Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte el sitio arqueológico del Alcaparral, en Casariche (Sevilla).
En este sitio arqueológico, se han localizado restos de ladrillos, tégulas, ímbrices, trozos de y cerámica de barro basto, al lado de fragmentos de terra sigillata y campaniense. Se puede afirmar que se trata de un asentamiento romano.
En este sitio arqueológico, se han localizado restos de ladrillos, tégulas, ímbrices, trozos de y cerámica de barro basto, al lado de fragmentos de terra sigillata y campaniense. Se puede afirmar que se trata de un asentamiento romano.
Existe una hipótesis mantenida por algunos autores de que se trata de Vestipo, por las noticias existentes sobre el término junto con dos restos epigráficos y algunas monedas que hacen alusión a la posible existencia de él, sin haber sido comprobado.
En una prospección realizada en el año 2003 se describe el sitio arqueológico como sigue:
Concentración de restos constructivos y cerámicos de diferentes momentos:
- Alto Imperio romano:
El material constructivo se compone de fragmentos de ímbrices y tegulae. En cuanto a las tegulae, se presentan de dos tipos, de sección triangular y cuadrangular. La pestaña de sección triangular presenta unos 5 centímetros de altura, y el cuerpo posee un grosor de 1,5 centímetros, la pasta es de coloración ocre-anaranjada, pastas muy depuradas y de cocción oxidante. Pueden fecharse en los siglos I-II d. C.
Este tipo de tegulae se empleaba para revestimientos y para cubiertas ligeras, y frecuentemente empleada en la cubrición de estructuras funerarias.
En cuanto a la pestaña de sección cuadrangular, presenta una altura de 5,5 centímetros y el cuerpo posee un grosor de 2,5 centímetros. La pasta es de coloración anaranjada, su fractura es concoidal y la cocción oxidante. El cuerpo de estas tegulae es bastante pesado y macizo, con desgrasante muy grueso. Estas piezas, por su fabricación, parecen haber sido destinadas principalmente para estructuras constructivas de cierta envergadura que pudiera soportar el peso de una cubierta pesada.
En cuanto a los imbrex (imbrices), se han identificado escasas piezas muy fragmentadas. Los ejemplares identificados presentan la cara externa acanalada, contando con un grosor medio de 1,2 centímetros. Su cocción es oxidante y la pasta es de color crema, muy depurada, con desgrasante fino y fracturas netas, limpias.
Se han localizado varios fragmentos de Terra Sigillata Hispánica, que se adscriben a diferentes tipos:
Formas lisas. La mayor parte de estos fragmentos son de extraordinaria calidad que presentan barniz compacto color tierra de Siena. La pasta es de color marrón rojizo, con desgrasante fino y escasamente concentrado, de tipo cálcico.
Entre los diversos segmentos observados, pese a su alto grado de fragmentación, han podido ser identificados algunos claramente pertenecientes a la forma Drag. 24/25, con una cronología que va desde la segunda mitad del siglo I d.n.e., hasta finales del siglo II d.n.e. Esta forma presenta un cuerpo de tendencia semiesférica que apoya sobre un pie bajo de sección triangular. Fueron observados diversos fragmentos de este tipo de piezas en los que el cuerpo era dividido hacia la mitad superior de la pieza por un baquetón de sección semicircular. Bajo este baquetón, la superficie exterior es lisa, mientras que la parte superior, que acaba en un borde redondeado, posee decoración de líneas rectas verticales y paralelas en todo su recorrido.
Formas decoradas. Se han identificado algunos fragmentos de formas decoradas de Terra Sigillata Hispánica. Presentan un barniz bastante más claro, de color canela, y que se desprende fácilmente de la superficie. Las pastas son más blandas, ferruginosas y con mayor concentración de desgrasante cálcico. Debido al alto grado de fragmentación de las piezas que se observó en superficie, ha sido imposible identificar las formas a simple vista. Sin embargo, se localizó un fragmento muy rodado, en el que la decoración consistía claramente en círculos sogueados simples con indicios de decoración figurativa en el interior de los rosetones, probablemente zoomorfa, aunque esto es muy difícil de precisar, ya que las posibles figuras se presentaban muy difuminadas y sin contraste.
El hecho de que aparezca barniz sobre las figuras indica que ya eran defectuosas en origen, y no que hayan sido alteradas por procesos post-deposicionales. Este defecto en la fabricación es debido a que no se retiró del molde correctamente la escoria cerámica resultante de la fabricación de piezas anteriores.
Cerámica de Paredes Finas: Este tipo de cerámica está asociado a contextos de tipo funerario, y aparece formando parte del ajuar del difunto. Se han identificado escasos restos de cerámica de paredes finas en estado altamente fragmentario. La pasta presenta cocción oxidante, de color marrón anaranjado y sus fracturas son netas. Los restos poseen un engobe interno y externo de color anaranjado, con decoración de pequeños mamelones y bordes ligeramente exvasados, pero que debido a su escaso número y alto grado de fragmentación; hacen muy difícil su identificación. Se tiene conocimiento de producciones locales en la Bética de este tipo de vajillas en torno a mediados del siglo I d.n.e.
Cerámica Común Romana: Es la cerámica no constructiva que mayor abundancia presenta en superficie. Se distinguen fragmentos pertenecientes a varios tipos de piezas:
Orzas.- Vasija originalmente vinculada a ambientes domésticos de cocina y destinada al almacenamiento de productos alimenticios. Algunos tipos, en los que la vasija se presenta recubierta de engobe grisáceo, aparecen frecuentemente vinculados a ámbitos funerarios, formando parte del ajuar del difunto.
Este tipo de recipiente suele tener entre 9 y 15 centímetros de diámetro. Se caracteriza por su cuerpo globular, la reducción de su base de apoyo, el estrangulamiento en el cuello y los bordes exvasados de forma acusada. La pasta es blanda, ferruginosa y de fractura concoidal. Presenta cocción oxidante de coloración anaranjada y desgrasante de tipo medio. Un engobe gris recubre la pieza totalmente. Ofrece una cronología que bascula en torno a la segunda mitad del siglo I d.n.e. y principios del siglo II d.n.e.
Lebrillos.- Se han localizado varios fragmentos pertenecientes a lebrillos romanos, recipientes cerámicos de fondo plano. Paredes rectas divergentes, bordes redondeados vueltos hacia fuera y asas de sección circular con tendencia geminada.
Son recipientes multifuncionales de gran tamaño que pueden estar destinados al almacenamiento de grandes cantidades de sólidos o líquidos, u otras aplicaciones diversas en el ámbito de la higiene personal, la cocina o el servicio de mesa.
Estas formas se consideran una perduración de tipos iberorromanos. La pasta es de cocción oxidante y coloración anaranjada, con abundante desgrasante cálcico de tipo medio. No es frecuente hallarla en contextos de tipo funerario. La cronología de estas piezas es claramente altoimperial, en torno a los siglos I y II d.n.e.
Cuencos.- Se han localizado escasos fragmentos que han sido identificados como pertenecientes a formas características de cuencos semiesféricos. Estos recipientes, originalmente destinados al ámbito doméstico de mesa, son muy frecuentes hallados en contextos de necrópolis, documentándose en estructuras funerarias formando parte del ajuar del difunto. Poseen un cuerpo semiesférico, con borde redondeados y que descansa sobre pie bajo apenas indicado. Su pasta es ferruginosa, de apariencia tosca y de cocción es oxidante, coloración anaranjada y desgrasante cálcico de tipo medio. Suelen presentar una cronología altoimperial, en torno a los siglos I y II d.n.e.
Otras formas. Se ha observado en superfície algunos pequeños fragmentos de asas que, debido a su alto grado de deterioro, ha sido imposible su adscripción tipológica concreta. Lo mismo ocurre con algunas bases rehundidas muy fragmentadas que lo mismo podrían pertenecer a jarros, jarras, ollas de un solo asa o pequeñas vasijas de provisiones, pero por la técnica de cocción y el tipo de pasta empleados se podría afirmar que pertenecen cronológicamente al periodo altoimperial romano.
- Edad Media islámica
Se han localizado fragmentos cerámicos pertenecientes al ámbito agrícola. Cangilones (arcaduces). Recipientes cerámicos que, unidos a la rueda de la noria, están destinados a la extracción de agua. Las muestras observadas presentan alto grado de deterioro y fragmentación. Como regla general, poseen forma de tulipa con dos estrangulamientos, uno en la panza y otro a la altura del cuello, para pasar los amarres que lo sujetan a la estructura de la noria. Son de factura muy tosca y las paredes presentan acanaladuras horizontales debidas al torneado de la pieza y los bordes son generalmente exvasados, terminando en labios de formas variadas. Los fragmentos localizados se han modelado en pasta naranja, con desgrasante fino y denotan una cuidada elaboración. La cronología de las piezas es difícil de precisar, ya que por su carácter funcional perviven durante siglos.
- Edad Moderna y Contemporánea
Han sido identificados diversos fragmentos de cerámica adscrita al ámbito funcional de almacenamiento y transporte, de época moderna o contemporánea. La pasta es compacta, depurada, de cocción oxidante y coloración anaranjada, y sus fracturas son netas. Algunos fragmentos presentan engobe crema externo (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
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