Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero

Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero, para conmemorar los 800 años de la Torre del Oro

   Otra Experiencia con ExplicArte Sevilla :     La intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla" , presentado por Ch...

viernes, 4 de junio de 2021

El banco de la provincia de Burgos, en la Plaza de España

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el banco de la provincia de Burgos, en la Plaza de España, de Sevilla.
      Hoy, 4 de junio, es la festividad del Curpillos o Corpus Chico en Burgos, fiesta local en Burgos, por lo que hoy es el mejor día para Explicarte el banco de la provincia de Burgos en la Plaza de España, de Sevilla, ya que la escena histórica representada es "La Jura de Santa Gadea", acontecimiento que todos los historiadores coinciden en afirmar que es más producto de la leyenda que de la realidad histórica
     La plaza de España consta de cuatro tramos de catorce arcos cada uno, en cuya parte inferior se sitúan bancos de cerámica dedicados a cada provincia española. Flanquean el conjunto dos torres, denominadas Norte y Sur, intercalándose tres pabellones intermedios, que corresponden a la Puerta de Aragón, la Puerta de Castilla y la Puerta de Navarra. El central o Puerta de Castilla es de mayor envergadura y alberga la Capitanía General Militar.
     La estructura de cada banco provincial consiste en un panel frontal representando un acontecimiento histórico representativo de la provincia en cuestión, incluyendo por lo general escenas con los monumentos más representativos de la ciudad o provincia. Flanquean el conjunto anaqueles de cerámica vidriada, destinados originalmente a contener publicaciones y folletos de la provincia en cuestión. Rematando el banco aparece un medallón cerámico en relieve con su escudo. En el suelo se reproduce en azulejos el plano de la provincia y sus localidades más destacadas. Entre los arcos figuran los bustos en relieve de los personajes más importantes de la historia de España. La ejecución de la mayoría de los mismos corrió a cargo del escultor ceramista Pedro Navia Campos.  
     La Exposición Iberoamericana tuvo sus motivaciones políticas y propagandísticas, y éstas influyeron en algunos detalles. Respecto a las escenas históricas representadas en los bancos de las provincias, algunos de ellos fueron retirados precipitadamente en los meses previos a su inauguración por sus incorrecciones históricas o su inconveniencia política, ya que se consideró que no sintonizaban con la idea de unidad y paz que pretendía proyectar el recinto monumental.
     En el banco de la provincia de Burgos, situado entre los de las provincias de Barcelona, y de Cáceres, y entre la Torre Norte, y la Puerta de Aragón, de la Plaza de España, la escena histórica representada en su panel central es la Jura de Santa Gadea, en Burgos, acontecimiento que se fecha en 1072, pero que pertenece más a la leyenda que a la realidad histórica. 
     A los lados se encuentran la Catedral de Burgos y el Arco de Santa María, y sobre estos los escudos de España y la de ciudad. El motivo central original fue pintado en la Fábrica de José Mensaque y Vera, por Pedro Borrego Bocanegra. También tuvimos ocasión de observar una firma de "Bernardo Gómez". En la restauración de 1992 mutilaron el letrero explicativo de la escena al restaurar en frío. Nuevamente restaurado in situ en 2004 por la Escuela Taller de la Plaza de España.. El motivo original retirado una vez limpio y catalogado fue depositado en los almacenes del Patrimonio del Estado ubicado en los bajos del edificio de la Plaza de España, y en los extremos unos anaqueles, también cerámicos, donde se colocaron originalmente folletos de cada localidad. En la zona inferior encontramos otro panel cerámico con el mapa de la provincia y tres bancos en forma de "U" decorados con dibujos vegetales derivados de los típicos candelieri centrados en algunos de ellos por cartelas con los nombres de algunos personajes históricos (don Álvaro de Luna, Fernando III, Garcilaso de la Vega, Isidoro Mantilla, Juan I, y Sancho II), paisajes (arco de San Esteban, iglesia de San Juan, obispo Mauricio, y río Arlanzón), y de las poblaciones más representativas de la provincia burgalesa (Aranda de Duero, Belorado, Briviesca, Castrogeriz, Miranda de Ebro, Pradoluengo, Roa, y Valle de Mena).  
    Sobre el balcón, encontramos una balaustrada centrada por el escudo, en forma de tondo, de la provincia, decorado con una especie de corona de laurel. En el arco que está sobre él, aparecen en sus enjutas los relieves con los bustos de Cristóbal Colón (1451–1506), descubridor del Nuevo Mundo en 1492, primer almirante, virrey y gobernador de las Indias; y Antonio de Marchena, Padre Marchena (1/2 s. XV–1º 1/3 s. XVI), franciscano (OFM), astrónomo, amigo y confidente de Cristóbal Colón; como personajes relevantes de nuestra historia (www.retabloceramico.net).
Conozcamos mejor el hecho histórico que aparece en el panel principal del banco de la provincia de Burgos
    La escena histórica (que hay que considerar legendaria) representada en el panel central del banco de la provincia de Burgos es la Jura de Santa Gadea, en la que ante los Nobles, el Cid toma juramento a Alfonso VI de León de que no había intervenido en la muerte de su hermano Sancho el Fuerte de Castilla. 
   La denominada Jura de Santa Gadea fue un acontecimiento importante en la historia de Castilla y León, teniendo como protagonistas a Sancho II el Fuerte, Alfonso VI y al Cid.
Aunque algunos historiadores niegan la existencia de este hecho, sí que es cierta la belleza  y trascendencia literaria (de ello se ocupa el Romancero) y es la clave de las hazañas del burgalés Rodrigo Díaz de Vivar, conocido como El Cid Campeador.
   Al morir Fernando I el Magno, en 1065, -considerado el fundador del reino de Castilla  y de la monarquía castellana, aunque el primer rey fue su hijo Sancho II, dividió sus reinos entre sus hijos. Al primogénito Sancho le dejó Castilla y las parias de la taifa de Zaragoza. A su favorito Alfonso le dejó el reino de León, correspondiéndole el título imperial así como los derechos de la taifa de Toledo. Su otro hijo García recibió el reino de Galicia y los derechos sobre las taifas de Sevilla y Badajoz. A sus hijas Urraca y Elvira les correspondió las ciudades de  Zamora. y Toro, también con dignidades de realeza. A su muerte se produce una guerra fratricida entre sus hijos.
   La denominada Jura de Santa Gadea fue un acontecimiento importante en la historia de Castilla y León, teniendo como protagonistas a Sancho II el Fuerte, Alfonso VI y al Cid.
Aunque algunos historiadores niegan la existencia de este hecho, sí que es cierta la belleza  y trascendencia literaria ( de ello se ocupa el Romancero) y es la clave de las hazañas del burgalés Rodrigo Díaz de Vivar, conocido como El Cid Campeador.
Históricamente  la Jura se produce en un momento en que Sancho II de Castilla muere, asesinado por el noble leonés Vellido Dolfos, al intentar arrebatar Zamora a su hermana Urraca quien protegía los intereses de su hermano Alfonso, que se hallaba refugiado en la Taifa de Toledo. Es entonces cuando al parecer El Cid Campeador –alférez del rey Sancho II-obligó a Alfonso VI el Bravo, rey de León, a jurar que no había participado en el asesinato de su propio hermano, el rey Sancho II de Castilla.
   Según la tradición, el juramento que hubo de prestar Alfonso VI tuvo lugar en la iglesia de Santa Gadea, a finales del año 1072 .Esto le costó al Cid su destierro de Castilla, a lo que se unió el hecho de que  el conde de Nájera acusara al Cid de apropiarse de parte de las parias de Sevilla y de confabularse con Garcí­a (hermano del rey) para derrocar a AlfonsoVI. Éste haciendo caso de su amigo Garcí­a-Ordoñez, desterró al Cid de Castilla en el año 1081.
A finales de 1086 o principios de 1087, ante el peligro de invasión almorávide, al rey Alfonso VI le perdona y el Cid regresa a Castilla, aunque pronto vuelve otra vez a Levante para seguir combatiendo. Poco después, en 1088 un nuevo desencuentro con el rey provoca el segundo destierro, que durará unos cuatro años. Tras incesantes años de lucha, en 1094, después de un largo y duro asedio conquista Valencia, donde morirá en 1099.
   Tras su muerte, las proezas del Cid seguirán transmitiéndose hasta que a mediados del S. XII o principios del S. XIII, un poeta anónimo inmortalizó sus proezas, en un poema que se convertiría en uno de los grandes tesoros de la literatura épica de todos los tiempos: el Cantar de Mío Cid.
   Esta obra rememora idealmente el último tercio de la vida del Cid, desde su destierro de Castilla hasta sus últimos años, en los que conquistó Valencia; en un camino abierto hoy en día a quien quiera conocer de la mano del Cantar, buena parte de nuestra historia y nuestra cultura (Alfredo Pastor Ugena, La jura de Santa Gadea (Burgos). Historia y Literatura, en La Alcazaba).
      Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el banco de la provincia de Burgos, en la Plaza de España, de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

Más sobre la Plaza de España, en ExplicArte Sevilla.

Más sobre el Parque de María Luisa, en ExplicArte Sevilla.

Más sobre la Exposición Iberoamericana de 1929, en ExplicArte Sevilla.

jueves, 3 de junio de 2021

La localidad de Algámitas, en la provincia de Sevilla

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte la localidad de Algámitas, en la provincia de Sevilla.
Datos del Municipio
     Situación: Entre las estribaciones de la Sierra del Tablón, a los pies del Cerro del Terril y del Peñón de Algámitas, limitando con las provincias de Málaga y Cádiz.
     Coordenadas GPS: x = -5.149557956 - y = 37.01464318
     Extensión: 22 km2
     Distancia a Sevilla: 100
     Altitud: 447 m
     Entorno: Cuenta en su entorno con el Complejo Turístico de Montaña El Peñón, a 800 m de altura, con 50 hectáreas de extensión y un bosque de encinas y quejigos.
Datos del Ayuntamiento
     Dirección: El Paseo, 1, CP. 41661
     Teléfono: 955 85 75 64
     Fax: 955 85 77 02
     Web: www.algamitas.es
Información turística
     En este término municipal se encuentran los dos picos provinciales más importantes: El Terril (1.128 metros) y el Peñón de Algámitas (1.121 metros).
     Estuvo despoblada durante varios siglos, volviendo a renacer a mediados del siglo pasado durante el reinado de Isabel II.
     Si visitas Algámitas, no te pierdas la Iglesia del Dulce Nombre de Jesús ni el Complejo Turístico de Montaña El Peñón, que se encuentra en el Peñón de Algámitas, en la ladera del mismo, a 800 m de altura.
     No te puedes perder...   el Camping El Peñón (Diputación Provincial de Sevilla).
   Situada en el extremo sureste de la provincia de Sevilla, se encuentra muy próxima a la confluencia de los límites con Málaga y Cádiz (Alfredo J. Morales, María Jesús Sanz, Juan Miguel Serrera y Enrique Valdivieso. Guía artística de Sevilla y su provincia. Tomo II. Diputación Provincial y Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2004).
Algámitas, en las faldas del punto más alto de Sevilla 
   Algámitas dista 118 km de Sevilla capital. Está ubicada en la comarca de la Sierra Sur, entre las estribaciones de la Sierra del Tablón, a los pies del Cerro del Terril y del Peñón de Algámitas. Limita con las provincias de Málaga y Cádiz. En su término municipal se encuentran los dos picos provinciales más importantes, el Terril (1128 metros), el más alto de Sevilla, y el Peñón de Algámitas (1121 metros). 
   Algámitas, pertenece a la Comarca de la Sierra Sur, con una extensión de 20'04 km², a una altitud de 420 m. sobre el nivel del mar, y con 1.248 habitantes.
   Ya en el Neolítico en el término de Algámitas había población humana. Lo conocemos con seguridad por los restos de hachas de piedra pulimentada encontrados en dicha localidad. Con respecto al poblado ordinario de Algámitas, es importante puntualizar que se encontraba difuminado entre las márgenes del río Corbones, si hablamos de su procedencia romana, o en las proximidades del arroyo del Membrillar, si tomamos su procedencia árabe. 
   La fundación de Algámitas es muy confusa pero la opinión generalizada es que su origen está en un poblado túrdulo (una clase de íberos) que tenía su asentamiento disperso desde lo que actualmente es el pueblo de Pruna hasta cerca del río Corbones. Este poblado recibía el nombre de Callet. En época romana se la llamó Silicens, como alusión a su curiosa topografía. En época musulmana, Algámitas fue una alquería o aldea rural, agrícola y ganadera.
   Después de la reconquista del Castillo de Pruna, fue concedida por el rey Enrique IV al caballero Rodrigo de Rivera, siendo posteriormente vendida por el hijo de éste, Pedro de Rivera, al marqués de Cádiz, Rodrigo Ponce de León, el 23 de septiembre de 1482 por 4 000 000 maravedíes. Perteneció al marqués hasta la supresión de los señoríos jurisdiccionales, en el siglo XIX. Isabel II concedió el título de villa a Algámitas el 27 de marzo de 1852.
   Algámitas es un encantador pueblecito de la Sierra Sur sevillana. Está a los pies de El Peñón, el símbolo de esta localidad. Si eres amante de la naturaleza, su entorno privilegiado te conquistará. Cuenta con unos parajes naturales únicos, siendo el pico del Terril el punto más alto de la provincia de Sevilla. Una sierra conocida en el pasado por servir de guarida a los bandoleros y que es hoy, todo un atractivo turístico. 
   Aquí tienes una gran oferta de casas rurales y de actividades al aire libre. En el Camping de El Peñón organizan rutas por los diferentes senderos de la sierra, bien a pie, en bicicleta o a caballo. 
   También disfrutarás del entorno del río Corbones, que baña el término municipal de Algámitas. Y, por supuesto, de las tradiciones que sigue conservando este hermoso pueblo serrano. Entre ellas la romería de San Isidro y la Fiesta del Huerto. 
   Sin duda, su gastronomía es otro de los reclamos turísticos. Los chicharrones de Algámitas tienen fama por su distintivo sabor, así como el aceite de oliva, la tortilla de espárragos, la porra y la sopa de tomates hervida. Y es que lo bueno de esta localidad lo da la propia tierra. Raro es el vecino que no tenga su propio huerto. 
   Algámitas es una pequeña localidad de casas blancas y calles impolutas. Te encantará ser testigo de un pueblo que se sumerge en la naturaleza. 
   Si quieres llegar en coche desde Sevilla debes tomar la A-92 hasta la salida 82 hacia El Saucejo. Continúa por la carretera A-451, pasa la localidad mencionada anteriormente y toma la A-406. En poco tiempo llegarás a tu destino. 
   No cuenta con estación de tren, pero la más cercana está en la colonia de Santa Ana, a media hora de Algámitas, en la que para el AVE. También puedes coger el autobús que sale desde la estación del Prado de San Sebastián de la capital sevillana. 
   Para visitar la localidad lo mejor es pasear por sus calles y disfrutar de su ambiente. Al Peñón de Algámitas puedes subir en bicicleta, practicando senderismo o a caballo. Tú eliges.
   Practica senderismo, monta en bicicleta o haz una ruta a caballo por el entorno privilegiado de Algámitas. 
   Pasa un día de campo a orillas del río Corbones y pasea por el conocido como Bosque de las Hadas. Te encantará. 
   Vive su Semana Santa y la tradicional Fiesta del Huerto. Un evento singular en el que los vecinos recrean un huerto en la plaza del pueblo. 
   Prueba los famosos chicharrones de Algámitas, elaborados con el aceite de oliva local. 
   Adéntrate en la Ruta de los Bandoleros y descubre las cuevas donde se escondían. Están en el Peñón de Algámitas.  
   No te pierdas la Feria en honor del Dulce Nombre de Jesús. Se celebra a finales de enero y es la primera en el calendario nacional. 
   Aquí se festeja una romería en mayo en honor a San Isidro. Un santo muy venerado por los algamiteños. 
   Visita el complejo turístico de Montaña El Peñón y disfruta de su gran variedad de actividades al aire libre. También tiene camping. 
    En su centro urbano se alza la Iglesia del Dulce Nombre de Jesús. Templo del siglo XVIII, sede de las dos hermandades locales, la de del Cautivo y la del Cristo de la Veracruz. Delante está la Plaza de la Iglesia, en la que se celebran la mayoría de las fiestas. 
   Pero la riqueza de este pueblo la encontrarás en su entorno natural. No dudes en realizar algún deporte al aire libre mientras descubres paisajes únicos de la Sierra Sur. El Peñón de Algámitas tiene un complejo turístico donde puedes hospedarte y realizar una gran variedad de actividades. Desde el tiro con arco a rutas por la sierra en bicicleta, a pie o a lomos de un caballo. También ofrece una zona para acampada. 
   Un lugar menos conocido es el llamado Bosque de las Hadas. Su sendero es muy agradable, sobre todo en primavera por la cantidad de vegetación que florece. Y, por último, en la Ruta de los Bandoleros vas a viajar al siglo XIX, conociendo cómo vivieron estos forajidos en las cuevas naturales del Peñón de Algámitas (Turismo de la Provincia de Sevilla).
       Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte la localidad de Algámitas, en la provincia de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia sevillana.

Más sobre la Provincia de Sevilla, en ExplicArte Sevilla.

La localidad de Algámitas, al detalle:
- Elaboración de Rosquitos Fritos (Día del Huerto)
Vivienda 1
Vivienda 2
Vivienda 3
Vivienda 4
Vivienda 5
Vivienda 6
Vivienda 7
Vivienda 8
Vivienda 9

La Custodia "Chica", atribuida a Francisco de Alfaro, en la Sacristía Mayor de la Catedral de Santa María de la Sede

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la Custodia "Chica", en la Sacristía Mayor de la Catedral de Santa María de la Sede, de Sevilla.     
   Hoy, 3 de junio, Solemnidad (jueves posterior a la Solemnidad de la Santísima Trinidad, en Sevilla) del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo, quien, con estos alimentos sagrados, ofrece el remedio de la inmortalidad y la prenda de la Resurrección [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II].
   Y que mejor día que hoy para ExplicArte la Custodia "Chica", en la Sacristía Mayor de la Catedral de Santa María de la Sede, de Sevilla.
   La Catedral de Santa María de la Sede  [nº 1 en el plano oficial del Ayuntamiento de Sevilla; y nº 1 en el plano oficial de la Junta de Andalucía], se encuentra en la avenida de la Constitución, 13; con portadas secundarias a las calles Fray Ceferino González, plaza del Triunfo, plaza Virgen de los Reyes, y calle Alemanes (aunque la visita cultural se efectúa por la Puerta de San Cristóbal, o del Príncipe, en la calle Fray Ceferino González, s/n, siendo la salida por la Puerta del Perdón, en la calle Alemanes); en el Barrio de Santa Cruz, del Distrito Casco Antiguo.
    En la Catedral de Santa María de la Sede, podemos contemplar la Sacristía Mayor [nº 091 en el plano oficial de la Catedral de Santa María de la Sede]; No ha cambiado de nombre desde su construcción. En el siglo XVII tenía dos altares, uno del "Calvario" y otro de San Miguel (Alfonso Jiménez Martín, Cartografía de la Montaña hueca; Notas sobre los planos históricos de la catedral de Sevilla. Sevilla, 1997).
   En la Sacristía Mayor de la Catedral de Santa María de la Sede podemos contemplar la llamada Custodia "Chica", la custodia de asiento, procesional sevillana, obra atribuida a Francisco de Alfaro, pese a no tener marcas, ingresada en el tesoro catedralicio mediante compraventa realizada el 23 de febrero de 1756, realizada en plata en su color mediante el cincelado, con unas medidas de 1250 mm, sin peana. La peana, agregada en el siglo XVIII, tiene 220 mm. de altura y 610 de diámetro, y tiene un peso de 189 marcos, 6 onzas y 3 adarmes (43.647 gramos).
   La Custodia «Chica» de la Catedral sevillana fue adquirida el 23 de febrero de 1756 al convento onubense de monjas dominicas de Santa María del Vado, de Gibraleón, tras haber llegado tres días antes al Cabildo la noticia «de venderse una custodia de plata, de la misma hechura y calidad de plata que la grande de la Iglesia, con grande conveniencia». Las ventajas de esta operación estribaban en el hecho de que a los capitulares les saldría prácticamente de balde, puesto que entregarían a cambio y como compensación a las monjas la plata procedente de la urna que en 1620 encargó el Cabildo a su Maestro Platero Juan de Ledes­ma para transportar la reliquia del Lignum Crucis en la procesión del Corpus, más una limosna de 250 pesos que había donado un devoto. Pero es que además la ley de la plata de la custodia que se compraba era más subida que la de la urna desechada, «pues tenía en onza un real de más calidad».
   Tanto por su tipología arquitectónica, como por la concepción de la imaginería y el repertorio ornamen­tal puede fecharse en el traspunte del siglo XVII y atribuirse con certeza al platero cordobés Francisco de Alfaro. De este modo se convierte en la última de las cinco custodias de asiento realizadas por este artífice para la Diócesis hispalense y también en la más clasicista, la única de planta circular y la de menor tamaño.
   Adopta la estructura de un aéreo templete que se articula en dos cuerpos y se ordena por ocho columnas corintias en el piso inferior y dieciséis en el alto al parearse. Además, los soportes del primer cuerpo se re­matan por frontones que, como es habitual en las obras de Alfaro, aparecen partidos y decorados con niños recostados sobre sus guías.
   El programa iconográfico es también muy sencillo, disponiéndose en los intercolumnios del primer cuerpo las esculturas de Zacarías, Joel, Isaías y Elías, y en el ático la figura de la Fe; el resto de la imaginería se reduce a un coro de ángeles en el coronamiento del se­gundo cuerpo más los relieves de las Virtudes Teologales en el trasdós de la cúpula. Por su parte, el repertorio ornamental se condensa en los típicos óvalos y ces planas que tapizan la cúpula, más las cartelas y cabe­zas de clavos, utilizadas ya en el tabernáculo y en los atriles del altar mayor por este  artífice y que luego hará suyos la platería sevillana del siglo XVII hasta el punto de repetirlos progresivamente durante la primera mitad. Asimismo conviene advertir que el tipo de letra mayúscula empleado en las inscripciones bíblicas y eucarísticas de las cartelas es idéntico al usado por Alfaro para rotular textos similares en el tabernáculo del altar mayor y la advocación de los doce relicarios que entre 1596 y 1600 realizó para la Catedral.
   Entre los servicios que cumple esta pieza cabe citar el de llevar al Santísimo en la Catedral desde el Sagra­rio hasta el altar mayor durante la Víspera y la Octava del Corpus, aparte del fin primordial para el que se ad­quirió: transportar la reliquia del Lignum Crucis «de Constantino» siempre que saliese en rogativas o en acción de gracias y custodiar la reliquia de la Santa Espina en la procesión del Corpus, cuyo cometido sigue desempeñando en la actualidad (Jesús Miguel Palomero Páramo, La Platería de la Catedral de Sevilla, en La Catedral de Sevilla, Ediciones Guadalquivir, 1991).
     Su estructura presenta forma de templete con dos cuerpos. Estos se articulan mediante ocho columnas en el piso inferior y dieciséis en el superior. Las del cuerpo bajo presentan su último tercio decorado con cabujones, mientras que el resto del fuste es estriado. Las del cuerpo alto son pequeñas columnillas torsas. Las columnas en el primer cuerpo rematan en frontones partidos que se han decorado con niños recostados sobre sus guías. Sobre las del segundo cuerpo corre una pequeña cornisa que da paso a la cúpula. Los elementos decorativos se han completado con un programa iconográfico que abarca a los profetas en los intercolumnios del primer cuerpo. En ellos se han representado a Zacarías, Joel, Isaías y Elías. El segundo cuerpo lo corona un coro de ángeles, mientras el trasdós de la cúpula es ocupado por los relieves de las virtudes teologales. Coronando el conjunto se colocó una imagen de la Fe. La peana de posterior confección presenta abundantes rocallas y elementos vegetales como motivos ornamentales.
     Esta custodia fue adquirida al Convento de las monjas dominicas de Santa María del Vado, de Gibraleón (Huelva). La venta se realizó el 23 de  febrero de 1756. A cambio de ésta se entregó al citado convento la urna que en 1620 había encargado el Cabildo catedralicio a Juan de Ledesma para transportar la reliquia del Lignum Crucis, además de 250 pesos que habían sido donados a la catedral. Después de 1756 se le añadió un relicario renacentista con una sagrada espina donada por el cardenal don Rodrigo de Castro, que la había recibido de la Emperatriz María de Austria, hermana de Felipe II, que la poseía por donación del Papa y con documento pontificio de autenticidad (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
Conozcamos mejor la Historia y Leyenda de la Solemnidad del Corpus Christi:
   Un milagro eucarístico del siglo XIII fue el origen de la Fiesta del Corpus Christi, que la Iglesia celebra el jueves siguiente a la Solemnidad de la Santísima Trinidad; aunque en algunos países las Iglesias locales deciden trasladarla para el domingo por una cuestión pastoral (en Sevilla se mantiene la festividad en el jueves). En esta solemnidad la Iglesia tributa a la Eucaristía un culto público y solemne de adoración, gratitud y amor, siendo la procesión del Corpus Christi una de las más importantes en toda la Iglesia Universal. A mediados del siglo XIII el P. Pedro de Praga dudaba sobre la presencia de Cristo en la Eucaristía y realizó una peregrinación a Roma para rogar sobre la tumba de San Pedro una gracia de fe. Al retornar, mientras celebraba la Santa Misa en Bolsena, en la Cripta de Santa Cristina, la Sagrada Hostia sangró manchando el corporal. 
    La noticia llegó rápidamente al Papa Urbano IV, que se encontraba muy cerca en Orvieto, y mandó que se le lleve el corporal. Más adelante el Pontífice publicó la bula “Transiturus”, con la que ordenó que se celebrara la Solemnidad del Corpus Christi en toda la Iglesia el jueves después del domingo de la Santísima Trinidad. El Santo Padre encomendó a Santo Tomás de Aquino la preparación de un oficio litúrgico para la fiesta y la composición de himnos, que se entonan hasta el día de hoy: Tantum Ergo, Lauda Sion. El Papa Clemente V en el Concilio general de Viena (1311) ordenó una vez más esta fiesta y publicó un nuevo decreto en el que incorporó el de Urbano IV. Posteriormente Juan XII instó su observancia.
   Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la Custodia "Chica", en la Sacristía Mayor de la Catedral de Santa María de la Sede, de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

Más sobre la Catedral de Santa María de la Sede, en ExplicArte Sevilla.

Más sobre la festividad del Corpus Christi, en ExplicArte Sevilla.

miércoles, 2 de junio de 2021

La localidad de La Algaba, en la provincia de Sevilla

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte la localidad de La Algaba, en la provincia de Sevilla.
Datos del Municipio
     Situación: Situada sobre la margen derecha del río Guadalquivir.
     Coordenadas GPS: x = -6.014086 - y = 37.461830
     Extensión: 18 km2
     Distancia a Sevilla: 6
     Altitud: 11 m
     Entorno: El Río Guadalquivir es el protagonista indiscutible de La Algaba. A su paso por este municipio el río adquiere una anchura considerable entre sus dos orillas, rodeadas éstas de numerosas huertas de naranjos y de enormes álamos que se inclinan sobre sus aguas. La pesca en sus orillas es una actividad habitual entre los lugareños.
Datos del Ayuntamiento
     Dirección: Plaza de España, 1, CP. 41980
     Teléfono: 955 78 79 12 - 954 03 27 00
     Fax: 955 78 79 15
     Email: pepi.adl@gmail.com
     Web: www.laalgaba.es
Información turística
     Sus orígenes se sitúan en la época prerromana, cuando los herederos de la civilización tartesa fundaron la Balbilis Turdetana, destruida en tiempos de los visigodos. Su denominación actual procede del árabe Algabab, que significa 'El Bosque'.
     De entre sus monumentos destacamos las Iglesias de Nuestra Sra. de las Nieves y de Nuestro Padre Jesús Nazareno, la Torre de los Guzmanes, la Ermita San Salvador, el Puente Viejo y la Plaza de toros, declarada de Interés Turístico Nacional.
     No te puedes perder...   la Torre de los Guzmanes (Diputación Provincial de Sevilla).
     Villa situada en la margen derecha del Guadalquivir, a poca distancia de Sevilla. Contiene la población dos edificios principales, una torre medieval fortificada y una parroquia mudéjar. Hay también una ermita situada en las cercanías del pueblo, llamada de la Concepción, y hubo en tiempos otra dedi­cada a San Sebastián, que hoy es un almacén.
     El nombre Algaba es islámico y significa bosque, toponimia con la que figuraba la población en el Repartimiento cuando fue asignada al infante don Fadrique. Después de haber pasado por manos de varios nobles acabó recayendo en la familia de los Guzmán, que se titulaban marqueses de la Algaba en la segunda mitad del siglo XVI. Precisamente a la familia de los Guzmanes se debe la edificación de la torre señorial antes mencionada (Alfredo J. Morales, María Jesús Sanz, Juan Miguel Serrera y Enrique Valdivieso. Guía artística de Sevilla y su provincia. Tomo II. Diputación Provincial y Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2004).
   La Algaba, ligada al Guadalquivir
   Está ubicada en la Vega del Guadalquivir, en el margen derecho del río. Su entorno se incluye en la comarca turística Guadalquivir-Doñana. El río Guadalquivir es el protagonista indiscutible de La Algaba. A su paso por este municipio el río adquiere una anchura considerable entre sus dos orillas, rodeadas de numerosas huertas de naranjos y enormes álamos que se inclinan sobre sus aguas. La pesca en sus orillas es una actividad habitual entre los lugareños. El paisaje lo forman el río con los álamos inclinados en sus aguas, las huertas y los campos de naranjos.
   La Algaba, pertenece a la Comarca del Guadalquivir-Doñana, con una extensión de 17'70 km², a una altitud de 10 m. sobre el nivel del mar, y con 16.301 habitantes.
  A poca distancia de la capital andaluza se encuentra La Algaba, una localidad bañada por el Guadalquivir, el río protagonista en su historia. Ya en tiempos prerromanos existió una pequeña población bajo el nombre de Balbilis, destruida en tiempo de los visigodos. Fue en la época musulmana cuando alcanzó su mayor esplendor. Los árabes la llamaron Al-Gabab, el bosque, por su antiguo paisaje ribereño.
   Fernando III la conquistó en 1247 y se la cedió a su hijo Don Fadrique. Al morir este volvió al poder real. En 1304 fue dada al infante Alfonso de la Cerda, quien la cedió más tarde al duque de Niebla. Por último, este la cambió a Juan Guzmán por Medina Sidonia.
   Felipe II creó el marquesado de La Algaba para contrapesar la penuria económica de su hacienda, sujeta la villa a este señorío hasta el siglo XIX, cuando se constituyó como Ayuntamiento Constitucional.
   Hoy en día, La Algaba es elegida como ciudad dormitorio. Tanto por su historia, su patrimonio como por sus tradiciones, esta localidad es un destino turístico muy interesante. La Torre de los Guzmanes, sus dos iglesias y un recorrido por su hermoso entorno de extensos campos de naranjos, típicos de la Vega del Guadalquivir, aseguran una buena jornada.
   En su exquisita gastronomía el cocido algabeño es el plato estrella. Es característica la pringaíta, acompañada con el tradicional pan prieto.
   Conoce la Algaba, su patrimonio y disfruta de su gastronomía tradicional.
   Si vas en coche desde Sevilla tienes dos opciones. La primera es por la autovía A-66, la Ruta de la Plata, hasta la salida 805. Después toma la A-8079 y en unos minutos habrás llegado a tu destino.
   La segunda es por carretera convencional. Debes salir de Sevilla por la zona de San Jerónimo y coger la A-8006 que te llevará directamente hasta La Algaba. En ambas rutas tardarás unos 15 minutos como máximo.
   Esta localidad no cuenta con estación de tren pero puedes llegar en autobús desde la capital andaluza. Para ello debes ir a la calle Don Fadrique y subir a la línea M-110 en dirección a La Algaba.
   La mejor manera de moverse por La Algaba es dando un paseo por sus calles, a pie o en bicicleta. También puedes recorrer su entorno a través de las diferentes rutas que te ofrece.
   Ve al Centro de Interpretación de la Torre de los Guzmanes y conoce las leyendas que se esconden tras sus muros.
   Celebra en diciembre el Día de la Inmaculada de una forma diferente. Aquí se festeja Los Candevelares. Encontrarás una hoguera en cada barrio y se cantan villancicos para dar la bienvenida a las fechas navideñas.
   Si te gusta el Carnaval tienes que venir al Concurso Provincial de Chirigotas, conocido como La Pingaíta. Es de los más populares de la provincia.
   Practica la pesca en las orillas del Guadalquivir o haz senderismo por el Camino de la Romería. También puedes recorrerlo a caballo o en bicicleta. 
   Prueba el montadito de pringaíta con el rico pan de La Algaba, famoso en la comarca. Repetirás seguro.
   Para disfrutar un día de campo tienes el paraje de Los Filtros, con zona de merenderos.
   ¿Eres aficionado taurino? Te gustará la plaza de toros y la Escuela Taurina Algabeña. No te pierdas en septiembre la Fiesta de los Toros, con novilladas y suelta de vaquillas.
   Toma como punto de partida la Plaza de España, en la que se alza la iglesia de Ntra. Sra. de las Nieves, un templo del siglo XIV. Cerca tienes el edificio símbolo de la localidad, la Torre de los Guzmanes. Fue levantada en el siglo XV por el primer señor de La Algaba, Juan de Guzmán y Torres, para defender la zona. Conocerás su historia gracias al Centro de Interpretación El Cielo Mudéjar de La Algaba que alberga en su interior.
   Cruza ahora la Plaza de España en dirección al barrio de la Cruz y te encontrarás con la iglesia de Ntro. Padre Jesús Nazareno. Destacan de este templo su artesonado neomudéjar y su retablo neobarroco. Si te gusta el mundo de la tauromaquia, también puedes visitar la plaza de toros y la Escuela Taurina Algabeña.
   Anímate ahora a dar un paseo por el Camino de la Romería. Llegarás así hasta la ermita de San Salvador y la Inmaculada, ubicada en el barrio de El Aral. Esta ruta está frecuentada a diario por los vecinos, que salen a pasear y practicar deporte. En junio tiene lugar la tan esperada Romería de la Inmaculada, un evento que merece la pena disfrutar.
   Para terminar, recorre las inmediaciones del Guadalquivir y si eres aficionado a la pesca, allí puedes practicarla (Turismo de la Provincia de Sevilla).
       Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte la localidad de La Algaba, en la provincia de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia sevillana.

Más sobre la Provincia de Sevilla, en ExplicArte Sevilla.

La localidad de La Algaba, al detalle:
- Puente Rodríguez de la Borbolla o Puente Viejo
- Romería de la Purísima
El Tardón
Los Villares

Un paseo por la calle Acanto

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la calle Acanto, de Sevilla, dando un paseo por ella.
   La calle Acanto, en el Callejero Sevillano, es una vía que se encuentra en el Barrio de Torreblanca, del Distrito Este, y va de la confluencia de la calle Sándalo y plaza Platanero, a la calle Manzano.
   La calle, desde  el punto de vista urbanístico, y como definición, aparece perfectamente delimitada en  la  población  histórica  y en  los  sectores  urbanos donde predomina la edificación compacta o en manzana, y constituye el espacio libre, de tránsito, cuya linealidad queda marcada por las fachadas de las  edificaciones  colindantes  entre  si. En  cambio, en  los  sectores  de periferia donde predomina la edificación  abierta,  constituida  por  bloques  exentos,  la  calle,  como  ámbito  lineal de relación, se pierde, y  el espacio jurídicamente público y el de carácter privado se confunden en términos físicos y planimétricos. En las calles el sistema es numerar con los pares una acera y con los impares la opuesta. También hay una reglamentación establecida para el origen de esta numeración en cada vía, y es que se comienza a partir del extremo más próximo a la calle José Gestoso, que se consideraba, incorrectamente el centro geográfico de Sevilla, cuando este sistema se impuso. En la periferia unas veces se olvida esta norma y otras es difícil de establecer.
   La vía, en este caso una calle, está dedicada a esta planta, el Acanto.
   Se rotula en 1962 con el nombre de esta planta. Su trazado se configura con la construcción del grupo de viviendas del Real Patronato de Casas Baratas, entre 1959-60. Es una de las dos vías más cortas de esta promoción, en cambio es más amplia, sobre todo en su tramo final al confluir en un ensanche que se forma en Manzano; es peatonal, con pavimento de hormigón algo deteriorado y se ilumina con báculos murales. Sólo tiene acceso a las viviendas en los pares ya que los impares lo forma el costado de las que tienen fachada a Platanero. Las casas son del tipo unifamiliar de dos plantas con algunas fachadas alicatadas con azulejos. Es frecuente ver a personas desocupadas y, a niños jugando en la calle [Joaquín Cortes José, en Diccionario histórico de las calles de Sevilla, 1993].
   Conozcamos mejor el Acanto, planta a la que está dedicada esta calle;
   El acanto es una de esas plantas que te puedes encontrar en los campos de Europa, concretamente de la región mediterránea. Debido a su imponente y llamativo porte, así como a la belleza de sus flores, ha pasado a ser una hierba cualquiera, a formar parte del diseño de los jardines.
   El acanto es una planta que pertenece al género botánico Acanthus. Hay un total de 30 especies reconocidas. Se trata de hierbas perennes que miden hasta 70cm de altura, y cuyas hojas son realmente espectaculares, ya que pueden medir hasta un metro de largo. Éstas son de color verde oscuro, de forma ovada y acabas en punta. Las flores aparecen distribuidas en inflorescencias de racimo de hasta 2m de altura, y son de colores variados (blancas, verdes, rosas, rojas o amarillas). El fruto es una cápsula ovoide de hasta 3cm de diámetro, en cuyo interior se encuentran las semillas que miden 10mm.
   Si bien hay una treintena de especies, las principales son:
Acanthus mollis
   Es el acanto más fácil de conseguir. Se le conoce popularmente con el nombre de oreja gigante, ya que su hojas pueden medir hasta 1m de largo. Sus flores brotan durante el verano, coincidiendo a menudo con los días de más calor.
Acanthus spinosus
   Esta especie tiene hojas que están incidadas hasta la nervadura principal, lo cual la hace que se parezca mucho al cardo, ya que además acaban en punta. Su temporada de floración comienza en primavera y termina hacia el verano.
   El acanto es de muy fácil cultivo, tal y como vamos a ver continuación. Es muy agradecido y resistente. Con unos mínimos cuidados, conseguiremos tener un ejemplar -o varios- que crecerán sanos y fuertes. 
    Coloca tu acanto en una zona muy luminosa, pero protegida del sol directo. También se puede poner, por ejemplo, justo entre dos árboles, ya que tendrá sombra pero no estará completamente a oscuras. Incluso hay quien los tiene en zonas del jardín sombreadas.
   Necesita riegos frecuentes, especialmente durante el verano. Debes evitar que se encharque la tierra, pero por lo demás, se recomienda regar unas 2-3 veces por semana durante los meses de más calor, y entre 1 o 2 cada siete días el resto del año. Si el agua es calcárea, podrás usarla sin problema, pero si lo prefieres puedes añadirle unas gotas de limón o vinagre para bajarle un poco el pH.
   Para un correcto desarrollo, es importante abonar desde primavera hasta finales del verano con un abono líquido que contenga, además de los elementos esenciales (nitrógeno, fósforo y potasio, o NPK), sino también microelementos (cobre, manganeso, hierro, etc.).
   Una buena manera de asegurarse de que obtiene todo lo que necesita es usar un mes un abono, y al mes siguiente otro. Por ejemplo, un mes usamos un abono mineral universal, y al siguiente lo abonamos con un abono extracto de algas.
   El momento de trasplantar al acanto será en primavera, después de que el riesgo de heladas haya pasado.
   El acanto crece muy rápido, siendo esencial pasarlo a una maceta unos 4cm mayor cada 1-2 años. También se puede optar por plantarlo directamente en un gran tiesto, de 40cm.
   En cualquier caso, usaremos un sustrato que tenga muy buen drenaje, como puede ser turba negra mezclada con perlita a partes iguales, o sustrato universal mezclado con un 30% de perlita. Si no puedes conseguir perlita, puedes ponerle bolas de arcilla, greda volcánica o arena de río.
   Si en vez de tenerlo en maceta te gustaría pasarlo a tierra, sólo tienes que seguir estos pasos:
   Haz un agujero de plantación 10cm más ancho y profundo que la altura y el diámetro de la maceta. Por ejemplo, si está en una de 20cm de diámetro y 15cm de profundidad, el agujero tendrá que ser, como mínimo de 30 x 25cm. Echa un cubo de agua para que se empape bien toda la tierra. Extrae la planta de la maceta, con cuidado de que no se rompan las raíces (si se rompiesen algunas finas, no te preocupes). Introdúcela en el agujero. En el caso de que haya quedado muy baja, echa un poco de tierra, de manera que quede unos 2-3cm bajo el nivel del suelo. Echa más tierra, para tapar el agujero. Haz un alcorque alrededor de la planta con la tierra que haya sobrado, de 4cm de altura. Finalmente, riega.
   No necesita podarse. Pero sí que será imprescindibles cortarle las hojas que se hayan podido dañar durante el invierno. Para ello, simplemente será suficiente con coger unas tijeras que desinfectaremos con alcohol de farmacia, y las cortaremos.
   Soporta hasta los -7ºC.
   El acanto se reproduce por semillas o, mucho más utilizado, por esqueje. Se procede de la siguiente manera:
Por semillas
   Una vez que los frutos estén maduros, lo cual ocurrirá en otoño, se deben de abrir y extraer las semillas. A continuación, se introducen en un vaso con agua para hidratarlas durante 24h, y al día siguiente se siembran en semilleros, evitando poner más de 2 en cada uno.
   Después de regar, se colocan en una ubicación protegida del sol directo, y a esperar. Las primeras pueden despertar pasado 1 mes, pero las más remolonas pueden tardar un poco más. Es importante mantener el sustrato húmedo; así, las plántulas tendrán el mejor comienzo.
Por esquejes
   La reproducción del acanto por esquejes se realiza en primavera. Es un método muy rápido y eficaz que te permitirá tener más ejemplares sin necesidad de gastar dinero. Para ello, sigue estos pasos:
   Corta una rama de 15cm de longitud haciendo un corte oblicuo con un cuchillo sin sierra. Rellena una maceta con turba negra mezclada con perlita, o con compost. Impregna la base del esqueje con hormonas de enraizamiento líquidas. Haz un agujero con un palito de madera, e introduce el esqueje. Riega, de manera que el sustrato quede empapado. Pon 4 palitos a diferentes lados de la maceta, y cúbrela con un plástico. El esqueje empezará a brotar en un tiempo de 2-3 semanas, a una temperatura de 25ºC, manteniendo el sustrato ligeramente húmedo.
   El problema más frecuente del acanto es el hongo oidio. Afecta a todas las partes de la planta, cubriéndola de »polvo» blanco. Lamentablemente, no existe un tratamiento curativo eficaz, por lo que se debe de recurrir a cortar las partes dañadas, y a tratar con un fungicida sistémico siguiendo las indicaciones especificadas en el envase.
   Los caracoles y babosas también pueden hacerle mucho daño en épocas de lluvias. Para evitarlo, se aconseja proteger la planta con una malla, o bien usar molusquicidas naturales.
   Esta planta se usa sobre todo para decorar los jardines, pero ¿sabías que también se puede usar como medicinal? De hecho, las hojas de una de las especies, concretamente la Acanthus mollis, se usan como laxante y para estimular el apetito; y sus raíces para la diarrea y la disentería.
   Hay una leyenda que cuenta que Calimaco, artista y poeta griego que vivió entre los siglos IV y III a. C., cuando vio un ejemplar de Acanthus mollis en la tumba de una dama, pensó en darles la forma estilizada de la planta a los capiteles corintios (www.jardineriaon.com).
   Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la calle Abeto dando un paseo por ella. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

Más sobre el Callejero de Sevilla, en ExplicArte Sevilla.

martes, 1 de junio de 2021

Soy Historiador del Arte y soy el profesional competente para ExplicArte Sevilla y sus monumentos

     ¡¡SOY HISTORIADOR DEL ARTE Y SOY EL PROFESIONAL COMPETENTE PARA EXPLICARTE SEVILLA, Y SUS MONUMENTOS!!
   Hoy, 1 de junio, es el Día de los Historiadores del Arte en España, y por ello es uno de los días más indicados para reivindicar la injusta situación que padecemos los historiadores/as del arte en relación a la visita cultural y turística, así como para exponer cuál es nuestra principal reivindicación en torno a esta cuestión: el grado de historia del arte (o la anterior licenciatura) es el que capacita para desempeñar profesionalmente la actividad de visita cultural y turística sobre el Patrimonio Histórico-Artístico, por lo que debe ser el principal criterio para habilitar el ejercicio de dicha profesión, sea a través de la figura de interprete del Patrimonio, que es la reconocida internacionalmente, o cualquier otra que se establezca desde la legislación (y no de otra) de Patrimonio Cultural. 
   Hoy más que nunca sigue siendo vigente nuestro lema: ¡SOY HISTORIADOR DEL ARTE Y SOY EL PROFESIONAL COMPETENTE PARA EXPLICARTE SEVILLA, Y SUS MONUMENTOS!
   O si lo prefieres ¡SOY HISTORIADOR DEL ARTE Y NO ME PERMITEN ENSEÑARTE LOS MONUMENTOS!
   El 1 de junio es la fecha para la celebración del Día del Historiador del Arte en España en conmemoración de la aprobación el 1 de junio de 1900 del Real Decreto para la formación del Catálogo Monumental y Artístico de la Nación.
   Las razones que han llevado a elegir este acontecimiento han sido las siguientes:
            – En primer lugar, queríamos elegir una fecha que estuviera relacionada no con el Arte (donde hay muchas disciplinas y dimensiones relacionadas, además de celebraciones vinculadas a él como el Día Mundial del Arte, coincidiendo con la fecha de nacimiento de Leonardo da Vinci) sino con la Historia del Arte, para remarcar así nuestra condición profesional.
            – Aunque lo habitual es vincular esa fecha con algún personaje de reconocimiento indiscutible y principal por toda la comunidad científica, en este caso un historiador o historiadora del arte, no consideramos que haya ninguno que cumpla con estos requisitos y pueda considerarse de forma incontestable como el padre (o madre) de la Historia del Arte en España.
            – No obstante, sí creíamos conveniente que esta fecha debiera estar relacionada con aquellas personas que sentaron las bases de la Historia del Arte como disciplina científica en nuestro país, por lo que necesariamente debíamos acudir a la denominada primera generación de historiadores del arte españoles que, según la asentada identificación de Gaya Nuño, serían Elías Tormo y Monzó, Manuel Bartolomé Cossío y Manuel Gómez-Moreno Martínez.
            – Además, y en parte derivado por la dificultad para elegir una figura de entre las tres citadas, queríamos que la fecha elegida estuviera vinculada no sólo con la investigación o la docencia (la fecha de las primera cátedra de Historia del Arte o de la publicación periódica pionera de la Historia del Arte, el Archivo Español de Arte, han sido otras de las opciones barajadas aunque no hemos encontrado fechas concretas que nos sirvan de referencia), sino también con la capacidad de la misma para intervenir en la realidad social y cultural de nuestro país, en este caso a través del reconocimiento de los objetos de arte como Patrimonio Histórico-Artístico, un concepto éste hoy denostado pero que reivindicamos como nuestro legítimo objeto de estudio, de ahí que defendamos su reconocimiento singular dentro de la legislación de Patrimonio Cultural.
   Por todas estas razones la fecha elegida ha sido la del 1 de junio de 1900, que es el día en que se aprueba el Real Decreto para la formación del Catálogo Monumental y Artístico de la Nación (Gaceta de Madrid de 2 de junio). En esta iniciativa concurren una serie de circunstancias especialmente relevantes para la Historia del Arte que justifican, según el razonamiento expuesto anteriormente, su elección:
            – Su conexión con los personajes que están en el origen de la Historia del Arte en España, incluida la figura historiográfica más destacable del siglo XIX, Juan Facundo Riaño, que es quien propone el nombre de Manuel Gómez-Moreno Martínez como artífice del Catálogo Monumental, una vasta empresa que debió acometer en solitario.
            – Su vinculación con el primer instrumento de análisis y registro formal y sistemático del patrimonio histórico-artístico de nuestro país que, aunque identificado con el concepto de Monumento (el cual debemos reivindicar como tipología patrimonial principal de la Historia del Arte), trascendía la simplista identificación de éste con lo arquitectónico para entenderlo desde una perspectiva integral (en concordancia con los postulados científicos de la propia disciplina), de ahí las referencias a la escultura, pintura, armaduras u otras artes hasta entonces poco consideradas como la miniatura, la orfebrería, la azulejería o los textiles.
            – Su relación con la Real Academia de Bellas Artes (de quien dependía el nombramiento de las personas responsables del Catálogo), una de las instituciones más vinculadas con la Historia del Arte y responsable desde su creación tanto del control de la actividad artística contemporánea como (esto a partir de 1854) de las actuaciones sobre las obras de arte del pasado.
            – La presencia fundamental de la familia Gómez-Moreno. Quizás considerada la saga más importante y reconocible de la Historia del Arte en España, la presencia de Manuel Gómez-Moreno Martínez nos permite, a través de su figura (y en la que se aúna de forma inseparable la Historia del Arte con la arqueología, hecho éste también muy relevante para el devenir de la disciplina), hacer un reconocimiento tanto a su padre Manuel Gómez-Moreno González, pionero en la defensa del Patrimonio Histórico-Artístico, como, especialmente, a su hija María Elena Gómez-Moreno, la primera mujer historiadora del arte en España, la cual se merece todo nuestro reconocimiento y consideración.
            – La vinculación de todos ellos con la Institución Libre de Enseñanza y con el Centro de Estudios Históricos (donde habría que hacer mención al apoyo que Francisco Giner de los Ríos presta a Gómez-Moreno para continuar con el Catálogo Monumental a la muerte de Facundo Riaño), el origen de la modernidad científica y cultural de España.
   En definitiva muchas razones que creemos justifican la fecha elegida para ser el Día de los Historiadores/as del Arte en España, tal y como lo refleja el propio texto del Real Decreto: “Desde los comienzos de este siglo se viene reconociendo la alta conveniencia de llevar á cabo Catálogos completos de las riquezas artísticas de la Nación, que á un mismo tiempo sirvan de guía provechosa á los que se dedican al estudio de la Historia del Arte nacional, y de inventario seguro que garantice la conservación de riquezas inestimables expuestas á desaparecer à impulsos de la codicia de los propios ó de los manejos empleados para adquirirlas por los extraños”.
     Por todo ello, si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte sus monumentos, su historia, sus personajes, sus costumbres, sus fiestas,... Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.
   ¡Gracias siempre por vuestro apoyo!

La pintura "Retrato de María Roy", de Gonzalo Bilbao, en la sala XIII del Museo de Bellas Artes

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la pintura "Retrato de María Roy", de Gonzalo Bilbao, en la sala XIII, del Museo de Bellas Artes, de Sevilla.
     Hoy, 1 de junio, se conmemora el aniversario (1 de junio de 1926) de la donación por parte de Gonzalo Bilbao, de la pintura "Retrato de María Roy", así que hoy es el mejor día para ExplicArte la pintura "Retrato de María Roy", de Gonzalo Bilbao, en la sala XIII, del Museo de Bellas Artes, de Sevilla.
     El Museo de Bellas Artes (antiguo Convento de la Merced Calzada) [nº 15 en el plano oficial del Ayuntamiento de Sevilla; y nº 59 en el plano oficial de la Junta de Andalucía], se encuentra en la Plaza del Museo, 9; en el Barrio del Museo, del Distrito Casco Antiguo.
     En la sala XIII del Museo de Bellas Artes podemos contemplar la pintura "Retrato de María Roy, de Gonzalo Bilbao (1860-1938), siendo un óleo sobre lienzo, pintado en 1890, en estilo romántico, con unas medidas de 1'37 x 1'81 m., y procedente de la Donación del propio Gonzalo Bilbao, el 1 de junio de 1926.
     Retrato de sugerente belleza es este dedicado a su esposa María Roy. Aparece recostada sobre un diván envuelta en una piel blanca. La figura emerge sobre un fondo oscuro que acentúa aun más la elegancia de la escena (web oficial del Museo de Bellas Artes de Sevilla).
     A Velázquez la realización de Las Meninas le hubiera bastado para consagrarse en la historia del Arte. En tono menor, pero con suficiente resonancia, a Gonzalo Bilbao le consagró en Sevilla la ejecución de Las Cigarreras, pintura que le otorgó una gran celebridad en el ámbito popular. Como quiera que esta pintura forma parte de los fondos del Museo de Sevilla, hay que señalar que su presencia en ellos otorga categoría y realce a la colección de obras pertenecientes a los años finales finales del siglo XIX y del siglo XX, que por cierto no es muy relevante.
     La vida de Gonzalo Bilbao transcurrió desde 1860 en que nació en Sevilla hasta 1938, año en que falleció en Madrid. Como todos los pintores de generación completó su formación sevillana con estancias en Roma y París, al tiempo que viajó por el norte de África buscando exóticos motivos de inspiración.
     La personalidad artística de Gonzalo Bilbao está basada en la habilidad y soltura de su dibujo, la utilización de un colorido rico y suntuoso y finalmente el empleo de un sentido de la luz intenso y contrastado. En la utilización de recursos lumínicos puede decirse que es uno de los pintores más audaces después de Sorolla y en la aplicación de la pincelada se advierte por su soltura y agilidad que en muchas ocasiones se acerca a la técnica de los impresionistas. En este sentido fue consciente del ambiente poco progresista a nivel artístico que imperaba en la mentalidad de la crítica y de la clientela sevillana, y por ello moderó su soltura técnica, evitando excesos que hubieran exacerbado a los partidarios del academicismo.
     En sus comienzos, como todos los jóvenes que pintaron en las dos últimas décadas del siglo XIX, fue practicante de una pintura orientada en su temática a evocaciones del pasado. Pero cumplido tal purgatorio no volvió a insistir en esta temática y se dedicó a lo que realmente emanaba de sus instinto artístico: la práctica de una pintura basada en la luz y el color de su tierra. Tiene sobre todo Bilbao un grupo de obras con tema rural, en donde exalta el esfuerzo del trabajo al aire libre en el ambiente agrícola durante el verano, que forma parte de lo mejor, de su producción.
     También supo ser pintor de la ciudad, recreando aspectos costumbristas de gran belleza como funciones religiosas, escenas laborales o diversiones populares; hay incluso algunas pinturas suyas que tratan el tema del desnudo femenino y al contemplar los estudios de la luz sobre la piel, el esplendor y la belleza que otorga a las formas corporales, se suscita el lamento porque no hubiese prodigado con más intensidad este tema.
     Fue también Bilbao un hábil retratista especialmente en su época de madurez, pudiéndose decir que ante  su caballete posó la mejor sociedad sevillana. Algunos de sus retratos en el Museo merecen especial mención por su importancia histórica, como el de don Francisco Rodríguez Marín y don José Gestoso. Otros lo merecen por su prestancia y belleza como el de doña Flora Bilbao, su hermana, y el de doña María Roy, su esposa.
     Puede decirse que Gonzalo Bilbao fue el último gran costumbrista de la pintura sevillana. Heredero de la tradición romántica, transformó profundamente esta tendencia merced a la alegría de su pincel y al vigor de su colorido (Enrique Valdivieso González, Pintura, en El Museo de Bellas Artes de Sevilla. Tomo I. Ed. Gever, Sevilla, 1991).
Conozcamos mejor la Biografía de Gonzalo Bilbao, autor de la obra de arte reseñada
     Gonzalo Bilbao Martínez (Sevilla, 27 de mayo de 1860 – Madrid, 4 de diciembre de 1938). Pintor, catedrático de la Escuela de Bellas Artes de Sevilla y ateneísta.
     Nació en el seno de una familia hispalense acomodada. Tras sus estudios primarios en el Instituto de San Isidoro, cursó la carrera de Derecho en la Universidad de Sevilla, que terminó en 1880. No obstante, sus habilidades artísticas, demostradas desde niño, le decantaron hacia la práctica exclusiva de las artes, especialmente de la pintura que, según referencias, siguió en los primeros años de juventud cerca de los maestros Francisco y Pedro Vega. A los veinte años de edad y tras una previa formación sevillana y madrileña en el Museo del Prado, realizó un ansiado viaje a Italia, visitando Venecia, Nápoles y Roma. En Roma contactó con la colonia artística postfortuniana. Tuvo ocasión entonces de ejecutar preciosos y luminosos “tableautines”, aún muy demandados porque constituían el punto de arranque del moderno paisaje “plenearista”, que tanto gustaba practicar el pintor. Después de una breve estancia en Sevilla, donde participó en la Exposición de 1882 de la Academia Libre de Bellas Artes, viajó al año siguiente a París para completar su formación. Allí obtuvo la Tercera Medalla en la célebre Exposición del Centenario de la Revolución.
     Artista inquieto y buscador de nuevas formas de expresión, realizó un periplo artístico por el norte de África, que le llevó en 1889 a viajar por Marruecos para captar sus efectos luminosos y coloristas, lo que plasmó en admirables obras neorrománticas pletóricas de vivacidad. Más tarde recorrió las regiones del norte hispano-francés, mostrando sus preferencias por las calidades pictóricas del paisaje de la costa y los alrededores de Fuenterrabía. Los paisajes castellanos también constituyeron cita obligada de su itinerario artístico, especialmente Toledo, ciudad que le produjo una viva impresión y a la que dedicó una serie variada de paisajes. 
    En 1893 fue elegido académico de Bellas Artes de Sevilla y logró la Medalla Única en la Exposición Universal de Chicago. Al año siguiente fue nombrado secretario del Centro de Bellas Artes de Sevilla; inició así una fructífera relación con el Ateneo y la Sociedad de Excursiones, que presidió ocho años después.
     Desde 1903 —año en que sustituyó al pintor José Jiménez Aranda—, ejerció como profesor de Composición Decorativa en la Escuela de Artes, Industria y Bellas Artes, cuya dirección ostentó más tarde. Al año siguiente, en Madrid, contrajo matrimonio con María Roy Lhardy, con la que no tuvo descendencia. Aprovechaba sus estancias en Madrid, desde entonces cada vez más frecuentes, para acudir al Museo del Prado en calidad de copista, sobre todo de artistas clásicos y de Velázquez, en cuya práctica encontraba el apoyo y la amistad de su paisano y entonces director de la pinacoteca, el pintor José Villegas.
     En los inicios del nuevo siglo, el pintor se incorporó a algún movimiento estético entonces en boga; entre otros, el simbolismo, tendencia con la que resuelve algunos temas, por ejemplo, las alegorías marianas del Protectorado de la Infancia de Triana (Sevilla). Por otra parte, hay que vincular el calado social de su arte al regionalismo.
     En 1910 fue nombrado delegado regio; acompañó a la infanta Isabel en el cortejo oficial de los actos celebrados en Argentina con motivo del centenario de su independencia. Aprovechó la circunstancia para estrechar las relaciones artísticas hispano-argentinas, lo que se plasmó más tarde en el certamen iberoamericano de Sevilla de 1929. En Buenos Aires participó en la Exposición Internacional, en la que obtuvo la Primera Medalla. Logró el mismo galardón en la Exposición Internacional de Santiago de Chile.
     Gonzalo Bilbao, que gozaba de una acomodada posición y ejercía como distinguido retratista de la Corona, la nobleza y la alta burguesía, llegó a alcanzar gran popularidad como pintor costumbrista, pues utilizó hábilmente una iconografía que se identificaba con la idiosincrasia andaluza. Su serie dedicada a las cigarreras fue un éxito; cabe destacar el clamor popular cuando se le negó recompensa por su cuadro Las cigarreras en la fábrica (Museo de Bellas Artes de Sevilla), presentado en la Exposición Nacional de 1915. Sin embargo, como pintor cosmopolita, ese mismo año obtuvo la Primera Medalla en la Exposición Internacional de San Francisco (California) y, al año siguiente, expuso en la Casa Demotte de París, donde se encontraba como delegado del Estado español en la Exposición de Arte Hispánico. También participó entonces en la Exposición Internacional de Panamá, en la que recibió la Primera Medalla.
     En 1925 fue nombrado presidente de la Comisión de Arte de la Exposición Iberoamericana de Sevilla de 1929. Al mismo tiempo, fue elegido para presidir el patronato del Museo de Bellas Artes y la Real Academia de Santa Isabel de Hungría de la misma ciudad. El retrato de 1934 a Rodríguez Marín fue como un anticipo a su discurso de ingreso en la Academia de San Fernando de Madrid, leído el 27 de marzo de 1935, acerca de El Museo de Bellas Artes de Sevilla. Fue una lección de erudición, en la que comparó el arte encerrado en esa pinacoteca con el arte contemporáneo.
     En 1930 participó en la Exposición de Primavera de Sevilla, y tres años después, el madrileño Círculo de Bellas Artes le dedicó un magno certamen individual en el que expuso más de noventa cuadros, verdadera muestra antológica y colofón a su carrera.
     Gonzalo Bilbao recibió innumerables reconocimientos públicos nacionales e internacionales, como la Gran Cruz de Isabel la Católica, la Cruz de Alfonso XII, la Encomienda de Carlos III. Asimismo, fue nombrado comendador de la Legión de Honor francesa y oficial de la Corona de Bélgica (Gerardo Pérez Calero, en Biografías de la Real Academia de la Historia).
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte la pintura "Retrato de María Roy", de Gonzalo Bilbao, en la sala XIII, del Museo de Bellas Artes, de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

Más sobre el Museo de Bellas Artes, en ExplicArte Sevilla.