Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la Hermandad de la Pastora de Padre Pío, de Sevilla.
Hoy, 25 de abril (sábado anterior al IV Domingo de Pascua), es la Solemnidad Litúrgica de la Madre del Buen Pastor, fiesta instituida por S. S. Pio VI en 1795 gracias al empeño de los padres capuchinos, especialmente el Beato Diego José de Cádiz, que se celebra anualmente el sábado anterior a la dominica del Buen Pastor.
Y qué mejor día que hoy, para ExplicArte la Hermandad de la Pastora de Padre Pío, de Sevilla.
La Hermandad de la Pastora de Padre Pío, tiene su sede canónica en la Iglesia Parroquial del Buen Pastor y San Juan de la Cruz, que se encuentra en la calle Ronda de la Doctora Oeste, 36; mientras que su Casa de Hermandad se encuentra en la calle Pañoleta, 3; ambas en el Barrio de Palmete, del Distrito Cerro-Amate.
La Fervorosa Hermandad y Cofradía del Redil Eucarístico de la Divina Pastora de las Almas y San Pío de Pietrelcina; es ésta una corporación fundada en 1987, que reside canónicamente en la Parroquia del Buen Pastor y San Juan de la Cruz, siendo su imagen titular la Divina Pastora de las Almas, obra de Francisco Berlanga, en 1989.
Reunidos un grupo de personas devotas a la Santísima Virgen Divina Pastora de las Almas, acuerdan dar culto a una imagen de la Santísima Virgen en el año 1982, en la Barriada de Padre Pío de Sevilla, el matrimonio Don José González Villareal y Doña Dolores Gata Baños, comienzan esta labor junto a otras personas del barrio, consiguiendo ejecutar una imagen de la Santísima Virgen a la que muchos vecinos y devotos veneraban, construyéndose una pequeña ermita en el barrio. Años más tarde, el párroco de San Juan de la Cruz, Rvdo. Don Antonio Sayago García en el primer domingo de adviento del año 1993 tiene a bien celebrar cultos, especialmente la misa de los sábados ante la imagen de la Santísima Virgen. Después pasado el tiempo, cuando se construye la Parroquia del Buen Pastor y San Juan de la Cruz, su párroco, tiene a bien disponer que la imagen de la Santísima Virgen se entronice en la Parroquia quedando en el altar del sagrario de la citada Parroquia desde el 30 de septiembre de 2001, donde el barrio y sus devotos sintiéndose profundamente identificados ante aquella maravillosa muestra de fe, acuerdan la creación de la Agrupación Parroquial de la Santísima Virgen de la Divina Pastora de las Almas en la Barriada de Padre Pío de Sevilla.
El ocho de septiembre de 1703, en la Alameda de Hércules hispalense, el Venerable Padre Fray Isidoro de Sevilla, capuchino, presentó al pueblo sevillano una novedosa y consoladora advocación mariana que, desde la Ciudad del Betis, como el más precioso tesoro que esta ciudad ha hecho a la Iglesia, había de arraigar en todo el orbe católico: la Divina Pastora. Indisolublemente unido al origen de este venerado título mariano está el de su Primitiva y Real Hermandad, que habría de ser el cauce escogido por el capuchino fundador para consolidarlo y difundirlo: arzobispos, reyes, nobles, junto al pueblo de Sevilla, la honrarían y se honrarían desde entonces al inscribirse en sus filas. En un principio, el Padre Isidoro escogió la Solemnidad de la Asunción de la Virgen María como la memoria litúrgica más apropiada para conmemorar a la Divina Pastora: María, plenamente glorificada y coronada, ejerce su pastorado sobre el cuerpo místico de su Hijo. Consciente de la ventaja de tener una fiesta propia, en 1781 el Beato Diego José de Cádiz terminó un Oficio entero de la Divina Pastora, que envió al Ministro Provincial, José Félix de Sevilla, para que lo presentara en el Capítulo General de 1782 y se acordase pedir su aprobación y uso a la Sagrada Congregación de Ritos. Pero la gestión quedó infructuosa. Seis años después, en 1788, habiendo repasado sus textos eucológicos, que componen un segundo Oficio, decidió presentarlos a la Sagrada Congregación de Ritos para su aprobación, acompañados de un documento postulatorio razonando la oportunidad de la nueva fiesta, para lo que buscó el apoyo regio, pero la muerte primero del Confesor del Rey y a continuación la de este mismo frustró sus proyectos. Habiendo de celebrarse en Roma Capítulo General de la Orden Capuchino en mayo de 1789, por lo que les hace llegar a los vocales de su Provincia de Andalucía el expediente completo. El Padre Definidor de Lengua Española, Nicolás de Bustillo, se encargó de gestionarlo ante la Santa Sede, pero el asunto se quedó estancado. Intentó de nuevo el Beato Diego conseguir el apoyo regio, que se presentaba casi indispensable, presentando un memorial a la Reina María Luisa, fechado en Ronda, el siete de junio de 1793, en el que amplió su petición: no sólo a los capuchinos, sino a todo el clero secular y regular de España. La Reina debió consultar con el Rey Carlos IV, su marido, y remitieron el expediente a su primer ministro Manuel Godoy, que lo pasó al Inquisidor General, Manuel Abad y Lasierra, para que diera su parecer, que aconsejó desestimar la petición.
La actitud regia debió cambiar a raíz de su Memorial a Carlos IV de 1794, sobre los medios espirituales necesarios en la guerra entablada contra la Francia revolucionaria en 1793, que resultó favorable a España. Fue finalmente Pío VI Braschi el que por el rescripto del uno de agosto de 1795, gracias al impulso del Beato Fray Diego José de Cádiz como vemos, el segundo gran apóstol de la Pastora, concedió a los capuchinos de España una fiesta con Oficio y Misa propios como Patrona de sus misiones para la Segunda Dominica de Pascua titulada Bienaventurada Virgen María, Madre del Buen Pastor Jesucristo con rito doble mayor, a los que se les dio rápidamente el regium exequátur. Este Oficio fue ampliado, a instancias del P. Nicolás de Bustillo, entonces General de la Orden, por rescripto de Pío VII Chiaramonti de once de enero de 1806 con las lecciones del primero y tercer nocturno de maitines como también la misa, si no obra del Beato Diego sí dependiente de su doctrina, todo revisado por el Prefecto de la Sagrada Congregación de Ritos y por el Promotor de la Fe. De los textos, sabemos que la oración colecta fue compuesta por el citado capuchino Nicolás de Bustillo, y las lecciones son de San Bernardo, y no de San Ildefonso o de San Antonino como en los textos del Beato Diego, y en 1817 se nos transmite una noticia de que los Oficios del Beato Diego están pendientes de aprobación en Roma desde 1796; quedan por lo tanto en el anonimato.
Por decreto de diez de enero de 1801 el mismo Pío VII citado concedió al episcopado del Gran Ducado de Toscana para el primer domingo de mayo con el rito de doble mayor que se pudiera rezar de la Bienaventurada Virgen María con el título de Madre del Pastor Divino. Esta devoción había arraigado la devoción gracias a uno de los oradores capuchinos italianos más importantes de su época, el P. Claudio de la Pieve, que la había adquirido en un viaje suyo a España. La súplica al Papa había sido dirigida el uno de diciembre de 1800 por el Obispo de Colle di Val di Elsa, provincia de Siena y diócesis sufragánea de Florencia, en representación de los obispos del Estado de Toscana, en acción de gracias por haberse librado del traumático azote napoleónico. El Oficio y misa propios presentados por el episcopado toscano fueron revisados también por el Prefecto de la Sagrada Congregación de Ritos y por el Promotor de la Fe, y se extendieron a casi todos los sitios que celebraban la fiesta, incluidos los capuchinos, que abandonaron los suyos. El Beato Pío IX Mastai Ferretti concedió la fiesta a muchas diócesis y congregaciones: a los alcantarinos de Nápoles por el Breve Omnibus de doce de junio de 1849, que fue extendida a petición de Fernando II Rey de las Dos Sicilias a todo su reino, fijándola en veintiuno de mayo; a las religiosas del Buen Pastor y a las benedictinas de Campo Marzio, en Roma, en 1859; al Obispado de Bagnoreggio, Italia, en 1860; a los de Linares y Guadalajara, Méjico, en 1861. Por decreto de ocho de enero de 1863 de la Sagrada Congregación de Ritos, con la anuencia del citado Beato Pío IX, tras petición firmada por diez cardenales, seis patriarcas, treinta arzobispos, noventa y cinco obispos, dieciocho generales de órdenes y congregaciones religiosas, nueve procuradores y tres comisarios apostólicos de otras tantas, fue establecido que se concediera esta fiesta con rito de doble mayor a todas las diócesis y familias religiosas que lo solicitaran, con los textos eucológicos toscanos.
Entre las concesiones a partir de entonces podemos citar las siguientes: a los monasterios cistercienses de Francia en 1863; a la Diócesis de Alatri, Italia, en 1866; a los Misioneros de la Preciosísima Sangre para el primer viernes de junio; a los Mínimos para el primer domingo de octubre; a los Redentoristas y a las Religiosas del Buen Pastor para el tres de septiembre, pero con el Oficio de los capuchinos españoles; a los Euditas, que lo habían pedido en 1874, en 1895. No habiéndose instaurado la fiesta todavía en Sevilla, la cuna de la devoción, el presbítero José de la Fuente y Zabalegui, comisionado por el cabildo de oficiales del veintidós de mayo de 1875 de la Primitiva Hermandad de la Divina Pastora, dirigió una petición al Cabildo Catedral el dos de febrero de 1876 para que instara al Arzobispo lo solicitara de Roma. Tras haber sido examinada la petición por la Diputación de Ceremonias, acordó el Cabildo elevarla al Cardenal Arzobispo de la Lastra y Cuesta para el domingo segundo después de Pascua con rito de doble de segunda clase. El prelado expidió sus letras para ello al Papa el ocho de abril de 1876. Pero menos de un mes después, el cinco de mayo, murió dicho cardenal, por lo que hubo de esperarse al plácet de su sucesor. Habiendo tomado posesión su sucesor, Joaquín Lluch y Garriga, y obtenido de él el plácet, en este caso se extravió en Roma la petición citada, y fue preciso enviar un certificado de ella. El decreto fue expedido por fin el uno de febrero de 1878. Aunque se pidieron y fueron concedidos el Oficio y la misa de los capuchinos españoles aprobados en 1806, los textos que finalmente se instauraron fueron los toscanos. Por fin en 1882, se celebró el veintitrés de abril en Sevilla la Fiesta de la Madre del Divino Pastor, señalada en el II Domingo después de Pascua, con rito de segunda clase.
El veintinueve de octubre de 1885 el Procurador General de los Menores Capuchinos, Bruno de Vinay, a instancias del que hasta entonces había sido Comisario Apostólico de España, en nombre de sus súbditos, pidió al Papa la concesión a toda su Orden de la fiesta de la Madre del Pastor Divino para el segundo domingo después de Pascua con el rito mayor de segunda clase, con la misa y Oficio aprobados para los capuchinos españoles y de otras provincias. Fue aprobada la petición por rescripto de León XIII Pecci de diecinueve de noviembre de dicho año 1885, que el cuatro de diciembre de 1894 concedió a la Orden Capuchina, pero con el Oficio y misa de Toscana. En el actual Propio de la Diócesis de Sevilla, aprobado el diecisiete de junio de 1977 por la Sagrada Congregación para los Sacramentos y el Culto Divino, está inserta como memoria libre para el sábado anterior al Domingo IV de Pascua, del Buen Pastor, La Bienaventurada Virgen María, Madre del Buen Pastor. Los textos eucológicos actuales se encuentran en el Misal Franciscano en español, aprobado por Decreto de la Sagrada Congregación para los Sacramentos y el Culto Divino el 17 de junio de 1980 para uso de las familias franciscanas hispanas (Prot. N. CD 892/79).
Éste señala para el sábado anterior al Domingo IV de Pascua para la Orden Capuchina la Fiesta de la Divina Pastora, Madre del Buen Pastor (Ramón de la Campa Carmona, Las Fiestas de la Virgen en el año litúrgico católico, Regina Mater Misericordiae. Estudios Históricos, Artísticos y Antropológicos de Advocaciones Marianas. Córdoba, 2016).
Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la Hermandad de la Pastora de Padre Pío, de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.
Hoy, 25 de abril (sábado anterior al IV Domingo de Pascua), es la Solemnidad Litúrgica de la Madre del Buen Pastor, fiesta instituida por S. S. Pio VI en 1795 gracias al empeño de los padres capuchinos, especialmente el Beato Diego José de Cádiz, que se celebra anualmente el sábado anterior a la dominica del Buen Pastor.
Y qué mejor día que hoy, para ExplicArte la Hermandad de la Pastora de Padre Pío, de Sevilla.
La Hermandad de la Pastora de Padre Pío, tiene su sede canónica en la Iglesia Parroquial del Buen Pastor y San Juan de la Cruz, que se encuentra en la calle Ronda de la Doctora Oeste, 36; mientras que su Casa de Hermandad se encuentra en la calle Pañoleta, 3; ambas en el Barrio de Palmete, del Distrito Cerro-Amate.
La Fervorosa Hermandad y Cofradía del Redil Eucarístico de la Divina Pastora de las Almas y San Pío de Pietrelcina; es ésta una corporación fundada en 1987, que reside canónicamente en la Parroquia del Buen Pastor y San Juan de la Cruz, siendo su imagen titular la Divina Pastora de las Almas, obra de Francisco Berlanga, en 1989.
Reunidos un grupo de personas devotas a la Santísima Virgen Divina Pastora de las Almas, acuerdan dar culto a una imagen de la Santísima Virgen en el año 1982, en la Barriada de Padre Pío de Sevilla, el matrimonio Don José González Villareal y Doña Dolores Gata Baños, comienzan esta labor junto a otras personas del barrio, consiguiendo ejecutar una imagen de la Santísima Virgen a la que muchos vecinos y devotos veneraban, construyéndose una pequeña ermita en el barrio. Años más tarde, el párroco de San Juan de la Cruz, Rvdo. Don Antonio Sayago García en el primer domingo de adviento del año 1993 tiene a bien celebrar cultos, especialmente la misa de los sábados ante la imagen de la Santísima Virgen. Después pasado el tiempo, cuando se construye la Parroquia del Buen Pastor y San Juan de la Cruz, su párroco, tiene a bien disponer que la imagen de la Santísima Virgen se entronice en la Parroquia quedando en el altar del sagrario de la citada Parroquia desde el 30 de septiembre de 2001, donde el barrio y sus devotos sintiéndose profundamente identificados ante aquella maravillosa muestra de fe, acuerdan la creación de la Agrupación Parroquial de la Santísima Virgen de la Divina Pastora de las Almas en la Barriada de Padre Pío de Sevilla.
El 30 de abril del año 2002, la Junta de Gobierno de esta Hermandad y el Párroco Don Antonio Sayago García, suscriben unos acuerdos para que en lo sucesivo pudiéramos estar inscritos por la autoridad eclesiástica como Agrupación Parroquial, certificando el mismo párroco que los acuerdos se habían cumplido.
En ese mismo día el Sr. Cura Párroco Don Antonio Sayago García, pide a Don Manuel Soria, en ese momento Vicario de Hermandades y Cofradías del Arzobispado de Sevilla, sea nombrada Agrupación Parroquial.
El día 1 de diciembre de 2006, en escrito dirigido al Sr. Delegado de Hermandades y Cofradías por parte de Don Antonio Sayago García, cura Párroco el Buen Pastor y San Juan de la Cruz, hace constar que la Pía unión de la Divina Pastora, participa en la vida parroquial, así como en las distintas actividades y grupos y con una participación desinteresada en la Caritas Parroquial.
El 23 de marzo de 2009, se vuelve a solicitar la constitución como Agrupación Parroquial por parte del Párroco a la autoridad eclesiástica, certificando que la Imagen de la Santísima Virgen ya se encuentra recibiendo culto público en la Capilla del Sagrario de nuestra Parroquia del Buen Pastor y San Juan de la Cruz, que los miembros de la Asociación han ido durante 6 años recibiendo formación, asimismo se envía por parte del Consejo Pastoral de la Parroquia un escrito de alabanza sobre las actividades en las que participa y realiza nuestra Agrupación.
Con fecha de tres de febrero de dos mil diez, se recibe un Decreto de Vicario General de la Archidiócesis de Sevilla, Ilmo. y Rvdo. Francisco Ortiz Gómez, quien autoriza, la organización y funcionamiento del grupo de fieles que pedían su aprobación como Agrupación Parroquial del Redil Eucarístico de la Divina Pastora y San Pío de Pietrelcina con sede en la Parroquia del Buen Pastor y San Juan de la Cruz, de Sevilla bajo la jurisdicción personal de la misma.
Se nombra Junta presidida por el Sr. Cura Párroco Don Antonio Sayago García, integrada por miembros y cargos propuesto por él, y aprobados por la autoridad con el Protocolo Nº271/10. También con fecha de 22 de abril de 2010, es aprobada la primera Junta de Gobierno por la Vicaria General de la Diócesis presidida por el Rvdo. Don Antonio Sayago García y siendo vicepresidente 1º Don José González Villareal fundador de la Agrupación Parroquial con los demás cargos quedan recogidos en el documento enviado a esta Agrupación con Prot. Nº970/10.
El 14 de mayo después de las elecciones celebradas para el efecto, se envía nueva Junta aprobada por la Vicaría General de la Diócesis, siendo presidente nuestro Párroco Don Antonio Sayago García y vicepresidente Don Arturo Pleguezuelo Torres con nº de protocolo 1253/14.
A lo largo de todos estos años y con esfuerzo de esta Agrupación y las donaciones de sus devotos, hemos consolidado un pequeño patrimonio, se cuenta con distintos útiles para el Culto, candelabros, insignias, estandartes, Simpecado, paso y carreta. Hubo una donación por parte del Camping de los Naranjos de un terreno de aproximadamente 2000 m2, donde se construyó una ermita para la Romería que durante unos años se ha ido celebrando en dicho lugar, asimismo junto a ese terreno una devota dejó en herencia una pequeña casita y terreno de unos 1000 m2, también se cuenta con la pequeña capilla donde antiguamente se encontraba la imagen.
Muchos de los miembros de Junta participan activamente en la vida de la parroquia, especialmente en Cáritas Parroquial, catequesis, así como en el enaltecimiento del Culto, Santa Misa, Rosarios, Procesión del Corpus, exposición con el Santísimo, etc. Agradecimos a la Parroquia, y en modo especial a los sacerdotes de la misma el Sr. Cura Párroco Reverendo Don Juan Jimena Pato y Don Antonio Sayago García, sus desvelos y trabajos para con esta Hermandad.
En octubre de 2019, por Decreto de Excelentísimo y Reverendísimo, Arzobispo de Sevilla Don Juan José Asenjo Pelegrina, fue erigida como Hermandad, teniendo como Título: Fervorosa Hermandad y Cofradía del Redil Eucarístico de la Divina Pastora de las Almas y San Pío de Pietrelcina.
Los cultos a la Santísima Virgen son los siguientes:
– MISA DE HERMANDAD: el primer fin de semana de mes.
– TRÍDUO: segunda semana de mayo (durante todo el mes de mayo, nuestra amantísima Titular, preside el altar mayor con motivo de las Primeras Comuniones).
– SALIDA PROCESIONAL: durante un fin de semana del mes de septiembre.
– ROMERÍA: durante un fin de semana del mes de octubre.
– BESAMANOS: Sábado y Domingo anterior a la festividad de la Sagrada Familia.
La Hermandad tiene su sede Canónica en esta Parroquia del Buen Pastor y San Juan de la Cruz, de la barriada de Padre Pío de Sevilla y su Casa Hermandad en la Calle Pañoleta, nº3, antigua capilla de la Virgen. Cuenta con un número de hermanos que superan los trescientos (Consejo General de Hermandades y Cofradías).
Conozcamos mejor la Solemnidad Litúrgica de la Madre del Buen Pastor; El ocho de septiembre de 1703, en la Alameda de Hércules hispalense, el Venerable Padre Fray Isidoro de Sevilla, capuchino, presentó al pueblo sevillano una novedosa y consoladora advocación mariana que, desde la Ciudad del Betis, como el más precioso tesoro que esta ciudad ha hecho a la Iglesia, había de arraigar en todo el orbe católico: la Divina Pastora. Indisolublemente unido al origen de este venerado título mariano está el de su Primitiva y Real Hermandad, que habría de ser el cauce escogido por el capuchino fundador para consolidarlo y difundirlo: arzobispos, reyes, nobles, junto al pueblo de Sevilla, la honrarían y se honrarían desde entonces al inscribirse en sus filas. En un principio, el Padre Isidoro escogió la Solemnidad de la Asunción de la Virgen María como la memoria litúrgica más apropiada para conmemorar a la Divina Pastora: María, plenamente glorificada y coronada, ejerce su pastorado sobre el cuerpo místico de su Hijo. Consciente de la ventaja de tener una fiesta propia, en 1781 el Beato Diego José de Cádiz terminó un Oficio entero de la Divina Pastora, que envió al Ministro Provincial, José Félix de Sevilla, para que lo presentara en el Capítulo General de 1782 y se acordase pedir su aprobación y uso a la Sagrada Congregación de Ritos. Pero la gestión quedó infructuosa. Seis años después, en 1788, habiendo repasado sus textos eucológicos, que componen un segundo Oficio, decidió presentarlos a la Sagrada Congregación de Ritos para su aprobación, acompañados de un documento postulatorio razonando la oportunidad de la nueva fiesta, para lo que buscó el apoyo regio, pero la muerte primero del Confesor del Rey y a continuación la de este mismo frustró sus proyectos. Habiendo de celebrarse en Roma Capítulo General de la Orden Capuchino en mayo de 1789, por lo que les hace llegar a los vocales de su Provincia de Andalucía el expediente completo. El Padre Definidor de Lengua Española, Nicolás de Bustillo, se encargó de gestionarlo ante la Santa Sede, pero el asunto se quedó estancado. Intentó de nuevo el Beato Diego conseguir el apoyo regio, que se presentaba casi indispensable, presentando un memorial a la Reina María Luisa, fechado en Ronda, el siete de junio de 1793, en el que amplió su petición: no sólo a los capuchinos, sino a todo el clero secular y regular de España. La Reina debió consultar con el Rey Carlos IV, su marido, y remitieron el expediente a su primer ministro Manuel Godoy, que lo pasó al Inquisidor General, Manuel Abad y Lasierra, para que diera su parecer, que aconsejó desestimar la petición.
La actitud regia debió cambiar a raíz de su Memorial a Carlos IV de 1794, sobre los medios espirituales necesarios en la guerra entablada contra la Francia revolucionaria en 1793, que resultó favorable a España. Fue finalmente Pío VI Braschi el que por el rescripto del uno de agosto de 1795, gracias al impulso del Beato Fray Diego José de Cádiz como vemos, el segundo gran apóstol de la Pastora, concedió a los capuchinos de España una fiesta con Oficio y Misa propios como Patrona de sus misiones para la Segunda Dominica de Pascua titulada Bienaventurada Virgen María, Madre del Buen Pastor Jesucristo con rito doble mayor, a los que se les dio rápidamente el regium exequátur. Este Oficio fue ampliado, a instancias del P. Nicolás de Bustillo, entonces General de la Orden, por rescripto de Pío VII Chiaramonti de once de enero de 1806 con las lecciones del primero y tercer nocturno de maitines como también la misa, si no obra del Beato Diego sí dependiente de su doctrina, todo revisado por el Prefecto de la Sagrada Congregación de Ritos y por el Promotor de la Fe. De los textos, sabemos que la oración colecta fue compuesta por el citado capuchino Nicolás de Bustillo, y las lecciones son de San Bernardo, y no de San Ildefonso o de San Antonino como en los textos del Beato Diego, y en 1817 se nos transmite una noticia de que los Oficios del Beato Diego están pendientes de aprobación en Roma desde 1796; quedan por lo tanto en el anonimato.
Por decreto de diez de enero de 1801 el mismo Pío VII citado concedió al episcopado del Gran Ducado de Toscana para el primer domingo de mayo con el rito de doble mayor que se pudiera rezar de la Bienaventurada Virgen María con el título de Madre del Pastor Divino. Esta devoción había arraigado la devoción gracias a uno de los oradores capuchinos italianos más importantes de su época, el P. Claudio de la Pieve, que la había adquirido en un viaje suyo a España. La súplica al Papa había sido dirigida el uno de diciembre de 1800 por el Obispo de Colle di Val di Elsa, provincia de Siena y diócesis sufragánea de Florencia, en representación de los obispos del Estado de Toscana, en acción de gracias por haberse librado del traumático azote napoleónico. El Oficio y misa propios presentados por el episcopado toscano fueron revisados también por el Prefecto de la Sagrada Congregación de Ritos y por el Promotor de la Fe, y se extendieron a casi todos los sitios que celebraban la fiesta, incluidos los capuchinos, que abandonaron los suyos. El Beato Pío IX Mastai Ferretti concedió la fiesta a muchas diócesis y congregaciones: a los alcantarinos de Nápoles por el Breve Omnibus de doce de junio de 1849, que fue extendida a petición de Fernando II Rey de las Dos Sicilias a todo su reino, fijándola en veintiuno de mayo; a las religiosas del Buen Pastor y a las benedictinas de Campo Marzio, en Roma, en 1859; al Obispado de Bagnoreggio, Italia, en 1860; a los de Linares y Guadalajara, Méjico, en 1861. Por decreto de ocho de enero de 1863 de la Sagrada Congregación de Ritos, con la anuencia del citado Beato Pío IX, tras petición firmada por diez cardenales, seis patriarcas, treinta arzobispos, noventa y cinco obispos, dieciocho generales de órdenes y congregaciones religiosas, nueve procuradores y tres comisarios apostólicos de otras tantas, fue establecido que se concediera esta fiesta con rito de doble mayor a todas las diócesis y familias religiosas que lo solicitaran, con los textos eucológicos toscanos.
Entre las concesiones a partir de entonces podemos citar las siguientes: a los monasterios cistercienses de Francia en 1863; a la Diócesis de Alatri, Italia, en 1866; a los Misioneros de la Preciosísima Sangre para el primer viernes de junio; a los Mínimos para el primer domingo de octubre; a los Redentoristas y a las Religiosas del Buen Pastor para el tres de septiembre, pero con el Oficio de los capuchinos españoles; a los Euditas, que lo habían pedido en 1874, en 1895. No habiéndose instaurado la fiesta todavía en Sevilla, la cuna de la devoción, el presbítero José de la Fuente y Zabalegui, comisionado por el cabildo de oficiales del veintidós de mayo de 1875 de la Primitiva Hermandad de la Divina Pastora, dirigió una petición al Cabildo Catedral el dos de febrero de 1876 para que instara al Arzobispo lo solicitara de Roma. Tras haber sido examinada la petición por la Diputación de Ceremonias, acordó el Cabildo elevarla al Cardenal Arzobispo de la Lastra y Cuesta para el domingo segundo después de Pascua con rito de doble de segunda clase. El prelado expidió sus letras para ello al Papa el ocho de abril de 1876. Pero menos de un mes después, el cinco de mayo, murió dicho cardenal, por lo que hubo de esperarse al plácet de su sucesor. Habiendo tomado posesión su sucesor, Joaquín Lluch y Garriga, y obtenido de él el plácet, en este caso se extravió en Roma la petición citada, y fue preciso enviar un certificado de ella. El decreto fue expedido por fin el uno de febrero de 1878. Aunque se pidieron y fueron concedidos el Oficio y la misa de los capuchinos españoles aprobados en 1806, los textos que finalmente se instauraron fueron los toscanos. Por fin en 1882, se celebró el veintitrés de abril en Sevilla la Fiesta de la Madre del Divino Pastor, señalada en el II Domingo después de Pascua, con rito de segunda clase.
El veintinueve de octubre de 1885 el Procurador General de los Menores Capuchinos, Bruno de Vinay, a instancias del que hasta entonces había sido Comisario Apostólico de España, en nombre de sus súbditos, pidió al Papa la concesión a toda su Orden de la fiesta de la Madre del Pastor Divino para el segundo domingo después de Pascua con el rito mayor de segunda clase, con la misa y Oficio aprobados para los capuchinos españoles y de otras provincias. Fue aprobada la petición por rescripto de León XIII Pecci de diecinueve de noviembre de dicho año 1885, que el cuatro de diciembre de 1894 concedió a la Orden Capuchina, pero con el Oficio y misa de Toscana. En el actual Propio de la Diócesis de Sevilla, aprobado el diecisiete de junio de 1977 por la Sagrada Congregación para los Sacramentos y el Culto Divino, está inserta como memoria libre para el sábado anterior al Domingo IV de Pascua, del Buen Pastor, La Bienaventurada Virgen María, Madre del Buen Pastor. Los textos eucológicos actuales se encuentran en el Misal Franciscano en español, aprobado por Decreto de la Sagrada Congregación para los Sacramentos y el Culto Divino el 17 de junio de 1980 para uso de las familias franciscanas hispanas (Prot. N. CD 892/79).
Éste señala para el sábado anterior al Domingo IV de Pascua para la Orden Capuchina la Fiesta de la Divina Pastora, Madre del Buen Pastor (Ramón de la Campa Carmona, Las Fiestas de la Virgen en el año litúrgico católico, Regina Mater Misericordiae. Estudios Históricos, Artísticos y Antropológicos de Advocaciones Marianas. Córdoba, 2016).
Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la Hermandad de la Pastora de Padre Pío, de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.
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Página web oficial de la Hermandad de la Pastora de Padre Pío: No tiene.
La Hermandad de la Pastora de Padre Pío, al detalle:
- Sede Canónica: Iglesia Parroquial del Buen Pastor y San Juan de la Cruz
- Imágenes Titulares: - Divina Pastora de las Almas
- San Pío de Pietrelcina
- Día de Salida Procesional: III-IV sábado del mes de septiembre
- Día de Salida Procesional: III-IV sábado del mes de septiembre





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