Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Badajoz, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, Convento Franciscano de San Diego, y Mirador Balcón de Extremadura) de la localidad de Lobón, en la provincia de Badajoz.
Lobón se asienta a mitad de camino entre Badajoz y Mérida, en la orilla izquierda del Guadiana, enclavada sobre un emplazamiento elevado sobre el río. Las crónicas antiguas identifican el enclave con la antigua Lycón griega o romana en la que, según la tradición, los lusitanos destruyeron en el año 188 a.C. la legión del Cónsul Lucio Emilio.
Tipo de Entidad: Municipio
Superficie Término: 57,6 Km2
Plaza de España, 1
Como Torremayor, la localidad se asienta a mitad de camino entre Badajoz y Mérida, pero en la orilla contraria del Guadiana, enclavada sobre un emplazamiento elevado sobre el río. Las crónicas antiguas identifican el enclave con la antigua Lycón griega o romana en la que, según la tradición, los lusitanos destruyeron en el año 188 a. C. la legión del Cónsul Lucio Emilio.
En la actualidad, el monumento más representativo del lugar es la iglesia parroquial de Ntra. Sra. de la Asunción, a la que se considera de origen templario, y reputada desde la antigüedad "obra de admirable y peregrina arquitectura". Su fábrica es gótico mudéjar del siglo XV, con actuaciones posteriores, edificada en mampostería y ladrillo, con variada volumetría de atractiva composición, hoy encalada por completo, delante de la cual se abre una plaza de disposición moderna que hermosea su contemplación.
Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.-
Entre las calles Derecha y Madrid se encuentra la Plaza de España, en la que están ubicados hacia poniente y saliente los edificios del Ayuntamiento y la iglesia parroquial bajo la advocación de Nuestra Señora de la Asunción.
Convento Franciscano de San Diego.- Doña Elvira de Figueroa, señora de Lobón, heredó de sus padres (II condes de Feria) la devoción a la Orden de los frailes menores, hijos de San Francisco de Asís. Al adquirir la villa mostró sus intenciones saludables para que los franciscanos observantes de la provincia de San Miguel abrieran casa en Lobón.
Lobón se asienta a mitad de camino entre Badajoz y Mérida, en la orilla izquierda del Guadiana, enclavada sobre un emplazamiento elevado sobre el río. Las crónicas antiguas identifican el enclave con la antigua Lycón griega o romana en la que, según la tradición, los lusitanos destruyeron en el año 188 a.C. la legión del Cónsul Lucio Emilio.
Tipo de Entidad: Municipio
Superficie Término: 57,6 Km2
Altitud: 245 m.
Distancia Capital: 33 Km.
Partido Judicial: Montijo
Comarca: Tierra de Mérida - Vegas Bajas
Otras Entidades: Guadajira, poblado de colonización de 560 habitantes, a 6 km. de Lobón y a 222 m. de altura
Gentilicio: Lobonero
Ayuntamiento de LobónPlaza de España, 1
06498 Lobón (Badajoz)
Teléfono: 924447500
Fax: 924447627
Correo-e: administracion@aytolobon.es - secretaria@lobon.es
Web: www.lobon.es
Historia.-Como Torremayor, la localidad se asienta a mitad de camino entre Badajoz y Mérida, pero en la orilla contraria del Guadiana, enclavada sobre un emplazamiento elevado sobre el río. Las crónicas antiguas identifican el enclave con la antigua Lycón griega o romana en la que, según la tradición, los lusitanos destruyeron en el año 188 a. C. la legión del Cónsul Lucio Emilio.
Tal localización no ha podido ser establecida, sin embargo, pese a que Madoz señale incluso como romanos los restos del castillo que aún se mantenían en pie en esta localidad a mediados del siglo pasado. Tampoco la presencia de un monasterio o población visigoda ha podido ser confirmada.
Una fortaleza de época árabe que se identifica con la de Lobón es mencionada por el cronista El-Idrisi en el siglo XII. El bastión, primitivamente de adobe y más tarde reconstruido en piedra por los cristianos, cuyo origen parece conectarse con la rebelión de Ibn Marwan, el renegado emeritense fundador de Badajoz, desempeñó importante papel en esa época en las luchas entre Giraldo sem Pavore, llamado el Cid portugués, y los almohades del reino de Badajoz; en las campañas de Alfonso IX y los santiaguistas en el siglo XIII; en las hispanolusas del XIV, y en las de Isabel la Católica contra Juana la Beltraneja en el XV, tras cuya batalla de la Albuera de Mérida se estableció en este punto un hospital.
Aunque muy maltrecho, el estratégico castillo aún se mantenía operativo durante la guerra con Portugal del siglo XVII. Después entró en fase de deterioro hasta desaparecer prácticamente por completo. A principios de la centuria actual tan sólo perduraban de la vieja fortificación algunas ruinas, sobre las que finalmente se levantaron otras construcciones, de manera que de la fortaleza no queda hoy sino la memoria de su existencia en el punto más elevado de la población, no lejos de la iglesia.
También han desaparecido por completo las cuatro ermitas y el convento franciscano que todavía se mantenían el siglo pasado. Los restos de este último, con el cementerio del XIX en su entorno, resultaron visibles hasta hace escaso tiempo desde la carretera N-V, originando una peculiar silueta ante la población. En el convento se conservaba una imagen de la Inmaculada excepcionalmente hermosa según la tradición, que generó el siguiente dicho popular:
Santa Rosa, la de Hornachos;
San Diego, el de Fuentes,
y Concepción, la de Lobón.
En lo que concierne a sus antecedentes documentados, tras su ocupación a los árabes por los cristianos en el siglo XIII y su posesión inicial por los templarios, el núcleo se integró en la Orden de Santiago dentro del Partido de Mérida, como cabeza de una Encomienda de la que dependían Montijo, La Alguijuela -Torremayor- y Puebla del Rubio -Puebla de la Calzada-. A mediados del siglo XVI Felipe II vendió la villa a doña Elvira de Figueroa, Condesa de Montijo, integrándose después en la casa de Medinaceli (Diputación Provincial de Badajoz).
Monumentos.-En la actualidad, el monumento más representativo del lugar es la iglesia parroquial de Ntra. Sra. de la Asunción, a la que se considera de origen templario, y reputada desde la antigüedad "obra de admirable y peregrina arquitectura". Su fábrica es gótico mudéjar del siglo XV, con actuaciones posteriores, edificada en mampostería y ladrillo, con variada volumetría de atractiva composición, hoy encalada por completo, delante de la cual se abre una plaza de disposición moderna que hermosea su contemplación.
En su interior destaca la capilla de San Juan Bautista, ejecutada con piedra de cantería de buena labra. A los pies presenta somera torre fachada con portada gótica de arco apuntado enmarcada en alfiz, hoy recubierta de cal. De acusado interés es la portada lateral, de rica composición mudéjar, semejante a la de la parroquial de Usagre, hoy también encalada con equivocado criterio.
En las traseras del templo se abre sobre el Guadiana un espléndido mirador denominado "Balcón de Extremadura", desde cuya privilegiada situación se divisan inigualables panorámicas sobre el Guadiana. Aunque el trazado de la moderna autovía complica de modo incomprensible el acceso a la población que en la actualidad aparece prácticamente aislada por el nuevo itinerario, bien merece la pena superar tal dificultad y entrar en ella para disfrutar de las vistas panorámicas que se dominan desde el mencionado balcón, y de los restantes atractivos que ofrece el enclave (Diputación Provincial de Badajoz).
Entre las calles Derecha y Madrid se encuentra la Plaza de España, en la que están ubicados hacia poniente y saliente los edificios del Ayuntamiento y la iglesia parroquial bajo la advocación de Nuestra Señora de la Asunción.
Los libros de visitas de la Orden de Santiago de finales del siglo XV hacen referencia a la iglesia bajo la advocación de Nuestra Señora Santa María. Su construcción, toda ella encalada, está hecha a base de mampostería y ladrillo. El interior presenta una sola nave con bóveda de cañón sobre pilastras toscanas. El espacio que acoge la capilla mayor ofrece en su factura aires de estilo gótico con ábside decorado de finas nervaduras. Destaca la capilla de San Juan Bautista hecha en piedra bien labrada, en la que el escultor de origen portugués Francisco Morato, considerado como una de las gubias maestras más pujante de la Baja Extremadura durante el primer tercio del siglo XVII, concertó en 1611 un retablo que hoy conserva, la portentosa imagen, recientemente restaurada, de San Juan Bautista y cuatro evangelistas, desaparecidos, labrados en piedra. Las pinturas del retablo se circunscriben a los talleres de Cristóbal Gutiérrez y Pedro Gutiérrez Bejarano, del círculo emeritense de la época. La obra de Morato guarda la impronta que figura en los cercanos retablos ejecutados por el artista para las iglesias de Montijo, Puebla de la Calzada y La Nava de Santiago.
La iglesia de Lobón tuvo un retablo mayor, grande e bien labrado, hoy desaparecido, que ejecutó en 1552 el pintor Luis de Morales “El Divino Morales”, junto al maestro dorador Francisco de Hermosa. El programa pictórico contenía seis tablas hechas a pincel con pasajes de la vida de la Virgen, acompañadas de la imagen labrada de la Asunción, seis apóstoles y un calvario que remataba el ático. La causa de la desaparición de este retablo hay que buscarla en la confrontación de algún episodio bélico.
Conserva la iglesia un cáliz labrado en 1575, en plata sobredorada, del obrador del maestro de orfebre segedano Francisco Gutiérrez. Asimismo destaca una custodia en plata sobredorada y piedras preciosas y semipreciosas atribuida al taller de los Corchero, orfebres emeritenses, hacia finales del siglo XVIII.
La iglesia, en su exterior, presenta dos puertas, la de poniente, que es gótica, bajo el cuerpo de la torre, hecha de ladrillo de arco apuntalado con resaltes y enmarcada en alfiz, y la del mediodía, que se abre bajo arco de medio punto de rica composición al estilo mudéjar, con archivoltas y remate conopial, actualmente encalada equivocadamente. La fachada situada al norte se abre a un amplio espacio de zona de recreo, bautizado por la reina Isabel II con el nombre de “Balcón de Extremadura”, por las vistas que hay de la comarca.
El edificio parroquial ha sufrido varias transformaciones, habiendo experimentado daños considerables a raíz del terremoto de Lisboa ocurrido el 1 de noviembre de 1755 y, tras las graves inundaciones y temporales en diciembre del 1876, quedando destruida por completo su techumbre, resentidas su bóvedas y en estado de ruina los muros de contención de su fachada norte.
La viuda de don Manuel Tristancho Conejo, doña Clotilde Martínez Navarro, costeó obras de reparación en el templo, siendo párroco don Álvaro Martín Muñoz. Fueron bendecidas por el obispo de Badajoz, don Adolfo Pérez Muñoz, en visita pastoral, el 20 de febrero de 1915. En el año 2006, siendo alcalde don Juan Antonio Morales Álvarez, el templo sufrió importantes reformas interiores que fueron sufragadas en su totalidad por el Ayuntamiento (Ayuntamiento de Lobón).
Convento Franciscano de San Diego.- Doña Elvira de Figueroa, señora de Lobón, heredó de sus padres (II condes de Feria) la devoción a la Orden de los frailes menores, hijos de San Francisco de Asís. Al adquirir la villa mostró sus intenciones saludables para que los franciscanos observantes de la provincia de San Miguel abrieran casa en Lobón.
El lugar elegido fue una hondonada, pequeño valle en el que afloran varios manantiales alimentados por torrenteras, situada al mediodía de la población, con algunos restos arqueológicos de un remoto pasado. Los cronistas cuentan que en ese lugar hubo una ermita que tuvo adosado un hospital bajo la advocación al señor Santiago. Lugar que fue fundado por el comendador don Diego de Alvarado, siendo su nieto, del mismo nombre, el que lo cedió en 1562, con una huerta, para que allí se levantara el cenobio franciscano. La primera comunidad de franciscanos llegó a Lobón en 1564, permaneciendo en el convento hasta la exclaustración, en el contexto de la Revolución Liberal española (año 1835).
El número de frailes varió en sus casi tres siglos de historia. A mediados del siglo XVII formaban la comunidad catorce frailes. En 1753 (Catastro del marqués de la Ensenada) habitaban en él trece sacerdotes, cinco legos, un corista y dos donados. Fue colegio de Artes de la provincia franciscana de San Miguel. Entre sus moradores distinguidos en las letras y en las ciencias figuraron fray Baltasar Pacheco, profesor de Artes, fray Juan Blanco, guardián y ministro provincial, y fray Juan Mateo Reyes Ortiz de Thovar, autor de los Partidos triunfantes de la Beturia Túrdula, obra en la que describe al convento: “Existe un convento de frailes franciscos, con la advocación de Santiago. Hay en este convento una imagen de María Santísima de la Concepción, muy hermosa y tanto que dicen las gentes este refrán: Santa Rosa la de Hornachos, San Diego el de Fuentes y Concepción la de Lobón”.
A finales del siglo XVIII recibían culto en la iglesia del convento las imágenes de Nuestra Señora del Rosario, San Francisco y el Santísimo Cristo de los Desamparados. Por los libros sacramentales de la parroquia sabemos que desde 1806 hasta 1816, la comunidad de religiosos franciscanos regentó y administró la iglesia de Lobón. Un año después, en 1817 el padre Guardián informaba al Ayuntamiento que era imposible establecer en el convento una Escuela para instruir la doctrina cristiana por hallarse el edificio arruinado por los franceses.
Hoy sólo son visibles ruinas de algún paredón y escasos restos de la iglesia, que con el tiempo siguen cayéndose en una lenta agonía de lo que fue un centro de espiritualidad, escuela de artes, ciencia y cultura (Ayuntamiento de Lobón).
Mirador Balcón de Extremadura.-
Siguiendo el paseo de la fachada norte del templo parroquial de la Asunción de Nuestra Señora, se abre sobre el Guadiana un espléndido mirador nominado “Balcón de Extremadura”, que así quiso llamarlo la reina Isabel II.
Desde cuya privilegiada situación se divisan inigualables panorámicas sobre el Guadiana. Aunque el trazado de la moderna autovía complica de modo incomprensible el acceso a la población que en la actualidad aparece prácticamente aislada por el nuevo itinerario, bien merece la pena superar tal dificultad y entrar en ella para disfrutar de las vistas panorámicas que se dominan desde el mencionado balcón, y de los restantes atractivos que ofrece el enclave, desde el que se divisa gran parte de la amplia comarca de las Vegas Bajas (Ayuntamiento de Lobón).
Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Badajoz, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, Convento Franciscano de San Diego, y Mirador Balcón de Extremadura) de la localidad de Lobón, en la provincia de Badajoz. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia pacense.
Más sobre la provincia de Badajoz, en ExplicArte Sevilla.

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