Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero

Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero, para conmemorar los 800 años de la Torre del Oro

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miércoles, 2 de septiembre de 2026

Los principales monumentos (Castillo, Iglesia de Nuestra Señora de Araceli, Convento de la Merced, Convento de las Terciarias Franciscanas, Torre del Reloj, y Moros de Piedra) de la localidad de Villagarcía de la Torre, en la provincia de Badajoz

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Badajoz, déjame ExplicArte los principales monumentos (Castillo, Iglesia de Nuestra Señora de Araceli, Convento de la Merced, Convento de las Terciarias Franciscanas, Torre del Reloj, y Moros de Piedra) de la localidad de Villagarcía de la Torre, en la provincia de Badajoz.
     Se sitúa hacia el NW de Llerena, ocupando una planicie en la zona interior de la Campiña correspondiente al área de transición con la Tierra de Barros y el ámbito zafrense; esto es, más alejada del área de influencia de lo andaluz. El paisaje es de dehesa, olivar y bosque mediterráneo, y el carácter de la población eminentemente agrario.
     Tipo de Entidad: Municipio
     Superficie Término: 67,5 Km2
     Altitud: 587 m.
     Distancia Capital: 107 Km.
     Partido Judicial: Llerena
     Comarca: Campiña Sur
     Gentilicio: Garcieño
Ayuntamiento de Villagarcía de la Torre
     calle del Hospital, 10
     06950 Villagarcía de la Torre (Badajoz)
     Teléfono: 924875777 - 924875697
     Fax: 924875556
Historia.-
     Aunque se tienen datos sobre la existencia de la localidad ya en época árabe, el actual nombre de la localidad se debe al maestre santiaguista García Fernández, quien le daría así como apelativo de la villa su propio nombre: villa-garcía. Lo que resta del nombre -de la torre-, se justifica por la existencia de una notable torre.
     Actualmente, los naturales del pueblo ostentan el apelativo de garceños, aunque a nivel popular son conocidos en el partido judicial como brujos.
     La población se localiza al noroeste de Llerena, ocupando una planicie en la zona interior de la Campiña correspondiente al área de transición con la Tierra de Barros y el ámbito zafrense; esto es, más alejada del área de influencia de lo andaluz que otras localidades de la misma comarca. El paisaje es de dehesa, olivar y bosque mediterráneo, y el carácter de la población eminentemente agrario (Diputación Provincial de Badajoz).
Monumentos.-
     La realización constructiva más destacada es su poderoso castillo señorial, erigido en el siglo XV, que se yergue en un extremo de la localidad. La fortaleza se mantuvo casi intacta hasta la Guerra de la Independencia, durante la cual sirvió de hospital de sangre a los franceses, siendo arrasada posteriormente por el general Morillo durante las carlistas. En la actualidad, de la formidable obra sólo se conserva la torre del homenaje y otros restos, sobre los que aún lucen las armas del primer Señor de la Villa, Don Luis Ponce de León.
     En el otro extremo de la población se halla la iglesia parroquial de Ntra. Sra. de Araceli, obra también de gran cuerpo. En ella llama la atención sobre todo el interior, cuyo amplio espacio de tres naves presenta como peculiaridad el acusado desplome de las cuatro robustas columnas cilíndricas que sustentaban las bóvedas vaídas de la cubierta. El retablo mayor es obra del siglo XVII, con entalladura del segedano Juan Martínez de Vargas y pinturas de Tomás Rodríguez. La talla de la Virgen de los Remedios que lo preside se resuelve con postura de forzada torsión, poco frecuente. Pieza de singular interés es la conocida a nivel local como el Santo de piedra, talla de alabastro típicamente renacentista, ejecutada por el sevillano Juan Bautista Vázquez el Viejo, representando a Juan Martínez Guijarro, sobrino del Cardenal Silíceo, el insigne eclesiástico hijo de esta villa.
     Entre la iglesia y el castillo se encuentra el convento de la Merced, edificación de gran cuerpo, con ostentosa fachada de ladrillo visto y capilla. A él se aneja, presidiendo una plaza de acusado sabor popular, una torre en la que se halla el reloj público.
     En la misma plaza se localiza la antigua posada, originando un rincón de gran pintoresquismo; y enfrente de la torre, el en otro tiempo popularísimo local -barbería, relojería, cuchillería, y sobre todo, lugar de reunión- de un peculiar personaje, muy querido en el pueblo, llamado por todos El Maestro.
     Numerosas casas solariegas que peculiarizan su paisaje urbano perduran en Villagarcía, siendo de destacar entre ellas la del Duque de Osuna y otras en las calles Merced, Cardenal Silíceo, Iglesia, etc.
     Elementos distintivos de la localidad son los llamados "moros", especie de asientos de piedra con tosca talla antropomorfa que aparecen ante las puertas de muchas casas, y de los que resultan buenas muestras los de las calles Merced y Mota.
     A las afueras de la localidad, camino de Llerena, se conserva un buen pilar tradicional con su gran abrevadero (Diputación Provincial de Badajoz).

Castillo.-
     El castillo de Villagarcía de la Torre se encuentra en un extremo de la localidad del mismo nombre, en la provincia de Badajoz.
     El poderoso castillo señorial de Villagarcía de la Torre fue construido en el siglo XV, y se mantuvo casi intacto hasta la Guerra de la Independencia, durante la que sirvió de hospital de sangre a los franceses, siendo arrasado posteriormente por el general Morillo durante las guerras carlistas.
     En la actualidad sólo se conserva la torre del Homenaje y otros restos, sobre los que aún lucen las armas del primer Señor de la Villa, don Luis Ponce de León. Conserva su potente torre del Homenaje, algunas torres cuadradas y cubos redondos, y buena parte de los muros exteriores.
     Se encuentra en estado de ruina. Quedan algunos muros y torres. En su interior, hoy diáfano y descubierto, se han tenido que apuntalar los arranques de los desaparecidos techos, así como de algunas torres (Ayuntamiento de Villagarcía de la Torre).

Iglesia de Nuestra Señora de Araceli.-
     En su plaza se alza la población y donde se halla la Iglesia parroquial de Ntra. Sra. de Araceli, obra también de gran cuerpo. Se inició su construcción en el siglo XV, completándose la misma en el siglo XVII. La zona mas antigua corresponde a la cabecera, habiendo sufrido diversas trasformaciones en épocas posteriores.
     Su fábrica esta realizada en mampostería de piedra y ladrillo sin encalar, los aparejos reflejan la época de la construcción, los sillares son escasos y se corona con gárgolas.
     El interior, de amplio espacio se organiza en planta de tres naves, divididas en tres tramos, con bóvedas vaídas y de otros diseños, apoyando sobre cuatro columnas de orden toscano con sillares de granito.
     La cabecera presenta ábside de forma poligonal, de doble tramo y cubierta de crucería. A los laterales capillas adosadas con cubiertas de terceletes. El retablo mayor es obra del siglo XVII, con entalladura del segedano Juan Martínez de Vargas y pinturas de Tomás Rodríguez. La talla de la Virgen de los Remedios que lo preside se resuelve con postura de forzada torsión.
     Al pie se sitúa el coro apoyando en cinco arcos, capilla cupulada del siglo XIX y torre cuadrangular sin rematar, con espadaña de gran presencia, realizada en ladrillo del siglo XVIII, con fachada al costado lateral. En el Coro se encuentra la talla conocida como el Santo de piedra, talla de alabastro típicamente renacentista, ejecutada por el sevillano Juan Bautista Vázquez el Viejo, representando a Juan Martínez, sobrino del Cardenal Silíceo.
     Su portada usual e importante es la del lado de la Epístola, que da a la plaza. Es una portada de piedra, de traza clásica, en arco entre columnas de orden toscano y el correspondiente entablamiento, obra de fines del siglo XVI.
     El ábside es gótico, con ábside de tres lados con bóvedas de crucería.
     Góticos apuntados son los arcos de las naves, sobre columnas lisas toscanas; pero las bóvedas y la cúpula que hay en el centro es obra posterior.
     El retablo mayor, con lienzos y figura es del siglo XVII.
     Pórtico de la iglesia de los maestros de Zafra el escultor Juan de Vargas y el pintor Tomás Rodríguez. En 1676-77 queda constancia de la colocación de la obra (Ayuntamiento de Villagarcía de la Torre).

Convento de la Merced.-
     Entre la iglesia y el castillo se encuentra el convento de monjes descalzos de la Merced, edificación de gran cuerpo, obra de estilo barroco con una gran espadaña y ostentosa fachada de ladrillo visto y capilla. 
     En la actualidad se encuentra embutida entre viviendas particulares. En su interior de una sola nave, se halla desprovisto de capillas. El friso de estuco representa el escudo y otros motivos mercedarios. 
     El resto de las dependencias se encuentran muy remodeladas para adaptarlas a los distintos usos a que se han sometido, ha sido desalojado en 1982. A él se aneja, presidiendo una plaza de acusado sabor popular, una torre en la que se halla el reloj público. En la misma plaza se localiza la antigua posada (Ayuntamiento de Villagarcía de la Torre).

Torre del Reloj.-
     Edificio cuadrangular que se encuentra situado en la Plaza de España.
     Este edificio fue construido expresamente para la instalación de un reloj. Construido con piedras y las esquinas que forman el cuadrado es de ladrillo vistos, y consta de dos cuerpos. El segundo cuerpo es el que contiene el reloj con tres arcos y en la cúspide del mismo esta instalada la campana que es la que con su tin-tan va indicando las horas (Ayuntamiento de Villagarcía de la Torre).

Moros de Piedra.-
     Elementos distintivos de la localidad son los llamados “moros”, especie de asientos de piedra con tosca talla antropomorfa que aparecen ante las puertas de muchas casas, y de los que resultan buenas muestras los de las calles Merced y Mota (Ayuntamiento de Villagarcía de la Torre).

     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Badajoz, déjame ExplicArte los principales monumentos (Castillo, Iglesia de Nuestra Señora de Araceli, Convento de la Merced, Convento de las Terciarias Franciscanas, Torre del Reloj, y Moros de Piedra) de la localidad de Villagarcía de la Torre, en la provincia de Badajoz. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia pacense.

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El azulejo conmemorativo a Paco Taranto, en la calle Castilla, 146

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el azulejo conmemorativo a Paco Taranto, en la fachada del edificio de la calle Castilla, 146; de Sevilla.
     Hoy, 2 de septiembre, es el aniversario del fallecimiento (2 de septiembre de 2016) de Paco Taranto, personaje a quien está dedicado la obra reseñada, así que hoy es el mejor día para ExplicArte el azulejo conmemorativo a Paco Taranto, en la fachada del edificio de la calle Castilla, 146; de Sevilla.
     El edificio de la calle Castilla, 146; se encuentra en el Barrio de Triana Casco Antiguo, del Distrito Triana.  
     En su fachada, encontramos un azulejo conmemorativo muy interesante. Es un retablo realizado por Rocío Triana. Es una obra de 15 piezas (5 x 3), ornamentada por una cenefa vegetal exterior en añil. La pieza la centraliza el personaje homenajeado, en actitud de cantar sentado en una silla, siendo la parte más destacable el propio texto en sí, realizado en blanco y añil. El texto es el siguiente:

SITUADO AQUÍ "EL CORRAL DE SAN JOSÉ", EN EL CORAZÓN DEL
ZURRAQUE, EN 1940 NACIÓ FRANCISCO ÁLVAREZ MARTÍN
CONOCIDO CON EL NOMBRE DE
PACO TARANTO
ARTISTA CONSIDERADO PATRIARCA Y ALBACEA DE LOS CANTES DE
TRIANA, E INTÉRPRETE MAGISTRAL DE LA SOLEÁ ALFARERA, POR LO QUE
FUE NOMBRADO "TRIANERO DE HONOR" EN JULIO DE 2016.
EN RECUERDO DE SU MAESTRÍA EXCLUSIVA, 
Sevilla, Septiembre 2017.

Conozcamos mejor la Biografía de Paco Taranto, personaje homenajeado en la obra reseñada;
     Francisco Álvarez Martín (Sevilla, 26 de julio de 1940​ - 2 de septiembre de 2016), conocido artísticamente como Paco Taranto, tras unirse en el dúo Los Tarantos con Salvador Távora fue un cantaor flamenco español.​
     Considerado uno de los últimos «cantaores del arrabal» trianero que fue maestro en el cante alfarero que tiene su origen en la zona del Zurraque, ​donde trabajaban los artesanos de Sevilla,​ ya con dieciséis años ganó un concurso en Radio Sevilla que le permitió salir de la capital para recorrer Andalucía. Durante pocos años, de joven, se unió a Salvador Távora en el dúo Los Tarantos,​ un período breve pero que selló su nombre artístico. Sus influencias fueron muchas (El Arenero, El Teta, El Sordillo o Domingo el Alfarero),​ pero su estilo fue personal, propio. Además de comenzar a recorrer Andalucía acompañado de otros artistas como Antonio el Sevillano, al unirse a la compañía de Juana Reina dio un salto cualitativo. Después formaría parte del grupo Los Bolecos (Farruco, Rafael el Negro y Matilde Coral)​ y de ahí formó espectáculos con los mejores cantaores de la época.​
     Comenzó a dar recitales en solitario y grabó varios discos, el primero en 1979​ también grabo singles con La Soleá de Triana y La Caña y el último LP, Mi herencia trianera,​ editado en el invierno de 2016 con nueve temas dentro de la colección Flamenco y Universidad. La crítica lo ha valorado como «uno de los más ilustres artistas del flamenco»,​ así como «el último mohicano de la cuna del cante»​ y señalan la influencia que ha ejercido en los cantaores de flamenco posteriores.
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martes, 1 de septiembre de 2026

El sitio arqueológico Bencarrón, en Mairena del Alcor (Sevilla)

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte el sitio arqueológico Bencarrón, en Mairena del Alcor (Sevilla).
     Agrupación de túmulos de envergadura (altura aproximada de 1 a 4 metros) que se ubican desde la zona más alta hacia la ladera. Los túmulos mayores permanecen in situ siendo imperceptibles o perdidos otros menores que tuvieron que existir. Bonsor cita la excavación de 12 de ellos a fines del pasado siglo por F. Méndez. El excava otros de la veintena que cita. Los más pequeños, contenían solo restos de incineración, uno mayor tenía cámara central forrada de losas de piedra, una inhumación múltiple. Otro contenía fosa central con incineración y ricos ajuares. Existen descripciones sobre otras variantes.
     Aunque la necrópolis puede parecer excavada en su totalidad en el s. XIX, todas las re-excavaciones de lugares funerarios similares demuestran que se trató de excavaciones parciales y selectivas por lo que deben restar estructuras intactas y complementarias (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte el sitio arqueológico Bencarrón, en Mairena del Alcor (Sevilla). Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia sevillana.

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La pintura "Retrato de María Belén Delgado Llorach", de Alfonso Grosso, en la sala XIII, del Museo de Bellas Artes

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la pintura "Retrato de María Belén Delgado Llorach", de Alfonso Grosso, en la sala XIII, del Museo de Bellas Artes, de Sevilla.
     Hoy, 1 de septiembre, es el aniversario del nacimiento (1 de septiembre de 1893) de Alfonso Grosso Sánchez, autor de la pintura "Retrato de María Belén Delgado Llorach", así que hoy es el mejor día para ExplicArte la pintura "Retrato de María Belén Delgado Llorach", de Alfonso Grosso, en la sala XIII del Museo de Bellas Artes, de Sevilla
     El Museo de Bellas Artes, antiguo Convento de la Merced Calzada [nº 15 en el plano oficial del Ayuntamiento de Sevilla; y nº 59 en el plano oficial de la Junta de Andalucía], se encuentra en la Plaza del Museo, 9; en el Barrio del Museo, del Distrito Casco Antiguo.
     En la sala XIII del Museo de Bellas Artes podemos contemplar la pintura "Retrato de María Belén Delgado Llorach", obra de Alfonso Sánchez (1893-1983), siendo un óleo sobre lienzo en estilo costumbrista, de escuela sevillana, pintado en 1944, con unas medidas de 1'44 x 1'14 m., y procedente de la donación de los Hermanos Oyarzábal, en 2018.
     Alfonso Grosso realiza este retrato de María Belén Delgado Llorach en 1944, meses antes de que contrajese matrimonio con el barón de Andilla, Gonzalo Santa Cruz. La elegancia de la mujer, sofisticadamente ataviada con un vestido de fiesta negro con transparencias y un chal de piel, refleja perfectamente su elevada posición social.
     Esta obra estuvo expuesta en 1948 en la desaparecida galería Velázquez de Sevilla, en una muestra monográfica de las obras recientes del pintor.
     De gran interés son las dos fotografías que se han aportado en la propia donación, donde vemos a la modelo y al pintor mientras este da los últimos toques al retrato. 
     En 2018 ingresaba en el Museo de Bellas Artes de Sevilla la donación realizada por los hermanos Oyarzábal, compuesta  por tres obras  pictóricas y dos esculturas. Todas ellas habían pertenecido a sus ascendientes, por la línea del escultor  Manuel  Delgado Brackenbury.
     Conscientes de la importancia de donarlas a una institución pública, Ignacio, Miguel y María aportaron además fotografías y documentos que enriquecían la historia  material  de  las obras, como dos fotografías del pintor Alfonso Grosso ultimando en su estudio uno de los retratos aquí expuestos . La vinculación a la ciudad de Sevilla de los artistas y la modelo que protagoniza esta pequeña muestra, hizo que la donación tuviera como destino este museo.
     María Belén era la hija pequeña del matrimonio compuesto por el escultor Manuel Delgado Brackenbury, nacido en la localidad sevillana de Las Cabezas de San Juan, y Mercedes Llorach Dolsa, perteneciente a la burguesía catalana, a quien había retratado Ramón Casas en su juventud (obra en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía). Manuel y Mercedes habían perdido a sus dos hijos varones en 1936: Manuel, retratado por Santiago Martínez en otra de las obras de la donación, y Pablo.
     Alfonso Grosso pinta a María Belén el mismo año de su boda con Gonzalo Santa Cruz, barón de Andilla, en 1944. De gran interés documental es la fotografía que acompaña al retrato, donde vemos a la modelo posando para el pintor, que da los últimos toques a la obra con el pincel. 
     El pintor realizó el retrato de María Belén en 1944, meses antes de que contrajese matrimonio con el barón de Andilla. La elegancia de la mujer, sofisticadamente ataviada con un vestido de fiesta negro con transparencias y un chal de piel, refleja perfectamente su elevada posición social. Esta obra estuvo expuesta en 1948 en la desaparecida galería Velázquez de Sevilla en una muestra monográfica de las obras recientes del pintor. El retrato ha sido restaurado para esta ocasión.
     Otras obras de Alfonso Grosso en las colecciones del museo son El monaguillo (1920), Retrato de José García Ramos (1924), Virgen de los Reyes (antes de 1948), La comunión de la novicia (hacia 1950) y Los patronos del museo (1951).
     Notable interés documental tiene la fotografía aquí expuesta, en la que se observa a la retratada posando junto al artista en su estudio. Está realizada por el fotógrafo sevillano Ángel Amores Riedel (Sevilla, 1902-1969) en abril de 1944. La técnica utilizada es emulsión al gelatina-bromuro de plata (web oficial del Museo de Bellas Artes de Sevilla).
      Muy fecunda ha sido la escuela sevillana del siglo XX aunque lógicamente los artistas que están representados en el Museo pertenecen todos a su primera mitad. También ha de señalarse que faltan algunos importantes artistas de este período, porque cuando estos pintores estuvieron vivos no repararon que no tardando mucho serían historia y que el momento en que pintaba quedaría muy pronto atrás.
     Gracias a las donaciones de los propios artistas conserva el Museo un aceptable grupo de obras que permite definir las características de este período.
     La trayectoria de la pintura costumbrista sevillana se prolongó largamente en el siglo XX merced a la actividad de Alfonso Grosso (1893-1983) del cual el Museo posee un notable grupo de pinturas características de su producción. Son estas El Monaguillo, La comunión de la novicia, el Retrato de José García Ramos y el famoso Retrato de los patronos del Museo donde utiliza un recurso  de origen velazqueño (Enrique Valdivieso González, Pintura, en El Museo de Bellas Artes de Sevilla, Tomo II. Ed. Gever, Sevilla, 1991).
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la pintura "Retrato de María Belén Delgado Llorach", de Alfonso Grosso, en la sala XIII, del Museo de Bellas Artes, de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

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lunes, 31 de agosto de 2026

Los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación, y Yacimiento Arqueológico Cerro del Cántaro) de la localidad de Benalúa de las Villas, en la provincia de Granada

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Granada, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación, y Yacimiento Arqueológico Cerro del Cántaro) de la localidad de Benalúa de las Villas, en la provincia de Granada.
     Este municipio se encuentra situado en los bordes occidentales de la Hoya de Guadix. Se ubica al pie de una pequeña colina, próximo al río llamado de las Juntas, que cruza su término desde Campotéjar en dirección al de Colomera, en cuyo pequeño embalse desagua. Su orografía está compuesta por sierras, vegas, ríos y valles. Destaca la singularidad de su casco urbano y su término municipal contiene los restos de un poblado íbero.
     Región: Poniente Granadino
     Código Postal: 18564
     Distancia desde Granada: 36 Km
     Gentilicio: Benalueños
     Acceder a su website: www.benaluadelasvillas.es (Diputación Provincial de Granada).
     Población ubicada en la margen izquierda del río de las Juntas, que sirve de límite entre la comarca de los Montes Orientales y Occidentales. La zona estuvo poblada desde la antigüedad, con testimonios de un poblado ibérico en el cerro del Cántaro, siendo, sin duda, este yacimiento arqueológico lo más significativo de su patrimonio, habiéndose encontrado, también, en otras excavaciones restos romanos. Su nombre es de origen árabe y durante este periodo fue enclave estratégico debido a su situación fronteriza entre los reinos de Jaén y Granada. El duque de San Pedro de Galatino -conde de Benalúa- fue el propietario de los terrenos, habiendo sido tras la conquista cristiana de Juan Pérez de Córdoba (Rafael López Guzmán, María Luisa Hernández Ríos, José Policarpo Cruz Cabrera, Esther Galera Mendoza, Ana María Gómez Román, José Manuel Gómez-Moreno Calera, Esperanza Guillén Marcos, María Luisa Hernández Ríos, Rafael López Guzmán, José Manuel Rodríguez Domingo, Jesús Rubio Lapaz, Ana Ruiz Gutiérrez, y Miguel Ángel Sorroche Cuerva. Guía artística de Granada y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     Benalúa de las Villas se haya enclavado en los Montes Orientales de la provincia de Granada, en el límite con la de Jaén. Su territorio presenta un relieve irregular que va desde las sierras calizas del Subbético hasta los valles fluviales excavados en la caliza. El núcleo de Benalúa de las Villas se sitúa junto al río de las Juntas, presentando una estructura urbana semicircular, alargada, que se abraza a la falda del Cerro del Cántaro, en cuyo piedemonte está edificado. Presenta un conjunto de largas calles en dirección norte-sur que son cortadas por otras calles empinadas que bajan sin remedio hacia su pequeña vega.
     El municipio de Benalúa de las Villas pertenece a la Demarcación Paisajística de Los Montes-Subbética (Guía Digital del Patrimonio Cultural).
Historia.-
     Restos arqueológicos encontrados en la zona hacen pensar que este lugar estuvo habitado por el pueblo íbero. También han sido encontrados vestigios del Imperio Romano, como algunas monedas y un busto del emperador Trajano. Durante la época árabe cobró gran importancia al estar situado estratégicamente entre los reinos de Granada y Jaén. Fue conquistada por los cristianos en 1486, dándose numerosas escaramuzas entre las tropas en los alrededores.
     Más adelante fue distinguida con el nombramiento de villa, y otorgada al maestre de campo Fernán Sancho del Cañaveral. Éste fundó en su territorio el mayorazgo de Benalúa y dio origen a uno de los títulos nobiliarios más significativos de la historia de la provincia, el de los condes de Benalúa, uno de cuyos miembros más ilustres, el duque de San Pedro Galatino, promovió en las primeras décadas del siglo XX algunas de las obras arquitectónicas y de ingeniería más representativas de Granada, como el hotel Alhambra Palace, el ya desaparecido tranvía de Sierra Nevada o la carretera al pico Veleta.
     Durante algunos años, Benalúa de las Villas sufrió una despoblación masiva hasta que fue ocupada por colonos procedentes de otras partes del reino (Diputación Provincial de Granada).

Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación.-
     Templo dedicado a la advocación de Nuestra Señora de la Encarnación. Se construyó a mediados del siglo XX en sustitución de otro más antiguo (Diputación Provincial de Granada).

Yacimiento Arqueológico Cerro del Cántaro.-
     Se sitúa en un cerro amesetado en la margen izquierda del río Moros. 
     Se trata de un recinto fortificado de época ibérica en el que se han identificado tres lienzos de muralla distribuidas escalonadamente por la ladera, construidos con sillares regulares tallados en la cara anterior. En algunas zonas se pueden apreciar varios metros de muralla. Se ha documentado cerámica ibérica pintada, griega, crisoles, etc. 
     En el cortijo existe una villa romana de época altoimperial con abundante material disperso. 
     En el área de entorno se ha incluido una necrópolis visigoda, conocida por las remociones realizadas con el arado subsolador. 
     El sitio arqueológico ha sido afectado por la roturación de las laderas para el cultivo del olivo, por lo que debe controlarse su expansión hacia la cima, en la cual aún se conserva el relleno arqueológico escasamente afectado (Guía Digital del Patrimonio Arqueológico de Andalucía).
     Yacimiento arqueológico ubicado en el cerro del Cántaro, a unos dos kilómetros del casco urbano. En este paraje han aparecido restos de época íbera. Se han descubierto restos de molinos y de utensilios de labranza. De la etapa romana se han hallado vasijas, monedas con el rostro del emperador Trajano y tumbas (Diputación Provincial de Granada).

     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Granada, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación, y Yacimiento Arqueológico Cerro del Cántaro) de la localidad de Benalúa de las Villas, en la provincia de Granada. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia granadina.

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El desaparecido Pabellón de Malasia, de Kumpulan Jetson, para la Exposición Universal de 1992

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el desaparecido Pabellón de Malasia, de Kumpulan Jetson, para la Exposición Universal de 1992, de Sevilla.
     Hoy, 31 de agosto, es el aniversario del Día Nacional (31 de agosto de 1992) de Malasia en la Exposición Universal de 1992, de Sevilla, así que hoy es el mejor día para ExplicArte el desaparecido Pabellón de Malasia para la Exposición Universal de 1992, de Sevilla.
     El Pabellón de Malasia, para la Exposición Universal de 1992 [nº 92 en el plano oficial de la Exposición Universal de 1992], se ubicaba en la Avenida Uno o del Agua, actual calle Tomas Alba Edison, junto a los de Tailandia, Singapur, e Indonesia; en el Barrio de Triana Oeste, del Distrito Triana.   
     Debido a su estratégica localización en el sureste de Asia, Malasia es un crisol de tradiciones milenarias cuya influencia puede observarse en la variedad de lenguas, religiones y culturas que integran el moderno estado malayo.
     Pero Malasia no es sólo tradición, y la imagen de la inmensa industrialización del país se refleja tanto dentro como fuera del Pabellón, que sirve como telón de fondo del emocionante recorrido que se ofrece al visitante.
     El tradicional espectáculo cultural, que se presenta en un típico Ga­sing Uri, o escenario peonza, de Kelantán; el Salón Dorado MAS, que refleja los servicios Dorados ofrecidos por MAS; la Cámara de Informa­ción, que presenta una producción histórica de diapositivas y un espectáculo de vídeo que cubre todo el espectro del presente y del futuro de Malasia; el Túnel del Tiempo Cultural, que describe los festivales anuales multiculturales del país; el Bosque Viviente, el Teatro en el Bosque y la zona de alta tecnología, que centra la atención del visitante en los productos nacionales -como el caucho, el aceite de palma, las industrias de la madera y del petróleo, y el coche nacional, el Proton Saga...- todo forma parte de esta variada e interesante muestra.
     Para que el recorrido sea re­dondo, se invita a los visitantes a presenciar una demostración de producción artesanal y a disfrutar de un tentempié en el restaurante o comprar algún objeto típico en la tienda del Pabellón (Guía Oficial Expo'92. Sevilla, 1992).
     El pabellón de Malasia se encontraba situado en la Avenida Uno o del Agua, actual calle Tomas Alba Edison, junto a los pabellones de Tailandia, Singapur e Indonesia, conformando una pequeña plaza junto a los pabellones de la Asean (Asociaciones de Naciones del Sureste Asiático).
     El país asiático, que invirtió en su pabellón alrededor de setecientos millones de pesetas, usó la Expo como escaparate al mundo de sus principales recursos: la industria maderera, de caucho, el turismo y sobre todo su coche nacional: el Protom Saga.
     El edificio, que ocupaba una superficie de 653 metros cuadrados, contaba con una clara inspiración de la arquitectura de su país, destacando por sus colores blanco y azul. 
     El recorrido del visitante era a la inversa, comenzando en la tercera y última planta y terminando en la planta baja. En la primera sala el contenido giraba en torno a la capital malasia, Kuala Lumpur, donde mediante fotografías se podía conocer más acerca de su industria, fiestas, rascacielos y comercio local, así como una reproducción a escala del edificio del sultán Abdul Samad.
     En la misma planta, se contaba la historia de Malasia, pasada, presente y futura, a través del "túnel cultural del tiempo" donde se reproducía a escala la fachada del pabellón. Bajando hacia la segunda planta, las distintas industrias nacionales tenían su espacio expositivo donde se mostraban productos de exportación del país, además de una reproducción en miniatura de un bosque artificial.
     La primera planta estaba presidida por el Proton Saga, un automóvil de cinco puertas y fabricación malaya. Doce pantallas mostraban la fabricación del modelo y sus características. Por último, en el teatro del pabellón, ambientado en un bosque, se proyectaba un vídeo sobre los paisajes más característicos de Malasia.
     Finalmente, y como el resto de pabellones asiáticos que le rodeaban de carácter efímeros, fue derribado tras el cierre de la Muestra en el primer mes de 1993 (Blog Pasaporte Expo 92).
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el desaparecido Pabellón de Malasia, de Kumpulan Jetson, para la Exposición Universal de 1992, de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

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domingo, 30 de agosto de 2026

Los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora del Valle, Santuario de Nuestra Señora de la Coronada, Colegio San José, y Casa de Cultura) de la localidad de Villafranca de los Barros, en la provincia de Badajoz

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Badajoz, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora del Valle, Santuario de Nuestra Señora de la Coronada, Colegio San José, y Casa de Cultura) de la localidad de Villafranca de los Barros, en la provincia de Badajoz.
     Villafranca de los Barros se sitúa en las proximidades de Almendralejo, también sobre la Vía de la Plata, constituyendo después de aquél con sus casi 15.000 habitantes, el segundo núcleo de el partido judicial.
     Los hallazgos arqueológicos aparecidos en los parajes de Los Cortinales y Las Palomas denotan la presencia de pobladores en este ámbito desde la época calcolítica. Más tarde, el asentamiento romano de Perceiana se cree correspondiente también a este punto.
     Tipo de Entidad: Municipio
     Superficie Término: 104,4 Km2
     Altitud: 410 m.
     Distancia Capital: 73 Km.
     Partido Judicial: Villafranca de los Barros
     Comarca: Tierra de Barros
     Gentilicio: Villafranqueño
Ayuntamiento de Villafranca de los Barros
     Plaza de España, 11
     06220 Villafranca de los Barros (Badajoz)
     Teléfono: 924527822
     Fax: 924527978
Historia.-
    Villafranca de los Barros se encuentra enclavada en el centro de la provincia de Badajoz, corazón del Partido Judicial de Tierra de Barros, y punto clave de comunicación en la Ruta de la Plata (C.N. 630, Gijón-Sevilla), futura autovía Ruta de la Plata, básica para su desarrollo económico y socio-cultural.
     Las primeras investigaciones históricas conocidas y publicadas de la ciudad de Villafranca de los Barros se las debemos a José Cascales Muñoz que en 1.904 nos daba a conocer sus "Apuntes para la historia de Villafranca de los Barros". También en 1982 Antonio de Solís y Sánchez Arjona publica "Villafranca en la Historia", libro de investigación histórica que viene a completar lo ya existente.
     Enclavada en terrenos arcillosos sembrados de viñedos y olivares, y donde en un principio estaba ubicado el lago Augustano se encuentra esta ciudad que, desde tiempos romanos, ha sido una localidad de fácil acceso, siendo en aquella época un pequeño núcleo de posadas en un cruce de caminos perceiana: la vía principal, Ruta de la Plata y el comienzo de una calzada hasta Astigi (Écija).
     La cerámica recogida en los distintos asentamientos romanos encontrados en el término nos pone de manifiesto una dependencia comercial y posiblemente administrativa de Mérida, dependencia que se mantendrá en época visigoda hasta la dominación musulmana. El nombre de Villafranca le fue concedido a mediados del siglo XIV a un lugar dentro del territorio emeritense llamado "Moncovil", y cambiado por este nombre de Villafranca tras haberle sido concedido el título de villa.
     Siglos más tarde se añadirá "de los Barros", completando así su nombre actual.
     En sus orígenes la villa se reducía a la Plaza Vieja y algunos tramos de las calles colindantes. La iglesia, ubicada en la actual Parroquia del Valle, quedaba algo retirada del casco urbano y también allí se encontraba el cementerio.
     A partir de la época de los Reyes Católicos y sus descendientes, Villafranca crece ostensiblemente. Se edifican las calles de Macías, Carvajales, Mártires y El Villar, donde se encontraba la judería en tiempos de Dª Juana y su hijo Carlos I.
     La economía se basa en la agricultura y la ganadería. La verdadera transformación de villa ganadera en villa agrícola se materializa en el s. XVIII.
     Ya en 1885 el conde del Álamo, natural de Villafranca, siendo diputado a Cortes, consigue para el pueblo el título de ciudad.
     Al amparo del Romanticismo se inicia en Villafranca un movimiento cultural que se resume en la "Tertulia literaria", fundada por Cascales Muñoz. Aparecen varios periódicos locales de distintos signos políticos.
     El siglo XX supone para Villafranca el inicio de su industrialización. Se construyen numerosas bodegas de vino y molinos de aceite, se establecen entidades bancarias, se abren dos fábricas de caramelos, talleres de bordados, etc. A finales de los años 50 se instala la industria de Forjas y Aceros del Guadiana, y es el momento definitivo del despegue industrial de Villafranca.
     Actualmente su base económica es el sector primario: la Vid (67.000 hectáreas), que posibilita la producción y comercialización de vinos con la denominación de origen Ribera del Guadiana; además, cabe citar la producción del Olivo y la Cebada. Villafranca cuenta con dos importantes Cooperativas vinícolas: la de San José y San Isidro.
     En 1996 se instala la empresa "Productos Tartáricos Internacional", y en 1998 nace Barbosa & Almeida, empresa de capital portugués dedicada a la producción de vidrios (Diputación Provincial de Badajoz).
     Destacado centro mercantil de la comarca que se extiende por la fértil llanura de Tierra de Barros, un territorio arcilloso plagado de viñedos y olivos.
Historia
     Ya desde sus orígenes, a mediados del siglo XIII, bajo la Orden de Santiago, la ciudad se configura como una villa franca, abierta a la libre circulación de mercancías y personas a través de la antigua Vía de la Plata.
     La instalación del ferrocarril, a finales del siglo XIX, acentúa el desarrollo de la industria agroalimentaria a partir de una fábrica de harinas a la que suministraba energía la central eléctrica diseñada por Isaac Peral (1895). El edificio, transformado en Casa de Cultura, constituye un interesante ejemplo de arquitectura industrial de la época.
Gastronomía
     Como aportaciones locales a la cocina regional figuran las setas en caldereta, con pimentón y almendras; el bacalao de los borrachos, macerado con ajo, laurel, clavo y guindilla; y los dulces caseros de la pastelería Falces. Los excelentes vinos de la Tierra de Barros, elaborados en las numerosas bodegas villafranquinas, completan adecuadamente la oferta gastronómica.  
Fiestas
     La principal cita son las fiestas de la Vir­gen del Carmen, a mediados de julio. Tienen arraigo también la romería de San Isidro (15 de mayo), la celebración de la Virgen de Agosto (día 15), en la barriada de Peñitas, y las fiestas patrona­les de la Virgen de la Coronada (8 de septiembre).
Vida urbana
     Diversas instituciones locales (Ayunta­miento, Universidad Popular, Escuela de Música) son las responsables de la actividad cultural que se mantiene a lo largo del año, y que, entre otras convocatorias, incluye conciertos corales y de la banda municipal de música, una Semana de cine, en agosto, y, ocasionalmente, unas Jornadas de jazz en otoño.
     En otro orden de cosas, la Calle Larga es la que concentra el comercio tradicional, mientras que tiendas más modernas se agrupan en la Carrera Grande, en la que también abren sus puertas los establecimientos de ocio preferidos por la juventud de Villafranca.
     Como zona característica para el tapeo destaca la del Altozano, en el entorno de la plaza del Corazón de Jesús.
VISITA
     La Iglesia de Nuestra Señora del Valle, en el centro de la población, es la obra arquitectónica más destacada.
     Su construcción se dilató a lo largo del tiempo, de ahí que presente elementos de diversos estilos. Consta de tres naves cubiertas por bóvedas de crucería del siglo XVI, crucero coronado por por cúpula barroca del siglo XIX, y destacada portada del gótico flamígero de 1574. En el interior puede verse un retablo renacentista (siglo XVI), obra de Juan de Valencia. 
     Cercana a la iglesia de Nuestra Señora del Valle se encuentra la ermita de la Coronada, erigida por los caballeros santiaguistas en el siglo XV, aunque su actual estructura barroca responde a la reconstrucción realizada durante el siglo XVIII.
     Sobre una suave elevación inmediata a la ermita se halla el colegio de San José, fundación jesuítica de finales del siglo XIX que, dentro de su línea eclecticista, reúne una capilla neogótica y una pequeña mezquita construida para uso de las tropas marroquíes durante la Guerra Civil, en la que el centro desempeñó funciones de hospital de campaña (Alfredo J. Ramos, y Santiago Llorente. Guía Total, Extremadura. Editorial Anaya Touring. Madrid, 2005). 

Monumentos.-
     Morfológicamente constituye un gran centro de llano típicamente agrícola, de calles amplias y casas blancas de tipo campesino, entre las que proliferan las de construcción más elaborada correspondientes a la nobleza local, que se significan por sus elaboradas fachadas de preciosas portadas y añejos blasones. Muestras destacadas de esta especie son, entre otras, las de Pedro Gutiérrez y Hernán Salguero, ambas del XVI, en la calle Alzada; la del Marqués de Fuente Santa, y otras muchas.
     Elemento de acusada importancia a efectos urbanísticos es el Arroyo Tripero, que hasta época no lejana limitaba la localidad por el oeste. Sus desbordamientos originaban periódicas inundaciones con el caserío, como la catastrófica de 1952, por lo que fue canalizado, incorporándose desde entonces a la trama urbana, entre cuyo tejido discurre en el presente.
     En las áreas de desarrollo actual se levantan grandes bloques de construcciones modernas y numerosas instalaciones y de servicio, entre las que abundan las bodegas y otras relacionadas con el vino y el aceite que constituyen la base de la floreciente economía local.
     En el aspecto monumental la realización más notable es la iglesia parroquial de Ntra. Sra. del Valle, levantaba sobre otra anterior entre 1.533 y 1.574, a impulsos de Carlos I, por el arquitecto Juan de Maeda. Su estilo es gótico, con planta de tres naves de gran espaciosidad sobre robustas columnas y cubiertas de crucería. Más tarde experimentó numerosas transformaciones, como el añadido de un cuerpo de capillas, la disposición de una cúpula sobre la cabecera y otras, entre los siglos XVIII y XIX, alguna con grave riesgo para la estructura del edificio.
     Su componente más significativo es la torre fachada delantera, en cuyo cuerpo bajo de sillares se abre una preciosa portada gótica de elaborada traza, que junto con la parroquial de Azuaga constituye la realización más interesante, quizá de su especie, en la región. La parte superior de la torre es del siglo pasado y el chapitel que la remata de 1912.
     En 1953 la iglesia fue objeto de una importante restauración, y de otra en fecha reciente. Entre sus contenidos sobresale el magnífico retablo mayor, concluido en 1.586, en cuya elaboración participaron Juan de Valencia, Luis Hernández, Antonio Florentín y Pedro de Torres. Lo preside una hermosa talla policromada del XVII de la Virgen del Valle, antes de la Concepción. Los murales de la capilla mayor fueron realizados en 1954 por el pintor santeño Ramón Fernández Moreno.
     Otra parroquia es la de Ntra. Sra. del Carmen, instalada en la antigua ermita de esta advocación. Fue creada en 1956 aunque no abierta al culto hasta 1967. Consta de nave única, cabecera cupulada y torre delantera con atrio en el cuerpo bajo, erigida en 1865 con la aportación de los fieles. Exteriormente se presenta encalada.
     La segunda realización destacada de Villafranca, y uno de sus hitos más representativos, es la Ermita de La Coronada. Se trata de obra originaria del siglo XV y remodelada en el XVIII, de variada morfología, hoy impecablemente encalada. En ella destacan por su pintoresquismo los estribos cilíndricos y la atractiva torre fachada de peculiar remate bulboso. De pequeñas dimensiones es la antigua ermita de la Aurora, utilizada un tiempo como escuela y reabierta en época moderna bajo la advocación de la Milagrosa. De fundación actual son las ermitas de San Isidro y el Pilar.
     Hasta tiempo reciente se mantuvo frente a la parroquia del Valle el convento de las clarisas de la Encarnación, derribado hace pocos años, en el que durante casi un siglo se albergó un centro de enseñanza.
     Inseparable de Villafranca es el Colegio Jesuita San José. Su edificio se comenzó a levantar, sufragado por el pueblo, sobre planos del arquitecto Francisco Rabanal, inaugurándose las primeras instalaciones en 1895. En 1908 y según proyecto de José M. Pagasartundía y S. Ford se erigió la capilla; entre 1920 y 1924 el ala norte, colocándose la azulejería y el artesanado de la escalera en 1932, el mismo año en el que los jesuitas fueron expulsados de España por segunda vez. Tras ser convertido en Instituto estatal durante un tiempo, en 1936 volvió a ser ocupada por la Orden, aunque sirviendo en parte como hospital. Constructivamente se trata de un gran complejo con tres alturas realizado en ladrillo, que se articula en torno a dos amplios patios unidos entre sí por un espacioso pasillo. Su componente formal más destacado es el severo frontón de la fachada principal, de armoniosa composición rematada por un airoso cuerpo superior.
     Otro gran edificio de arquitectura igualmente severa es el Colegio de Ntra. Sra. del Carmen, en la calle alzada, levantado de nueva planta en 1958.
     De realización actual es la Casa de la Cultura, instalada en la antigua Fábrica de Harinas, excelentemente rehabilitada por el arquitecto Vicente López Bernal. Un magnífico Auditorio / Plaza de Toros también reciente se suma a las valientes actuaciones contemporáneas que últimamente se están llevando a cabo en la ciudad para conferirle el aspecto acusadamente evolucionado que hoy presenta. (Diputación Provincial de Badajoz).

Iglesia de Nuestra Señora del Valle.-
     La iglesia parroquial de Santa María del Valle, declarada Bien de Interés Cultural, está ubicada en el centro urbano de Villafranca de los Barros. Fue construida a lo largo del siglo XVI a instancia de la Orden de Santiago y sufragada por el concejo de la Villa. Hasta el siglo XIX perteneció a la diócesis prioral de san Marcos de León, y desde entonces pasó a estar regida por el obispo de Badajoz y posteriormente por el arzobispo de Mérida-Badajoz.
     El actual templo parroquial se proyectó sobre la iglesia primitiva construida poco después de la fundación de la villa por don Fadrique de Castilla a mediados del siglo XIV. Las primeras trazas del nuevo templo fueron elaboradas por Juan García de las Lieves, maestro alarife muy presente en todas las construcciones de los territorios santiaguistas de Tierra de Barros. Aun así, las obras se prolongarán durante todo el siglo XVI y será finalmente Andrés de Maeda el encargado de dirigir las obras.
     Es una construcción de estilo gótico, de planta rectangular con tres naves cubiertas con bóveda de crucería que reposan sobre columnas robustas. A pesar de ser una construcción del siglo XVI, en épocas posteriores siguió cambiando su imagen debido a la sustitución de diversas naves por el mal estado que presentaban y la construcción sucesiva de otras nuevas y la ampliación de la altura de la torre. Incluso entrado el siglo XX se acometen nuevas construcciones y recientemente, en 2014, ha sido restaurado el chapitel que corona la torre-campanario.
     De todo el conjunto, destaca la Puerta del Perdón, uno de los mejores ejemplos del gótico flamígero tardío en la provincia de Badajoz; la bóveda del sotocoro; y el retablo de la Capilla Mayor, muestra clara del renacimiento sevillano en Extremadura.
     Constructivamente la fachada es un retablo pétreo, muy decorativo. Sin embargo, las imágenes de bulto redondo son escasas, limitándose a tres figuras, toscamente talladas en piedra blanca. La portada está compuesta por una serie de arcos superpuestos. El primero de ellos, un arco carpanel sobre el cual se sitúa un tímpano que alberga la imagen de la Virgen del Valle. Sobre este, un arco mixtilíneo decorado con elementos vegetales, animales y seres mitológicos. En la parte superior, y separado por una pequeña cornisa se abre un óculo que sirve para iluminar el coro. Por último, un arco conopial redondea todo el conjunto. A sus lados podemos observar cinco medallones, ejemplo de la influencia renacentista en la obra. En estos medallones aparecen representados los cuatro evangelistas y Cristo. En el ático, aparece el escudo real de Carlos I y un Calvario.
     La bóveda del sotocoro fue construida a la par que la Puerta del Perdón. Es además una de las pocas bóvedas de la iglesia parroquial que conserva su aspecto original. Es una bóveda estrellada de cinco claves decorada con granadas por sus nervios.
     Sin embargo, en el interior del templo el gótico queda relegado a un segundo plano gracias a la atención que despierta el retablo de la Capilla Mayor. Encargado al artista llerenense Juan de Valencia en la década de los ochenta del siglo XVI, es una de las mejores representaciones del renacimiento romanista en Tierra de Barros. Su elaboración se desarrolló durante varios años, y no se instaló definitivamente hasta comienzos del siglo XVII. La temática del retablo es cristífero, relatando varios pasajes de la vida de Jesús en bajorrelieves. Además, en los intercolumnios aparecen esculturas exentas de los apóstoles y algunos santos. En la calle central aparecen san Marcos, antiguo titular de la diócesis prioral extinta; Santa María del Valle, titular de la parroquia; el Calvario y por último el Padre Eterno.
     En el presbiterio, los muros están decorados con pinturas de mediados del siglo XX del pintor Ramón Fernández Moreno, natural de Los Santos de Maimona.
     En el interior del templo destacan también los retablos de las capillas laterales como el renacentista de la Virgen del Rosario o los barrocos de la Sagrada Familia y la Dolorosa, este último procedente del desaparecido convento de clarisas de la localidad.
     Asimismo, destacan algunas imágenes como la propia imagen de Santa María del Valle, finales del siglo XVI; santa Catalina, mediados del siglo XVI; San Antonio, santa Bárbara, san Blas y san Roque, de finales del siglo XVII; la Virgen de los Dolores, atribuida a Gabriel de Astorga de mediados del siglo XIX; y por último, el Cristo de la Misericordia, realizado en telas encoladas, llegado a la parroquia en la segunda mitad del siglo XVI. En cuanto a la platería, sobresale el templete y custodia del Corpus Christi, del siglo XVIII, realizadas en Badajoz (Ayuntamiento de Villafranca de los Barros).

Santuario de Nuestra Señora de la Coronada.-
     El Santuario Patronal de Nuestra Señora de la Coronada es uno de los primeros edificios religiosos que se construyó una vez fundada la villa de Villafranca. La tradición popular establece su origen en la aparición milagrosa de una talla de la Virgen María a un campesino de Villafranca. A raíz de esa aparición se construiría una pequeña  capilla para albergar la imagen y rendirle culto. Sin embargo, las primeras referencias documentales datan de finales del siglo XV. Según los libros de visita de la Orden de Santiago, en 1484 existía extramuros de la villa una pequeña capilla dedicada a Nuestra Señora de la Coronada. Debido al estado de conservación en el que se encontraba, el prior de San Marcos de León, don García Ramírez, ordena su derribo y la construcción de una iglesia de nueva planta.
     El edificio actual es el heredero de este segundo templo dedicado a la Virgen de la Coronada. Inicialmente contaba con un cuerpo central dividido en tres naves y cubierto con artesonado; una capilla mayor cubierta con bóveda de crucería, sacristía y la torre campanario. Con el paso de los siglos la devoción a la Virgen fue en aumento y motivó un amplio programa de reformas en su templo durante el siglo XVIII que cambió la fisonomía tardomedieval original. El cuerpo principal fue sustituido por una sola nave cubierta con bóveda de cañón, se construyó el camarín de la Virgen, se reformó la sacristía, se amplió el cuerpo superior de la torre y se construyó el coro alto. Junto a estas reformas arquitectónicas también se dotó al templo de nuevos ornamentos.
     En la segunda mitad del siglo XVIII se instala el actual retablo rococó que cobija la imagen original de Nuestra Señora de la Coronada, del siglo XVI. Se encargan nuevos retablos para las capillas laterales como el de Santa Lucía, imagen anónima del siglo XVI y el de San Francisco de Paula, tallada por el escultor sevillano Blas Molner, y se incorporan otros retablos y enseres procedentes del desaparecido convento de monjas clarisas de Villafranca, como son los retablos de la Encarnación y de la Amargura, ambos de estilo barroco.
     Durante el siglo XIX también se dieron importantes cambios: se instala la reja de la capilla mayor; se adquiere de la exclaustrada iglesia jesuita de Higuera la Real el órgano barroco de estilo portugués ubicado en el coro alto; y la iglesia pasa a estar decorada por un ciclo de pinturas con pasajes de la vida de la Virgen que actualmente se conservan en la sacristía. Durante el siglo XX se instalan nuevas capillas, la de Santa Teresa de Jesús, la de Nuestro Padre Jesús Nazareno y la del Cristo del Amor Misericordioso. 
     La Virgen de la Coronada ha ostentado desde tiempo inmemorial el patronazgo sobre Villafranca. Prueba de ello fueron los múltiples reconocimientos que se le otorgaron hasta fecha muy temprana: es alcaldesa honoraria de Villafranca; fue coronada canónicamente por el obispo de Badajoz en 1951; y fue nombrada patrona de los viñedos (Ayuntamiento de Villafranca de los Barros).

Colegio San José.-
     Centro educativo de la Compañía de Jesús, fundado en 1893 y que llega a nuestros días manteniendo una residencia internado masculino y femenino de carácter internacional.
     Integrado en la Fundación Loyola, junto a otros colegios jesuitas de Andalucía, Canarias y Extremadura, es un colegio concertado en Primaria y ESO, y privado en Bachillerato.
     Recibió en 2017 la Medalla de Extremadura como reconocimiento a su trayectoria y labor educativa, coincidiendo con la celebración de su 125 aniversario.
     En cuanto a su estructura, se trata de un gran edificio dispuesto en tres plantas, con unos impresionantes jardines en la parte delantera y unas amplias instalaciones para la práctica de múltiples disciplinas deportivas en la zona trasera. El complejo ocupa una superficie de once hectáreas en su conjunto.
     El edificio que ocupa el Colegio San José fue realizado en piedra. A ambos lados de la galería central hay dos cuerpos de edificios simétricos, articulados en torno a un patio ajardinado. La primera fase de su construcción presentaba solamente el ala derecha del edificio y así comenzó a utilizarse en 1897.
     En 1902 se construyó lo que actualmente son las aulas de primaria, estos locales tuvieron diferentes usos a lo largo de los años.
     El colegio consta de una galería que arranca en el vestíbulo y acaba en la capilla neogótica. La Capilla se construyó entre 1905 y 1908, siguiendo el proyecto del arquitecto Enrique Fort. La planta es de cruz latina, con nave central, crucero y coro. En el exterior llaman la atención los pináculos, los altos contrafuertes y las elevadas y bellísimas vidrieras ojivales.
     Será a partir de 1915 cuando el colegio se encamine a su finalización. En la fachada principal destaca el frontón, rematado con un airoso cuerpo superior. El edificio está presidido por una escultura de bulto redondo en mármol de Carrara con la figura de San José, patrón del colegio, con el Niño Jesús en sus brazos. Esta figura se coloca en 1924.
     Es entre 1920 y 1924 cuando se levanta el ala norte. Se construyó la escalera principal del edificio con mármol de Alconera, colocándose entre 1924 y 1926 la azulejería con cerámica de Mensaque. La escalera recibe iluminación directa a través de tres vidrieras policromadas, obra de Maumejean, dedicadas a Santa Eulalia, Pizarro y Hernán Cortés.
     En las paredes se pueden ver cuadros de cerámica pintada, como el de “Jesús del Gran Poder”, de cerámica sevillana, y la “Virgen de Guadalupe”, de cerámica talaverana. Existen además otros siete cuadros de cerámica pintada y temática costumbrista. En 1932 se colocó el artesonado de madera de nogal en los techos de la escalera. En ese mismo año los Jesuitas son expulsados por segunda vez de España, como consecuencia de un decreto de la II República Española, que declaró disuelta la Compañía de Jesús en nuestro país. Por aquel entonces los jesuitas tuvieron que continuar las clases en Estremoz (Portugal). El colegio fue convertido en instituto estatal durante un tiempo hasta que, en 1936, volvió a ser ocupado por la Compañía de Jesús. Debido a las circunstancias específicas vividas en el colegio durante la guerra civil española, algunas de sus instalaciones sirvieron como hospital militar, posteriormente se convirtió en hospital marroquí. De ahí que resulte curioso encontrar una mezquita dentro de sus instalaciones para el culto de los musulmanes que se encontraban en el colegio en aquellos años.
     Llama también la atención el magnífico Teatro-salón de actos, de 1949, obra de Martín Corral. Su estilo es neoclásico, con una excelente acústica y un aforo de 1.000 personas (Ayuntamiento de Villafranca de los Barros).

Casa de Cultura.-
     La Casa de  Cultura de Villafranca de los Barros ocupa una antigua fábrica de harinas, construida en los años finales del siglo XIX y declarada Bien de Interés Cultural en 1994, el mismo año en que fue inaugurada y actualmente ha cumplido 25 años como centro cultural.
     La antigua Electro-Harinera de San Antonio, constituye un buen ejemplo de arquitectura industrial. En ella se elaboraban productos panificados y durante años proporcionó electricidad a la población. Precisamente, una de las referencias más antiguas del edificio es el contrato firmado en 1895, entre los propietarios e Isaac Peral, para la instalación de la central eléctrica. Hasta ese momento la fábrica había funcionado gracias a la máquina de vapor. 
     En 1920, era la principal industria de la localidad. Hay noticias de que producía harinas, sémolas y unos 9000 panes diarios, que se vendían en Villafranca y los pueblos de la comarca. 
     Estuvo casi noventa años en funcionamiento, hasta su cierre en 1979. La rehabilitación se inició en 1986 por el arquitecto municipal Vicente López Bernal, respetando la estructura originaria, los materiales y conservando buena parte de la maquinaria interior. Algunas cubiertas y  otras piezas interiores son de madera de pino pinsapo. 
     Se trata de un edificio construido en mampostería de piedra y mortero, con remates en ladrillo. Consta de cinco cuerpos de diferentes alturas, distribuidos en una planta rectangular, alrededor de un amplio patio. Destacan el edificio principal de tres plantas, ático y cubiertas a dos aguas, así como cinco chimeneas de ladrillo. La principal mide 24 metros y daba salida a los humos de la máquina de vapor. Las otras cuatro pertenecen a los hornos de cocción del pan.
     La Casa de Cultura dispone de: salón de actos, salas de exposición, biblioteca, escuela de música, estudios de radio, sala y biblioteca infantil, cafetería… Cada uno de estos espacios conserva restos de lo que fue su contenido originario. 
     El salón de actos, en la planta baja, ocupa el lugar del antiguo molino de piedra. Junto a él la cafetería era el almacén de harinas. En el semisótano está la barra, donde estuvo el eje motriz de la fábrica. En esta planta se localiza también la sala infantil, donde en su día hubo silos y tolvas, y la magnífica biblioteca, espacio con dos alturas y donde encontramos restos de la panadería, como los cuatro hornos. 
     Junto al patio, dos salas de usos múltiples ocupan el espacio que alojaba la máquina de vapor y se encuentran también algunas salas de la escuela de música. 
     En los pisos altos del edificio principal hay varias salas de exposiciones, con la maquinaría original de la fábrica. Especialmente interesante, es el espacio de la buhardilla bajo el tejado a dos aguas del edificio, utilizado como almacén de envases (Ayuntamiento de Villafranca de los Barros).

     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Badajoz, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora del Valle, Santuario de Nuestra Señora de la Coronada, Colegio San José, y Casa de Cultura) de la localidad de Villafranca de los Barros, en la provincia de Badajoz. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia pacense.

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