Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero

Intervención en el programa de radio "Más de uno Sevilla", de Onda Cero, para conmemorar los 800 años de la Torre del Oro

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sábado, 2 de noviembre de 2024

El Panteón de Sevillanos Ilustres, en la Iglesia de la Anunciación

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el Panteón de Sevillanos Ilustres, en la Iglesia de la Anunciación, de Sevilla.   
     Hoy, 2 de noviembre, Conmemoración de todos los Fieles Difuntos. La Santa Madre Iglesia, después de su solicitud en celebrar con las debidas alabanzas la dicha de todos sus hijos bienaventurados en el cielo, se interesa ante el Señor en favor de las almas de cuantos nos precedieron con el signo de la fe y duermen en la esperanza de la resurrección, y por todos los difuntos desde el principio del mundo, cuya fe sólo Dios conoce, para que, purificados de toda mancha del pecado y asociados a los ciudadanos celestes, puedan gozar de la visión de la felicidad eterna [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II].
      Y que mejor día que hoy, para ExplicArte el Panteón de Sevillanos Ilustres, en la Iglesia de la Anunciación, de Sevilla.
     La Iglesia de la Anunciación [nº 25 en el plano oficial del Ayuntamiento de Sevilla; y nº 48 en el plano oficial de la Junta de Andalucía], se encuentra en la calle Laraña, 1; en el Barrio de la Alfalfa, del Distrito Casco Antiguo.
     La iglesia más romana de la ciudad. Entre 1970-1972 se acondicionó la antigua cripta de los jesuitas, bajo la nave de la iglesia, como panteón de sevillanos ilustres. Tiene acceso a través de la contigua facultad de Bellas Artes y cobija sepulcros como los de Benito Arias Montano, del maestre Lorenzo Suárez de Figueroa o los de Valeriano y Gustavo Adolfo Bécquer (Manuel Jesús Roldán,  Iglesias de Sevilla. Almuzara, 2010).
     En la calle Laraña, bajo el Templo de la Anunciación, la Facultad de Bellas Artes acoge el Panteón de Sevillanos Ilustres.
     Para acceder a él, se pasa frente una puerta lateral del Templo, de estilo renacentista, obra del arquitecto Hernán Ruiz II, que comunicaba la iglesia de la Compañía de Jesús con el claustro de la Casa Profesa. Dos tramos descendentes, el segundo por escalones de mármol negro y tableros de mármol blanco, conducen a la Cripta.
     La iniciativa de formar este Panteón para trasladar los restos de sevillanos ilustres, la toman en el siglo XIX las autoridades de la Universidad Literaria (origen de la Universidad de Sevilla) debido al daño ocasionado por las tropas francesas en los templos y conventos donde descansaban.  En los años 70 del pasado siglo XX, promovida por el director general de Bellas Artes, D. Florentino Pérez Embid, se realizaron las obras que, ampliando y protegiendo la cripta original de los jesuitas, daría la imagen actual del Panteón.
     En esta cripta en forma de cruz latina, bóveda de cañón y paredes recubiertas de mármol grisáceo, presidida por un crucificado, se encuentran personalidades ilustres, unos nacidos en la ciudad y otros hijos adoptivos, eclesiásticos, nobles, historiadores, humanistas, escritores y poetas: como Arias Montano, Alberto Lista, Fernán Caballero, Valeriano y Gustavo Adolfo Bécquer, Mateos Gago, García de Vinuesa y su esposa Regla Manjón, José Gestoso, Amador de los Ríos,... (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
     La antigua cripta del Templo de la Anunciación, reformada y protegida arquitectónicamente, acoge el Panteón de los Sevillanos Ilustres.
     Con acceso por la Facultad de Bellas Artes, junto a la puerta lateral del Templo, obra del arquitecto Hernán Ruiz II, que comunicaba la iglesia con el claustro de la Casa Profesa de la Compañía de Jesús, dos tramos descendentes de escaleras conducen al Panteón, con planta de cruz latina, techumbre abovedada y revestido con placas de granito pulido, gris en las paredes y de un salpicado rosa en el suelo.
     En 1767, Carlos III decreta la expulsión de la Compañía de Jesús de los territorios del Reino. Como portavoz de las autoridades locales y los sevillanos ilustrados, el oidor y asistente real Pablo de Olavide, solicita al monarca la concesión de la Casa Profesa y el Templo de la Anunciación para el proyecto de la nueva Universidad. Por Real Orden de 1768, verificada en 1771, se asigna la antigua Casa Profesa como sede de la Universidad Literaria, origen de la Universidad Hispalense, y la Iglesia de la Anunciación para la celebración de actos académicos y religiosos.
     En 1836, el deán Manuel López Cepero, propuso a la Universidad Hispalense el rescate de monumentos y motivos funerarios de los conventos y templos saqueados por las tropas francesas de ocupación y desamortizados. Frustrada la idea primera de la Catedral, acogerá el reformado Templo de la Anunciación los referidos rescates, a los que se unen con el tiempo otros enterramientos.
     A comienzos de la década de los setenta del siglo XX, promovida por el director general de Bellas Artes, Florentino Pérez Embid, se realizaron las obras de limpieza, ampliación y protección, que trasformaron la antigua cripta de los jesuitas en el Panteón de los Sevillanos Ilustres, al que se trasladaron los monumentos y motivos funerarios reunidos en el Templo de la Anunciación.
     En lo más próximo del crucero, se encuentran las lápidas conmemorativas de Pedro Ponce León, su esposa y otros miembros de la familia en el siglo XVI, procedentes del convento de San Agustín, encabezadas por el escudo heráldico de los Ponce de León, que debieron el incremento de su fortuna al apoyo prestado a los Trastámara, y a Isabel la Católica, destacando su participación en la conquista del reino nazarí.
     Al frente, adosado al muro, un hermoso bajorrelieve en bronce conmemora a Francisco Duarte de Mendicoa, militar navarro fiel al emperador Carlos I de España y V de Alemania, destinado a Sevilla como Proveedor General de las Armadas y Ejércitos, y su esposa, Catalina de Alcocer. De estilo renacentista, presenta el relieve detalles tardo-medievales, característicos del arte funerario borgoñón. Fundador junto con su esposa del convento de los Mínimos y la iglesia de la Victoria, en Triana, a su muerte, en 1554, recibió sepultura en ella, como después doña Catalina. En 1840, tras la desamortización del convento y la iglesia, se trasladó el relieve a la Iglesia de la Anunciación. Viste la esposa ceñido brial y primorosa armadura don Francisco; en el peto, al igual que en el escudo heráldico, destaca el águila bicéfala, emblema de la casa de Austria. Descansan las cabezas de los esposos en almohadillas y los pies en expresivos leones, simbolizando el dominio cristiano de las pasiones.
     En el piso, encontramos los sarcófagos reconstruidos con las tallas en piedra de las figuras yacentes de Lorenzo Suárez de Figueroa, de estilo gótico, y renacentista la de Benito Arias Montano.
     Trigésimo tercer maestre de la Orden de Santiago y fundador del convento sevillano de Santiago de la Espada, falleció Lorenzo Suárez de Figueroa en 1409. A los pies de la talla que le representa vestido con el hábito de la orden y la espada, figura un perro, con un collar en el que se lee la inscripción Amadis Amadis, que, según averiguaron los historiadores, evoca al fiel can del maestre.
     Benito Arias Montano, Fregenal de la Sierra, 1527, Sevilla, 1598, es representado vestido y tocado con ropaje y birrete eclesiástico, sosteniendo un libro entre las manos. El gran humanista, cuyo saber abarcó la filología semítica, griega y latina, filosofía, teología, poesía, medicina, matemáticas, biología y física, tras su destacada participación en el Concilio de Trento, fue nombrado capellán por el rey Felipe II, que le encomendó dirigir la revisión de la Biblia Políglota Complutense, promovida por el Cardenal Cisneros, un erudito y concienzudo trabajo de años, que dio como resultado la llamada Biblia Regia, o de Amberes, porque allí se realizaron los trabajos y se imprimió, en el afamado taller de Christophe Plantin, que aunaba a sus cualidades como impresor un vasto saber humanístico y profunda inquietud espiritual.
     De vuelta a España, aprovechando la experiencia y el conocimiento adquirido por Arias Montano durante su estancia en los Países Bajos, requirió el rey sus servicios como consejero en el grave conflicto con los protestantes. Le encargó, asimismo, la misión de viajar a Lisboa para convencer a su sobrino, el rey de Portugal, don Sebastián, de desistir de embarcarse en la proyectada empresa bélica marroquí, que concluyó con la desaparición del rey y la aniquilación de la flor y nata de la nobleza lusa en la batalla de Alcazarquivir, llamada de los Tres Reyes, en la que murió también el militar, gran poeta y admirador de Arias Montano, Francisco de Aldana. Otro encargo relevante fue la creación y gestión de la biblioteca del Monasterio de San Lorenzo del Escorial.
     Los numerosos trabajos encomendados dificultaban el recogimiento de Arias Montano en la peña que lleva su nombre, cercana a Alájar, ideal para la meditación y el desarrollo de su prolífica obra, en la que recibió en una ocasión la visita del monarca.
     Dos veces requerido por la Inquisición, salió Arias Montano indemne de ambos procesos, contando en el último con la defensa del padre Mariana. En 1584 renunció Montano a todos sus cargos y se retiró en Sevilla, donde fue prior del Templo de Santiago de la Espada, hasta su muerte, en 1598. Su discípulo Pedro de Valencia, defendió la memoria del maestro de las impugnaciones de heterodoxia promovidas contra él, que llevaron al jesuita Juan de Pineda, en 1607, a incluir su obra en el Índice romano, y en el español de 1612, consiguiendo finalmente su restitución.
     De entre la prolífica obra de Arias Montano, además de la dirección de la Biblia Regia, cabe destacar una traducción al latín y el griego del Nuevo Testamento (Novum Testamentum), Dictatum Christianum (Lección cristiana), nueve tomos de Antigüedades judías; el Libro de la generación de Adán, en cuya segunda parte, Naturae Historia (1594), innovó Arias Montano la biología; una Retórica; Odas e Himnos; la traducción al latín del itinerario del viajero medieval hispano-hebreo Benjamín de Tudela, así como la adquisición en Flandes de instrumental y textos científicos, y el establecimiento de contactos entre hombres de ciencia españoles con avanzados colegas flamencos.
     Sobre el ara, preside la nave principal un crucificado, atribuido al círculo de Giralte, o a su maestro Roque Balduque, artista flamenco del S. XVI afincado en Sevilla.
     En el brazo izquierdo del crucero, se aprecia el vano que debía alojar los arcosolios y sepulcros de Pedro Enríquez y Catalina de Ribera, de estilo renacentista plateresco, encargados, junto como otros motivos funerarios familiares, por el hijo, Fadrique Enríquez de Ribera, de vuelta de su viaje de peregrinación a Tierra Santa, al taller genovés de Pace Gazzini y Antonio María Aprile de Carona, que fueron ubicados en el monasterio de Santa María de las Cuevas, en la isla de la Cartuja, donde tenía acordada la familia con los monjes el establecimiento en la capilla del panteón familiar. Desamortizado el monasterio en el siglo XIX, se instaló allí una fábrica de loza, procediendo la Universidad al complejo traslado de los monumentos funerarios allí alojados al Templo de la Anunciación, donde permanecieron hasta su devolución al emplazamiento original, tras de su restauración con motivo de la Exposición Universal de 1992.
     En la nave principal, se encuentran los sepulcros de estilo neoclásico de Jerónimo Girón de Moctezuma y Ahumada y Salcedo, marqués de las Amarillas; de Antonio Desmaisieres Flores Rasoir y Peán y Manuela Fernández de Santillán, marqueses de la Motilla; y frente a éstos, el de Luís José Sartorius y Tapia, conde de San Luis y vizconde de Priego (1820-1871).
     De madre española, María Joaquina Tapia Sánchez, y padre alemán, Andrés Schneider Trier, joven militar, que emigró a Cádiz tras la derrota en Jena frente al ejército de Napoleón, y que, siguiendo la tradición habitual en Alemania, latinizó el apellido Schneider (Sastre) en Sartorius, nació Luis José Sartorius y Tapia en la isla de León, San Fernando, Cádiz, en 1815, y falleció en Sevilla en 1871.Curso estudios de Filosofía y Leyes en la Universidad de Sevilla, y fue a Madrid para terminar la carrera de abogado e iniciarse en la política. Juan Bravo Murillo lo introdujo en el periodismo, inclinándose un tiempo después Luis José Sartorius por la tendencia moderada. Con el apoyo de Narváez, de la regente María Cristina y del periódico El Heraldo, órgano portavoz del partido Moderado, experimentó Luis José Sartorius una meteórica y controvertida carrera política, que le llevó a ser ministro de Gobernación y Presidente del Consejo de Ministros durante el reinado de Isabel II. En 1853, disolvió las Cámaras y gobernó bajo decreto, lo que provocó la “Vicalvarada”, que dio paso al bienio progresista. Nombrado por la reina conde de San Luis y vizconde de Priego, ejerció también como embajador en Roma. De su labor gubernamental, destaca la reglamentación de la propiedad literaria y regulación de los derechos de autor, y la implantación del sello de correos en España. Tras su muerte, en 1871, fue enterrado en la iglesia de San Lorenzo, y trasladado posteriormente sus restos a la Anunciación.
     Encontramos a continuación las lápidas conmemorativas de Alberto Lista y Aragón (1775-1848), y Félix Reinoso y Gómez (1772-1841), eclesiásticos e ilustrados, animadores de tertulias impares y miembros con Blanco White y Manuel María Arjona de la Academia Sevillana de las Letras Humanas.
     Profesor de matemáticas avanzadas, poeta, periodista, crítico literario y eminente profesor, ejerció Alberto Lista una importante influencia en los autores de la generación romántica, Espronceda, Escosura, Ventura de la Vega y Larra, entre otros, y en el adolescente Gustavo Adolfo Bécquer, a través de su discípulo Rodríguez Zapata, de quien recibió clases, así como el conocimiento de la persona y la obra del maestro Lista, que le movieron a escribir, con trece años, su primer poema relevante, un epitafio conmemorativo de su muerte, en 1849.
     No menos docto y apreciado poeta y hombre señero de la vida cultural y social sevillana, fue Félix Reinoso. Como Lista y otras destacadas figuras de la cultura y la política española, la necesidad de reformas y atención a los acuciantes problemas que sufría el Reino, en el difícil cruce entre la decadencia de la monarquía de Carlos IV y la ambición napoleónica, movieron a estas personalidades a tomar decisiones, que les llevaron al exilio, acusados de afrancesados. Un exilio interior, en el caso de Félix Reinoso, en el trascurso del cual escribió el Examen de los delitos de infidelidad a la patria imputados a los españoles bajo la dominación francesa, publicado en 1816, en Burdeos, por Alberto Lista.
     Una pequeña placa conmemora a Rodrigo Caro (1573-1647), insigne utrerano, cuyos restos fueron traídos a la Anunciación desde el derruido convento de San Miguel. Hombre de gran cultura, entre cuyas amistades se contaron personas del calado de Quevedo, Lope de Vega, Rioja, Francisco Pacheco y Arguijo, a sus cualidades como historiador, biógrafo y anticuario, sumó la de apreciado poeta. Suya es la conocida Canción a las ruinas de Itálica, que comienza: “Estos Fabio, ¡ay dolor! que ves ahora, / campos de soledad, mustio collado, / fueron un tiempo Itálica famosa…” La labor itinerante como abogado de la Iglesia, y la vocación arqueológica, movieron a Rodrigo Caro a rescatar los vestigios de antiguas civilizaciones que iba encontrando, convirtiéndose, con el tiempo, su casa sevillana en un museo, reuniendo el resultado de sus estudios en la obra: Antigüedades y principado de la ilustrísima ciudad de Sevilla y corografía de su convento jurídico (1634). Fue también autor Rodrigo Caro de Días geniales y lúdicos, donde reunió un amplio material folclórico, y Dioses antiguos venerados en España, obra desaparecida y admirable, a juicio de quienes la conocieron.
     De grandes dimensiones y tosca obra es el motivo funerario de  Federico Sánchez Bedoya, militar y político conservador (1844-1898), y su esposa, Regla Manjón, condesa de Lebrija (1851-1938), interesada en el arte y en la arqueología, en cuya casa palacio de la calle Cuna reunió esculturas, ánforas, columnas y extraordinarios mosaicos romanos, surgidos en el transcurso de los trabajos de excavación en las ruinas de Itálica, además de una amplia biblioteca, una apreciable pinacoteca y valioso mobiliario.
     En el lado opuesto de la nave principal, se conmemora a personalidades señeras de la cultura y la vida política sevillana del siglo XIX y comienzos del XX, como el escritor, historiador e impulsor de la arqueología y la revalorización de la cerámica, José Gestoso (1852-1917), autor de Sevilla monumental y artística (1899-1902), y del Catálogo de pinturas y esculturas del Museo Provincial Hispalense.
     Antonio Martín Villa, fallecido en 1876, que fue rector de la Universidad de Sevilla, en la que introdujo importantes mejoras, y sumó a la jurisprudencia el interés por la arqueología, las ciencias naturales, la literatura y las Bellas Artes, siendo autor, entre otras obras, de una Reseña histórica de la Universidad de Sevilla y descripción de su iglesia.
     José Amador de los Ríos (1818-1878), nacido en Baena y discípulo en Madrid de Alberto Lista, destacó como poeta, editor, historiador, protector de la arqueología y catedrático de Literatura, que tuvo como alumnos a Clarín, Marcelino Menéndez y Pelayo y los políticos Cánovas del Castillo, Canalejas y Castelar. A destacar entre su prolífica obra: Sevilla pintoresca (1844); Itálica (1845); Historia político, social y religiosa de los judíos de España y Portugal (1848); El arte latino-bizantino en España y las coronas visigóticas de Guarrazar (1861); Historia crítica de la literatura española (1861-1865), y apreciados trabajos relativos a la historia del arte hispano-árabe, en los que emplea por primera vez D. José Amador de los Ríos el término mudéjar.
     Jorge Díez, catedrático de Filosofía en la Universidad de Sevilla en la segunda mitad del XIX, de apreciada labor docente.
     Nicolás María Rivero (1815-1878), licenciado en Medicina y Derecho, que ejerció en Sevilla y Madrid, fue diputado en varias ocasiones por el partido Progresista y el partido Democrático, ministro de Gobernación en 1870 y Presidente del Congreso durante el breve reinado de Amadeo de Saboya.
     Francisco Mateos Gago (1827-1890), catedrático de Teología de la Universidad de Sevilla y fundador de la Academia Sevillana de Estudios Arqueológicos.
     Antonio Lecha-Marzo (1888-1919), que estudió becado en Bélgica con Corin y Stokis y siguió con interés los trabajos de Lombroso y todo lo relativo a la Antropología criminal, siendo pionero en España de la Medicina Legal. Catedrático en Granada y Sevilla de esta materia y de Toxicología, a pesar de su temprana muerte, desarrolló una fértil actividad científica y docente. Además del llamado Signo de Lecha-Marzo para el diagnóstico de la muerte, hizo contribuciones a la identificación de las manchas de sangre y esperma, utilizada por la policía, fue autor de un Manual práctico de dactiloscopia (publicado en francés), un tratado de Autopsias y embalsamamiento, que no ha perdido vigor, y redactaba cuando falleció un Tratado de Medicina Legal y Toxicología.
     José María Izquierdo (1882-1922), poeta, ensayista, profesor, periodista y activo ateneísta, con una rica obra cultural, promotor, asimismo, de la popular Cabalgata de los Reyes Magos, que rindió culto y sensible homenaje a Sevilla en su obra más conocida: Divagando por la ciudad de la gracia.
     El rector Mota Salado, que asumió el cargo en la Sevilla ocupada por el bando alzado contra el gobierno de la República, en 1936, destacando en su dilatada y compleja gestión la ayuda prestada a los estudiantes universitarios con menos recursos.
     Cecilia Bölh de Faber, Fernán Caballero (1796-1877), es la última de las personalidades incorporadas al Panteón, trasladados sus restos desde el cementerio sevillano de San Fernando en mayo de 1999.
     Hija del hispanista y comerciante alemán Juan Nicolás Bölh de Faber y de Frasquita Larrea, gaditana y escritora, también, bajo seudónimo, como era habitual en la época, nació Cecilia en Suiza; se educó en Alemania y Cádiz, y vivió en Sevilla, El Puerto de Santa María y Dos Hermanas. Fue autora de novelas y relatos de corte realista y naturalista, destacando entre su obra la novela La Gaviota. Varias veces enviudada y en difícil situación económica, recibió la protección de los duques de Montpensier y de la reina Isabel II, que le cedió de por vida una estancia en el Alcázar, perdida con la Revolución del 1868, y recuperada con la Restauración.
     Y, finalmente, el motivo funerario que conmemora a la personalidad más popular del Panteón de los Sevillanos Ilustres, Gustavo Adolfo Bécquer, acompañado por su hermano Valeriano, tres años mayor, excelente dibujante y pintor, que nos dejó en idealizado lienzo la popular imagen icónica de Gustavo Adolfo, afortunadamente situado el motivo funerario de los hermanos Bécquer frente a la lápida del polígrafo y maestro de escritores Alberto Lista.
     Apellidado Domínguez Bastida, Gustavo Adolfo Bécquer (1836-1870), vivió una infancia difícil por la temprana muerte del padre, el apreciado pintor José Domínguez Insausti, que firmaba sus obras como José Bécquer, en homenaje a sus antepasados de origen flamenco (los Becker), asentados en Sevilla desde el siglo XVI, tradición que continuaría su primo Joaquín, pintor y conservador de los Reales Alcázares, y sus hijos Valeriano y Gustavo Adolfo, que recibió la protección de su joven madrina, doña Manuela Monnahay, hija de un perfumista francés con negocio en Sevilla, en cuya selecta biblioteca se inició el joven Gustavo Adolfo en el conocimiento de la literatura y la historia.
     Con dieciocho años, lleno de sueños de gloria literaria, arriesgó Gustavo Adolfo sumarse a la diáspora cultural sevillana, y fue a probar fortuna en la capital del Estado, donde sufrió necesidades sin cuento, graves problemas de salud y, al igual que su hermano Valeriano, tuvo una insatisfactoria vida sentimental.
     Con el teatro como objetivo, participó Gustavo Adolfo en la creación de zarzuelas y comedias. Publicó, asimismo, el primer tomo de una Historia de los Templos de España, que no tuvo continuidad. Trabajó como censor de novelas (no se sabe de ninguna que censurase), y tuvo una activa vida como periodista, escribiendo, en principio, crónicas de salón, política y literatura, culminando su labor periodística con Cartas literarias a una mujer, y Cartas desde mi celda (1864), que enviaba al periódico El Contemporáneo desde su retiro en el monasterio de Veruela, al pie del Moncayo, experiencia compartida con Valeriano, que realizó, a su vez, un excelente trabajo dibujando personajes de la España profunda, para cumplir el encargo de una enciclopedia de etnología, y generadora, asimismo, de algunas de las Leyendas.
     Tras una breve vida llena de sinsabores y fracasos, en fatal coincidencia, murieron los dos hermanos en Madrid en el transcurso del año 1870.
     Las Rimas, obra capital de la lítica española del siglo XIX español, que abrió el camino a la modernidad, las Leyendas y otras obras de Gustavo Adolfo Bécquer, fueron publicadas póstumamente.
     Reclamados los restos de los hermanos Bécquer por las autoridades sevillanas, fueron traídos en 1913 e incorporados al Panteón de los Sevillanos Ilustres.
     Sobre la lápida que los conmemora, se alza la escultura neogótica, obra del escultor Eduardo Muñoz, con la figura de un ángel, portador de escudo con leyenda y del libro de las Rimas, apoyados los pies en un pedestal adornado con evocadoras golondrinas y volutas, en cuyos resquicios suelen dejar los visitantes papelitos plegados con poemas, envíos, pensamientos, Rimas favoritas y algún que otro dislate, como sentido homenaje al poeta cenital del XIX español y su obra, siempre actual, como demuestra la estrofa primera de la Rima LXXV:
                    ¿Será vedad que cuando toca el sueño
                    con sus dedos de rosa nuestros ojos,
                    de la cárcel que habita huye el espíritu
              en vuelo presuroso? (Federico González Domínguez, miembro del PAS de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Sevilla).
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el Panteón de Sevillanos Ilustres, en la Iglesia de la Anunciación, de Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

Más sobre la Iglesia de la Anunciación, en ExplicArte Sevilla.

El Panteón de Sevillanos Ilustres, en la Iglesia de la Anunciación, al detalle:
- Alberto Lista (monumento funerario)
- Amador de los Ríos (lápida funeraria)
- Antonio Lecha Marzo Martínez (lápida funeraria)
- Catalina de Alcocer y Francisco Duarte de Mendicoa (monumento funerario)
- Cristo Crucificado
- Félix José Reinoso (monumento funerario)
- Francisco Duarte de Mendicoa y Catalina de Alcocer (monumento funerario)
- Gustavo Adolfo Bécquer (monumento y lápida funeraria)
- Lorenzo Suárez de Figueroa (túmulo funerario)
- Valeriano Bécquer (monumento y lápida funeraria)

viernes, 1 de noviembre de 2024

La Hacienda de los Santos, en Carmona (Sevilla)

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Sevilla, déjame ExplicArte la Hacienda de los Santos, en Carmona (Sevilla).  
     Hoy, 1 de noviembre, Solemnidad de Todos los Santos, que están con Cristo en la gloria. En el gozo único de esta festividad, la Iglesia Santa, todavía peregrina en la tierra, celebra la memoria de aquellos cuya compañía alegra los cielos, recibiendo así el estímulo de su ejemplo, la dicha de su patrocinio y, un día, la corona del triunfo en la visión eterna de la divina Majestad [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II].
     Y que mejor día que hoy, Solemnidad de Todos los Santos, para ExplicArte la Hacienda de los Santos, en Carmona (Sevilla).
     La Hacienda de los Santos es una Hacienda de Olivar (Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía).
Conozcamos mejor la Historia, Leyenda, Culto e Iconografía de la Solemnidad de Todos los Santos;
CULTO

     La Iglesia necesitó muy pronto celebrar de manera global los innumerables martirios que no contaban con un día de fiesta en el calendario.
   El primer esbozo de este culto apareció en Antioquía y en Edesa, Siria.
   Su introducción en Roma coincide con la consagración del Panteón que el papa Bonifacio IV transformó en Panmartyrion en el año 610, puesto que sustituyó a todos los dioses paganos, cuyas estatuas ocupaban los nichos de la rotonda, por todos los mártires cristianos cuyas osamentas mandara  recoger en las catacumbas. Luego, a los mártires se sumaron los confesores.
   De acuerdo con una tradición popular recogida en la Leyenda Dorada, uno de los vigilantes de la basílica de San Pedro de Roma, que se había dormido durante el transcurso de una ronda nocturna, tuvo un sueño: vio al Rey de Reyes sentado en un trono, entre la Santísima Virgen y San Juan Bautista; hacia él se dirigía una innumerable multitud de mártires, guerreros, ermitaños y vírgenes. Dios ordenó al vigilante que dijera al papa que instituyese una fiesta en honor de todos los santos.
   En 835, el papa Gregorio IV transfirió la fiesta del Panteón, que tuviera lugar el 13 de mayo al 1 de noviembre, y decidió que esta fiesta, que en principio sólo se celebraba en Roma, fuera a partir de entonces una fiesta universal. De esa manera quería ofrecer una reparación a los santos ultrajados en Oriente por los emperadores iconoclastas.
   El nuevo culto, que en Francia fue introducido por Ludovico Pío, está probado por la advocación de cierto número de abadías o de iglesias. La abadía de Toussaint, en Angers, en la actualidad está en ruinas. Además, pueden citarse la Allerheiligenkirche de Schaffouse, y la iglesia florentina de Ognissanti.
ICONOGRAFÍA   
   La iconografía de la fiesta de Todos los Santos de la Iglesia no es muy abundante, pero en cambio ha sido ilustrada por algunas obras de enorme im­portancia en la historia de la pintura, tales como el Políptico de la Adoración del Cordero Místico de Jan van Eyck y el retablo de la Santísima Trinidad de Albrecht   Durero.
   Las primeras representaciones de Todos los Santos se copiaron de la iconografía de los Veinticuatro ancianos del Apocalipsis reunidos alrededor del Cristo de la visión de san Juan.
   Pueden clasificarse en dos series, según los santos rodeen al Cordero Místico o a la Santísima Trinidad (Louis Réau, Iconografía del Arte Cristiano. Ediciones del Serbal. Barcelona, 2000).
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Más sobre la localidad de Carmona (Sevilla)
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Procesiones de hoy, viernes 1 de noviembre (Solemnidad de Todos los Santos)

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte las procesiones de hoy, viernes 1 de noviembre (Solemnidad de Todos los Santos), en Sevilla.        
     Hoy, viernes 1 de noviembre (Solemnidad de Todos los Santos), continúa el ciclo de las Glorias de Sevilla procesionando la Hermandad de del Rosario de Santa Catalina, y la de las Siete Palabras (Virgen del Rosario).  

     Hdad. del Carmen y Rosario de Santa Catalina (Virgen del Rosario): La Antigua, Real, Muy Ilustre y Fervorosa Hermandad de Nuestra Señora del Carmen, Beato Marcelo Spínola, María Santísima del Rosario y Santo Domingo de Guzmán; es ésta una corporación fundada en 1661, con sede canónica en la iglesia parroquial de Santa Catalina de Alejandría, siendo sus imágenes titulares Nuestra Señora del Carmen, obra de José Gutiérrez Cano en 1867, siendo el Niño obra de Manuel Gutiérrez Cano en 1871; y María Santísima del Rosario, talla anónima del siglo XVI.
Enlace a la web oficial de la Hermandad del Rosario de Santa Catalina: www.hdadcarmenyrosario.wordpress.com 

     Hdad. de las Siete Palabras (Virgen del Rosario): La Real e Ilustre Hermandad Sacramental de Nuestra Señora del Rosario, Ánimas Benditas del Purgatorio y Primitiva Archicofradía del Sagrado Corazón y Clavos de Jesús, Nuestro padre Jesús de la Divina Misericordia, Santísimo Cristo de las Siete Palabras, María Santísima de los Remedios, Nuestra Señora de la Cabeza y San Juan Evangelista; es ésta una corporación fundada en 1511, con sede canónica en la iglesia parroquial de San Vicente mártir, siendo sus imágenes titulares Nuestro Padre Jesús de la Divina Misericordia, obra de Felipe de Rivas en 1641, modificada por Luis Ortega Bru en 1977; el Santísimo Cristo de las Siete Palabras, obra de Felipe Martínez en 1682; María Santísima de los Remedios, es obra de Manuel Gutiérrez-Reyes Cano en 1865; Nuestra Señora de la Cabeza, obra de Manuel Escamilla en 1956 sobre una talla anterior de Emilio Pizarro del siglo XIX; Nuestra Señora del Rosario, talla anónima de la 2ª 1/2 del siglo XVII; San Juan Evangelista, obra de José Sánchez en 1859; Sagrado Corazón de Jesús, obra de Emilio Pizarro en 1891; Virgen de la Cabeza de Gloria, atribuida a Roque de Balduque de 1/2 del siglo XVI; San Miguel Arcángel, obra de Pedro Roldán en 1657; y el grupo de las Santas María Magdalena, María Cleofás y María Salomé, obras de Manuel Gutiérrez-Reyes Cano en 1866.
Enlace a la web oficial de la Hermandad de las Siete Palabras: www.siete-palabras.com
 
     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte las procesiones de hoy, viernes 1 de noviembre (Solemnidad de Todos los Santos), en Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.

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     Ruta Sevilla Prehistórica: Desde ExplicArte Sevilla te mostraremos en el Museo Arqueológico de la ciudad y en las salas dedicadas a la Prehistoria el devenir de este momento histórico-artístico de la ciudad.

     Ruta Sevilla Prerromana - Ispal: Desde ExplicArte Sevilla te mostraremos en el Museo Arqueológico de la ciudad y en las salas dedicadas al mundo prerromano el devenir de este momento histórico-artístico de la ciudad con especial atención al mundo de Tartessos y a los demás pueblos que se asentaron en la zona.

     Ruta Sevilla Romana - Hispalis: Desde ExplicArte Sevilla te mostraremos los vestigios que podemos encontrar del paso de la cultura romana por la actual ciudad, como los Monolitos de la calle Mármoles, las Columnas de la Alameda de Hércules, restos del Acueducto ("Caños de Carmona"), restos de las Murallas, el Antiquarium, y la obligada visita al Museo Arqueológico. Incluso podremos visitar el cercano enclave arqueológico de la ciudad romana de Itálica en el pueblo de Santiponce.

     Ruta Sevilla Visigoda: Desde ExplicArte Sevilla te mostraremos los vestigios que la cultura visigoda ha dejado en nuestra ciudad, sobre todo en la Catedral y en el Museo Arqueológico y te contaremos las historias de San Hermenegildo, y San Leandro y San Isidoro, personajes históricos imprescindibles de Sevilla.

     Ruta Sevilla Musulmana - Isbiliya: Desde ExplicArte Sevilla te mostraremos los principales vestigios que la cultura musulmana ha legado a Sevilla, comenzando por nuestro símbolo más universal: La Giralda, junto con la Torre del Oro, Los Reales Alcázares,...

     Ruta Sevilla Judía: Desde ExplicArte Sevilla te mostraremos la huella judía en la Sevilla de hoy: las antiguas sinagogas y los barrios judíos de Santa Cruz o de San Bartolomé.

     Ruta Sevilla Mudéjar: Desde ExplicArte Sevilla te mostraremos los innumerables vestigios que la cultura mudéjar dejó en Sevilla, fundamentalmente en los Reales Alcázares, Iglesia de San Marcos, Iglesia de Santa Marina,...

     Ruta Sevilla Gótica: Desde ExplicArte Sevilla te mostraremos nuestra Catedral, el edificio gótico más grande de la cristiandad.

     Ruta Sevilla Renacentista - Nova Roma: Desde ExplicArte Sevilla te mostraremos los imprescindibles vestigios renacentistas de nuestra ciudad, representados por el Ayuntamiento, el remate de la Giralda y la Sacristía Mayor de la Catedral.

     Ruta Sevilla y su río: Desde ExplicArte Sevilla te mostraremos la importancia que ha tenido el río Guadalquivir, el antiguo Betis, en la historia de la ciudad, recorriendo sus puentes, el Barrio de Triana, la Torre del Oro,...

     Ruta Sevilla y América: Desde ExplicArte Sevilla te mostraremos la llamada Sevilla Americana, la Sevilla del siglo XVI y XVII cuando nuestra ciudad se convirtió en la capital del mundo, con edificios tan importantes como el Archivo de Indias o la Casa de la Moneda.
     
     Ruta Sevilla Barroca: Desde ExplicArte Sevilla te mostraremos la esencia de nuestra ciudad, puesto que Sevilla es una ciudad eminentemente barroca en prácticamente todos y cada uno de sus edificios. 

     Ruta Sevilla Neoclásica: Desde ExplicArte Sevilla también te mostraremos las huellas neoclásicas de nuestra ciudad que podemos contemplar en las iglesias de San Ildefonso o San Bartolomé.

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     Ruta Sevilla Modernista: Desde ExplicArte Sevilla te mostraremos el legado modernista que también tiene en Sevilla sus ejemplos como las casas que podemos encontrar en las calles Alfonso XII, Feria, Tomás de Ibarra, Felipe II y Adriano, entre otras.

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     Ruta Sevilla y la Expo del 29: Desde ExplicArte Sevilla te mostraremos el legado que la Exposición Iberoamericana de 1929 dejó en Sevilla en modo de pabellones y edificios que conforman el Parque de María Luisa y el Barrio de Heliópolis.

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El desaparecido Pabellón Industrial Vascongado, de Francisco Urcola Lazcanotegui, para la Exposición Iberoamericana de 1929

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte el desaparecido Pabellón Industrial Vascongado, de Francisco Urcola Lazcanotegui, para la Exposición Iberoamericana de 1929, de Sevilla.
     Hoy, 1 de noviembre, es el aniversario (1 de noviembre de 1929) de la visita oficial de los Reyes de España al Pabellón Industrial Vascongado, para la Exposición Iberoamericana de 1929, así que hoy es el mejor día para ExplicArte el desaparecido Pabellón Industrial Vascongado, de Francisco Urcola Lazcanotegui, para la Exposición Iberoamericana de 1929, de Sevilla.
     El desaparecido Pabellón Industrial Vascongado para la Exposición Iberoamericana de 1929 [nº 57 en el plano oficial de la Exposición Iberoamericana de 1929], se encontraba en la XXXIII avenida de la Raza, a la altura de la XXXVI avenida Infanta Luisa, durante la Exposición Iberoamericana de 1929, actualmente la avenida de la Raza, a la altura del final de la calle Páez de Ribera; en el Barrio de Sector Sur-La Palmera-Reina Mercedes, del Distrito Bellavista-La Palmera.
   Para la Exposición Iberoamericana, las Diputaciones Provinciales edificaron sus respectivos pabellones representativos y, en el caso de la región andaluza, cada una de las provincias construyó un edificio propio. Como ya estaba previsto en Emplazamiento General de 1925, estos pabellones se levantaron en el Sector Sur, distribuyéndose en torno a la Plaza de los Conquistadores, que realizara José Granados de la Vega. Tan sólo quedaban aislados del conjunto el de Extremadura, que se localizó en el Prado de San Sebastián, y el de Sevilla, hoy Teatro Lope de Vega y Casino de la Exposición, que lo hizo en la Avenida de María Luisa, en  terrenos de los antiguos Jardines de San Telmo.
   Todos desaparecieron, salvo la parte permanente del Pabellón Vasco (hoy Centro de Oncología - Hospital Duques del Infantado), con frente a la actual calle Sor Gregoria de Santa Teresa, y la torre del cordobés, situado junto a las pistas deportivas de la Escuela Universitaria de Arquitectura Técnica. Así pues, ambos constituyen lo único que se conserva de la partici­pación regional en el Certamen Iberoamericano.
   La asistencia de las regiones españolas ya quedaba prevista en el Plan General del Certamen, elaborado por Aníbal Gonzá­lez en 1911, pues aunque la idea de la muestra había nacido con carácter esencialmente ultramarino (de hecho, Rodríguez Ca­so proyectaba una Exposición Internacional Hispano­ Ultramarina o Exposición Internacional España en Sevilla), las regiones españolas también concurrieron.
     En su proyecto, el Arquitecto General distinguía cinco partes:
   1.) Exposición Nacional de Bellas Artes, 2) Exposición de los Estados Americanos, 3) Instalaciones regionales españolas, etnografía y arqueología, 4.) Sevilla histórica y tradicional, 5.) Parque de Atracciones.
   Sin embargo, la participación regional, como sucedió con la internacional, se dejó a un lado. Fue necesario un cambio de ritmo en la evolución de la empresa, para que la concurrencia española se viera estimulada. Este cambio, que vino dado por Primo de Rivera, sobre todo a partir de 1925, no se refirió únicamente a la asistencia in­ternacional. Además de pretender solucionar los problemas de política exterior mediante la participación americana, deseaba el dictador mostrar al exterior la imagen de una España unida, sobre todo en aquellos mo­mentos, en que era tan amenazante el peligro regionalista.
     Por ello, en Marzo de 1925, se aceleraron las gestiones para la participación de las distintas regiones españo­las. Se las invitaba, a colaborar concurriendo con pabellones representativos, donde expusieran su propia cultura aportando "todas sus características típicas: viviendas, costumbres, indumentarias, cantes, bailes, productos manuales y naturales... El Comité encomendó la difusión del Certamen a la Comisión de Regiones, cuyo presidente, Rodríguez Caso, organizó tres viajes de propaganda ese mismo año. Con ellos se intentaba formar en cada provincia una junta en pro de la muestra, que se encargase de la edificación de un pabellón. El primero de ellos fue a Castilla (Mayo), el segundo a las Provincias del Norte (Navarra, Álava, Guipúzcoa, Vizcaya, Santander, Asturias, Segovia, Logroño, Burgos y León, en Agosto) y el último a Galicia. Castilla la Vieja, Salamanca y Extremadura (Noviembre). Pero estos viajes propagandísticos resultaban demasiado caros y hubo que suspenderlos. Fue entonces cuando se decidió encomendar la participación a cada Diputación Provincial.
     En 1928 ciertas entidades de la industria, el comercio y la navegación del País Vasco determinaron concurrir por separado en un edificio propio y de forma independiente respecto al pa­bellón oficial. Levantaron un edificio subvencionado por las Cámaras de Comercio de las tres provincias y que se denominó de forma genérica "Pabellón Industrial Vasco''.
     Su autor fue el arquitecto Francis­co Urcola Lazcanotegui, dirigiendo la obra Leopoldo López. En sus instalaciones estuvieron presentes los Ayuntamientos de San Sebastián y Bilbao, la Casa de Éibar y la Sociedad Española de Irún, entre otros organismos.
     El pabellón tenía una planta de acusado carácter longitudinal, con 71 m. de fachada por 34,80 m. de fondo. Da­da su provisionalidad, se construyó sobre estructura metálica, con paramen­tos de madera simulando un basamento pétreo y fábrica de ladrillo en las partes altas.
     Se accedía al edificio por un pórtico central con arco de medio punto, de­corado con los escudos de las tres Di­putaciones. Simulaba grandes y sóli­dos sillares pétreos. Simétricamente, una doble "loggia", de cinco arcos de medio punto sobre pilares, se articulaba con sendas salas angulares a derecha e izquierda, dedicadas a los Ayuntamientos de San Sebastián y Bilbao, respectivamente. Estas, de apenas 9 m. en su lado mayor, recibían abundante luz de los ventanales que se abrían en todos sus muros, triples en el cuerpo alto y simples en el bajo. Cubiertas a cuatro aguas, las voladuras de sus cornisas no quedaban tan acentuadas como en el pabellón perma­nente.
     El resto del edificio se destinaba a exhibiciones, salvo un pasillo perimetral que facilitaba el recorrido por el re­cinto. El cuerpo del pabellón quedaba dividido en dos salas con cubierta de cercha metálica sobre pies derechos del mismo material. Se revestía al exterior con paneles de madera de trazado mixtilíneo, similares a los de las loggias de fachada. Dadas las dimen­siones de la edificación y las evidentes necesidades lumínicas, en cada fachada lateral se abrían seis vanos apaisados y ventanales con marcos cuadrilobulados decorados con veneras.
     Por último, a título de curiosidad nos referiremos a las piezas expuestas en el pabellón de lo que tenemos conocimiento a través de la prensa de la época. La planta baja y el piso primero se destinaron a exhibición. No ocurrió así con el alto, como ya referimos. En una de las salas de la planta baja se exponían biografías de los fundadores de Montevideo y Buenos Aires, aludiendo a la influencia que tuvo Vizcaya en la Conquista de América. Otras obras que allí se expusieron fueron: cuadros de Zuloaga; el San Ignacio de Salaverría; una maqueta de la Torre de Háriz (en que nació fray Juan de Zumárraga, primer obispo de Méjico); otra de la Torre de Muncháriz (de la abadía de la que procedía aquél); una reproducción de la casa solar de Loyola; otra de la nao "Victoria", en que emprendió Magalla­nes la vuelta al mundo... También se expusieron valiosos documentos cedidos por el Ayuntamiento de Oñate, entre ellos un incunable que es una crónica de Nuremberg del año 1493.
     La exposición continuaba en torno al "hall" alto. La parte alta se destinaba a los progresos en comunicaciones, enseñanza, sanidad, y también a la participación vasca en la historia de América. Había estadísticas, muestras de cereales y otros productos regionales. En una de las pequeñas salas se exponían además pequeñas figuras representativas de las costumbres vascas. En la cocina se ofrecían al visitante, gratuitamente, chacolíes vizcaínos, vinos alaveses, sidras guipuzcoanas... La taberna vasca del sótano está servida por personal con indumentarias típicas.
     Como nota anecdótica, señalaremos que fue muy significativa la parada que, en su visita al Pabellón Industrial Vasco, el Rey Alfonso XIII realizara en el "stand" de Fournier, donde se le explicó el significado de la baraja histórica. En ella se representaba a los personajes que más sobresalieron en el descubrimiento y colonización de América, evitando cualquier anacronismo, al representar las monedas, armas, trajes, vasos, mazas, etc... En su reverso aparecía el escudo de Carlos I, rodeado de los de Portugal y las veintidós repúblicas americanas.
     Un aspecto fundamental de la colaboración vasca en la muestra fue la presencia del orfeón, que cantó el himno de la Iberoamericana el día de la inauguración. También se dieron muchos conciertos, como uno de música sagrada en el Patio de los Naranjos de la Catedral (Amparo Leal Graciani. El Pabellón Vasco en la Exposición Iberoamericana. Aparejadores, 1991). 
Conozcamos mejor la Biografía de Francisco Urcola Lazcanotegui, autor de la obra reseñada;
       Francisco Urcola Lazcanotegui, (San Sebastián, Guipúzcoa, 1873 – 1943). Arquitecto.
     Estudió la carrera de Arquitectura en Barcelona y en 1899 obtuvo el título de arquitecto. Extraordinario aficionado a la música, fue académico correspondiente de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.
     En 1910, proyectó y construyó el Teatro Victoria Eugenia de San Sebastián. Transcribimos de La Construcción Moderna de 1912 referencias de este magnífico edificio construido en un solar rectangular de 60,30 por 41,10 metros en el que destacan tanto su composición de fachadas como su organización interior. Sus fachadas estilo “Renacimiento Español” con los bustos bien tallados en medallones del conde de Peñaflorida, Arriaga, Eslava, Gayarre Gaztambide y Santesteban se complementan con los grupos escultóricos de La Tragedia, La Música, La Danza y La Comedia tallados en piedra dura de Pitillas. Sus plantas se organizan con unas torres de escaleras de acceso/ salida inmejorablemente situadas por razones de seguridad. El escenario, con un fondo de once metros para organizar sus cinco cajas de telones, dispone de una gran embocadura de 13,75 metros de luz resuelta con un arco de hormigón armado que soporta la carga del muro de fábrica de ladrillo que envuelve la torrre/foso. La calidad de la sala, con el piso de butacas movible, sus palcos, el doble foyer y la estupenda decoración del pintor Ugarte de la cúpula del techo, es extraordinaria. A ello se añaden sus condiciones de seguridad frente a incendios con una embocadura protegida con telones metálicos y de agua que “permitiría a los espectadores ver las llamas sentados en sus localidades sin riesgo alguno”, reflejo de las técnicas avanzadas de construcción, proyectadas básicamente en hormigón armado, con las que están resueltos los voladizos tanto de los palcos como del anfiteatro con la colaboración de los ingenieros militares Sierra y Liaño. Todo ello fue realmente singular en su momento.
     También intervino, en colaboración con el arquitecto belga Charles Mewes, en la dirección de las obras de los hoteles María Cristina de San Sebastián y Ritz de Madrid. Asimismo, proyectó y construyó en 1919 la Plaza de Toros Monumental de Sevilla, poco después, en 1922, la de Pamplona y a continuación el hotel Alfonso XIII de Sevilla con motivo de la Exposición Universal de 1929, para la que proyectó y construyó además el Pabellón Industrial Vascongado que obtuvo el Gran Premio de la Exposición. También fue el autor del Museo de San Telmo ampliando dicho convento de San Sebastián en 1930 (Juan M. de Encío Cortázar, en Biografías de la Real Academia de la Historia).
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Más sobre la Exposición Iberoamericana de 1929, en ExplicArte Sevilla.

jueves, 31 de octubre de 2024

Los principales monumentos (Iglesia de San Francisco de Asís, Ermita del Castañuelo, y Ermita de la Cruz de Chorrillo) de la localidad de Jubrique, en la provincia de Málaga

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Málaga, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de San Francisco de Asís, Ermita del Castañuelo, y Ermita de la Cruz de Chorrillo) de la localidad de Jubrique, en la provincia de Málaga.
Datos geográficos
     Comarca de la Serranía de Ronda
     Superficie: 39 km2
     Altitud: 558 m
     Latitud: 36º 34'  -  Longitud: -5º 12'
     Distancia a Málaga capital: 124 km
Datos demográficos
     Población: 561
     Gentilicio: Jubriqueños
Ayuntamiento
     plaza de Andalucía, s/n, 29492
     952152250 - 952152336     www.jubrique.es
     De la unión de cuatro aldeas moriscas nace Jubrique, un municipio de la Serranía de Ronda con una larga tradición en la producción de vinos y aguardientes. Sus casas bajas y encaladas y sus calles estrechas se amoldan a la superficie de la zona, convirtiendo el paseo por Jubrique en una sorpresa a cada esquina. Descubrir las reminiscencias del pasado árabe, probar sus tradicionales aguardientes o recorrer los alrededores a caballo son sólo algunos de los motivos por los que Jubrique puede ser tu próximo destino.
     En Jubrique no puedes perderte sus monumentos: 
     La Fuente del Río Lavar fue el lavadero público y único punto de abastecimiento de agua en el municipio en el pasado. Sin embargo, su papel sigue siendo tan importante en el pueblo que te sorprenderá ver a algunos vecinos que todavía hoy acuden a recoger agua a esta fuente.
     A los amantes de la gastronomía descubrirán que Jubrique fue uno de los más importantes productores vitivinícolas del siglo XVIII, llegando a tener sesenta fábricas de aguardiente. En el Museo de Artes Populares y del Aguardiente podrás conocer la historia del municipio, así como los procesos de producción de la uva y fabricación de estas bebidas tradicionales.
     Por último, te recomendamos visitar tres iglesias de Jubrique por su valor histórico y artístico: Empezamos por la pintoresca iglesia de San Francisco de Asís. En su sacristía encontraremos las imágenes de Virgen de la Candelaria del siglo XVIII y la de un Jesús Nazareno con pelo natural. Esta iglesia se construyó en el siglo XVI sobre una antigua mezquita y es hoy en día uno de los edificios más emblemáticos de la localidad.
     Nuestra siguiente parada se realizará en la ermita de la Santa Cruz del Chorrillo. Este templo albergaba tradicionalmente un solo altar dedicado a Nuestra Señora de los Dolores, y acompañado de una venerada Cruz. Esta ermita destaca también por ser el lugar de peregrinaje de la romería que el municipio celebra en mayo.
     La protagonista de la ermita del Castañuelo también es una Cruz por la que los a vecinos del municipio siente gran devoción. Esta ermita rural está construida sobre la finca del mismo nombre, Finca del Castañuelo (Diputación Provincial de Málaga).
      Escondido entre estrechos valles a las espaldas de Sierra Bermeja, regado por un afluente del río Genal rodeado de una vegetación rica y contrastada de vides, olivos, quejigos y pinsapos, Jubrique presenta la estampa típica de los pueblos blancos de la Serranía de Ronda. Casas enjalbegadas, calles sinuosas y empinadas, que siguen el desnivel de la colina sobre la que se asienta. Además de la iglesia parroquial, son de enorme interés sendas ermitas de planta circular, la de la Cruz del Chorrillo y la del Castañuelo (Rosario Camacho Martínez [dirección], Aurora Arjones Fernández, Eduardo Asenjo Rubio, Francisco J. García Gómez, Juan Mª Montijano García, Sergio Ramírez González, Francisco José Rodríguez Marín, Belén Ruiz Garrido, Juan Antonio Sánchez López, y María Sánchez Luque. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).  

Iglesia de San Francisco de Asís
     Templo que debe su forma actual a adiciones de épocas y estilos diversos, tuvo su origen en el siglo XVI, con una primera construcción muy sencilla de nave única, que se amplía después en el siglo XVII y más tarde en el XIX en la zona de la cabecera y del crucero, resultando así una iglesia de cruz latina, con capilla mayor muy desarrollada. Al exterior, destaca la torre pórtico de los pies, con remate octogonal para el cuerpo de campanas.
     De su patrimonio mueble, que se expone en el crucero, se pueden ver un San Francisco de Asís, escultura de madera policromada del siglo XVIII, y una Virgen de la Candelaria, de finales del siglo XVIII, imagen de vestir, al igual que un Jesús Nazareno, de escuela granadina. En la sacristía se conservan dos cálices de plata blanca, también del siglo XVIII (Rosario Camacho Martínez [dirección], Aurora Arjones Fernández, Eduardo Asenjo Rubio, Francisco J. García Gómez, Juan Mª Montijano García, Sergio Ramírez  González, Francisco José Rodríguez Marín, Belén Ruiz Garrido, Juan Antonio Sánchez López, y María Sánchez Luque. Guía artística de Málaga y su provincia. Tomo II. Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006).  
     La fecha de su construcción no está determinada. Según unos historiadores data del siglo dieciséis y otros la fechan en el siglo diecisiete. Lo que sí se sabe es que en el transcurso de los tiempos fue siendo restaurada y ampliada hasta llegar a su última reforma en 1970.
     El edificio es de planta rectangular a la que le fue añadida la Torre Pórtico que se levanta a los pies de la basílica y que es obra del siglo dieciocho. La cabecera del crucero data del siglo diecinueve. En su interior podemos ver diferentes esculturas de madera policromada del siglo dieciocho, destacando de entre ellas las imágenes de San Francisco de Asís, de la Virgen de la Candelaria y un Nazareno. Esta iglesia denota la importancia y la relevancia económica que tuvo esta localidad en el dieciocho (Diputación Provincial de Málaga).

Ermita del Castañuelo
     La ermita del Castañuelo es, al igual que la de la Cruz del Chorrillo, de fábrica redonda, realizada toda ella de mampostería rematada por una cúpula. En su interior tenía un altar con una Cruz, que se le conocía como la del Castañuelo y que, al igual que la del Chorrillo, las gentes sentían una gran devoción.
     Esta ermita se llama así porque la finca donde está construida se denomina la Finca del Castañuelo. Está situada justo al paso del antiguo camino real que enlazaba la población de Jubrique con la de Estepona.
     Esta ermita de origen árabe fue reconvertida en honor de la Santa Cruz, por la que los ciudadanos de este pueblo sienten una gran devoción (Diputación Provincial de Málaga).

Ermita de la Cruz del Chorrillo

     Jubrique acoge en su término varios edificios religiosos de gran interés popular e histórico.
     Una manera de conocer a fondo este pueblo es comenzar la ruta por la calle Algatocín, salimos del centro por la carretera que nos lleva al mencionado municipio vecino y tras recorrer un kilómetro aproximadamente, nos desviamos por un carril asfaltado que encontramos a nuestra derecha, desde el que ascenderemos unos 500 metros hasta encontrarnos en el lugar conocido como la Ermita de la Santa Cruz del Chorrillo, en honor a la Virgen de Fátima.
     Esta capilla está situada al poniente de la localidad. Es de traza redonda y en su interior existía un solo altar con la advocación de Nuestra Señora de los Dolores y una Cruz, que era muy visitada dada la gran devoción que hacia ella sentían las gentes del lugar. La capilla con el paso del tiempo quedó muy deteriorada (Diputación Provincial de Málaga).

     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte la provincia de Málaga, déjame ExplicArte los principales monumentos (Iglesia de San Francisco de Asís, Ermita del Castañuelo, y Ermita de la Cruz de Chorrillo) de la localidad de Jimera de Líbar, en la provincia de Málaga. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la provincia malagueña.

Más sobre la provincia de Málaga, en ExplicArte Sevilla.

Procesiones de hoy, jueves 31 de octubre

     Por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte las procesiones de hoy, jueves 31 de octubre, en Sevilla.        
     Hoy, jueves 31 de octubre, procesiona la Hdad. de la Estrella, de manera extraordinaria en forma de traslado a la Catedral, de la Virgen de la Estrella con motivo del XXV aniversario de su coronación canónica.
       
     Hdad. de la Estrella (Virgen de la Estrella): La Pontificia, Real, Ilustre y Fervorosa Hermandad Sacramental y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de las Penas, María Santísima de la Estrella, Triunfo del Santo Lignum Crucis, San Francisco de Paula y Santas Justa y Rufina; es ésta una corporación fundada en 1560, con residencia canónica en su Capilla de María Santísima de la Estrella, del sevillano barrio de Triana, siendo sus imágenes titulares Nuestro Padre Jesús de las Penas, obra de José de Arce en 1655; y María Santísima de la Estrella, talla anónima de la 2ª 1/2 del siglo XVII.
Enlace a la web oficial de la Hermandad de la Estrella: www.hermandad-estrella.org

     Si quieres, por Amor al Arte, déjame ExplicArte Sevilla, déjame ExplicArte las procesiones de la tarde del jueves 31 de octubre, en Sevilla. Sólo tienes que contactar con nosotros en Contacto, y a disfrutar de la ciudad.