Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero

Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero, para conmemorar los 800 años de la Torre del Oro

   Otra Experiencia con ExplicArte Sevilla :     La intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla" , presentado por Ch...

miércoles, 29 de mayo de 2019

Un paseo por la calle Adelantado


      Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la calle Adelantado dando un paseo por ella. 
      La calle Adelantado es, el Callejero de Sevilla, una vía que se encuentra en el Barrio Doctor Barraquer-Grupo Renfe-Policlínico, del Distrito Macarena, y va de la calle Resolana a la confluencia de las calles Perafán de Ribera y Marcos de Cabrera
   La  calle, desde  el punto de vista urbanístico, y como definición, aparece perfectamente delimitada en  la  población  histórica  y en  los  sectores  urbanos donde predomina la edificación compacta o en manzana, y constituye el espacio libre, de tránsito, cuya linealidad queda marcada por las fachadas de las  edificaciones  colindantes  entre  si. En  cambio, en  los  sectores  de periferia donde predomina la edificación  abierta,  constituida  por  bloques  exentos,  la  calle,  como  ámbito  lineal de relación, se pierde, y  el espacio jurídicamente público y el de carácter privado se confunden en términos físicos y planimétricos. En las calles el sistema es numerar con los pares una acera y con los impares la opuesta. También hay una reglamentación establecida para el origen de esta numeración en cada vía, y es que se comienza a partir del extremo más próximo a la calle José Gestoso, que se consideraba, incorrectamente el centro geográfico de Sevilla, cuando este sistema se impuso. En la periferia unas veces se olvida esta norma y otras es difícil de establecer.
     Desde el padrón de 1665, primera referencia conocida, aparece como Haza, quizás por encontrarse lindante con una huerta de este nombre, citada en documentos del s. XVIII. En 1859, coincidiendo con una reforma del nomenclátor del barrio, se le dio el actual. Alude al cargo de Adelantado de Andalucía que poseía don Fadrique Enríquez de Ribera, quien costeó el edificio del Hospital de las Cinco Llagas o de la Sangre, próximo a esta calle. Sus orígenes quizás se remonten al s. XVI en que ya existía el barrio extramuros de la Macarena, del que forma parte, y que en el citado padrón se cita como el Barrezuelo.
   De estos años es el dibujo de Baldi, en el que aparece lindando con el campo. La representación gráfica del plano de Sartorius (1848) no parece responder a la realidad; en los de la segunda mitad del s. XIX, ya está la configuración actual en ángulo recto, con un primer tramo muy corto y bastante alargado el segundo, salvo que la parte final de la acera derecha aún está ocupada por huertas, que se edifican a finales de la misma centuria. Durante las primeras décadas del siglo XX se aprueban varias rectificaciones de líneas. Por la derecha arranca Juan de Robles. Parece que careció de pavimentación hasta las primeras décadas del siglo XX; en 1933 se aprueban unas reformas del mismo, por lo que entonces ya debía estar adoquinada. Recientemente se ha procedido a una nueva reparación con adoquines de menor tamaño.
   Las aceras, muy estrechas en algunos tramos, son de losetas. La iluminación eléctrica se instaló en 1947, y hoy utiliza farolas sobre brazos de fundición adosados a las fachadas. El caserío primitivo estaba integrado por casas y corrales de dos plantas y tejados a dos aguas, delimitadas por tapias, según el mencionado dibujo. Casi todo el actual es de reciente construcción, aunque queda algún almacén, hoy cerrado, del siglo XIX o comienzos del XX. En estas viviendas predominan las de dos y tres plantas de altura, salvo en la parte final, en la que llegan hasta cinco. Algunos bajos están ocupados por garajes y pequeños comercios. [Antonio Collantes de Terán Sánchez en Diccionario histórico de las calles de Sevilla, 1993]
Conozcamos mejor a Dº Fadrique Enríquez de Ribera, I Marqués de Tarifa, Adelantado de Andalucía y mecenas, nacido en Sevilla 1476 y fallecido en la misma ciudad en 1539, a quien se dedica esta vía de la capital hispalense.

   El Adelantamiento de Andalucía, creado por Fernando III, tras haber sido ejercido por destacados miembros de la nobleza y de la realeza, recayó en el siglo xv por juro de heredad en la Casa de Perafán de Ribera, quien formó vínculo de mayorazgo en tierras andaluzas con las villas de Espera y Bornos y el castillo de las Aguzaderas (El Coronil). Su nieto, Perafán de Ribera, tercer adelantado de este nombre, casó con María de Mendoza, hija del marqués de Santillana cuya descendiente primogénita y heredera, Beatriz de Ribera Mendoza, casó con Pedro Enríquez, de la familia de los almirantes de Castilla, convertido en cuarto adelantado, quien, tras enviudar, volvió a casar con su cuñada Catalina de Ribera y Mendoza. El único hijo del primer matrimonio, Francisco, le sucedió en 1492 como quinto adelantado, quien, al morir sin descendencia, fue sucedido en 1511 por su hermanastro y primo, Fadrique Enríquez de Ribera, hijo primogénito de Pedro Enríquez y Catalina de Ribera.
   A los nueve años de edad, en 1485, de manos del maestre Alonso de Cárdenas recibe Fadrique el hábito de la Orden de Santiago, siendo comendador de la misma en Guadalcanal. De esmerada formación, según García Martín sería educado en la Escuela de nobles que llevaba Pedro Mártir de Anglería en Salamanca teniendo contactos en ella con Lucio Marineo Sículo, al ser también ciudad de residencia del humanista italiano y cronista de los Reyes Católicos. Como miembro de la familia de los Ribera, que tenía bajo su jurisdicción el adelantamiento mayor de la frontera andaluza, acompañó a su padre y hermanastro a los últimos acontecimientos bélicos de la guerra de Granada y participa junto a ellos en la toma de Alhama, habiendo sido previamente armado caballero en la frontera nazarí por el príncipe don Juan, único hijo varón de los Reyes Católicos. También, como miembro de la familia de los Enríquez, almirantes de Castilla, se hace constar su presencia en la flota que en 1496 condujo a Flandes a la princesa Juana para casar con Felipe el Hermoso y traer de regreso a la princesa doña Margarita para desposarse en Castilla con el príncipe don Juan.
   En 1506 fue nombrado alcalde mayor de Sevilla y en 1511, tras la muerte de su hermanastro, adelantado mayor de Andalucía, siendo al mismo tiempo señor de Tarifa, Bornos, Espera, El Coronil y conde de Los Molares. En 1514 recibió el título de I marqués de Tarifa y en 1515 el señorío de Alcalá de los Gazules, formando de ese modo uno de los estados señoriales más importantes de la Baja Andalucía que con el tiempo —como duques de Alcalá y de Medinaceli— pasa a ser cabeza de la nobleza española. Representó a la ciudad de Sevilla en las Cortes de 1518 celebradas en Valladolid y en donde juró obediencia al joven rey Carlos I; de nuevo, volverá a entrevistarse con él, ya Emperador, en la misma capital castellana en 1522. En medio, están los años del viaje a Tierra Santa que hubieran de darle fama y notoriedad y con posterioridad su quehacer como mecenas, al parecer, alejado de los avatares políticos de su tiempo y dedicado al gobierno de sus señoríos y estado. Contrajo matrimonio con Elvira de Herrera, que fue anulado, sin tener descendencia. Sí tuvo, en cambio, una hija natural, Catalina Enríquez de Ribera, más tarde convertida en duquesa de Osuna y a quien dejó en herencia la mayoría de los bienes no vinculados, pues los del mayorazgos y estado señorial pasaron a su sobrino Pedro, II marqués de Tarifa y I duque de Alcalá.
   El hecho más destacado de su biografía personal, y por el que se le conoce gracias a las consecuencias que tuviera, fue su viaje a Tierra Santa. Antes, había visitado algunos santuarios de peregrinación en tierras de España (Santiago, Guadalupe, Monserrat, etc.).

   El viaje lo inició, a los cuarenta y dos años de edad, desde su villa de Bornos el 24 de noviembre de 1518, junto con un séquito de doce acompañantes, tras una minuciosa preparación del mismo, y del que ha dejado puntual relación manuscrita, titulada Viaje que hizo a Jerusalén [...] de la que se hizo edición en Lisboa en 1580.
   Sale de Bornos a las doce de la mañana y la primera parada para cenar fue en su villa de El Coronil, a unas cinco leguas de distancia, con esta minuciosidad de detalles se narran las vicisitudes del viaje que duró dos años. Atravesó Andalucía, bordeó el Levante español —Murcia, Valencia y Cataluña—, atravesó los Pirineos y recorrió el sur de Francia, pasa los Alpes y adentrarse por el norte de Italia (Turín, Milán, Bolonia, Ferrara, Verona, Padua, etc.) hasta llegar a Venecia el 17 de mayo de 1519. Estancia en la capital de los Dux para hacer acopio de lo necesario para la segunda parte del viaje, que continuó en barco por el Egeo y por tierras griegas y turcas —donde se les une el poeta Juan del Encina, que dejó una relación del viaje en ripiosos versos— hasta llegar a Jerusalén. Visitó la ciudad, recorrió los Santos Lugares y tierras afines (Betania, Josafat, Monte Sion, río Jordán, etc.) y emprendió regreso en agosto de 1519. Tras las escalas de Chipre y Rodas, de nuevo en Venecia y desde allí un giro italiano por ciudades como Asís, Bolonia, Parma, Florencia, Siena, San Miniato, Pisa, Roma, Nápoles, Génova, etc. Continuó por Francia (Cambery, Grenoble, Valence, Bayona, etc.) y pasó a España siguiendo la ruta del norte (San Sebastián, Vitoria, Burgos, Valladolid, etc.) para finalizar el viaje en Sevilla el 20 de octubre de 1520.
   Durante el viaje el marqués recogió información referida al arte, la economía, la vida cotidiana, la religiosidad, las festividades e incluso las mancebías, etc., con descripciones de lugares visitados, explicaciones de los edificios que conoció y obras de arte que contempló, negocios que realizó, etc. El comportamiento del viajero, el sentido último del viaje y la narración del mismo han sido interpretados bajo perspectivas simbólicas y cabalísticas, relacionadas con el mundo exotérico en relación a los Santos Lugares. De lo que no cabe duda, sin embargo, es de la trascendencia del viaje al convertirse, por sus logros, en un vehículo privilegiado de penetración de los valores del Renacimiento en España gracias a las inquietudes culturales y artísticas de Fadrique Enríquez puestas de manifiesto en tres de sus actuaciones más sobresalientes: la formación de su biblioteca —legada a la Cartuja de Sevilla—; la construcción de su palacio sevillano, conocido como Casa de Pilatos, construido entre 1492 y 1533 como una obra maestra del plateresco e imitando, según, la leyenda del Pretorio de Poncio Pilatos en Jerusalén y en donde hizo acopio de las obras de artes que trajo consigo; por último, la construcción de la nueva fábrica para el hospital de las Cinco Llagas —siguiendo las trazas del hospital Mayor de Milán— para albergar la fundación que creara su madre Catalina de Ribera, el edificio civil de mayores dimensiones hasta la construcción del Escorial.

   Al morir, en 3 de octubre de 1539, se le reputaba la mayor fortuna entre la nobleza, dejando a sus herederos, sólo en dinero de contado, hasta cincuenta cuentos en ducados de a dos. Como los miembros de la familia Ribera, fue enterrado en el monasterio sevillano de la Cartuja (Antonio Miguel Bernal Rodríguez, en Biografías de la Real Academia de la Historia).
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martes, 28 de mayo de 2019

El mosaico "Triunfo de Baco", anónimo, en la sala XIII del Museo Arqueológico


       Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el mosaico "Triunfo de Baco", en la sala XIII del Museo Arqueológico, de Sevilla.
      El Museo Arqueológico (Pabellón de Bellas Artes para la Exposición Iberoamericana de 1929) [nº 67 en el plano oficial del Ayuntamiento de Sevilla; nº 36 en el plano oficial de la Junta de Andalucía; nº 30 en el plano oficial del Parque de María Luisa; y nº 36 en el plano oficial de la Exposición Iberoamericana de 1929], se encuentra en la plaza de América, 2 [nº 2 en el plano oficial del Parque de María Luisa]; en el Parque de María Luisa [nº 64 en el plano oficial del Ayuntamiento de Sevilla]; en el Barrio de El Prado - Parque de María Luisa, del Distrito Sur.
     En la sala XIII del Museo Arqueológico podemos contemplar el mosaico del "Triunfo de Baco", obra anónima, siendo realizado realizado mediante las técnicas del opus tesselatum y opus signinum con teselas pétreas y vítreas, fechable entre entre el 190 y el 275 d.C. en la época severiana, con unas medidas de 4,47 x 7,02 m., procedente de un hallazgo casual en la calle Miguel de Cervantes de Écija.
      En el Museo Arqueológico de Sevilla encontramos en la sala XIII el Mosaico del Triunfo de Baco, realizado con teselas mediante la técnica del opus tesselattum, realizado en el siglo III d.C. y procedente de Écija. La escena que se ha representado en este mosaico es la del Triunfo de Baco -el Dionisos griego- al regreso de su conquista de la India.

      Cuadro central con representación figurativa polícroma, enmarcada por trenza de doble cabo sobre fondo oscuro y banda de semicírculos secantes y tangentes, formando ogivas y escamas, en oposición de colores. Alrededor, composición ortogonal de círculos secantes con cruz en el centro, dejando entrever líneas monócromas de husos. En el marco exterior, orla perimetral con cenefa de línea ondulada, con semicírculos dentro de cada ondulación. A la izquierda del motivo central, recuadro de "opus signinum" correspondiente a una reconstrucción histórica
El dios, vestido con clámide, conduce un carro tirado por tigres, a cuyo lado desfila un sátiro. Subida en el carro aparece Ariadna, quien apoya su mano izquierda en el hombro de Dionisos y sujeta con la otra el extremo de un manto, que cae por detrás y le deja el torso desnudo. Ambos personajes llevan la cabeza coronada de pámpanos. El relato mitológico cuenta que al volver de Oriente, Dionisos rescató a Ariadna de la isla de Naxos, donde había sido abandonada por Teseo, y se casó con ella. Una representación muy similar aparece en uno de los mosaicos de la villa romana de Fuente Álamo (Puente Genil, Córdoba).

     Es un tema muy frecuente en estas residencias señoriales, aunque no lo es tanto la presencia de Ariadna, si bien está documentada en diferentes mosaicos africanos e hispanos. Hay elementos en este mosaico que permiten una segunda interpretación: la de que estamos ante la pompa nupcial de Dionisos y Ariadna. Por un lado, la falta de alusiones a la victoria del dios, que pueden verse en otras representaciones de su triunfo. Por el otro, el sátiro que guía la comitiva, con una piel de animal a la espalda, que es característica de lo dionisiaco, pero que adopta aquí apariencia de alas, que recuerdan a Eros.
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lunes, 27 de mayo de 2019

La historia de la Hermandad de la Divina Pastora de San Antonio


      Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la historia de la Hermandad de la Divina Pastora de San Antonio de Sevilla.
   La Hermandad de la Divina Pastora de San Antonio tiene su sede canónica en la Iglesia Conventual de San Antonio de Padua.
   La Iglesia Conventual de San Antonio de Padua se encuentra en la calle San Vicente, 91; en el Barrio de San Lorenzo, del Distrito Casco Antiguo.
   Su título completo es el de Antigua, Fervorosa, Ilustre y Franciscana Hermandad del Redil Eucarístico de la Divina Pastora de las Almas, con sede canónica en la iglesia ex-conventual de San Antonio de Padua, fundada en 1730 y que realiza su salida procesional en el mes de mayo.   
      Se funda esta Hermandad en el año de 1730 por el Rvdo. padre Fray Isidoro de Sevilla, primer misionero apostólico, cuyo objetivo primordial era dar culto a la Santísima Virgen en la nueva advocación de Divina Pastora de las Almas y al Santísimo Sacramento, en la parroquia de San Lorenzo Mártir de Sevilla. Tras la predicación en la feligresía de esta parroquia y a sus piadosas instancias, se forma una congregación de niños dedicada a ofrecer culto la Divina Pastora, rezando todos los domingos la Santa Corona a la Virgen y otras oraciones apropiadas. El fervor popular y el empuje feligrés, promovieron que se adecentara y remodelase la capilla asignada, la última de la nave del Evangelio, con anuencia de los marqueses de la Motilla, a cuyo patronato pertenecía y que en 1732, el canónico de Lima D. Francisco Sánchez, donara la imagen que hoy se venera.   
   Como quiera que el auge a la devoción pastoreña en general y en esta parroquia en particular fuese en aumento y dada la estrechez y poco espacio existente en el camarín del altar para tan digna imagen de la Pastora y para sus cultos, de nuevo los devotos y feligreses solicitaron al Cabildo de la Ciudad licencia para las oportunas obras de ampliación y anexión de parte del recodo de la calle a espaldas de la capilla. Petición que fue concedida el 10 de octubre de 1738. Seguidamente se construyó un retablo nuevo en el altar, que es el existente hoy en esta parroquia y se remozó y dio forma a toda la capilla en 1739. Por las últimos estudios y desglose de manuscritos, creemos que tanto la imagen con sus corderos, como el nuevo retablo y remozado en la nueva capilla son obra del escultor Benito Hita del Castillo, que trabajaba en los talleres del maestro José Montes de Oca por estas fechas.
   En esta nueva ubicación, se le tributaban los ejercicios semanales por sus devotos y una fiesta anual en el día de la Natividad de la Virgen, concediéndose cuarenta días de indulgencia a todos los fieles que rezasen una salve u otras oraciones, como letanías, ante la Sagrada Imagen, según patente del Ilustrísimo Sr. D. Fray José de Esquivel, del Orden de Predicadores y auxiliar de este Arzobispado. Estas prácticas piadosas y fervor por la advocación siguieron en auge, teniendo la Virgen un nutrido y rico ajuar, como consta en el inventario de la parroquia de 1792, hasta finales del siglo XVIII; pero luego por las circunstancias políticas, sociales, epidemias, guerras, etc., y como consecuencias las religiosas, mermó el fervor, cayendo la Hermandad en estado de postración u olvido generalizado.

   A consecuencia de los acontecimientos socio-político de 1868, en la llamada “Revolución Gloriosa” y el derribo inminente de la parroquia de San Miguel, la Divina Pastora de las Almas fue privada de su capilla en beneficio de la Hermandad de la Soledad, procedente de aquel desaparecido templo.En 1877 por obras de reformas en el templo parroquial, se trasladó a la Virgen en calidad de depósito a un oratorio particular en casa de D. Antonio López en la calle Caldereros número cinco, llamada desde 1913 de Juan Rabadán, donde existe en la actualidad una residencia de ancianos. Aquí permaneció hasta finales de 1882. En mayo de 1883 se entronizó la imagen en la capilla bautismal, contigua a la suya. Estando el Redil prácticamente extinguido, en 1891 el párroco D. Diego Trinidad de Lago reactivó la advocación instando a la feligresía a crear una Asociación de señoras de la Divina Pastora, según consta en los archivos del Palacio Arzobispal y en el libro de reglas que posee la Hermandad.
   Nuevamente en 1911 la parroquia ha de afrontar obras de envergadura y la actividad parroquial es trasladada provisionalmente a la iglesia conventual de San Antonio de Padua. Terminadas las obras, se reabrió la parroquia, pero la Divina Pastora no volvió a su primitiva sede, quedando emplazada en este nuevo hábitat “in perpetuo” con el altar blanco marfil que poseía en San Lorenzo, ubicándose en la antepenúltima capilla del lado del Evangelio de esta iglesia. En esta nueva residencia, volvieron a unirse la savia pastoril y las nostálgicas reminiscencias franciscanas, y gracias a la devoción hacia la Pastora del capellán de esta iglesia D. Diego González Robles, se mantuvo y avivó la devoción de tal manera que nos consta, que con alguna asiduidad, durante el mes de octubre se celebraba una novena en honor a la Santísima Virgen. Una fotografía de la Hemeroteca de la Universidad Hispalense realizada por González Nandín en 1924, muestra a nuestra Titular presidiendo el solemne y grandioso culto que ocupaba el presbiterio de la iglesia con un monumental risco, según la moda y costumbre pastoreña de esa época. En ese año la Hermandad del Dulce Nombre tomó como sede canónica esta iglesia.
   A finales de 1934 el cardenal arzobispo Dr. D. Eustaquio Llundain y Esteban autorizó a la Orden Franciscana para regresar al convento de San Antonio de Padua, del que fueron obligados a abandonarlo en 1803, primero tras la invasión francesa y definitivamente en 1835 por la Desamortización de Mendizábal. En 1939, a la Hermandad, por petición e insistencia de los devotos pastoreños, los tres hermanos Otero del Castillo, Aurelio Acosta, además de otros y la Comunidad Franciscana, se le aprobaron su reorganización y las nuevas Reglas. En octubre de ese año se reanudaron sus cultos con novena solemnísima; se compraron parihuelas y respiraderos de la Virgen del Rosario de las Religiosas Dominicas del Convento de Santa María la Real de la calle San Vicente y salió en procesión por el barrio después de cuarenta y tres años sin hacerlo (desde 1896) el domingo día 15, acompañada por los frailes de la Comunidad de San Antonio, una comisión de frailes capuchinos, miembros de la Hermandad y un nutrido número de fieles, y devotos, cerrando el cortejo la Banda de Música de la F.E.T.

   A partir de aquí y hasta nuestros días la Hermandad ha ido creciendo paulatinamente y no ha cejado en su empeño gracias a sus fervientes hermanos y devotos, acompañada siempre por la benevolente y piadosa mano franciscana. En la década de los cuarenta hizo realidad lo expuesto su hermano mayor D. José Guerra Jiménez, que con su buen hacer dio el esplendor y empuje para que se realizaran nuevos proyectos y se enriqueciera el patrimonio, ya que prácticamente cuando se salía, todo era prestado. Participaba del mismo empeño y desvelo del Sr. Guerra otro entusiasta pastoreño, Fernando Morán Martín, incansable mayordomo y trabajador durante más de 27 años por su Pastora, que revolucionaba y movía cielo y tierra para conseguir los cinco o seis duros necesarios para esto o aquello, y que a su Pastora no le faltase de nada. Anteriormente a 1963, todos los actos y cultos a nuestra Amantísima Titular se celebraban entre septiembre y octubre, y es desde este año cuando se cambió la salida procesional al mes de mayo. Durante 1965 nuestra Hermandad participo en las Misiones Generales celebradas en Sevilla; La Divina Pastora presidió durante nueve días el centro misional situado en la plaza de las Cadenas en el barrio de Bellavista.
   En 1968, la Divina Pastora fue trasladada de capilla. Para Ella se acondicionó la penúltima capilla del lado del Evangelio y nuestra Madre del Buen Pastor quedó enclavada en esta nueva ubicación, colateral a la que tuviera, hasta nuestros días. En ese mismo año, la Hermandad de la Bofetá se trasladó a la parroquia de San Lorenzo. Las lluvias caídas en Sevilla en 1971, provocaron el hundimiento de la techumbre de unos aposentos del convento de Santa Clara , donde las hermandades del barrio guardaban parte de sus enseres, con la mala fortuna de que la Divina Pastora perdió, destrozado, uno de los dos borregos que poseía. El segundo cordero quedo maltrecho, y por ello en diciembre de aquel año 1971, el escultor Francisco Buiza, con su característico barroquismo, realizo un nuevo cordero dorado.
   En la década de los años 80, la salud de nuestro querido Fernando Morán es delicada y empieza a surgir una corriente de hermanos jóvenes que aportaron nuevo empuje y vivacidad a la Hermandad: Francisco Guerrero, Luis Rodríguez de Trujillo, Manolo Somé, Alfonso del Bando, Pepe Real, Armando Palomino, Paco Feria, Ángel Jiménez, el propio y hoy Rvdo. Fray Luis Vicente, por citar algunos, y tantos otros anónimos…, han hecho posible, con muchísimas dificultades, que nuestra Corporación permanezca en el lugar que le corresponde por historia y solera. El gobernador militar de Sevilla, fue nombrado Hermano de Honor, por lo que fue frecuente su presencia en actos y cultos de la Hermandad. Así mismo, donó su fajín a la Santísima Virgen, la cual era acompañada musicalmente en su procesión por la Banda de música de la División Guzmán el Bueno.
   Al celebrarse en Sevilla la Semana Mariológica durante el mes de mayo de 1982, nuestra Titular fue una de las seis elegidas para conmemorar este acontecimiento en la iglesia del Salvador. En 1989, nuestra Titular fue sometida a un medido proceso de restauración, llevado a cabo por el taller Isbilia, consistente en el afianzado del cuerpo estructural, articulaciones del brazo en el hombro y repinte de varias partes afectadas por el paso del tiempo, manos, cuello y rostro. Los trabajos fueron realizados por D. Enrique Carrasquilla y D. Fernando Soto y coordinada por su director D. Manuel Tobaja. En 1994 se restauró completamente el altar de la Virgen, y en 1996 se restauraron los candelabros del paso, en 1997 se amplió de manera considerable la parihuela del paso, y en 1998 se aprobaron nuevas Reglas, adaptadas a los nuevos tiempos; seguidamente en 2001 se estrenó un nuevo Simpecado que procesionaria en junio de ese año en Cantillana, en el 1º encuentro de la recién creada Confraternidad de Hermandades Pastoreñas.
   Durante el año 2004, se conmemoró el CCC aniversario del nacimiento de la advocación Pastoreña por el Rdo. Padre franciscano capuchino Fray Isidoro de Sevilla. Por decisión unánime, la Divina Pastora de San Antonio fue quien presidió la clausura de esta efeméride en la casa capuchina de fray Isidoro. Un magnifico y esplendoroso Rosario de la Aurora de nuestra Titular para trasladarse al centro de clausura en octubre de 2004; efeméride inolvidable y un apoteósico regreso multitudinario a nuestra sede con visitas a la Basílica de la Esperanza Macarena y a las hermandades del Rocío y el Carmen de San Gil.
   En 2006 la Virgen no procesionó en el mes de mayo como de costumbre, sino en octubre. El motivo fue la restauración a que fue sometida nuestra Titular. El encargado de estos trabajos fue el imaginero, restaurador, escultor y catedrático D. Juan Manuel Miñarro, que junto a su equipo, la sometió a un severo, riguroso y exhaustivo estudio para valorar su estado de conservación y nivel de deterioro. El 28 de septiembre la restauración estaba finalizada. En 2011 la Hermandad celebró el centenario de su establecimiento canónico en San Antonio de Padua con un amplio calendario de actos y cultos. La Divina Pastora de las Almas presidió el pregón de las Glorias de 2014, pronunciado por D.Carlos Crivell Reyes en la Catedral de Sevilla el pasado 30 de abril.

   La Hermandad goza de un nutrido cuerpo de hermanos y devotos que colaboran y la arropan con desvelo, trabajando cada día en el desarrollo corporativo, engrandecimiento del Redil, y de su mayor patrimonio que son los hermanos, potenciándose especialmente la acción social. Todo ello con el aglutinante de hacerlo con alegría, comprometidos y con la máxima humildad (de la web oficial de la corporación pastoreña).
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Más sobre la Hermandad de la Pastora de San Antonio, en ExplicArte Sevilla.

domingo, 26 de mayo de 2019

Procesiones de hoy, domingo 26 de mayo


      Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte las procesiones de hoy domingo 26 de mayo en Sevilla.                 
      Hoy, domingo 26 de mayo, continúa el ciclo de las Glorias de Sevilla procesionando la Virgen del Prado de la Hdad. de la Paz, y la Hdad. de la Virgen de la Alegría.

      Hdad. de La Paz (Virgen del Prado): La Real y Fervorosa Hermandad Sacramental del Señor San Sebastián y Nuestra Señora del Prado y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Victoria y María Santísima de la Paz; es ésta una corporación fundada en 1939, con sede canónica en la iglesia parroquial de San Sebastián, siendo sus imágenes titulares Nuestro Padre Jesús de la Victoria, obra de Antonio Illanes Rodríguez en 1940; María Santísima de la Paz, obra de Antonio Illanes Rodríguez en 1939; el Señor San Sebastián es de autoría y fecha desconocidas; y Nuestra Señora del Prado, es una obra atribuida tanto a Jerónimo Hernández como a Juan Bautista Vázquez "El Viejo" en 1577-1578.


      Hdad. de La Alegría: La Real e Ilustre Hermandad del Santísimo Sacramento, Nuestra Señora María Santísima de la Alegría, Ánimas Benditas y San Manuel González García; es ésta una corporación fundada en 1672, con sede canónica en la iglesia parroquial de San Bartolomé, siendo sus imágenes titulares Nuestra Señora María Santísima de la Alegría, obra atribuida a Roque Balduque en el siglo XVI; el Santísimo Cristo de las Ánimas, obra de Fernando de Uceda en 1593; y San Manuel González García. 

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El Oratorio de San Felipe Neri (Iglesia de San Alberto)


      Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el Oratorio de San Felipe Neri (iglesia de San Alberto), de Sevilla.   
      Hoy, 26 de mayo, Memoria de San Felipe Neri, presbítero, que, consagrándose a la labor de salvar a los jóvenes del maligno, fundó el Oratorio en Roma, en el cual se practicaban constantemente las lecturas espirituales, el canto y las obras de caridad. Resplandeció por el amor al prójimo, la sencillez evangélica, su espíritu de alegría, el sumo celo y el servicio ferviente a Dios (1595) [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II].
         Y qué mejor día que hoy, para ExplicArte el Oratorio de San Felipe Neri (iglesia de San Alberto), de Sevilla.
     El Oratorio de San Felipe Neri (Iglesia de San Alberto), se encuentra en la calle Estrella, 2 (el acceso a la Iglesia de San Alberto se efectúa por la calle Manuel Rojas Marcos, 4); en el Barrio de la Alfalfa, del Distrito Casco Antiguo.

      La historia de dos órdenes religiosas confluye en la iglesia de San Alberto. La Orden del Carmelo y la de los oratonianos o filipenses han habitado uno de los conjuntos más desconocidos de la ciudad. Fue originalmente colegio de estudios superiores de los carmelitas, comunidad que ya tenía presencia en Sevilla en su sede de la calle Baños (rama masculina) y en el convento de Belén en la Alameda (rama femenina). Se inauguró en 1602 bajo la advocación de San Alberto de Sicilia, aunque la iglesia no fue inaugurada hasta algunos años más tarde. Junto a la función docente también estuvo la acogida de diversas cofradías y hermandades como la de la Encarnación, fundada en el siglo XVI en San Pedro por los "porteros de emplazar". Sufrió el conjunto serios daños con la invasión francesa, ya que fue convertido en cuartel, perdiéndose notables obras de su vasto patrimonio. Tras el fin de la Guerra de la Independencia regresó la comunidad carmelita, aunque por poco tiempo, ya que las medidas desamortizadoras de Mendizábal (1835-36) provocaron su definitiva expulsión del convento. El edificio fue sede de la Real Academia de Buenas Letras, siendo comprado posteriormente por un particular que lo dedicó a colegio de segunda enseñanza. En 1893 fue adquirido el conjunto por la comunidad del Oratorio de San Felipe Neri, compra que tuvo que superar un pleito con los carmelitas, asentada su rama descalza en el Santo Ángel pero no así la rama calzada. Con el definitivo establecimiento de los anteriores propietarios en la iglesia del hospital del Buen Suceso, se obligó a los oratonianos a la devolución de diversas obras de arte a los carmelitas, como la Santa Ana de Martínez Montañés o el San Alberto y la Santa Teresa de Alonso Cano.

   La historia del Oratorio de San Felipe Neri en Sevilla se remonta a 1698, cuando se fundó su primera casa en la ciudad. Su asentamiento definitivo se haría realidad en una manzana de casas situada entre las actuales calles de Gerona, Doña María Coronel y San Felipe. Allí se situó el convento de San Felipe, que llegó a acoger un patrimonio notable, como el gran retablo mayor de la iglesia que realizó Jerónimo Balbás con la colaboración de Pedro Duque Cornejo en la talla de las imágenes. En el movido siglo XIX, la estructura del retablo pasó al convento franciscano de San Antonio de Padua, no así sus esculturas, que se conservaron en un nuevo retablo. Sufrieron los filipenses el bombardeo del general Van Hallen, un incendio en 1865 y la Revolución Gloriosa en 1868, que los mandó exiliados a Gibraltar, de donde regresaron en 1875. Desde entonces comenzaron a reformar la iglesia, dotándola de una nueva solería, un nuevo zócalo y una nueva decoración pictórica. Hasta 1944 no conseguirían la propiedad de la zona conventual aledaña a la iglesia, que hoy siguen manteniendo. 

   La esbelta iglesia fue consagrada en 1626, aunque su capilla mayor fue concluida hacia 1640. Antes habían mantenido los carmelitas una capilla provisional. Sigue el sencillo modelo del tardomanierismo sevillano, planta rectangular de nave única de cinco tramos cubierta con bóveda rebajada con lunetos y arcos fajones. En el crucero presenta una original bóveda elíptica sobre pechinas que está calada por ocho óculos. El presbiterio se eleva sobre tres escalones y tiene coro a los pies. La entrada es lateral por una sencilla portada manierista relacionable con la obra de Diego López Bueno y se abre junto a una antigua capilla abierta dedicada a la Virgen del Carmen. Sobre la puerta de acceso se sitúa una talla en piedra de San Alberto de Sicilia, obra de un discípulo de Montañés, Alonso Álvarez de Albarrán, de la que se ha perdido el ramo de azucenas que portaba en la mano y una diadema de hilo de oro. Su policromía parece corresponder a la restauración del siglo XIX. La torre campanario, a los pies de la iglesia, se eleva sobre base rectangular, apareciendo fechada en 1739, posiblemente el año de la restauración de los daños que causó un rayo en 1736.
   Ya en el interior, el retablo mayor es obra neoclásica posterior a la invasión francesa que debió sustituir al, según Ponz, "disparatado" retablo anterior (entiéndase barroco). En su camarín central se sitúa un crucificado, copia del Cristo de la Clemencia de Montañés, una obra fechada en 1791 y firmada por Ángel Iglesias. A sus pies se sitúa una interesante dolorosa del siglo XVIII, posiblemente la antigua titular de la histórica hermandad de la Vera Cruz, que residió en el templo tras el derribo del convento de San Francisco. Figuran también en el retablo tallas de Santa María Magdalena, Santa María Egipciaca (éstas dos realizadas por Duque Cornejo para el retablo de San Felipe); el Profeta Elías y Santa Teresa, situándose la Apoteosis de San Alberto en el ático (éstas últimas, de iconografía carmelita, son de la época del retablo). De gran calidad son los dos ángeles lampareros que se sitúan a ambos lados del retablo, atribuibles a la mano del escultor de origen portugués Cayetano D'Acosta. Los retablos de los muros presentan en general poco interés, siendo un reflejo de las pérdidas artísticas que sufrió la comunidad. Destaca en el lado del crucero, un retablo neoclásico con talla de San Felipe Neri, el fundador de los oratonianos, escultura de interés coetánea al retablo. En el otro brazo del crucero se sitúa un retablo con la imagen de la Virgen de Valvanera, la devoción riojana que tiene hermandad propia en la iglesia de San Benito. La flanquean tallas del beato Antonio Gassi y del beato Juan de Ávila, conservando el ático dos esculturas de santos carmelitas junto a una pintura de la Aparición de la Virgen a San Bernardo.  

   En las capillas laterales se conservan diversos retablos de acarreo sin más interés que el devocional, con imágenes de San Francisco de Sales, San Antonio de Padua o la Virgen del Perpetuo Socorro. De entre todos destaca el retablo de la tercera capilla del lado del Evangelio, del patronazgo de Gregorio Ribera, que conserva discretas pinturas atribuidas a Pacheco y últimamente a Juan del Castillo. Representan las escenas de La Coronación de la Virgen y a Los Cuatro Evangelistas, habiéndose perdido una escena que representaba la Misa de San Gregorio. Aunque no entre en el recorrido habitual, la sacristía presenta una interesante colección pictórica en la que destaca un lienzo del Encuentro de San Felipe Neri con San Félix de Cantalicio, obra atribuida al italiano Matía Preti (Manuel Jesús Roldán, Iglesias de Sevilla. Almuzara, 2010).
     Primitivamente fue convento de religiosos carmelitas, estando ahora su culto atendido por sacerdotes de la orden Filipense. La iglesia es de una sola nave, de gran amplitud, con capillas­ hornacinas entre los contrafuertes inferiores, sobre las que corre una tribuna.
     La construcción del templo concluyó en 1603, año en que fue inaugurado, aunque ha sufrido numerosas reformas en los siglos XVIII y XIX. La portada que se abre en el muro derecho es de sencillas líneas, disponiéndose en su remate una hornacina, con una escultura realizada en 1626 por Alonso Álvarez de Albarrán. La torre, situada en el muro de los pies del templo, está fechada en 1739 y presenta decoración  de azulejería.
     El retablo mayor posee características propias del neoclásico, pudiendo ser fechado en el pri­mer cuarto del siglo XIX. En su gran hornacina principal aparece un Cristo  Crucificado, copia del Cristo de la Clemencia de Martínez Montañés. Está fechado en 1791 y firmado por Ángel Iglesias, aunque el apellido aparece en abreviatura, no siendo completamente segura su interpretación; acompaña al Cristo una Dolorosa del siglo XVIII, figurando en el retablo también esculturas de Santa María Magdalena, Santa María Egipciaca, el profeta Elías y Santa Teresa. En el ático aparece una representación de la apoteosis de San Alberto, siendo todo este conjunto escultórico de la misma época que el retablo.
     En el muro izquierdo se abren diversas capillas con una serie de retablos neoclásicos, que no presentan interés, excepto el situado a la altura del crucero, que está presidido por una buena imagen de la Virgen de la Valvanera, escultura fecha­ble a principios del siglo XIX. Está flanqueada por esculturas del beato Antonio Gassi y del beato Juan de Ávila. En el ático aparecen dos esculturas de santos carmelitas, enmarcando una pintura de la Virgen con San Bernardo, del siglo XVIII.
     En el muro derecho, frente al altar antes citado, figura un retablo neoclásico con una escultura de San Felipe Neri del mismo estilo. A continuación se dispone otro retablo neoclásico, que alberga una representación escultórica del Nacimiento de Cristo, fechable a mediados del siglo XVIII, apareciendo en las calles laterales esculturas de San Joaquín y Santa Ana, de la misma época.
     La sacristía guarda una interesante colección pictórica, en la que destaca una representación del Encuentro de San Felipe Neri con San Félix Cantalicio en Roma, obra que puede atribuirse a Matia Preti, y que fue elaborada hacia 1675.
     La colección de orfebrería presenta piezas de distintas épocas, predominando las del siglo XVIII. Fechado en 1717 encontramos un juego de seis blandones, que se decoran con flores carnosas y se apoyan en patas de garra. De la misma época aproximadamente es un gran ostensorio totalmente recubierto de decoración barroca con adorno de piedras blancas en el centro de las rosas. De estilo neoclásico son dos grandes atriles que llevan las marcas del autor Pineda, y del contraste García, así como el punzón símbolo de la ciudad. Adornados con bellas rocallas van dos candeleros de brazo que llevan la marca de Juan Guerrero, platero sevillano que ejercía en la segunda mitad del siglo XVIII. Muy original es una naveta en forma de delfin, con elegante perfil que  termina en fauces abiertas. Pieza intere­sante por su rareza es un reloj de arena realizado en plata, fechado en 1775. De estilo neoclásico es una copita con doble asa, que lleva el punzón de la ciudad de México y del platero Forcada (Alfredo J. Morales, María Jesús Sanz, Juan Miguel Serrera y Enrique Valdivieso. Guía artística de Sevilla y su provincia. Tomo I. Diputación Provincial y Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2004).
     La iglesia, de una sola nave, con crucero y cúpula de media naranja, algo ovoide, decorada con yeserías barrocas y pinturas recientes dedicadas a la vida de San Felipe Neri. A ambos lados de la nave se abren capillas con tribunas. El altar Mayor es del s. XIX. La portada del convento es una sencilla estructura del s. XVII sobre la que se encuentra una hornacina con la imagen de San Alberto en piedra, debida a Alonso Álvarez de Albarrán (1.627). En la Sacristía se encuentran tres pares de arcos sostenidos por columnas pareadas y una interesante cajonera del s. XVIII.
     Fundada por los Carmelitas descalzos para Colegio, bajo la advocación de San Alberto de Sicilia en 1602. Cuando la invasión francesa el templo fue ocupado y el convento convertido en cuartel. En 1815 fue de nuevo reedificado y estrenado permaneciendo en él los religiosos hasta la exclaustración de 1835. Finalmente fue adquirida por los propietarios del oratorio de San Felipe Neri en 1893 (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
Conozcamos mejor la Historia, Leyenda, Culto e Iconografía de San Felipe Neri, presbítero:
Fundador de la congregación del Oratorio.
   Nació en Florencia en 1515. Instaló a los oratonianos en Roma, junto a la iglesia de Santa María in Vallicella que tomó el nombre de Chiesa Nuova (Iglesia Nueva). De los intermedios musicales que organizó en el Oratorio de Roma nació el oratorio como género musical.
   Durante una de sus enfermedades se le apareció la Virgen con el Niño en medio de los ángeles.
   Murió en Roma en 1595, donde se lo conocía familiarmente con el mote de Pippo buono (Felipe el bueno).
   Fue canonizado en 1622. A partir de entonces, los oratorios, para rendir homenaje al nuevo San Felipe, adoptaron el nombre de Filippini (Felipinos). Es patrón de Florencia, Mantua y Roma. Se lo invocaba contra el reumatismo.

ICONOGRAFÍA
   Está representado en hábito de oratoniano, con un rosario.
   Un ángel le presenta un libro abierto en el cual lee las palabras del Salmo: Dilatasti cor meum.
   Sus otros atributos son una mitra y un capelo cardenalicio arrojados a sus pies. El arte italiano del siglo XVII lo ha representado muchas veces en éxtasis, y con sus visiones, sobre todo la Aparición de la Virgen (Louis Réau, Iconografía del Arte Cristiano. Ediciones del Serbal. Barcelona, 2000).
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Horario de apertura del Oratorio de San Felipe Neri (Iglesia de San Alberto):
            Ver Horarios de Misas.

Horario de Misas del Oratorio de San Felipe Neri (Iglesia de San Alberto):
            Todos los días: 13:15, y 19:15 (20:15 en verano)

Página  web del Oratorio de San Felipe Neri (Iglesia de San Alberto): No tiene.

El Oratorio de San Felipe Neri, al detalle:

sábado, 25 de mayo de 2019

Experiencia ExplicArte Sevilla, en la Sevilla monumental y gastronómica, con aficionados valencianistas, en la previa de la Final de Copa del Rey de fútbol, disputada en el Benito Villamarín

   Un amigo valenciano, aprovechando la disputa en Sevilla de la final de la Copa del Rey de fútbol entre el F.C. Barcelona y el Valencia C.F., contactó con nosotros para realizar una Experiencia con ExplicArte Sevilla, conociendo los enclaves monumentales y gastronómicos más conocidos de Sevilla. Gracias a Xavi y Sebas por contar con ExplicArte Sevilla para mostrarles la capital hispalense, porque con ExplicArte Sevilla tenemos la posibilidad de organizarte la visita que tu quieras.
   La visita comenzó en la Estación de Santa Justa, desde donde nos dirigimos al casco histórico, haciendo las paradas obligatorias en la plaza del Salvador, plaza Nueva, y la Catedral, así como los bares más concurridos de la zona, para concluir en la plaza de España, con visita obligada al banco de la provincia de Valencia, antes de asistir al encuentro, en el que resultó vencedor el equipo ché.
   Os dejamos una serie de fotografías de dicha experiencia, y si quieres vivir una experiencia privada y personalizada a tu gusto, sólo tienes que contactar con ExplicArte Sevilla en Contacto, y a disfrutar del patrimonio e historia del lugar que elijas.















Más Experiencias ExplicArte Sevilla, en ExplicArte Sevilla.

La imagen de Santa María Magdalena de Pazzi, en la iglesia conventual del Santo Ángel


      Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la imagen de Santa María Magdalena de Pazzi de la iglesia conventual del Santo Ángel de Sevilla.
      Hoy, 25 de mayo, Santa María Magdalena de Pazzi, virgen de la Orden de Carmelitas, que en la ciudad de Florencia, también en Italia, llevó una vida de oración abnegadamente escondida en Cristo, rezando con empeño por la reforma de la Iglesia. Distinguida por Dios con muchos dones, dirigió de un modo excelente a sus hermanas hacia la perfección (1607) [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II].
     Y que mejor día que hoy para ExplicArte la imagen de Santa María Magdalena de Pazzi, en la iglesia conventual del Santo Ángel, de Sevilla.
     La Iglesia del Convento del Santo Ángel se encuentra en la calle Rioja, 19; en el Barrio de la Alfalfa, del Distrito Casco Antiguo.
   En la iglesia conventual del Santo Ángel, podemos contemplar en la capilla de la Virgen del Carmen flanqueadas por tallas de Teresa de Redi y Santa María Magdalena de Pazzi, del siglo XVIII.
Conozcamos mejor la Historia, Leyenda, Culto e Iconografía de Santa María Magdalena de Pazzi, virgen:
    Carmelita originaria de la ciudad de Florencia del siglo XVI, nacida en 1566 y muerta en 1607.
   Sus biógrafos, Cepari y Puccini, nos han dejado el relato de sus visiones que recuerdan a las de santa Teresa de Ávila.
   Asaltada por tentaciones, dirigió una ardiente plegaria a la Virgen que la liberó cubriéndola con un velo blanco.
   Un día, cuando meditaba acerca  del Evangelio según san Juan, se le apareció San Agustín, y con letras de oro y sangre grabó en su corazón estas palabras: Verbum caro factum est (El Verbo se hizo carne).
   En otra oportunidad creyó desclavar a Cristo de la cruz y beber la sangre de sus llagas.
CULTO


   Canonizada en 1669,fue adoptada como patrona por  la orden de las carmelitas, y también por las ciudades de Florencia y Nápoles donde hay iglesias puestas bajo su advocación.
ICONOGRAFÍA
   Sus atributos son una corona de espinas y un crucifijo entre dos tallos de lirio. Lleva los Instrumentos de la Pasión que le habría presentado Cristo (Louis Réau, Iconografía del Arte Cristiano. Ediciones del Serbal. Barcelona, 2000).   
       Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la imagen de Santa María Magdalena de Pazzi de la iglesia conventual del Santo Ángel de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

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