría un vuelco a partir de las excavaciones realizadas en el recinto de las Reales Atarazanas castellanas entre 1992 y 1995 por el que suscribe y C. A. Quirós. Las excavaciones demostraron:
     – La existencia de la barbacana almohade en el tramo de muralla islámica que recorre el recinto. esta barbacana está datada por las fuentes en 1221/1222 y el edificio conservado de las atarazanas se superponía a aquella fortificación, anulándola funcionalmente, por lo que la construcción era posterior a 1222. Lógicamente, la existencia de la barbacana, similar en trazado y concepto al resto que rodeaba a la ciudad, exige un espacio delantero despejado, en este caso en el Arenal, sin opción para la existencia de una edificación de las características de unas atarazanas, que en este caso hasta anulan la muralla en toda su envergadura al adosarse a ella.
     – Que el edificio existente de las reales Atarazanas era de cronología cristiana en su totalidad, con características estructurales y constructivas homogéneas desde el frente del río hasta su apoyo en el fondo sobre la muralla islámica.
     – Que, como deducción lógica, en aquel lugar ocupado por las atarazanas cristianas en 1252 no podía haber existido la atarazana almohade de 1184.
     Las excavaciones realizadas en las reales Atarazanas incorporaban datos arqueológicos empíricos por vez primera en un panorama dominado hasta entonces tan sólo por la interpretación de las fuentes árabes y cristianas. Por otra parte, dejaba en el aire la ubicación de las atarazanas almohades, sin que hubiera alternativa o hipótesis alguna en aquellos momentos. El recinto de la Casa de la Moneda disponía de la tradición historiográfica de ubicar en su interior el palacio de Abu Hafs, hermano del califa Abu Ya’qub. Esta asociación del recinto con el palacio fue propuesto por A. Jiménez en un principio (1981), rechazado por el mismo autor años después, aunque mantenido por otros autores. Desde entonces quedaba vacío de funcionalidad asignada alguna el propio recinto en su fase islámica. Una prueba de ello es que los autores Valor y Tabales simplemente no tratan este ámbito en su trabajo general en 2005 sobre el urbanismo de la ciudad almohade, al que numeran como recinto XI, colocando ya en el plano la abertura del vano norte.
     Unos años más tarde, Domínguez Berengeno renueva el asunto puntualizando que la orden del califa Abu Ya’qub Yusuf de construir las atarazanas se hizo en 1184 «poco antes de su partida para la campaña de Santarem, en la que moriría», para continuar recordando que su sucesor, Abu Yusuf Ya’qub al-Mansur (1184-1199) modificó la política constructiva de su padre, paralizando algunas obras y retrasando otras, aunque no se citan de modo explícito las atarazanas. Según estas noticias, el autor entiende que no queda claro que se iniciasen las atarazanas o que se completaran antes de la conquista cristiana de 1248, pudiendo quedar inacabadas. Suponiendo que las atarazanas almohades hubieran comenzado a construirse en 1184, Domínguez Berengeno se fijó en el recinto de la Casa de la Moneda, de indudable cronología islámica anterior a la Torre del Oro, para ubicar aquellas posibles atarazanas. Este recinto amurallado trapezoidal se adelanta hacia el río desde la cerca de la ciudad y toma su nombre por haber instalado en su interior y junto al puerto la fábrica de moneda desde el s. XVI. El autor propone que la puerta de los barcos citada en el texto (bab al-Qatai), pudiera identificarse con la vieja puerta de acceso al recinto de la Casa de la Moneda reformada por Sebastián van der Borcht en el s. XVIII. En este recinto amurallado, restaurado en 1985-1989, se encuentra un arco mirando al río con achura de 7,3 m cuyo arranque debió estar más bajo que la rasante actual, que es 6,50 m s.n.m. este arco, cuya existencia y valor fue advertido al autor por el que suscribe en 2004, pudo formar parte del acceso a unas atarazanas por su anchura, altura original deducida y similitud formal con otro arco llamado «Puerta del Ojo del Muelle» que existió en Algeciras aunque ya destruido. El autor finaliza recordando la ausencia de paralelos de este tipo de construcciones en el marco regional como para poder asegurar con mayor propiedad la verosimilitud de su hipótesis. También comenta que ve anómalo el que la defensa de la puerta no se hiciera con torres asociadas –se supone que a ambos lados de aquella– sino desde torres alejadas en el propio recinto, como la Torre de la Plata, octogonal, y la cuadrangular de la esquina suroccidental. Finalmente, deduce un carácter inacabado para esta estructura de posibles atarazanas llamando la atención sobre «la inexistencia de abovedamiento característico de estas edificaciones».
     En este recinto de la Casa de la Moneda se había realizado con antelación una serie de campañas arqueológicas, en 1986 y 1991, con motivo de trabajos urbanísticos y de restauración, con resultados escasos. Los sondeos estratigráficos estuvieron ubicados en el patio de los capataces, el espacio de la fundición y otros lugares. La profundidad máxima conseguida fue de entre 2 y 3 m desde la rasante de entonces, que ha sido modificada con posterioridad por lo que no conocemos la profundidad en términos absolutos al no usarse ese método de medición por entonces. En los lugares donde se alcanzó mayor profundidad se llegaba a una solería del s. XVI a más de 1 m y por debajo niveles de limos, resaltándose que no se consiguieron niveles de ocupación islámicos en los que se esperaban documentar los esperados palacios de Abu Hafs.
     Otras obras de restauración de importancia fueron las llevadas a cabo desde 1985 a 1991 entre cuyos resultados se encuentra la liberación de construcciones adosadas del lienzo oeste y de la Torre de la Plata, situada en la esquina noroeste del recinto. Disponemos de noticias de aquellas obras según los técnicos, arquitecto y aparejador, ya que estos trabajos no contaron entonces con un análisis arqueológico de su arquitectura. Esta circunstancia impidió que se hubieran conocido con mayor precisión toda una suerte de datos y detalles que permanecen por ahora como incógnitas. Se afirmó el origen almohade del recinto y de la torre octogonal en la cual se llevaría a cabo una importante transformación en tiempos de Alfonso X, en el s. XIII. Esta modificación supondría una elevación de su altura total y la construcción de unas cámaras cubiertas con bóvedas de crucería góticas que suplantarían a unas cámaras abovedadas almohades. Aportan los autores el dibujo de una sección de la torre donde plasman su hipótesis que acompañan con una serie de comentarios sobre observaciones de elementos de la fábrica. Sobre el lienzo oeste del recinto anotan los técnicos, «este segundo lienzo se encontró perforado por dos arcos rebajados reforzados por sillares de piedra en sus mochetas, de época cristiana, sin duda muy posterior». De estos vanos –uno de los cuales es el citado por Domínguez Berengeno, vide supra– ofrecen los autores una fotografía del máximo interés en la segunda edición del texto. El hecho de que el vano rebajado norte –el más próximo a la Torre de la Plata– tuviera las esquinas de las jambas reforzadas con cadenas de sillares y la rosca del arco con sillares y gorroneras, les llevó a considerarlo original y restaurarlo, cegando por el contrario el vano sur al entenderlo no original medieval, siendo inapreciable en la actualidad. 
     En 2001 se efectuaron excavaciones extensivas y sondeos en otro lugar del recinto –en el llamado Corral de las Herrerías, explanada junto al lienzo oeste– con objeto de sustanciar las decisiones del Plan especial de protección de ese sector urbanístico que se estaba redactando en aquellos momentos. Las arqueólogas abrieron una zona amplísima y profundizaron hasta un máximo de 4,5 m (+2.85 m) sin encontrar estratos islámicos. No obstante, las autoras de los sondeos entendían que los estratos islámicos y romanos deberían estar aún más bajos, lo que no deja de ser extraño para los restos islámicos en Sevilla. De especial interés son los hallazgos que acompañaban a los estratos más profundos que hubo que abandonar por la aparición del nivel freático, cuestión que será tratada más adelante. Con respecto al gran vano rebajado del lienzo oeste, el que se mantuvo conservado, A. Romo señala:
     Nosotros, en una prospección directa, hemos podido observar que este segundo vano posee fábricas distintas (sillería, sillarejo, mampostería y ladrillos) que se superponen y adosan entre ellas también de formas distintas y que, a su vez, no parecen guardar una relación coetánea con la fábrica original de tapial, lo que nos habla, como mínimo, de un complejo proceso de reformas difícil de vislumbrar en la actualidad, pero que suponemos posterior a la construcción de esta muralla. Además, es significativo que la documentación histórica escrita nunca haga referencia a estos dos amplios vanos de una manera singularizada, teniendo que esperar a los años 1931-1933, en los que se fecha el proyecto de garaje de José Espiau Muñoz en la calle Santander, donde aparecen claramente delineados (ESPIAU 1991, 250-251).
     En 2009 G. Mora Vicente realizó unas excavaciones en la zona del acceso a la Casa de la Moneda incorporando con posterioridad las conclusiones de sus hallazgos a su tesis doctoral, dedicada a la historia de este singular recinto entre la edad media y la contemporánea. El autor documentó el hallazgo de una puerta islámica desconocida, aunque esperada, que daba acceso a la ciudad por el Sur en momentos pre-almohades. Este acceso se modificó en tiempos almohades, entre 1171 y 1173 según las fuentes, a causa de la construcción de una ampliación del recinto urbano hacia el Sur. El hallazgo de los restos de la puerta venía a satisfacer una vieja discusión acerca de la solución del acceso a la ciudad por el Sur y de esta al puerto, asociándola a la Bab al-Kuhl como ya propusiera Jiménez en su momento. El autor no observa que de esta puerta se accediera al recinto posterior almohade de la Casa de la Moneda que ahora tratamos. 
     A raíz de su estudio sobre la casa de la moneda, Mora defiende en 2011 la hipótesis del recinto como atarazanas almohades que ya apuntara inicialmente Domínguez Berengeno en 2007, aportando nuevos datos. Comprueba que las murallas del recinto de la Casa de la Moneda son posteriores y diferentes en detalles constructivos a las murallas pre-almohades de la ciudad. Este nuevo recinto adelantado al río sería claramente almohade pues sería posterior a 1173, fecha que se atribuye por las fuentes a los lienzos y puerta documentados y anterior a 1221, fecha documentada de la construcción del antemuro y Torre del Oro. Esta deducción, asumida con anterioridad por la historiografía por las características del recinto y por su anterioridad a la coracha y Torre del Oro, ha quedado en cualquier caso reforzada por más argumentos arqueológicos, por lo que podría fecharse perfectamente en 1184, momento en que las fuentes citan la orden de la construcción de las atarazanas. 
     El autor afirma el «aire defensivo» del recinto con torres en los tres lados, siendo las dos de las esquinas las que defenderían el frente oeste del río, más desprotegido. También indica el doble parapeto almenado que presentan los adarves, aunque no especifica cual sería su explicación. También incluye en el modelo de atarazana el ancho vano de acceso, superior a 7 m, suficiente para el paso de naves de la época, y que considera original al mantener elementos propios como las gorroneras para los batientes de las puertas, la cadena de sillares de las mochetas y el propio modelo de arco escarzano similar a otros edificios almohades, como la Torre del Oro. El autor añade la existencia de otro vano similar que se cegó en el mismo muro occidental en las obras de restauración y que valora en este sentido:
     Sin embargo la presencia de un único vano complicaba esta función, a juzgar por las características edilicias del tipo, entre las que sería necesaria más de una apertura para la entrada y salida de embarcaciones, como se presume para un puerto activo como debía ser el de Sevilla.
     Este comentario revela que el autor presume una actividad continua para el funcionamiento de unas atarazanas, como si fuera un puerto, cuando no es así. Las atarazanas se usan para construir barcos, para repararlos y sobre todo para guardarlos hasta que son necesarios en campañas bélicas, ocasionalmente. En tal caso se sacan las galeras para arbolarlas y armarlas fuera de la dársena pudiendo resolver su funcionalidad con un solo vano. mora dibuja la hipótesis del alzado del muro occidental, donde se localizan las grandes puertas y concluye:  
   Una planta trapezoidal pensada para la defensa, independiente de la ciudad, con dos vanos de 7 m de ancho y 4 de alto que miran al Guadalquivir protegidos por baluartes, quizás sean argumentos que validen la opción de las atarazanas. La dimensión de los accesos permite el paso de galeras, las naves de combate usadas en ese momento, que contaban con unas medidas generales de entre 30 m de eslora por 5 de manga», añadiendo «no sabemos si estas atarazanas llegaron a funcionar y si lo hicieron hasta cuándo. 
     La hipótesis de las atarazanas almohades en el recinto de la casa de la moneda, como vemos, se ha ido consolidando con diferentes aportaciones desde Domínguez Berengeno a Mora. El que suscribe ha ido trabajando sobre esta cuestión desde 2004, momento de arranque de las investigaciones propias hasta el momento actual. Estas investigaciones se suman a las que vamos desarrollando sobre las reales Atarazanas de Alfonso X (1252), sobre todo a partir de 1995 en que se halló la barbacana almohade. Domínguez Berengeno apuntó la hipótesis comentando acerca del recinto y la puerta pero dudaba de la finalización como atarazanas, quizás llevado por una dependencia filológica de la crónica almohade, aunque en ella no se hace mención explícita de que la construcción se abandonara. El autor también apuntaba la opción de estructura inacabada por «la inexistencia de abovedamiento característico de estas edificaciones» (vide supra), revelando con ello el modelo de atarazanas que presuponía, esto es, que la puerta abierta en el muro diera paso a una nave cubierta con bóveda; ésta habría dejado su huella de encastre si hubiese sido construida. Esta opción no existe en ninguno de los ejemplos medievales conocidos en la Península Ibérica, sean las nazaríes de Málaga, desde el dibujo conservado, sean en las cristianas de Sevilla, Barcelona o Valencia, todas ellas con cubiertas a dos aguas. El comentario del autor hace suponer que esperaría un muro como frente fluvial que en su diseño completo incluiría varias oquedades que darían paso a sus bóvedas internas correspondientes, que no es el caso como veremos.
     Mora también mantiene la duda acerca de la finalización de las atarazanas en momentos almohades cuando expone, «No sabemos si estas atarazanas llegaron a funcionar y si lo hicieron hasta cuándo». Incluye esta afirmación conclusiva luego de haber aportado más datos a favor en su trabajo, como haber reforzado la cronología almohade, la ubicación del recinto adelantado al río, su carácter defensivo rodeado de torres y murallas con doble parapeto, las dos puertas al río y la viabilidad del paso de barcos en anchura, etc. De todo ello se deduce que el análisis va en progreso pero que aún faltan otros elementos de juicio y matizar muchos otros que sólo pueden venir de un conocimiento más profundo del mundo de las atarazanas medievales, como describimos a continuación.
RECINTO GENERAL, ACCESOS Y MODELO DEFENSIVO
     Se trata de un recinto de planta trapezoidal que se adelanta a la línea de muralla de la ciudad hacia el río confiriéndole una funcionalidad específica relacionada con el mundo fluvial y marino por extensión. Este recinto se adapta en su flanco sur a la topografía del cauce del arroyo Tagarete mediante la línea de muralla escalonada con torres en los quiebros. Los lienzos del perímetro miden de longitud: norte, 96 m; este, 112 m; sur, 105 m y oeste, 51 m. También son diferentes los espesores del muro por cada lado del recinto. Por ejemplo, en el frente norte que da al Arenal es de 2 ,90 m; el muro este, medianero con el recinto de la alcazaba exterior es de 2,30 m; el cierre sur que da al Tagarete presenta anchura de 2,50, mientras que el muro oeste que forma el frente del río aumenta hasta 3,28 m. 
     Acceso desde la ciudad. Los accesos a este recinto desde la ciudad no están claros en la actualidad. La posibilidad de que la reforma de la vieja puerta de Bab al-Kuhl, documentada por Mora, pudiera conllevar un acceso a las atarazanas en el nuevo lienzo que quiebra en su frente es muy atractiva pero no lo ve así el autor. Parece lógico que hubiera una puerta a las atarazanas desde la ciudad y este punto parece el más lógico para abastecer de material a las instalaciones militares desde la ciudad. Es asunto que queda en reserva, aunque nosotros la hemos incluido en los dibujos, como hipótesis. 
     Acceso desde el río. Asumimos la relación directa de los dos vanos que se abren en el muro oeste con el momento almohade de las atarazanas. Se trata de dos vanos de 7,30 m de anchura con arcos escarzanos gemelos en forma y dimensiones que han de estar relacionados entre si. Bien es cierto que los dos muestran diferencias en los acabados, evidentes en las mochetas de sillería y el adovelado en cantería romana reaprovechada y arco exterior del vano norte restaurado frente a la desnudez del arco sur. A este respecto es obligado recordar que no se llevó a cabo un control arqueológico en su momento cuando se pudieron haber observado con detenimiento detalles constructivos y estratigráficos. Es muy probable que el vano norte pudiera haber registrado reformas en una vida más dilatada que el otro. Así, las gorroneras que presenta y que son asumidas por mora como originales almohades del sistema de cierre de la puerta no lo son en realidad. Es fácil observar que las piezas de gorronera están encastradas en un momento posterior a la bóveda de ladrillo rebajada que cubre el vano por lo que no sabemos si se trata de un cambio de piezas anteriores, cosa rara porque no trabajan, o de una modificación posterior como creemos nosotros relacionada con una reforma del sistema de acceso. En relación con las mochetas de sillería del vano norte, realizadas con piezas romanas reaprovechadas todas ellas, se puede comprobar en el análisis paramental que no existe correspondencia entre las llagas horizontales de las líneas de sillares y los cambios de cajones de tapial, indicando con ello que se trata de un encastramiento posterior. 
   El análisis paramental de este vano realizado por nosotros muestra una unidad de ladrillos –Ue05, en ambas jambas– que conforman una disposición en trazado diagonal desde el punto de las gorroneras Ue11 hasta la esquina contraria, donde conecta con el elemento Ue15, banda diagonal tallada en la mocheta de piedra y que quiebra en ángulo contrario. La Ue05 es en realidad un relleno de ladrillo –realizado en la restauración al no haberlo interpretado los técnicos en su momento de manera correcta– de una banda cajeada –Ue07– en el paramento de ladrillos Ue03. La caja tallada inferior Ue15 nos lleva a continuar su trazado hasta completar la jamba, dando como resultado una dimensión de altura del vano del máximo interés ya que llegaría a la cota de +2,42 m. el hecho de que la parte baja de las jambas actuales presente una fábrica de sillares –Ue 01– nos lleva a proponer la hipótesis, reflejada en el dibujo, de que se trate de una solución de forro de sillares para refuerzo de las jambas hacia abajo hasta su inclusión en el dominio del agua. esta huella completa –Ue07 y Ue15– nos indica que se trata de la caja para embutir una gran pletina de hierro que atirantaría por el interior una gran cancela de cierre de este vano. en la caja se embutiría el resalte que forma la pletina cuando se abriera la cancela quedando bien enrasada con las jambas. Incorporamos una imagen de cancela de la Aduana de Cádiz del s. XVIII donde se observa esta solución de atirantado para contrarrestar el peso de los barrotes y evitar el descuelgue; la anchura que muestra la pletina de la reja de las atarazanas está directamente relacionada con la dimensión de las hojas –unos 8 m de altura por 3,60 m de anchura cada hoja– y el grosor que hubieron de tener los barrotes de la misma lo que supondría un enorme peso.
     La cota conseguida desde el ejercicio gráfico para el límite de la huella inferior de la reja de cierre de la puerta –+2,42 m– es un poco más baja que la +2,85 m conseguida en el sondeo realizado en 1991. A este respecto, conviene indicar que las arqueólogas comentaron que al fondo de este sondeo, interrumpido por la aparición del agua del freático, los materiales eran del s. XVI, es decir, que nos encontramos con materiales de relleno de fechas muy avanzadas en una cota profunda que no es de uso urbano sino muy próxima o incluida en la secuencia de la fluctuación de la lámina de agua del río. En otras palabras, que en un momento del s. XVI se está procediendo a rellenar un vacío de dominio fluvial que existe en ese lugar, observación del máximo interés que no recogen los autores que se han dedicado a este recinto. La puerta norte, que nos sirve de guía topográfica, nos muestra unas dimensiones adecuadas para el paso de una galera desde el área del río hacia el interior, donde se encontraba un espacio abierto, una dársena fluvial como parte de las atarazanas. Parece que el vano sur no ofrece soluciones constructivas similares de refuerzo de mochetas y elementos de cierre como el vano norte tal y como se observa en las fotografías y comentarios, pero nos falta el análisis arqueológico directo de modo que sólo una liberación del cegamiento –incorrectamente realizado– y una excavación de partes más profundas de este vano proporcionarían más información al respecto.
     Desde los datos y apreciaciones acumulados hasta la actualidad, podemos defender la existencia de dos vanos originales en época almohade que pudieron ser reformados con posterioridad mediante el cegamiento de la puerta sur manteniendo tan sólo la norte, que sería modificada. El modelo inicial sería de puertas abiertas al río de modo libre, incorporando posteriormente una cancela de hierro en una de ellas. La estructura de estas puertas, y por ende de la muralla en la que se insertan, deben de disponer de una altura muy superior a la que hemos deducido –unos 8 m– ya que han de permitir el paso de una galera flotando cuando el nivel de la marea lo hiciera posible. La cota de la parte inferior de la huella de la reja si que es coherente con la altura media de la lámina del río. 
     Mayor altura y anchura del muro oeste del recinto. Un detalle de no menor importancia es la altura de las roscas de los arcos de las puertas, que están muy próximas a la cota del camino de ronda. Este detalle se debe a que es la altura necesaria para el paso de los barcos, que es el elemento que manda en esta instalación. Esa y no otra es la solución a la cuestión de la mayor altura que presenta el muro oeste, de frente al río, con respecto a los laterales que se le adosan. La altura de la coronación de los muros defensivos norte y sur se debe a la lógica topográfica de relación con el relieve descendiente del Arenal, al exterior. La altura del muro del frente fluvial está forzada por las dimensiones de los barcos y la altura de la lámina de agua presentando 1,20 m de mayor altura que las otras. No valen por tanto las apreciaciones que a este respecto proponían García Tapial y Cabeza Méndez. 
     Otro tanto hay que decir sobre la mayor anchura de este muro oeste con respecto a los demás del recinto. La razón es que se cimenta en el propio lecho del río (dominio del Tagarete y Guadalquivir) y funciona como muro frente a la corriente regular del mismo y frente a los embates de sus crecidas invernales por lo que ha de ser de especial espesor para mantener su solidez estructural. en este sentido hay que hacer constar que el muro no presenta ningún asiento, grieta o desplome después de una trayectoria multisecular y de infinidad de circunstancias históricas y naturales acaecidas desde entonces, de lo que se deduce su fortaleza constructiva.
     Defensa. Doble parapeto y torres
. Se ha aludido por parte de Domínguez Berengeno y de Mora al sentido militar del recinto pero las soluciones defensivas expuestas por los autores han sido limitadas para lo que ofrece la realidad del conjunto. Uno de los aspectos de mayor interés en el sentido defensivo es el doble parapeto almenado que presenta, que no paramento. en la actualidad el doble parapeto es visible en el muro sur con merlones, en el muro oeste aunque sin merlones y en un pequeño sector del muro norte, sin merlones conservados. El mismo modelo presenta el sector visible hasta la coronación de la coracha de la Torre del Oro, posterior, con algún merlón original. Valor lo menciona como un hecho, anotando que se trata del único sector amurallado de la ciudad que lo presenta, pero no ofrece explicación alguna. Mora, igualmente, lo asocia a los recursos defensivos pero no explica cual es su sentido. Tan sólo García Tapial y cabeza ofrecen una hipótesis explicativa asociándola a un momento medieval cristiano, siendo cárcel de caballeros, cuando sería construido para evitar agresiones exteriores y revueltas interiores.
     El doble parapeto implica que el enemigo puede asediar por ambos lados de la muralla. Si para la coracha de la Torre del Oro esta virtualidad es evidente ya que se trata de un muro aislado en el exterior de la cerca, para este recinto supone que el enemigo puede asediar tanto por fuera del recinto como por el interior del mismo. Ello implica que las puertas hacia el río estarían con libre acceso en el momento constructivo inicial, como proponemos, de modo que el enemigo podría incluso entrar por barco. Este doble parapeto con su merlatura logra desarrollar una defensa de las atarazanas en el lado del río desde arriba y con un paseo de ronda más ancho que permite mayor acopio de tropas en su caso, tanto contra posibles acercamientos de embarcaciones a las cortinas como a las puertas. 
     Domínguez Berengeno ve anómalo que la defensa de la única puerta que conoció para su trabajo se realizara desde dos torres lejanas ubicadas en las esquinas, la cuadrada de la esquina suroeste y la ochavada de la esquina noroeste. Este autor entendía que debía disponer de torres de flanqueo a ambos lados de la puerta pero no sabía que había otra puerta ni pensó en el modelo de defensa superior desde el paseo de ronda con doble parapeto. Mora mantiene este esquema explicativo al entender la defensa de las puertas desde las dos torres extremas aunque no comenta nada más al respecto. 
     La Torre de la Plata también se incorpora al esquema defensivo que estamos describiendo. Las torres ochavadas, típicas del mundo almohade y de momentos cristianos posteriores, se ubican usualmente como albarrana de una coracha, caso de la Torre del Oro, Tarifa, Badajoz o Cáceres, o como esquina en los recintos aunque en este caso ofreciendo todo el cuerpo fuera de los muros, como en Écija, Niebla, etc. La Torre de la Plata ofrece varias caras al exterior y otras sobre los muros norte, oeste y al interior, mostrando saeteras en todo su perímetro. Con ello se indica lo mismo que el doble parapeto, que el enemigo puede estar en todo su alrededor, tanto por fuera como por el interior del recinto. Otra cuestión que indica la ubicación de la torre es que este punto se consideraba de especial fragilidad en el momento, quizás por ser el que daba a tierra, en el Arenal. 
     Evidentemente, esta reflexión sobre los elementos y la lógica defensiva acompaña a la consideración de la existencia de la dársena fluvial interior. 
     Propuesta de reconstrucción estructural y fases de las atarazanas almohades de Isbiliya
     La cota de rasante actual en la casa de la moneda es de +7,40 m (+6,34 junto a la puerta norte), muy por encima de las cotas almohades, y las construcciones existentes no permiten desarrollar amplias excavaciones. Para la reconstrucción estructural del interior de las atarazanas proponemos una serie de argumentos que no están comprobados arqueológicamente hasta el momento actual sino de forma indirecta. A partir de las consideraciones expuestas aportamos unas imágenes comprensivas que acompañan al resumen explicativo de la hipótesis de estas atarazanas. 
     El recinto fundacional de 1184, de nueva construcción, tendría forma trapezoidal adelantado desde la cerca urbana hacia el río. este recinto contendría una dársena fluvial interior a la que se accedería por las dos puertas abiertas en el muro occidental; al fondo se dispondría, a una cota desconocida por ahora, pero en seco, un terraplén que daría acceso a un número indeterminado de naves dedicadas a la construcción, reparación y refugio de los navíos; estas naves estarían adosadas a la muralla como es usual en otros ejemplos de la Península Ibérica. La superficie total del recinto alcanza los 9.254 m2 y la distancia entre los muros paralelos este y oeste, entre el frente y el fondo, es de 105 m.
     Para determinar el número y dimensiones de las naves hemos observado otros ejemplos. No hay restos visibles de atarazanas islámicas en la Península Ibérica pero existe el ejemplo de las atarazanas del s. XIII conservadas en Alanya (Turquía) que tiene 5 naves de 7,5 m de anchura y de 31 a 40 m de longitud. Esas dimensiones parecen haber sido adecuadas para guardar galeras contemporáneas en el ámbito cristiano, como las galeras mandadas construir en 1275 por Carlos de Anjou, rey de Sicilia, que tenían 4.45 m de anchura y 39.3 de longitud. es por ello que pensamos que en el recinto de la moneda pudieron existir hasta 7 o 8 naves que suponen el máximo que garantiza una accesibilidad posible para las galeras en el espacio trapezoidal disponible con una anchura de 7,5 m cada una, aunque podrían ser algo más estrechas, medidas deducidas de la anchura de las puertas del muro. 
     La dimensión de fondo asignada a cada nave podría ser de unos 40 m, similar a las de otras atarazanas medievales. A ambos lados de las naves restarían dos amplios espacios de trabajo y almacenamiento de enseres necesarios para el trabajo y desarrollo de las actividades asociadas, pudiendo existir edificaciones anejas. La ubicación de estos espacios en los extremos norte y sur del área ocupada por las naves sugieren la ubicación lógica del acceso al arsenal desde la ciudad siendo el extremo norte el más apropiado para ello. 
     Desde la fachada de la edificación de las naves hasta el muro de acceso occidental restan 65 m. esta distancia y espacio son suficientes como para permitir la entrada de las galeras, maniobrar sobre el agua y subirlas por el terraplén o pendiente de acceso hasta el interior de las naves. Entendemos que el encaje de estas dimensiones y funcionalidades constituyen una prueba más de la viabilidad del modelo de estas atarazanas. La estructura de las naves que hemos dibujado es de hileras de arcadas sobre pilares de ladrillo y cubierta de madera con teja a dos aguas, similar al de las reales Atarazanas de Alfonso X, de mayores proporciones pero que presentan un indudable sabor y tecnología andalusí.
     Las atarazanas de Abu Ya’qub serían modificadas en 1221/1222 al añadirle la coracha, que dibuja un quiebro en ángulo para respetar las bocas de acceso a la dársena y rectificar su alineación con sentido transversal al cauce del río para rematar finalmente en la Torre del Oro. Esta obra tardía puede considerarse de defensa del área del puerto en el Arenal como ha sido interpretada hasta ahora pero también de defensa de las propias atarazanas adquiriendo su sentido completo tras la personalización de esta infraestructura militar en el recinto de la Casa de la Moneda.
     Las atarazanas almohades tras la conquista cristiana: las «atarazanas viejas»
     Nuestra intención es comentar algunas cuestiones relativas a este espacio en el bajo medievo cristiano, sólo sobre aspectos que incidan en aclarar detalles o elementos existentes en el monumento. El relato tradicional, por repetido y único, de la funcionalidad de este recinto en el bajo medievo cristiano es que fue usado como cárcel de los caballeros o Atarazana de los caballeros. De acuerdo con la documentación recogida, el aprovechamiento como cárcel de caballeros, corral de vecinos, teatro de comedias y huerta está atestiguado durante el siglo XV y parte del siglo XVI pero no antes. Para momentos anteriores se suele citar la fundación de esta cárcel de caballeros por Alfonso X, noticia que procede únicamente de Peraza:
     Una excelente obra que este prudentísimo rey (Alfonso X) hizo en este tiempo…desde una puerta, que está dentro de esta ciudad, por la qual entran al barrio, llamado corral de Xerez, hasta otra puerta que llaman de Xerez que es buena distancia, hizo una cárcel noble para los cavalleros, e hijos dalgo…que ya sean presos por la justicia, sean puestos en algún preeminente lugar, el qual es tal, que demás de ser fuerte, tiene muchos, y muy buenos aposentos, en que cada uno de los cavalleros presos, se ayan de aposentar, y en estos aposentos, entran muy gran parte de la muralla, y muchas Torres, hasta venir a la noble Torre llamada del Oro…tiene más este gran sitio llamado Atarazanas, una no pequeña Plaza dentro de sí, para que aunque estén presos los cavalleros executen sus Armas, y cavallos justando, jugando a las cañas, corriendo Sortija, y imponiendo cavallos, para que el uso de los cavalleros no se aya de entorpecer, y por que la humanidad de los hombres, demanda á las vezes otra manera de recreación, hay junto a esta Plaza de la que vengo hablando, una huerta llena de Arboles, con una calle de ellos, hecha á un lado, donde toman placer, jugando á los bolos, y barras, y sentándose á ver las flores, y los arbores frutos que les den placer, y para el consuelo de las Animas, tienen los Nobles que allí prenden una iglesia Noble, aunque pequeña, donde les digan misa, aunque ya esta con las inundaciones del rio, toda llena de lama, y ya no se dize misa allí.
     Peraza escribe el grueso de su obra hacia 1535-1536, y describe el lugar que aún está en uso como «atarazanas» pero nadie ha aportado documento alguno que avale la tradición que defiende este autor acerca de la fundación por Alfonso X de esta cárcel. De la época del rey Sabio existe una referencia indirecta a su nombre, que sería el de «atarazana vieja» citado por González, 
     Los castellanos llamaron después a esas atarazanas (las de Alfonso) como nuevas, no se si en comparación a las viejas desaparecidas o conservadas. en 1277, se deslinda una finca «cerca del adarazana nueva» y del pontoncillo morisco, tendido sobre un  desagüe de la ciudad.
     Las descripciones existentes dividen el uso del espacio en dos partes, una más próxima a la ciudad que se encontraría a una cota más elevada y otra más cercana al río, con función de huerta, que se encharcaba fácilmente por las crecidas del río. Esto ha sido verificado en parte por los sondeos practicados al documentar escombros del siglo XVI a una profundidad muy notable, inundable con claridad. Esta descripción coincide con la dualidad de espacios que asigno a las atarazanas almohades: el área construida de los refugios que se consolidará como espacio de más fácil aprovechamiento urbano y la dársena en la parte occidental cuyo aterramiento fue más lento. 
     Las observaciones de los elementos arquitectónicos ofrecen una profunda transformación de la Torre de la Plata con un recrecido general y la construcción de dos cámaras góticas superpuestas que anulan las saeteras almohades y construyen dos ventanas por cada lateral que no son otra cosa que huecos para ladroneras o matacanes, dispositivos de tiro vertical como los que se construyeron en la Torre del Oro. Este hecho permite afirmar diferentes cuestiones, como:
     – La reforma de ambas torres, del oro y de la Plata, con el refuerzo defensivo de nuevos dispositivos de tiro vertical, debió producirse al mismo tiempo, en las décadas posteriores a la conquista de la ciudad, cuando estaba activo el peligro benimerín.
     – Ese refuerzo de la Torre de la Plata en todos sus lados indicaría que seguía siendo válida para defender el recinto, por lo que se mantenía activo como atarazanas. 
     – Las atarazanas almohades, conquistadas, servirían con su misma funcionalidad al rey Sabio, sumando sus refugios para 7 o 8 galeras, según hemos propuesto, a los de las Reales Atarazanas construidas de inmediato, por lo que todo el Arenal devino en un área militarizada por la marina real.
     – La reforma del vano norte del muro oeste de la «Atarazana del Río» incluyendo la cancela de cierre y el arco exterior asociado para ocultar la parte alta de la reja, ha de estar relacionada con momentos del bajo medievo cristiano. La modificación que sufre el sistema de acceso supone una evolución en el modelo de defensa de las instalaciones, pasando del tradicional islámico de puertas abiertas defendidas desde el adarve al más reforzado al sumarle la reja que dificulta en mayor medida un posible acceso del enemigo. No sabemos si esta actuación estuvo acompañada con el cegamiento de la puerta sur, lo que resulta lógico, o si esta se cegó con anterioridad manteniendo un solo vano de acceso directo que después se reformaría.
     – No sabemos tampoco si las construcciones de las Atarazanas de los Caballeros reutilizaron en parte las estructuras almohades una vez abandonado el uso como infraestructura naval. Los sondeos arqueológicos realizados en esa parte no han ofrecido datos al respecto.
     – Los paramentos de mampostería que se observan en algunos laterales de la Torre de la Plata han de relacionarse de manera evidente con reparaciones en la Edad Media y sobre todo Moderna. La estructura original de la Torre, a base de centros de tapial con aristas de sillares encadenados de menor tamaño que los de la Torre del Oro se conservan visibles en la rasante actual, como indica Mora. No tienen fundamento, por tanto, las razones que exponía Domínguez Berengeno al defender una posible cronología cristiana inicial para esta torre basándose en que estaba construida en mampostería como otras cristianas.
     Con respecto al modelo de estas atarazanas almohades, estamos ante un ejemplo fluvial, las únicas de este tipo existentes en el mediterráneo junto con la Tersana de Pisa. el resto de atarazanas suelen abrir sus bocas de forma directa a la orilla del mar que fluctúa tan sólo entre 20 y 40 cm entre las mareas. El número de naves de las atarazanas mediterráneas medievales es variable, entre 3 y 7 por lo general salvo excepciones, con un fondo para los refugios de en torno a 40 m, una anchura entre 6 y 8 m y cubiertas variables, siendo muy comunes las abovedadas en el ámbito oriental. Las de Sevilla y Pisa, aparte de ser ambas fluviales, tienen en común el modelo estructural. El Arsenale Repubblicano de Pisa, la Tersana, se construye a mediados del s. XIII y consiste en un gran recinto amurallado cercano a las 6 has. con una sola boca de acceso hacia el río Arno. El agua penetraba desde el río hasta el interior donde se desarrollaría un canal en cuyos laterales había 80 naves o refugios, según las descripciones de la época. Redi piensa que quizás fuera una exageración esa noticia pero existe espacio como para 40 refugios, aunque no se dispone de excavaciones arqueológicas que hayan verificado los datos. Ambas atarazanas, Sevilla y Pisa, resguardan los barcos en diversos refugios paralelos que se encuentran en el interior de un recinto fortificado con dársena interior de agua que se abre al río por una o dos puertas. Todo el conjunto está defendido por la muralla exterior para evitar el acceso del enemigo del que defenderse desde sus adarves. Un conjunto similar de dársena interior y naves se puede observar en las atarazanas de Túnez según se representa en el tapiz nº 10 de la serie de la conquista de Túnez por Carlos I (1535), que se conserva en el Alcázar de Sevilla. El modelo repreenta un recinto en seco junto al mar al que se accede por una puerta monumental que da paso a un espacio aterrado y 6 naves abovedadas para guardar los barcos.
     La información arqueológica que disponemos en la actualidad es suficiente por sí misma para asegurar que se trata de un recinto propio para unas atarazanas y de cronología almohade, aunque no existieran fuentes árabes que las mencionaran. La ubicación, muros, dobles parapetos, vanos y torres que configuran el recinto y los datos estructurales, topográficos y arqueológicos ofrecidos por el análisis de la puerta, así como los resultados del sondeo arqueológico de 2001, constituyen elementos y datos empíricos que permiten defender la existencia de las atarazanas almohades en los términos que se han expuesto. 
     Este conjunto de Isbiliya constituye el ejemplo más antiguo de atarazanas medievales con importantes restos reconocibles de la Península Ibérica. De él subsisten visibles gran parte del recinto murado con los accesos y la Torre de la Plata. Los restos posiblemente reutilizados de las edificaciones de las naves y los de la Cárcel de los Caballeros permanecen bajo el actual conjunto edificado de la casa de la moneda sin conocimiento de su estado de conservación. También permanece expedita una porción amplia de la antigua dársena que en sí misma adquiere ahora un valor como espacio vacío, idóneo para desarrollar un proyecto de valorización adecuado a su importancia patrimonial desvelada. Esperamos que esta oportunidad pese de forma decisiva frente a las continuas propuestas que han existido por amortizarlo con edificaciones ajenas a esta realidad y de funcionalidades discutibles cuando menos (Fernando Amores Corredano, Las atarazanas almohades de Isbiliya (Sevilla). Archivo Hispalense. Núm. 306-308. Año 2018. Tomo CI. Córdoba, 2018). 
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