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jueves, 25 de junio de 2026

Los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, y Ermita de San Sebastián) de la localidad de Alfacar, en la provincia de Granada

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Granada, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, y Ermita de San Sebastián) de la localidad de Alfacar, en la provincia de Granada.
     Su situación privilegiada y la pureza de sus aguas hicieron de este lugar uno de los preferidos para el recreo de los monarcas ziríes. En concreto se retiraban a la zona para pasar la Pascua de los «Alaceres», la vendimia otoñal y sus «azahazcas», fiestas y jolgorios.
     Alfacar es uno de los puntos de acceso al Parque Natural de la Sierra de Huétor. Rodeado de la Sierra de la Alfaguara, este pueblo de clima mediterráneo está engarzado entre frondosas masas de pinos y encinas. Son numerosos los monumentos de la época árabe y cristiana que el visitante podrá visitar, y variadas las fiestas y tradiciones en las que podrá participar.
     Región: Granada y su entorno
     Código Postal: 18170
     Distancia desde Granada: 7 Km
     Gentilicio: Alfacareños
     Acceder a su website: www.ayuntamientodealfacar.es (Diputación Provincial de Granada).
     Existen hallazgos arqueológicos neolíticos en Las Canteras, que nos hablan de una presencia humana desde la prehistoria, si bien, las primeras noticias de Alfacar proceden del siglo X, momento en el que es una alquería de los alfareros o de la arcilla, de donde procede su nombre, Alfahar. De este periodo es la Fuente Grande, de la que parte la acequia de Aynadamar, también llamada Fuente de las Lágrimas, que data del siglo XI, momento en que se encauzaron fuentes y acequias con el propósito de abastecer de agua a Granada. Mantiene recuerdos del trazado urbano musulmán y numerosas fuentes y pilares que muestran la importancia del agua en la población a lo largo del tiempo (Rafael López Guzmán, María Luisa Hernández Ríos, José Policarpo Cruz Cabrera, Esther Galera Mendoza, Ana María Gómez Román, José Manuel Gómez-Moreno Calera, Esperanza Guillén Marcos, María Luisa Hernández Ríos, Rafael López Guzmán, José Manuel Rodríguez Domingo, Jesús Rubio Lapaz, Ana Ruiz Gutiérrez, y Miguel Ángel Sorroche Cuerva. Guía artística de Granada y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005).
     El municipio de Alfacar se extiende entre el piedemonte de la depresión tectónica de la Vega de Granada y el dominio montañoso de la Sierra de Huétor, tradicional zona de esparcimiento de la población de la capital, hoy declarada Parque Natural. El núcleo original de Alfacar se localiza en el piedemonte de la Sierra de Huétor y presenta calles desordenadas y manzanas irregulares sobre las que se disponen las construcciones aprovechando la topografía. Hacia el noreste, junto a una surgencia kárstica de gran caudal, se ubica el núcleo de Fuente Grande. A medio camino entre los anteriores (el núcleo tradicional y el de Fuente Grande) surgió el núcleo de Canteras. Desarrollos urbanísticos más recientes, centrados principalmente en urbanizaciones de carácter residencial, han fusionado estos tres núcleos hasta constituir un continuo urbano.
     La iglesia de la Asunción de Nuestra Señora o la Acequia de Aynadamar forman parte del patrimonio cultural de Alfacar.
     El municipio de Alfacar pertenece a la Demarcación Paisajística de la Vega de Granada- Alfacar (Guía Digital del Patrimonio Cultural).
     Alfacar, famoso por sus aguas y por su pan. Aquí puede verse el parque Federico García Lorca, situado en el lugar en que se cree fue asesinado el poeta granadino el 19 de agosto de 1936, junto a un maestro de escuela y dos banderilleros anarquistas, a unos metros de la famosa fuente de Aynadamar, la fuente de las Lágrimas, de la época nazarí. En la pared que rodea la placeta principal aparecen fragmentos de algunos poemas de Federico escritos sobre un fondo azul (Rafael Arjona, y Lola Wals. Guía Total, Granada. Anaya Touring. Madrid, 2009).
Historia.-
     Los primeros indicios de la existencia de esta población datan del Neolítico, como atestiguan gran cantidad de restos arqueológicos. Sin embargo son de época zirí (1010-1090) las noticias que recibimos que la identifican como núcleo de población, es cuando se cita al-Fajjar «alquería del alfarero o de las arcillas». Al-Jatib e Ibn Battuta (ss. XIV y XV) la citan tanto como lugar de ocio como escenario de contiendas de los últimos años de la Reconquista.
     El 22 de diciembre de 1491 se firman las ‘Capitulaciones de Alfacar’ por los habitantes musulmanes. La Pragmática de expulsión de los moriscos de Felipe II (1579) afectó también a esta localidad que pasó a ser repoblada con varias familias castellanas. En uno de los barrancos entre Alfacar y Víznar fue asesinado el poeta Federico García Lorca (Diputación Provincial de Granada).

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.-

     Mandada a construir por los Reyes Católicos, tras las capitulaciones de Alfacar el 22 de Di­ciembre de 1491, posiblemente con una ubicación diferente a la actual. La construcción que hoy podemos contemplar, se concluyó hacia 1557 y ocupa el solar de lo que fue la mezquita. La traza se atribuye a Diego de Siloe. El alzado es de cantería, trabajando desde 1543 como cantero Sancho de Venero.
     Interiormente, consta de una nave con coro a los pies y gran arco toral que delimita la capilla mayor. La nave está cubierta con una armadura de limas moamares, con cuatro tirantes pareados y cuadrales apeinazados sobre canes de acanto, conteniendo lazo de ocho; siendo la techumbre del altar mayor ochavada sobre planta cuadrada, caracterizándose por limas dobles y cubierta to­talmente por lazo. El almizate culmina con una piña de mocárabes dorada, al igual que en las pechinas. Los trabajos de carpintería fueron realizados por el maestro Lázaro hacia 1543, continuándose en 1549 por Martín Escobar.
     Tras pasar el cancel del lateral derecho, se lo­caliza el retablo del Nazareno, del siglo XVIII, de madera tallada y policromada, con estípites dividiendo las calles. Tiene una hornacina central con la imagen de Jesús Nazareno, realizada en 1694 por José Risueño. Otros retablos se distribuyen en el interior, como el dedicado a la Inmaculada Concepción, del siglo XVIII, o el de la Virgen del Rosario, de estilo neoclásico, que contiene un San Francisco del siglo XVII. Cuelgan de la nave lienzos del siglo XVIII en dos series: de la Vida de la Virgen y de la Infancia de Jesús. La capilla mayor es de cantería, contrastando con los muros encalados de la nave central, y allí se dispone un retablo del siglo XVIII con las imágenes de San Miguel, San Juan Bautista, San Blas y una Asunción del siglo XVII.
     Exteriormente, la Iglesia es de cantería. Tiene dos portadas, la lateral es muy sencilla con arco de medio punto y molduras en forma de pilastras a ras de piedra pulimentada, que contrasta con la piedra tosca del conjunto. Sobre el dintel, el escudo arzobispal y, sobre él, un tondo que acogería una escultura de la Virgen, hoy vacío. Un voladizo de madera y forja se ubica como remate del conjunto. La portada a los pies del templo es de idéntica estructura, aunque más sencilla, sin ningún elemento ornamental, tan solo un óculo en la parte superior (Rafael López Guzmán, María Luisa Hernández Ríos, José Policarpo Cruz Cabrera, Esther Galera Mendoza, Ana María Gómez Román, José Manuel Gómez-Moreno Calera, Esperanza Guillén Marcos, María Luisa Hernández Ríos, Rafael López Guzmán, José Manuel Rodríguez Domingo, Jesús Rubio Lapaz, Ana Ruiz Gutiérrez, y Miguel Ángel Sorroche Cuerva. Guía artística de Granada y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005). 
     La iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción en Alfacar, Granada, es de planta rectangular, de una sola nave y con capilla mayor de igual anchura que la nave, separadas entre sí por un gran arco toral de medio punto de piedra, característica muy usual de las iglesias del siglo XVI, que apoya sobre grandes semicolumnas adosadas al muro.
     Presenta el coro a los pies y una torre en el lado izquierdo de la capilla mayor.
     La cubierta de la nave es una armadura de madera de limas moamares con cuatro tirantes pareados y cuadrales apeinazados sobre canes de acanto, mostrando el harneruelo lazo de ocho en los cabos. La capilla mayor, de planta cuadrada y elevada de la nave mediante cinco escalones, se cubre con armadura ochavada de limas dobles totalmente cubierta de lazo partiendo de abanicos. El almizate culmina con una piña de mocárabes dorada. El paso de la planta cuadrada a la octogonal se ha realizado mediante una pieza triangular, que no es trompa ni pechina, decorada con lazo y piña de mocárabes en el centro. 
     Presidiendo la capilla mayor originariamente existía un templete que se transformó, utilizándose parte del mismo como sagrario, y colocándose parte de sus elementos, cuadros y esculturas en el muro siguiendo una estructura de retablo. El retablo mayor es de autor anónimo y se compone de banco, un cuerpo principal con tres calles y ático. El banco alberga el sagrario, con puerta tallada y dorada, enmarcado por volutas. La calle central contiene una hornacina donde se alberga la Custodia y en el ático se encuentra una pintura ovalada dedicada a San Blas vestido de obispo. En las pilastras del cuerpo principal hay insertas seis pequeñas pinturas, tres a cada lado, y en los laterales sobre repisas están situadas las imágenes de San Miguel a la izquierda y San Juan Evangelista a la derecha. Todo el retablo se encuentra profusamente decorado con rocallas doradas y volutas.
     En el muro izquierdo de la capilla mayor, en el lado del Evangelio, se ubica el retablo de la Inmaculada Concepción, a través del cual se accede a la sacristía y dependencias parroquiales situadas tras este muro. Este retablo, que arranca de un sotobanco con una mesa de altar sobre la que se sitúa el banco, está flanqueado por las puertas de acceso a las dependencias antes aludidas que alcanzan la altura del inicio del cuerpo principal. El cuerpo principal contiene una pequeña hornacina de medio punto con la talla de la Inmaculada Concepción, flanqueada por dos estípites, y por las imágenes de San Joaquín y San Antonio de Padua, a la derecha e izquierda respectivamente, colocadas sobre peanas. El ático lo constituye un tondo central rematado por una corona sobre el anagrama de María. Todo el conjunto está decorado con elementos vegetales y roleos dorados en relieve y sobre fondo de distintos colores: azul, granate y gris.
     El púlpito se encuentra junto al arco toral y próximo al retablo de la Virgen del Rosario. Este retablo se estructura en banco con sagrario, un cuerpo de una sola calle enmarcado por cuatro columnas clásicas de capitel compuesto, donde se encuentra la imagen de la Virgen del Rosario, y ático con puñal dorado dentro de un óvalo dorado rodeado por dos volutas y con dos jarrones, separado por un friso clásico del cuerpo principal. 
     La iluminación natural de la iglesia es escasa, basándose solo en el óculo de los pies que ilumina el coro y en las ventanas situadas únicamente en el muro derecho y a una altura considerable. El suelo es de mármol gris y blanco, de reciente colocación, muy similar al de tantas parroquias de la provincia. La utilización de la piedra le confiere una cierta gravedad al conjunto, encontrándose vista en la cabecera, en el muro testero y en el arco de separación de espacios nave capilla mayor. El resto de la edificación se encuentra enfoscado y pintado en blanco con zócalo de mármol gris.
     El volumen de la iglesia, un paralelepípedo de bellas proporciones cubierto con teja árabe a dos aguas en la nave, en la capilla mayor a tres aguas y en la torre a cuatro aguas, se refleja al exterior tal como es, de manera que la cabecera aparece elevada sobre la nave. Tiene dos portadas, una lateral situada en el muro derecho de la nave y la principal a los pies. 
     La portada lateral, de piedra, es de una gran sobriedad y equilibrio de líneas. Se estructura mediante un arco de medio punto decorado con una sutil moldura lisa-cóncava sobre el que corre una pequeña cornisa sustentando dos volutas; contiene el escudo arzobispal, un tondo con la imagen de la Inmaculada y se remata con guardapolvo, con canes de madera y vientos de hierro, que se cubre a tres aguas con teja árabe. Las hojas de la puerta son de madera con clavos y alguazas. La portada principal, muy similar a la anterior aunque más sencilla, tiene un arco de piedra de medio punto que apoya sobre dos pilastras y cornisa carente de toda decoración. Las hojas de la puerta, al igual que la anterior, es doble, de madera, con clavos y alguazas de hierro.
     Junto a la portada lateral, en el primer tramo del muro de la Epístola, se alza el retablo del Nazareno, retablo constituido por predela, un solo cuerpo, tres calles y ático. El cuerpo principal alberga en el centro una hornacina con vano de medio punto cerrada con cristal cuyo interior contiene una cúpula gallonada pintada con recuadros rojos azules en la que se sitúa la talla del titular del retablo. En los laterales hay otras dos hornacinas de arco de medio punto con peanas que albergan las imágenes de Santa Ana y San Bernabé. Estas tres hornacinas están separadas con estípites y todo recubierto con elementos vegetales dorados sobre un fondo pintado de rojo, azul y blanco. El ático es de forma piramidal terminado en corona imperial, destacando el remate central con una hornacina y un busto del Ecce Homo.
     La torre, de sillares de piedra y situada a la izquierda de la capilla mayor, consta de dos cuerpos y se cubre con teja árabe a cuatro aguas. El primer cuerpo es el de mayores dimensiones y tiene los vanos cegados; en el segundo se ubican el campanario y un reloj en su lateral derecho. Se remata con una especie de pequeña linterna metálica colocada a principios del siglo XX en el que se aloja una campana. Los muros, de piedra de color rosado, destacan entre las blancas casas del pueblo.
     La iglesia de Nuestra Señora de la Asunción es un elemento clave para el estudio de la historia de Alfacar ya que forma parte del programa de dotaciones parroquiales que se lleva a cabo en la provincia de Granada para imponer el sello de la nueva religión. La pureza de los elementos mudéjares que contiene documenta un período de auge económico traducido en esplendor constructivo que llega a su fin con la crisis originada tras la rebelión morisca de 1568. El proceso de construcción del templo, así como la vida religiosa del mismo, se liga a nombres tan importantes en la historia del arte granadino como el de Diego de Siloé o Ambrosio de Vico, teniendo además la peculiaridad de que, de los edificios más representativos de la ciudad histórica, señalados por Madoz (Cárcel, Pósito, etc.), todos han desaparecido siendo esta iglesia el único documento arquitectónico para el estudio de Alfacar en la Edad Moderna. En la actual morfología urbana de Alfacar, muy transformada, la zona donde se ubica la iglesia se ha mantenido al margen del crecimiento incontrolado, erigiéndose este templo como el elemento configurador del espacio urbano que lo rodea, un área urbana gestada en el siglo XVI que mantiene su carácter singular sin apenas modificaciones. La parroquia centra además la vida religiosa de Alfacar desarrollándose en torno a ella múltiples actos sociales, lo que la convierte en el símbolo identitario del pueblo, de su cultura y de su historia. 
     La iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Alfacar se caracteriza fundamentalmente por la pureza de su arquitectura y por la calidad artística de su carpintería mudéjar. La planta del templo es testimonio de una tipología de iglesia que se propaga en la primera mitad del siglo XVI. Es una obra de cantería con elementos de tradición mudéjar (armaduras ochavadas) y otros de gusto clasicista (portadas) que se complementa con el vasto conjunto de bienes muebles de estilo barroco y neoclásico que alberga, en los que destacan tres retablos, el de la Inmaculada, el de la Virgen del Rosario y el de Jesús Nazareno, y las pinturas del círculo de José Risueño, confiriéndole esta convivencia de elementos de distinta naturaleza y estilo un interés añadido (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     La Iglesia Parroquial de la Asunción se construye en 1557, es de estilo mudéjar realizada en cantería. Presenta planta rectangular y una capilla mayor separada por un arco toral; en el exterior existe una torre pequeña rematada en chapitel de hierro. Alberga la imagen de Jesús Nazareno de José Risueño del s. XVIII (Diputación Provincial de Granada).

Ermita de San Sebastián.-

     Levantada en 1899, de pequeño tamaño, presenta un espacio rectangular con cubierta de madera a cuatro aguas y dos vidrieras circulares. So­bre el altar, una hornacina de madera acoge una escultura de San Sebastián, patrón de Alfacar. Una pintura mural, realizada en el siglo XX, con ángeles y donantes, completa el espacio frontal. Exteriormente presenta los muros encalados con un arco de ladrillo rebajado y rematado con pequeña espadaña. La dirección de la obra de reconstrucción de la ermita se debió al pintor lo­cal Francisco Javier Marín Marín, contando con la colaboración de las hermandades de Nuestra Señora de los Dolores y de Nuestro Padre Jesús Nazareno (Rafael López Guzmán, María Luisa Hernández Ríos, José Policarpo Cruz Cabrera, Esther Galera Mendoza, Ana María Gómez Román, José Manuel Gómez-Moreno Calera, Esperanza Guillén Marcos, María Luisa Hernández Ríos, Rafael López Guzmán, José Manuel Rodríguez Domingo, Jesús Rubio Lapaz, Ana Ruiz Gutiérrez, y Miguel Ángel Sorroche Cuerva. Guía artística de Granada y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2005). 
     La ermita está dedicada a San Sebastián, su patrón. Se encuentra en una pequeña colina en la parte inferior de la carretera que lleva a la ciudad. Fue construida en 1899 y en su interior alberga la imagen del patrón. A los pies de la ermita se encuentra la tumba de Eduardo Yáñez, sacerdote de la Iglesia de la Asunción de Alfacar hasta 1974. A su valor religioso e histórico, se le añade su ubicación en un lugar privilegiado en el que se puede disfrutar de unas vistas increíbles de la ciudad: Sierra Nevada y Granada (Diputación Provincial de Granada).

     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Granada, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, y Ermita de San Sebastián) de la localidad de Alfacar, en la provincia de Granada. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia granadina.

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