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domingo, 24 de mayo de 2026

El Centro de Visitantes Dehesa Boyal - Monumento a la Virgen del Rocío, en Villamanrique de la Condesa (Sevilla)

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte el Centro de Visitantes Dehesa Boyal - Monumento a la Virgen del Rocío, en Villamanrique de la Condesa (Sevilla).
     Hoy, 24 de mayo, es la Solemnidad de Pentecostés, día en el que se concluyen los sagrados cincuenta días de la Pascua y se conmemoran, junto con la efusión del Espíritu Santo sobre los discípulos en Jerusalén, los orígenes de la Iglesia y el inicio de la misión apostólica a todas las tribus, lenguas, pueblos y naciones [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II]. 
      Y que mejor día que hoy para ExplicArte el Centro de Visitantes Dehesa Boyal - Monumento a la Virgen del Rocío, en Villamanrique de la Condesa (Sevilla).
     El Centro de Visitantes Dehesa Boyal - Monumento a la Virgen del Rocío, se encuentra en el Camino del Bujeo, s/n, frente al Polideportivo, en Villamanrique de la Condesa (Sevilla).
        Enclavado en el corazón de la Dehesa Boyal, uno de los más bellos ecosistemas del rico patrimonio natural manriqueño de más de 300 ha de extensión, encontramos este Centro de Visitantes, un lugar estratégico para iniciar tu visita al Espacio Natural de Doñana.
     Dehesa Boyal, además de ofrecer al visitante información sobre el entorno y otros servicios de uso público, organiza actividades de educación ambiental y de turismo activo, como rutas ecuestres, avistamiento de aves o rutas y fiestas rocieras, entre otras. En este centro puedes además deleitarte con la magnífica gastronomía de la zona.
     Entre los principales atractivos de Dehesa Boyal encontramos su choza marismeña, un espacio encantador, donde es fácil sentir cómo vivían los antiguos moradores de Doñana, o el Mural de la Dehesa, un fresco de grandes dimensiones obra del artista local Alberto Donaire, que interpreta uno de los momentos más significativos para los habitantes de Villamanrique de la Condesa, el Paso de Hermandades, Fiesta de Interés Turístico Nacional que convierte cada primavera a este pueblo en el kilómetro cero de los caminos rocieros. 
     El Monumento a la Virgen del Rocío, de reciente construcción, está situado en la Dehesa Boyal, lugar utilizado por muchas hermandades para pernoctar en su camino al Rocío (Turismo de la Provincia de Sevilla).
Conozcamos mejor la Historia, Leyenda, Culto e Iconografía de la Solemnidad de Pentecostés;
La Pentecostés

   Puede parecer ilógico a primera vista incluir la Venida del Espíritu Santo en el cielo de la Glorificación de Cristo, puesto que Cristo está ausente en esta escena, y los Apóstoles se reúnen alrededor de la Virgen.
   Pero es Cristo resucitado quien envía el Espíritu Santo a los apóstoles, y la Virgen, a pesar del lugar que se le atribuye en el centro del grupo, sólo tiene un papel secundario en esta escena de glosolalia, donde ella es la única que se mantiene en silencio. El protagonista invisible es Cristo, quien infunde el Espíritu Santo en los apóstoles, para permitirles hablar todas las lenguas necesarias para la predicación del Evangelio entre los gentiles, aunque no las hayan estudiado nunca.
   Por otra parte, basta leer el Evangelio de san Juan para comprender cuál era el pensamiento de los apóstoles. Jesús les promete que una vez desaparecido de esta tierra, no los dejará huérfanos, sino que les enviará de parte del Padre otro consolador, el Paracleto o el Espíritu de verdad, que estará con ellos eternamente (Juan, 14: 16 y 15: 26). Y en otra conversación que se sitúa después de la Resurrección (20: 21 - 22), vuelve aún más explícitamente acerca de esta  misión: «Como me envió mi Padre, así os envío yo. Diciendo esto, sopló y les dijo: Recibid el Espíritu Santo.» La misma idea está expresada en el Evangelio de Mateo, a propósito de la predicación de San Juan Bautista  (3: 11): «Yo, cierto, os bautizo en agua con vistas a la penitencia; pero en pos de mí viene otro más fuerte que yo ( ...) él os bautizará en el Espíritu Santo y en fuego.»
   De manera que es Cristo quien en verdad otorga el Espíritu Santo, y el principal personaje de la Pentecostés; pero no aparece en la escena. Salvo raras excepciones está, como los muertos, presente e invisible.
La Misión encomendada a los apóstoles
   Es por un error de interpretación, en efecto, que Émile Mâle creyó reconocer la Pentecostés en el célebre tímpano del nártex de Vézelay, donde un Cristo gigantesco extiende los brazos y muestra las palmas agujereadas de las que irradia luz que ilumina a los apóstoles.
   No es el único ejemplo del tema en el arte francés del siglo XII. Aparece por primera vez en Borgoña, hacia el 1100, en una miniatura del Leccionario de Cluny (B.N., París) que ha podido inspirar al escultor de Vézelay. Pero no es particular de esa región, puesto que en la misma época se lo encuentra en una miniatura del Sacramentario de Limoges (B.N., París) y en un fresco de la iglesia de Saint Gilles de Montoire (Loir et Cher), donde pueden verse claramente los rayos rojos que brotan de las llagas sangrantes de Cristo, que se fijan sobre las cabezas de los apóstoles.
     El tema representado no es en absoluto la escena que tiene lugar en el cenáculo cincuenta días después de la Pascua, y que es la única que merece, estrictamente, el nombre de Pentecostés; se trata de la Aparición de Cristo resucitado a los apóstoles, quienes reciben de su Señor la misión de evangelizar el mundo.
   La fuente no es el relato de los Hechos de los Apóstoles, sino un pasaje del Evangelio según San Mateo (28: 19), reproducido en el suplemento del Evangelio de Marcos (16: 15), donde Cristo dice a sus discípulos: «Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura (Ite et docete omnes gentes).»
   Las naciones cuya evangelización constituye la misión de los apóstoles, están evocadas de manera pintoresca en el dintel y en los marcos del tímpano de Vézelay, y en las obras similares del siglo XII que son seudos Pentecostés.
   También debe procurarse no confundir con la Pentecostés el Descenso del Espíritu Santo sobre los fieles, tema muy infrecuente, cuyo ejemplo más conocido es una página del Libro de Horas de Étienne Chevalier, de Jean Fouquet.
La Pentecostés propiamente dicha
1. Fuentes e Interpretación

   A diferencia de los temas precedentes, el relato del milagro no está en los Evangelios sino en los Hechos de los Apóstoles (2: 1 - 41).
   «Al cumplirse el día de Pentecostés, estando todos juntos en el lugar, se produjo de repente un ruido proveniente del cielo como el de un viento que sopla impetuosamente, que invadió toda la casa en que residían. Aparecieron, como divididas, lenguas de fuego, que se posaron sobre cada uno de ellos, quedando todos llenos del Espíritu Santo; y comenzaron a hablar en lenguas extrañas, según que el Espíritu les otorgaba expresarse.»
   Estupefactos al oír a esos galileos hablar tantos idiomas que les resultaban incomprensibles, los judíos supusieron en principio que se habían embriagado, y que esa súbita glosolalia era el efecto de la borrachera. Pero Pedro replicó que a las nueve de la mañana era demasiado temprano para estar ebrios, y explicó que ese milagro realizaba la profecía de Joel (2: 28): «(....) derramaré mi espíritu sobre toda carne (...)»
   Así, en el origen de la Pentecostés encontramos la consumación de una profecía del Antiguo Testamento. Pero la manifestación del Espíritu en forma de soplo, e incluso de tormenta acompañada de relámpagos, es en verdad una creencia común a todas las sectas espiritistas de la antigüedad y de los tiempos modernos. La llama del relámpago en la lengua hebrea se compara con una lengua de fuego, de allí procede la idea de que el Espíritu Santo se había manifestado por el don de lenguas, y que así había dotado a los apóstoles con las habilidades políglotas indispensables para la evangelización de los gentiles.
   La Pentecostés aparece como la continuación necesaria de la Misión de los apóstoles y el preludio de su acción, que sin ese milagro les habría resultado imposible. Por ello, esta escena inicia lógicamente el relato de los Hechos de los Apóstoles. Por una curiosa inversión de ideas, la Confusión de las lenguas, que en el Génesis se presenta como un castigo del orgullo humano, aquí se convierte en una gracia concedida por el Espíritu Santo.
   En la interpretación prefigurativa de la Biblia, la Venida del Espíritu Santo, que confiere el don de lenguas a los apóstoles, se compara con la Confusión de las lenguas que detiene la construcción de la Torre de Babel.
   El don de lenguas acordado a los apóstoles debe reunir a aquellos a quienes la «torre de la confusión» volviera extranjeros. Por sus esfuerzos se elevará un edificio que sin presunción ni locura podrá pretender subir hasta el cielo, y en lugar de desafiar al Señor, aportará la reconciliación del mundo con su Creador. La nueva torre espiritual de la Gracia ya no será construida, como la de Babel, símbolo de la desmesura y el orgullo humanos, con piedras o ladrillos, sino con las virtudes de Cristo Redentor (non lapidibus, sed de virtutibus Christi).
2. Culto
   La Pentecostés estaba considerada la fiesta colectiva de los apóstoles. Y se celebraba muy especialmente en Saint Sernin de Toulouse, que se jactaba de poseer reliquias del colegio apostólico.
   Además, señalaba la fecha de nacimiento de la Iglesia cristiana (Natale della Chiesa).
   En la Edad Media, en Notre Dame de París y en Saint Jacques la Boucherie, se reconstruía el milagro haciendo descender desde lo alto de la bóveda una paloma y trozos de estopa encendida.
3. Iconografía
   Se distinguen tres tipos principales, con y sin la Virgen.
l. La Pentecostés con la Virgen
   Bizantinos y occidentales coinciden en atribuir a la Virgen el lugar central, aunque no el papel principal.
    El hecho no deja de ser sorprendente, puesto que María, al haber recibido en su persona el Espíritu Santo, el día de la Anunciación, no necesitaba recibirlo una segunda vez, tanto más por cuanto no participaba del apostolado. Además, su presencia no se menciona explícitamente en los Hechos de los Apóstoles.
   La única justificación de esta tradición iconográfica es un pasaje del capítulo que precede al relato de la Pentecostés (Hechos, 1: 13), donde se dice que los apóstoles reunidos en Jerusalén, en el piso alto, es decir, en la habitación principal de la casa, «perseveraban unánimes en la oración con algunas mujeres, con María, la madre de Jesús...». De ello no debe deducirse en modo alguno que la Virgen estuviese con ellos el día de la Pentecostés. Su presencia es una simple suposición que los teólogos admitieron, y que luego se impuso a los artistas, tanto más fácilmente por cuanto éstos tenían la costumbre de representarla en medio de los apóstoles en la escena de la Ascensión.
   Madre adoptiva de San Juan y Reina del cielo, fue considerada muy pronto la reina y la madre espiritual de los doce apóstoles (regina et mater Apostolorum). También puede admitirse que la Virgen sea aquí, como en la escena de la Ascensión, sólo el símbolo de la Iglesia.
   Los apóstoles forman un círculo alrededor de la Virgen que preside la asamblea sin participar en el milagro. Encima de las cabezas planea la paloma del Espíritu Santo, que deja caer sobre ellos una lluvia de pavesas o de lenguas de fuego.
   De inmediato los doce comienzan a hablar todos a la vez, y gesticulan, convirtiendo el cenáculo en una pequeña torre de Babel. Tienen el gesto de alocución, para indicar que están en condiciones de conversar en diversos idiomas.
2. La Pentecostés con los apóstoles solos
   Existen representaciones de la Pentecostés donde los doce apóstoles reunidos en la habitación alta y sobrevolados por la paloma del Espíritu Santo están representados sin la Virgen, cuya presencia no está clara mente señalada en los Hechos de los Apóstoles.
   Además del grupo de los apóstoles deben tenerse en cuenta dos elementos iconográficos importantes: la irradiación del Espíritu Santo y la representación del Mundo, que los apóstoles, convertidos súbitamente en políglotas,  podrán evangelizar.
     1. La irradiación o el don de lenguas
   En las representaciones de la Pentecostés se han empleado, como es natural, los motivos solares o planetarios que ya hemos visto en la iconografía de los Siete Dones del Espíritu Santo.
   El Libro de los Perícopes de la Biblioteca de Munich (siglo XI), simboliza la efusión del Espíritu Santo mediante una rueda inflamada en torno a la cual se agrupan los apóstoles. En la Biblia de Floreffe (siglo XII), los apóstoles están sentados en las molduras inferiores de un enorme disco, y reciben los rayos emitidos por las siete palomas del Espíritu Santo.
   A veces la paloma emisora está reemplazada por la Mano de Dios cuyos dedos separados irradian.
   La inspiración divina generalmente está simbolizada por una lluvia de lenguas de fuego. Muchas veces, esas lenguas inflamadas toman la forma de cintas o cuerdas que descienden sobre la cabeza de cada uno de los apóstoles (Capitel de la Daurade, en Toulouse).
   En ciertas miniaturas bizantinas (Homilías de San Gregorio Nacianceno, B.N., París) se advertirá que el Espíritu Santo no desciende directamente sobre los apóstoles, sino sobre el Trono Venerable (Vacua Sedes, Trono vacío del Juicio Final), donde reposa el libro del Evangelio, y es allí donde rebrotan o rebotan los rayos.
     2. El Cosmos
   Lo que caracteriza a las representaciones bizantinas de la Pentecostés es que los diferentes pueblos que serán evangelizados en sus respectivas lenguas, están personificados colectivamente por la figura del Cosmos, es decir, del mundo con el aspecto de un rey coronado de pie ante la puerta del cenáculo, que tiene en las manos un lienzo con los doce rollos, que corresponden a las predicaciones de los doce misioneros. Esta alegoría del Cosmos, que traduce el pasaje de las Escrituras acerca del Espíritu de Dios llenando el mundo (Spiritus Domini replevit Orbem terrarum), ha permanecido extraña a la iconografía occidental.
   Por error se había creído que ese misterioso personaje representaba al rey David, e incluso al profeta Joel, que hace decir a Yavé (2: 28): «Después de esto derramaré mi espíritu sobre toda carne».
Catálogo
   Las representaciones de la Pentecostés son numerosas, tanto en el arte paleocristiano (miniaturas y mosaicos) como en el románico y el gótico; pero se multiplicaron sobre todo a finales de la Edad Media, a consecuencia de la fundación de las cofradías del Espíritu Santo, y luego, en el siglo XVI, a causa de la institución de la orden del Espíritu Santo por Enrique III (Louis Réau, Iconografía del Arte Cristiano. Ediciones del Serbal. Barcelona, 2000).
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte el Centro de Visitantes Dehesa Boyal - Monumento a la Virgen del Rocío, en Villamanrique de la Condesa (Sevilla). Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia sevillana.

Más sobre la localidad de Villamanrique de la Condesa (Sevilla), en ExplicArte Sevilla.

Un paseo por el Barrio del Rocío

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el Barrio del Rocío, de Sevilla, dando un paseo por él.     
     Hoy, 24 de mayo, es la Solemnidad de Pentecostés, día en el que se concluyen los sagrados cincuenta días de la Pascua y se conmemoran, junto con la efusión del Espíritu Santo sobre los discípulos en Jerusalén, los orígenes de la Iglesia y el inicio de la misión apostólica a todas las tribus, lenguas, pueblos y naciones [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II].
     Y que mejor día que hoy para ExplicArte el Barrio del Rocío, de Sevilla, dando un paseo por él.
     El Barrio del Rocío es, en el Callejero Sevillano, un barrio que se encuentra en el Distrito Macarena, delimitado por las vías c/ Los Romeros, c/ Mar Rojo, c/ Sor Francisca Dorotea, y avda. San Lázaro.
     El Barrio del Rocío lo componen las vías siguientes: plaza del Ajolí, c/ Blanca Paloma, plaza Las Carretas, c/ Ermita del Rocío, plaza Gelo, c/ Hermandades, plaza Las Marismas, c/ Los Romeros, avda. San Lázaro, c/ Simpecado, c/ Sor Francisca Dorotea, y c/ Tamboril.
     El Barrio, desde  el punto de vista urbanístico, y como definición, aparece perfectamente delimitada en  la  población  histórica  y en  los  sectores  urbanos donde predomina la edificación compacta o en manzana, siendo el conjunto de vías urbanas con características homogéneas, y constituye el espacio libre, de tránsito, cuya linealidad queda marcada por las fachadas de las  edificaciones  colindantes  entre  si. En  cambio, en  los  sectores  de periferia donde predomina la edificación  abierta,  constituida  por  bloques  exentos,  la  calle,  como  ámbito  lineal de relación, se pierde, y  el espacio jurídicamente público y el de carácter privado se confunden en términos físicos y planimétricos. 
     Fue trazada y levantada por Penibética de Construcciones, S.A., a finales de la dé­cada de 1960 y principios de la de 1970, so­bre terrenos de la Huerta de las Almenas, conocida con este nombre desde el s. XIX. La planta de la barriada es sensiblemente cuadrangular. El trazado de sus vías es muy irregular, predominando las líneas quebradas. Los espacios peatonales, mayoritarios, están pavimentados con losetas de cemento, y en algún caso son terrizos. Las calles asfaltadas son aprovechadas como aparcamientos, y se localizan en la periferia de la barriada. El arbolado es muy variado. La iluminación procede de farolas tipo jardín y tipo báculo. Predominan los edificios de cinco y once plantas, distinguiéndose los de la primera fase por ser de ladrillo visto, mientras que los de la segunda están pintados de verde y blanco. La línea de edificación de ésta última es quebrada, dando lugar a cerradas plazoletas y a calles de trazado irregular. De uso fundamentalmente residencial, tiene algunos comercios de carácter diario. En las proximidades de las ave­nidas este comercio se diversifica. En la de Los Romeros está la asociación de vecinos Federico García Lorca, que también actúa como mancomunidad de propietarios y organiza diferentes actos culturales y festivos. Las calles fueron rotuladas en 1970 con nombres que hacen alusión al Rocío: Almonte, Ajolí, Blanca Paloma, Carretas, Her­mandades, Gelo, Marismas, Romero, Simpecado, Tamboril y Ermita del Rocío [Francisco Salgado Jiménez, en Diccionario histórico de las calles de Sevilla, 1993].
Conozcamos mejor la Historia, Leyenda, Culto e Iconografía de la Solemnidad de Pentecostés;
La Pentecostés
   Puede parecer ilógico a primera vista incluir la Venida del Espíritu Santo en el cielo de la Glorificación de Cristo, puesto que Cristo está ausente en esta escena, y los Apóstoles se reúnen alrededor de la Virgen.
   Pero es Cristo resucitado quien envía el Espíritu Santo a los apóstoles, y la Virgen, a pesar del lugar que se le atribuye en el centro del grupo, sólo tiene un papel secundario en esta escena de glosolalia, donde ella es la única que se mantiene en silencio. El protagonista invisible es Cristo, quien infunde el Espíritu Santo en los apóstoles, para permitirles hablar todas las lenguas necesarias para la predicación del Evangelio entre los gentiles, aunque no las hayan estudiado nunca.
   Por otra parte, basta leer el Evangelio de san Juan para comprender cuál era el pensamiento de los apóstoles. Jesús les promete que una vez desaparecido de esta tierra, no los dejará huérfanos, sino que les enviará de parte del Padre otro consolador, el Paracleto o el Espíritu de verdad, que estará con ellos eternamente (Juan, 14: 16 y 15: 26). Y en otra conversación que se sitúa después de la Resurrección (20: 21 - 22), vuelve aún más explícitamente acerca de esta  misión: «Como me envió mi Padre, así os envío yo. Diciendo esto, sopló y les dijo: Recibid el Espíritu Santo.» La misma idea está expresada en el Evangelio de Mateo, a propósito de la predicación de San Juan Bautista  (3: 11): «Yo, cierto, os bautizo en agua con vistas a la penitencia; pero en pos de mí viene otro más fuerte que yo ( ...) él os bautizará en el Espíritu Santo y en fuego.»
   De manera que es Cristo quien en verdad otorga el Espíritu Santo, y el principal personaje de la Pentecostés; pero no aparece en la escena. Salvo raras excepciones está, como los muertos, presente e invisible.
La Misión encomendada a los apóstoles
   Es por un error de interpretación, en efecto, que Émile Mâle creyó reconocer la Pentecostés en el célebre tímpano del nártex de Vézelay, donde un Cristo gigantesco extiende los brazos y muestra las palmas agujereadas de las que irradia luz que ilumina a los apóstoles.
   No es el único ejemplo del tema en el arte francés del siglo XII. Aparece por primera vez en Borgoña, hacia el 1100, en una miniatura del Leccionario de Cluny (B.N., París) que ha podido inspirar al escultor de Vézelay. Pero no es particular de esa región, puesto que en la misma época se lo encuentra en una miniatura del Sacramentario de Limoges (B.N., París) y en un fresco de la iglesia de Saint Gilles de Montoire (Loir et Cher), donde pueden verse claramente los rayos rojos que brotan de las llagas sangrantes de Cristo, que se fijan sobre las cabezas de los apóstoles.
   El tema representado no es en absoluto la escena que tiene lugar en el cenáculo cincuenta días después de la Pascua, y que es la única que merece, estrictamente, el nombre de Pentecostés; se trata de la Aparición de Cristo resucitado a los apóstoles, quienes reciben de su Señor la misión de evangelizar el mundo.
   La fuente no es el relato de los Hechos de los Apóstoles, sino un pasaje del Evangelio según San Mateo (28: 19), reproducido en el suplemento del Evangelio de Marcos (16: 15), donde Cristo dice a sus discípulos: «Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura (Ite et docete omnes gentes).»
   Las naciones cuya evangelización constituye la misión de los apóstoles, están evocadas de manera pintoresca en el dintel y en los marcos del tímpano de Vézelay, y en las obras similares del siglo XII que son seudos Pentecostés.
   También debe procurarse no confundir con la Pentecostés el Descenso del Espíritu Santo sobre los fieles, tema muy infrecuente, cuyo ejemplo más conocido es una página del Libro de Horas de Étienne Chevalier, de Jean Fouquet.
La Pentecostés propiamente dicha
1. Fuentes e Interpretación

   A diferencia de los temas precedentes, el relato del milagro no está en los Evangelios sino en los Hechos de los Apóstoles (2: 1 - 41).
   «Al cumplirse el día de Pentecostés, estando todos juntos en el lugar, se produjo de repente un ruido proveniente del cielo como el de un viento que sopla impetuosamente, que invadió toda la casa en que residían. Aparecieron, como divididas, lenguas de fuego, que se posaron sobre cada uno de ellos, quedando todos llenos del Espíritu Santo; y comenzaron a hablar en lenguas extrañas, según que el Espíritu les otorgaba expresarse.»
   Estupefactos al oír a esos galileos hablar tantos idiomas que les resultaban incomprensibles, los judíos supusieron en principio que se habían embriagado, y que esa súbita glosolalia era el efecto de la borrachera. Pero Pedro replicó que a las nueve de la mañana era demasiado temprano para estar ebrios, y explicó que ese milagro realizaba la profecía de Joel (2: 28): «(....) derramaré mi espíritu sobre toda carne (...)»
   Así, en el origen de la Pentecostés encontramos la consumación de una profecía del Antiguo Testamento. Pero la manifestación del Espíritu en forma de soplo, e incluso de tormenta acompañada de relámpagos, es en verdad una creencia común a todas las sectas espiritistas de la antigüedad y de los tiempos modernos. La llama del relámpago en la lengua hebrea se compara con una lengua de fuego, de allí procede la idea de que el Espíritu Santo se había manifestado por el don de lenguas, y que así había dotado a los apóstoles con las habilidades políglotas indispensables para la evangelización de los gentiles.
   La Pentecostés aparece como la continuación necesaria de la Misión de los apóstoles y el preludio de su acción, que sin ese milagro les habría resultado imposible. Por ello, esta escena inicia lógicamente el relato de los Hechos de los Apóstoles. Por una curiosa inversión de ideas, la Confusión de las lenguas, que en el Génesis se presenta como un castigo del orgullo humano, aquí se convierte en una gracia concedida por el Espíritu Santo.
   En la interpretación prefigurativa de la Biblia, la Venida del Espíritu Santo, que confiere el don de lenguas a los apóstoles, se compara con la Confusión de las lenguas que detiene la construcción de la Torre de Babel.
   El don de lenguas acordado a los apóstoles debe reunir a aquellos a quienes la «torre de la confusión» volviera extranjeros. Por sus esfuerzos se elevará un edificio que sin presunción ni locura podrá pretender subir hasta el cielo, y en lugar de desafiar al Señor, aportará la reconciliación del mundo con su Creador. La nueva torre espiritual de la Gracia ya no será construida, como la de Babel, símbolo de la desmesura y el orgullo humanos, con piedras o ladrillos, sino con las virtudes de Cristo Redentor (non lapidibus, sed de virtutibus Christi).
2. Culto
   La Pentecostés estaba considerada la fiesta colectiva de los apóstoles. Y se celebraba muy especialmente en Saint Sernin de Toulouse, que se jactaba de poseer reliquias del colegio apostólico.
   Además, señalaba la fecha de nacimiento de la Iglesia cristiana (Natale della Chiesa).
   En la Edad Media, en Notre Dame de París y en Saint Jacques la Boucherie, se reconstruía el milagro haciendo descender desde lo alto de la bóveda una paloma y trozos de estopa encendida.
3. Iconografía
   Se distinguen tres tipos principales, con y sin la Virgen.
l. La Pentecostés con la Virgen
   Bizantinos y occidentales coinciden en atribuir a la Virgen el lugar central, aunque no el papel principal.
    El hecho no deja de ser sorprendente, puesto que María, al haber recibido en su persona el Espíritu Santo, el día de la Anunciación, no necesitaba recibirlo una segunda vez, tanto más por cuanto no participaba del apostolado. Además, su presencia no se menciona explícitamente en los Hechos de los Apóstoles.
   La única justificación de esta tradición iconográfica es un pasaje del capítulo que precede al relato de la Pentecostés (Hechos, 1: 13), donde se dice que los apóstoles reunidos en Jerusalén, en el piso alto, es decir, en la habitación principal de la casa, «perseveraban unánimes en la oración con algunas mujeres, con María, la madre de Jesús...». De ello no debe deducirse en modo alguno que la Virgen estuviese con ellos el día de la Pentecostés. Su presencia es una simple suposición que los teólogos admitieron, y que luego se impuso a los artistas, tanto más fácilmente por cuanto éstos tenían la costumbre de representarla en medio de los apóstoles en la escena de la Ascensión.
   Madre adoptiva de San Juan y Reina del cielo, fue considerada muy pronto la reina y la madre espiritual de los doce apóstoles (regina et mater Apostolorum). También puede admitirse que la Virgen sea aquí, como en la escena de la Ascensión, sólo el símbolo de la Iglesia.
   Los apóstoles forman un círculo alrededor de la Virgen que preside la asamblea sin participar en el milagro. Encima de las cabezas planea la paloma del Espíritu Santo, que deja caer sobre ellos una lluvia de pavesas o de lenguas de fuego.
   De inmediato los doce comienzan a hablar todos a la vez, y gesticulan, convirtiendo el cenáculo en una pequeña torre de Babel. Tienen el gesto de alocución, para indicar que están en condiciones de conversar en diversos idiomas.
2. La Pentecostés con los apóstoles solos
   Existen representaciones de la Pentecostés donde los doce apóstoles reunidos en la habitación alta y sobrevolados por la paloma del Espíritu Santo están representados sin la Virgen, cuya presencia no está clara mente señalada en los Hechos de los Apóstoles.
   Además del grupo de los apóstoles deben tenerse en cuenta dos elementos iconográficos importantes: la irradiación del Espíritu Santo y la representación del Mundo, que los apóstoles, convertidos súbitamente en políglotas,  podrán evangelizar.
     1. La irradiación o el don de lenguas
   En las representaciones de la Pentecostés se han empleado, como es natural, los motivos solares o planetarios que ya hemos visto en la iconografía de los Siete Dones del Espíritu Santo.
   El Libro de los Perícopes de la Biblioteca de Munich (siglo XI), simboliza la efusión del Espíritu Santo mediante una rueda inflamada en torno a la cual se agrupan los apóstoles. En la Biblia de Floreffe (siglo XII), los apóstoles están sentados en las molduras inferiores de un enorme disco, y reciben los rayos emitidos por las siete palomas del Espíritu Santo.
   A veces la paloma emisora está reemplazada por la Mano de Dios cuyos dedos separados irradian.
   La inspiración divina generalmente está simbolizada por una lluvia de lenguas de fuego. Muchas veces, esas lenguas inflamadas toman la forma de cintas o cuerdas que descienden sobre la cabeza de cada uno de los apóstoles (Capitel de la Daurade, en Toulouse).
   En ciertas miniaturas bizantinas (Homilías de San Gregorio Nacianceno, B.N., París) se advertirá que el Espíritu Santo no desciende directamente sobre los apóstoles, sino sobre el Trono Venerable (Vacua Sedes, Trono vacío del Juicio Final), donde reposa el libro del Evangelio, y es allí donde rebrotan o rebotan los rayos.
     2. El Cosmos
   Lo que caracteriza a las representaciones bizantinas de la Pentecostés es que los diferentes pueblos que serán evangelizados en sus respectivas lenguas, están personificados colectivamente por la figura del Cosmos, es decir, del mundo con el aspecto de un rey coronado de pie ante la puerta del cenáculo, que tiene en las manos un lienzo con los doce rollos, que corresponden a las predicaciones de los doce misioneros. Esta alegoría del Cosmos, que traduce el pasaje de las Escrituras acerca del Espíritu de Dios llenando el mundo (Spiritus Domini replevit Orbem terrarum), ha permanecido extraña a la iconografía occidental.
   Por error se había creído que ese misterioso personaje representaba al rey David, e incluso al profeta Joel, que hace decir a Yavé (2: 28): «Después de esto derramaré mi espíritu sobre toda carne».
Catálogo
   Las representaciones de la Pentecostés son numerosas, tanto en el arte paleocristiano (miniaturas y mosaicos) como en el románico y el gótico; pero se multiplicaron sobre todo a finales de la Edad Media, a consecuencia de la fundación de las cofradías del Espíritu Santo, y luego, en el siglo XVI, a causa de la institución de la orden del Espíritu Santo por Enrique III (Louis Réau, Iconografía del Arte Cristiano. Ediciones del Serbal. Barcelona, 2000).
    Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el Barrio del Rocío, de Sevilla, dando un paseo por él. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

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sábado, 23 de mayo de 2026

La Provincia de Granada

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, y déjame ExplicArte la provincia de Granada.    
     Hoy, 23 de mayo, es el aniversario de la promulgación de las Provincias (23 de mayo de 1812), así que hoy es el mejor día para ExplicArte la provincia de Granada.
     Enclavada al sureste de Andalucía, la provincia de Granada ha sido desde tiempos inmemoriales puente de unión entre Oriente y Occidente. Sus enormes contrastes climáticos son fruto de su singular relieve, que propicia dos microclimas característicos: el de la Costa Tropical, con una temperatura media de 18,5ºC y 3.000 horas de sol al año y Sierra Nevada, donde se pueden alcanzar los 35ºC bajo cero en invierno. La tierra que cautivó a los viajeros románticos se configura como todo un universo turístico en el que se fusionan playas, cumbres nevadas, paisajes de ensueño, espacios naturales de gran valor, poblaciones monumentales y tradicionales barrios de casas cueva.
Naturaleza y Turismo Activo
     Esta provincia ofrece una diversidad paisajística que abarca desde las cumbres blancas de Sierra Nevada y el mar de nubes de La Alpujarra hasta las idílicas calas de la Costa Tropical o las colínas arcillosas del Altiplano.
     El litoral granadino se extiende a lo largo de 73 km. acogiendo numerosas playas con bandera azul, puertos deportivos (Motril y Almuñécar) y fondos marinos (La Herradura, Acantilados de Maro-Cerro Gordo y Calahonda) que encierran todo un paraíso para los submarinistas.
     Especial relevancia posee su patrimonio natural, encabezado por Sierra Nevada, declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO en 1986, Parque Natural en 1989 y Parque Nacional en 1999. Acoge las cumbres más altas de la Península (Mulhacén y Veleta), además de ser el hábitat de 60 especies vegetales exclusivas y el refugio de la cabra montés. La provincia cuenta con cuatro parques naturales más (Sierra de Castril, Sierra de Baza, Sierra de Huétor y Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama) y numerosos enclaves naturales de gran belleza (La Sagra, Sierra de Orce, Sierra de Lújar...). Todos resultan idóneos para la práctica del senderismo, las rutas a caballo o la bicicleta de montaña.
     Los aficionados a los deportes blancos disponen en la provincia de la Estación de Esquí y Montaña de Sierra Nevada, con 84 km. de pistas, y La Ragua, situada a más de 2.000 m. de altura, para el esquí de fondo. Complementan la oferta de turismo activo el Coto Intensivo de Pesca de Riofrío, las simas y grutas de la Sierra de Castril exploradas por los espeleólogos, el Embalse del Negratín y el Pantano de los Bermejales, los campos de golf de Las Gabias y Motril, el Río Verde para los barranquistas y las zonas de vuelo de la Sierra de Loja, Almuñécar y sus alrededores o el Pico Jabalcón.
Arte y Cultura
     La Alhambra y El Generalife, declarados por la UNESCO junto con el Albaicín, Patrimonio de la Humanidad, son sólo una muestra de la enorme riqueza monumental de esta tierra, que cuenta con una quincena de poblaciones declaradas Conjunto Histórico.
     Habitada desde la Prehistoria, como demuestran los 198 dólmenes localizados en Gorafe, fenicios y púnicos encontraron en la costa un enclave privilegiado para el desarrollo de sus actividades comerciales, siendo un buen ejemplo la Factoría de Salazones púnico-romana de Almuñécar. Los musulmanes construyeron, a lo largo de siete siglos, baños árabes, alcazabas y torres vigía, además de convertir a la que fue la capital del Reino Nazarí en el referente cultural de Occidente. En 1492 los Reyes Católicos conquistaron definitivamente el territorio, con la capitulación de Boabdil. El cristianismo trajo consigo nuevas tendencias artísticas que propiciaron construcciones como el Castillo de La Calahorra que alberga en su interior un palacio renacentista. Muchos otros tesoros artísticos pueden ser contemplados tanto en sus 55 museos provinciales como recorriendo las rutas culturales del Legado Andalusí.
Artesanía
     Granada expresa en su artesanía lo que hoy perdura de la asimilación de oficios de las culturas que se han asentado en el territorio, confiriéndole gran personalidad a labores como la cerámica, que se ha nutrido de técnicas y materiales tan diversos como los que utilizaban los fenicios en sus vasijas de uso doméstico o los musulmanes en sus espectaculares creaciones nazaríes.
     La taracea, que combina la marquetería con la incrustación de metales y otros elementos, y la construcción manual de guitarras (a cargo de los luthiers) son dos de las labores artesanas que mayor renombre y fama le han otorgado.
     El trabajo de los metales, llevado a cabo por forjadores, caldereros y especialistas en el típico farol granadino goza de gran vigor, al igual que la industria textil, sobre todo en La Alpujarra, con sus famosas jarapas fabricadas en telares con coloridos recortes de otras telas. La guarnicionería y marroquinería, el esparto, la joyería y el vidrio completan la lista de actividades artesanales que se siguen desempeñando en Granada y su provincia para disfrute de los visitantes.
Fiestas y Tradiciones
     Escenario de películas como Al sur de Granada o Tirante el Blanco, este territorio puede presumir de un calendario festivo y cultural repleto de interesantes citas.
     A la Semana Santa, las Cruces de Mayo y la Virgen del Carmen (celebrada en las localidades costeras con una pintoresca procesión marítima) se unen dos festividades muy populares en la provincia: Moros y Cristianos, destacando por su colorido y arraigo la de Válor, y el "Cascamorras" de Guadix, protagonizado por un estrafalario personaje que intenta hacerse con la imagen de la Virgen de la Piedad custodiada en la localidad de Baza.
     Los festivales culturales y artísticos se suceden a lo largo de todo el año destacando el Festival Internacional de Música y Danza de Granada, cuyos orígenes se remontan a 1883, congregando cada año a prestigiosas orquestas y compañías y a más de 30.000 personas. De gran interés resultan también el mágico Hocus Pocus y el Festival Internacional de Jazz (ambos en la capital), el Jazz en la Costa de Almuñécar, el Certamen de Guitarra Clásica Andrés Segovia de La Herradura y el Parapanda Folk de Íllora, entre muchos otros.
Gastronomía
     La variada gastronomía granadina, que tiene en el tapeo una de sus señas de identidad, es fruto tanto de su dilatado legado cultural como de su singular relieve y climatología. Así, mientras que la Vega provee de verduras y hortalizas para ensaladas y sopas frías, en el interior las bajas temperaturas se combaten con consistentes guisos, potajes y pucheros, contando como ingredientes con carnes como el exquisito cordero segureño. La Alpujarra, rica en productos del cerdo (siendo la estrella el Jamón de Trevélez), contrasta con la cocina de la Costa Tropical, con sus frutos tropicales y pescados frescos.
     Cuenta la tierra con cinco Denominaciones de Origen (Aceites "Montes de Granada" y "Poniente de Granada", "Miel de Granada", "Chirimoya de la Costa Tropical de Granada­ Málaga" y "Espárrago de Huétor Tájar") a las que se suma el prestigioso caviar de Riofrío, el único caviar beluga de esturión español.
     Los vinos elaborados en las cuatro zonas reconocidas con el distintivo de Vino de la Tierra y los dulces conventuales son otros productos típicos de la provincia.
Rutas
    Ruta del Entorno de Granada
     La ruta transcurre por un conjunto de poblaciones históricamente vinculadas a la capital y tierra natal del poeta Federico García Lorca.
     El recorrido por la Vega conduce a Santa Fe, cuartel general de los Reyes Católicos, Vegas del Genil, Las Gabias, La Malahá, con sus aguas medicinales u Otura, junto al famoso Suspiro del Moro.
     En los márgenes del rioGenil se sitúan Atarte y Pinos Puente, con relevantes yacimientos arqueológicos. En los alrededores del Embalse de Cubillas se sitúan Peligros, Calicasas, Pulianas o Jun, participando del Parque Natural de la Sierra de Huétor.
    Ruta de La Alpujarra y Valle de Lecrín
     Pintorescos pueblos blancos tendidos en las laderas de las montañas dan la bienvenida a La Alpujarra, con una singular arquitectura popular y paisajes tan impresionantes como el del Barranco del Poqueira, con los pueblos de Pampaneira, Bubión y Capileira.
     Lanjarón, famosa por las saludables aguas de las que se nutre su Balneario, deja paso a Trevélez, la localidad situada a mayor altura de toda la Península también conocida por sus exquisitos jamones.
     Las populares fiestas de Moros y Cristianos celebradas en Válor o las artesanales jarapas son otros de sus atractivos.
    Ruta del Altiplano de Granada
     Esta tierra formada por inmensas altiplanicies que hace millones de años acogieron un enorme lago posee un gran valor arqueológico, como se refleja en la importancia de hallazgos como los de la Dama de Baza, la Dama de Galera, la ciudad ibero-romana de Basti (Baza), o el Complejo Paleontológico de Venta Micena (Orce).
     Las casas palaciegas y las numerosas iglesias reflejan tanto el pasado señorial como el esplendor de la conquista cristiana que experimentaron poblaciones como Baza y Huéscar. Además, se puede optar por recorrer los senderos de los Parques Naturales de la Sierra de Baza y de la Sierra de Castril, practicar parapente desde el Pico Jabalcón o la pesca deportiva en el Embalse del Negratín.
    Ruta de la Costa Tropical
     Puerta de acceso de poderosas civilizacionescomo la fenicia, que fundó Sexi (Almuñécar) y Salambina (Salobreña), a su rico legado monumental pertenecen los castillos y torres árabes, acueductos romanos, la Cueva de los Murciélagos de Albuñoi o la Necrópolis fenicia de Puente de Noy y su Factoría de Salazones púnico-romana, ambas en Almuñécar.
     El clima subtropical que permite el cultivo de sabrosos frutos tropicales, convierte a las playas de Castell de Ferro, Calahonda, Castillo de Baños, La Mamola, La Rábita, Motril o Polopos en un destino idóneo para los amantes de los deportes náuticos y el subma­rinismo.
    Ruta de Guadix y El Marquesado
     Cruce de caminos desde la Antigüedad, en Guadix y El Marquesado se conservan los restos de la Acci romana (Guadix) y la mayor concentración de dólmenes de toda Andalucía, en Gorafe, que conforma el Parque Temático Integral sobre el Megalitismo. La localidad de Guadix con su imponente Catedral, así como el Castillo-Palacio de La Calahorra, y el Balneario de Alicún son también visitas de gran interés.
     Tierra marcada por sus contrastados paisajes, en ella se pueden admirar sus pintorescas casas cueva excavadas en la roca.
    Ruta del Poniente Granadino
     Situado en el extremo occidental de la provincia, el Poniente se caracteriza por su paisaje rico y variopinto, con el Parque Natural de las Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama.
     Frontera entre el Reino Nazarí de Granada y los territorios cristianos, destacan los enterramientos megalíticos de la Peña de los Gitanos y los dólmenes de Sierra Martilla, además de las fortalezas árabes de Íllora, Moclín, Zagra y Montefrío, la Alcazaba de Loja y Baños Termales de Alhama de Granada.
     Ruta de Sierra Nevada
     Hogar de las cumbres más elevadas de la Península, los picos Mulhacén y Veleta, Sierra Nevada está configurada por pequeñas localidades de sabor morisco donde la naturaleza se muestra en todo su esplendor. Además de una excelente gastronomía, posee una oferta de actividades de turismo activo difícil de igualar. Así, de Güéjar Sierra parten rutas senderistas como la Vereda de la Estrella que conduce a parajes como los Embalses de Quéntar y Canales, junto a Cenes de la Vega y Pinos Genil, mientras que en Huétor Vega se puede aún transitar por el pintoresco Camino de los Neveros. El Parque Nacional de Sierra Nevada y la Estación de Esquí y Montaña, en Monachil, son dos citas imprescindibles (www.andalucia.org).   
   Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la provincia de Granada. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia granadina.

     Enlace a la web oficial de la provincia de Granada: Portal del Turismo de la Provincia de Granada (turgranada.es/es)

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La pintura de la Virgen orando, copia anónima de la obra de Sassoferrato, en la sala IV del Conjunto Monumental de San Luis de los Franceses

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la pintura de la Virgen orando, copia anónima de la obra de Sassoferrato, en la Sala IV del Conjunto Monumental de San Luis de los Franceses, de Sevilla.  
     Hoy, sábado 23 de mayo, como todos los sábados, se celebra la Sabatina, oficio propio del sábado dedicado a la Santísima Virgen María, siendo una palabra que etimológicamente proviene del latín sabbàtum, es decir sábado
     Y que mejor día que hoy, para ExplicArte la pintura de la Virgen orando, copia anónima de la obra de Sassoferrato, en la sala IV del Conjunto Monumental de San Luis de los Franceses, de Sevilla.
     El Conjunto Monumental de San Luis de los Franceses [nº 40 en el plano oficial del Ayuntamiento de Sevilla; y nº 78 en el plano oficial de la Junta de Andalucía], se encuentra en la calle San Luis, 37; en el Barrio de la Feria, del Distrito Casco Antiguo.
     En la sala IV del Conjunto Monumental de San Luis de los Franceses podemos contemplar la pintura de la Virgen orando, copia anónima de la obra de Sassoferrato, siendo un óleo sobre lienzo en estilo barroco, con unas medidas de 0,48 x 0,37 mts., y procedente del Hospital de San José, Casa Cuna.
     La pintura devocional italiana de la Contrarreforma tuvo mucho éxito en la Sevilla del Barroco entre coleccionistas y oratorios domésticos. Así, es posible encontrar todavía en las iglesias de nuestra ciudad copias y versiones de los principales artistas italianas que cultivaron el pequeño formato para la devoción privada y que en muchas ocasiones fueron donadas finalmente a nuestros templos. En los Venerables podemos ver una réplica original y en otras capillas e iglesias sevillanas podemos hallar este tipo de obras. Especialmente significativo es el retablo mayor de la iglesia de San Luis que contiene la colección del canónigo sevillano Francisco Lelio Levanto en su oratorio, con copias de los más afamados artistas italianos del Renacimiento y del Barroco.
     Esta pintura es una copia del original conservado en el Hermitage realizada por Giovanni Battista Salvi da Sassoferrato (1609-1685) que formaba pareja con la obra anteriormente comentada, registradas ambas en la sala de juntas de la Casa Cuna en 1976. La Virgen se representa en oración con extremo recogimiento, rostro de belleza idealizada, como en toda la producción de Sasoferrato, y con las manos en actitud orante, la mirada introspectiva incitando a la meditación y reflexión.
     El formato y el enfoque cercano obliga a concentrar la mirada del espectador en su rostro. Su veracidad expresiva está concebida para la contemplación cercana en ambientes íntimos. La clave del éxito de estas copias esta en el extremo clasicismo de Andrea Sacchi con raíces en la tradición de Perugino, Rafael y Guido Reni, eliminando todo lo pagano y decorativo de aquellos referentes para centrarse en la visión directa y casi mística de la imagen, creando unos nuevos iconos donde la Virgen aparece recortada en fondos neutros, para que nada estorbe a su contemplación. Son pinturas de pincelada muy precisa frente a la soltura de la pincelada barroca de nuestra escuela, aunque los juegos de luz que la resaltan son claramente barrocos a ello acompañan un refinamiento y una coloración contrastada, vibrante y rica, todo ello para seducir y resaltar la delicadeza del rostro, destacando las manos del primer plano que llaman a la oración, a la resignación y la adoración. Un resplandor en torno a la cabeza sugiere un nimbo que proclama la sacralidad del icono (Enrique Muñoz Nieto, en Patrimonio Histórico de la Diputación de Sevilla 1500-1900. Arte y Beneficencia. Diputación de Sevilla. Sevilla, 2025).
Conozcamos mejor la Historia, Leyenda, Culto e Iconografía de la Bienaventurada Virgen María;
Los nombres de la Virgen

     Los vocablos que se emplean para invocar a la Virgen María son tan numerosos como los que designan a Cristo. Los más difundidos son María, Madre de Dios, Virgen Santa, Nuestra  Señora.
1. María
     María es la transcripción latina del nombre hebreo Miriam (Mariam), que significa "gorda" y en consecuencia «bella» (speciosa), de acuerdo al ideal de belleza de los judíos y de los orientales en general.
     Ese nombre, impuesto a la Virgen quince días después de su nacimiento, como era la costumbre con las mujeres, fue elegido en homenaje a la hermana de Moisés, la única mujer llamada así en el Antiguo Testamento.
     El nombre de pila provenzal Mireille, forjado por el poeta Mistral, nada tiene en común con Miriam o María.
     En la mayoría de las naciones cristianas María, cuyo patronazgo se consideraba más poderoso que el de cualquier otra santa, es el nombre de pila femenino más usual. Se le da no sólo a las mujeres sino también a los hombres, asociado con otro nombre masculino (vgr. José María, Juan María). No obstante, en dos países muy católicos, España y Polonia, estaba prohibido emplearlo porque se consideraba tabú al igual que el de Jesús.  
   Por eso, el nombre María fue reemplazado en España por alusiones indirectas a sus fiestas y a las órdenes que le están consagradas. Esos sustitutos reverenciales son muy numerosos: Concepción, cuyo diminutivo es Concha, recuerda a la Inmaculada Concepción; Dolores o más familiarmente Lola, a los siete Dolores de la Virgen; Asunción alude a la asunción de la Virgen; Carmen y Mercedes son homenajes a las órdenes del Carmelo y de La Merced, que se consagraban especialmente a Nuestra Señora; el nombre Pilar conmemora la devoción a la célebre virgen del Pilar de Zaragoza. Todos esos nombres de pila femeninos se sobreentienden sin que se deba pronunciar el santo nombre de María, oculto pero presente, como la hostia en el tabernáculo, y en verdad significan María del Carmen, de las Mercedes, de los Dolores, del Pilar. Agreguemos que Soledad recuerda a la Virgen de la Soledad, Rosario la devoción del Rosario, Consuelo a la Virgen de la Consolación.
     Lo mismo ocurrió en Polonia, donde por reverencia  a la Santísima Virgen, estaba prohibido dar a las niñas el nombre María. Cuando el rey Ladislao IV se casó con María Luisa de Nevers, en el contrato matrimonial estipuló que su esposa renunciaría a su primer nombre que resultaba chocante para los polacos, y que sólo conservaría el segundo, Luisa.
     El nombre María es frecuente en la onomástica geográfica o toponimia. En Francia numerosas localidades se llaman Dammarie Donnemarie (Domina Marie). En Alemania, además de las formas habituales: Marienburg, Marienwerder que son legión, también se encuentran casos en que Marien se disimula bajo las formas Märgen, Mergen. Por ejemplo en Mergentheim, o más simplemente Mar en Markirch, transcripción alemana de Santa María de las Minas, en Alsacia.
     Los Padres de la Iglesia y los teólogos de la Edad Media, muy apasionados con las etimologías fantásticas (porque entonces la etimología no era más que una forma del juego de palabras), emplearon su ingenio para adivinar el origen del nom­bre María.
     La mayoría de ellos pensó, naturalmente, en la palabra latina mare, mar. Para san Anselmo, María significa señora o soberana de la mar (Domina maris). Según san Jerónimo y san Bernardo, sería la estrella del mar (Stella Maris); el vocablo hebreo Miriam o Mariam se dejaría interpretar más bien como Stilla maris, gota del mar (iam: mar en hebreo).
     Otros han buscado conexiones, igualmente infundadas, con mirra, perfume de oriente que servía para embalsamar a los muertos y volver incorruptibles sus cuerpos.
     Los teólogos no se contentaron con estas fantasías etimológicas. Con las cinco letras combinadas del nombre María compusieron letanías o laudes en forma de acrósticos, en honor de la Santa Virgen.
     Gracias a ese sistema de prestidigitación verbal, muy del gusto de la Edad Media, pueden extraerse de las letras de María tomadas como iniciales, por ejemplo los nom­bres de sus cinco prefiguraciones del Antiguo Testamento: Mirian, la hermana de Moisés que cantó la liberación del pueblo hebreo después del paso del mar Rojo; Ana, madre de Samuel que consagró su hijo al Señor; Raquel, que lloró a sus hijos; Judit, que liberó su nación  decapitando  a Holofernes;  Abigail,  que supo aplacar la cólera del rey David.
     Con esas mismas letras, san Buenaventura divide un rosario de alabanzas de la Virgen a la que saluda con los títulos mediatrix, auxiliatrix, reparatrix, illuminatrix, advocata.
     Otros se ingenian para extraer nombres de flores: margarita, ancolía, rosa, eglantina.
     Finalmente, el dominico Pedro de Udine compuso con las letras del nombre María un brillante ramo de piedras preciosas: margarita (perla), adamas (diamante), rubinus (rubí), iaspus (jaspe), amethistus (amatista).
2. La Madre de Dios
   Con frecuencia María es invocada con el nombre de Madre de Dios. Los griegos la llamaban Theotokos, los latinos Mater Dei, Deipara, Dei Genetrix. En francés arcaico se deáa La Mère-Dieu, que corresponde al latín Mater Dei, con Dios en genitivo como en La Chaise-Dieu (Casa Dei), Hotel-Dieu (Hospitium Dei). En italiano Madre di Dio, en castellano Madre de Dios, corresponden al inglés Godmother, al alemán Muttergottes, Gottesgebärerin, al polaco Matka Boska. La transcripción rusa de Theotokos es Bogomater o Bogoroditsa.
3. La Santísima Virgen
     Esta  tercera  denominación  está representada en griego por Parthenos o Panagia (la santísima), en latín por Sanctissima Virgo. Los italianos dicen Maria Vergine, los españoles La Santísima Virgen, los ingleses The Blessed Virgin, los alemanes Die heilige Jungfrau, los holandeses De Heilige Maagd, los rusos Presviataia Deva.
4. Nuestra Señora

     La Edad Media tomó al fin el bello nombre de Nuestra Señora del lenguaje caballeresco. Con él, todos los cristianos se reconocían como vasallos de la Madre de Cristo. Esta denominación fue popularizada por san Bernardo y la orden del Cister. Bajo ese nombre (Notre Dame) están todas las iglesias de Francia consagradas a la Virgen.
     Todas las lenguas han adoptado esa expresión de homenaje que en italiano se convirtió en Nostra Signora, en castellano Nuestra Señora, en inglés Our Blessed Lady, en alemán Unsere Liebe Frau, en holandés Onze Lieve Vrouw, en danés Vor Frue. En Alemania se llama Liebfrauenkirchen a las iglesias dedicadas a Nuestra  Señora.
5. La Madona
     Es necesario subrayar, no obstante, la preferencia de los italianos por Madonna (Mi Señora, o Mi Dama), que pasó al francés en el siglo XVII, hacia 1640, bajo la forma Madone. La fortuna de esa breve y armoniosa expresión ha sido tal que en la época moderna casi ha suplantado a Notre  Dame.
     Esta lista no agota el onomástico de la Virgen María que también es invocada con otros nombres. Los bizantinos le dedicaron iglesias bajo los títulos de Panagia, Hodigitria, Nikopoia e incluso Pantanassa (la Virgen Reina, la Reina de las Reinas). Peribleptos (La Brillante), se encuentra en la advocación  de dos iglesias de Mistra, en  el Peloponeso (Louis Réau, Iconografía del Arte Cristiano. Ediciones del Serbal. Barcelona, 2000).
Conozcamos mejor la historia de la Sabatina como culto mariano;
    Semanalmente tenemos un culto sabatino mariano. Como dice el Directorio de Piedad Popular y Liturgia, en el nº 188: “Entre los días dedicados a la Virgen Santísima destaca el sábado, que tiene la categoría de memoria de santa María. Esta memoria se remonta a la época carolingia (siglo IX), pero no se conocen los motivos que llevaron a elegir el sábado como día de santa María. Posteriormente se dieron numerosas explicaciones que no acaban de satisfacer del todo a los estudiosos de la historia de la piedad”. En el ritmo semanal cristiano de la Iglesia primitiva, el domingo, día de la Resurrección del Señor, se constituye en su ápice como conmemoración del misterio pascual.  Pronto se añadió en el viernes el recuerdo de la muerte de Cristo en la cruz, que se consolida en día de ayuno junto al miércoles, día de la traición de Judas. Al sábado, al principio no se le quiso subrayar con ninguna práctica especial para alejarse del judaísmo, pero ya en el siglo III en las Iglesias de Alejandría y de Roma era un tercer día de ayuno en recuerdo del reposo de Cristo en el sepulcro, mientras que en Oriente cae en la órbita del domingo y se le considera media fiesta, así como se hace sufragio por los difuntos al hacerse memoria del descenso de Cristo al Limbo para librar las almas de los justos.  
     En Occidente en la Alta Edad Media se empieza a dedicar el sábado a la Virgen. El benedictino anglosajón Alcuino de York (+804), consejero del Emperador Carlomagno y uno de los agentes principales de la reforma litúrgica carolingia, en el suplemento al sacramentario carolingio compiló siete misas votivas para los días de la semana sin conmemoración especial; el sábado, señaló la Santa María, que pasará también al Oficio. Al principio lo más significativo del Oficio mariano, desde Pascua a Adviento, era tres breves lecturas, como ocurría con la conmemoración de la Cruz el viernes, hasta que llegó a asumir la estructura del Oficio principal. Al principio, este Oficio podía sustituir al del día fuera de cuaresma y de fiestas, para luego en muchos casos pasar a ser añadido. En el X, en el monasterio suizo de Einsiedeln, encontramos ya un Oficio de Beata suplementario, con los textos eucológicos que Urbano II de Chantillon aprobó en el Concilio de Clermont (1095), para atraer sobre la I Cruzada la intercesión mariana.
     De éste surgió el llamado Oficio Parvo, autónomo y completo, devoción mariana que se extendió no sólo entre el clero sino también entre los fieles, que ya se rezaba en tiempos de Berengario de Verdún (+962), y que se muestra como práctica extendida en el siglo XI. San Pedro Damián (+1072) fue un gran divulgador de esta devoción sabatina, mientras que Bernoldo de Constanza (+ca. 1100), poco después, señalaba esta misa votiva de la Virgen extendida por casi todas partes, y ya desde el siglo XIII es práctica general en los sábados no impedidos. Comienza a partir de aquí una tradición devocional incontestada y continua de dedicación a la Virgen del sábado, día en que María vivió probada en el crisol de la soledad ante el sepulcro, traspasada por la espada del dolor, el misterio de la fe.  
      El sábado se constituye en el día de la conmemoración de los dolores de la Madre como el viernes lo es del sacrificio de su Hijo. En la Iglesia Oriental es, sin embargo, el miércoles el día dedicado a la Virgen. San Pío V, en la reforma litúrgica postridentina avaló tanto el Oficio de Santa María en sábado, a combinar con el Oficio del día, como el Oficio Parvo, aunque los hizo potestativos. De aquí surgió el Común de Santa María, al que, para la eucaristía, ha venido a sumarse la Colección de misas de Santa María Virgen, publicada en 1989 bajo el pontificado de San Juan Pablo II Wojtyla (Ramón de la Campa Carmona, Las Fiestas de la Virgen en el año litúrgico católico, Regina Mater Misericordiae. Estudios Históricos, Artísticos y Antropológicos de Advocaciones Marianas. Córdoba, 2016).
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la pintura de la Virgen orando, copia anónima de la obra de Sassoferrato, en la Sala IV del Conjunto Monumental de San Luis de los Franceses, de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

Más sobre la Sala IV del Conjunto Monumental de San Luis de los Franceses, en ExplicArte Sevilla.

viernes, 22 de mayo de 2026

El sitio arqueológico Cortijo del Pandero, en Gelves (Sevilla)

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte el sitio arqueológico Cortijo del Pandero, en Gelves (Sevilla).  
     Los restos de los que habla Ponsich no se han podido localizar. Ni en el lugar que ocupa ni por la importancia de sus hallazgos nos parece que podamos estar ante un yacimiento de importancia (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte el sitio arqueológico Cortijo del Pandero, en Gelves (Sevilla). Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia sevillana.

Más sobre la localidad de Gelves (Sevilla), en ExplicArte Sevilla.

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     Con ExplicArte Sevilla podrás hacer la ruta que desees por Sevilla (o cualquier localidad de la provincia, o de cualquier lugar), siempre adaptándonos a tu tiempo y a tus necesidades. Hay multitud de ellas, y desde aquí te proponemos algunas de ellas (hay tantas Rutas como tú quieras), en las que ponemos el acento en el aspecto artístico:

     Ruta Leyendas y Curiosidades de Sevilla: Desde Explicarte Sevilla nos adentraremos en las Leyendas y Curiosidades de Sevilla: el "No8Do" emblema de Sevilla, Doña María Coronel, la Cabeza del Rey Don Pedro, Grace Kelly, el "Negro de Triana",...

     Ruta Sevilla Imprescindible: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos los monumentos y barrios más típicos de Sevilla: Plaza de España, Plaza de Toros, Torre del Oro, Catedral, Giralda, Barrio de Santa Cruz, Reales Alcázares, Ayuntamiento,...

     Ruta Sevilla Patrimonio de la Humanidad: Desde ExplicArte Sevilla te mostraremos los monumentos Patrimonio de la Humanidad: Catedral de Santa María de la Sede, Reales Alcázares, y el Archivo General de Indias.

     Ruta Sevilla Prehistórica: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos en el Museo Arqueológico de la ciudad y en las salas dedicadas a la Prehistoria el devenir de este momento histórico-artístico de la ciudad.

     Ruta Sevilla Prerromana - Ispal: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos en el Museo Arqueológico de la ciudad y en las salas dedicadas al mundo prerromano el devenir de este momento histórico-artístico de la ciudad con especial atención al mundo de Tartessos y a los demás pueblos que se asentaron en la zona.

     Ruta Sevilla Romana - Hispalis: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos los vestigios que podemos encontrar del paso de la cultura romana por la actual ciudad, como los Monolitos de la calle Mármoles, las Columnas de la Alameda de Hércules, restos del Acueducto ("Caños de Carmona"), restos de las Murallas, el Antiquarium, y la obligada visita al Museo Arqueológico. Incluso podremos visitar el cercano enclave arqueológico de la ciudad romana de Itálica en el pueblo de Santiponce.

     Ruta Sevilla Visigoda: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos los vestigios que la cultura visigoda ha dejado en nuestra ciudad, sobre todo en la Catedral y en el Museo Arqueológico y te contaremos las historias de San Hermenegildo, y San Leandro y San Isidoro, personajes históricos imprescindibles de Sevilla.

     Ruta Sevilla Musulmana - Isbiliya: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos los principales vestigios que la cultura musulmana ha legado a Sevilla, comenzando por nuestro símbolo más universal: La Giralda, junto con la Torre del Oro, Los Reales Alcázares,...

     Ruta Sevilla Judía: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos la huella judía en la Sevilla de hoy: las antiguas sinagogas y los barrios judíos de Santa Cruz o de San Bartolomé.

     Ruta Sevilla Mudéjar: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos los innumerables vestigios que la cultura mudéjar dejó en Sevilla, fundamentalmente en los Reales Alcázares, Iglesia de San Marcos, Iglesia de Santa Marina,...

     Ruta Sevilla Gótica: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos nuestra Catedral, el edificio gótico más grande de la cristiandad.

     Ruta Sevilla Renacentista - Nova Roma: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos los imprescindibles vestigios renacentistas de nuestra ciudad, representados por el Ayuntamiento, el remate de la Giralda y la Sacristía Mayor de la Catedral.

     Ruta Sevilla y su río: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos la importancia que ha tenido el río Guadalquivir, el antiguo Betis, en la historia de la ciudad, recorriendo sus puentes, el Barrio de Triana, la Torre del Oro,...

     Ruta Sevilla y América: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos la llamada Sevilla Americana, la Sevilla del siglo XVI y XVII cuando nuestra ciudad se convirtió en la capital del mundo, con edificios tan importantes como el Archivo de Indias o la Casa de la Moneda.
     
     Ruta Sevilla Barroca: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos la esencia de nuestra ciudad, puesto que Sevilla es una ciudad eminentemente barroca en prácticamente todos y cada uno de sus edificios. 

     Ruta Sevilla Neoclásica: Desde Explicarte Sevilla también te mostraremos las huellas neoclásicas de nuestra ciudad que podemos contemplar en las iglesias de San Ildefonso o San Bartolomé.

     Ruta Sevilla Romántica: Desde Explicarte Sevilla te mostramos la huella romántica de los Jardines del Parque de María Luisa y del Barrio de Santa Cruz.

     Ruta Sevilla Modernista: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos el legado modernista que también tiene en Sevilla sus ejemplos como las casas que podemos encontrar en las calles Alfonso XII, Feria, Tomás de Ibarra, Felipe II y Adriano, entre otras.

     Ruta Sevilla Regionalista: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos el legado que arquitectos como Aníbal González y sus contemporáneos dejaron en Sevilla con la famosísima Plaza de España.

     Ruta Sevilla y la Expo del 29: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos el legado que la Exposición Iberoamericana de 1929 dejó en Sevilla en modo de pabellones y edificios que conforman el Parque de María Luisa y el Barrio de Heliópolis.

     Ruta Sevilla y la Expo del 92: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos el legado que en la Isla de la Cartuja quedó para nuestra ciudad, llevándola al siglo XXI.

     Ruta Sevilla Cofrade: Desde ExplicArte Sevilla te mostraremos la importancia del mundo cofrade en la historia de nuestra ciudad y sus incontables manifestaciones artísticas en el interior de los templos, las casas de hermandad, y en los actos de culto interno y externos (procesiones).

     Ruta Sevilla, Ciudad de Ópera: Desde ExplicArte Sevilla te mostraremos la importancia de Sevilla en la historia del Bel Canto, puesto que está presente en más de 100 óperas. Podemos elegir varias rutas relacionadas con la Ópera y Sevilla: Sevilla escenario de Ópera A, Sevilla escenario de Ópera B, El Mito de Carmen, El Mito de Don Juan, y El Mito de Fígaro.

     Ruta Magallanes y la primera vuelta al mundo 1519-1522: Desde ExplicArte Sevilla te mostramos los hitos más importantes de la expedición que dio la I Vuelta a la Tierra.

     Y muchas más rutas... tú decides. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.