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viernes, 22 de mayo de 2026

Un paseo por la calle Madre Isabel de la Trinidad

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la calle Madre Isabel de la Trinidad, de Sevilla, dando un paseo por ella.    
     Hoy, 22 de mayo, es el aniversario del nacimiento (22 de mayo de 1693) de Isabel Moreno Caballero, Isabel de la Santísima Trinidad, que da nombre a esta vía, así que hoy es el mejor día, para Explicarte la calle Madre Isabel de la Trinidad, de Sevilla, dando un paseo por ella.
     La calle Madre Isabel de la Trinidad es, en el Callejero Sevillano, una vía que se encuentra en los Barrios de Santa Catalina, y San Julián, del Distrito Casco Antiguo; y va de la calle Ronda de Capuchinos, a la confluencia de las calles Sol, y Santa Lucía.  
     La  calle, desde  el punto de vista urbanístico, y como definición, aparece perfectamente delimitada en  la  población  histórica  y en  los  sectores  urbanos donde predomina la edificación compacta o en manzana, y constituye el espacio libre, de tránsito, cuya linealidad queda marcada por las fachadas de las  edificaciones  colindantes  entre  si. 
     En  cambio, en  los  sectores  de periferia donde predomina la edificación  abierta,  constituida  por  bloques  exentos,  la  calle,  como  ámbito  lineal de relación, se pierde, y  el espacio jurídicamente público y el de carácter privado se confunden en términos físicos y planimétricos. En las calles el sistema es numerar con los pares una acera y con los impares la opuesta. También hay una reglamentación establecida para el origen de esta numeración en cada vía, y es que se comienza a partir del extremo más próximo a la calle José Gestoso, que se consideraba, incorrectamente el centro geográfico de Sevilla, cuando este sistema se impuso. En la periferia unas veces se olvida esta norma y otras es difícil de establecer.
     En el plano de Olavide (1771) se la denomina plaza de la Puerta del Sol, porque allí se situaba la puerta de igual denominación; más tarde pasa a llamarse plaza del Beaterio, por el de las religiosas trinitarias que allí se encuentra; en 1845, junto con la plaza de Santa Lucia, se rotula oficialmente calle de Santa Lucía. En 1878 vuelve a separarse de ésta y recibe la denominación de Trinidad, por la iglesia y beaterio de igual nom­bre. Ya a finales del siglo XX recibe la actual denominación. Corta y ancha en realidad no es más que la prolongación hasta la "ronda" de la calle Santa Lucía y corresponde como queda dicho al espacio intramuros de la Puerta del Sol. Por ésta se canalizaba un importante husillo que desde Santa Lucía se dirigía hacia el Tagarete, como consecuencia de lo cual son frecuentes las referencias a la necesidad de su limpieza, para evitar que las aguas pestilentes quedaran estancadas allí. Actualmente posee calzada de asfalto y amplias aceras de cemento si bien en la de la derecha una franja del acerado permanece terrizo. Se ilumina con farolas de brazo de fundición adosadas a las fachadas.
     La acera de los pares está ocupada por el colegio y beaterio de las trinitarias, establecidas allí en 1729 y cuya entrada principal se sitúa en Santa Lucía, y la de los impares por dos edificios con acceso desde María Auxiliadora y Sol, respectivamente; la prime­ra es una casa de escalera de principios de siglo y cuyos bajos están ocupados por un bar, y la segunda es una casa de pisos de reciente construcción, también de cuatro plantas, pero de menor altura que la anterior parte de cuyos bajos están ocupados pon un estanco. Canaliza parte del tráfico rodado de conexión entre el casco histórico y la "ronda", aunque es de los puntos que registra menor intensidad.
     La Puerta del Sol fue reparada en 1435, y entre 1578 y 1599 sufrió una profunda remodelación, hablándose entonces de la nueva Puerta del Sol; según González de León (Las calles...), era "grande y elevada, pero sin ornato" y tenía un sol en su frontispicio exterior. Desde mediados del s. XVI hay noticias de la petición del convento de los trinitarios descalzos, situado extramuros, que solicitaban que la puerta quedara abierta por las noches ya que eran más de 500 los vecinos que vivían allí y quedaban desasistidos de los auxilios espirituales y materiales cuando la puerta era cerrada; es posible que la orden de cerrar por las noches no fuese estrictamente cumplida, salvo en períodos de peste u otras enfermedades contagiosas, como las que se registran en 1648, o en la tardía fecha de 1804, cuando se habla de evitar el contagio de la ''enfermedad de Málaga". En 1777 se reconoce que se encontra­ba en muy mal estado, y finalmente es derribada entre 1867 y 1872 [Josefina Cruz Villalón, en Diccionario histórico de las calles de Sevilla, 1993].
Conozcamos mejor la Biografía de Madre Isabel de la Trinidad;
     Isabel Moreno Caballero, Isabel de la Santísima Trinidad. (Sevilla, 22 de mayo de 1693 – 8 de mayo de 1774). Religiosa trinitaria (OSST), fundadora del Beaterio de la Santísima Trinidad.
     “Acordé fundar, como con efecto funde, un Beaterio para el Recogimiento de vírgenes que dedicadas a la Santísima Trinidad, viviesen bajo la Regla e Instituto de aquel Real Orden y Recogiendo Niñas huérfanas y pobres; Criándolas y educándolas y poniéndolas en paraje de Servir a Dios Nuestro Señor: para lo que me valí no solo del poco caudal que dexaran mis Padres; sino que cuanto yo he podido adquirir en esta cuidad y fuera de ella” (A.B.T.S., Sección Secretaría n.º 1, Documentos de la Fundadora del Beaterio de la Santísima Trinidad de la Ciudad de Sevilla, 1693-1811).
     En estas líneas es recogido el proyecto que la madre Isabel de la Santísima Trinidad inició por 1719, y que, ha permanecido hasta la actualidad.
     En el siglo XVIII, Sevilla era una ciudad amurallada que contaba con trece puertas. Extramuros quedaban los arrabales, y en uno de ellos, frente a la puerta de la Macarena, nació (bautizada al domingo siguiente en la parroquia de San Gil) Isabel Josefa de Santa Rita Moreno Caballero. A muy temprana edad, se quedó huérfana, en diciembre de 1716. Contaba con algún dinero heredado de sus padres y, para mantenerse, se dedicaba a tejer.
     Cuando tenía veinticinco años se decidió a tomar el hábito de la Santísima Trinidad, el día 2 de febrero del año 1719, en el coro bajo de la iglesia del convento de trinitarios calzados, adoptando el nombre de Isabel de la Santísima Trinidad. Junto a ella, también lo hizo María Pérez Rodríguez de cuarenta y cinco años de edad, quien sería la madre María del Espíritu Santo.
     Seguidamente se les unieron dos religiosas más. La madre Isabel se dirigió al convento trinitario, tratando con ellos el alquiler de una casita que tenían en la calle Enladrillada.
     El 24 de octubre de 1719 por la noche, la Hermandad del Rosario de la parroquia de San Gil “llevó al Beaterio la Ymagen de Nuestra Señora de los Dolores que tenía la venerable Madre en su casa, y se quedo velándola toda la noche ella sola” (A.B.T.S. Sección Secretaría Libro de Protocolo, pág. 3), al día siguiente se empezaron a mudar, y poco después, las Madres cerraron las puertas de la casa, ya que ésta era de semiclausura. Dichas puertas quedaron siempre abiertas para las niñas necesitadas.
     El beaterio había nacido al amparo de los trinitarios calzados. En su convento la fundadora y su compañera, María del Espíritu Santo, habían tomado el hábito y el 8 de febrero de 1720, estas dos madres, empezaron a observar la Regla primitiva de las monjas de la villa de El Toboso. Posteriormente, el día 26 de mayo de 1720, hicieron su profesión en la capilla mayor de dicho convento.
Para conseguir los medios económicos y seguir la construcción de su beaterio, la madre Isabel decidió pasar a los Reinos de las Indias con el fin de pedir limosnas.
     En 1746, a la edad de cincuenta y tres años, realizó su primer viaje a México, del que trajo, en 1747, algún dinero que lo empleó en cubrir necesidades inminentes del beaterio, pero tenía la ilusión de construir la iglesia; con tal fin en 1753 volvió a viajar a México, por segunda vez, regresando en 1758, tras pedir en la puerta de las iglesias; traía la cantidad de 14.000 pesos, para con ello adelantar el beaterio.
     Solicitó licencia para ir a pedir a Madrid y a otras villas; corría el año de 1764 y contaba ya con setenta y un años. La licencia se le concedió, pero no se sabe la razón de que esta empresa, teniéndolo todo preparado, no se llegase a efectuar.
     La madre Isabel murió cuando le faltaba pocos días para cumplir los ochenta y un años, en su propia casa y rodeada de sus hijas.
     La trayectoria emprendida nunca estuvo exenta de dificultades, pero se contó con religiosas que supieron continuar la labor empezada por la madre Isabel de la Trinidad, y el proyecto siguió adelante, permaneciendo en la actualidad dentro del espíritu trinitario (José Martín Brocos Fernández, en Biografías de la Real Academia de la Historia).
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la calle Santa Lucía, de Sevilla, dando un paseo por ella. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

Más sobre el Callejero de Sevilla, en ExplicArte Sevilla.

La calle Madre Isabel de la Trinidad, al detalle:
Beaterio de la Santísima Trinidad

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