Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero

Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero, para conmemorar los 800 años de la Torre del Oro

   Otra Experiencia con ExplicArte Sevilla :     La intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla" , presentado por Ch...

domingo, 3 de mayo de 2026

Un paseo por la calle Santander

      Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la calle Santander, de Sevilla, dando un paseo por ella.
     Hoy, 3 de mayo, es el aniversario de la rotura de la cadena y puente de barcas (3 de mayo de 1248) por parte de los navíos cántabros, al mando del Almirante Bonifaz, así que hoy es el mejor día para ExplicArte la calle Santander, llamada así en honor de los orígenes de la mayor parte de los integrantes de la armada que contribuyeron a la conquista de Sevilla
     La calle Santander, es en el Callejero Sevillano, una vía que se encuentra en el Barrio de Santa Cruz, del Casco Antiguo, y va de la plaza Ministro Indalecio Prieto, a la calle Postigo del Carbón.
     La calle, desde el punto de vista urbanístico, y como definición, aparece perfectamente delimitada en la población histórica y en los sectores urbanos donde predomina la edificación compacta o en manzana, y constituye el espacio libre, de tránsito, cuya linealidad queda marcada por las fachadas de las  edificaciones  colindantes  entre  si. En  cambio, en  los  sectores  de periferia donde predomina la edificación  abierta,  constituida  por  bloques  exentos,  la  calle,  como  ámbito  lineal de relación, se pierde, y  el espacio jurídicamente público y el de carácter privado se confunden en términos físicos y planimétricos. En las calles el sistema es numerar con los pares una acera y con los impares la opuesta. También hay una reglamentación establecida para el origen de esta numeración en cada vía, y es que se comienza a partir del extremo más próximo a la calle José Gestoso, que se consideraba, incorrectamente el centro geográfico de Sevilla, cuando este sistema se impuso. En la periferia unas veces se olvida esta norma y otras es difícil de establecer.
   Fue conocida por el nombre del postigo que daba paso al Arenal en este sector. Así, aparece como Postigo de los Azacanes en época medieval, porque allí debían concentrarse estos porteadores de agua; en el primer tercio del s. XVI. Peraza señala que, en su tiempo, era llamado del Oro, debido a que por él entraban los metales preciosos hacia la Casa de la Contratación. Poco después hace su aparición el del Carbón, pues era el punto donde se co­braba, desde el s. XV, el impuesto sobre este artículo al entrar en la ciudad (se conserva un azulejo con dicho topónimo). Así fue conocida hasta el s. XIX. En relación con este topónimo del Carbón, tradicionalmente se ha tendido a identificarlo con el arco inmediato a la Torre de la Plata. Sin embargo, existía otro al comienzo de la calle, abierto en la muralla que corría a la altura de la fachada de la actual Delegación de Hacienda, y es posible que fuese este el que tuviese dicha denominación, según se deduce de un documento de 1583 citado más abajo, y de la forma en que está confeccionado el padrón de hombres de armas de 1665. Asimismo, el arquillo o postigo de las Atarazanas, que algunos identifican con el ya citado, es posible que fuese éste; por otra parte también existió un postigo o arquillo de las Atarazanas de los Caballeros, que se abría en la actual Maese Rodrigo (v.). En el s. XIX la calle pasa a denominarse del Corral de Segovia, por el allí existente desde el s. XVII, y que debía su nombre a un arrendatario del mismo.
     Hacia 1914 se rotula Santander, al transformarse en calle por la construcción de la manzana de los pares, a instancias de José Mª Noriega, debido a las vinculaciones his­tóricas de dicha capital y su región con Sevilla, basadas en la procedencia de las naves que contribuyeron a la conquista de la ciudad por Fernando III, y por la notable inmigración de gentes de la montaña desde el s. XVII al actual.
     Estuvo delimitada por los dos arcos citados. El primero, que formaba parte del recinto amurallado almohade, subsistió hasta 1836 en que fue derribado. El del Carbón, que se abre probablemente en tiempos de Alfonso X, al construirse las Atarazanas, sería derribado en la década de 1860. La acera de los pares constituía la fachada lateral de las citadas Atarazanas, en cuyo sector se instaló, en época moderna, el almacén real del azogue Por la acera frontera corría la muralla que iba a la Torre del Oro. A fines del s. XVI este espacio no parece estar definido, pues en un informe sobre la construcción de la nueva Herrería Real se propone "en una calle nueba, desde el Postigo del Carbón hasta la muralla de la Torre de la Plata, entre el muro de la huerta de las Ataraçanas de los Caballeros e la Ataraçana de la Contrataçión" (Arch. Simancas, Casas y Sitios Reales, leg. 270,1). A la construcción de la mencionada Herrería seguirá, a comienzos del s. XVII, una serie de tiendas, adosadas a la muralla y el corral de Segovia. Todo este frente será reformado a partir de las operaciones de 1836. En 1914 se construye, en parte del solar de la mencionada plaza, una manzana de viviendas, que constituye la acera de los pares de esta calle.
     La inmediatez de la Aduana, y el ser uno de los accesos a la ciudad, en una zona de especial importancia económica, hizo que existiese una cierta preocupación por dotarla de infraestructura. En un informe del arquitecto Vermondo Resta, de comienzos del s. XVII, se dice: "...por ser la calle y puerta que entra todo el tesoro de las Indias y concurso de los mercaderes y rnercaderías, y estando limpia dicha calle, demás del provecho dicho, será la mejor salida y de más gus­to de la ciudad..." (A. Marín, Vermondo Resta). Hay constancia de que en esas fechas ya estaba empedrada, sistema que se mantuvo hasta 1875, en que se sustituye por adoquinado. La iluminación por gas se conservó hasta 1943, en que se instala la eléctrica. El ser lugar de paso casi obligado para un sector de la periferia, hasta la reforma de la Puerta de Jerez y de la actual avenida de la Constitución, queda avalado por la instalación de un ramal del tranvía en 1870. Esta función de vía de comunicación, aunque sin la importancia pasada, la conserva hoy, como salida hacia el paseo de Cristóbal Colón. Al margen de dicha función habría que resaltar la existencia de algunos bares y restaurantes, sobre todo en los extremos. De su pasado se conservan diversos restos. En la acera de los impares unas casas y almacenes levantados hacia 1612, obras de Vermondo Resta, que son, probablemente, los únicos ejemplares que se conservan de arquitectura industrial del período, y parte de los cuales lo ocupa hoy un restaurante. En la trasera de las casas, a lo largo de la calle, corre parte de la muralla y del recinto fortificado, en el que destaca la Torre de la Plata, de forma ochavada, de tres plantas cubiertas con bóvedas de nervaduras; todo este conjunto está en restauración. En la esquina de estos edificios, hacia el interior de la ciudad, hay restos del muro en que se apoyaba el postigo, que había sido reformado en 1566,y en cuya parte alta existía una hornacina con una pintura de la Virgen del Rosario y luego con un azulejo de la Virgen del Carmen, recientemente suprimida. También estuvo la Herrería Real, trasladada aquí, a fines del s. XVI, desde las inmediaciones de la Catedral, para construir la Lonja. El resto del caserío está integrado por el lateral del edificio de Hacienda y una serie de viviendas de fines del pasado siglo y comienzos del actual, algunas en mal estado de conservación [Antonio Collantes de Terán Sánchez, en Diccionario histórico de las calles de Sevilla, 1993].
calle Santander, 13 y 15
. Conjunto de almacenes y viviendas del siglo XVIII, adosadas al lienzo de murallas que unían la Torre del Oro con la de la Ciudad. De este lienzo forma parte la llamada Torre de la Plata, de planta poligonal, coronada de almenas y cuyas habitaciones se cubren con bóvedas de crucería. Las fachadas de estas casas y almacenes están recorridas por pilastras superpuestas y rematadas por una gran cornisa. El interior de estos almacenes está dividido en naves por arquerías sobre pi­lares [Francisco Collantes de Terán Delorme y Luis Gómez Estern, Arquitectura Civil Sevillana, Excmo. Ayuntamiento de Sevilla, 1984].
Conozcamos mejor el hecho histórico que origina el nombre de la calle reseñada;
     Tal día como hoy, 3 de mayo, pero en 1248, navíos cántabros consiguen romper el puente de barcas, al norte de la Torre del Oro, y completar el cerco de la ciudad de Sevilla. Esta efeméride se considera como una de las primeras actuaciones decisivas de marinos españoles y, en 2020, la Armada estableció el 3 de mayo como jornada Histórica de la Armada.
     Fernando III unificó los reinos de Castilla y León, que antes había dividido el rey Alfonso VII para sus hijos. Castilla lo recibe como herencia de su madre Berenguela en 1217 y León, por su padre Alfonso IX, en 1230. El monarca tuvo que hacer frente a diferentes rebeliones entre diferentes familias de nobles contra su figura en los primeros años de su mandato debido a la sucesión del trono pero finalmente, las consiguió contener.
     El territorio de Andalucía pertenecía en ese momento al califa Al-Mustansir, quien había firmado acuerdos de tregua con Castilla previamente. Sin embargo, la inestabilidad interna del imperio almohade junto con los problemas para la sucesión del trono hicieron que poco a poco el imperio se fuese descomponiendo y quedase dividido en las Terceras taifas. Esta fragilidad fue aprovechada por Fernando III para tomar la decisión de iniciar la reconquista de los territorios perdidos en el pasado.
     La campaña andaluza de Fernando III fue exitosa en Baeza, Córdoba y Jaén antes de llegar a Sevilla. La conquista de Jaén también permitió al rey firmar una alianza con Sevilla, cuyos gobernantes temían al sultán hafsí Abu Zakariyya Yahya I. La posterior desintegración de la alianza aceleró la campaña, que culminó con la conquista del rey. En 1246 conquistó el alcázar de Alcalá de Guadaira y, poco después, el papa Inocencio IV le otorgó una bula de cruzada para la conquista de Sevilla, por la que se establecía que el rey podría tomar las tercias de fábrica para los gastos de la conquista.
     La ciudad de Sevilla contaba con el puerto del Guadalquivir, por donde los almohades podrían recibir refuerzos del norte de África y, por ello, Fernando encargó a Ramón de Bonifaz construir una flota en Cantabria para tomar el puerto sevillano. Bonifaz construyó trece naos y cinco galeras en los astilleros de Santander, Castro Urdiales, San Vicente de la Barquera y Laredo, los cuales el rey sabía que eran imprescindibles para la victoria.
     La llegada a Sevilla comenzó con pequeñas conquistas relámpago desde Córdoba por el Guadalquivir en las que sometió a pactos pleitesías a numerosas localidades. Desde Alcalá de Guadaira planteó sus dos objetivos: San juan de Aznalfarache y ofrecer cobertura a los refuerzos de los navíos cántabros que entrarían para cortar la conexión con África y el puente de barcas que unía Sevilla con Triana. La flota de Bonifaz estuvo formada por 1.000 hombres, que tenían como objetivo remontar el río. Comenzaron batallando en la desembocadura, donde consiguieron derrotar y cerrar el paso a las naves enemigas.
     La ofensiva por tierra corrió a cargo de los santiaguistas de Pérez Correa, que se hacen con la fortaleza de San juan de Aznalfarache, consiguiendo así la rendición de la ciudad. Después, las tropas fueron poco a poco acercándose al objetivo pero con batallas que causaron un gran desgaste, mientras que utilizaban la política de tierra quemada al hacerse con las ciudades. Fue entonces cuando Fernando III decidió comenzar el asedio con un ataque de las tropas del infante Alfonso, apoyadas por milicias de los reinos cristianos y por el norte, las tropas del infante Enrique y las huestes de las órdenes de Calatrava y Alcántara, los caballeros de Diego López de Haro y Rodrigo Gómez de Galicia. Todo Sevilla quedó cerrado excepto el puente de Triana.
     El 3 de mayo de 1248, los navíos cántabros entraron por la barrera de la Torre del Oro, mientras que por tierra, las tropas de Fernando III realizaron fuertes cargas que llevaron a los musulmanes a utilizar un recurso defensivo, el fuego griego, ollas con elementos inflamables al contacto con el agua que lanzaron al rio para provocar incendios en las embarcaciones. No consiguieron impedir el objetivo de los cristianos, que finalmente partieron el puente por la parte central, lo que suponía el total asedio de Sevilla.
     Los musulmanes se mantuvieron asediados durante meses hasta que firmaron la capitulación el 23 de noviembre de ese mismo año, lo que significaba la conquista de una de las últimas grandes ciudades de Al Ándalus (Mundo Militar).
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la calle Santander, de Sevilla, dando un paseo por ella. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

Más sobre el Callejero de Sevilla, en ExplicArte Sevilla.

Más sobre la Ruta Magallanes y la Primera Vuelta al Mundo 1519-1522, en ExplicArte Sevilla.

La calle Santander, al detalle:
Torre de la Plata
Edificios calle Santander, 13 y 15

sábado, 2 de mayo de 2026

Las Fiestas de la Virgen del Buen Suceso, en Los Corrales (Sevilla)

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte las Fiestas de la Virgen del Buen Suceso, en Los Corrales (Sevilla).  
    Junto a la romería del domingo próximo al día de San José, los vecinos de Los Corrales profesan devoción a la Virgen del Buen Suceso también en sus fiestas patronales del primer fin de semana de mayo. El venerado lienzo, reconstruido con una pieza original del siglo XVII tras su quema en la contienda civil española, es sacado en procesión por calles con balcones engalanados con la imagen de la Virgen, dedicándose a ésta triduos y actos litúrgicos, mientras que una reproducción puede ser visitada en la conocida como ""Casa de la Virgen"" de la Calle Cruz. Actuaciones musicales se suceden en la caseta municipal instalada en la Plaza Diamantino García Acosta, así como competiciones deportivas y actividades lúdicas que atraen a vecinos emigrados, gozando la actividad de gran participación y, con ello, de continuidad. 
     La devoción generalizada por la Virgen del Buen Suceso en la localidad de El Rubio alude a una leyenda que narra el modo en que fue adquirida la imagen. Según cuenta, la advocación primero intercedió evitando que un niño fuera arrastrado por un remolino que misteriosamente apareció, ante la expectación de su padre. Tras ser salvado, el niño contó la aparición de la Virgen y fue tal el deseo del padre de adquirir una imagen para su devoción que acudieron a un taller de Antequera y encontraron el cuadro que mostraba su rostro y al cual desde entonces se veneraría. Un segundo hecho milagroso sucedió cuando padre e hijo, que tomaron el cuadro para sí, escaparon de sus persecutores, autores de la pieza que decidieron después cobrarla, presenciando cómo la orilla del riachuelo se separaba y dejaba a éstos atrás. Y, finalmente, un tercer hecho milagroso acaeció cuando nuevamente salvó a ambos de una terrible tormenta en el campo.
     Al cabo de los años, el cuadro de la Virgen del Buen Suceso fue trasladado a la Iglesia parroquial de Santiago el Mayor, donde sigue siendo muy venerado. Durante la última contienda civil fue destrozado, pero se pudo salvar el centro del mismo, que es un pequeño recuadro que contiene los rostros de la Virgen y el Niño y que afortunadamente fue posible restaurar y devolver a su lugar original en una de las capillas del templo parroquial.
     Los preparativos se realizan en el último domingo del mes de abril con los triduos en honor a la Virgen, que se celebran el jueves, viernes y sábado a las ocho y media de la tarde.
     El Ayuntamiento se encarga de la organización de los preparativos para los festejos, mientras que el grupo  denominado las "Mujeres de la Virgen" se encargan del arreglo del paso, así como de la decoración de éste (flores, cortinas, etc.). 
     Estos días los corraleños realizan ofrendas de flores para adornar el paso.
     El sábado comienzan los festejos con diversas actividades lúdicas y competiciones deportivas, como es el caso de una carrera popular, una concentración de caballistas, carreras de cintas a caballo o la degustación de una paella organizada por la Concejalía de Festejos del Ayuntamiento. Ya a las nueve y media de la noche se produce el encendido del alumbrado y comienzan las actuaciones musicales y baile en la caseta de la Plaza y los distintos bares y pubs de la población.
     El domingo es el día grande de estas fiestas y comienza con la diana floreada y la celebración de la misa en honor de la Patrona en la iglesia parroquial de Santiago Apóstol, donde las mujeres van vestidas de flamencas.
     A las cinco de la tarde comienza la procesión que recorre las calles del pueblo hasta la madrugada .Tras esta procesión, una orquesta ameniza la caseta municipal, dando por concluida en la madrugada la actividad ritual.
     Durante muchos años las fiestas de la Virgen del Buen Suceso sólo comprendían el primer domingo de mayo. Ese día comenzaba con la diana floreada por parte de la banda de música de El Saucejo. Por la mañana se celebraba la misa y por la tarde, a las cinco, una procesión recorría todas las calles del pueblo. Por ese motivo, los músicos de la banda tenían que quedarse en las casa del pueblo, repartiéndose para ello entre distintas familias. Tras la procesión había un paseo por la Calle La Jara, que es la vía que da entrada a la vecina localidad de Martín de la Jara a solo dos kilómetros de distancia, por lo que esta fiesta es conocida por los vecinos jareños como "Mayo", de ahí que la gran afluencia de la vecina localidad hacía que la fiesta se compartiera entre los dos pueblos. Por la tarde transcurría "El Paseo" por la citada calle, donde solo había dos bares. Ya a las doce de la noche se lanzaban los cohetes, siendo común la expresión "el día la Virgen, chivo, arroz con leche y cohetes y para casa". El martes siguiente se iba a comer a la Fuente del Esparto, lugar donde en la actualidad se celebra la Romería de Los Corrales en honor a la Virgen del Buen Suceso.
     En el domingo siguiente, es decir, segundo domingo de mayo, se celebraba la octava en la que la Virgen salía nuevamente en procesión, aunque con un itinerario mucho más corto que comprendía la salida de la iglesia, la Calle La Jara, daba una vuelta por el campo (lo que hoy es la Avenida de Andalucía), salía a la Calle La  Sangre, Calle La Cruz, casa de la Virgen, la Calle Larga y terminaba con el recorrido de vuelta por las mismas calles.
     Corre a cargo de un grupo de mujeres constituido informalmente.
     El Ayuntamiento financia la banda de música y los gastos de la feria. El grupo de mujeres recauda fondos con rifas, venta de loterías, etc.
     Los espacios en los que se desarrolla la actividad son la Iglesia Santiago Apóstol, las calles por las que transcurre la procesión y la Plaza Diamantino García Acosta donde se instala la caseta municipal.
     Ante las quejas de los vecinos, cada año se hace un recorrido distinto para que la procesión pase por todas las calles del pueblo, ya que el crecimiento de la localidad hacía que la duración de la procesión se alargara hasta en once horas, con la consiguiente queja de la banda de música, que en los últimos años se niega a terminar semejante recorrido, de ahí que el Ayuntamiento adopta la solución de alternar las calles por donde pasa la procesión cada año. El recorrido registrado corresponde al año 2009 (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
   Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte las Fiestas de la Virgen del Buen Suceso, en Los Corrales (Sevilla). Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia sevillana.

Más sobre la localidad de Los Corrales (Sevilla), en ExplicArte Sevilla.

Un paseo por la calle Callao

     Por amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la calle Callao, de Sevilla, dando un paseo por ella
     Hoy, 2 de mayo, es el aniversario del Combate del Callao (2 de mayo de 1866), batalla entre la Armada Española y las repúblicas de Chile y Perú, así que hoy es el mejor día para ExplicArte la calle Callao, de Sevilla, dando un paseo por ella.
      La calle Callao es, en el Callejero Sevillano, una vía que se encuentra en el Barrio de Triana Casco Antiguo, del Distrito Triana; y va de la calle Castilla, a la confluencia de las calles San Jorge, y Antillano Campos
      La  calle, desde  el punto de vista urbanístico, y como definición, aparece perfectamente delimitada en  la  población  histórica  y en  los  sectores  urbanos donde predomina la edificación compacta o en manzana, y constituye el espacio libre, de tránsito, cuya linealidad queda marcada por las fachadas de las  edificaciones  colindantes  entre  si. En  cambio, en  los  sectores  de periferia donde predomina la edificación  abierta, constituida por bloques exentos, la calle, como ámbito lineal de relación, se pierde, y el espacio jurídicamente público y el de carácter privado se confunden en términos físicos y planimétricos. En las calles el sistema es numerar con los pares una acera y con los impares la opuesta.
     También hay una reglamentación establecida para el origen de esta numeración en cada vía, y es que se comienza a partir del extremo más próximo a la calle José Gestoso, que se consideraba, incorrectamente el centro geográfico de Sevilla, cuando este sistema se impuso. En la periferia unas veces se olvida esta norma y otras es difícil de establecer.
     Posiblemente este espacio estuvo incluido en Castilla, que ya aparece a primeros del siglo XV. En el siglo XVI se le conoce como Sitio de las Esparterías, hasta que en 1869 se desgaja de San Jorge y toma su denominación actual, en memoria de la batalla de este nombre (1866) tras el bloqueo decretado por el gobierno español a las repúblicas de Chile y Perú. Espacio de límites poco definidos, se fue configurando junto al castillo a partir del siglo XV, al aparecer una serie de construcciones, como las antiguas esparterías que dieron nombre a la zona. En l904 se coloca un acerado de asfalto y en 1915 se repara el adoquinado, reformándose de nuevo su pavimento en 1925. Actualmente es un espacio corto y amplio, asfaltado y con acerado de losetas de cemento, elevado con respecto a su cota primitiva, como puede apreciarse en las escalerillas del mercado. Las edificaciones de su acera de los impares la ocupó la fachada del castillo, y, a finales del XIX, varias casas de dos plantas con bajos comerciales. La acera de los pares presenta un caserío de finales del s. XIX entre los que cabe destacar los núms. 3 y 4, de tipo regionalista, construidos por Gómez Millán.
     En sus bajos se estableció la Cerámica Corbato, actual Santa Ana, con fachada de este material. Aparte de la mención que merece el mercado de abastos y las antiguas esparterías, en cuanto a funcionalidad hay que destacar la importancia de este espacio como lugar de reunión, especialmente los locales de la Peña Trianera y la Casa Cuesta, entidades estrechamente vinculadas desde su fundación por los años 1926-27, lugar de reunión de personajes famosos en el mundo de los toros, las artes y las letras, que en 1932 redactan sus estatutos convirtiendo la peña en auténtico casino del barrio. El antiguo carácter de esta vía como parte del camino real de Camas y Castilleja ha hecho de él siempre un lugar de intenso tráfico, del que Álvarez Benavides en 1873 como "una de las principales vías del barrio" [María del Carmen Medina, en Diccionario histórico de las calles de Sevilla, 1993].
Conozcamos mejor la historia del Combate del Callao, que da nombre a la vía reseñada;
     Durante la Guerra del Pacífico sostenida entre España y estados de Sudamérica, sobre todo Perú y Chile, tuvo lugar el combate del Callao del 2 de mayo de 1866. Fue un intenso encuentro artillero, en el que una escuadra española mandada por el brigadier Casto Méndez Núñez se enfrentó a las fuertes defensas costeras peruanas del Callao. 
     Por desplantes, insultos y desafortunadas actuaciones, se había abierto una crisis entre España y los citados países sudamericanos, que mal conducida terminó en guerra. Durante su transcurso, Méndez Núñez, tras haber intentado acabar con la escuadra aliada peruano-chilena en Abtao sin conseguirlo, de acuerdo con las órdenes recibidas había bombardeado el indefenso puerto chileno de Valparaíso el 31 de marzo de 1866. A continuación se dirigió al puerto peruano del Callao para proceder a su bombardeo, lo que iba a dar lugar al duro combate del 2 de mayo siguiente.
     El Callao, situado en la costa sudamericana del Pacífico, se abre hacia el norte a la amplia y limpia bahía Mar Mansa, que por el suroeste limita con el cabo La Punta, y hacia el centro tiene el puerto. Al sur de La Punta se abre a la ensenada Mar Brava, de aguas restringidas y con frecuencia encrespadas. Y al oeste tiene la isla de San Lorenzo. 
     Desde el comienzo de la crisis, el Callao había reforzado sus defensas con una escuadrilla de barcos, tropas en tierra, un campo minado, y fuertes baterías de costa distribuidas en tres grupos: uno al norte de la población; otro al sur; y el tercero en el puerto con un solo un cañón, conocido como Cañón del Pueblo porque había sido montado por civiles en 24 horas. El número de sus cañones se debió de aproximar al total de 56 declarados por los peruanos. Sus calibres eran: cinco rayados de 500 libras Blakely, cuatro rayados de 300 libras Armstrong, uno liso de 68 libras (o 20 cm) y 46 lisos de 32 libras (o 16 cm). 
     A estas cifras había que sumar los cañones en depósito, los desplegados por el Ejército de Tierra, y los de los barcos surtos en puerto. De ellos destacaban los rayados de avancarga Blakely y Armstrong, que superaban a todos los españoles pero tenían un lento ritmo de fuego de dos a tres disparos por hora.
     Excepto el Cañón del Pueblo, que no tenía protección, los demás Blakely estaban medio enterrados en fosas semicirculares, sobre plataformas muy sólidas con ejes para orientarlos. Las dos torres de los Armstrong eran giratorias, con un blindaje de hierro de diez cm de espesor por los laterales. La mayor parte de las restantes piezas solo contaban con la débil protección de parapetos de cascajo y sacos terreros, sobre paredes de adobe o ladrillo. 
     Los barcos peruanos eran: monitores Loa y Victoria; vapores armados Tumbes, Colón, y Sachaca; y seis botes de vapor con torpedos de botalón. Las tropas comprendían tres brigadas complementadas con zapadores y obreros militarizados. Y el campo minado, al parecer formado por unas 40 minas, se encontraba frente las baterías del sur, con cables a tierra para su actuación.
     La escuadra española estaba formada por la fragata blindada Numancia y cinco fragatas y una corbeta de hélice y casco de madera: Almansa, Berenguela, Blanca, Villa de Madrid, Resolución y Vencedora, con un total de 245 cañones de avancarga en su artillería principal: 132 lisos de 68 libras, 84 lisos de 32 libras, 18 rayados de 16 cm y 11 obuses de 15 cm. También contaba con 25 cañones menores.
     En combate, estos cañones quedaban reducidos a la mitad, ya que casi todos estaban montados por las bandas. 
     Además, la Blanca y la Vencedora también llevaban cohetes Congreve. Los restantes barcos de la escuadra, eran transportes sin más armas que las de las dotaciones y algún pequeño cañón de desembarco. 
     Iba a ser un combate difícil para los barcos españoles, casi todos de madera, contra cañones rayados de gran calibre, bien abastecidos y sin problemas logísticos, mientras los españoles, lejos de sus bases y con muchas faltas de repuestos, no podían reponer pérdidas y andaban bajos de munición. Además, estaban presentes barcos neutrales de Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia, que no intervinieron, pero estuvieron muy pendientes del combate para extraer enseñanzas.
     A la llegada de la escuadra española al Callao el 25 de abril, Méndez Núñez envió un comunicado notificando que iba a bombardear la plaza dentro de cuatro días si antes no se llegaba a un acuerdo satisfactorio. Al poco tiempo, una delegación del cuerpo diplomático le pidió un aplazamiento para poner a salvo intereses neutrales, a lo que accedió el español, fiando el bombardeo para el 2 de mayo.
     El 31 de abril, Méndez Núñez reconoció la costa a bordo de la Vencedora, y decidió distribuir sus fuerzas en tres divisiones para atacar a todas las baterías a la vez desde Mar Mansa.
     Sobre las 10 de la mañana del 2 de mayo, los barcos comenzaron a levar anclas para abandonar la isla de San Lorenzo y distribuirse en tres divisiones. La Numancia formó la primera división con la Blanca y Resolución para batir las baterías del sur. La Berenguela y Villa de Madrid formaron la segunda, que tenía que batir las baterías del norte. Y la Almansa y Vencedora completaron la tercera división para bombardear el puerto y los barcos peruanos. 
     A las once y media la Numancia tocó zafarrancho de combate, y a las doce menos diez abrió fuego. A continuación entró en acción la Blanca seguida de la Resolución. Las baterías de tierra contestaron al fuego, y el combate comenzó a generalizarse. Durante su desarrollo los barcos se aproximaron tanto a tierra, que alguno –como la Numancia o la Resolución–, llegó a varar.
     Los barcos peruanos iniciaron alguna salida que fue neutralizada. Y el Cañón del Pueblo se averió con el primer disparo, sin poder ser reparado por estar desprotegido. 
     Sobre las doce y cuarto, una granada, posiblemente de la Blanca, cayó sobre saquetes de pólvora de la torre La Merced y produjo su voladura con muchas bajas. Poco después, un proyectil hirió a Méndez Núñez en la Numancia. 
     Pasadas las doce y media, la Villa de Madrid encajó un proyectil pesado que le causó varias bajas, la dejó sin vapor y tuvo que ser remolcada hacia San Simón por la Vencedora. Unos minutos más tarde, la 
Berenguela recibió dos proyectiles de alto calibre que le produjeron un incendio y una gran vía de agua bajo la flotación, y estuvo a punto de hundirse. La salvó la reacción de su gente al cambiar los cañones de banda y dejar la vía fuera del agua, mientras se retiraba a San Lorenzo. Y una bala sólida de gran calibre alcanzó a la Numancia, perforó los 13 cm de su coraza, entró más de 25 cm en el forro de madera que la escupió al mar, y le produjo una pequeña vía de agua.
     Pasadas las dos de la tarde, la Almansa recibió dos impactos pesados que le causaron algunas bajas y un incendio cerca de un pañol de pólvora. Cuando recomendaron al comandante Sánchez Barcáiztegui inundar el pañol se negó con la frase: “Hoy no es día de mojar la pólvora”, se alejó momentáneamente para apagar el fuego, y a los treinta minutos regresó a su puesto. Y sobre las dos y media, la Blanca recibió otro proyectil pesado que le produjo daños y varias bajas, entre ellas su comandante Topete, que resultó levemente herido.
     Pasadas las cuatro y media de la tarde, solo unos pocos cañones peruanos seguían abriendo fuego cuando los barcos españoles se estaban quedando sin munición, empezaba a caer la niebla y se iba a poner el sol. Y a las cinco de la tarde la escuadra cesó el fuego y se retiró a San Lorenzo para dar sepultura a los muertos, curar heridos y reparar. El combate había terminado.
     El 9 de mayo Méndez Núñez dio por finalizadas las operaciones, levantó el bloqueo, y el día 10 salió a la mar, dando por finalizada aquella extraña contienda.
     Ambas partes se batieron hasta el límite de sus posibilidades y con valentía. Los barcos españoles dispararon 5.780 proyectiles, recibieron 167 impactos (13 de grueso calibre), y tuvieron 194 bajas, de ellas 43 muertos. Su único disparo “afortunado” fue el que voló la torre La Merced. Todos menos la Vencedora resultaron alcanzados por el fuego peruano, y la Villa de Madrid y la Berenguela quedaron fuera de combate.
     La mayor parte de los cañones de tierra fueron desmontados y algunos destruidos, y todos los barcos peruanos resultaron alcanzados. Y aunque no se conocen las cifras de bajas peruanas, debieron de oscilar entre 1.400 y 2.000.
     El Combate del Callao levantó un gran interés, ya que por una parte estaba uno de los barcos más poderosos del mundo, y por la otra se encontraban algunos cañones que eran el último grito de la artillería. 
     En el Callao no hubo vencedores ni vencidos. Para el Perú fue una gran victoria por la positiva reacción de su gente. Sus baterías mantuvieron todo el fuego que pudieron, y salvo la voladura de La Merced, los daños sufridos fueron relativamente pequeños. Pero no fueron capaces de hundir ni un solo barco español, y los averiados, a los pocos días ya estaban navegando. Y sus minas, torpedos de botalón y demás artificios explosivos no obtuvieron ningún resultado.
     Para España fue una gran victoria, porque los barcos aguantaron el fuego de las baterías de tierra y fueron capaces de acallar la mayor parte de ellas. Pero no pudieron acabar totalmente con sus fuegos, y al día siguiente muchas estaban de nuevo operativas. Tampoco fueron capaces de hundir a ninguno de los barcos peruanos, ni lograron incendiar los edificios portuarios. Y sus cohetes Congreve fallaron.
     El combate del Callao, hoy está considerado como un enfrentamiento estéril, fruto más de las ideas románticas de la época, que de un profundo estudio estratégico y de un detallado análisis político (Marcelino González Fernández. Ni vencedores ni vencidos: El Combate del Callao).
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la calle Callao, de Sevilla, dando un paseo por ella. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

Más sobre el Callejero de Sevilla, en ExplicArte Sevilla.

Más sobre el Camino de Santiago, a su paso por la ciudad de Sevilla, en ExplicArte Sevilla.

La calle Callao, al detalle:
Monumento a los Alfareros, Ceramistas y al Cante por Soleá de Triana
Cerámica Santa Ana

viernes, 1 de mayo de 2026

El sitio arqueológico San José del Sorvito, en Alcalá de Guadaira (Sevilla)

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte el sitio arqueológico San José del Sorvito, en Alcalá de Guadaira (Sevilla).      
     Hoy, 1 de mayo, Festividad de San José Obrero, el carpintero de Nazaret, que con su laboriosidad proveyó la subsistencia de María y de Jesús e inició al Hijo de Dios en los trabajos de los hombres. Por esta razón, en el día de hoy, en que se celebra la fiesta del trabajo en muchas partes del mundo, todos los obreros cristianos honran a san José como modelo y patrono suyo  [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II].
     Y que mejor día que hoy para ExplicArte el sitio arqueológico San José del Sorvito, en Alcalá de Guadaira (Sevilla).
   No se han hallado evidencias del yacimiento en superficie ni en la revisión del lugar realizada en 1992 ni en 2004. 
     Buero y Florido indican la presencia de un asentamiento ibérico y romano, caracterizado por la presencia de útiles de sílex, fragmentos de asas de ánforas, algún vaso del s. V a. C. y cerámica común romana de imitación de TSC (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
Conozcamos mejor la Historia, Leyenda, Culto, Patronazgo e Iconografía de San José;
LEYENDA
   José, esposo de la Virgen y padre nutricio de Jesús, apenas es mencionado en los Evangelios canónicos; y el de san Marcos ni siquiera lo nombra.
   Los Evangelios Apócrifos, especialmente el Protoevangelio de Santiago y la Historia de José el carpintero, escritos coptos del siglo IV, se dedicaron a colmar esta laguna con detalles pintorescos copiados en su mayoría del Antiguo Testamento.
    Relatan que José, descendiente de la estirpe de David, a pesar de sus orígenes reales, ejercía el humilde oficio de carpintero (faber lignarius), que fabricaba yugos, arados y hasta ratoneras. Según otra tradición, menos difundida, que se explica por el significado habitual de la palabra faber (obrero,artesano), habría sido herrero.
    Este pretendido descendiente «proletarizado» de los reyes de Israel habría tenido más de ochenta años cuando se casó con  la Virgen que tenía catorce. El milagro del florecimiento de la vara gracias al cual se impuso a los otros pretendientes más jóvenes, es una copia evidente del relato de la designación de Aarón como sumo sacerdote, que está en el Pentateuco (Números,17).
   Del mismo libro (Números,6:11-29) los Evangelios Apócrifos copiaron la historia de María bebiendo el agua probática en el templo, Juicio de Dios infligido a José y a la Virgen, después del descubrimiento de su embarazo.
   Las revelaciones de las místicas María de Ágreda y Catalina Emmerich, lo asimilan a su homónimo, José de Egipto. Igual que éste, habría sido perseguido por sus hermanos. Demás está decir que estas novelas piadosas sólo tienen un objetivo edificante.
   Los teólogos de la Edad Media han discutido interminablemente acerca de la naturaleza del matrimonio de José: ¿Ha sido el marido, o sólo el protector de la Virgen?¿El vínculo que les unía debe calificarse de copula carnalis o de maritatis societas?¿Puede llamarse esposos a quienes viven juntos sin te­ner relaciones carnales?
   Los doctores de la Iglesia opinan con la afirmativa. Explican que ese matrimonio casto (virginale conjugium) era indispensable para que la Virgen no fuera acusada de haberse dejado seducir, lo cual la habría expuesto a ser lapidada, y sobre todo para dar el pego al demonio, siempre al acecho, y ocultarle el misterio de la Encarnación (Huic Maria desponsatur ne Diabolo prodatur ratio mysterii).
   La virginidad de María no basta a los teólogos de la Edad Media: además, pretenden establecer, por añadidura, la virginidad de José antes y después de su boda. La tradición le atribuía numerosos hijos de su primera mujer, pero a santo Tomás de Aquino le repugna admitirlo. Según éste, debe creerse que así como la madre de Jesús permaneció virgen, lo mismo ocurrió con José. «Credimus quod, sicut Mater Jesu fuit virgo, sic Joseph.» Un hagió­grafo contemporáneo lo califica de padre virgen de Jesús.
   José acompaña al Niño Jesús a Egipto y lo trae de nuevo a Nazaret tras la muerte de Herodes. Después de lo cual desaparece de la escena. Ignoramos la fecha de su muerte, aunque la leyenda lo haya convertido en un pa­triarca centenario, se supone que murió antes de la Pasión de Jesús, puesto que no aparece en las Bodas de Caná, adonde sin duda habría sido invitado en compañía de la Virgen. En cualquier caso, está ausente en la Crucifixión y reemplazado en el Descendimiento de la Cruz y en el Enterramiento,  por otro José, José de Arimatea. .
   Casi no se puede dudar -escribió san Francisco de Sales-que el gran san José falleció antes de la muerte del Salvador quien, de no ser por ello,no hubiese encomendado su madre a san Juan.
CULTO
   No existen reliquias personales de san José, de lo cual se creyó poder concluir, al igual que en el caso de la Virgen, que su cuerpo había sido elevado al Cielo.
   La colegiata de Saint Laurent de Joinville, en Champaña, se jactaba de poseer el verdadero cinturón de san José, que habría sido confeccionado por la  Santísima Virgen y llevado a la cruzada de 1254 por el Señor de Joinville. Nada más singular que la curva o representación gráfica del culto de José, quien después de haber sido escarnecido durante la Edad Media como un personaje menor, e incluso cómico, a partir del siglo XVII se convirtió en uno de los santos más venerados de la Iglesia católica, asociado con la Virgen y con Jesús en una nueva Trinidad que se llama la Trinidad jesuítica (Jesús, María y José) y promovido en 1870 a la jerarquía de patrón de la Iglesia universal. En los anales de la devoción existen pocos ejemplos de un ascenso se­mejante y de un retorno tan completo.
El escarnio de José
   Puede decirse que en la Edad Media san José también ha sido sistemáticamente rebajado al tiempo que se exaltaba a la Virgen. En verdad, se trataba de probar la divinidad de Cristo, nacido de una Virgen y del Espíritu Santo, y de no permitir que se creyera que José pudiera ser su verdadero padre. De ahí la tendencia auspiciada por la Iglesia de reducirlo a la condi­ción de un mero figurante.
   Los autos sacramentales del teatro de los Misterios le asignaban un papel ridículo de anciano pasmado, tenía el empleo del «bufón» de los dramas shakespearianos. En el momento del parto, la Virgen lo envía a buscar una linterna; como si se hubiera resfriado en la gruta, José estornuda y apaga la luz. María le pide que caliente la sopa, pero él vuelca el caldero con torpeza. Como no tenían pañales para arropar al recién nacido, él ofrece unos viejos cal­zones agujereados.
   Su torpeza sólo se iguala con su avaricia de roñoso. Se apresura a meter en el cofre las ofrendas de los Reyes Magos, y cuando se trata de pagar un óbolo para la Presentación de Jesús en el templo, mete la mano en la bolsa re­funfuñando.
   Durante la Huida a Egipto, su comportamiento es aún más indigno. Un ángel le anuncia los malos designios de Herodes y le ordena evacuar hacia Egipto a la Virgen con el Niño. Ejecuta la orden de muy mala gana, des­pués de haber empeñado el velo de la Virgen y su propio turbante para conseguir dinero que le permita comprar vino (o cerveza, según un auto de fe alemán).
   Se queja porque debe cargar el equipaje en solitario, y recomienda a la Virgen María que llene bien su cantimplora, puesto que es viejo y necesita reconfortarse con tragos frecuentes. E incluso invita a la Virgen a beber un trago con él, y ésta le reprocha que haya vaciado la botella que debiera durar al menos tres días más.
   Los versos del poeta Eustache Deschamps muestran hasta qué punto «el bueno de José» era poco respetado a finales de la Edad Media:
   En Égypte s'en est alié,
Tout lassé,et troussé
D'une cotte et d'un baril.
Viel, usé
C'est Joseph le rassoté.
   (A Egipto se fue / Cansado y provisto / De un sayal y un barril. / Viejo, gastado / Está José, el tonto.)
   Auténtica «cabeza de turco», es el blanco de los versificadores del teatro de los Misterios, que lo acribillan con burlas irreverentes, al igual que a otro personaje de los Evangelios, Nicodemo, el «descendedor» de Cristo, cuyo nom­bre abreviado dio el sustantivo nigaud (bobo).
   Aún en la época del concilio de Trento, el teólogo Molano confirma que a José se le endilgó reputación de tonto que apenas podía contar hasta cinco (Qui vix quinque numerare possit).
   En el siglo XVIII, Gentileschi lo muestra durmiendo a pierna suelta, parece oírsele roncar mientras la Virgen amamanta al Niño.
La Glorificación de José
   ¿Cómo semejante personaje de comedia pudo convertirse en uno de los santos favoritos de la devoción popular? El mérito corresponde a las campañas de sus defensores franceses, el más ardiente de los cuales fue el canciller de la universidad de París, Jean Gerson; a las órdenes especialmente dedicadas a la Virgen (carmelitas, servitas) ya los predicadores  populares. Los Martirologios lo llaman gemma mundi, nutritor Domini. El anillo de boda de ónice que habría dado a la Virgen, era venerado en Perusa, en la Capilla del Anillo (Cappella dell' Anello). Su bastón se conservaba en la iglesia de los camaldulenses de Florencia. A principios del siglo XV, el teólogo Juan Gerson compuso en su honor un poema latino de tres mil versos titulado Josephina: en él se solicita al concilio de Constanza la institución de la fiesta de los Desposorios de san José. En el año 1489, Tritemio (Trithemius) compuso un tratado que se titula De Laudibus S. Josephi. Por último, el papa franciscano Sixto IV (1471-1484) introdujo la fiesta de san José en la liturgia de la iglesia romana.
   En el siglo XVI, el dominico Isolano redactó en Pavía, en 1522, un Sumario de los dones de san José, a quien atribuye los siete dones del Espíritu Santo. Fue él quien popularizó el relato apócrifo de la Muerte de José.
   La corporación de los carpinteros de obra y carpinteros, edificó en 1958 la primera iglesia romana que se puso bajo la advocación de san José: San Giuseppe dei Falegnami. En Bolonia se le había dedicado otra, más antigua.
   Su creciente popularidad después del concilio de Trento, sobre todo se debe a santa Teresa, reformadora de la orden carmelita, a los fundadores de la orden jesuítica y de la orden salesiana: san Ignacio de Loyola y san Francisco de Sales.
   Santa Teresa adoptó como patrón al glorioso san José a quien llamaba «El padre de su alma», le atribuía su curación y le dedicó su primer convento de Ávila. La iglesia de los carmelitas de París también fue puesta bajo la ad­vocación de Saint Joseph.
   Los jesuitas le concedieron un sitio en su Trinidad: J. M. J.(Jesús, María, José), popularizada por esta oración:
   O veneranda Trinitas 
   Jesus, Joseph et Maria.
   En el siglo XVII, Francisco de Sales, quien consideraba a José como el mayor de todos los santos, lo convirtió en patrón de las religiosas salesianas (de la orden de la Visitación). Las ursulinas siguieron el ejemplo de las salesianas y de las carmelitas.
   La nueva devoción a san José es una copia de la que se profesaba a la Virgen. Los Siete Dolores y los Siete Gozos de san José están simbolizados por un cordón de siete nudos que los devotos llevaban bajo la ropa.
Patronazgos
   Las únicas corporaciones que lo reivindican son las de los trabajadores de la madera: carpinteros de obra y carpinteros, a las cuales se asocia la de los zapa­dores, porque  colocaban el maderamen de los puentes. En nuestra época se lo convirtió en el patrón de los obreros en general.
   Como en Belén no encontró alojamiento para la Virgen y él, se convirtió además en el patrón de los mal alojados o sin casa, clientela singularmente im­portante en nuestros días de crisis de la vivienda.
   Su fama de virgen le valió el ser invocado por los laicos, y sobre todo por los religiosos, para conservar su castidad. Se recurría a él para reprimir los impulsos de la carne (carnis motus refrenare) o para enfriar los ardores lle­vando el cordón de san José (pro castitate servanda) sobre la piel.
   O sancte Joseph, propera.
   Aestum carnis refrigera.
   Los himnos compuestos en su honor lo glorifican por haber sido: senex expers libidinis, sponsus pudicissimus, e incluso hasta «eunuchus puerperae».
   San Bernardo lo comparaba con su homónimo José de Egipto, tanto por su castidad como por la frecuencia con que Dios lo advertía en sueños.
   Al mismo tiempo, se convirtió en el patrón de la buena muerte. En efecto, se contaba  que Jesús lo había asistido durante su agonía y le había enviado a los arcángeles Miguel y Gabriel para recoger su alma acechada por el demonio. De ahí deriva el hecho de que su intercesión sea invocada por los moribundos, con preferencia a la de los ángeles que tienen la misma función en el Ars bene moriendi.
   El nombre de pila José era prácticamente desconocido en la Edad Media. Fue a partir del siglo XVII que se dio a los grandes señores, e incluso a los reyes de Portugal o a los emperadores de la dinastía de los Habsburgo.
   En 1621, el papa Gregorio XV decidió que la Iglesia entera celebrara la fiesta de san José el 19 de marzo.
   En el siglo XIX se consagró oficialmente  su triunfo. En 1847, Pío IX instituyó el culto del Patronazgo de san José. En 1870 el papa elevó el rito de su fiesta (19 de marzo) y lo proclamó patrón de la Iglesia universal. El mes de marzo se convirtió en el mes de san José, para formar pareja con el mes de María.
   El culto del santo se difundió tanto que la Santa Sede se vio obligada a cal­mar el fervor de los devotos. La Congregación de los Ritos condenó el culto al corazón de San José copiado del profesado al Sagrado Corazón de Jesús, en 1873; al igual que la plegaria Ave José, que es un calco del Ave María. 
   A pesar de dichas advertencias y  frenos, la devoción a san José adquirió en Canadá un auge prodigioso. Ya en 1624 los primeros habitantes de Quebec lo habían elegido como patrón. En 1904, F. André construyó cerca de Montreal un modesto oratorio de madera que en 1941 se convirtió en una majestuosa basílica de piedra blanca cuya cúpula rivaliza en amplitud con la de San Pedro de Roma. Es el mayor santuario del mundo dedicado a san José. Montreal se convirtió en un centro de Joselogía.
ICONOGRAFÍA
   La iconografía de san José es paralela a la evolución de su culto; es tardía, y alcanzó su apogeo con posterioridad al concilio de Trento.
   Comporta dos tipos muy diferentes. En el arte de la Edad Media, el esposo virginal de la Virgen (virgineus sponsus Virginis) está representado casi siempre con los rasgos de un anciano de cabeza calva y barba blanca. A partir del siglo XVI, los artistas lo rejuvenecieron y le confirieron el aspecto de un hombre de cuarenta años, con todo el vigor de esa edad. Los teólogos habían tomado la delantera, desde  principios del siglo XV, en el concilio  de Constanza, el canciller de la universidad de París, Juan Gerson, sostenía que san José no tenía ni cincuenta años cuando se casó con la Virgen María.
   Además, mientras el arte medieval casi nunca lo representa aisladamente, sin duda por temor de justificar mediante imágenes la herejía de la concepción natural de Cristo, después de la Contrarreforma se lo honró representándolo por sí mismo, ya como carpintero de obra, ya como padre nutricio de Jesús.
   l. En el primer caso, tiene como atributos los utensilios de su oficio: un hacha, una sierra, una garlopa o una escuadra.
   2. En el segundo caso, se lo reconoce por su vara florecida, que alude a su victoria sobre los otros pretendientes de la Virgen, transformada en tallo de lirio, símbolo de su matrimonio virginal. Tiene un cirio o una linterna durante la noche de la Natividad. Lleva al Niño Jesús en los brazos o le conduce de la mano como el arcángel Rafael acompañando al joven Tobías. Excepcionalmente, está caracterizado como Judío por el cuchillo de circuncisión y el sombrero puntiagudo de la judería.
   A veces forma pareja con su homónimo, José de Arimatea. Los dos José del Nuevo Testamento forman de esa manera una pareja hagiográfica análoga a la de los dos santos Juanes.
   Gracias a la propaganda de su defensora, santa Teresa, se hizo singularmente popular en el arte español. Es, junto a la Virgen de la Inmaculada Concepción, el tema preferido de Murillo (Louis Réau, Iconografía del Arte Cristiano. Ediciones del Serbal. Barcelona, 2000).
           Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte el sitio arqueológico San José del Sorvito, en Alcalá de Guadaira (Sevilla). Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

Más sobre la localidad de Alcalá de Guadaira (Sevilla), en ExplicArte Sevilla.

Haz tu ruta con ExplicArte Sevilla: Tú decides la ruta, la fecha y el precio (Free Tour - propina)

 


     Con ExplicArte Sevilla podrás hacer la ruta que desees por Sevilla (o cualquier localidad de la provincia, o de cualquier lugar), siempre adaptándonos a tu tiempo y a tus necesidades. Hay multitud de ellas, y desde aquí te proponemos algunas de ellas (hay tantas Rutas como tú quieras), en las que ponemos el acento en el aspecto artístico:

     Ruta Leyendas y Curiosidades de Sevilla: Desde Explicarte Sevilla nos adentraremos en las Leyendas y Curiosidades de Sevilla: el "No8Do" emblema de Sevilla, Doña María Coronel, la Cabeza del Rey Don Pedro, Grace Kelly, el "Negro de Triana",...

     Ruta Sevilla Imprescindible: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos los monumentos y barrios más típicos de Sevilla: Plaza de España, Plaza de Toros, Torre del Oro, Catedral, Giralda, Barrio de Santa Cruz, Reales Alcázares, Ayuntamiento,...

     Ruta Sevilla Patrimonio de la Humanidad: Desde ExplicArte Sevilla te mostraremos los monumentos Patrimonio de la Humanidad: Catedral de Santa María de la Sede, Reales Alcázares, y el Archivo General de Indias.

     Ruta Sevilla Prehistórica: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos en el Museo Arqueológico de la ciudad y en las salas dedicadas a la Prehistoria el devenir de este momento histórico-artístico de la ciudad.

     Ruta Sevilla Prerromana - Ispal: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos en el Museo Arqueológico de la ciudad y en las salas dedicadas al mundo prerromano el devenir de este momento histórico-artístico de la ciudad con especial atención al mundo de Tartessos y a los demás pueblos que se asentaron en la zona.

     Ruta Sevilla Romana - Hispalis: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos los vestigios que podemos encontrar del paso de la cultura romana por la actual ciudad, como los Monolitos de la calle Mármoles, las Columnas de la Alameda de Hércules, restos del Acueducto ("Caños de Carmona"), restos de las Murallas, el Antiquarium, y la obligada visita al Museo Arqueológico. Incluso podremos visitar el cercano enclave arqueológico de la ciudad romana de Itálica en el pueblo de Santiponce.

     Ruta Sevilla Visigoda: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos los vestigios que la cultura visigoda ha dejado en nuestra ciudad, sobre todo en la Catedral y en el Museo Arqueológico y te contaremos las historias de San Hermenegildo, y San Leandro y San Isidoro, personajes históricos imprescindibles de Sevilla.

     Ruta Sevilla Musulmana - Isbiliya: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos los principales vestigios que la cultura musulmana ha legado a Sevilla, comenzando por nuestro símbolo más universal: La Giralda, junto con la Torre del Oro, Los Reales Alcázares,...

     Ruta Sevilla Judía: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos la huella judía en la Sevilla de hoy: las antiguas sinagogas y los barrios judíos de Santa Cruz o de San Bartolomé.

     Ruta Sevilla Mudéjar: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos los innumerables vestigios que la cultura mudéjar dejó en Sevilla, fundamentalmente en los Reales Alcázares, Iglesia de San Marcos, Iglesia de Santa Marina,...

     Ruta Sevilla Gótica: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos nuestra Catedral, el edificio gótico más grande de la cristiandad.

     Ruta Sevilla Renacentista - Nova Roma: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos los imprescindibles vestigios renacentistas de nuestra ciudad, representados por el Ayuntamiento, el remate de la Giralda y la Sacristía Mayor de la Catedral.

     Ruta Sevilla y su río: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos la importancia que ha tenido el río Guadalquivir, el antiguo Betis, en la historia de la ciudad, recorriendo sus puentes, el Barrio de Triana, la Torre del Oro,...

     Ruta Sevilla y América: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos la llamada Sevilla Americana, la Sevilla del siglo XVI y XVII cuando nuestra ciudad se convirtió en la capital del mundo, con edificios tan importantes como el Archivo de Indias o la Casa de la Moneda.
     
     Ruta Sevilla Barroca: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos la esencia de nuestra ciudad, puesto que Sevilla es una ciudad eminentemente barroca en prácticamente todos y cada uno de sus edificios. 

     Ruta Sevilla Neoclásica: Desde Explicarte Sevilla también te mostraremos las huellas neoclásicas de nuestra ciudad que podemos contemplar en las iglesias de San Ildefonso o San Bartolomé.

     Ruta Sevilla Romántica: Desde Explicarte Sevilla te mostramos la huella romántica de los Jardines del Parque de María Luisa y del Barrio de Santa Cruz.

     Ruta Sevilla Modernista: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos el legado modernista que también tiene en Sevilla sus ejemplos como las casas que podemos encontrar en las calles Alfonso XII, Feria, Tomás de Ibarra, Felipe II y Adriano, entre otras.

     Ruta Sevilla Regionalista: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos el legado que arquitectos como Aníbal González y sus contemporáneos dejaron en Sevilla con la famosísima Plaza de España.

     Ruta Sevilla y la Expo del 29: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos el legado que la Exposición Iberoamericana de 1929 dejó en Sevilla en modo de pabellones y edificios que conforman el Parque de María Luisa y el Barrio de Heliópolis.

     Ruta Sevilla y la Expo del 92: Desde Explicarte Sevilla te mostraremos el legado que en la Isla de la Cartuja quedó para nuestra ciudad, llevándola al siglo XXI.

     Ruta Sevilla Cofrade: Desde ExplicArte Sevilla te mostraremos la importancia del mundo cofrade en la historia de nuestra ciudad y sus incontables manifestaciones artísticas en el interior de los templos, las casas de hermandad, y en los actos de culto interno y externos (procesiones).

     Ruta Sevilla, Ciudad de Ópera: Desde ExplicArte Sevilla te mostraremos la importancia de Sevilla en la historia del Bel Canto, puesto que está presente en más de 100 óperas. Podemos elegir varias rutas relacionadas con la Ópera y Sevilla: Sevilla escenario de Ópera ASevilla escenario de Ópera BEl Mito de CarmenEl Mito de Don Juan, y El Mito de Fígaro.

     Ruta Magallanes y la primera vuelta al mundo 1519-1522: Desde ExplicArte Sevilla te mostramos los hitos más importantes de la expedición que dio la I Vuelta a la Tierra.

     Y muchas más rutas... tú decides. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.